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Estimada Señorita R.. Necesitaba escribirle con suma urgencia..Me llegaron noticias poco agradables de como lo ah estado pasando estos últimos días ..se aproximan fechas difíciles para usted, por eso me apronte a escribirle con inmediatez..Lea con atención por favor : No sé aferre.. A las vagas ilusiones creadas por su cabeza..No se imagina el daño que intento evitarle diciéndole esto..  Empiece a caminar con sus propios pies..Y apague el modo catarsis que activa su cabeza por las noches de vez en cuando.. Disfrute la estadía en la estación del dolor.. que ya pasara..aprenda de él..pero no sé encariñe demasiado.. recorra esos sitios que nadie se atreve a pisar.. pero hágame caso.. no busque hospedaje eternamente allí.. Cómo si le hiciéramos cariño a un cactus.. me entiende de lo que le hablo..(?)  Se está cortando la señal..Pero pronto volveré a retomar el contacto con usted..Cuidese por favor.. Atentamente su estimada  Consciencia.       
  Cinco jóvenes de edades similares, los rebeldes del pequeño barrio de una ciudad de provincia, inseparables como hermanos siameses, para todo lo que a sus mentes malévolas les llegaba. En realidad, no eran delincuentes, sólo picaros estudiantes de clase media con todo el tiempo libre durante las vacaciones escolares. El grupo no tenía un líder definido, todo se realizaba según la inspiración del momento de alguno del quinteto y siempre tenía que ver con alguna picardía que muchas veces rayaba con el delito. Para unas vacaciones de fin de año llegó un circo a la pequeña ciudad y los Hermanos Centella, como decidieron llamarse, fueron a merodear por el lugar mientras levantaban las carpas y se acomodaban los integrantes de la familia circense. No encontraron en que fijar su atención hasta que sus miradas se detuvieron en unas jaulas y allí vieron dos leones, un tigre de Bengala y otros animales; pero su atención quedó fija en los grandes felinos, entonces decidieron hablar con el jefe del espectáculo: -         ¿Señor, nos dice quien es el dueño de este circo? -         Soy yo, jóvenes, ¿en qué puedo servirles? -         Es una curiosidad – respondió Hernando, el más pícaro del combo- ¿Con qué alimenta los gaticos? -Refiriéndose, claro está, a los felinos y a sabiendas que son carnívoros. -         Pues con carne, muchachos, como todos lo saben -         ¿De cualquier carne? Preguntaron en coro. El hombre los miró detenidamente como sospechando algo y les respondió: -         Cualquier carne, si jóvenes, mientras no esté en estado de descomposición. -         ¿Por ejemplo, perros y gatos? El hombre los miró con asombro y les preguntó: -         ¿Por qué esta pregunta? Claro que pueden comer hasta ratas y otros pequeños mamíferos. Y como sospechando algo, agregó: -         ¿Es que ustedes pueden venderme animales para dar de comer a mis leones y tigre? -         Por supuesto, respondieron. -         Que no sea nada ilegal, agregó el dueño; no quiero líos con la justicia… -         No se preocupe por eso, hay muchos animalitos sufriendo sin dueño y vagando por el campo. Lo importante es que nos pague. -         Eso se sobreentiende. Y les agradezco porque me quitan un peso de encima. Desde esa noche comenzaron a desaparecer los perros y gatos callejeros. Cuando ya no quedaban más en el pueblo, en los campos vecinos los caninos amistosos que se acercaban a los Centella, terminaban primero entre un costal y luego en la panza de un depredador. Como en la canción de Juan Charrasqueado “en esos campos no quedaba ni una flor”, con la diferencia que en esa se refiere a mujeres y aquí a animales domésticos- Edgar Tarazona Angel
                                                Septiembre 26 de 2022Llega el descanso  y mis párpadosse cierran , guardando tu sonrisaen espejos de mis sueños hastaque llegue la mañana y ellase los entregue. Silencio extraño hasta mi lechollega dejando  escapar verbos ,palabras , que pasan fugacesfrente a mis horas eternas.Hay primavera dentro mío , hayrisas, colores, perfumes , alegrías,preguntas infinitas en mi corazónenardecido ante el encanto de misanhelos de despertar con mi rostro frente al tuyo.LLega el cansancio y mis párpadosse cierran, guardando tu sonrisa entre espejos de mis sueños, pero..se diluyen los recuerdos cuando túte marchas sin ninguna despedida.Quédate..!Quédate en mí yo te lo pido, porquemi alma te espera en ese espaciovacío  y si acaso en mí tú no tequedas  búscame entonces en tusrecuerdos porque a veces ,  ¡a vecesse me da por estar ahí y en ti yome quedo !. -                 Raquel C. Zurita     
Recientemente Comentados
    Hola. Con una escritora de este espacio, Daih (http://www.textale.com/sexoamor/), estamos por hacer un cadáver exquisito. Si alguien más está dispuestx a sumarse, el poema es de libre acceso.No es necesario respetar reglas ortográficas ni solicitudes retóricas, solo lanzar al cadáver el pedazo de quieran.Al finalizar la experiencia se realizará una muy breve edición y listo, el muerto tendrá vida.Para armar el poema, cada participante deberá dejar uno más versos en forma de comentario (procurando que no sean demasiados). No es necesario seguir una temática (se supone que todo el sustendo del escrito va a ser la novedad en la suma de sus diversas partes).Hoy dejo esto publicado, si alguien desea iniciar sientase libre de hacerlo. Mañana agrego algunos versos (esta presentación puede ser editada, corregida o ampliada a solicitus de cualquiera que la lea). Agrego un detalle: cada vez que me conecte voy a enlazar los diferentes versos para que vean como se va desarrollando el poema. Agrego detalle: lo interesante de estás construcciones literarias es la vinculación entre contraposiciones. Tenemos versos tan diversos como hermosos.El domingo edito y comparto. Si tienen ganas sigan sumando versos. Saluidos.CEMENTO.- 
Sueños de compartir           Una canción         Una imagen               Un hálito Un mirar más allá del viento La profundidad de las rocas       El aliento del agua.     Sueños locos del dia.Un hilillo inciandescente e invisible  Se inmiscuye curioso.   (procrastinando el 24 de septiembre 2022) Imagen: Fotografía tomada por Daih. 
Rocas Autor: Daih
En Poesa
El alma se ha podrido, El corazón se ha fragmentado, Fosas abiertas, rosas marchitas,Basureros, huesos sin dueño, Cada noche, la tierra se nutre...De silencios etéreos.  La noche se hace mas oscura,La luna se oculta entre las nubes,Fragancias de otros tiempos,Que llegan de las flores...Que sembré en su momento. Fuí otro. Todo fue muy extraño.
Prefiero ser un cuaderno abierto... Expresándose..  Que un cuaderno en blanco.. a punto de cerrarse..En el que si escribes..daño le haces..   Escribo preguntas..que automáticamente se transforman en respuestas...  Quiero sentir lo que escribo..aunque me hiera.. Quiero que las palabras y frases que nacen en mi cabeza.. recorran mi cuerpo y viajen por mis venas..   
TitoEl paso de una vida normal a una vida transformada implica nuevas historias inesperadas, cambios positivos y negativos. En esta historia, Tito y su familia conforman variedad de situaciones, emociones y sentimientos.***A la edad de siete años mis padres no me consienten, debo obedecer y entender el comienzo de mi vida.Mi tía Pepita me sigue consintiendo, no está de acuerdo con mis padres, piensa que aún soy niño, ayer me visitó, me regaló una cajita de chocolates, me alzó, me dio besitos y me invitó a pasar unos días en la casa de ellos. Pedí permiso a mis padres de ir a casa de mi tía Pepita, mi tío Josué y mi prima Adelita, fue concedido el permiso, aprovechando que era la semana santa y no tenía que ir al colegio. Una hora después fui conducido al auto de mis tíos. No resultó lo que esperaba, todo fue más allá de lo que yo creía. ¿Por qué? Se detenían en distintas partes, primero a un hermoso parque en el que nos divertimos con mi prima, luego seguimos a un museo de oro infantil en el que me explicaron qué es el oro, de dónde viene y para qué sirve, eso, me encantó y como si fuera poco me llevaron a una heladería y pude disfrutar la delicia de un helado de frutas. Al llegar a la casa, mi prima y yo vimos en TV. un bello programa de animalitos, después una deliciosa cena servida en platos con figuras y colores, reposamos y luego a dormir, mientras mi tío Josué leía un cuento.Al día siguiente, me despertó el aroma de café y la voz de mi tío Josué que llenaba los rincones de la casa declamando una poesía un poco larga. Todas las mañanas mi tía Pepita, toca una campana, para que Adelita se duche y luego yo. Nos arreglamos, nos vestimos bien y a desayunar. Mientras tanto escuchamos música y hablamos, aprovecho para preguntar a mi tío: ¿Por qué recitas antes del desayuno? Mi tía Pepita responde, es costumbre, todos los días declama una poesía diferente a la misma hora, toma café, frota sus manos y sonríe para continuar con sus deberes y empezar un día animado. Tío, ¿es verdad todos los días? Bueno, sobrino Tito, a veces no, porque estoy en un hotel, o tengo un compromiso de madrugada, o ir al aeropuerto desde las 5 am, o cuando estamos enfermos. Hola tío, ¿por qué te gusta declamar poesías? Porque me gusta el sentir de los poetas, su sensibilidad, su modo de expresión, su lenguaje, su estilo literario ¿qué es eso del lenguaje? Son palabras o forma de expresar todo aquello que se quiere decir y ¿qué es eso de estilo literario? Son versos o prosas que emocionan, que apasionan, son figuras literarias. Aún no entiendes, cuando seas mayor entenderás, pero… ¿cómo qué? Está bien: metáfora, hipérbole, Elipsis, metonimia, Anáfora, no, no, no, más tío, es verdad no entiendo. Tío, ¿eres un poeta? No mi querido Tito, no soy poeta, ¿por qué no? Porque nunca he escrito poesías, sólo me gusta apreciarlas declamar y aprenderlas, y… ¿por qué no escribes poesías? Porque no tengo talento para escribir, uch tío, no creo.Todo me parece raro en casa de mis tíos, qué diferencia, mi papá y mi mamá, desde que se levantan es a discutir, mi mamá con su cantaleta diaria y mi papá mientras se arregla para ir al trabajo se burla de mi mamá y me regañan por todo lo que hago. La casa de mis tíos es bonita, bien decorada, lo mejor es la alcoba de Adelita con juguetes, mini teclado, pandereta, peluches, letreros con frases cariñosas. También me parece raro ver lo que hace la cocinera:  llena una copita de jugo de limón, en otra, crema de leche, en unas tazas, cebolla picada, ajo picado, algo blanco como harina, huevo, frutas picadas y pregunto a Diocelina ¿qué es todo eso? Mi tía no deja que responda la cocinera, ella responde: Mira mi amor esos son los ingredientes que se necesitan para hacer el almuerzo, ¿ingredientes, ¿qué es? Jajaja, amor son los elementos que se alistan para preparar el almuerzo, como cebolla, ajos, harina, huevos… A… ya entendí. ¿Tía me presta un bolígrafo? ¿para qué? Para escribir en unos papelitos, ¿sabes escribir? Claro que sí tía desde los cuatro años, es por eso que ya hice transición, primero, segundo y estoy en tercero de primaria, que bueno mi amor. Tía, ¿por qué no dejaste que Diocelina respondiera? Porque yo te digo “mi amor con mucho cariño”, ella no sabe quién eres y responde sin amor, pero tía yo le pregunté a ella no a ti, no importa que no me diga mi amor, -Diocelina sonríe-. Mi tía me entrega el bolígrafo y una hoja blanca de papel, yo corto en cuadritos el papel y escribo en cada cuadro las figuras literarias de la poesía, las que mi tío enseñó: metáfora, elipsis, anáfora… Bueno, ya. ¿Tía me prestas unas copitas? ¿para qué? Para guardar los ingredientes o  figuras de la poesía, no son muchas, no dejé que mi tío nombrara todas las figuras, pero éstas, ya mismo se las llevo para que prepare la poesía de mañana. Tito, debes esperar hasta la noche que llegue Josué del trabajo. No, aún no ha salido a trabajar. Tío, tío espera, ¿qué quieres? Sobrino. Tío, toma las figuras literarias de la poesía de mañana, Tito, esas copas ¿qué son? Ya te dije, las figuras literarias de la poesía para mañana. ¡Oh!!! Qué maravilla, gracias sobrino, déjalas en mi mesita de noche y hasta luego, voy al trabajo, ¿trabajas en semana santa? No hasta hoy miércoles, a. chao tío.                                                               *** Adelita y yo jugamos. El jueves nos interrumpe la tía Pepita, niños, vamos todos a las iglesias hoy y mañana, tía queremos seguir jugando, no se puede Tito, no hay quien los cuide, ¿y Diocelina? Ella no trabaja los días santos, ¡qué lástima! Adelita protesta, nosotros no queremos ir a la iglesia, pero prima no hay quien nos cuide, tenemos que obedecer.   