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Se abre el rostro de la puerta:un hombre espera al viento.Sabe, como en secreto,que en sus manos tiene una piedra rabiosa y calcinada, y que sus ojos vaciaron  todas las fuentes de la noche. Siembra su violín, mientras la intemperie cae en el olfato de los gatos.Tiene la sed lloviéndole ceniza.En el leve mediodía come polvo de sol,recorre su cansancio,y cuando es de noche, pronuncia ese nombre para siempre.  G.C.Direc.Nac.del Derecho de autor  
La sangre de las palabras   Halladas tan tiernas En un osado rincón Las margaritas me espolean Para reclamar a los poetas Evocando la verdad Cuando agitadas discuten el Crear sin seducir Escoltando la corriente Atisbando el porvenir Orando sin creerte Ni dando fe a tus vestidos Inútil zurcido Desfigurada actuación No latiendo con pasión Sin remedio encontraremos Escollos, desiertos Atados al asiento      Esta mañana He soñado todo el tiempo Amar y llorar cada renglón Que de tan hondo sentir Nos comamos los hombres Desde alturas remotas Bajo nubes jugosas Veamos la tierra florecer Ciega y sincera Con nuestro nombre crecer Espléndida amiga Ofrecida por Dios Nos vislumbres concedida A los eternos olvidados Con la pluma abierta Y el papel colmado Mientras la tinta anhela La nueva historia Que brote de nuestra entretela     
  Cuando Pelayo dejó de mirar la botella, la noche se había hecho eco en la costa de Cudillero, el valle terminaba puntiagudo esculpiendo las casas blancas sobre el rompeolasVarios minutos siguió ensimismado escuchando el ir y venir de la espuma mientras la yola se acercaba lentamente a la orilla .Colocó escrupulosamente el amarre,dejando la red de peces sumergida, y echó su saca al hombroEl olor a marisco había despertado el apetito de nuestro protagonista que advirtió el murmullo y las luces de la taberna más próximaLas grandes jornadas bullían de la boca de los pescadores más primerizos en contraste con el silencio de la piel curtida  y la mirada perdida de Pedro, el propietario de la tabernaUna cata de sidra  secundaba dos medias raciones de pulpo y lacón que ofrecía la carta.Entre plato y plato, Pelayo descorchó aquella botella achatada extrayendo con cuidado el  papel garabateado:  Amado Pedro, Te he soñado todo el tiempo y en cualquier lugar y de tanto suponerte no me hace falta acariciar los hoyuelos de tu sonrisaYa no me queda sino reclamar tus deudas al mar, donde quiera que te haya mecido la marea. Candela     TITULO: LA BOTELLANOMBRE: JAVIER CASTILLO ESTEBAN DOMCILIO: PASEO SANTXIKI Nº 8931192 MUTILVA ALTANAVARRA   
 He aquí señores del asombro,una aventura se desliza,con una espiga de trigosobre su alta cabellera.No era necesario que tuviera botasporque que yo sepatampoco tenía pies, manos, rostroo algo que se le pareciera.Era un enjambre de minúsculos virussolidariammente decididosa organizar una fiesta genética de beneficenciapara inocular en los mercadosel regreso del trigo.¡Habrá pan para todos, y gratis!¡A desbaratar el monopolio de los genes!Asomé mi nariz al microcopioexaminando la curiosa espiga.¿Qué no me comprendes,parásito semántico?me dijo uno.¡Interrumpiremos todas las sinapsistus pensamientos y visionesy ya no podrás pensar, ya no, no y no.¿Y para qué tus signos y palabras?¿Acaso no eran antes que tú vinierasa tu madriguera metafísica?Déjame al menos la ilusión y el riesgode tratar a la espigacon la dignidad que se merece;le respondí.Pero entonces ya había muerto.Y cuando me disponía para el viajeme sorprendió ver un coro de luciérnagasbendiciendo los desiertos,antes de la Gran Lluvia.
