Textale es la red social de la expresión literaria
El sitio que te ofrece un espacio abierto donde puedes publicar todo tipo de textos y escritos en la red, presentándolos de la forma más óptima e innovadora, bajo ningún costo, a un público abierto, o a gente de tu entorno.



Regstrate gratis, tan slo toma unos minutos.
 /   / 
Registrate


Recientemente Agregados a Favoritos
                                                                  Mayo 9 de 2022Como todos los años lectivos, los encuentros entre docentes tienden a reveer accionespedagógicas con único fin de afianzar, acrecentar, incorporar y/o transformar estas prácticas deaprendizajes según las necesidades observadas en los pequeños alumnos , teniendo en cuentalas vivencias anteriores exploradas en trayectoria escolar y que también tienen que ver consituaciones familiares que influyen , generalmente , en sus rendimientos pedagógicos .Dentro de estas situaciones familiares , se recuerda mucho la historia de doña Rosa (llamadaasí en este relato en resguardo de su nombre real al igual que el de sus hijos). Madre de Diego,Enzo, Mateo y Silvina . Madre muy presente en la vida escolar de cada uno de ellos.Doña Rosa : educada ,  prolijamente arreglada , de cabellos rizados tirando a rubio, labiospintados siempre de rojo carmesí con algunos collares y pulseras de fantasía que no le faltaban.Vestía unas faldas muy acorde al cuerpo dejando al descubierto la mitad de sus rodillas. Usabazapatos de altos tacones sin importarle si eso era moda o no porque en todas las etapas de suvida la moda para ella pasaba de largo ¡y ella igual lucía bien! . Lo que sí le gustaba hacer erareciclar la ropa: aquella que ya no le calzaba a su cuerpo , con mucha paciencia e ingenio , laconvertía en adorno para un vestido o combinaba con una blusa , tenía facilidad para eso y ellalo hacía a la perfección. Doña Rosa, ¿de cartera moderna??, ¡no! , es que ella usaba el bolso en el cual cargaba pañalesde tela, mamaderas (biberones) , talco, loción para bebé, jaboncito perfumado, gorrita tejidapor ella misma en el invierno o sombreritos que compraba para cada uno en los veranos defuertes calor.Rosita llegaba mañana tras mañana todos los años a la escuela cargando entre sus brazos a unbebé , es que cada año nacía uno. La recuerdo siempre que los tenía envueltos como un cigarrohabano : rígidos, tiecitos desde los hombros hasta sus piesecitos ,amarrados con una manta delana que los rodeaba dejándoles solo la carita , parecían una tablita chatita y ellos nipestaneaban y ella , a pesar que el bebé dormía plácidamente se movía con él de izquierda aderecha y de  derecha a izquierda..¡Ah ! , también se balanceaba así en momentos donde, poralguna razón momentánea  no tenía a su bebé en brazos.¡Pobres angelitos!.Su esposo y padre de los pequeños no era muy apreciado en el pueblo: hombre tosco ,duro,mezquino , iniguantable en su caracter porque siempre , según lo que se decía, andaba depésimo humor por cualquier motivo justificado o no.Padre ausente en situaciones escolares , nunca quería asistir a los actos patrios por másinvitación personal que se le hiciera llegar; no le importaba que sus hijos izaran o portaran labandera nacional por mejores promedios, o que algunos de los niños participara en númerosartísticos cantando, recitando, leyendo..No le importaba que Diego haya ganado las OlimpíadasMatemáticas a nivel provincial y luego nacional..No le importaba que se lucieran en las Feriasde Ciencias explicando todo lo referente al cuidado del Medio Ambiente o a los astros deluniverso  con una inmensa maqueta donde se podía ver los preciosos planetas confeccionadospor ellos mismos , guiados por docentes y muy coloridos que daba gusto verlos porque poníantodo el esmero y total responsabilidad al  participar , como tampoco le interesaba que hayasido premiado uno de ellos al mejor narrador de cuentos , ni siquiera porque su mismo hijo lohabía escrito y recibía premio por ello..¡NO!! . ¡No le importaba nada de nada !.Rosita no  reía  , solo una leve casi sonrisa dibujaba en sus labios. No hablaba más que lonecesario  pero siempre era la primera en llegar a las reuniones ofreciendo su colaboración entodo, aún con bebé en brazos y otro tirando  de su falda . Ella estaba de acuerdo con lo queproponían los otras padres, no objetaba nada  , hasta con orgullo estampaba su firma en loslibros de actas posando su pulgar derecho en la hoja donde finalizaba el escrito. Directivos ydocentes ya tenían preparada la almohadilla con tinta para que ella así lo hiciera.Pasiva, muy colaboradora , muy protectora de sus hijos en los buenos y malos momentos ,aunque a los malos siempre los ocultaba para que ellos no se enteraran, ni de sus lágrimas, nide sus quejas las que nunca expresó delante de ellos ni de su esposo. El esposo de Rosita era violento no solo fuera del hogar entre el entorno de su trabajo  , sinotambién lo era con su esposa dentro del hogar donde la maltrataba , violentaba sin que le dieramotivo alguno mientras ella le pedía por  favor que delante de sus hijos no se mostrara así,razón por la cual , él llegaba al extremo de pedirle a su hermana , cuñada de su esposa, que sellevara a los niños a su casa  y los trajera dos o tres días después y ¡claro! , eran los dos o tresdías más oscuros en la vida de ella porque la dominaba, la forzaba, la castigaba , la denigtraba,martirizaba.Muchas veces los vecinos se daban cuenta y ponían la denuncia en policía.Élnegaba todo y se lucía diciendo que mandaba a sus hijos a la escuela , que estaba orgulloso deellos, que eran muy buenos alumnos, que se desvivía por darles todo, que nunca faltaba a lasreuniones , pero el informe enmanado por la escuela decía todo lo contrario .Todos los octubres de cada año se festeja el mes de la familia en las escuelas con múltiplesactividades , una de esas actividades  fue detonante para Rosita porque al estallar su llanto, suhistoria se pudo conocer.El hogar de ella solo le había dado tristeza y dolor por parte de su esposo..sus hijos eran su  luzy su contención . Privada de cariño, de respeto, de amor. Privada de paseos, de una mesadonde vea a su familia alrededor . Privada de sueños , privada del regalo de una flor. Ella callaba sus penas para que sus hijos tuvieran la risa que ella no podía tener.Ella callaba los tormentos , las blasfemias, denigraciones, golpes, desprecios y soledad.Ella callaba su llanto.Ella callaba las PALABRAS DEL ALMA que cada día la herían más, pero sus hijos veían la pazque nunca lejos de ellos pudo gozar.Ella callaba las palabras como: "bruta", "no servís para nada", "me das vergüenza" , "sos"analfabeta" , "te pintás como payaso" , "pareces una loca " , "¿quién te crees que habrá deaguantar?".Ella callaba todo hasta que su alma pudo con palabras hablar.Diego, su hijo mayor se recibió de abogado en el año 2018 con excelente promedio tanto encursado en clase y examenes finales como así también en las pasantías en Triubunales. Sushermanos también terminando sus estudios , y cuando fue el acto de colación de grado Diego llegó con su madre , sus hermanos , tías (hermanas de su madre), abuela ¡y sus docentes deprimarias a quienes nos recuerda con mucho cariño!. El Teatro San Martín colmado de luces yalegria y por sobretodo de orgullo y emoción.Cuando le dijeron a Diego sobre la invitación a su padre , él respondió:__" Yo me daba cuenta de lo que sufría mi madre a pesar de que ella lo ocultaba. Vi cuando lamaltrataba , la insulataba y ella jamás lo ofendía . A él no le debemos nada y hoy no lonecesitamos, mi madre fue también nuestro padre, él no merece nada de nosotros__" Nuevamente las PALABRAS DEL ALMA de su madre volvieron a hablar, pero esta vez de puraemoción  convertidas en lágrimas.                                       Raquel C. Zurita                         ..........................................................................Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras.Cuida tus palabras porque se volverán actos.Cuida tus actos porque se volverán hábitos.Cuida tus hábitos porque forjarán tu caracter.Cuida tu caracter porque forjarán tu destino.  Y tu destino...¡Ese, tu destino ,será tu vida!.               Mahatma Gandhi      
