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  Como la mirada de la luna, imponente Transparente y tierna al caer La noche distante. Apacible y fugaz Siendo viento, aire fresco O huracán arrasando con todo Dejando poco y a veces nada. Brisa tenue a la orilla del mar o al pie De la cascada que chorrea insistente En la montaña cercana a mi pueblo. Reposo; sosiego del alma En el silencio donde se inspira; La ciencia, la poesía, la escritura, Por qué no decirlo; el amor. Montaña brumosa, obscura Con senderos mágicos y misteriosos Que el caminante explora, esperando Encontrar algo que no existe; o existe Y es desconocido, quizas deslumbrante!!  
 Primero, realmente si no quieres leer esto esta bien, yo lo publico porque no podia guardar todos mis sentimientos (supongo). Tenia que hacer algo y esto fue lo primero que encontre. Bueno por donde puedo empezar... Ok... yo actualmente tengo 14 años. Bueno soy como casi toda la gente que existe tuve un nacimiento por parto normal mi papa no estuvo cuando yo naci (por lo que tengo entendido). Mis padres siempre fueron diferentes casi siempre en una relacion inestable. por 10 años fue haci hasta que nacio mi hermano menor (ahora mismo tiene 4 años). ¨tambien tengo otro hermano de 7 años que lamentablemente no nacio pero ya casi nadie se acuerda de el (aunque siempre cuando cumple años le hacemos algo pequeño con mi mama) pero ese no es el tema que quiero hablar. hace ya tres años mis padres discutieron, mi padre casi golpea a mi abuela porque ella lo amenazaba de llamar a carabineros (policia en chile) yo desde ese momento lo pase muy mal en el hambito escolar (mi padre tenia un restaurante el que vendio) yo siempre tuve varios amigos hasta que un dia nadie mas me hablaba, nadie queria hacer pareja conmigo en los trabajos y siempre pasaba solo a veces hablaban conmigo como si nada estuviese pasando y yo como era bastante estupido me sentia un poco mejor pero siempre me dejaban solo un dia jugando sin querer toque la pantalla de el telefono de un compañero y me tiro a el piso y me golpeo nunca le conte a mi madre. Ella me llevo a psicologo yo le conte todo lo que me pasaba hasta el momento pero nunca paraban las molestias alejamientos golpes en la escuela hasta que le dijue a mi mama que no queria ir. ella me preguntaba ¨porque?¨ pero yo solo llorava la psicologa me deribo a psiquiatra pero no quise seguir yendo hacia la psiquiatra porque no queria me diera mas pastillas y deje de tomarlas... y supongo que me senti mejor solo con mi madre y mi hermano me ingresarn a otra escuela la pase mejor e hice nuevos amigos pero me tuve que cambiar de casa ya que mi tia no tenia donde vivir... en el lugar donde estavamos, me senti mejor no habia gente gritando a todas horas y era calmado hasta que tuve que volver a mi anterior hogar me senti triste porque todo lo que habiamos conseguido hasta entonces no sirvio para nada mi tia y mi madre se peleaban por las cosas que seguian en la casa de la otra (porque mi tia vivia con mi abuela) eso es hasta el dia de hoy. seguire escribiendo sobre todo lo de antes que me fuera de mi casa y muchos detalles mas. Si me siento bien de escribir algo. adios
Nunca existirá otro yo sobre la tierra.Nunca nadie vivirá mi vida.Nunca nadie morirá mi muerte. Porque aunque poco soy,mínima materia entre los aires fugaces,yo he tenido mi tiempo,breve, irrepetible,y he sido un ser que nadie tuvo,sino yo solamente:vida singular en el Universo inmenso.                                     E. G. M.   
 Atrapado en mis ojossin nunca conocerte por siempre te quedasteen la musica viviras, en la que escuchoen la que mi corazonvibra, llora, cantano dejare que me dejesy que nunca te alejesme quede para siemprecon tu rostro, tu sonrisaen mi corazon atrapado  
Mañana cuando amanezca y no me veas llegar...entonces recuerdame por las alas del ancho marmi corazón macerado en sus aguas no deja de navegarnunca hubo jaula que no me permitiera volarlibre al viento , semilla en flornací y vivo de mi sangre , de mi sudor.Mañana cuando amanezca y estés frente al martan solo , una de mis rosas venidme a dejar.Maval/2017 
  Hagamos buenas migas el año ya está aquí demasiado tarde para los que han partido demasiado pronto para un comienzo Ahora es justo el instante rebelde e impreciso  en el que me doy vencida La eternidad...no me quita el sueño aquí y ahora el tiempo es hoy
Fui dejado, así, sin más... apartadoen sustancia etérea, en sin táctica bruma.Fui olvidado, así, tan fácil... abandonadoen prisión corpórea, en oleaje de espuma.  Y mis sensamientos vacíos, buscaron respuestahacia atrás, en recovecos de espesura.A mis pensamientos sinfisandríos, en calma traspuestahacia atrás, de vuelta a los rincones...a la fisura. Encontré depósito, como inquilino reticente por no hallar sujeto, más fuerte ni más valiente.Encontré cálida estancia, de tácita inocenciaen mares de enjuto pensar, de salvaje vehemencia. Rellené espacios, sobre vi, alto muy  alto,respiré verdad, bajo mi, hondo muy hondo.Entendí tiempos, a decir, de salto en salto,ocupé vacíos,a vivir en este pozo, sin fondo. 
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Pérdida millonaria        “Mil trescientos millones perdió Max Steiner en un sólo día”,  titulaba el Financial Times. Esa cifra correspondía a la caída del valor de las acciones de su compañía en la bolsa. Pero para el aludido era una cifra nimia: ese mismo día había muerto su mejor amigo y confidente. Con mucho gusto hubiera destinado ese dinero para salvarlo.       Luego de una lenta agonía, producida por los achaques de su avanzada edad, murió Sam, el perro  que lo acompaño fielmente, durante los últimos quince años de su vida.
  Como la mirada de la luna, imponente Transparente y tierna al caer La noche distante. Apacible y fugaz Siendo viento, aire fresco O huracán arrasando con todo Dejando poco y a veces nada. Brisa tenue a la orilla del mar o al pie De la cascada que chorrea insistente En la montaña cercana a mi pueblo. Reposo; sosiego del alma En el silencio donde se inspira; La ciencia, la poesía, la escritura, Por qué no decirlo; el amor. Montaña brumosa, obscura Con senderos mágicos y misteriosos Que el caminante explora, esperando Encontrar algo que no existe; o existe Y es desconocido, quizas deslumbrante!!  
¿cómo vuelan los pájaros en el confín de la madrugada!¿cómo aman los pájaros que a mi no me amaras?en el renacer del díavolarás la cumbre del nuevo mañana... Maval/2017   
 Atrapado en mis ojossin nunca conocerte por siempre te quedasteen la musica viviras, en la que escuchoen la que mi corazonvibra, llora, cantano dejare que me dejesy que nunca te alejesme quede para siemprecon tu rostro, tu sonrisaen mi corazon atrapado  
Nunca existirá otro yo sobre la tierra.Nunca nadie vivirá mi vida.Nunca nadie morirá mi muerte. Porque aunque poco soy,mínima materia entre los aires fugaces,yo he tenido mi tiempo,breve, irrepetible,y he sido un ser que nadie tuvo,sino yo solamente:vida singular en el Universo inmenso.                                     E. G. M.   