                                            ¡Ay! ¿Qué son pues el bien y el mal?  Son una misma cosa  por la que testimoniamos                                      furiosamente nuestra impotencia y la pasión                                      de alcanzar el infinito hasta por las formas más iinsensatas? ..                                               Lautreamont, "Los cantos de Maldoror"                 Entonces sentí que papá me lo cambiaba. Tres días atrás lo había buscado como loca y ahora me daba cuenta que papá lo escondía.Antes no había pensado que podía ser él, pobre. Pero ahora estaba segura de que lo hacía cuando me daba vuelta.Y yo que le echaba la culpa al nene, que se metía sin permiso en mi pieza, hurgando y hurgando.Y para peor retándolo constantemente, y lo que más me mortificaba era que le retorcía los cachetes cuando Amelis no me veía. Pero ahora estaba convencida de que papá, desde el más allá, todo lo escondía hasta hacerlo desaparecer, o, en el mejor de los casos, lo cambiaba de lugar, y luego, en el rincón más inesperado, aparecía mi pañuelo de seda o los guantes de cabritilla marrón.-Yo estoy segura- le decía a don Simón aquella tarde rodeados de gente- él se pone atrás y me roba todo... ¡pobre papá!Quisiera decir que al principio lo juzgué duramente: ¿por qué debía hacerme eso a mí? ¿Por qué no se lo hacía alguna vez a Amelis, y me dejaba dormir tranquila? Pero no: con Amelis no se metía nunca porque le tenía miedo; y con el nene tampoco porque lo veía tan chico. La única que quedaba en la casa era yo. Y cuando me di cuenta de que era él quien me cambiaba las cosas de sitio, lo llegué a odiar, pobre.Pero después de tanto hablar con don Simón y los hermanos me convencí de que él lo necesitaba, que no lo hacía por capricho, y eso me tranquilizó, y aún cuando muchas noches me interrumpía el sueño, nunca le dije nada, y lo dejaba cambiar y esconder.Claro que no podía explicar el origen de mis ojeras delante de Amelis. Seguro que no la convencía diciendo anoche estuve leyendo. Ella era muy viva. Y el nene preguntaba cosas indebidas, como por ejemplo, qué eran esos ruidos anoche. Yo debía ponerme colorada, tomaba el botellón, me servía agua, pero veía la mirada de Amelis sobre mí, y me asutaba. (Papá y yo fuimos los que en realidad sufrimos siempre con el carácter de Amelis. El nene no tanto porque era chico; pero papá, sí.) Ahora que han pasado los días pienso en las ganas que él hubiera tenido de esconderle a Amelis. Aunque sea nada más que en la alacena de la cocina, que era donde ella reinaba. Pero ella no se hubiera ablandado si le explicaba que don Simón y los hermanos decían que era una necesidad. Pobre papá. Una noche antes de navidad estuvo todo el tiempo en mi cuarto. Y lo peor era que hacía ruido.Yo estaba a oscuras sentada en el sofá, y rogaba a Santa Teresita que no hiciera ruido porque el nene podía despertarse, o Amelis entrar de improviso. Me inquieté tanto que yo misma, al buscar el rosario, tiré el vaso con agua que me ordenara don Simón. " irá a tomar agua", me había dicho. "Lo mejor es dejar que sus profundas exaltaciones armonicen con lo terreno, y colocar algunos billetes debajo del vaso para sus necesidades."Yo lo comprendí enseguida. Lo del agua era fácil; lo del dinero, más difícil, sobre todo contando con que Amelis dirigía la economía de la casa y no había plata que no pasara por sus manos.A pesar de todo yo le robé la que ella guardaba para comprar el pan esa mañana, y nadie se dio cuenta. Pero acababa de tirar el vaso con agua y papá se iba a quedar con sed. Pobre papá.Esa noche fue terrible. No se contentó con cambiar cuando creía que no me daba cuenta, sino que escondía. Iba hasta el arcón. Lo abría. Iba hasta la cómoda. Revisaba las cosas más privadas.En un momento creí que podía esconderme el diario íntimo. El primero de la adolescencia, no; el otro, el que empecé a llenar mucho más tarde, cuando Juan Carlos me dejó después de hacerme suya. Todo lo tenía escrito allí. Detalle por detalle. Desde los largos viajes