Noticia en Desarrollo. "Tormenta política en EEUU por filtración: Corte Suprema podría revertir actual postura sobre aborto". "54% de los estadounidenses considera que el Tribunal Supremo debe mantener el fallo que protege el derecho constitucional al aborto". ¿Qué tiene de especial esta noticia como para distraer nuestra atención? Pues, que se trata de un tema trascendente del cual, por lo menos el suscrito, no tenía idea: el aborto en los Estados Unidos, en la principal democracia del planeta (al menos eso es lo que ellos pregonan, lo de principal) es absolutamente legal. Una mujer puede abortar sin que exista ninguna causal de tipo médico, es decir, basta con que se manifieste la voluntad de suspender una vida para que la ley proteja el crimen. Se habla en las noticias del caso Roe v/s Wade, que se refiere a un juicio en el año 1973 en el cual la Corte Suprema de aquel entonces, entregó su veredicto favorable al aborto y determinó con su sentencia, que cualquier mujer podía abortar con solo expresar su voluntad de hacerlo. Y este juicio nació a raíz del reclamo de una mujer (de nombre Norma McCorvey, alias Jane Roe) que ya había abortado previamente y que había tenido una hija a la que tuvo que entregar a la abuela en custodia por ser declarada adicta al alcohol y a las drogas, que de niña había tenido incidentes con la policía por robos menores, que pasó su adolescencia en internados, hija de madre alcohólica, que entregó en adopción a su segunda hija y que a los 21 años, habiendo quedado nuevamente embarazada se contactó con abogadas que presentaron el caso a la justicia con los resultados comentados pese a la oposición del Fiscal de la causa, Henry Wade. De esta manera, el aborto libre pasó a ser pan de cada día en el país del norte y resulta que hoy se descubre que las instancias judiciales están considerando revocar aquella sentencia con el fin de evitar las gran cantidad de abortos a que se someten las mujeres en ese país. Lo más lamentable, aparte del hecho de que el aborto sin causal médica es legalmente permitido, es que la sociedad norteamericana se encuentra en estado de conmoción porque hay atisbos de que se deslegalice. ¿Quiénes estarán detrás de los medios, azuzando para mantener el statu quo? ¿Serán las clínicas que prestan servicios abortivos? Está claro que hay dos corrientes, como en todo el planeta, que discuten, unos a favor y otros en contra; y la política no queda al margen porque los conservadores no son partidarios del aborto mientras que los más liberales sí lo son. Mi opinión: Queda una vez más demostrado que la moralidad de los norteamericanos roza la inmoralidad, tal como ocurre con el control de armas y con el control de drogas. Una creatura indefensa e inocente queda absolutamente desprotegida frente a una agresión criminal de una pseudo madre que no es capaz de confrontar las consecuencias de su placentera e irresponsable fornicación... y digo irresponsable, porque a estas alturas de la medicina, los medios para prevenir un embarazo son muchos y al alcance de cualquiera. God Save the USA.
La dama del lago Pulmones de vida florecen y se agitan alrededor del ojo azul de la tierracalmo y fresco,entre cerros alfombrados de copas verdes. Una anciana reposa sentadabajo la sombra de un testigo tan añoso como sus propios huesos con un libro entre sus manos. Su alma se vuela junto a los pájaros entre las ramas.La soledad no la alcanza,la ahuyentan los habitantes de su corazón.  20.02.2022. 
Dicen algunos que: “el dador de la vida es el único que tiene derecho a quitarla”.  Pues bien, lo que tal vez no terminamos de entender a la hora del juicio y la crítica al prójimo o a nosotros mismos, es que el dador de la vida tiene infinidad de formas, a pesar de lo cual no pierde su don de dador de la vida…, por ende, en cualquier circunstancia, por cruel o dolorosa que esta sea, nunca cede ese derecho, Su derecho.  Carmen es una mujer de raza negra de 41 años de edad; acuerpada, mide más o menos 1,65 mt. y  80 kg de peso corporal.  Quedó viuda hace 15 años luego de que su esposo Alberto, un hombre negro de 28 años, comerciante dedicado al negocio de un restaurante; padre de su único hijo, fuera asesinado en su propia casa y en presencia de su mujer y de su hijo de apenas 10 añitos de edad, por negarse a pagar una extorsión a la guerrilla.  A raíz de este crimen y agobiada por el constante asedio de la guerrilla para despojarla del fruto de su trabajo, decidió dejarlo todo abandonado y emigró con su hijo adolescente a la capital donde empezó de cero con el negocio del restaurante, pues, cocinar es lo único que Carmen ha sabido hacer durante toda su vida.  El único equipaje que llevaron consigo fue la escopeta que fuera de su marido sacrificado. Así pues, Carmen después de luchar sola por su único hijo, quien le colabora en las labores propias del restaurante, porque nunca quiso estudiar más allá de 5 grado de primaria, ha logrado, luego de muchas privaciones, acumular el dinero suficiente para comprar un local y amoldarlo a sus gustos y necesidades.  Nadie sabía que Carmen, desde que llegó a la capital hace ya 13 años, se hizo el propósito de tener algún día casa propia con un local acondicionado para su otro amor, su restaurante. De tal manera que, una vez tiene disponible el dinero suficiente para comprar la casa de sus sueños en el lugar y con las condiciones necesarias que le permitan amoldarla y ajustarla a sus requerimientos, Carmen llama a su único hijo, Carlos que ya tiene 25 años de edad, para contarle su proyecto y así mismo encomendarle la difícil tarea de buscar y encontrar esa casa con esas especificaciones.  Pero el negocio del restaurante no puede descansar ya que este es el que da para el sustento diario; así es que estas averiguaciones e indagaciones en nada afectan el normal desarrollo de las actividades del restaurante, que aumenta su clientela a diario, haciéndose cada vez más evidente la necesidad de un local más amplio y cómodo. Así pues, ante la presión vehemente de Carmen, por fin llega el momento en que Carlos le comunica a su mamá que ha encontrado la casa adecuada en el lugar indicado y le sugiere que debe tener ya el dinero disponible para concretar la transacción lo más pronto posible.   