Mañana cuando amanezca y no me veas llegar...entonces recuerdame por las alas del ancho marmi corazón macerado en sus aguas no deja de navegarnunca hubo jaula que no me permitiera volarlibre al viento , semilla en flornací y vivo de mi sangre , de mi sudor.Mañana cuando amanezca y estés frente al martan solo , una de mis rosas venidme a dejar.Maval/2017 
Ms Ledos
Real Observatorio Nacional de España, en Madrid...- ¿Qué es lo que ha investigado?- No lo sé, señor Director. Me obligó a estar fuera e impedir el paso a cualquier persona, incluido usted mismo. Le ruego que me perdone.- Tengo todavía la comida en el estómago y estoy de muy mal humor. ¡Quiero saber qué es lo que ha investigado!- No tengo ni idea. El Director del Observatorio enciende la Computadora Central C.E.I. (Clase Especial Investigaciones).- Tenemos que entrar en la Memoria de la máquina. Aunque haya borrado todo, siempre se puede recuperar utilizando los Códigos A, B o C. Son los tres únicos Códigos posibles para hacerlo. ¡Vamos a ver con el Código A!El Director del Observatorio prueba con el Código A. - Nada... no hay absolutamente nada. Busquemos con el Código B.El Director del Observatorio prueba con el Código B.- Nada... tampoco hay nada. Seguro que lo encontramos con el Código C. El Director del Observatorio prueba con el Código C.- ¡Nada! ¡¡Absolutamente nada!! ¡¡¡Esto es imposible!!!Por fin logra calmarse...- No existe posibilidad alguna de trabajar con esta máquina fuera de los Códigos A, B o C. Estoy pensando...- ¿Qué piensa ahora, señor Director?- Que después de volver aquí y estuvo trabajando de nuevo... ¿qué clase de Código usó al volver del hospital?- No hay explicación alguna. - Eso sólo quiere decir que manejó un Código desconocido por la Ciencia. ¿Y estuvo a punto de romper todo el Sistema!- Pero no lo ha hecho, porque ninguna máquina ha sufrido daño alguno. - Sí. No podemos decir que haya cometido ningún acto ilegal ni reprochable. Ha actuado de manera ética en lo profesional y dentro de la moral como persona. No como dicen algunos investigadores envidiosos de su inteligencia. Pero... ¡demonios!... ¿qué clase de Código utilizó para trabajar después de haber salido del hospital?- No puedo decir nada, señor Director, porque nada sé.- No sabemos ni podemos saber qué estuvo investigando, pero no ha dañado absolutamente nada del Sistema y ha trabajado con mi autorización personal. No puedo pedir que le retiren el carnet de investigador profesional como me están pidiendo esos envidiosos que no le llegan ni a la altura de los zapatos en cuanto a inteligencia. Por eso le envidian tanto. - Yo creo lo mismo que usted, señor Director. No haga ni puñetero caso a esos envidiosos. Él tampoco les hace ni puñetero caso. Son unos impotentes en el amplio sentido de la palabra. Aquí no ha sucedido nada anormal y ese joven me cae hasta simpático a pesar del susto que me ha dado. - ¿Por qué diantres es siempre tan simpático?- Porque es capaz de hacer hasta lo increíble. Por ejemplo solamente sonríe cuando los envidiosos le atacan con sus murmuraciones. ¿Qué saben esos impotentes cómo es él si no tienen ni puñetera idea ni tan siquiera de cómo piensa?- Es cierto. Es un investigador muy especial y muy singular. Lo debe llevar en la sangre desde que nació. Y eso de sonreír ante la envidia demuestra que tiene mucha sensibilidad humana. La sensibilidad humana también es una gran virtud y le sitúa en el plano más elevado de los profesionales. ¡Jamás pediré al Jefe Superior del Centro Nacional de Investigaciones que le despida de su plantilla a pesar de lo que digan algunos de sus compañeros envidiosos... sobre todo ese engreído señor Bento, que a pesar de su mucha edad, porque es en verdad ya un viejo achacoso, jamás ha conseguido ni la centésima parte de las conquistas que ha logrado ya Jota Jota!. Y lo digo tanto a nivel profesional como con arreglo a las mujeres que ha conocido. - ¡Jajaja! ¡Por eso me cae tan simpático!- Y a mi también... y a mí también...
¿Cómo imitar a mi maestra?                                                                                                            Germán Alexánder Molina Soler   A Rita de Sierra: mi maestra de siempre...    Siempre he querido saber qué sucedió en la primera parte de mi vida  para que hoy, sin mucho esfuerzo, pueda sentarme a disfrutar un Libro Literario; o realizar una consulta    y esculcar los textos hasta  exprimir de ellos el máximo significado que puedan dar, sin que alguna  presión  agobie  mi  disciplina de estudio.   Cada vez que lo pienso,  obligadamente, acude a mi memoria aquella   maestra  que me  enseñó  a  leer y escribir, durante los tres primeros  años  de  mi  vida  académica.   No tuve oportunidad de asistir a un Kínder o a un Preescolar; y, desde que inicié mi primero de primaria hasta tercer grado,  admiré  a  mi maestra por su vocación,  complacencia y entrega para  atender  tres  grupos  al  mismo  tiempo.   Aún recuerdo aquel tablero  que giraba y nos conectaba con el mundo escolar de mis compañeros de segundo. Ellos recordaban lo que habían visto el año anterior y nosotros nos adelantábamos, en cada vuelta del tablero, a lo que un año después tendríamos como  temas de clase.   Estoy plenamente convencido de que mi maestra no conocía ninguna de las teorías   de Piaget, Decroly, Montessori, Freinet,  y tampoco manejaba los conceptos sobre    consciencia lingüística,  dominancia lateral,  ritmo,  equilibrio o ubicación  espacio-temporal  que tanto me preocupan hoy día;  pero,  conservo intacta su imagen de Ternura y Pedagogía que nos arrastraba a través de su discurso narrativo,  - con historias bíblicas, cuentos  maravillosos,   anécdotas fantásticas, - por  el  camino de   la construcción del conocimiento.   Siempre le he agradecido los trabalenguas, las rondas infantiles, las canciones y los juegos de   palabras  que  compartió conmigo.   Más  que con un niño habló conmigo como adulto;  y sin saber de constructivismo,  construyó conmigo mi propia lengua.   Así como me gustaba imitar su manera de hablar y cada vez le robaba   de su vocabulario palabras raras, me fascinaba leer como ella; apropiándose del texto y vibrando los significados. Su voz suave  y acariciadora no se desfiguraba para imitar voces de animales; simplemente, desdoblaba su ser integral y reflejaba los sentimientos, deseos e ideas de cada uno de los personajes:  la picardía del Gato con  botas,  la audacia del mandarín,  la humildad de Cenicienta,  la astucia de la Zorra, la habilidad del Conejo, la candidez del tío Tigre, la arrogancia del León....   