que hacíamos por Copacabana, Acapulco y otros lugares lujosos, hasta cuando entrábamos a los casinos, llenos de luces y caireles; yo con esos vestidos elegantes y sedosos, largos hasta el suelo que todos los hombre me miraban. Pasando, es cierto, por el momento ... horrible, diría, en que Juan Carlos me había tomado, y yo negándome, negándome, diciéndole por favor aquí no, aquí no que puede entrar Amelis, estoy segura de que Amelis está espiando, Juan Carlos, mi Dios,no lo hagas, Amelis, Amelis espía, y el nene se va a reír de nosotros..., no la hagas Juan Carlos, amor mio.Pero Juan Carlos levantó mi falda, y yo tuve que entregarme por la fuerza.Claro. Un hombre puede aprovecharse de una mujer sola. Y siempre pensé que Amelis estaría detrás de la puerta, agarrando la mano del nene para que no se burlara.Todo esto estaba escrito en el diario, y ahora papá iba a tomarlo.Don Simón me había dicho que lo dejara hacer. A don Simón toda la congregación lo respetaba por la fuerza especial que tenía en la mirada, y él decía que era una necesidad profunda de papá. Que lo dejara hacer. Pero era demasiado íntimo. Si me lo cambiaba no me pasaría nada.Si me lo escondía, tampoco. Pero podía llevárselo. Aunque don Simón y los hermanos medecían que eso no podía ocurrir, yo tenía miedo de que lo leyera. Sobre todo esas partes tan violentas donde Juan Carlos me tiraba en la cama y me besaba como un bruto, realmente como un bruto, y yo me desesperaba porque me arrugaba la ropa y le rogaba otra vez que no lo hiciera allí, por favor que no lo hiciera, que respetara ese lecho que había sido el de mis quince años y estaba segura que Amelis nos vigilaba. Pero así y todo , él me obligaba a separar las piernas, y yo le decía que no, y él callado me besaba y todo lo otro.Todo lo otro estaba escrito en el dario que papá tomaba entre sus manos , y yo le decía por favor papá, no lo hagas, no lo hagas, si no querés enterarte de mi secreto con Juan Carlos, no papá, por favor, aquí no, te lo ruego, nos debe estar espiando Amelis, Amelis, y el loco del nene se va a reír mañana de nosotros. Cuando se lo conté a don Simón en la reunión del domingo, me volvió a decir que no me opusiera. De todas formas papá quería ayudarme. No había duda de eso.  ¿Pero cómo?"La materia es obra de los demonios", le dije a don Simón, "sólo el espíritu vale". "Dios es santo" , me contestó; "sí, Dios es santo", le respondí. Lo mejor era dejar la ventana abierta,pronunció a continuación don Simón. Pero le dije que una mujer como yo nunca deja la ventana abierta. Me tranquilizó. Me dijo que papá quería ayudarme pero yo debía ayudarlo a él, permitiéndole cambiar y esconder. "Dios siempre es santo", pronunció. Y a la noche debía dejar más dinero debajo del vaso. Si no, podía provocar el castigo celeste.Al otro día entre al cuarto de Amelis para sacarle la plata. Revisé todo, pero sólo encontré esos sucios camisones en que se envolvía de noche. Luego pensé que bien podría ocultarla en la alacena, y no me equivoqué: debajo de dos platos rotos había un fajo interesante de billetes. Los guardé hasta la noche. Cuando Amelis me llamó para cenar me hice la descompuesta. Preparé el vaso con agua; puse debajo los billetes. Pobre papá. Sobre la cómoda dejé el diario íntimo. Y me senté a esperar. A eso de las tres se oyó saltar la ventana.Tomé el rosario de la mesa de luz y empecé a temblar."¿Papá, sos vos?", pregunté."¿Sos vos?"Percibí que tomaban el fajo de billetes y me puse contenta; también sacaban el rosario de mis manos. El diario íntimo estaba sobre la cómoda. Papá no lo había agarrado esta vez. Eran los designios.Con fuerza me tiraron sobre la cama. Quise luchar pero papá era más fuerte que yo,casi tan fuerte como Juan Carlos. Fue inútil que le rogara que no lo hiciera. Pobre papá. Él se impuso, y yo tenía la certidumbre de que Amelis espiaba y el nene contaría todo a la mañana sigiente.- G.C.        
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http://youtu.be/tqaEPvqzqgg El poema ya lo publiqué. Saludos a todos! 