Obviamente Carmen asiente y consiente las recomendaciones de su único hijo y acuerdan ir a ver la casa para cerrar el trato con el actual propietario. Correspondiendo a lo acordado, Carmen y Carlos van a ver la casa que se proponen comprar, luego de inspeccionarla y constatar que es lo que desea y necesita, la mujer pacta una cita con el vendedor de la casa para hacer efectivo el pago negociado para el próximo martes a las 3 de la tarde en la residencia actual de Carmen y Carlos.  Sin embargo, el lunes anterior al día de la cita, sucede un imprevisto que ratifica que el único error posible en la vida, radica en su inmaculada perfección… Llegado el lunes, antes de la cita entre comprador y vendedor de la casa, en el restaurante de Carmen solo se respira un aire de realización y agradecimiento que se reflejan en el rostro de satisfacción de los innumerables clientes que hoy han disfrutado del buen plato  y del buen ambiente en una cantidad muy por encima del promedio habitual hasta la 1:45 de la tarde más o menos, cuando unos cuantos comensales, luego de que reposaron un poco el almuerzo, se disponen a continuar con su respectiva jornada y los dueños, o mejor la dueña porque Carlos no se encuentra en el negocio en este momento debido a que salió a llevar un domicilio y aún no regresa, se preparaban para terminar con su labor del día,  Carmen revive su historia de horror y terror que le ha marcado toda su vida.   Siendo más o menos la 1:45 de la tarde del lunes, irrumpen en el restaurante de manera violenta dos encapuchados; uno de estos se queda agazapado en la puerta del local y el otro desenfunda un arma y apunta a la cabeza de Carmen mientras se acerca a la caja donde se encuentra esta mujer casi paralizada por el pánico y la desilusión; a pesar de que la circunstancia se le hacía conocida, hoy sentía un hielo devastador que le revolcaba las vísceras.  Cuando el encapuchado llega a la caja, siempre apuntando a la cabeza de Carmen, empieza a vociferar con una gruesa voz de mando: “la plata, la plata… a ver, movete vieja hijueputa que no tengo mucho tiempo…”, gritaba este delincuente al tiempo que le daba con la cacha del revólver a la mujer en la cabeza…  ante la renuencia de Carmen a entregar el dinero, el segundo delincuente, el que estaba en la puerta desarmado y desalmado, se acerca al lugar de la escena.  Carmen ya se ha dado cuenta que este hombre no tiene armas y piensa, con ilusión, que viene a socorrerla o defenderla de la brusca actitud de su atacante.  Sin embargo, el hombre sin mediar palabra alguna, estruja a la mujer, señalándole con la boca fruncida, que traiga el dinero ya. Carmen se da cuenta que uno de los clientes que había en ese momento en el restaurante, logró salir y lo más seguro es que haya ido a pedir auxilio a la policía; entonces les entrega todo el dinero que tiene en caja.  No obstante, el hombre insiste en que tiene que entregar todo el dinero y empieza a ultrajarla verbalmente, ya casi desesperado frente a la persistente negativa de la mujer que, a pesar de la convulsión interior que está padeciendo, se ha percatado también del nerviosismo de sus victimarios. Repentina y bruscamente el encapuchado quita el seguro del arma… este espeluznante ruido hace helar la sangre en las venas de todos los asistentes  al grotesco espectáculo y hace reaccionar al cómplice que le hace un gesto de tranquilidad al delincuente para que no vaya a disparar,  le da un  fuerte empujón a Carmen y hace que ésta caiga al piso, circunstancia que es aprovechada por este hampón para patear a la mujer en la cara y forzarla a que entregue todo el dinero de sus ahorros logrados durante todos estos años.  Ante la brutal agresividad de este hombre, Carmen se levanta del piso como puede, se lleva la mano izquierda a la boca de donde brota un chorro de sangre y con la mano derecha le hace un ademán para que espere un momento mientras ella trae el dinero que está en el cuarto de enseguida. En efecto, Carmen entra al cuarto de enseguida de la caja del restaurante, toma las chupas negras que contienen el dinero destinado a la compra de la casa y remodelación de su negocio y se dispone a salir.  Pero, una vez en la puerta, antes de salir del cuarto, la mujer suelta las dos bolsas para mirarse en el espejo que está colgado detrás de la puerta y confirmar presa del pánico y la desolación: “ufff… este hijueputa me tumbó los dientes” dijo mientras oscurecía su rostro y su mundo con una mueca de asco y desesperanza.  Sin embargo, cualquier emoción o sensación que se pudiera estar gestando en el interior de Carmen, se vio cercenada por el grito hostil del hombre armado: “muévase cucha que se me agota el tiempo y la paciencia…”…ante la perentoria orden, la mujer reacciona y se ubica en su cruel presente; con la cabeza en alto y sin derramar una sola lágrima por este ultraje físico y emocional, se agacha un poco para retomar las chuspas con el dinero… pero esta vez el dolor la distrae, como forzándola al cumplimiento de su perversa, desconocida y extraña misión. A punto ya de salir del cuarto a entregar las chuspas con el dinero a los dos atracadores, Carmen ve que, detrás de la puerta, colgada donde ha permanecido por años sin que alguien la volteara a mirar siquiera, está inmóvil, inerte, pasiva y silente la escopeta de Alberto, su marido asesinado hace ya 15 años.  Como autómata, pensando sin saber qué piensa, pero sintiendo sin saber que siente, la mujer se lleva la mano izquierda a la boca mientras con la otra toma el arma e inmersa en una nube de confusiones, decidida sale del cuarto dirigiéndose donde está su único pero sanguinario victimario.  Sin pensamientos buenos o malos, sin sentimiento noble o perverso, Carmen hace un único tiro, certero, preciso.  Justo en este instante, llega la policía al lugar. Luego de constatar que el atracador ya está muerto, el agente de la policía descubre el rostro del hombre abatido por su víctima… ante el horror de esta sorpresa, enmudecen todos los presentes, menos Carmen, quien sin sorpresa y con certeza, como un tempano inerte, al tiempo que entrega el arma homicida al representante de la autoridad, lentamente se agacha para abrazar a su único hijo y hacer la señal de la cruz, mientras dice: “yo te di la vida… yo te la quité…”. Muchos años después, Carmen es una mujer con los ojos secos porque las lágrimas se le congelaron en el alma o, tal vez, inundaron la paz de su consciencia que le reprocha a gritos que su mayor error de madre, fue haber sido la mamá perfecta…
  Naufragas entre oscuridad  Tambaleante sombra  A veces eres de color gris..Otro días tu color negro es más intenso  Caminas entre soledades Y refugias mis inseguridades.. Eres capaz de ser una conmigo..Y a la vez hacerme sentir nadie.. Bailas entre las noches frías..Consolando mi corazón..y mi mente vacía.. Calmas con silencio El ruido de mis ojos.. Eres fría ,por qué te hicieron así..Te entregaste a ser amada.. Dañaron tu ser  .. dañaron tu esencia..Y quizás eso es culpa mía..  Ahora te sientas entre mis piernas..Esperando complacerme la.vida entera.. Y yo que puedo entregarte..Mi alma , mi ser.. mi respiración , quizás no es suficiente Por qué llegaste dañada a mi lado.. Y por mucho amor que yo te entrege sombra mía..No podré borrar aquella cicatriz..              