Cada sábado,  nos transportaba a la historia bíblica  y llevado por su voz interior adquiría normas de vida que aún conservo; inculcadas  en  mi espiritualidad a través de su ejemplo y de los procesos de internalización que cumplía cada texto, en su significación implícita.   Sufrí cuando José fue vendido por sus hermanos, cuando Abraham casi sacrifica a   su hijo, cuando Jonás fue arrojado al mar; sentí satisfacción cuando el Faraón declinó ante los poderes de Moisés, cuando los Israelitas llegaron a la tierra prometida, cuando David venció a Goliath.   Mucho tiempo después, al releer esos pasajes  bíblicos y sentir, otra vez, la necesidad de sufrir con José, Jonás o Daniel; o gozar con el pueblo de Israel, con Esther, con Ruth o Josué; tanto como lo había hecho cuando leía con mi maestra;  supe, sin ninguna duda, que había   aprendido a leer.   El mundo de la sílaba apareció en mi vida cuando llegué a cursar el  tercer grado y hubo la necesidad de reconocerlas como la última  partícula pronunciada, o la penúltima, o la antepenúltima; y cuando  fue necesario descubrir cuál de ellas llevaba el acento prosódico,  el  acento ortográfico o el circunflejo.   Antes de ese momento, sólo tuve la obligación de reconocer, significativamente,  palabras completas y oraciones cortas que mi  maestra nos hacía construir en el   salón.   En gran medida le agradezco a la vida haberme puesto en el seno de una familia humilde que no tuvo dinero para comprarme una   cartilla.   Hecho compartido por la mayoría de mis compañeros y muy bien  comprendido  por  mi maestra.  Mi primera cartilla, "extraoficial",  en la Iglesia a la cual asistía mi madre,  fue la colección de historias bíblicas titulada:   "El Amigo de los Niños".   De manera "oficial", fue un libro de narraciones maravillosas  que me regaló el hijo mayor de mi  maestra cuyo título jamás olvidaré: "La Alegría de Leer". Las historias sobre "El mandarín", "El pastorcillo sabio", "El largo, el  gordo y el tonto", "La lechera"...y muchas otras, de las cuales ya  no recuerdo sus títulos pero sí  sus  situaciones y personajes, siempre  han convivido y convivirán conmigo.   Nunca tuve tiempo para atender los llamados problemas de aprendizaje; quizás porque mi maestra siempre me mantuvo ocupado leyendo. A cambio de Dislexia y disgrafia,  me dejó como compañeros de vida: el Acumulado Significativo, la Lógica Lingüística, la Aptitud verbal  y  la  consciencia plena del Ser Lector.   Ah, y cuando no leíamos, aún era más agradable:  !Ella se "inventaba" cada juego! Me parece verla saltando a "la golosa", corriendo a  "pegarnos la lleva", contando hasta cien mientas nos escondíamos o arañando el aire con sus manos tiernas intentando encontrarnos como "gallina ciega". Me gustaba mucho jugar con ella... Siempre me  dejaba ganar.   Sus dedos se enredaban con las fichas del "Yaz"  o  corría  la  ficha  equivocada en el "parqués", o se dejaba encerrar fácil una "dama china";  nunca le atinaba a mis "tanques de guerra", siempre terminaba "ahorcada"; nunca entendía las adivinanzas y menos le atinaba a  las canciones;   la piola de su "yoyo" terminaba como trenza, nunca le  salió el "telón",   la "malla" o la "pategallina";   y  ni  qué decir con el trompo o las canicas... ! En verdad me gustaba jugar con ella!   También reconozco ahora porqué me fascinaban sus castigos. Jamas  tuve que quedarme encerrado leyendo o haciendo planas durante los recreos. El castigo drástico era no poder disfrutar de sus  juegos ni saborear el dulce o la gaseosa que  ella otorgaba como  premios al final de cada "tarea"  a quienes mostraban agrado, esfuerzo  y  progreso.   Aún me parece escucharla: "Desenrede esta pita...","vuelva pedacitos estas hojas de periódico...", suelte esos nudos...", "convierta estas hojas en barquitos o aviones  (ella me había enseñado cómo hacerlo)..", "haga un cajón o una casa con estos palos de helado...", "cuente piedritas... ", "desmenuce barro...", "raye este papel hasta que se canse..."...   No importaba que me castigara.  No me agobiaban sus castigos.  No  le temía  a  la  Escuela y menos a mi maestra. Odiaba el domingo por que me separaba de ella.   Pero no aprendí a quererla porque me estuviera enseñando a leer o a escribir, o porque jugara conmigo.  No me daba cuenta de éso; estaba muy niño para entenderlo. Por eso, por todo lo anterior es que la quiero ahora.   En ese tiempo,   aprendí a quererla,   sencillamente,   porque ella me quería.   No sentía fastidio de mi camisa remendada, de mis pantalones derruidos o de mis zapatos gastados.  A ella,  eso no le importaba si le hacía caso a sus exigencias de limpieza.   Aprendí a quererla porque cada día me esperaba con un "buenos días", un abrazo sincero y una sonrisa franca; porque quería a mi mamá,  porque le sabía el nombre a mis hermanos y porque sabía sumar a  sus  problemas las necesidades y vicisitudes de mi familia.   Lamento tener tan mala memoria y no poder contarles otras tantas bondades que caracterizaban a mi maestra; sin embargo, eso también me alegra porque he olvidado sus defectos, sus regaños y sus rabietas.   Y  no me pregunten cómo era. Tampoco lo recuerdo.  No me llega a la memoria la forma de su rostro ni el color de sus ojos ni el tamaño de sus manos; pero aún me persigue su caricia en mi rostro, la bondad  de  su gesto y el calor de su mirada...   El  día que decidí matricularme en la Facultad de Educación y ejercer la Docencia como parte sustancial de mi vida fue para intentar,  aunque fuese de manera muy sutil, imitar a  MI MAESTRA.  
Me es difícil entenderte entre tantos silencios a gritos, entre tantas luces de ceniza, barreras de rocío, y entre todas las olas de humo que entre tus pechos se dejan descansar.Me es difícil entenderte con la forma de tus labios el limite de tus pecadosy todas tus terminales oculares.No te entiendo entre nada,entrenado,entre espacios,entre tejidos entretejidosentre teñidos entretenidosentre vacíos,entre resultados y argumentos, entre fugas y mudanzas entre frutos y balanzas entre encuentros y terrazasdejo una duda paciente que quiere ser multiplicada por cieny divida entre dos. puesto que tanto entendimiento no cabe entre mis brazos...
Recientes
Como quieres que no te mire;si mis ojos no quieren mirar otra cosa mas que tu belleza.  