Adelita comenta a Tito: eso de ir a las iglesias a rezar es una jartera, tanto tiempo cansados en esas iglesias, ni sabemos rezar, sólo la señal de la cruz, si prima tienes razón, pero a mí me gustó observar todo, el altar, el cristo, la virgen, los ángeles, los techos, los vitrales, las bancas para que la gente no se canse, esa cantidad de columnas como con fotos o cruces, lo aburrido es ver a mis tíos diciendo retahílas en cada una de esas columnas, no primo eso se llama rezar sí, es como declamar, como mi tío en las mañanas, no primo, es orar, es hablar con Dios, verás prima, me gustó mucho ver la iglesia, las personas, la música, los curas que hablan desde púlpitos, sí primo, pero los niños no podemos hablar ni jugar en la iglesia, es verdad.El permiso de visitar a mis tíos se cumple hoy sábado, debo volver a casa, pasé muy rico con Adelita y mis tíos, también me alegra volver a casa con mis padres y mi gatito.Mis padres estaban tristes sin mí, se alegraron al verme y yo les conté todo lo que hicimos en casa de los tíos, ellos me escucharon atentos, luego me dijeron que terminara mis tareas, que alistara mi maleta y útiles para ir al colegio el lunes. Todo hay que alistar, hice las tareas, hice un dibujo para regalarlo a mi profe Conchita, la quiero porque enseña mejor que otros profesores. Me ha costado trabajo dibujar lo que me gustó dentro de la iglesia, es más fácil dibujar la iglesia por fuera, será mejor contar a mi profe lo que hice en la semana santa y lo que me gustó estar dentro de la iglesia.La profe agradeció mi dibujo, me felicitó, pero a menudo me llama la atención por no poner cuidado a las clases, por no estar concentrado, por estar pensativo, recordando a mi prima Adelita, a mi tío Josué declamando, a mi tía Pepita consintiéndome, a Diocelina cocinando, a los paseos en parques, museos, iglesias, a mis padres discutiendo, a mi gatita, a mis deseos de paseos, mis deseos de terminar este año y que se cumpla la promesa de mis tíos de llevarme a conocer el mar. Sí Adelita también quiere ir a San Andrés, a Cartagena, a Santa Marta, a Coveñas, a conocer la isla Múcura. Quiero estar juicioso en el colegio, en casa con mis padres para merecer esos viajes con mis tíos, con Adelita y parece que mis padres también quieren disfrutar de ese viaje. Pedí disculpas a la profe y me concentré en las explicaciones.Terminó el año escolar, solicité a mis padres visitar a mis tíos para ordenar lo del paseo a la costa.¡Vaya sorpresa! Mis tíos ni Adelita nos reciben al enterarse de nuestra visita, respondieron al celular de mi papá: Lamentamos no poderlos recibir debido a que coronavirus nos tiene enfermos a todos, cuando nos den de alta los médicos, “si nos recuperamos”, debemos dejar pasar unas semanas aislados, el tiempo pasa pronto y nos volveremos a ver. Mi papá dijo ¡qué vaina!, mi mamá dijo: ¡Ach, se varó el viaje!, a mí me da tristeza que mis tíos y Adelita estén enfermos, lo importante es que se recuperen, lo del viaje será cuando se pueda, ojalá cuando no se use tapabocas.Mis padres creen que mi tristeza es por no viajar, me quieren consolar,  me prometen pasear a lugares cercanos, no, les digo, no es por el paseo, es por la enfermedad de mis tíos y Adelita, quiero saber cómo siguen cada día, hay que llamarlos.Durante las vacaciones fuimos invitados por amigos a reuniones, cumpleaños, a novenas navideñas. Pasaban días sin que mejorara mi tía Pepita, pero mi tío Josué y Adelita sí mejoraron y les dieron de alta, nos preocupamos mucho, porque a mi tía Pepita la hospitalizaron, dicen que está en cuidados intensivos, mi mamá llora, ora, pide a Dios que Pepita se salve, todos estamos muy tristes, sigue grave mi tía, un médico dijo a mi papá: si se salva, es un milagro. Mis padres lloran, a mí no me salen lágrimas, siento dificultad al pasar saliva, perdí el apetito.  Así ha pasado el mes y medio de vacaciones. Volví al colegio ya con más de uso de razón, le cuento a la profe Conchita lo de la enfermedad de mis tíos, ella me consiente, me cuenta muchos casos, parecidas a las de mis tíos, de personas que casi se mueren, pero se salvan, igual puede suceder con tus tíos, sí profe, ojalá mi tía se salve. Mis padres llaman todos los días a preguntar por la salud de mi tía, yo me porto juicioso, vivo pendiente de noticias, no me interesa jugar, ni pasear, ni comer helados. Días después mi tía mejoraba y llegó el día en que los médicos le dieron de alta, yo quiero visitarlos, pero no es posible, hay que esperar un tiempo de aislamiento, mientras tanto, yo hablo por celular con mi tío Josué y con mi prima, pero Pepita no habla por celular, dicen que está muy débil. Pasan días y más días sin que mi tía mejore. Mis padres y mi profesora tratan de tranquilizarme, no es fácil, el tiempo parece eterno, no entiendo, dicen que ya casi se alienta, luego, que está grave, tanto misterio, que mejoró, que le dieron de alta y… ¿no la veo? Volvimos a llamar al celular de mi tío, escuché que Adelita lloraba y decía: mi mamá está muerta, muerta, supliqué a mi tío que me dijera la verdad, él dijo: tu tía está en el cielo, yo no tengo valor para entristecer tu corazón, tus padres saben la verdad, tampoco se atreven a decirte la verdad, no queremos que sufras, la vida sigue, nos tenemos que unir más, Adelita necesita consuelo, tú la puedes ayudar, pasarán unos diez días para vernos. No me gusta que digan mentiras si de todos modos lo sabría, digan la verdad ¿cuándo es la misa y el entierro? No sobrinito, ya todo pasó, ¿todo pasó a escondidas? No te enojes, creo que sabes que en esta pandemia sólo avisan que murió el paciente y no permiten aglomeración de gente, es por seguridad y cuidado, no es como antes que mucha gente iba al entierro. Por fin abundan las lágrimas sobre mis mejillas, mi papá se despidió de mi tío. Mi mamá se colocó gafas oscuras y dijo: tenemos que ser valientes, recordarla y distraernos para no sufrir, mi papá dijo: “LA VIDA NO ES ETERNA, ALGÚN DÍA TODOS MORIREMOS, ES ALGO TAN NATURAL, COMO CUANDO NACEMOS. Yo digo: qué tristeza… ser natural no volver a ver a mi tía, imagino cómo estará Adelita de triste, la ayudaré.No entiendo por qué tengo que esperar diez días para visitar a mi tío y a mi prima, le pregunto a mis padres, sí Tito, te debemos una explicación, pasa lo siguiente: Josué y Adelita quedaron solos, necesitan consuelo y estar acompañados, entonces resolvimos proponerles que vivan en esta casa por un tiempo, fíjate que en esta casa grande sobran dos habitaciones en el tercer nivel y un inmenso patio en el que puedes jugar con tu prima así estaremos acompañados y Adelita no estará sola, muy bien, ¡qué inteligencia!, una advertencia Tito, debes controlar tu mal genio, pero mamá tú y mi papá son de muy mal genio, viven discutiendo; en casa de mis tíos no hay discusiones, pero hijo, debes entender que tu papá y yo somos abogados y tenemos que discutir cuando no hay acuerdo, es normal, sí mamá, pero no es normal que me regañen por todo lo que hago, Tito respétame, ¿mamá decir lo que pienso es irrespeto? No sé qué es respeto; Tito, es apreciar, valorar a los padres y entender que corregirte es por tu bien, pero mis tíos me corregían con amor o con miradas que entiendo cuando es bien y cuando es mal lo que hago, además me explican, por qué es malo lo que hago y me estimulan cuando hago bien, ustedes me regañan, me dicen sabelotodo, se burlan, a veces me pegas, mi papá no me pega, ¿Tito no quieres a tus padres? Si los quiero mucho, toca aguantar regaños, eso es respetar…Tito, tu tío ha tenido que poner en venta su casa con los muebles, por eso las demoras, pero parece que pronto harán el contrato de compraventa tenemos que alistar lo necesario para que estén cómodos, sí y que se sientan acompañados, si, papá y mamá, tienen razón ¿a qué ayudo? Pareces mayor, eres inteligente, gracias pa… claro son diez días para alistar todo, bueno eso es un alivio.La directora y profesores del colegio celebraron en la capilla del colegio una misa por el alma de mi tía que está en la gloria. La profe Conchita me regaló una cámara video infantil, puedo tomar fotos, grabar videos y tiene varios juegos para niños, me encanta el regalo, mañana le tomo una foto a la profe y se la muestro. He pasado unas horas distraído con la cámara, tienen razón mis padres, debemos distraernos para no sufrir   ***Llegó el día de traslado a nuestra casa, mi tío y Adelita, sólo traían ropa y los juguetes de Adelita, agradecieron el alistamiento que hicimos con mis padres, las habitaciones con sus camas, mesitas, sillas, escritorio, cuadros, fotos, libros y más juegos para Adelita, ella es un año mayor a mí. Lo curioso es que mi tío colocó en la mesita de noche, al lado de la pantalla, las copitas con las figuras literarias que yo le había alistado.Al día siguiente, antes del desayuno, mientras me duchaba, a mi parecer escuche la voz de mi tío, sí era una dulce voz diferente a la que antes escuchaba, era una voz apagada. Terminé de ducharme, subí al tercer nivel, vi a mi tío recostado en su cama, acomodado con cojines, tenía en sus manos  la foto de mi tía Pepita y con voz suave y dulce declamaba la poesía “Una despedida” no lo interrumpí, recordé que tía Pepita tocaba una campanita para que Adelita se duchara, hice lo mismo toqué la campana cerca al dormitorio de mi prima, ella se levantó obedeció, luego todos desayunamos, el tío salió al trabajo, se despidió de mis padres y de todos, Adelita se veía triste, volvió a su cuarto, dijo a mi mamá que no quería ir al colegio. Yo también me encerré en mi cuarto, me recosté en mi cama, pensando: igual que mi tío: no tengo talento para escribir poesías, tampoco tengo talento para declamar, pero siento en mi alma cierta cantidad de sentimientos que quisiera explotar, pero es mejor mantenerlos despiertos en mi espíritu, ¡qué importa que nadie los lea, que nadie los escuche, sólo importa lo que pienso!Tía Pepita, en el silencio de mi alma muda, tus recuerdos siempre guardaré, la mirada de tus ojos era mi guía, tus ojos hablaban, yo entendía, tus ojos amorosos cuando me consentías, tus ojos enojados por mis malas actitudes, tus ojos felices por mis progresos, tus ojos tristes, por mi rebeldía. Tía Pepita, tus ojos en mi alma no han muerto, siguen vivos. Mis actitudes seguirán guiadas con el recuerdo de tus miradas, mi mamá interrumpe mi pensamiento, se enoja por dejar pasar la ruta al colegio, ella va al trabajo, igual mi papá, -quedo sólo con Adelita-, ella permanece dormida. Tomo mi cámara de video  y me dedico a jugar. Veo desde la ventana de mi habitación algo que me parece increíble, casi en la esquina de la cuadra del frente, hay un lote, veo un camión cargado de ladrillos, a otro lado otro camión con unos bultos de cemento y lo increíble es ver al obrero que está en el camión de los ladrillos, tomando ladrillo por ladrillo y mandarlos a otro obrero encaramado en una pared alta, parece un juego, no se caen los ladrillos, el que está, arriba los recibe perfectamente, así lo hacían como si fuese fácil, sin cansancio, los grabé en mi cámara, quedé pensando en esos obreros, cuánto les pagarán por ese pesado juego al calor del sol, los admiro y sigo pensando en los ladrillos y el cemento, sirven para hacer paredes, los mismos del juego con ladrillos ¿harán paredes?Han pasado dos días, ya hay más confianza, mi papá, mi mamá y mi tío comentan sobre el clima, los problemas del invierno. De pronto mi mamá interrumpe la charla, le cambió la cara, abre los ojos coloca su mano al lado izquierdo de la cabeza y en alta voz dice: ¡No puede ser! ¿qué pasa? -dice mi papá- no, no…llaman del celular de Pepita y otra voz dice que a doña Josefina (Pepita) mañana le dan de alta, que algún familiar la debe acompañar para pagar y poder salir de la clínica, no, no, diga que están equivocados que ella ya falleció. Mi mamá no alcanzó a decir nada, se escuchó la voz débil y real de Pepita, saludando amorosa como siempre y rogando que acompañen a Josué para que le den salida y tener la felicidad de volverlos a ver. ¡No puede ser estamos locos!, ¿quién llamo?. ¿alguien de la clínica? No es desde el celular de Pepita, Josué, toma el celular y habla con ella, dice: ¿Pepita?, sí mi amor, quiero verlos y contarles lo que sufrí con el virus, a Josué le temblaba la voz, tuvo el valor de responder y prometer que ya mismo irían a la clínica por ella. Mi papá pregunta a mi tío, ¿es real la voz de Pepita? Sí, es ella misma, mi mamá dice: sí, es Pepita, ¿por qué dirían de la clínica que murió, que fuéramos por las cenizas? Mi papá y mi mamá dicen que hay que denunciar, por engaño y perjuicios morales, mi tío se enoja, nada de nada, vamos ya mismo todos a la clínica, sí vamos, Josué maneja el auto a mucha velocidad, todos van muy nerviosos.-Adelita y yo estamos ansiosos por ver a Pepita.  ¿Será un sueño? -dice Adelita-, no es ningún sueño. Tito, creo que mi mamá va a extrañar la casa, ¡oh sí… ¿qué pasará? ¡grave problema! Mi tío por el afán de ir por mi tía no caerá en cuenta, ojalá mamá o papá piensen qué hacer, y con semejante sorpresa, pero si es verdad, pagan lo de la clínica salen, y es cuando no sabrán lo que deben hacer. Adelita, creo que lo mejor es, cuando veamos a tu mamá abrazarla, besarla y recibirla con mucho cariño, sí, pero cuando se dé cuenta que no es su casa ¿qué pasará?Pepita en silla de ruedas espera a su familia, el primero que ve a Pepita es Josué su esposo, los otros dos buscan por otro lado a Pepita, Josué corre a saludarla, llega a la silla, abraza a Pepita, queda mudo, pálido y se desmaya, vienen enfermeras lo ayudan, lo llevan a urgencias, a su vez Pepita se estresa demasiado al ver lo ocurrido al esposo, a ella la tranquilizan con pastas que la relajan y le produce sueño, también la trasladan a urgencias por su estado de depresión. Tatiana, hermana de Pepita y su esposo Raúl están perdidos, no encuentran a Josué, van preocupados, pensando, ¡Qué problema tan grave! Pepita sin casa, sin sus muebles, sin su ropa, sin cama, sin sus cosas ¿qué hacemos? Tatiana, Se me ocurre que tú conoces las tallas de tu hermana y el gusto de ella, será comprarle ropa, zapatos, carteras, cobijas, juegos de cama, pero Raúl ¿y la casa? No sé, ¿qué se te ocurre? Será decirle que yo la quiero atender en mi casa mientras se recupera y poco a poco irle contando la mentira de la clínica, lo que ha venido ocurriendo, el dolor de Josué y de todos. Luego la propuesta que le hicimos a Josué, sí, de acuerdo Tatiana, piensas bien, pero ¿qué pensará Josué? Pues le advertimos en el celular que guarde silencio mientras Pepita se va recuperando, sí, está bien. Ahora a buscar a Josué, a preguntar por Pepita ¿vale? claro vamos. ¡Vaya sorpresa! Informan que Josué encontró a Pepita, que se desmayó y está en observación ¿y Pepita?, ella también está mal. Solicitamos que nos dejaran verlos, pero sólo permiten visitas de   uno por cada uno. Tatiana logra visitar a Pepita, está incognoscible, pálida, muy delgada. Mi mamá también casi se desmaya cuando vio a Pepita incognoscible, pálida, muy delgada, la cara arrugada, ojos hundidos, se acercó a saludarla, la abrazó, ¡qué felicidad volverte a ver Pepita!, ella, con lágrimas en sus ojos respondió el saludo y suplicó a su hermana que ayudará a Josué, que de la emoción de verme se desmayó. Hermana, -no quiero dejarte sola-, tranquila Tatiana, cuando vea que Josué ya está bien, yo también lo estaré y volveré con mi esposo a nuestra casa. Raúl encontró a Josué, le estaban haciendo cantidad de exámenes, los resultados demoran más de tres horas, quedó hospitalizado, mientras tanto mi mamá comenta a mi papá el estado de salud en que vio a Pepita. Por desgracia, la depresión de Josué es severa y tiene que seguir hospitalizado. A Pepita si le dan de alta, la han calmado con pastas, ella nos debe estar esperando, está entre dormida y despierta. Un enfermero fue contratado por mi mamá y mi papá, para que atienda a Pepita, pudieron salir de la clínica, era una situación deprimente, de mucha incertidumbre.Mi abuela, se mantiene preocupada por la demora, son las 11 de la noche, nada de dormir. Adelita y yo también estamos preocupados.Tito ve la luz que ilumina el garaje… Llegaron… llegaron… sí vienen acompañados del enfermero, la abuela se asusta al ver que entre Raúl y el enfermero suben alzada a Pepita hasta la cama, porque viene dormida. Tatiana y el enfermero nos explican los cuidados que hay que tener con la enferma.  *** Cuando Pepita se enteró de la confusión de la clínica, de la venta de la casa, del abandono de su esposo, de quedar sin su ropa, sin sus joyas, sin recuerdos, más esa veloz locura de tomar decisiones, como si la muerte fuese motivo de negocio, vender en vez de arrendar la casa, sin averiguar en la clínica la razón de la muerte, seguro habrían descubierto la confusión, me abandonan, ni una llamada, qué tristeza.  Pepita piensa: ¡Oh mí familia! parecen ineptos o no me quieren ¡Vaya desilusión! siento que dejo de ser Pepita, esa dama decorada de virtudes, de poderes, de amores, de proyectos…, soy otra, vuelvo a nacer, como chiquilla huérfana, como “golondrina buscando primavera” No es mi sentir vivir arrimada en casa de mi hermana Tatiana, nada le creo de lo que me dice, es hipócrita, no me quiere, no más Josué, se alejó, me abandonó, lo único cierto es mi hijita Adelita y mi anciana madre, quien volverá a tenerme a su lado con Adelita.Nadie imagina el dolor de sufrir esa enfermedad Coronavirus agravada, sometida a aparatos, a la lucha de los médicos, queriendo salvar mi vida, fatiga, fiebre, dolores corporales y espirituales, incertidumbre, ¿moriré? ¿Dejaré a mis seres queridos? ¿saldré de este deprimente ambiente hospitalario pleno de aparatos, enfermeras y médicos?, aplicación de inyecciones, sacrificios, oraciones a Dios, contar horas y minutos cuando es posible la salvación y regresar a casa,  vale decir, es como permanecer en un mundo desconocido y a la vez aquella ilusión de regresar a casa, recuperada mi salud y el bienestar familiar, pero mi regreso a casa es como estar casi perdida al encontrar un mundo desolado, casi perdido, sin bienes materiales y poco espirituales, ese camino distorsionado que poco ofrece, no hay más remedio que volver a casa de mi infancia, recuperar mi salud, cuidar a mis dos seres amados, olvidar al ser que tanto amé y a Tatiana, su esposo y a Tito, no a él no lo olvidaré, el chico me ama como si yo fuese la mamá, Tito será como un hijo mío. En el electrocardiograma y otros exámenes practicados a Josué, se descubre que sufre del corazón, de riñones y de severa depresión, debe someterse a tratamiento hospitalario. Dicho estado de salud de Josué se le oculta a Pepita, quien no puede recibir graves golpes sentimentales, se le ha dicho a Pepita que por trabajo Josué fue trasladado a otra ciudad bajo la esperanza de establecerse allí por un tiempo temporal. Por desgracia Josué permanece bastante tiempo dormido y dopado con pastas, no le permiten hablar con nadie. Ella cree en el abandono de su esposo, no entiende la razón por la cual él desapareció de su lado sin explicación, parece un cuento de misterio y resuelve aislarse de inmediato.Pepita se despide de Tatiana de Raúl y abraza a Tito, le dice al oído, te quiero como si fueras hijo mío, Tito la abraza, le suplica que se quede y con voz temblorosa dice: yo también te quiero como si fuese mi mamá, jamás adivinarás mis pensamientos ocultos en mi alma mientras estuviste ausente, te prometo ir a diario a donde mi abuela a visitarte a ti, a mi prima Adelita y a mi abuela. Mis padres esperan que pase la ruta del colegio, que siga recibiendo clases extras de inglés hasta la noche cuando regrese a casa.A diario escucho los comentarios y los disgustos de mis padres se culpan el uno al otro de ser responsables de todo lo ocurrido con Pepita y Josué. Yo deseo opinar, pero me callan, no me dejan hablar, sólo hablo “yo con yo”: No me parece bien que le mientan a mi tía Pepita, debo dejar la pendejada del respeto a mis padres, esta misma noche me rebelo y protesto, aunque me peguen. Tomó la campanita, la hago sonar, ya mis padres me van a regañar, pero, grito: “ustedes son burros”, ¿se creen inteligentes? ¿no son capaces de decir la verdad a mi tía? Mentir no arregla la vida de mi tía, deben decir la verdad. Cállate Tito, tu tía sufrirá menos creyendo que Josué está bien y que volverá pronto, si sabe que está enfermo sufrirá más, -nooo… “ustedes son burros”, Tatiana lo calla con una cachetada y lo manda encerrarse en su cuarto a dormir. Sé que a mi papá le duele la cachetada más que a mí. Mi mamá es dominante, manipula a mi papá, lo minimiza, lo hace sentir mal profesional, Me trata bien delante de mi papá, pero sola me trata mal, bien dicen “El amor es siego” mi papá le perdona todo, le obedece, ella le pide que me castigue, pero mi papá no me pega.Tito no puede cumplir la promesa a la tía de visitarla a diario, tiene que esperar el fin de semana que sus padres lo lleven, lo peor es que también ellos hacen visita, hablan y hablan mentiras a mi tía, dicen que mi tío regresa en dos meses, que gana mucha plata, yo quiero hablar y decir la verdad, pero me callan, así pasan varios días, sólo puedo jugar con Adelita y le cuento que mi mamá me trata mal, me pega si hablo, ¿en serio te pega si hablas? Si, deseo que me dejen aquí igual que el año pasado en la semana santa, claro que sí, suplicaré a mi mamá que te invite a pasar aquí la semana santa. Al día siguiente, mi tía me invita y pide a mis padres que me den permiso de pasar la semana con ellas, mis padres me llevan a casa de mi tía, mi mamá advierte que no debo jugar con Adelita por ser mujer y mayor a mí, mi papá y mi tía se oponen, consideran que podemos jugar. Termina la visita de mis padres y me siento feliz de quedar con las que me quieren. A dos días de estar en casa de mi abuela les digo: Quiero contarles la verdad, no quiero mentir como mi mamá. Tía ¿me puedes escuchar? Claro que si mi amor, te escuchamos… Tía, no es cierto que mi tío Josué esté trabajando en otra parte, la verdad es que mi tío sufrió mucho la enfermedad de mi tía y mucho más cuando le dijeron que habías fallecido, sufrió tanto que se enfermó de depresión, además sufre del corazón y de los riñones, él está hospitalizado en una clínica de reposo, lo mantienen dormido y dopado, así no puede hablar con nadie. ¿Cómo? ¡Increíble! No puede ser, mamá ¿qué hago? ¿por qué no me contó? -Yo no sabía nada de ellos- Tatiana ni me visitaba. Tito, lo que dices es muy triste, si tía falta que sepas todo, entre Adelita y yo te contamos,Adelita se adelanta, dice: mamá es mucho lo que pasó en tu ausencia, yo también te quiero contar… mis amores, cuenten todo, sí tía, ya dije lo principal, pero estoy cansado, tengo hambre, quiero jugo y pastel, yo también tengo hambre -dice Adelita- enseguida la abuelita prepara el jugo y sirve a los dos el jugo y el pastel. Pepita está ansiosa por seguir escuchando.Tía Pepita, cuando te fuiste a la clínica, mi tío lloró de tristeza, sí mamá se angustió mucho, todos los días llamaba a la clínica, le decían que estabas grave, mi papá sufría mucho, casi no hablaba, no comía, sólo desayunaba, Diocelina lo consolaba le suplicaba que almorzara y cenara, además ella me cuidaba hasta la hora que mi papá llegaba del trabajo. Tía, cuando mis padres se dieron cuenta de la tristeza y soledad de mi tío y Adelita le propusieron a mi tío que vivieran en nuestra casa, así no estarán tan solos, mi tío aceptó por un tiempo, si mamá yo me sentía bien, quería vivir con ellos. Mi papá decía que cada recuerdo de mi mamá lo hacía llorar, miraba fotos, videos, mensajes del celular.  A veces declamaba en las mañanas una poesía de dolor y despedida.No puedes imaginar tía, la locura que despertó la noticia de que estabas viva, sí mamá, no entendían la mentira de la clínica, mi papá no quiso comentarios, sino ir de inmediato a la clínica a verte y traerte a la casa. Tía pepita no te enojes con mis padres, ellos querían que Adelita y mi tío Josué vivieran con nosotros, que vendieran esa casa porque los llenaría de tristeza ese vacío de tu ausencia. Creo que no imaginaste nuestro dolor tía, te queremos mucho. Pero, ¿por qué me dicen mentiras? Mamá ellos creen que si tú ignoras la enfermedad de mi tío, estarás más tranquila, sí tía piensan que cuando él se aliente, te cuentan la verdad. Una pregunta tía, ¿Tienen ellos la razón?, o  ¿nosotros al contar la verdad?Claro hijitos, ustedes piensan mejor, así yo visitaré a Josué ya mismo, ayudaré a cuidarlo, hablaré con mi hermana para que me informe la dirección de la clínica y me cuente todo lo ocurrido, pero la verdad. Bien tía, bien mamá. También les agradeceré las consideraciones y actitudes, bien, muy bien tía. ***  Doce días después de esperar la recuperación de tío Josué, tía Pepita logró visitar y hablar con mi tío, todo está claro, parece que la emoción deja sin palabras a mi tío  “Vuelvo a vivir a tu lado” nada más dice, mi tía ío abraza y dice: Amor mío, nacen de mi alma las más sinceras palabras para decirte cuánto te amo. Brillan todos los planetas del universo al volver a tu lado. Brillan nuestros ojos de alegría al volvernos a ver. Brilla la vida a tu lado con Adelita y familia, Brilla mi alma al saber la verdad. Brilla sobre todas las cosas tu recuperación. Brilla la luz del día de mañana, cuando te den la salida. Josué, emocionado, abraza y besa a tía Pepita. +++“Nueva vida”Es difícil romper la barrera del silencio. Adelita pregunta ¿por qué no hablan? Tito, si, ¿qué pasa? Pepita dice que la emoción de volvernos a encontrar nos tiene mudos, Josué dice, si tenemos que despertar la emoción y seguir el nuevo camino, Raúl anima con música alegre. Pepita manifiesta su agradecimiento a su hermana y cuñado, Josué también agradece. Empiezan los comentarios sobre lo ocurrido, todos quieren recordar, hacen planes hacia el futuro. Compraremos casa en buen sitio, -No tío, una casa no- ¿entonces? Un lote, para mandar hacer la casa como se quiera, ¿cómo quieres que sea la casa? Yo vi a unos obreros jugando con ladrillos, con los que se hacen las paredes de las casas y… Tatiana se enoja con Tito, “No sea lambón, no decida nada, son ellos los que deciden” Pepita interviene, perdón hermana, Tito es un hijo más en nuestra familia, nos gusta que ayude a pensar, gracias tía. Hola tío Josué ¿me quieres como hijo? Claro que te quiero, como al sobrino más bello del mundo, me encanta que me llames tío, es mejor que si me llamaras papá. Tatiana dice, entonces que Tito viva con los que se quieren, porque Raúl y Yo seremos felices viviendo solos sin ese hijo, que no es mío, es de Raúl, -¿Cómo, no eres mi mamá? -Pepita se enoja con Tatiana, no hermana, no es la forma de enterar a Tito, el niño merece respeto. -Mira Pepita, tú que tanto dices querer a Tito, ¿por qué no le has revelado quién es la mamá? -Me parece que Raúl y tú son quienes están obligados a explicar al niño quien es la mamá y qué pasó con ella. Tía Pepita y papá, por qué se callan ¿por qué no me han dicho quien es mi madre? Entonces ella, es tía y no mi mama? Perdónanos hijito, esperábamos que cumplieras más años y comprendieras mejor la verdad. Pero papá ya tengo más que uso de razón, hasta creo entender las cosas mejor que los adultos, no soy bruto, lo son ustedes. Demuestro con mi verdad a mi tía Pepita que pienso mejor que todos ustedes. Papá, necesito la verdad. Hijo mío tienes razón de enojarte y exigir la verdad ahora mismo. Raúl abraza a Tito, lo besa y dice: Yo  soy tu papá y te adoro con amor de papá y mamá.  