Recientemente Comentados
                                                           Mayo 16 de 2022 Y te marchas..!Hacia dónde vas?.¿Será que a buscar el lugardonde te has perdido?,¿ o será  a usar tus alas de libertad?.Y te marchas..!Te llevas la mirada triste de lo que jamás podrásolvidar.Te llevas sueños y dichascon los que un día pintastenuestra felicidad.Te llevas el susurro de tiernaspalabras que en mi voz la nocheromántica te entregaba al llegar.Te llevas lágrimas de alegríascuando emocionada escuchabatus pasos y el corazón palpitabaal verte llegar.Y te marchas..!Te irás por la vera de los caminosacariciando las espinas de la rosaque vas dejando atrás y respirarásesa nueva brisa vestida de completasoledad. Verás aquel horizonte  densode nubes negras diciéndotea cada paso que todo , ¡que todoha terminado ya !.Mirarás al firmamento , peroa la estrella ,la más brillantede todas no la podrás encontrar,la misma que juntos ,absortos y maravillados solíamos contemplar.Y te marchas..! La luna acompañará en silenciotu triste deambular y el día te encontrará apenado mientrasque para mí, ¡para mí un nuevosol habrá de brillar..!                             Raquel C.Zurita    
El final de mi camino; un ocaso arrebolado con tinte purpurado; un árbol solitario sin hojas, desnudo; una estación de trenes abandonada cuyos rieles oxidados se esconden tras la yerba seca y algunas enmarañadas telarañas. Un pobre viejo, de ropas raídas, camina cabizbajo por el polvoriento andén buscando un abrigo, o un plato tibio de comida y, quizás, soñando con un poco de cariño.   Un vermut en las rocas servido hasta media copa, un cigarrillo manchado por el rouge intenso de mis labios y una pena honda en el alma por haber sido estúpidamente engañada.   Pido al mesonero la cuenta y pago. Me cuelgo la mochila en los hombros y cruzo a las afueras por la madera de la puerta de aquel bar de pueblo campesino y desde  la callada callejuela contemplo la escena cruel de toda esta pésima aventura, perdida y solitaria en una estación de trenes vieja, teniendo al frente un anciano pordiosero caminante, en un atardecer de otoño que se quema entre nubes coloridas y una rastrera brisa que barre las hojas de los árboles.   No obstante, es preciso recoger los restos de mi alma, colgar la tristeza en bandoleras y proseguir por mi camino como si nada. Después de todo la vida es muy corta para desperdiciar la dicha en tonterías.    
Yo soy y tú eres…   Yo soy para ti como para mí tú eres…     Tú eres, en el purpúreo espacio de una bóveda cristalina, el pensar acústico de unos bellos ecos rebotando en las paredes de mis anhelos   (como la angustiante desesperación dignificada de un sediento).   Yo soy tu sombra en la cotidiana alborada, proyectándome por el húmedo césped de tu pradera   (como el indubitable y dulce trino de un zorzal ermitaño cada mañana).     Tú eres el respiro que inhalo con deleite, aquietado en volados sueños quiméricos (como una niña inocente que acaricia su muñeca en navidades).   Yo soy quien te humedece con mis labios tu seca boca cada jornada, cuando sudas por el sustento oliendo a macho y te beso apasionada (como aderezando tus ansias con mi apetencia femenina).   Tú eres el agua fresca de una vertiente   que suaviza la fiebre inquieta entre mis piernas,   la que cae dentro de mi vientre   (como una estrellada y brillante cascada de simientes).   Yo soy la flama somnolienta que consume tus leños en una hoguera perfumada con idilios, solo con la esencia, sin mi nombre y perdida en la llovizna de una tarde…   (como cuando quedo embelesada con el difumado origen de un arcoíris).     Tú eres mi polo negativo necesario para activar íntimamente mi eléctrico proceso, formidable energía explosiva que me hace estremecer entera (como el misterio de la tierra cuando atrae al rayo y todo se ilumina).   Yo soy, la brisa refrescante, sin embargo,   después de la tormenta que trae calma con caricias de buena crianza   (como el molino de viento que luego retoma la obligada molienda).   Tú eres el insaciable lobo hambriento que mantiene sus instintos y vuelca sus posibilidades hacia un costado (como buscando algunos restos que tienten su mirada).     Yo soy la que te reclama, y quien te ama, por   los derechos exclusivos de los dominios de tu alma   que defiendo con mis garras y mis armas   (como lo haría una reina digna con su rey amante).   Tú eres la sal de mis comidas; yo soy el azúcar de tus postres…   (como merecidamente debemos ser una buena mesa para dos seres tan enamorados).    
Si no creo en Dios, es porque creo en el hombre… Ayer conversaba con un amigo sobre este tema del creer o no creer y en muchos pasajes de su argumento aseguraba: “A pesar de lo que tú digas –me decía—Él te ama.” Es una idea que vengo escuchando repetidamente desde hace mucho tiempo y siempre debo responder lo mismo a todos: “¿Por qué yo en mi corazón no lo siento?”. Y al proseguir en el intercambio de razones de un lado y de otro, surgen aseveraciones tales como: “Ya vendrá el momento para que comprendas/ Él te da la libertad para que tú decidas/ Él te otorgará la salvación/ Dios sabe lo que hace/ Ampárate en su abrigo y obtendrás la felicidad… Cada una de tales respuestas son promesas, pero las realidades inmediatas no las noto y creo que nunca las notaré. Por ejemplo, en muchos hogares inocentes en Ucrania, con familias y niños, oran con increíble devoción pidiendo que no caigan las bombas rusas que destruirán sus casas y matarán a muchos de ellos… Caen de todas formas y destruyen sus casas y matan o hieren a muchos de ellos ¿Quién oyó sus plegarias? “Esas bombas las lanzó Putin, un hombre, no Dios…” Entonces tengo la razón: Debo creer en el hombre, no en Dios 
El cuaderno cuadriculado siempre fue para Matemática. ¡Uf! Y lo que detestaba esa materia. Debe ser por eso que ahora estoy escribiendo en este papel, mientras calculo (con la calcu, obvio) cómo llegaré a fin de mes en el reverso de esta hoja. Desde que me quedé sin trabajo, han pasado cosas... MUCHAS cosas. Lindas, feas, abrumadoras y otras un tanto fantásticas. Como por ejemplo hoy, cuando iba caminando y charlando por teléfono con mi novio cuando de pronto escucho a un alumnito decir: ¡Chau, seño! desde su bicicleta. Al principio creí que solo era un saludo al pasar... simpático. Y cuando continué la marcha, volví a escuchar esa vocesita que me llamaba. Volteé a verlo y estaba ahí, esperándome. En tanto buscaba en el fondo de su repleta mochila de materiales, su celular. En el había pegado el sticker que les había regalado cuando fui a despedirme de él y sus compañeros. ¡Acá está, mirá! Me dijo, ¡Lo pegué en el celu! Insistió. Qué lindo, atiné a decirle, mientras me confesaba que sus otros compañeros también lo habían pegado en la carpeta, en el celular, en la carátula de la materia. En ese instante, sentí cómo mi corazón se alegraba de escuchar su confesión. Y él se quedó, charlamos, me comentó que había ido a su clase de handball y nos despedimos, para que no llegara aún más tarde a su casa. Le deseé suerte y le dije: ¡Nos vemos! ¿Nos vemos? Me pregunté, dudé y continué... Aunque puede ser certero o no mi pensamiento - y deseo - de volver a verlos, no será en el lugar que me gustaría, pero si podrá ser en la calle, en los negocios o en el mismo patio del colegio cuando salen al recreo. Aunque sea un ratito... para que me regalen su cuota de alegría y afecto. Cariño. Ese cariño que solo se obtiene escuchándolos, aconsejándolos, dejándolos ser. 
Podría escribir miles de versos en tus labios..Y conservar tu risa en mis manos..   Me hipnotiza tu cuerpo.. Lo que daría por qué conmigo fueras eterna..   Podría esfumarme en nuestros besos.. Y desearte como nadie lo ha hecho....    