EL CONOCIMIENTO Y LA VERDAD....Cuando se tiene conciencia de lo que es valor, el respeto y la dignidad humana, la necesidad de decir las cosas que uno sabe o piensa, se hace imperiosa. Es por eso, que sentí la necesidad de volver a publicar el siguiente escrito: Muchas veces me he preguntado, ¿Si existe la posibilidad de que el ser humano pueda en algún momento de su existencia llegar a conocer “La verdad”? Me refiero a la verdad “histórica”, absoluta, inapelable e incontrovertible. Porque una cosa es la verdad del hecho en sí mismo, y otra muy diferente, lo que cada uno piense sobre lo sucedido. Por su propia naturaleza el ser humano es subjetivo, y por lo tanto, relativo en su consideración de los hechos y parcial en sus apreciaciones. Lo que yo me pregunto es, si desde la particular desigualdad de los sujetos, y teniendo en cuenta su general tendencia a considerar que la verdad, es lo que cada uno cree sin tener en cuenta el parecer de los demás, si es posible alcanzar ese punto cero, ese punto de equilibrio equidistante de cualquier tendencia, en el que se asienta “La verdad”. Desde el grado de desarrollo intelectual que poseemos y desde nuestra condición humana, francamente me parece algo inalcanzable en nuestros días. No creo entonces excederme si sostengo, que todo aquello que no es verdad, es mentira. Si analizamos hechos, circunstancias y aseveraciones hechas acerca de los mismos, no creo excederme en demasía si afirmo que la humanidad vive inserta en una inmensa y monumental mentira. En determinadas situaciones y contextos, hay mentiras que con el paso del tiempo, y a fuerza de repetirlas hasta la saciedad, el receptor termina por considerarlas verdades incuestionables, como ocurre en los regímenes dictatoriales o nacionalistas. En estos escenarios, la búsqueda de la verdad siempre tropieza con celosos adversarios, hasta el extremo de que cuando alguien se aproxima a la posesión de una gran verdad, genera poderosos enemigos que suelen anteponer el interés a la autenticidad; la conveniencia, a la justicia. Son antagonistas que se ponen una venda en los ojos para no ver, que sin conocimiento, sin verdad, no puede haber ni libertad, ni responsabilidad, ni jamás se podrá asumir algo como propio. El hacer que sea el interés o conveniencia, lo que prevalezca sobre la verdad, es una actitud que desintegra los principios y valores que deben presidir la vida de una sociedad y la induce a vivir en el incierto mundo de la ambigüedad, situación imprecisa en la que se pierde la perspectiva de los límites definidos, como blanco o negro, verdad y mentira , corrupción extrema o “Guerra económica” Es como abrir la puerta que da acceso al mundo de la confusión y aterrizar con los dos pies firmemente plantados en medio del aire, un mundo nebuloso en el que dejamos de percibir el gran abismo existente entre la mente y la materia, el espíritu y el cuerpo, lo masculino y lo femenino, la naturaleza y la cultura. Un mundo que nos impide descubrir nuestros demonios y ángeles desconocidos y enfrentarnos a ellos con la misma fiereza con la que ellos nos enfrentan a nosotros. Quizá, la causa de que se produzcan estas situaciones sea porque subconscientemente, y por mucho que la invoquemos, en el fondo sentimos rechazo hacia la verdad, porque reconocerla, nos hace sentirnos vulnerables y amenazados. "Quizá la única forma de evitar entrar en ese gaseoso universo en el que perdemos la noción de quien somos y que es lo que perseguimos, resida en que cada uno sea auténtico consigo mismo para encontrar su propio y único camino". Y para culminar, quisiese hacer la siguiente reflexión: El conocimiento humano es propiamente intelectual, y es allí donde la ciencia como actividad meramente humana, establece los objetivos para la compresión de la naturaleza. Conocer entonces es formar una idea; llamamos este proceso abstracción de la realidad, y en ese particular, la ciencia es determinante. Sólo hay ciencia en lo abstracto y en lo universal, no hay ciencia, si no hay inteligencia; y no hay inteligencia, si no hay una realidad. Además de la abstracción o de la reducción realizamos operaciones de inducción y deducción, combinamos ideas entre sí; tareas que son muy propias de la inteligencia. Y en esa misma dirección, el primer paso que llevamos a cabo es la percepción a través de los sentidos, de la realidad, del mundo exterior. Nada hay en la inteligencia que no haya pasado primero por los sentidos. Sentimos el calor, la forma, la dimensión, pero es la inteligencia la que nos hace pasar al concepto de temperatura o de geometría. La inteligencia no siente. Consecuentemente, no "sentimos" la verdad porque nos asusta, y preferimos estar presos en la superficialidad de las sensaciones. El objeto de la inteligencia es la verdad. Y en honor a esa verdad; surge la importancia que hoy en día existan hombres y mujeres formados mediante el pensamiento y la inteligencia crítica, lo que es la búsqueda de la verdad para ser independientes y capaces de discernimiento. Saber discernir es la característica esencial junto con el amor de la vida, que nos permite crecer como seres humanos auténticos y libres. "La Gocha Anticomunista". K.C.
El hijo de Satanás. por: Miguel Saavedra.                                           Personajes: Bety. Gaby. Manuel. Gerardo. Vándalos. Director. Seguridad. Reportero. Policía 1. Policía 2. Actor 1. Actor 2. Actriz 1. Actriz 2. Juan Martínez Monstruo.                 Esta escena tiene lugar en casa de Bety, su amiga Gaby la fue a visitar, ella le quiere decir algo. Gaby- ¡Hola!, ¿Cómo estás? Bety- Bien, que me cuentas. Gaby- Pues te voy a contar acerca de una obra de teatro que vi el otro día, salió un actor al que le dicen “El hombre Satanás”. Bety- ¿Cómo que el hombre Satanás?, ¿Por qué le dicen así? Gaby- Pues no sé, pero está bien guapo, es muy enigmático, ¿Cuándo vamos a ver la obra?, te invito. Bety- A ver si vamos el fin de semana, para conocerlo. Gaby- Claro, vamos éste viernes. Esta escena se lleva a cabo en la misma casa. Gaby- ¡Hola!, ¿Qué haces?, te quiero contar algo, estoy segura que te vas a emocionar. Bety- ¡Cuéntame! Gaby- ¡A quién crees que me encontré el otro día en un café! Bety- ¿A quién? Gaby- Nada más y nada menos que al hombre Satanás. Bety- A sí, ¿Y le pediste un autógrafo?, ¡Dime! Gaby- No, lo saludé nada más y platicamos de la obra de teatro, me dijo que se van a ir de gira. Bety- ¿Y le dijiste que te invitara? Gaby- No como crees, pero me dio su número de celular. Bety- ¡No es cierto!, ¡Qué emoción! Gaby- Estuve pensando que le podemos hablar a Manuel, para que lo entreviste en su programa. Bety- ¡Claro!, y lo acompañamos para salir nosotras en la entrevista también. Gaby- Vamos a hablarle a Manuel para que nos reserve un espacio en su programa de T.V. Bety- ¡Claro, habla!, (Gaby le marca a Manuel para sacr cita en su programa). Esta escena tiene lugar en el foro del programa de Manuel. Gaby se puso de acuerdo con Gerardo (“El hombre Satanás”) para que lo entrevisten, todos ya están en el foro, también está Bety, unos momentos antes que empiece la entrevista. Manuel- (Ya ha empezado la entrevista). Buenos días amigos, en este espacio vamos a entrevistar a Gerardo, conocido como “El hombre Satanás”. Gerardo- ¡Buenos días amigos!, ¡Gracias por la invitación al programa! Manuel- (Gaby y Bety están en la entrevista también). Gerardo, cuéntanos de tu obra de teatro, ha tenido mucho éxito la temporada, ¿Qué nos puedes decir? Gerardo- ¡Estoy muy contento, la gente se ha ido muy contenta