Siéntate en esta cómoda silla y te cuento la historia que tienes derecho a saber de tu mamá ¿te parece? Claro papá, dale.Bien hijo: tu mamá daba clase de inglés a domicilio, yo recibía las clases en casa de mis padres durante un tiempo y nos enamoramos. Yo estudiaba derecho y ella idiomas, éramos muy jóvenes, ella tenía 19 años y yo 20, nuestros padres no querían que fuéramos novios, no permitieron que yo siguiera recibiendo clases, entonces nos veíamos en paseos, fue cuando concebimos un hijo y ese eres tú, nos hiciste feliz. Vivimos en un pequeño apartamento mientras terminé mi profesión de abogado y ella también recibió su grado. Tú tenías dos años, jugabas, corrías y te gustaba que habláramos. Un día resolvimos casarnos, alistamos todo lo del matrimonio. Diana se despidió de su alumno por ser la última clase de inglés, por su matrimonio. Los padres del alumno la felicitaron, le agradecieron y le pagaron las clases. Yo siempre la recibía con un café y una empanada y tú la abrazabas, me preocupé, porque no regresaba, averigüé en la casa donde dictaba ese día la clase de inglés, me comentaron que ella contó lo del matrimonio, salió feliz y nada más supieron de ella, me desesperé, pedí ayuda de búsqueda a la policía, a las emisoras, la buscamos por todas partes, yo no dormía pensando en ella, se hizo publicidad por todas partes y nada, no aparecía. Bueno papá dime cómo se llama mi mamá, Diana es su nombre, pasó mucho tiempo y jamás apareció, sufrí demasiado, me desesperé, me enfermé, no podía ejercer bien mi trabajo, otros abogados me ayudaban, tu tía Tatiana  me ayudaba, me consolaba, me seguía a donde yo iba, estaba enamorada de mí, a ti te consentía, yo le agradezco a Tatiana, porque, me amaba y a ti también. Así pasaron unos años, me sentía triste, pensaba que tu necesitabas un hogar, entonces Tatiana y yo resolvimos vivir juntos Tatiana me prometió ser como tu Mama. Te dejábamos en una guardería, luego a la casita a dormir,  los fines de semana te llevamos al parque y a visitar a tu tía Pepita. Vamos, hijo, ahora te explico lo que dice la ley.  LA LEY EN Colombia considera que después de la ausencia de una persona a los dos años se presume muerta. Han pasado más de dos años sin que Diana aparezca, por tal razón,Tatiana y yo resolvimos vivir juntos, ¿y quieres más a Tatiana que a mi mamá? Imposible amo a Diana, convivo con Tatiana para formar una familia y sentirnos bien, además, porque ella quiere e insiste en que vivamos juntos por tener la misma profesión, bueno papá entiendo por qué viven peleando y ella me odia, sin que yo tenga culpa de nada. No conozco a mi mamá Diana, la amo, ¿algún día la encontraremos?, ojalá, pero papá, si mi mamá aparece, ¿qué pasa con Tatiana? Bien, te explico lo que hice, mira hijo  declaré ante un juez la presunción de muerte de Diana y se llevó un proceso en el que, como dice la ley después de dos años de ausencia de la persona, se presume que está muerta, explícame bien claro eso de proceso. Bien: la muerte presunta es un proceso que se tramita ante un juez como en el caso de Dana al desaparecer y no volverla a encontrar. Cuando una persona desaparece, se ignora su paradero, se han hecho las posibles diligencias de búsqueda como yo lo hice, con la policía, los medios de comunicación, avisos de la pérdida, es cuando el código civil colombiano contempla la figura de muerte presunta y se parece a la muerte real, se debe aclarar la fecha en que desapareció, esto se configura cuando la persona desaparece sin tener noticias de ella. Un artículo del código señala que si pasan dos años sin haberse tenido noticias del ausente, se presume que este ha muerto, pero antes de la declaratoria se debe citar varias veces al desaparecido por medio de periódicos de amplia circulación, ¿ cómo así papá qué es amplia circulación, a sí, verás son periódicos muy conocidos que mucha gente los lea, como El Tiempo, El Espectador y es en ellos en los que se cita al ausente, eso ya lo hicimos en el periódico el tiempo y Diana no apareció, entonces una vez cumplidos los requisitos y declarada la muerte presunta, se nombra un curador ad litem, papá ¿que es curador ad litem? Mira, el curador ad litem es un abogado que protege los derechos del ausente, es decir, los derechos de Diana, el curador la representa y como te dije, es un abogado defensor de oficio, es gratuito, es importante por que al no estar ella presente puede ocurrir que el tratamiento procesal sea desventajoso para ella, en nuestro caso la sentencia se publicó. Papá y ¿qué pasa si después de publicar la sentencia mi mamá aparece? En ese caso se puede revocar la sentencia que declara la muerte, papá ¿qué es revocar? Es dejar sin efecto una ley, es como si se borrara y ya no fuera válida esa sentencia- Papá qué quiere  decir se presunta, que no se tiene certeza, solo indicios, como desaparecer y no aparecer. Papá no me gusta esa ley, eso de declarar que una persona está muerta, dudando si está viva o no, la duda no asegura, si no hay cadáver ni nada que demuestre la muerte, entonces es mentira. Eres todo un chico pensante, lo que pasa es que muchas veces la persona si está muerta y aunque esté viva hay que hacer proceso de sucesión, ¿qué es eso de sucesión? te lo digo en forma elemental para que entiendas: es la repartición de los bienes que deja el que muere para sus familiares, es por eso la importancia de esa figura que considera el código civil colombiana de “muerte presunta” sin esa figura no habría repartición de bienes y quienes tienen derecho a recibir herencia nada recibirán, por ejemplo: tú como hijo recibirías todos los bienes que tu mamá dejó, si no existieras esos bienes quedarían para los padres de ella, si no existieran los padres, los bienes quedarían para los hermanos y la esposa, si ellos no existen quedarían los bienes para los sobrinos y si no existieran ellos los bienes quedan para el Bienestar familiar, según  el código de procedimiento civil colombiano.. Si la persona está viva, la ley considera un tiempo suficiente para que aparezca   ya te expliqué lo que se hace cuando aparece, todo queda normal, nada de repartir, el ausente que aparece mantiene sus bienes. Bueno papá, si hay duda de que mi mamá está viva la buscaremos más y más, que no pase como lo de mi tía Pepita, que estaba viva y la creían muerta, por no investigar. Tienes razón hijo, seguimos buscando a tu mamá. A…me falta entender qué ¿es repartir bienes? mira Tito los bienes pueden ser muebles o inmuebles, muebles, son los que se pueden trasladar de un lugar a otro, como, carro, cama, mesa, silla, televisión etc..los bienes inmuebles son los que no se pueden trasladar de un lugar a otro y están adheridos permanentemente a la tierra, como casas, edificios, lotes, fincas… Gracias papá y tú y mi mamá ¿tienen bienes? No hijo, ninguno de los dos tenemos bienes, nuestros padres sí, pero Diana y yo nada, vivíamos en arriendo..Bueno hijo es hora de volver a casa y resolver problemas.Al llegar a casa, mis dos tías están discutiendo, yo digo Tía Pepita ¿estás enojada? Yo no Tatiana si está disgustada con tu papá, ¿conmigo? ¿Por qué estás enojada conmigo? Por falso, por mentiroso, te odio. Cálmate Tatiana, te amo  y agradezco tus ayudas, no niego amar también a Diana, mi historia con ella es conocida y comprensible que yo la siga amando.  Tía Pepita debemos buscar a mi mamá, puede que esté viva y la quiero. Tatiana solicita que la dejen sola con Raúl para aclarar la situación..Raúl, yo te amo, pero tú dices que no me amas, entiendo la razón, no obstante hemos vivido unos años y aunque discutimos también pasamos tiempos agradables, bien dices que me amas un poco y agradeces, Creo que lo sensato es que los dos vivamos sin Tito, sobre eso dialogamos con mi hermana y ella dice que si Tito se siente más feliz con ellos que conmigo, no hay problema. No Tatiana para ustedes no hay problema, pero para mí es doloroso vivir sin mi hijo, él me ama y creo que le gusta visitar a Pepita mas no vivir con ellos, el niño tiene sus juguetes su ropa y su gatito en casa, no es bueno incomodar a Josué y a Pepita, bien las visitas y, nada más. Entonces Raúl,¿cuál es la solución? La solución es seguir como siempre, sólo con una condición: que no maltrates a Tito, si él se comporta mal contigo yo me encargo de corregirlo. Raúl, seré muy franca contigo, aunque te duela, dime lo que quieras, “Eres débil de carácter, dices que amas más a Diana que a mi y eso no es verdad, lo dices sólo por quedar bien con tu hijo, no niegues que me amas, si así fuera no vivirías conmigo, eres muy cariñoso cuando estamos solos ¿por qué no decir la verdad a Tito?, tu hijo ama la verdad lo demostró con la tía Pepita, no es malo que me ames y tu hijo entenderá que con el tiempo las cosas cambian y que es mejor que él viva con mi hermana ya que los dos se quieren mucho. Bueno Tatiana, no niego que te amo, pero no pidas que mi hijo viva aislado de mi. Entonces, Raúl, resuelve ¿tu hijo o yo? mil veces mi hijo, no eres madre y no entiendes lo que es un hijo para los padres. Podremos vivir los tres si tú entiendes que el niño no merece maltrato de nadie, ningún niño merece odio, ni injusticias, así que ahora soy yo quien pregunta,¿mi hijo o tú? Pues yo, entonces el remedio es separarnos, de acuerdo Tatiana sufriremos los dos por tu incomprensión. Bien ahora no es Pepita la que quiere vivir con la mamá, soy yo, viviré con mi madre, bien Tatiana es tu voluntad.Tito, hijo querido, vamos a tu alcoba, quiero volver a charlar contigo ¿de procesos? no hijo, es algo muy personal. Bueno papá, pero antes quiero jugo y pastel, claro que sí mi amor. Mientras Tito toma el jugo, me siento nervioso, ni sé cómo empezar a decirle.. Listo papá, te escucho: gracias hijo. Dialogué con Tatiana, ella acaba de reprochar  que yo te prefiera más a ti que a ella y claro yo respondí: mil veces mi hijo, lo adoro y no acepto que te maltrate, así las cosas Tatiana y yo nos separamos ella vivirá con la mamá y yo con mi hijo ¿qué te parece? pues, sería mejor que yo cambie, me comporte bien con ella hasta que me quiera y podamos vivir  los tres sin sufrir la separación, hola hijo cada vez me sorprendes más.       Han pasado dos años separados y mis lágrimas no se secan a pesar de los consuelos que me brinda mi madre, dicen que el tiempo se encarga de arreglar problemas, no a mí. Hay algo que me mantiene en suspenso… He recibido notas de cariño de parte de Tito, no creo que sea él, pienso que es Raúl, aunque lo amo y he sufrido demasiado la separación, no quiero vivir con ese niño, si Raúl pretende conquistarme con mentiras no me convence, continuará mi sufrimiento. Mi madre me aconseja que no sufra más, que no me enferme más con tanto dolor, que responda a las notas de Tito y así me daré cuenta si es él o no. No sé, no sé… las notas están escritas con letra que no es de Raúl, puede ser que él obliga al hijo a que me escriba, eso me molesta más, así aumenta mi fastidio por ese niño. Mi madre se enoja suplica a Dios que yo cambie, que ame a los niños, entre más súplica más odio a Tito,Raúl y Tito han querido ocupar el tiempo en deportes para no sufrir la ausencia de Tatiana, practican tenis, natación y ajedrez. Tito y Raúl visitan a Pepita y Josué, ellos viven en un pequeño apartamento mientras construyen la casa en el lote que compraron, Josué agradece el consejo de Tito de comprar lote y hacer casa como se quiere, vivimos ilusionados viendo los avances de la casa que nos muestra el arquitecto, estamos construyendo una habitación especial para Tito, Raúl y Tatiana, cuando nos visiten, la habitación tiene balcón, un mini jardín, una de las paredes tiene repisas con formas geométricas, rectángulo, cuadrado, triángulo, rombo, círculos, para decorar.  