No soy yo  Mientras escribo versos en mi cabeza.. El mundo se detiene.. Entre tus miradas paralelas.. No soy yo  Cuando respiro en tu cuerpo perplejo.. Vagando en el desierto de tu alma  No soy yo  Cuando invento momentos..  Cómo si el ayer me hablara .. Y te dibujara entre sonrisas disfrazadas.. No soy yo   Cuando vivo  Ni en este instante en el que vivo.. Tras la muerte .. Que percibo        
Recientes
¿Cómo describir la vida, como la describirías tú la vida? Part. 1   En forma científica y protegida por toda la comunidad que está en contra del aborto, la vida inicia en el momento que se embaraza la mujer, pero estas palabras que vienen a continuación no se trata de la vida en si seguida desde la forma mencionada, esto va más allá de como nuestro cerebro y nuestra energía puede absorber un punto de vista de la vida única en si, como siempre digo capa persona es un planeta, son completamente distintos. Ahora imagínate que tienes el don de la empatía, trata de ponerte en el lugar del otro de manera cerebral y sintiendo los desniveles de su energía , esto es algo posible hasta cierto punto ya que no puedes sentir lo que genera en su energía algún tipo de problema que esté pasando, tal vez puedes  hasta encontraras la solución más rápido que él , pero no es posible esa solución para dicha persona ya que su vida fue formada de otra manera  por tanto su apreciación a la vida jamás será igual a la de otros y viceversa   La vida en el amor Ciertamente el resultado que nos sumergiéramos a esta rama de la vida que todos tenemos es por un desamor. El cerebro experimenta muchos tipos de amor en su crecimiento, crea una ideología personal tal vez marcada por su alrededor, pero en sí muy propia. Todo inicia con el amor de la familia, a los padres, hermanos , desde esos primeros pensamiento inocentes ya el cerebro comienza a poner prioridades ya crecen teniendo una lista del que más quieres al que menos quieren sin embargo es una etapa que pasa muy rápida pero teniendo un protagonismo muy importante  ya que en esa transición las experiencias vividas comienzan a moldear sus principales referentes de lo que es el amor hasta que se llega a la etapa con más preguntas en nuestra vida amorosa .¿cuál   es la fórmula para encajar con una persona? , que tenga el complemento perfecto de lo que es el amor en la vida, que los patrones coincidan de tal manera que sea duradero y con una energía muy positiva para las siguientes generaciones. Es un camino de buenas y malas decisiones que te enseñan a poder subir un peldaño más hacia la cima del amor para siempre, todo esto es impresionante, pero existe el tiempo y quedan fuera de esta carrera, es aquí cuando las próximas generaciones crecen absorbiendo en parte el patrón de tal panorama y generando una energía negativa, retrasando que el amor sea la solución a todo en la vida. Si cada persona de este planeta sin excepción pudiera encontrar a su otra mitad, encajando perfectamente, el amor gobernaría en el planeta y   las siguientes generaciones encontraran el poder relacionar el amor con la vida en sí. La vida amor al planeta Lo más bello en el planeta es el planeta en sí, capas de poder tener infinidad de lugares que para cada persona que tiene su propia vista de la vida podría disfrutar, entonces por qué destruirlo y dañarlo, en qué momento de la historia se habrá generado ese desprendimiento de mala energía que fue expandiéndose por el planeta creando más rasgos ambiciosos a costa de cualquier cosa, así sea explotar su propio hogar su planeta. El amor al planeta debería de estar en las prioridades de formación de lo que es la vida experimentada por cada ser que llega a este mundo, si no lastimas a alguien que no se puede defender es donde se empieza a conocer lo que es querer y respetar el lugar donde nos brinda infinidad de cosas.
El soltar a las palomas al aire es como un caminar sin regreso pero con esperanza, cada segundo de vuelo al aire es más intenso, las ideas de voltear al pasado son más frescas pero con el paso del tiempo deben ser más escasas, una fuerte lluvia puede ayudar a disimular un sinfin de problemas, las alas se extienden con plenitud, el viento las traspasa con firmeza a cada pluma, los aleteos son un claro reflejo de un grito a la libertad sin retorno...
Triste soledad, la disfruto en mi habitación, solo yo y nadie más. Qué sucedió en mi corazón, ese día como cualquier otro; culpable la ventana que existió en esa cárcel que me gusta permanecer, cálido personaje caminando fuera de ella, cuáles son tus intenciones, perturbaste mi descanso y me enamoraste con tus encantos, acaso tanto tiempo sentada en la prisión que yo misma decoré, ya deliro con el príncipe que vendrá por mí, o un villano que sacrificaría todo por mí. Ahora me veo día tras día, esperando que las doce marque el reloj solo para contemplar tu hermosura con los cálidos rayos del sol, triste vagancia la mía de no poder hacer nada, simplemente manejar una ilusión en mi cabeza, de una vida irreal. El destino solo sabe todas las respuestas, ni aún las estrellas me pueden dar una pista. Como quisiera que alzes tu mirada y me veas, no sé si eso cambie algo o tu timidéz sea igual que la mía. Maldita sea esa sensación que no me deja decirte lo que siento, y sentirme aliviada por un momento, cómo poder cambiar ese defecto...pero en fin, triste soledad, solo estaré contemplando a mi cálido personaje desde mi culpable ventana.
Un amor sin límites, que los llevó a la muerte, por supuesto que es una novela ficticia, pero tan impactante es, ese amor u obseción muchos tienen varios aspectos para llamar ese acontecimiento de emociones. Dejando atrás eso, ustedes que piensan, tan dramática es esa novela. Este amor sin escrúpulos demuestra los lazos verdaderos entre dos personas sin tanto tiempo de estar juntos, ya están sellados con un pacto que literalmente los une para siempre, será que algo así puede pasar, aunque no lo dudo mucho.Tan corta fue la vida que ellos vivieron, aparte del sufrimiento que tuvieron, tragedia que al fin y al cabo nos deja envueltos en emociones. No le diré que terminé llena de romanticismo porque sería mentira, hubieron sucesos que de haber sido diferentes hubiera cambiado toda la historia, pero que puedo decir, si de eso se trata una tragedia, aunque mi mente y corazón terminaron flotando (confusos).
Todos tenemos algún sueño o meta, un anhelo que queremos cumplir o conseguir, en otras palabras un deseo. Aveces tristemente no se llegan a cumplir todos nuestros deseos por diferentes factores, ya sea porque no hacemos nuestro mayor esfuerzo para obtenerlos, o simplemente la gente de nuestro alrededor no nos apoya. Tristeza y decepciones nos atormentan cada día, aquel sueño fustrado que no se ha realizado, pero...no se como tome las riendas el destino y que decida a favor de uno. Lo único que queda es desearlo con todo el corazón y trata de manejar algún hilo de la riendas de la vida (que ande suelto) y esperar alguna respuesta.
Caminando en largas calles a cada paso se sienten los achaquesNavegando en amplios mares dejar de caer en los abismales Mirando las estrellas  la esperanza solo se ve en ellasTan pequeñas y brillosas ellas no sollozan Hermosas rosas en el jardín  estáticas no se apresuran por su partirLuna llena en el cielo mirarla te da consuelo Caminando en largas vías contando cada díaCorta es la salida no quiero las despedidas. 
 Cómo huir en un segundo no pido ni en minuto Un momento para descargarse simplemente desahogarse  Cómo poder dejar la mente en blanco por un segundo y dejar de pensar en todo el mundo Tranquilizarse por un momento poder dejar de estar atento  Cómo dejar de fingir por un segundo y que dejen de felicitar mis atributos Estar liviano y contento solo relajarse y sentirse ameno  Cómo dejar de tratar por un segundo y sentirse libre, ya no ser un meditabundo Descansar realmente y actuar pacientemente. 