también! Manuel- Y dinos, ¿Por qué te dicen “El hombre Satanás”? Gerardo- Lo que pasa es que tengo un defecto de nacimiento en los genes y nací con rasgos Satánicos. Manuel- ¡Ah!, Como quien dice, eres un diablito de nacimiento. Gerardo- Sí Manuel, soy un diablo de nacimiento pero no soy malo, ¡eh! Manuel- ¿Y tus amigas ya fueron a verte a la obra de teatro? Gaby y Bety- ¡Sí, ya fuimos! Bety- ¡La obra está súper!, vayan a verla, ¡No se la pierdan! Esta escena se lleva a cabo en el teatro donde actúa Gerardo, unos vándalos se metieron y estaban haciendo destrozos con los muebles del escenario y en la cabina, en eso llega Gerardo. Gerardo- (Entra al teatro), (Ve a los vándalos), ¿Qué hacen aquí?, ¡Largo! Vándalos- ¡Estamos divirtiéndonos y no te vamos a hacer caso! (Se burlan y se ríen). Gerardo- ¡Largo, vándalos!, (Todos vieron en él la figura de Satanás y se espantaron). Vándalos- ¡Vámonos de aquí!, ¡Se nos apareció el demonio!, (Se van despavoridos del teatro). Poco después de haberse ido los vándalos, llega el director con un compañero del teatro y ve los destrozos. Director- ¡¿Gerardo, qué pasó?! Gerardo- Señor Director, no me va a creer lo que pasó, llegué y habían unos vándalos haciendo destrozos y los espanté y se fueron. Director- ¿Pero quienes eran? Gerardo- ¡No sé! Entra el hombre de seguridad del teatro. Seguridad- Señor Director, una patrulla siguió a los vándalos que se metieron a su teatro, no se preocupe. Director- ¡Qué bueno!, ¡Malhechores estos! Gerardo- ¡Qué bueno que los siguieron!, sirve que les cobramos los muebles. Director- Gerardo, te agradezco que pusiste orden en el teatro, cuando no estaba.     Gerardo- ¡Para servirle! Esta escena se desarrolla en casa de Bety, ella está pensando en poner una exposición de fotos, le habla a Gaby porque tiene un plan. Bety- (Marca por teléfono a Gaby). ¡Gaby, Hola!, ¿Cómo estás?, te hablo para decirte que quiero poner una exposición de foto. Gaby- (En la línea). ¡Qué bien!, y ¿Sobre qué tema? Bety- Lo que pasa es que me gustaría preguntarle a Gerardo, si le gustaría posar para las fotos. Gaby- ¿Desnudo? Bety- ¡No, cómo crees!, no creo que quiera, ya ves que es muy extraño. Gaby- ¡Vamos a buscarlo al teatro!, para que le digas lo de la exposición, a ver si acepta. Bety- ¡Sí, claro!, vamos a buscarlo, a las cinco de la tarde ensayan. Bety y Gaby entren al teatro, fueron a buscar a Gerardo para preguntarle si quería posar, para las fotos. Él estaba ensayando. Bety- ¡Hola, Gerardo!, ¿Cómo estás?, oye te venimos a buscar para hacerte una invitación. Gerardo- ¿!Sí, de qué!?, ¿Para ir a una fiesta? Bety- No, para que poses en unas fotos, porque quiero poner una exposición, ¿No te gustaría? Gerardo- ¡Claro, sí!, ¡Encantado!, ¿Cuándo nos ponemos de acuerdo? Gaby- ¡Nosotros te decimos! Gerardo- Pues ya saben dónde encontrarme, me avisan con tiempo para organizarme. Bety- ¡Sí!, nosotras te avisamos. (Se van). Bety y Gaby ya lo tienen todo arreglado para poner la exposición, nada más falta el modelo, piensan hablarle a Gerardo. Bety- Gaby, ya me dieron fecha para la exposición, me dijeron que sería una temporada corta. Gaby- ¿Por qué? Bety- Porque tienen otras exposiciones. Gaby y Bety están en un estudio de fotografía, ellas están esperando a Gerardo, para iniciar la sesión de fotos. Gaby- Espero que Gerardo no nos vaya a dejar plantadas. Bety- No, no creo, se ve que es muy profesional. Llega Gerardo. Gerardo- ¡Hola chicas!, ¿Cómo están? Bety- ¡Bien!, ¿y tú? Gerardo- Bien. Gaby- Bety, aquí está la cámara, (Le da la cámara fotográfica). Bety- ¡Gracias!, (A Gerardo), ¿Comenzamos? Gerardo- ¡Claro!, nada más dime, ¿Cómo quieres que pose? Bety- Me gustaría que te pusieras este vestuario de color negro y tomarte una fotos, (Le enseña el vestuario), después te pones este otro, para tomarte otras fotos, (Le muestra el otro vestuario), y eso es todo. Gerardo- ¡Claro!, ¡Qué divertido!, (Se lleva el vestuario para ponérselo en el camerino del estudio). Esta escena se realiza en una galería de un centro cultural, es el día de la inauguración de la exposición de foto de Bety, Gerardo y Gaby también están ahí. Gerardo- ¡Que divertido!, vino mucha gente a la exposición. Gaby- Sí, también vinieron unos amigos de un programa, me van a entrevistar. Gerardo- Pero Bety es la fotógrafa de la exposición. Gaby- Sí, pero yo le conseguí el espacio y me quieren preguntar cosas del evento. Gerardo- ¡Ah!, Diles que entrevisten a Bety. Gaby- Sí, les voy a decir. (Se acerca el reportero con el camarógrafo para entrevistar a Gaby). Reportero- ¡Hola, Gaby!, ¿Ya empezamos la entrevista? Gaby- ¡Sí!, Te voy a presentar al modelo que posó para las fotos de la exposición. (Llama a Gerardo, se lo presenta). Reportero- ¡Hola!, Tu eres el famosísimo hombre Satanás. Gerardo- ¡Sí, Mucho gusto! Reportero- ¿Por qué estás en la exposición si eres malo? Gerardo- (Se enoja). ¡Yo no soy malo! Reportero- ¡Sí, tú eres malo, porque eres el demonio! Gerardo- ¡No, yo soy bueno! Reportero- ¡Eso dices! (Gerardo se enoja más y lo mata con la mirada). Gaby- (Asustada). ¡Se murió!, ¡El reportero está muerto! Gerardo- ¡Si, se ha muerto, porque me injurió! Gaby- ¡Te felicito porque lo pusiste en su lugar!, él era muy pesado en sus entrevistas. Gerardo- Sí, me pude dar cuenta. Enseguida llega la policía y una ambulancia, pero era demasiado tarde y se llevaron el cuerpo. Esta escena se desarrolla en la comandancia de policía. Policía 1- En la exposición a donde fuimos estaba el niño ese, el famoso Gerardo. Policía 2- ¿Y bien? Policía 1- Ese niño tiene poderes mentales, le dicen “El hombre Satanás”. Policía 2- ¿Qué quieres decir? Policía 1- ¡Que ese niño lo mató! Policía 2- ¡Que dices! Policía 1- Sí, seguramente lo hizo porque lo molestó el reportero. Policía 2- ¡Que disparate acabas de decir! Esta escena se desarrolla en el teatro donde trabaja Gerardo. Actriz 1- ¡No ha llegado Gerardo!, y tenemos que ensayar. Actor 1- ¡Sí, ya se le hizo un poco tarde! Actriz 2- No ha de tardar, no se preocupen. Actor 1- Sí, siempre llega, oigan, por cierto, ¿Ustedes creen que Gerardo sea Satánico? Actor 2- No sé, pero es a todo dar. Actriz 1- Sí verdad, es muy amigable, aunque todos piensan, bueno no todos, algunos piensan que es una mala persona. Actriz 2- ¡Cállense!, ¡Ahí viene!, (Entra Gerardo). Gerardo- ¡Hola compañeros!, ¿Cómo están?, ¿Ya empezamos a ensayar? Actriz 2- Sí, te estábamos esperando, todavía no llega el director, pero hay que empezar a ensayar. Gerardo- ¡Esta bien! Esta escena se desarrolla en el mismo teatro, después del ensayo. Actriz 1- Oigan se me olvidaba decirles que mañana tenemos una invitación en el programa de Juan Martínez Monstruo, no vayan a faltar. Gerardo- No, ¡Ahí estaré! Actor 2- Sí, ¡Allá nos vemos! Actriz 2- ¡Bueno! Esta escena se desarrolla en una cabina de radio, en el programa de Juan Martínez Monstruo. Juan- Y bien amigos, cuéntenme de la obra de teatro que presentan, dicen que es una historia de suspenso muy interesante. Actriz 1- Sí, es una historia muy polémica, tiene mucho suspenso como acabas de decir e intriga. Gerardo- ¡Sí, está muy bien, vayan a verla! Actor 2- Es una historia muy famosa. Juan- Pero, cuéntenme de ustedes, ¿Cómo se enteraron del proyecto? Actor 2- Pues a mí me invitó Gerardo. Gerardo- Lo que pasa es que conocía al director y me dijo del proyecto. Juan- Y tú Gerardo, dime, ¿Por qué te dicen el hijo de Satanás? Gerardo- Porque nací con rasgos Satánicos. Juan- Algunos piensan que eres un Anticristo. Gerardo- Es porque seguramente lo soy. (Todos ríen). FIN.      