El cuarto de escritorio para Raúl y Pepita tiene cuadros al óleo hasta la mitad de las paredes, de la mitad hacia abajo poesías con fotos de autores importantes, un sofá grande, dos sillas, piso en madera, una alfombra pequeña y dos escritorios uno para josué y otro para Peita, cuando termine la construcción , veremos el jardín las habitaciones, los juegos, la fachada.Siempre le cuento a tía Pepita que le mando  notas cariñosas a tía Tatiana, ella no me responde, he pensado no decirle tía, sino decirle mamá como antes le decía, tía Pepita me aconseja que no le mande más notas, sino que la visite, le hable con cariño o como yo quiera, creo que mi tía, igual que yo, quiere que nos queramos y vivamos juntos, pero Pepita no interviene que se sólo mi actitud, puede ser que ella algún día me quiera. Mi tía Pepita tiene razón, es mejor visitar a Tatiana, pero Adelita me aconseja que no la visite, recuerde que ella te trata mal, te pega, no te quiere, sí Adelita tienes razón, pero mi papá sufre mucho de no vivir con ella, la ama mucho, además, algo de ella me gusta “Ama la verdad” y aunque me trataba mal también me cuidaba y yo le contestaba mal, creo que si me propongo a conquistar su cariño algún día lo logro, pero prima no le cuentes esto a mi papá,  que también sea una sorpresa para él, bueno primo, te guardo el secreto. Papá, quiero visitar a mi abuela, hace rato que no la veo, quiero llevarle unas manzanas, claro hijo, llama a tu abuela y dile que el próximo sábado la visitamos en las horas de la tarde.Tatiana, te cuento que Tito me llamó para avisarme que nos visitará el sábado por la tarde. No mamá no quiero ver a ese chico, ese día visitaré a mi mejor amiga, no Tita no seas rencorosa, mira que vas a ver a tu querido Raúl, no me obligues mamá visitaré a mi  amiga, bueno…Se cumple el sueño de Tito, visita a la abuela lleva manzanas, una rosa para la abuela y otra para Tatiana, Raúl saluda a la abuela y promete volver en la noche para regresar con Tito a casa. Tito pregunta por Tatiana, la abuela dice que Tatiana llega a las nueve de la noche, el chico se entristece “quiero ver a mi mamá” abuelita, ¿me puedo quedar aquí unos días? Claro que sí mi amor, pero debes pedir permiso a tu papá, sí, pediré permiso. Cuando Raúl llegó, Tito súplica al papá que lo deje quedarse tres días con la abuela, pero el permiso concedido por Raúl, es sólo por un día, hasta el día domingo.Tremenda sorpresa se lleva Tatiana cuando encuentra a Tito en casa, aún más sorpresa cuando Tito la saluda con  cariño la abraza, “buenas noches mamá” Tatiana responde; no soy tu mamá ¿Qué haces aquí? quiero ver a mi abuela y a tí mamá, me haces mucha falta, tú, a mi no me haces falta y me molesta que Raúl te obligue a decirme mamá y a que me visites, no mamá mi papá no me obliga a nada, yo te quiero, soy yo quien te quiere y deseo que vivamos como antes, te prometo cambiar, te respetaré, te obedeceré y me portaré bien. ¿Para qué dices tantas bobadas? no mamá, no son bobadas, te habla mi corazón, no quiero seguir solos con mi papá´viéndolo sufrir, mirando tus fotos, recordando con tristeza y llanto tu ausencia, igual, yo también sufro por tu ausencia, por eso vine a visitarte a ti y a mi abuela y a suplicarte que vuelvas a vivir con nosotros, mentiroso, no te creo, díme ¿qué debo hacer para que me creas? No pareces un niño, pareces un adulto maduro,  me dejas sin palabras. mami, dime que aceptas vivir con nosotros, pero ella no responde. Mami mi papá me dio permiso de quedarme aquí hasta mañana, vendrá para regresar a casa y ojalá los tres regresemos. La abuela sirve la cena, habla con Tito y le promete leerle un cuento a la hora de dormir. Mientras Tito duerme Tatiana dialoga con la mamá.Madre, estoy confundida, Tito me asusta, parece un adulto maduro. ¿Estoy soñando?-No hija, no sueñas, los niños de esta época parecen más adultos que los grandes, es increíble la forma como analizan, su forma de actuar, parece que los niños, hoy día dicen la verdad, están en una etapa increíble de crecimiento intelectual, desde pequeños planean lo que quieren ser en el futuro y distinguen lo bueno de lo malo, así es Tito, pensante, sincero, debes creer lo que te ha dicho, es la posibilidad de reconciliación y es posible que nuevamente unidos, se logre una familia feliz.-Tal Vez, tienes razón, pero aún sigue mi incertidumbre, no sé qué debo hacer, si aprovechar cuando Raúl regrese y dialogar. Creo que no es fácil para mí amar a Tito de un momento a otro, igual creo que para Tito tampoco es fácil amarme sin ser yo la mamá, a veces me arrepiento del mal trato que le he dado a ese chico.-Hija, debes apreciar la actitud de Tito, también él parece arrepentido de contestar mal y tiene propósito de cambiar.Al día siguiente, Tito, después de ducharse saluda “Buenos días mamá” buenos días abuelita.Tatiana, “Buen día Tito”Mamá, cuando venga mi papá ¿podemos dialogar?-Lo primero es desayunar, ayudar a lavar la losa, ayudar al oficio, almorzar, reposar un rato y esperar que llegue tu papá.Listo mamáLlega Raúl, lo recibe Tatiana se saludan de abrazo y beso en la mejilla, se miran, como recién enamorados, la abuela saluda a Raúl y dice: he preparado exquisito almuerzo, por favor, sigue a la mesa del comedor, se ve bien decorada, además, vino, copas, hermosa vajilla, vasija de cristal con agua, servilletas y cubiertos, la abuela, Tatiana y Tito, sirven las porciones de comida. Tito dice: papá, no creerás, pero ayudé ayude a la abuela a cocinar y a mi mamá al oficio de aseo, lo hice para que todos me quieran y para obedecer a mi mamá, ¿en serio? confirman la abuela y Tatiana. Te felicito hijo, nos haces felices, no cambies sigue así, gracias, En la medida que van almorzando Tito observa las miradas de Tatiana y Raúl, Espera terminar de almorzar, ayudo a recoger la loza, lavo mis manos, invito a reposar en el sofá de la sala y digo: estamos aquí cuatro corazones, palpitando amor, nos queremos y quiero proponer cinco cosas: 1. que mi papá y mi mamá se amen hasta siempre. 2. Quiero ganar el cariño de Tatiana, yo a ella la quiero por amar la verdad, ojalá ella algún día me quiera. 3. que nos reconciliemos y vivamos todos en paz en la misma casa 4, que también vivamos con la abuela y compartamos con ella el bienestar y 5. que me respondan todos  ya, si aceptan o no mi propuesta. Gracias Tito, no acepto, estoy acostumbrada a vivir sola en mi vejez y en mi libertad, me encanta que me visiten los días festivos, los esperaré con mucho cariño querido nieto. De mil amores acepto tu propuesta querido hijo. Bueno también acepto la propuesta si es sincera y con algunas condiciones. Claro que sí mamá, dime cuales son las condiciones, Las condiciones se darán en los momentos en que no esté de acuerdo con lo que dicen o hacen. Tito y Raúl abrazan a Tatiana, Tito dice: ¡qué raro!, siento felicidad más en mi estómago que en mi corazón, estoy muy feliz. Quiero que visitemos a mi tía Pepita, mi tío y mi prima, para contarles la feliz noticia, estás de acuerdo mamá?Si, pero no hoy, hasta dentro de quince días que Pepita y Josué inauguren la nueva casa. Sí mamá, ¡qué alegría!  FIN
LOS OSITOS MARINEROS...  Era seguramente el tipo más feo del pueblo o uno de los más feos; pero era también mi vecino, y uno de los mejores amigos que tenía durante los casi tres meses de verano que pasaba en mi casa frente al mar. El caso es que yo le tenía un especial cariño al ya muy viejo de Don Javier… Estaba jubilado muchos años ha, y había sido maestro de escuela en el pueblo durante toda su vida.  Un exceso de verrugas, que en aquella época ningún médico pudo aliviar, poblaba su semblante y en gran medida el resto de su cuerpo. Tengo en la memoria sus manos sarmentosas llenas de lunares y bultos. Un tipo alto, tan enjuto de carnes que parecía un hombre palo; canoso, peinado hacia atrás con pulcritud, y con un color de piel extraño detrás de tanta verruga… Era moreno, pero ya no recuerdo si por lo abrupto de su piel o por el grado de melanina en la misma; de un color diría que marrón pero ceniciento, como tirando a un gris cálido, marengo.  Madrugaba como un gallo, y se sentaba en una mecedora para ver amanecer desde su terraza frente al mar y su mesa, con las gafas a la mano, un café con leche, y siempre algo para leer. Yo no madrugaba tanto porque desde siempre si puedo evitarlo nunca lo hago… Pero recuerdo salir cada mañana a mi terraza y verlo a mi derecha sentado en la suya, saludándome con cariño y algo ceremoniosamente, y con el cuento de Los Ositos Marineros sobre el mármol blanco de su mesa, listo, esperándome para ser leído una vez más.  Se ve que yo flipaba a mis escasos cuatro años con el cuento aquél.  Olía a café de olla y a nata de leche de aquélla de verdad de vaca, de ésa, que tenía que subir tres veces al hervirla para poder beberla sin que te diera dolor de barriga. Todavía recuerdo aquel sabor, y aquel olor.  Y empezaba:  «Érase una vez, unos ositos que se embarcaron en un laaargo viaje por mar…» Por favor, sigue leyendo en mi blog. Graciaaasss... https://historiasenunfolio.wordpress.com/2022/09/07/cuentos/  
Estimada Señorita R.. Necesitaba escribirle con suma urgencia..Me llegaron noticias poco agradables de como lo ah estado pasando estos últimos días ..se aproximan fechas difíciles para usted, por eso me apronte a escribirle con inmediatez..Lea con atención por favor : No sé aferre.. A las vagas ilusiones creadas por su cabeza..No se imagina el daño que intento evitarle diciéndole esto..  Empiece a caminar con sus propios pies..Y apague el modo catarsis que activa su cabeza por las noches de vez en cuando.. Disfrute la estadía en la estación del dolor.. que ya pasara..aprenda de él..pero no sé encariñe demasiado.. recorra esos sitios que nadie se atreve a pisar.. pero hágame caso.. no busque hospedaje eternamente allí.. Cómo si le hiciéramos cariño a un cactus.. me entiende de lo que le hablo..(?)  Se está cortando la señal..Pero pronto volveré a retomar el contacto con usted..Cuidese por favor.. Atentamente su estimada  Consciencia.       
Recientes
Un atleta, un gran guerreroSiempre  jugando certeroCon una mirada transparenteConquistando así a la genteFue traicionado en SurvivorTodos  tenían mucho temorYUSEF el auténtico campeón Que nadie detenga tu pasoAunque te corten las alas
Quiera decirle...   Que desde que empecé a charlar con ella noches enteras..  Su nombre empezó a dar vueltas en mi cabeza...   Que mis poemas prácticamente se llaman ella...  Mis versos giran y giran queriendo alcanzarla..  Veo sus fotos... Su triste e inocente mirada ..es un disparo sin certeza..   Quisiera decirle Que su voz calma mi marea.. Pero no me atrevo.. tengo miedo de lastimarla..  Tengo miedo de no ser lo que ella esperaba...         
Empezó un mes que quiero borrar..Como si al año le permitiese tener 11 meses nada más.. Otra vez me vuelvo a sentir completamente sola..Como si utilizará esta página como diario de un dolor..   Perdonadme amigos de textale..Por escribir sin razón       
 ..La vida es una maleta...  Llena de papeles con historia..  . Documentos con miles de hojas.. Algunos ya con tintes borrosos..  Otros con puntos suspensivos como si la historia quisiese continuar ..   Vacío la maleta.. mientras me tomo mi café.. A veces quiero deshacerme de ella..   Y otras reviso cada cierto tiempo aquellos documentos viejos .     Que pesada llevas la maleta me dijo ella.. Le respondí.. que si..que cada uno lleva la suya a su manera.. Mire de re ojo.. y vi que a la de ella le faltaban las ruedas de su equipaje..   No quise preguntarle.. pero me lo imaginé en el instante... Alguien daño no solo sus documentos.. la daño totalmente por fuera...  Me pregunto quién habrá sido , el culpable que no supo ayudarla a cargar su maleta..antes que está reventase en tristeza
Sueños de compartir           Una canción         Una imagen               Un hálito Un mirar más allá del viento La profundidad de las rocas       El aliento del agua.     Sueños locos del dia.Un hilillo inciandescente e invisible  Se inmiscuye curioso.   (procrastinando el 24 de septiembre 2022) Imagen: Fotografía tomada por Daih. 
Rocas Autor: Daih
En Poesa
Hoy he vuelto a traerla a mi cabeza..  Como si formará absoluta parte de ella.. Fumo unos cuantos cigarrillos..pero esta vez no tengo intención alguna de apagarlos en un frágil cenicero.. He decidido apagarlos en mi cuerpo... Un recipiente vacío...Inerte..Que solo tiente frío...  Noches de insomnio..Noches de pensamientos continuos.. Delirio.. mi nueva segunda palabra favorita..Por que la primera es el nombre de ella...    
Palabras de terciopelo.. Que ni la gravedad puede detener.. Desmoronan mi sufrimiento..Su voz penetra mis sentidos.. Y me hace viajar hasta sus dulce ojos..   Me siento un libro abierto Ante sus matices..  