 Habian pasado 4 meses desde que habia podido mirar su rostro, aquel dia que lo volvi a tener frente a mi fue algo, nostalgico, mi corazon estaba por estallar.podia mirar sus preciosas manos por el resto de mi vida, su ojos parecian ser dos gotas de aguas, su rostro me parecia perfectamente simetrico.Pero bastaron 10 segundos para que las emociones mencionadas con anteriodidad ya no estubieran mas presentes en mi, solo sentia rabia, orgullo y molestia con migo misma por haber sentido aquello despues de lo que me hizo.como podia sentirme tan locamente entusiasmada con solo ver su rostro?pero me di cuenta que solo era eso, ''atraccion'' ya que el solo recordar lo que habia en su interior me hacia despreciarlo. como podia sentir algun sentimiento positivo por el despues del dolor que dejo impregnado en mi alma, casarse con otra una semana despues de aver terminado con lo nuestro, era despreciable.habia que amarme a mi primero antes que seguir alusinando por el, habia que recordar el cuanto valgo y lo que realmente merezco.
Por Roberto Gutiérrez Alcalá   ¿Es usted una de aquellas personas que no pierden oportunidad de decir algo -lo que sea- acerca de cualquier tema o tópico que les salga al paso en una reunión de trabajo, de amigos o de familia? ¿Apenas se halla en compañía de algún conocido (o desconocido), experimenta la impostergable necesidad de hablar hasta por los codos? ¿Su frenética incontinencia verbal ya le ha causado más de un intensísimo dolor de cabeza? ¡Cálmese! Nosotros le enseñamos a saborear las mieles del silencio... Búsquenos ahora mismo y sea capaz de mantenerse herméticamente callado aún bajo las circunstancias más tentadoras. Resultados garantizados.
Yo me Llamo Eduardo Noh   Yo me llamo Eduardo noh, vivo en la ciudad de Mérida, Yucatán en México, puedo decirles es una ciudad muy bella y tranquila pero su calor que hay aquí es demoníaco. La verdad amigo les cuento soy una persona muy tímida con las mujeres al grado de ser virgen a los 30 años, creó la mayor parte de mi vida le he pasado leyendo libros, siendo un gran estudiante y el típico nerd de escuela, pero me falta un amor en mi vida y lo más importante sexo porque no quiero morir sin poder sentir que se siente eso que llaman sexo. En la escuela me siento casi libre de no ser por el acoso que recibo de mis compañeros en la escuela.Si deseas seguir leyendo sobre Eduardo Noh un estudiante de Enfermeria que cae en adicciones fuertes, compulsivas y en la locura total dentro de una cuidad cosmopolitan como Cancun dentro un abmiente complicado por el padillerismo y el abuso de las drogas, ponte en contacto conmigo con el tema pago por yo me llamo Eduardo Noh, en el cual tiene un costo de 150 pesos. ESCRITOR LUIS FELIPE MEDINA RIVERA EL PSICOLOGOPOSMODERNOMERIDA, YUCATÁN, MEXICOCEL: 52 999 530 5564 linea whatsaapTEL; 9999 490 54 45EMAIL: psicologiaposmoderna@hotmail.comFacebook:  https://www.facebook.com/psicologoposmodernoluisfelipemedinarivera        
   ¿Qué es más irónico al reírse de los dioses, sino es percatarse uno mismo de su mortalidad que envidia a su eternidad?   Fue durante el cálido y bochornoso verano que invadía la cuenca del Éufrates, donde en su cercanía asomaba el Tigris formando una tierra repleta de humedad, plantas y vida en toda su expresión. El verdor que emergía entre lo puramente cristalino de las tempestuosas aguas, solo era equiparable al cielo azul que nos gobernaba y nos vigilaba eternamente, inmóvil y pétreo. Sin importar que tanto mirase, pues tú lo mirabas todo el tiempo, lanzando preguntas que creías, el mismo viento se las llevaba, pero en realidad siempre estuve ahí para escucharlas y darte respuestas, desde el fondo de mi propia mente. Vagábamos errantes, descubriéndonos y perdiéndonos tantas veces que era una rutina, una cargada de golpes contra las piedras, golpes hacia las bestias, golpes entre nosotros. Una eterna competencia sabiendo que ninguno lograría sobreponerse al otro. Un estrafalario desfile continuo y eterno, cual serpiente devorando su propia cola, nos volvimos adictos al hábito y este se volvió la mejor y más sagrada constante. Todas las ciudades, desde Uruk hasta Lagash, todos los pueblos, desde los montañosos hasta los costeros, todos los súbditos, desde los ricos hasta los pobres, todas las fieras, desde las solitarias hasta sus grandes manadas, todas las estrellas, desde el ardiente sol hasta la indiferente luna, todos se ponían de rodillas ante nosotros. Ante mí. Ante ti. ¿Y quiénes éramos para merecer tanto y hacer tan poco? Son las cosas que ahora preguntó, a las que incesantemente les intento maquinar un sentido, otorgarles un beneplácito que me pueda satisfacer, pero siempre se ha tratado de eso, ¿No es así? Porque si no tengo esa certeza, sino obtengo respuestas, me hace falta algo, y eso francamente nunca ha sido permitido, no lo ha tolerado nunca, a mí no me puede faltar nada, porque tú me lo darías. Ahora entiendo que eras tú quien me brindaba no solo de lo que yo quería o necesitaba, sino que en su sentido más simple pero profundo, tú eras quien me daba ese sentido. Eras mí sentido. Que a través de los años, de las adversidades, en las celebraciones, en todo momento, me acompañó. A través de montañas, lagos, planicies, adentradnos en cavernas, riscos y cañadas, descansando sobre la hierba para poder contemplar la oscuridad completa de la noche, sin más sonido que él de nuestros propios seres. Sin estar nunca satisfechos, ávidos de más, siempre buscando la manera de obtenerlo todo, ese se volvió parte de nuestra constante. Más del dulce vino. Más de las deliciosas frutas. Más de las apetitosas carnes. Más amigos a quienes saludar. Más enemigos a quienes destrozar. Más paz que dar al mundo. Más caos que cargar sobre nuestros hombros. Más de nosotros mismos, como un regalo que sin pensar intercambiábamos. Ahora que puedo voltear al pasado y verlo con añoranza puedo sentir no solo la nostalgia completa del recuerdo, sino también los arrepentimientos de aquello que fue pero no volverá a ser, pues ya solo vive en ese lejano tiempo, que con cada minuto hacia el inhóspito futuro queda sepultado de manera inevitable, bajo las arenas del inexorable y cruel tiempo. Pocos llegamos a tener esta fortuna, una bastante desafortunada, como lo es ser conscientes de nuestra mortalidad. Del inevitable final que nos arrincona con cada minuto. Yo estoy con esos desfavorecidos pero afortunados seres. Rio un poco de pensar a cuantos no pusimos en el mismo predicamento en verdad. Nuestros nombres se estamparon como leyendas de una promesa hacia el mundo. Esperanza y regocijo para algunos, devastación y muerte para la mayoría. Verdugos, pacificadores, asesinos, justicieros, salvadores, exterminadores, amigos, enemigos, reyes, sirvientes, hemos tenidos tantos nombres que solo sabemos quiénes somos gracias a nosotros mismos. Es un poco triste si lo pensamos un poco. Nos entregamos tanto al mundo, al exterior, que nuestro interior al final se volvió un solitario refugio, que solo podíamos compartir con el otro. Pero, pese a lo lastimero que pueda ser eso, no creo arrepentirme. Eso sería un acto cobarde, y nosotros nunca fuimos eso. Nunca dimos nuestro brazo a torcer, nuestras bocas a ser cerradas y nuestros pasos a detenerse. Si algo compartimos fue una voluntad inquebrantable, un ardiente y atroz deseo por superar a cualquier oponente, no importase que tan poderoso o temible fuera. En nuestra propia grandeza, no fuimos capaces de entender nuestras limitantes, nos parecía algo estorboso, inútil e incluso cobarde, por eso nos hicimos invulnerables ante los demás, aun incluso en nuestra soledad compartida lo fingíamos, si ni siquiera entre nosotros éramos mortales, ¿Cómo no serlo ante el resto del mundo?  