El divo enamorado.   Un divo de éxito en su monólogo, durante una canción en la obscuridad, volteó a ver a un bello diálogo, dejando a un lado toda su incomodidad.   Ella parecía una diosa amarga, no era más que una diva total, y la luz de ese escenario se apaga, para vivir después de una tarde espectral.   Nada era cierto en ese espacio negro, nada más era una misma historia.       Miguel Saavedra.
Pérdida millonaria        “Mil trescientos millones perdió Max Steiner en un sólo día”,  titulaba el Financial Times. Esa cifra correspondía a la caída del valor de las acciones de su compañía en la bolsa. Pero para el aludido era una cifra nimia: ese mismo día había muerto su mejor amigo y confidente. Con mucho gusto hubiera destinado ese dinero para salvarlo.       Luego de una lenta agonía, producida por los achaques de su avanzada edad, murió Sam, el perro  que lo acompaño fielmente, durante los últimos quince años de su vida.
Juro ante el universo,que seré siempre tuyo.Juro ante el mundo,que como mi amor nohabrá ninguno.Juro ante el sol,que esta pasión nunca acabara.Juro ante la luna,que te amarecada día mas.Juro ante los cielos,el gran deseo quetengo por ti.Juro ante los mares,que yo sin ti podría morir.Juro ante la gente,que nunca te defraudare.Juro ante mi vida,que nunca te dejare.Juro ante lascosas, que estegran amor essincero.Y jurare solo por ti,ya que eres lo únicoque quiero.
El tintin del tren Se dice que lleva años rondando en su recuerdo. Que durante la noche se queda contemplando la luna y las estrellas le susurran que mañana volverá. Pero, de algun manera, yo no lo espero. Porque he encontrado el consuelo en su recuerdo; juntado todos esos momentos que descubrieron un atardecer.  Se pregunta si ya es suficiente, porque dejar de rondar parece lo correcto, pero sus sentimientos lo dominan, cuando sólo desea un beso y no de su imaginación. Entonces, ¿hasta cuándo?, le grita a la luna enfurecido. Porque los años pasan, y con el, todos sus más preciados tesoros, como el día en que lo vi cruzarse por la línea del tren. Y, desde ese día, el sonido de su llegada y partida sólo es el deseo de volver e irse, apapacho sobre su pecho.
Se da por buena la historia del vagabundo. En la posada, hasta los más escépticos dan por cierto que él nunca perdió la pista y el eco de sus palabras todavía resuena entre las cuatro paredes de aquel lugar.  - ¡Yo os garantizo que hice lo que he contado! Amablemente le han invitado a que repita los sucesos y hasta los criados se sientan para escucharle.  - ¡Si queréis que os repita cómo lo conseguí que alguien me invite a un aguardiente! Un señor de esos del mal dormir saca su bolsa y deposita un doblón sobre la mesa.  - ¡Yo os reto a que me demostréis cuánta veracidad existe en vuestro relato y cuánto os habéis inventado para beber a costa de los inocentes! El vagabundo sólo sonríe y le mira de frente al de los dineros. - ¡Supongo que os los habéis ganado con el sudor de la frente de esos inocentes a los que estáis citando! La tensión se hace dueña del escenario.  - ¿Tirano yo? - Por favor, no os molestéis tanto en definiros.  Todos creen que el reto va a terminar con mala suerte para el que sólo tiene por fortuna un maravedí que arroja sobre la mesa; mientras se dirije a todos los mirones. - Señores... esto no ha hecho más que empezar...  El señorito empieza a darse cuenta de que la noche cerrada enseña sus cruces a quienes alardean demasiado. Y es entonces cuando el vagabundo recita.  - De los arenales vengoa los arenales voymientras yo me entretengoen saber quién yo soy. Interviene entonces el posadero.  - ¡Como me llamo Hortensio Vida Urreta jamás vi lance tan apasionante!¡Os toca a vos, caballero! El de la bolsa bien repleta comienza su turno. - No importa saber quién esquien no tiene nombre porque es pobre hombre para tanta mies.  El viento azuza en las ventanas mientras se oye crujer la madera del portón. La moza que escancía vinos y aguardientes lanza un aviso.  - ¡No vale dar los golpes tan bajos, señorito de buen postín! Pero el vagabundo la consuela como mejor puede.  - ¡No sufráis por mi, bella dama, que yo al menos tengo camaaunque sea en un serón; mientras que este señorónjamás ha dormido en la calma.  - ¿Me estáis llamando deshonesto? Todos miran al rostro del vabundo por ver si se ha amedrentado o sigue con su discurso. Restulta que no se le nota nervioso.  -  Se llama honestidad a ser un hombre que duerme en muchas camas diferentes pero siempre con la misma mujer. ¿Podéis vos decir lo mismo? - ¡Un labrador cualquiera nunca se me atreviera! - ¡Pues os habéis encontradoen este momento atrapado! El señorito de la esclavina con la cruz dorada interpreta que es necesario demostrarlo.  - ¿Va de apuesta por apuesta a ver quién a la moza consigue? - ¡No me gusta regañar con nadie así que os complazco en el gusto! Una pérfida sonrisa se asoma a los labios del poderoso,  - ¡Bien comenzado el lance! - ¡Rogad porque no os de alcance! - ¡Si pierdo yo esta apuesta me aparto del mundo entero! - ¡Pues mal se os ve ya el plumero! En toda la amplia estancia se empiezan a cruzar apuestas entre los hombres más avezados, los jóvenes observan asombrados y sólo hay dos mujeres, dejando aparte a la moza, que comienzan con sus rezos tras santiguarse como santas. - ¿Veis a esas nobles señoras? El vagabundo sí que las ha visto desde hace ya un buen tiempo. - ¡Supongo que estarán calladas! - ¡Me servirán de coartadas. si es que se entera mi dama, diciendo que de la cama os he echado a patadas! - ¡No digáis bravuconadas!  - ¿A qué viene esa insolencia si no tenéis ni solvencia? - ¡No ofende quien lo quiere sino quien la moza prefiere! La moza, de buen ver por todas las partes por donde se la mire, sigue sonriendo a su aire y sin darle importancia al lance; pues bastante trajín le ocupa ir sirviendo vinos y aguardientes a todos los que están llegando.  - ¡Veo que os habéis callado! El señorón acaricia la empuñadura de su espadín.  - ¡En cuanto recobre las ganas he de partiros en dos! El posadero ve que la cuestión se desvía demasiado y peligra su negocio.  - ¡Caballero yo os ruegoque no eche leña al fuego! - No es mi intención el matarlomas un escarmiento merece.¡Este mendigo se crece si no hago por fin callarlo! Uno de los apostadores, alto y fuerte como un roble, interviene en la disputa.  - ¡Como me llamo Bautista que nadie matará a nadie si no es pasando por encima de mi persona! - ¡Os recomiendo apartaros antes de que sea tarde! - ¿Estáis dispuesto a retarme? - ¡Después de que al piojoso le haya partido en dos! La mayor de las dos viejas que están rezanzo, grita.  - ¡Que no haya sangre, por Dios! De este modo tan patético siguió el debate de los dos. El vagabundo primero y después le siguió el del don.  - ¡Si esa moza no es tontainclinará la balanza no por el que tiene panza sino por quien mejor se lo monta!  - ¿Es que pensáis derrotarme con sólo palabrería? - ¡Yo no soy un señoríamas tengo la valentíade quienes pasamos hambre! La moza, por fin interviene dirigiéndose al caballero. - ¿He de servir a los dos para que haya concordiay se acabe la discordiaentre el mendigo y vos? Rieron todos la ocurrencia. - ¡Ya veo que esto comienza a salirse de sus casillas! - ¡Vos lo habéis querido, caballero! - ¿No sabes que la deliciaes para quien tiene dinero? Fue Bautista quien alzó ahora su voz mientras la moza reía.  - Si este duelo no termina ¿A ver quien por fin la domina? - ¿Por qué no te atreves, Bautista?¿O es que te crees un artista de esos que pintan mujeres con oficio de florista para decir que son floreslo que una hembra necesita? El posadero dejó bien claro que nadie se iba sin pagar pero, como no era poeta, lo dijo con prosa directa.  - ¡Quien quiera de aquí escaparse creyendo que estoy despistado que se atenga a los avatares de su destino! ¡Pobre del desgraciado que me tome por tonto y no quiera pagar el vino o el aguardiente tomado! ¡No le arriendo la ganancia! - ¡Tenéis bastanta arrogancia! -dijo un bebedor sediento.  - ¡Y vos parecéis muy grasiento para daros tanta importancia!¡Burro de mal asiento! Fue el caballero del reto quien calmó la tensión.  - ¡Aquí sólo hablamos de suerte quiénes no tienen miedo a la muerte! - ¡No por decir esa cosa vais a llevaros la rosa! La moza sonrió al vagabundo por aquel piropo espontáneo mientras le daba una sonora bofetada al jovencito que había intentado, sin éxito alguno, pellizcarle el trasero.  - ¡Si eres hombre intenta besarme en lugar de pellizcarme! El jovencito, corrido del todo, agachó la cabeza y guardó silencio mientras todos se reían de él y el posadero no se pudo aguantar.  - ¡Toma Tomás!¡Una sola no más! Así que el caballero elevó de nuevo su ánimo.  - ¡A todos he de deciros, los que estais aquí presentes, que o sois todos valientes o yo he de maldeciros! Un silencio sepulcral, por miedo al espadín, hizo que todos callaran. Fue cuando el gallo cantó. - ¿Habéis oído ese canto? -dijo de nuevo Bautista.  Le contestó el posadero.  - ¡Es señal de que este encanto nos ha cegado la vista! La moza volvió a sonreir pero no se quedó callada.  - ¡No les deis ninguna pista! Y los dos se siguieron retando mirándose frente a frente.  - ¡Yo os juro, insolente, que habéis de terminar muy mal!  - ¡No me asusta el vil metalde vuestro oro candente pues he de hincarle el diente no en el delantalsino en lo que ella presiente! - ¿De verdad os creéis valiente? - ¡Yo no me tomo por tal pero eso lo dice la gente! - ¡Pues aquí no hay otra manzanaque esté en verdad tan sana!¡Y si alguien ha de probarla no será un indigente el que llegue a catarla! - ¡Toma castañas calientes! -dijo Bautista entre dientes.  El caballero siguió tomando la delantera. - ¡Tenéis acaso un espejopara ver que sois pendejo! - ¡Vos solo sois ya pellejos de vino tan bien saciado que no habeís acertadoen la ocasión ni de lejos! - ¡Probemos entonces en prosa por ver qué nos dice la hermosa!  Y los dos dejaron la poesía para seguir la porfía. - ¡Pardiez que sois ignorante con tanta cháchara palurda! ¿Quién habrá consentido que un señorito como vos en esta posada haya entrado! ¿No veis que hasta el gato se ha escondido bajo las faldas de aquella buena mujer, la más vieja de este lugar, que reza con tanta gracia que parece que es muy santa porque en la vida sólo se dedica a rezar, rezar y rezar? - ¡Me llamáis a mí gentuza, pero puestos a compararnos, si de mí huyen los gatos, de ti huyen los sapos! - ¡Mira quien va a hablar que se cree un semidios cuando solo semihombre es! - ¡Ne me saqueis el mal genio u os hago ahora mismo callar con unos buenos latigazos que jamás olvidaréis en la vida! - ¡Como se nota que demente habéis debido nacer! El poderoso caballero no aguantó que le llamase loco.  - ¡Miserable pordioseroyo no sólo tengo dinero! Pero el vagabundo no se arredró.  - ¡Pedante! ¡Pendenciero!¡Jamás habéis sido sincero!¡Si dijéseis la verdad os daría tanta vergüenzaque hasta el más sinvergüenza sabría de vuestra heredad!  El posadero vio de nuevo que peligraba la posada y el negocio. - ¡Hagan por fin la pazy que decida el destinoquien de los dos es capaz de conquistarla con tino!   Entró, en ese momento, un forastero embozado. - ¡Vaya día más horrendo!¡Ni un sólo botijo vendo! La moza le atendió rápidamente.  - ¡Tenemos vino en abundancia!¡Y si de aguardiente hablamostenemos lo que llamamos tumba hombres con  paciencia! Bautista estaba molesto. - ¿Cómo eres tan casquivana qué prefieres a un forastero? Intervino el posadero.  - El negocio es lo primeroporque de cara al mañanano sólo existe enero.  - ¡Vaya con la jarana!¡Yo ya tengo preparado un buen lote de ganadopara la carne y la lana! Los dos contendientes volvieron a la carga y esta vez ya sin poesía para hacer más trascendente la conquista de la moza sonriente.  - ¡Que es para mí es seguro, porque esta brillante esclavina la ha absorbido el seso! - ¡No e os creáis que ha sido a vos sino que a mí ha mirado! - ¡Pero si un hambriento no puede alimentar a una moza tan guapa y tan maciza ni en presente ni en futuro! ¡Anda a comer pan del duro!  - ¡Yo podría tocarle las castañuelas durante todo el invierno! - ¿Pero no habéis dicho en antes que nunca cambiáis de dama? - No convirtamos en tragedia lo que sólo es una apuesta y ya veremos si llegada la hora no duermo con ella la siesta!  A la moza no le gustó demasiado.  - ¡Un momento, vagabundo!¿Habéis corrido tanto mundoy no sabéis distinguir entre una que no vale y otra que sabe discernir lo que es falda y lo que es valle? - ¡Poetisa nos has salido! - ¡Lleváis razón, caballero, ahora estoy yo molido!¡Creo yo que es demasiadodarse tan pronto vencido! La moza se puso en jarras.  - ¿Quién de los dos se atreve a meterme la mano el primero?¿Seréis vos, gran caballero?¿O el vagabundo que no se mueve? Los dos retadores se quedaron mudos ante la risa del posadero. - ¡Jajajajaja! ¡Que grande es la salida que os ha dejado cortados!¡Ahora miráis a los lados midiendo bien la distanciaque existe hasta la puerta! ¿No decís que de picos pardos sois los mejores en ciencia y ahora ya estáis agotados? El forastero embozado metió baza en la discordia.  - ¿De modo que hay una apuesta para llevarse a la mozaque no parece dispuesta a vivir en una choza? El caballero de la bolsa bien llena de dineros escudriñó el rostro del forastero antes de dirigirse al vagabundo.  - ¿Has oído ya bien, vil gusano, que hasta un extraño forastero sabe que soy caballeroy tú solamente un fulano? - Si de fulanos hablamosmás fulano es quien presume de oler a buen perfume que solo son los reclamosde alquien que nunca puedealzarse con la victoria porque al final siempre pierdea su amada y a su novia. - ¿Y tú a qué hueles, insolente! - ¡A algo más bien caliente!