LA BORRASCA             La noche había caído y la ventisca, amainado, cuando, en la pequeña habitación del hotel, el viajante, terminaba de desempacar. El sujeto era proclive a experimentarlo, pero en esa ocasión, no dudó en imputar su molestia al itinerario, y al no haber comido, ni bebido nada durante el viaje. No obstante, y empeñándose en revisar su agenda, se dirigió a la ventana, para evaluar el paisaje inerme- Debe ser cuestión de adormecerse, sortear el peso abrumador de la consciencia- Rumoreó, recogiendo, para sí, la imagen del vecindario. El barrio silencioso, le devolvía esa armonía de cuerpos aplastados, y casas castigadas por la siniestralidad del tiempo; concluyó allí, que todo brindaba la apoteosis perfecta.   El hombre, resolvió, sin más, retirarse, consultó su reloj, y tomó verdadera nota de lo apremiante- Estación central… destino Las Golondrinas- Balbuceó, a la par que arrojaba unos papeles al cesto de residuos. En breve, se preparó para salir, y entonando una canción, y echando un último vistazo a su agenda, hundió la billetera en su bolsillo, recogió una libreta, y se colocó su abrigo; tras eso, abandonó la habitación, moviéndose despacio, como si sus piernas escamotearan en él todo propósito.   Al bajar, un sutil pasmo fue condicionándolo, y al llegar a la conserjería, ya se le patentizaba el enfado. El encargado, un mozo de cara despistada, que permanecía entumecido frente a un televisor, al tenerlo frente a sí, se enderezó. El visitante, le saludó, pero pronto, fue abordado por el tenor de un compromiso indefectible, entonces, el muchacho, acaso para contrariarlo, le anticipó– ¿Piensa salir?; si sale, sería apropiado que no lleve consigo nada de valor- Dijo.   –   No se preocupe; ¿Me podría decir de algún lugar en el que pueda comer algo?, ¿y donde además, puedan extenderme un recibo decente?; lo necesito para mis posteriores reintegros, usted sabe…-Contestó el visitante.   -Sí, aquí cerca hay un bar, a una cuadra y media; bajando por esta misma vereda- Señaló el empleado, y el visitante, volvió a equilibrar su sombrero y a arroparse. Aquel, fue el inicio de un original vuelco en su historia personal. Suele suceder que lo ilusorio, lo impredecible, deviene como una corazonada. Las diferencias, generan ese suelo fértil, donde todo, eventualmente, favorece la tensión y el altercado; cualquier viajero sabe de esos pormenores, y él, en especial, lo sabía.       Aferrado a esa certidumbre, salió, y al sentir el viento en su cara, lo atrapó un atisbo de su futura fortuna. Las nubes bajas se arremolinaban, y contrastaban con la inmensidad negra, que producía, de a ratos, fulgores de relámpagos. En ese ínterin, dio cuenta de otros detalles; el efecto de las marquesinas las vivenció excesivas, o burdas- Ya quisiera componer adecuadamente otro personaje, sin dilaciones- Citó el individuo, dando cuenta de  que la caminata ya se le antojaba muy pesada, sin embargo, continuó su perorata como si ella revirtiera sus corazonadas-Cuesta concebir este reborde, que se palpita como una señalización inteligente, que suministra tanto la dosis exacta, como el dato preciso. La inclinación por lo simple, la buena comida, el beneficio del aire puro, y la interpelación, cuanto no, de ese amor por lo rústico, y que deviene en esa obcecación temida del campesino; ¿de veras quieren evacuar las dudas sobre su naturaleza?- Finiquitó.     Al llegar al bar el hombre, se detuvo para considerar su alrededor. Al fin, la quietud, imbuida por aquel sortilegio, había convertido el caserío en un tierno refugio.   Ni bien ingresó al negocio, su templanza sufrió otro revés. Siempre se sugirió que algunos antros sublimaban, pero aquel día, al notar aquella barahúnda maldijo su suerte. A pesar de todo, se deslizó entre las miradas de la gente, el humo, y el intemperante volumen de las voces, con suma cautela. La incertidumbre, por contraste, le duró poco; de improviso, un jovenzuelo, de aspecto prolijo y cara risueña, se apersonó ante él para ofrecerle sus servicios. El viajante, casi tropezó con el dependiente, y al querer manifestarle su deseo, acabó expresándose con un hilo de voz, y en tono de objeción–Necesitaría cenar en un rincón apacible, ¿podría hacer algo?, ¿tal vez llevarme la comida al hotel? -   -Eso no es posible señor, pero si lo desea, acondicionaré una de las mesas que están afuera, para usted...- Anunció el muchacho.   –Está bien –Asintió el hombre quien, sin meditarlo, y atrapado por la desenvoltura del joven, siguió sus pasos al exterior con el rostro sombrío.   Al salir del bar, el viajante recapturó todo su itinerario, y se mantuvo expectante, sintiéndose sin los reflejos justos. Tuvo oportunidad de comprobarlo, al nutrirse de nuevas impresiones. Verificó que el reparo de lona ofrecía pobre cobertura al viento que golpeaba en un ínfimo espacio, regado de mesas y sillas gastadas. Tal inclemencia, a la sazón, le obligó a levantar la solapa de su abrigo, y cuando certificaba como el muchacho apartaba unas sillas, se precipitó a indicarle-Escúcheme, lamento desdecirme, pero lo pensé mejor; arregle el tema de mi solicitud, envuélvala, la llevaré yo mismo, cenaré esta noche en la habitación del hotel –     -Como usted mande señor- Diligenció el dependiente.   Luego de aquello, el sujeto bostezó, y giró la vista a los cristales del local. Contra lo que inicialmente supuso del conclave, una muchedumbre tras la ventana lo reverenció con desenfado. El viajante no dudó en responder con buen talante, se sacó el sombrero y enseñó su hilera de dientes con una sonrisa franca.   Tras el episodio, llenó de aire sus pulmones y en esa pausa, debió apelar al escaso temple para no sentirse, definitivamente, deshecho. Despuntando su humanidad en uno de los flancos del corredor, descubrió a un hombre que lo espiaba- Esto es lo trágico de estos sitios- Hilvanó el visitante, y al término de esa construcción, el lugareño se portó procaz, y le guiñó un ojo- Vaya – Completó el citadino, quien, perplejo, atestiguó como el desconocido parecía redoblar su apuesta, urdiendo otro ademán, e instándolo a arrimarse.  Un soplo gélido, lo hizo contraerse como un animal asustado, con lo cual el citadino sospechó algo impropio, titubeó unos segundos, pero, incapaz de ignorar ese esperpento, inauguró un pesado movimiento buscando acercársele.   -Buenas noches, siéntese amigo, los presagios de tormenta nunca cesan aquí, pero no hay de que alarmarse- Afirmó el individuo. Se trataba de un hombrecito de piel curtida, senil, que mostraba un aspecto de pavor bajo un sombrero de paño. Sus ojos eran astutos y desagradables; uno, apuntaba desorbitado a la calzada, y aquel dato, le infundía un tenebroso enigma- ¿Usted viene de la ciudad?-Añadió- Tenía una hermana allá… yo… que quiere que le diga, la verdad, no me veo en una ciudad grande. Iba a visitarla siempre, hasta que falleció, no hace mucho. Me entra a veces la tentación de ir a su casa, pero ya no existen lazos importantes como para eso… y con todo que dejé sobrinos allá. Se aburrirá aquí…–   El viajante, se llevó las manos a los bolsillos, y saludó en tono impasible, mientras hundía su cuerpo en la silla–Buenas noches… no… no crea; yo que usted no menospreciaría esta comunidad, la monotonía no se ajusta nunca a un horizonte en particular, pero convengamos que sea así…-Dijo.   -Yo sé que se precisa para soportar un páramo como éste. Lo que quiere la mayoría es localizable, incluso en esta vecindad gris–Explicó el extraño, con un brillo libidinoso en su mirada.   Al cabo de aquello, el viajante deshizo su postura, y se acodó en la mesa, para concentrarse en los tejados vecinos. La panorámica profundizó su hastío, y el sonido de un campanario, reverdeció en él, una evocación que borró en un santiamén–Ajá…me llamó la atención que se sitúe en la acera, en completa soledad; ¿se encarga de procurar mujeres a los viajeros? -Vaciló.   -Bueno, si tiene la paciencia de recabar impresiones de esta localidad, sabrá que no entusiasma a nadie. Es un pueblo retirado….por otro lado, mis amigas son baratas y dóciles; para usted, estarán disponibles, por módico precio…-     -El viajante frunció el ceño, y exhalando, propuso - No sé… no me encuentro muy bien…me seducía la idea de comer algo y nada más. Créame, hasta dudé mucho en venir aquí; hubiese deseado seguir con mis crucigramas en el bus en el que llegué, desentenderme, quedarme viendo un punto vago en la ventana del cuarto del hotel, hasta que me venza el sueño… bah; pero no piense que desestimo su oferta, es más, una mujer sería espléndido ahora; solo que me apetecería una, pero diferente a las que regentea, una que sea auténtica y desvergonzada, y que, por decirle, me sorprenda-   - ¿Quiere decir que no acepta? -   -No… no esa clase de mujeres, pero, y además, ¿y dónde se supone que están? –Indagó el hombre oteando a sus costados.   El otro se aplastó en su asiento, y masculló con aparente fatiga- Debe asumir que no salgo acompañado por ellas. Mis muchachas son jóvenes, exhibirlas, reforzaría la mala impresión que de ellas tiene la gente-     -De acuerdo- Acotó el viajante – Le diré, pensará que peco de presumido, pero, para los de mi oficio, estos viajes se precian como los óptimos, si lo que se anhela es experimentar sensaciones nuevas. Nosotros solemos abordar cualquier romance, confiando en que pasará al anecdotario, tan rápido como se bebe un trago de whisky. En mi caso, entiendo que, para un amorío, lo transitorio es un señuelo, solemos recurrir, por cierto, a otro subterfugio, un retorno que nunca se concreta. El repertorio del buen cortejante es variado, y exponerlo en detalle, excedería esta conversación, aunque…sí… emprender una conquista es un síntoma de urbanidad-     El farsante hizo silencio, y tras avalar los dichos de su interlocutor, le brindó un somero examen, después, se irguió, como si el intercambio hubiese perdido todo sentido - Muy bien… adiós, y que su estancia aquí le resulte provechosa- Auguró.   -Aguarde, no se vaya todavía-Le solicitó el citadino, viendo la posibilidad de extender su descrédito- A lo mejor tenga que regresar; habrá alguna aquí que esté desatendida, o a la cual nadie le preste atención, o se encuentre ávida de compañía, casi que lo adivino; ¿por qué no me da referencias de ellas?; ¿usted sabe dónde puedo hallarla?-   -     ¿Cómo? –Porfió el viejo. –   -     Mi encargo demorará, y sus reseñas pueden serme útiles. Necesito una mujer… bohemia, y acaso, con una dentadura uniforme, no es exagerado lo que pido...-       El otro individuo se mostró con inquina, más allá de lo que oía, pretendió que el visitante ya se encaramaba como un rudo adversario, por lo que se sentó de nuevo, y formuló con desparpajo –Por estas horas, lo dudo; no podría decirle, pero tengo en mente algo que le interesará; hay una solterona que merodea por aquí, sale a pasear con su perro en este horario, con el frío, completamente sola. Verá… aquí, nuestras mujeres se caracterizan por su integridad, son todas buenas compañeras, hijas, madres y esposas; pero están estas otras. No es complicado de comprender, pertenece a la clase pudiente; ellas tienen garantizado vivir a sus anchas, llegan a una edad en que les desvive ser sofisticadas y ver el mundo con suficiencia. Ahora dígame, ¿usted se quedará mucho tiempo aquí? -Inquirió tras eso.   –No, solo esta noche, pero le reitero, la naturaleza de mi trabajo me demandará reanudar mis asuntos aquí, pierda cuidado-   -Perfecto, es probable que la encuentre hoy mismo en el parque. Quién le dice, tal vez sea ésta la ocasión que la ventura le envía –   -¿Le gustan los perros? Conozco ese tipo de mujeres; si uno demuestra curiosidad por su mascota suele accederse a su intimidad sin más preámbulo…es cuestión de esmerarse-   –Si… Es así-   -     ¿Y cómo es ella?-   -Es de mediana edad. Habrá sido muy bella de joven, igualmente…. todavía sigue siendo atractiva. Hay quien dice que fue engañada, ya habrá advertido lo que supone para algunas eso. Digan lo que digan, para mí, le gustan las de su género; nada explica que permanezca sola a su edad-   –   ¿Una mujer liberal?, ¿aquí?, suena raro…-   El viejo, emitió un resoplido, y se incorporó como reconociendo su derrota, posteriormente, se cubrió el cuello con las solapas de su abrigo, y avisó con voz apocada- Espero le haya servido de algo lo que le dije, pero me disculpará, ya es tarde, no puedo perder más tiempo… tengo que irme-   El visitante, no objetó su determinación, e indiferente, procedió a despedirlo con un blando apretón de manos; finalmente, al verlo alejarse por la acera encorvándose, urdió para sí, con la voz enconada - Viejo decrépito...-     Transcurrieron varios minutos, hasta que sintió reavivarse en él, la sensación de que nada bueno cabía para él en ese villorrio- Una mujer como la que describió ese fantoche, debería ser una tortura para esta gente- Se insinuó, tornándosele atractiva, sin embargo, la alternativa de coincidir con semejante falta de escrúpulo.   Al aproximarse el empleado, al rato, el hombre yacía aún abstraído, acodado en la mesa, y con el puño apretado. El joven se plantó dubitativo, y lo sondeó-Su pedido señor- Profirió.   -Ha- Contestó su cliente, quien se levantó, para dejar que su piedad se derramase como un sutil caudal- Quizá haya gente mucho más necesitada que yo esta noche, no la tire, regálasela a alguien-   El mozo, se paró como aguardando otra consigna, una más convincente, pero, para su estupor, el citadino, resolvió exhortarle con prodigalidad – Si…regálese a alguien, hágame el favor- Expresó.   -Pero… señor- Replicó el muchacho- No hay nadie a quien darle su cena, es solo eso…-   -De acuerdo, quédese usted con ella…-   -     ¿Sí?... ¿No la va a llevar?-   –El hombre sintió su sangre sublevarse, imprevistamente, sus ojos se abrillantaron tras una pérfida ráfaga de aire frío– ¿Existe aquí un espacio de recreo...?, ¿o esparcimiento?   -     Si, nuestro parque... queda a tres cuadras- Señaló el muchacho elevando su brazo derecho en dirección a una calle penumbrosa.   -Muchas gracias- Habló el citadino, quien, tras pagarle, giró con brusquedad para marcharse. Le cupo, en cambio, la certeza de que el balance era infausto, por lo que volteó para fijarse en el joven– Mire, la libertad personal admite elegir privarse de algunas cosas –Aseveró, y el individuo permaneció ingrávido, como aplastado; el otro no dio más argumentos, simplemente, se apresuró a reubicar su sombrero y se arropó, para, de momento, partir.             El sujeto inauguró su búsqueda gobernado por su tesón, y ya al pisar la esquina, sus piernas se le agilizaron. En tal estado, se adentró en la senda, proponiéndose unir el perímetro del parque con prontitud.   Al cubrir cierto tramo fisgó sus flancos, para al cabo, testimoniar el trayecto restante con los pulmones saturados. Seguidamente, hurgó en la oscuridad un banco donde sentarse, y al localizarlo, se arrimó a él. Proclamó en esa nimia distancia que su desvarío, en sí, era un poco ridículo, y que retornar a la mesura del hospedaje empleando sus pasos, como un decurso fatal, era invocar el buen tino en el que se formó– Degustaré esas barras de chocolate que supe comprar en una de las paradas del autobús…si es que todo sale mal ¿Habrá sido accidental?... siempre se estrella uno contra todas las cautelas que se generan-Se sugirió mordaz.   Recién llegado al banco donde imaginó relajarse, se sentó y se refugió aún más en su abrigo. Al recostarse, sintió uno de sus soporíferas transferencias. Su memoria lo depositó en otra plaza. De rebato, evocó la oportunidad de haber conocido a una muchacha de apariencia frágil. Alumbró, que la joven llevaba una existencia penosa, y desprovista de objeto; añadido a eso, presumió que negociaba su sustento de manera inconfesable. No recordaba exactamente los términos de la charla, pero la joven había alegado, aturdimiento, incomprensión, perversidad en el criterio ajeno. Él,  por su parte, creyó que sus observaciones, eran meros desagravios.   Recogiendo el pálpito que situó a su llegada, se irguió, para no dar más cabida a sus propios fantasmas, abrazándose al panorama de lo fortuito,  por lo demás, urdió, lo conseguiría solo renovando el trayecto- Ese anuncio habilita una firmeza dudosa; ¿pero, qué la alentaba?- Se preguntó- No fue lo mío fruto de alguna supuesta superioridad, requería algo más… someterme a ese vértigo; es que resulta a veces tan urgente sentirse vivo. Claro que ella poseía la libertad de dejarse morir, expedirse en lo que estimara prioritario, como suelen hacer las mujeres, pero, ¿por qué no especulé con otra alternativa? La recuerdo nítidamente, su mirada transparentaba fiebre, un ardor que ameritaba solidaridad. Hay que resignarse, no somos favorecidos por el desinterés de nadie, antes, somos producto de la animadversión, una censura a menudo infundada -Concluyó.   El hombre, al término de su cavilación, enfiló a una bocacalle, donde las sombras se robustecían bajo el follaje. Al llegar al extremo opuesto del parque, espió los difusos lindes con la única novedad de una fuente de agua, que se discernía en el centro. Desechó acercarse, pero se mantuvo expectante, y prosiguió, hasta que aminoró su empuje, lo que no calculó, fue que en ese intervalo, se deshizo en la amargura–El estímulo supremo permanece en la nebulosa, su búsqueda transforma en paradojal cada hallazgo –Ensayó, tomándose la sien. Aquella reflexión le supo tan dramática como la que, de forma sorpresiva, le asaltó; sintió haber arribado a un sitio siniestro, por lo que, inmediatamente, se sugirió que estaría allí sólo una noche. -Que otra novedad positiva podría caberme, probablemente, en algún escondite aquí, haya una mujer gestada por el otoño, y el deseo más ardiente, ya profanada y accesible-Ultimó.   Cada mínimo ángulo, fortalecía su anhelo, lo que ambicionaba aparecía, a esa altura, no tan quimérico, confluir con un alma desairada que no evada su libertad, y se convierta en la reválida de su insurgencia. De repente, el hombre pretendió localizarla a escasos metros, recostada en un banco, con las piernas cruzadas; impelido así por el sabor de la aventura, guio sus pasos hacia ella–Ahí está... ojalá que su perro se encuentre cerca- Rogó.       Al aproximarse, empuñó su fe y su arte para seducir, jugando ser afable, confiar en su audacia; pero para su desconcierto, al tenerla frente a sí y prepararse para saludarla, un objeto escurridizo emergió de la oscuridad, para dar al traste con sus planes. Era el perro de la mujer que acudió a interceptarlo, entorpeciendo su andar. El hombre, trató de cifrar el percance, y al ver al diminuto can moverse entre sus piernas, rió con afectado beneplácito.   La dueña del animal se movió, asimismo, con gran soltura, y llamó al perro con voz de timbre poco común, de un tenor agudo y enojoso. Intentó, luego, de sopetón, atraparlo, pero el animal eligió penetrar la oscuridad, y perderse entre los árboles. El viajante aprovechó su esparcimiento para afirmarse y contemplarla en sus detalles constitutivos. La noche dejaba descubrir apenas su figura estilizada, su expresividad, dedos largos y delgados. Poseía un abrigo que le cubría su cabeza, y ofrecía de contorno impreciso a un rostro sugestivamente sufrido - Que lindo su perro- Le obsequió él, con naturalidad.-   -     Gracias… perdone- Repuso la mujer con voz apenas perceptible.   -No se preocupe… ¿Qué edad tiene?- La mujer prefirió callarse, y el viajante, se recompuso, disponiéndose ser más complaciente–Tengo en mente adquirir uno para mí…- Indicó hundiendo las manos a los bolsillos-La mujer persistió en su conducta, y solo se limitó a ver en otra dirección-¿Me concedería el gusto de sentarme a su lado? –Articuló él.   La dama giró, y en seguida, sin mudar su rigor, extrajo un atado de cigarrillos para encender uno - Si lo desea… -Contestó. El citadino entonces se sentó, y la extraña se reacomodó con donaire-     Desde ese minuto, todo empezó a correr vertiginosamente para ambos. El hombre dibujó un semblante grave, y la solitaria, recogió los brazos y encogió su humanidad. Si bien todo presagiaba un lance desatinado y azaroso, el visitante insistió-Vengo de la ciudad, recalé aquí para realizar unas tareas encomendadas por mi empresa…-   -¿Vive en la ciudad?-   -Si…-   -Se respira inseguridad allá... –Estableció ella, soltando bocanadas de humo de su boca, y echándose de nuevo, sobre el respaldo.   –Bueno...- Respondió el viajante- Suscribo parcialmente lo que dijo. Cada ciudad tiene sus aspectos espantosos, pero como en todos los sitios que uno visita, hay elementos para destacar; solo hay que cuidarse y no colaborar con los aprovechadores, ¿Usted vivió siempre aquí?-   -Viví también allá...un par de años-   -¿Ha si?; El trabajo en la ciudad conduce, con frecuencia… a que los vínculos se desgasten, o degraden…. lo peor que puede ocurrir es que se tenga que emprender traslados constantes e incómodos; seguro ese fue su caso… ¿o no?, debió verse forzada a dejar marido o hijos. Perseguir los sueños, generalmente, implica sacrificios, eso es verdad. Pero este pueblo es bonito, más allá de que pueda conjeturarlo nada más conveniente para labriegos, o la gente que goza de algún retiro, o pensión... -   Perdone… -Interrumpió la mujer- ¿Terminó?... su locuacidad me aturde… permítame… no sé porque pero lo presumo…es que usted es seguro de esos que se encuentran lejos de su hogar, y se creen habilitados a hacer de las suyas en los poblados chicos; ¿desea llevarse consigo una mujer para pasar la noche?, ¿Ha llegado aquí para eso? Tratar con hombres inmaduros, y personas que no están contentos con su vida…es frustrante-   El hombre acusó el bofetón, pero con gallardía, afrontó el trago amargo de la vergüenza- Si piensa así, ¿cómo es que me permitió sentarme a su lado?- Pergeñó.   - No tengo nada que perder, y a usted se lo ve muy compelido…apremiado por hablar- Ironizó la dama sonriendo nerviosa.   El sujeto, tras eso, enderezó su mentón, y oteó el cielo brumoso como desorientado–A lo mejor me tomé este atrevimiento, porque su situación es equiparable a la mía. De cualquier modo, lo novedoso tiene en mí una connotación distinta a lo que se sospecha. Intuyo, no es diferente de lo que usted busca; la soledad, nos rescata del desasosiego, pero no es recomendable prolongar la soledad mucho tiempo; y en cuanto a si estoy o no feliz con mi vida, puede que tenga razón, es usted muy perceptiva- Compuso.   -Bien, pero si me ve sola, es porque disfruto estar así- Remarcó ella desprendiendo las cenizas de su cigarrillo- Y antes que reanude, le diré, no tengo hijos, ni marido, asumo que no me interesa nada de eso; me favorezco con otras compañías como podrá ver-   -Si desea que me marche lo haré ahora mismo…-    La mujer, esta vez lo vio con admiración, pero eligió otra vez el silencio como respuesta, el hombre, ante ese escenario, extendió la conversación, como si nada hubiese pasado- No quise contrariarla, pero no puedo dejar de anticiparme a lo que los demás piensan de mí, es un impulso que me traiciona, y en mayor medida cuando afronto un itinerario inédito. Hoy, sin ir más lejos, me pasó algo insólito; subió al bus una mujer que se me hizo familiar... Se ubicó en un asiento próximo al mío, y me provocó con la mirada, bueno…algo me condujo a suponer que era una provocación, pero, esa yuxtaposición con el agolpamiento y las sacudidas del trayecto arrebatan a límites indecibles. Efectivamente, se me ocurrió hablarle, pero ya ve cómo es esto, si a la incertidumbre por compartir el derrotero, se le añade la concurrencia, se genera algo de recato, como una mordaza-   De suerte de aquella semblanza, la mujer comenzó a asentir levemente, y sin despojarse enteramente de su circunspección masculló- Debió haberle dicho algo-   -     Bueno, sí, es probable que una amistad pudo haberse dado entre ambos-   -Es lo que yo siempre digo, de nada sirve fantasear…-   -No crea, claro que ayuda…piense esto; desde el momento en que se nos devela la identidad en otro ser, uno comienza a tejer un destino para ella; ese primer asomo habilita algo así como un destello de superación. Es lo que solemos llamar amor- Al oírle, la mujer, al fin, consideró quebrar su hosquedad, e invirtió su cuerpo para verlo de frente. Le sonrió, con rara satisfacción, y cuando el visitante le retribuyó la sonrisa, su fisonomía recrudeció con misterioso prurito. El hombre, recordó una frase que surgió, inadvertidamente, de sus labios una noche aciaga; “el absurdo sustituye la idea de lo justo, con él, quizá se oculta el peor de los sinsentidos, la vida misma.” ¿Cómo es su nombre?- Restituyó él-   -Laura- Susurró la dama- ¿El suyo?-   -Ricardo-   -¿Y su perro como se llama?   -     ¿Mi cachorro?, Samuel… ¿y a qué se dedica usted?, tiene mujer, ¿hijos?-Indagó ella.   -Soy separado, tengo un hijo, trabajo de empleado de un banco, estoy aquí para efectuar el relevamiento de algunas propiedades-Narró el hombre- Tendré que retornar para cerrar ese negocio. Pero… recuerdo, al comienzo de nuestra plática se lo dije, pretendo un perro como el suyo, de su misma raza.-   -¡Ah!, cierto... podría ponerlo en contacto con la persona que me lo vendió, pero no recuerdo su número de teléfono, vive en la ciudad. Puede informarse con una guía común, ella es dueña de una casa de mascotas- Al concluir, la dama, exhaló el humo de su cigarrillo y se volteó, para llamar a su perro con afinación suave, entonces, el animal acudió a solazarse en sus brazos.     El citadino aguardó atento, observando las facciones y gestos de la desconocida- Resultó una noche agradable- Expresó en ese ínterin, atrapado por la gracia de sus movimientos.     -Agradable... es así, ¿y cuando se marcha?-   -Probablemente, el mediodía de mañana, tengo diagramado partir después del almuerzo; pero permítame, no quiero seguir sin que me evacúe una duda… es que lo que acaba de decir me sorprende- Definió él, clavando en la mujer una mirada penetrante- No quiero me malinterprete, con lo que voy a decirle, pero no puedo dejar de pensar en lo que me contó… ¿por qué está sola?