Se abre el rostro de la puerta:un hombre espera al viento.Sabe, como en secreto,que en sus manos tiene una piedra rabiosa y calcinada, y que sus ojos vaciaron  todas las fuentes de la noche. Siembra su violín, mientras la intemperie cae en el olfato de los gatos.Tiene la sed lloviéndole ceniza.En el leve mediodía come polvo de sol,recorre su cansancio,y cuando es de noche, pronuncia ese nombre para siempre.  G.C.Direc.Nac.del Derecho de autor  
La sangre de las palabras   Halladas tan tiernas En un osado rincón Las margaritas me espolean Para reclamar a los poetas Evocando la verdad Cuando agitadas discuten el Crear sin seducir Escoltando la corriente Atisbando el porvenir Orando sin creerte Ni dando fe a tus vestidos Inútil zurcido Desfigurada actuación No latiendo con pasión Sin remedio encontraremos Escollos, desiertos Atados al asiento      Esta mañana He soñado todo el tiempo Amar y llorar cada renglón Que de tan hondo sentir Nos comamos los hombres Desde alturas remotas Bajo nubes jugosas Veamos la tierra florecer Ciega y sincera Con nuestro nombre crecer Espléndida amiga Ofrecida por Dios Nos vislumbres concedida A los eternos olvidados Con la pluma abierta Y el papel colmado Mientras la tinta anhela La nueva historia Que brote de nuestra entretela     
La ventana estaba entreabierta y olía a humo. Cuando me incorporé estaba acorralado en una granja lejos del mundo.Vi a las esclavas completar la ronda una detrás de otra conun margen de cinco metros. Al voltear el edificio la luz naranja se tornaba verde hasta que un pájaro, cualquier cosa, hacía sospechar un cambio en su sistema periférico, y la alarma se disparaba. Mi frente era un lago, 2014 se había fundido con la historia, y sólo la foto de Amí me recordaba el calor  decasa,La huida, me hallaba rendido aquella noche, y desarmado.Dos vueltas y a la tercera se despejaba un paso de diez metros entre ellas extendiendo su itinerario programadopor el recintoLa última oportunidad de sumergirme en la noche y desaparecer, no dejando pistas.Agarré la saca por el hombro y salté desde el granero en dirección al bosquecillo que lindaba con la parcela, sinllamar la atención de ningún ganso. Me senté contra un tronco recomponiendo mi respiración sin mover un ápice mi postura. Cerré los ojos para descansar Fue en un instante cuando mis párpados traslucieron el oro blanco de la luz matutina, gobernada por el reposo de la naturaleza Las esclavas, simularon ser invisiblessupervivientes, silbando a la mañana la ilusión provocada, La humedad me envolvía y cuando levanté la vista un cartel señalaba la granja.Erigida solitaria, imponía su  hermético semblante sin indicios de actividad.  Una esclava, la más grande de todas, asomó su ridícula cabeza verde desde el portillo y  quieta me escudriñópalmo a palmo, barruntando el cortejo. La densa saliva manaba en un hilo irrompible deleitándose con la imagen de la violaciónEn un acto interminable y horriblemente extraño el insecto concluyó la penetración, volando de nuevo,Me supe en otro cuerpo, sin duda más ágil y limpio, execrando mi piel sobrante, y moví las alas contemplandodesde la altura a mis víctimas, la versión multicolor de mi abdomen les daba miedo.
Y tu cuerpo  recto, enfrascado en la eterna dulzura incorruptible. Contempla el mundo derrumbarse Henchido De cataratas infinitas que engendran el devenir oculto mientras  impacientes evocamos  cada ligero renglón que describe tus designiosY en la ausencia de tu vozEsperando tu voluntad nos postramos dedicados a sentir la vacuidad previa al contacto de las almas Que Borradas están en los últimos días de la faz de la tierra ,recogiendo los retazos perdidos y desperdigados por la espiral inicial que nombran universo
Ms Ledos
Muchacha, cúbrete los senos.Son mayor atracción que el poniente.Los ojos del orate se cuelgan en ti a verlos.Y el sudor en tu vientre es una bendición extra.Te anuncias como crespón robusto.A los dieciocho tienes la vida por delante.Tienes la rebeldía cándida del cándido.Los tenderos te piropean y te libran de gravámenes.Las sonatas te arrebujan las faldasy no falta quien quiera hurgar en tu entrepierna.Tu escote muestra más que lo que esconde.Eres ya esencia de mujer y fragancia.Melíflua, tus ríos de ternuraserán para un primito o para un soldado.Por ti se agitarán hondas guerrerasy los machos caerán a tierra por decenas.Tu casta quilla boga por los efluviosde los ojos varoniles llenos de carnalidades.Ya eres maestra en picar los ojos y evadirtey no sales al campo sin algo de maquillaje.Pero mientras creces un poco másy maduras como para arrojarte al mundoCúbrete los senos, muchacha,pues ya desatan intrépidas pasiones.