Fuimos un par de aves que intentaron tocar el sol, llegar a lo más alto del cosmos olvidándose de aquello que era. Un simple par de inocentes y muy tontos pajarillos. Fue en el otoño, con sus eternas puestas de sol y largos atardeceres que tuvimos un recordatorio, uno cruel pero justo, era algo que habíamos olvidado y ahora no podemos dejar de pensar en ello, nuestras mentes no cesan, incluso nuestros ojos parecen estar vigilando el paso de nuestras vidas, constante y tortuoso, nos ha vuelto lamentables, o quizás solo ha dejado en flote lo que en realidad hemos sido durante todo este tiempo. Parecía buena idea en su momento, no solo por lo que significaba lograr para nosotros aquel triunfo, sino porque era una afrenta que los mismos dioses nos mandaban. En su capricho por que fuésemos más humildes, que dedicáramos todo de nosotros hacia ellos, un sacrificio para los únicos que podían reírse de nosotros y salir indemnes. Aquella bestia, tan legendaria y magnifica, una epopeya por sí sola, algo que escapaba incluso de nuestra imaginación, pero no logró escapar de nuestra fuerza. El caos, la destrucción, todo lo que significó y fue, una síntesis de nuestro propio significado, el clímax que estábamos buscando o una ascendente que nos llevaba directo hacia él. Un sueño que se acercaba peligrosamente a la realidad. Una realidad que al final no logramos acercar. Nuestro contacto con los dioses fue maldecido. Un sacrilegio era la palabra que entronizaba aquello que habíamos hecho. Las reglas de los cielos y de los infiernos, todas las leyes hechas por esos seres venidos de las estrellas, nos encargamos de romper todas y cada una, algunas de manera accidental, pero la gran mayoría con total alevosía. Éramos dos grandes pecadores que colmaron la copa de ira de Dios. Y tal, como la gloria y el triunfo se nos había vertido, así recibimos toda la podredumbre de aquellos magníficos eternos. Aunque la verdad, habíamos tenido mucha suerte. Sabíamos que los dioses podían ser crueles, ya habían asesinado a toda la vida con las tempestades, volviendo al mar mismo una gran tumba para aquella generación perdida. Lo teníamos en nuestra memoria, pero el presente nos consumía en todo momento, no quisimos detenernos a reflexionar, y eso quizás fue lo que nos costó el futuro.  El castigo del cielo fue severo. Como las hojas que caían en montones, inertes al suelo, así habíamos derribado ejércitos. Como el viento golpeaba el suelo sin clemencia, habíamos abatido muros y torres frente a nosotros. Como el frio escaldaba cada vez un poco más, nosotros habíamos calentado nuestras almas, exacerbado nuestras pasiones. Como el tiempo que día con día consumía el otoño, habíamos dado todo de nosotros en nuestro camino a la eternidad, vueltos dioses de carne. Erramos tanto que el castigo no fue menos que justo. Pecamos tanto que la condena no fue menos que necesaria. Fue tanto grave el crimen, que la vida que nos quedaba no bastaba para pagarlo. Pero siempre teníamos eso en mente. Como una voz pequeña e incómoda al fondo de nuestros pensamientos, tirando agua a nuestro sol interno, haciéndonos dudar ante la gran certeza de nuestros seres, molestándonos y sin darnos clemencia, porque al final era como nosotros. No cejaba en su deber, en su deseo, en su designio, igual que nosotros. Siempre te vi igual. Una sonrisa, una fiereza, una figura tan imponente, que aquella cadena llamada culpa, parecía no ser capaz de darle la vuelta a tu cuello, los mismo que al mío. Eso pensábamos, o creíamos, finalmente solo sé que fingíamos como los grandes bufones de nuestra tragedia personal. Quisimos ser todo lo bueno, todo lo necesario, todo lo deseado, todo lo que queríamos. En realidad, solo se nos permitió ser todo lo contrario. Una falacia tras otra a través de los días, de nuestra existencia. Pero no nos engañamos solos, siempre fue algo mutuo. Yo creyendo en ti. Tú creyendo en mí. Así era como hacíamos las cosas funcionar. Así es como logramos llegar al infinito. Y solo así es como pudimos probar la amarga derrota. Las remembranzas no solo me hacen pensar, me causan todas las emociones que solo la vida puede otorgar He reído a carcajadas, me he enojado a mares, volví a sentir la satisfacción de nuestros logros, he llorado por los caídos, pero ahora al final de cada recuerdo, me invade un miedo constante, uno que nunca antes había sentido. Porque sé que los recuerdos viven en nuestro pasado, siempre estarán ahí, incluso quienes solo lo hayan visto de lejos, también quienes solo lo hayan escuchado e incluso quienes, sin vivir en estos años, recuerden o sepan de nosotros. Ahora mi temor viene porque estoy en la certeza de que el futuro no es más que breve. ¿Cómo pensábamos en el futuro? Quizás solo veíamos ese delicioso ciclo rutinario, una y otra vez, luchando contra más y más adversarios, riendo cada vez más fuerte, festejando nuestros triunfos en grandes banquetes, una vida repleta de placeres, que nunca debía terminar. Porque yo solo sé, tú ansiabas alcanzar la inmortalidad. No como una mera ensoñación infantil o una fantasía de juventud en espera de volverse una imposible realidad, tú y yo, éramos conscientes de que los dioses no solo eran inmortales, sino que también, después del cruel diluvio, bendijeron a un hombre con aquel don. Pese a saber su nombre e incluso donde podíamos darle encuentro, nunca fuimos tras él, pues su mito era ser inmortal, el nuestro era el encontrarnos de cara con los mismos dioses y exigirles que merecíamos aquel regalo, que era nuestro destino, recibir la eternidad como premio por nuestros logros. He de repetirlo, que equivocados estábamos. Ahora es invierno, no solo en la tierra, sino también en nuestro camino juntos. El verdor de la vida ha oscurecido, la nieve y el frio le arrebatan su vida para dar paso al vacío de la muerte, la inexistencia, que en una futura primavera dará vida nuevamente a las flores y la vida misma. Yo estoy consciente que no viviré más allá del invierno que ahora contemplo. Al igual que