…es, como mínimo, intrigante; usted una mujer muy atractiva, y con el amor que le prodiga a ese animal, me cuesta imaginármela de otra manera con las personas-   -Ella al escuchar esas palabras, se guareció en un silencio sepulcral, y el citadino, tentó de repente, explorar los subterfugios de ese ser, posando indefinidamente sus ojos en la dama–Es usted muy tenaz; bien, nada me ha empujado a vivir como vivo, sencillamente no me interesa formalizar –Enunció ella, y procedió a equilibrar el cigarrillo entre sus labios, más adelante, se incorporó, y  estiró la soga para arrastrar a su perro–Venga, no haga caso a mis rarezas, haré un último recorrido alrededor de la plaza. La persona que le mencioné repartirá nuevas crías dentro de poco, me lo anunció la semana pasada, si quiere podría sugerirle que reserve uno para usted, si es que no está muy apurado…- Señaló.   -     Le estaré muy agradecido, ¿y usted, cuál es su profesión?-Precisó él, añadiéndose a su figura.   -Soy Doctora en economía… Tenía mi estudio en la ciudad, pero asuntos familiares primero, y otras contingencias me obligaron a cerrarlo-   -     Mi posición es mucho más modesta- Determinó el viajante - Poseo nada más una simple tecnicatura; no equivale a excusa, pero mi vida fue bastante accidentada. Vea, no quiero que piense mal, no es mi intención disuadirle de nada, no soy un acosador, en mi corazón solo existe la devoción del amigo-   –Olvidémoslo, ¿sí?; accedí a hablar con usted porque, ya no hay nada que me genere miedo; solo que su comportamiento no es común-   – Lo reconozco... igualmente, y no obstante, al inicio, hallé la posibilidad de abrazar otra semblanza de este pueblo, salí a despejarme, porque presentí que la noche me tenía prevista alguna novedad. Ocasionalmente, se me antoja gustosa cualquier relación, en especial, aquella admite compartir vivencias-       -     Sé porque se animó a arrimarse- Interpuso ella, procurando dominar el ímpetu del animal- Tengo una vaga noción de quién pudo haberle dado noticias de mí. La gente se deja llevar demasiado por lo que se dice de otras personas. Aquí todos creen estar al corriente quién soy, pero existen aspectos míos a los que nadie accede, básicamente, porque me ocupo que no trasciendan-   -Bien… sí… le confirmo, me dijeron que podría andar por aquí–Se sinceró el hombre- Pero, si le dijera que esta breve diálogo que tuvimos, me ha enseñado a una mujer distinta, a la que supuse; usted es independiente, atractiva, y muy inteligente. Tan grata impresión me causó, que me es complicado descifrar su estadía aquí, entre opiniones tan insidiosas-   –Lo sé…; la vulgaridad es precursora de malos hábitos, la gente presupone, arbitra razones que devienen de esa percepción elemental de las cosas. No osan preguntarse por cómo son, ni valoran cuán dañinas pueden ser, pero…. déjeme decirle algo, también yo creí advertir cosas suyas desde que lo vi errante, en las cercanías del parque, algunas, se las hice notar; sin embargo, no me pasó por alto algo que supo citar. Los hombres suelen manifestar disconformidad, solo que no es común aceptarlo y confesárselo a una mujer. Especulo que aprecia más el trato que exalte su buena fe, que jugar a ser extraño para el mundo –Elucubró la dama, dando una póstuma pitada al mermado cigarrillo.   -Tiene razón otra vez –Ratificó el visitante- Incluso a veces homologo exabruptos ajenos, pero sé perfectamente por qué lo hago. No sé calificar la honestidad, si ese alivio ocasional que me desvela descubrir dónde voy, una simple charla, un saludo cordial; en fin… cualquier palabra amigable se transforma en lo más sublime, si logramos abordarlo con la voluntad adecuada-   La mujer, al oírlo, detuvo sus pasos para arrojar la colilla, posteriormente, soltó al perro, y musitó –Bien… hasta aquí llegamos, lo dejaré que se recree un poco más- Tras eso, el viajante, presa de la curiosidad, se dejó guiar por la dama al banco más próximo; allí, se sentaron, pero uniendo un poco más sus cuerpos–Se hace tarde…–Reveló la mujer- La gente soslaya los motivos por los cuales he preferido estar sola y mi apatía les sabe un desprecio. Tiendo, a no aferrarme a las utopías, y me inhibo a veces de flaquear, exteriorizar algún padecimiento. Pero esto tiene su justificación, créame; la lástima ajena es algo que evito con denuedo. ¿Quería averiguar porque persisto en quedarme?; es simple, nadie todavía explicitó su lástima por mí. Tal vez, aún me queda algo por vivir, pero bien, como le dije ya es tarde, me perdonará,  pero creo corresponde ya abandonar la plática... su compañía ha sido muy grata, le estoy muy complacida… - Concluyó.   El hombre la examinó absorto; consumido por su ardor, e intuyendo la algidez que precede a toda ruptura, se acercó a la mujer para tomar su mano con sutileza- ¿Tan pronto?-   -Si…no demoraré más, perdone-   -Está bien… pero no quiero dejar pasar la oportunidad para contarle lo que significó para mí su gentileza. No debió haber tenido la fortuna de otras, o su vida la contempló con inusual desprendimiento. Solo quiero que sepa que no me iría tranquilo sabiendo que usted decide irse de aquí-   -¿Si?... ¿me llevaría con usted?- Articuló la dama con sorna.   El viajante, percibió con su actitud con una mezcla de confusión y ansiedad; finalmente, se lanzó a estrecharla con sus brazos, pero con tanta torpeza, que la mujer tornó a tomar rápida distancia de él. A pesar de eso, persistió en tener su mano sujetada a la del hombre, aunque burló con altivez, sus inquisitivos ojos.   El citadino, reputó que su empeño merecía otro desenlace, y se posicionó para verla de perfil –Discúlpeme- Dijo- A veces me precipito, y me convierto en alguien insoportablemente terco. No piense, en cambio, que modificaré la idea que me he forjado de usted, no tolero que esté sola. Es joven aún, y con sus antecedentes y preparación, le resultaría fácil emprender una vida nueva, en otro lugar. En este mundo existen presencias nocivas, pero existen aquellas otras que nos purifican; solo le hace falta una partícula de buena fe, con ella, podría aspirar al amor, y el cuidado de un hombre-   -¿Amor?- Rumió ella con el mismo tono insípido que primó en todas sus aseveraciones, luego , y con tosquedad, rió, y su risa detonó con tanto desquicio que al hombre causó profunda perturbación- Para el amor hace falta algo parecido a un futuro-Agregó, y miró al viajero con un brillo de alucinación en sus pupilas.   -No la comprendo; ¿No se siente capaz de amar?, ¿Acaso se ha sentido tan desengañada como para pensar que en los demás sólo anida la pretensión de herirla?-   -Usted es joven, atractivo, y por sobre todo, tiene un futuro… hallará una mujer en otro viaje, o en otro pueblo, quizá lejos de aquí-   -No entiendo qué quiere decir; ¿no le conmueve vivir entre esta gente?, estas personas destilan maldad. Lo he atestiguado esta misma noche; profieren toda clase de blasfemias que apuntan a su persona, y lo hacen, seguro, porque la presumen vulnerable…-   -No manejo opciones, serénese, los dichos ajenos no me lastiman, créamelo, y en cuanto al amor, eso ya no es factible para mí, y perdone... debo irme –Remató la mujer, y de súbito, llamó a su perro, y se enderezó resuelta.   -Créame que volveré, aunque más o sea para verla, solo hace falta que me lo permita- Le rogó el viajante aprisionando su mano, con aire casual, para cautivarla, y como última alternativa de atesorar su afiebrado pulso.-   -Estoy enferma, me quedan pocos meses de vida- Murmuró ella, y el visitante, creyó haber caído en la trampa. Perplejo, solo atino a buscar con su vista y en el camino de retorno, a los maledicentes pasos que lo depositaron en ese páramo-No hay porque hacerse problema –Prosiguió la dama, ignorando la dilación del hombre –Existen cosas que nos brindan un mínimo sosiego, salir a observar la borrasca, o las presencias como la suya tan… purificantes –El citadino, agachó entonces su cabeza, sin poder contenerse- Purificante – Retintineó la mujer, en simultáneo que levantaba a su perro para acariciarlo con ternura –La realidad se nos presenta dulce, pero existe ese interludio en que perdemos hasta la caridad del mundo- Él se dejó atravesar por  esa revelación, y sostuvo la mano de la mujer, de improviso, gélida, y sin vida - Le agradezco su compañía... – Sentenció la mujer, e inmediatamente, dio media vuelta, para deslizarse después, por la senda solitaria   El hombre presa de la angustia, tentó marcharse esa misma noche de allí, pero al sentir las tenues gotas en su rostro, culminó transportado a otro escenario de emociones, más utilitario, menos abrumador. Se dejó herir por aquella separación, y tras una pausa, relojeó la profundidad de la calle con indiferencia. Al cabo de eso, se irguió, y comenzó a caminar por la vereda, como si ya hubiese hecho carne en él, la resignación - Todo tiene remedio- Se dispensó, imaginando que aquella cofradía del bar y él, bien podrían, al menos esa jornada, convenir una tregua, y lavar las heridas con un trago de alcohol.         Fin          
                            LA ZAPATILLA VOLADORA..   Ya te habíamos dicho varias veces que dejaras la nevera quieta, que en un momento sacaríamos los helados… Era uno de esos frigoríficos de dos puertas con el congelador abajo; la puerta inferior te llegaba más o menos a la altura de la cabeza, y no parabas de darle estirones con ahínco para abrirla y cogerte un cucurucho de chocolate. Tendrías cuatro años… Que si Paula déjalo ya, que si Paula para, que si Paula mira que me enfado.  — ¡Paula Coooño…!  Naaada, ni caso, tú a lo tuyo, por un oído te entraba y por el otro te salía. Hasta que claro, tanta fuerza e insistencia dieron su fruto, y te diste un buen portazo en los hocicos. Se abrió de golpe aquella puerta, y tan fuerte tiraste de ella como fuerte te golpeaste, ya que caíste sentada en el suelo algo aturdida pero eso sí, con el congelador abierto, claro.  Tuvimos que contener la risa al verte allí en el suelo mirándonos, pobrecilla, con los ojos como platos y un amago de pucheros asomando en tu rostro por el susto y por el golpe. Peeero… ¡Ahhh amiga…! Cuando viste que nos reíamos de tí, en sólo un instante y cual si una gata iracunda, el gesto en tu cara tornó del casi llanto a la rabia. Herida en tu amor propio te levantaste de un brinco, y con ese gesto erizado de gata rabiosa enseñando los colmillos, nos gritaste desafiante aquéllo de:  — ¿Y vosotros de qué os reís, coño.? …Silencio. Y diste un portazo cerrando la puerta del congelador, pero como con desdén, sin coger siquiera el helado; y echaste a andar dándonos la espalda como un torero tras un percance, con chulería.  Desde tu primer día conmigo he sentido siempre la suerte de saber que eres alguien muy especial: Mi Caramelo de Fresa. Ha sido siempre un lujo el sentir un cariño tan sincero como el tuyo, y que además, tiene en suerte el poseer ese atractivo tan irresistible que tienen los desafíos… Eres adorable aunque dura y directa; difícil pero cariñosa y generosa; detallista y lista, muy muy lista. Una verdadera joya de señorita más que bien amueblada, dotada de una energía y fuerza interiores tal cual si alojara bombas en sus adentros… El atractivo de la belleza sumado al atractivo del peligro, de la complejidad, del riesgo… ¡Qué peligro…  Chocábamos con demasiada frecuencia porque aunque tenías solo ocho años, presentías la ruina de tu entorno familiar pero no lo comprendías. Y como soy tu padre recuerdo, y creo, que tu actitud rebelde e inquisidora se debería en gran medida a que no te explicabas, pobrecilla, el porqué queriéndonos tanto estuviésemos separados; ni entendías, el hecho de que hubiese sido yo el que se había tenido que ir de casa.  Volvíamos a casa de Manuela después de estar en la playa todo el día juntos, y de verdad, que no logro acordarme de cuál fue la espoleta que esa tarde hizo que explotásemos los dos… Fue un gesto aquél que no había tenido nunca con vosotras, y es curioso, porque aunque lo intento no logro recordar nunca, el motivo en concreto por el cuál enfadadísimo te lancé aquel alpargatazo tirando a dar.  Te rozó la nariz aunque apunté al cuerpo; y menos mal que no te di de lleno porque de veras que lo tiré con ganas… Te quedaste de piedra inmóvil mirándome ojiplática, y sorprendida, rabiosa y casi al punto del llanto, aún, me retaste:  — ¿Papaaá, me has tirado una zapatilla a la cara…? Lo dijiste con retintín, clavándome con la mirada.  — ¡De zapatilla nada niña…! ¡Lo que te he tirado es un alpargatazo y si te sigues portando así tengo otro preparado…! ¡Mira…! Dije descalzo, esgrimiendo tristemente el otro alpargate como mi última bala en la recámara.  Recuerdo que como lobas, se lanzaron sobre mí tu hermana y Manuela al oír nuestra trifulca en el salón: — ¡Papá, no creo que tirarle una zapatilla sea la mejor manera…! — ¡De zapatilla nada, un alpargatazo es lo que le’tirao...! — ¡¡Antooonio, escucha a tus hiiijas…!! Terció Manuela.  …eeen fin.  Que te quiero mucho muchísimo…  Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.
Prefiero ser un cuaderno abierto... Expresándose..  Que un cuaderno en blanco.. a punto de cerrarse..En el que si escribes..daño le haces..   Escribo preguntas..que automáticamente se transforman en respuestas...  Quiero sentir lo que escribo..aunque me hiera.. Quiero que las palabras y frases que nacen en mi cabeza.. recorran mi cuerpo y viajen por mis venas..   
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