Recientes
Un cristal a punto de agrisarse, por el vaho de soledades suspiradas, separando lo extemporáneo de un mundo nuevo…   Una ventana a punto de ser abierta, de par en par, como deseando abrazar al paisaje que se extiende en la redondez del horizonte…   Un último aliento de nostalgias y algunas lágrimas enjugadas Surcando en su rostro una sonrisa recién nacida…   Vida…Vida en las entrañas de su corazón… Luz.. Luz en los ojos que liberan su alma… Calma…Calma en la herida de sus pensamientos…
El día siguiente le trajó una sorpresa a Drew: una llamada de la empresa a la que había ido. Le pedían presentarse a la brevedad posible. Cuando le dijo a su hermano lo que iba a hacer, este dijo:-Anda, ve. Yo llevaré tus cosas.Drew le tomó la palabra a Jonathan y salió disparado hacia la empresa. Se sentía emocionado. Lo condujeron con el hombre del día anterior, él lo miró y dijo:-Andrew, seré sincero contigo. Tu desempeño en la prueba de ayer fue excelente, ya que fuiste el mejor. El problema es que ya tengo a alguien trabajando en el área donde podría contratarte.Drew sintió una fuerte opresión en el estómago. -Entiendo- dijo."Adiós al empleo", pensó apesadumbrado.-Lo que puedo hacer es lo siguiente- dijo-. El chico que tengo tiene mucho trabajo y no puede ponerlo todo al día, así que te ofreceré un contrato como independiente.-¿Independiente?- repitió Drew, animandose.-Así es. Lo que significa que pondras tus propios horarios y tendrás una paga un poco más elevada que el resto. ¿Qué dices? ¿Aceptas?-Sí- dijo Drew-. Claro que acepto. ¿Cuando empiezo?-Mañana mismo. Hoy arreglaremos tu contrato y tus horarios, si te parece.Drew asintió con la cabeza. Estableció tener un horario corrido con una hora para comer de siete de la mañana a cuatro de la tarde. Luego le presentaron a su compañero. Era un muchacho de complexión menuda, piel pálida y cabello negro que se presentó como Daniel.Cuando salio de ahí, se dirigio a la casa. Se sorprendió de ver solo sus cosas dentro de la casa. Al instante recibió un mensaje de texto de su hermano que decía: "Instalate tú primero. Yo tardaré un poco". Le pareció raro pero tampoco le pareció extraordinario. Era típico de su hermano.Recorrió la casa, buscando el cuarto que sería el suyo y escogió el que tenía una ventana que daba a la calle. Ahí llevó sus cosas."Lo único que faltan son los muebles", pensó mirando la estancia desprovista de mobiliario. Luego se imaginó vivendo ahí, permanentemente.Igual que el día anterior, comenzó a llover. Drew buscó su chaqueta entre su ropa, se la puso y salio a la calle.Uno de sus pasatiempos era caminar bajo la lluvia. Lo que comenzó como una llovizna pronto se volvió una tormenta, pero eso no le importó a Drew, que disfrutaba del agua y del paseo por las calles desiertas de la ciudad. Al pasar por una calle, oyó una voz, al parecer, alguien cantaba.Intrigado, Drew siguió el sonido de la voz hasta llegar a una casa con una fachada café, y al asomarse por la puerta de la cochera, vio a Lara. Ella cantaba mientras lavaba platos. Cada tanto daba alguna vuelta, un ligeto salto o bailaba, a veces se quedaba quieta o se balanceaba ligeramente sin interrumpir su labor y sin importarle la lluvia.Drew la observó fascinado durante un tiempo, luego siguió su camino. Después volvió a casa y se cambió de ropa.
Querida Emily...somos dos aves volando en diferentes cielos...nunca entendere la charla que tú tienes con el viento ni tú entenderás mi amistad con el sol...diferente es nuestro cielo..distantes nuestros mundos...que escucharnos es imposible y entendernos mucho más...el día que comprendamos esto...será el día en que emprendamos vuelo...el uno en dirección del otro...pues es ese, el único camino que deben recorrer los que se aman...y yo te amo...