las plantas, mi vida se irá con el frio, pero no habrá primavera que me de aliento nuevamente, no habrá sol que caliente mis cabellos como si fuesen hojas para permitirme estar de pie nuevamente. Y no podremos seguir juntos en este camino que hemos decidido construir en comunión de nuestros deseos y existencias. Todos mis recuerdos se agolpan, como la nieve lo hace a mi alrededor, se tornan en montañas, torres, casi incluso zigurats como los que mandaste levantar por montones para que tú gloria no fuese algo que se pusiera en tela de juicio por los demás, desde el hombre rico hasta el esclavo que caía agotado por empujar las piedras de tu imperio. Así mismo he de caer yo, como otro mortal más, sin que importen mis logros, mis riquezas, mi propio poder, pues la mortalidad es algo que todos compartimos, menos los dioses ingratos que se deleitan con nuestros sueños y ríen con los truenos de las tormentas al sabernos desesperados por vivir incluso más que ellos. Engañándonos a nosotros, hemos llegado lejos, quizás sea algo para admirar por otros mortales, para los eternos no es más que una comedia mucho más atractiva y deliciosa. Pues al tenernos postrados y convalecientes, como lo estoy yo ahora, es lo que más anhelan y disfrutan, pues todo lo que he dicho ya y lo poco que queda para exclamar, no son más que recuerdos que veo con nostalgia infinita, donde me gusta vagar, aun cuando mi pecho duele cada vez más que lo hago. Beben mis lágrimas, después de que ruedan por mis mejillas pálidas y caen a la tierra, degustan pedazos pequeños de alma, que siento cada vez más ligera, porque la devoran y cada vez toman partes más grandes. Mi sangre es su platillo favorito, y esperan gustosos mis entrañas. Los dioses son crueles no lo dudó, pero nosotros hemos sido necios y al final solo obtendremos lo mismo que nos hemos buscado. Y en nuestra búsqueda de eternidad, yo he encontrado mi final, y tú ahora buscas desesperado la manera de evitarlo. No puedo evitar sonreír cuando pienso en ello. Estar cada vez más cerca de la muerte, me hace más consciente de la vida, él que tú estés tan empecinado en alejarla, puede que solo acelere la tuya misma. Quizás lo que más disfrutan los dioses no es mi sufrimiento por perder la vida, sino el tuyo por perderme a mí, porque, aunque siempre fuimos dos grandes seres en un mundo tan caótico, siempre intentamos mostrarnos como una alianza de egos, una cumbre de voluntades encontradas donde uno era más capaz que el otro. Capaces de levantar montañas para superarnos entre nosotros. En realidad, solo construimos todo porque estuvimos juntos, aunque lo llegásemos a negar en solitario, la fortaleza siempre radico en nuestra unión, y ahora somos en verdad conscientes de ello. ¿Ese es nuestro castigo? La verdad, es que por mucho que lo pienso, no sé en verdad que es aquello que los dioses aguardan para nuestros seres mortales, quizás es lo que más me atemoriza, porque morir solo lo haré una vez, pero el castigo que me pueda aguardar después, quizás ahí es donde encuentre mi propia eternidad. Y tú eternidad, es algo que me preocupa. No porque temo que sufras un castigo junto a mí, no porque seamos al final dos víctimas y prisioneros de las profundidades por igual. Sino porque me apartarán de ti. Y no sé si tú podrás estar bien sin mí, porque con certeza sé, que no podré estar bien in ti. Ahí quizás es donde está realmente nuestro castigo. Quizás encuentres la ansiada eternidad, probablemente los mismos dioses que me tienen agónico, te den a ti toda la vida que desees, pero solo para que no llegues a estar en el mismo lugar que yo, o eso es algo que pienso. Quizás te den la manera de salvarme, solo para perderla de tus propias manos por un error tuyo, que gracioso sería, incluso yo no puedo evitar sonreír un poco fantaseando en ese escenario. Un pequeño vistazo al futuro que sé, no podré ver o vivir. Pero todavía tengo algo de certeza. Aún puedo pensar en que sin importar lo que suceda, hemos de vivir más allá de lo que nosotros mismos esperamos, aún más incluso de lo que los mismos dioses permitan o toleren. Yaceremos en nuestras propias mentes, nuestros propios recuerdos, nuestras almas carentes de mentes o sentires, seremos eternos no porque se nos dé la oportunidad, sino porque tú y yo siempre lo hemos sido con el otro. Nuestra eternidad estará en nosotros siempre, como todo lo que hemos hecho antes, siempre ha sido por nosotros y para nosotros. La propia pertenencia de nuestros seres, todo aquello que nos dijimos, que nos juramos, que nos odiamos, que nos amamos. Solo con eso, con todo eso bastará para que siempre podamos existir en un mismo lugar y en un mismo tiempo. Así podremos reírnos de los dioses una vez más, porque mientras ellos vivan eternamente guardando sus secretos de la humanidad y de ellos mismos. Tú y yo nos hemos sincerado con la existencia misma, para que nunca quede duda de quienes fuimos, de lo que hicimos, de lo que sentimos. La inmortalidad no será nada. Nada junto a nosotros.  
A raudales de alegría,como flores multicolores,siente el alma mía...cuando llegan mis profesores. Hoy no le traje manzana,a mi maestra consentida,le traje la tarea terminada,y una flor...en su día. A raudales de alegría,Le traigo aquí su regalo,no espero el diez, todavía,es por el 15 de mayo. A todos mis profesores,les deseo gran felicidad,que palpiten los corazones,es un día para brindar...
Textaleros
Maria Luisa Villarreal Sonora
Oscar Vega Gutirrez
Elartedelaliteratura
magali
rob alanis
Marian
rubi lisset
IGC
oriana
Eddy Santiago Avila Arteaga
Jos Armando Becquer
Diego
Gilberto
Poema
Myrian
Aleinna Masen
Daliana Uzcategui
Enrique Andres Mejia Gomez
Diego Ivn Antiza
Cesar
Vernica Domnguez
Jorge Ricardo Rota
Daniel Rosas
Miriam Jasso
Oscar Franco
Joel Velsquez
Glen E Lizardi F.
Ryuzaki Lawliet
Paulo
Juana Jos Moral
Camila Javiera Parra
SoRaeCho
silvanadantoni
Jack Sopros
Jos de Cdiz Molina
Jessica Joanna
Andrea
enrique gago
ALEXANDRA OATE
Ana Maria
Afrodita
Brigitte Hernandez
Oscar Rodrguez
Jaime Torrez
vero.ruiz.90410
Mara Amor
deisy angarita
SCORPIONNEGRO77
Jefersson Restrepo
Larshet Maximilliam Devonnair
Andrea
Joaquin Garcia Jover
Reinavid 728
LEONARDO AVELLO
Myriam Portillo
Yuma
MORENA CHALAN RUBIO
Elesban
aljana pausinni
Socorro Valdez Guerrero
lucas peccetto
jazmin
agustinamariani
Tierra Santa
Marly
Duvan Camilo
Valeeh
Mara Sotelo
German
Sol de invierno
Marcos Mora Sosa
Adrian
PABLO EMILIO OBANDO ACOSTA
Susana Fernandez
Katleen
Hanna
Jhimmy Anthony
IGNACIO SANDOVAL RAMIREZ
Princess
Hugo David Romero
Karen
Veronica
Lunea
Arturo Palavicini
Karen Gutierrez
Yanier
braulio hernandez mejia
Juan
Zoila Canales
MARIANO DOROLA
Gerardo
Gerardo
Luciana
Miguel Angel
Javiera Fernanda Salazar Collao
Adri Garca Bentez
Alejandro Escudero
mmm
J Antonio Nuez Villalpando
Rosa Martha Rivera Smano
T.J Luna
violetta.delgad
Jos Cascales Vazquez
Nancy Marquez