El adulto más significativo y emblemático de todo el vecindario es Gutiérrez "El Mellado", el frutero del número 53, íntimo amigo del lechero Pascual del número 54. Son tan ísntimos amigos que todas las mañanas, al abrir sus respectivos negocios, se saludadn tan efusivamente que todos los de la vecindad nos damoscuenta de que están vivos. "¡¡Buenos días, Gutiérrez!!". "¡¡Beusno días nos dé Dios, Pascual!!". Y es que Gutiérreez es el más ferviente de los católicos de toda la barriada. Y silba copntento de vivir un d´ñia másmientras que Pacxual suyda lagota gorda dándole a la navela de su cutre cochecito renault para intentar poenr elmotor en marcha y poder repartir leches a toda su cli8entelea. Siemrpetiene que ser el musculosos "Polilla" quien le sawue del apuro. Gutiérrez estáúltimamnte muy contento. Su retoño mayor, conodcido por toda lachavalerñia como "Guti" no es precisametne una lumbreraen estode los estudiosy ha decidido no seguri los estudios de Bachillerato. Le han dado tantas calabazas que ha decidiod seguri los pasos de su querido padre y éste está más feliz que una piña ecuatoriana en medio de los manglares del Guayas, porque sabe que asñi asegura su descendencia como continuador de su fruterñia y puede pensar enq eu cuandose jubile este negocio   siga siendo estando en masno de la familia. Algo que también está pensando el de los ultramairno de la narváez.  Circulan muchas histoiras sobre elasunto de que Gutiérrez tenga varios dientes mellados peropla única verdaderaes que, siendo todav´ñiaun chavla, un desaprensivo le prometiño que,o a cambio de un buen montñon de duros, le convertirñia en el famoso sucesor de BaltasarSangchili. Y el pobrecito se lo creó; hasdta que, una vez desembolsado el buen puñado de duros, le enfrentaron con un bestia de Vallecas, conocido como"El Potro Desbocado" y le dio  tal piñaszo en el primer asalto que no sólo se convirtiño en Gutiiérez "El  Melladoç" sino que aborreciñotanto elboxeo que no le dirige la palabra a nadie que se loest´ñercordando ns iem rpe, comosucede con Policarpo "El Polilla"que siemprele estñá lñanzando puyas. "¿Cómo va el campeón din dientes con todos su clientes"?". ÇY calor,"Elmellado"secabrea y r e su e lv esu frustraciñon riñendo con  su esposa "La Madalena". Lode Ç"La Madalena"es oorque hay dijoun dñia, asñi como de pasada,que estabatan uena que se lacomerñía en con el café con leche. ¡Menuda mala lechecogiño Gutiñerrez "El mellado"cuando se entero de esto!. CONTINUARÁ... 
Adicta... Adicta a la pasión, a la intensidad de una mirada, y al electrizante roce de una caricia. A esa absurda sonrisa involuntaria y al incesante revoloteo en el estomago... Adicta a las emociones que hacen vibrar, a la ávida voracidad de un primer beso y a la insaciable curiosidad hacia lo desconocido... A perder la noción del tiempo y del espacio...a cantar tu nombre...y a sacar tu recuerdo de mi mente para poder recordarte aunque sea un instante... Y... Condenada a quemarme con mil soles que nunca llegarán a calentarme y a soñar con mil dias y mil noches que jamás ocurrirán. Condenada al triste deambular y a la eterna pregunta "y si...?"Tentada también de embriagarme en tu perfume y de escapar a ningún lado, de romperme, hacerme añicos y no unir más los pedazos, de gritar hasta que amanezca y de fiarme del destino...
Adicta!Autor: M.C
En Poesa
 En un sueño borroso escucho tu nombreDivagando entre flores  estuve una nocheCaminaba sin pasos, sin pensar, sin hablarSobre nubes de rosas casi podía volarEs que a veces mientras duerno, me da por recordar...Avanzaba despacio, casi sin mirarAdvirtiendo el silencio que envolvía el lugaRodeada de estrellas y entre flores de cristalJugueteaba con dioses, en un cielo abismalSe llenaba mi mundo sólo, con poderte mirar...El tiempo es extraño y nos quiso juntarCuando ya era tarde, cuando no estábamos másPero en nuestros sueños nos podíamos encontrar,Desde aquella noche sólo duermo por soñarCon tus besos, con tus ojos, con tus manos, con tu paz.Una noche mientras dormía alguien me quiso indicarUn nuevo paisaje para ir a caminarMe negué por pensar que tú no estarías ahíPero cuando avanzaba a la lejos te sentíY entendí que en  todas partes, te tendría para mí.Ya no quiero utopías, ni sueños de cristalNo necesito las nubes y no pretendo volarPorque sé que mi camino, unido al tuyo estáQue en cualquier lugar del mundo siempre te voy a encontrarPero desde hoy, será en la realidad.A tu lado la vida me vuelve a sonreírNo importan las distancias, mientras te pueda sentirEste encuentro promete no terminar jamás,Ya no quiero dormir, si cerca de mí estás Porque hoy eres un sueño,  al que yo puedo abrazar... 
levantate ve y busca, no pares...se un luchador de corrientes...goza de la miel del triunfo.
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