¡Pues el bronce de mi almase ha dorado desde oriente y no como quien reclama dejando de ser persona para pasar a ser comadrona y no caballero andanteen esta vieja casonadonde busca ser amante! Efectivamente, aquella posada fue, en sus tiempos, la casa grande de un noble; así que el forastero embozado miró y remiró a la moza, de arriba a abajo y de abajo a arriba, y viendo que era la más hermosa hembra por él conocida jamás decidió participar sentándose con los contendientes.  - ¡Tercio yo en la contienda,pues más emoción dan los tríosen esto de los amoríospara que todo se entienda!  - ¿Aceptáis vos, pedigüeño? - ¡Sí! ¡Así venceré más risueño! - ¿De verdad pensáis vencer? - ¡Vencer y además convencer a esta moza idomable que yo soy el más amabley me tiene que querer! La mayor de las dos mujeres que rezaban levantó la voz.  - ¡Ay. Dios mío, qué vergüenzame da este pobre destino!¡Ni en mi querida Sigüenzase ha visto tal desatino! Ahora los tres empezaron en prosa con más o menos elevaciones de tono. Comenzó el caballero.  - ¡Ella parece diabla pero yo la domaré como se doma a las yeguas en las tierras montañesas! ¡Brava es pero muy hermosa! Le siguió el forastero embozado.  - ¡A esta moza la curo de todas sus fantasías! Y el vagabundo terminó esta primera ronda.  - ¡Un torrente de pasiones inunda ya a mi alma y juro que no me marcho sin haberla yo catado! Se escuchó otra sonora bofetada que la moza le arreó al jovencito que había recibido la primera.  - ¡Pero si no hice ahora nada! - ¡Mas lo pensaste, monada! Los tres contendientes seguían con su combate dialéctico comenzando ahora el caballero de los dineros.  - ¡En lugar de quedarme quieto voy a entrar en acción ante de que llegue el alba! Le tocó el turno al vagabundo. - ¡Si deséais tanto amarla os digo que no pasáreis del intento y será vano vuestro empeño, majadero! Terminó hablando el forastero embozado. - ¿Ya estamos los tres preparados? El posadero se frotaba las manos.  - ¡Va llegando nueva gente!¡Esto se pone caliente! Los tres contendientes estaban ya desbocados. Empezó ahora el vagabundo.  - ¡Yo he de probar el bocado y a los dos dejaros en ayunas! Le siguió el forastero embozado.  - ¡No ha nacido ningún pariente ni de usted ni del caballero para que canten victoria poque esa moza es la mía! Y terminó el caballero.  - ¡De todos los locos del mundo, ustedes son los primeros! ¡Esa brava y hermosa muchacha sólo será de mi cama! La más vieja de las dos mujeres santurronas dio otro alarido.  - ¡¡Sinvergüenzas! ¡Irrespetuosos!¡En vez de personas sois osos! Un orondo comerciante escribía en un pliego con su pluma y el tintero. - Estoy siendo fiel testigo de una locura tan grande que si yo fuera escritor y no solo un escribiente, de esos que saben bien escribir, ganaría fama y dineros; pero no he conocido mayor absurdo en mi vida que este lance de tres orates salidos de algun manicomio de estas tierras porque más parecen de Júpiter, de Saturno, de Urano o de alguna otra galaxia.  Se le acercó la moza y se situó muy cerca de él, casi rozándole las piernas.  - ¿Qué escribís en ese pliego si sois comerciante de espliego? - ¡No me pongáis más caliente porque yo soy un buen cliente! - ¿No deséais aguardiente? - ¡Lo dejo para el siguiente! Un joven muy gallardo llegó y quedó callado.  - ¿No queréis estar sentado por ser cuatro y no tresquienes se jacten de haber domado a esta mujer que aquí ves? - ¡Me quedo sólo admirado! - ¿Tanto os he maravillado? - ¡Prefiero seguir calladoy ver lo que viene después! Y se mantuvo de pie.  - Debe ser un enamorado que viene para olvidar.  - Si el mendigo así ha habladoes que ha debido acertar.  - Y yo, caballero armado, también lo puedo jurar.¡Pero volviendo a lo hablado este vagabundo ha perdido! - ¡Eso le pasa por jugar sin saber que no es querido¡ - ¡Me dais por eliminado yo creo que muy deprisa! ¡Pero os juro que yo guardo para el final mi sonrisa! El caballero estalló en una sonora carcajada antes de continuar.  - ¡Jajajajaja! ¡Nunca yo he escuchadotanta fantasia junta!¿Usted, embozado, se apunta a un lado o a otro lado? - ¡Habiendo aquí un perdedoren el mundo de las mujereshe de ser el vencedor porque sé de estos saberes! - ¡Con un grande ha tropezado pues estoy bien preparado! - ¿Y vos, que sois caballero,deséais ser el primero? - ¿Estáis vos tan embozado porque no tenéis abogado? - ¡Yo no diría tal cosa pero mi fama es grandiosa! - ¿Es que ya habéis conquistado en este mundo habitado? - ¡Dejando a la China aparte ya todos conocen mi arte! El orondo comerciante de espliego siguió escribiendo en su pliego.  - La batalla está entrando en un final inesperado; pero yo diría que el mendigo todavía no está eliminado y, efectivamente, va a hablar. - ¡Un momento! ¡Un momento!¡Yo deseo al monumento! La moza vuelve a sonreír al pobre mendigo. - ¡Parecía tonto el mochuelo!- dijo el caballero.  - ¡Y sigue aceptando el duelo! -dijo el embozado.  - ¡Ya les dije que reírse de alguien que es desdichadono es de ser bien educado antes de la gallina freírse! El posadero se les acercó.  - ¡Tengo todo preparado!¡La cama está bien caliente!¡Sólo falta el afortunadoque se muestre más valiente!  Una tercera y sonora bofetada recibió el jovencito que antes había recibido las otras dos.  - ¿Pero se puede saber qué pasapara tanto abofetearme?¿No es ya demasiada guasa?¡Yo ya voy a cabrearme!  El gato salió disparado en dirección a la cocina y al caballero del dinero no le gustó tal cosa. - ¡Cómo corre ese gatazo!¡Pero mal rayo me partasi es que se come la tartay no le doy un guantazo! El jovencito que había recibido las tres sonoras bofetadas sin haber hecho nada malo levantó la voz.  - ¡Os ruego por Dios, caballero, que yo no sé la verdady saberlo no lo quiero pero tener de mi la piedad! ¡Que me dejen todos en paz ya que he recibido bastante en las partes de mi fazy sólo estoy para arrastre! - ¡No sufráis, mi gran amigo, que sólo al gato me refieropues o yo soy el primeroa la moza desflorar o este mismo domingo alguien va a llorar! - ¡Os pido por Dios, señorónque no me convierta en llorón! - ¡Pues tened mucho cuidado de no intentar pellizcarla pues si queréis desearla debéis estar preparado para saber bien besarla!¡Que no es moza para un chaval que no es un hombre curtidoy yo ya me he batido con algún que otro rival! El vagabundo sigue sonriendo. - Dejen ya la poesía para otrora fantasíapues a ésta tan brava hembra le gusta más un piropo para pegar con ella la hebra en vez de hacer algún tropo! Entonces es cuando el forastero embozado aprovecha el momento.  - ¿Quién será el favorecido que bien quiera esta moza para pasar buena noche? Todos sois más bien perdedores salvo yo, que en mil lances amorosos he participado saliendo siempre vencedor. ¡En miles de batallas corteses, en palacios, en castillos, en casas de los marqueses y en las grandes ciudades de toda la Europa entera! ¡Por eso me llaman "Pantera" de tanto como he corrido en las noches del amor! ¡Y he de decir a todos vosotros, oyentes, que jamás a ninguna moza he dejado salir viva de las camas donde he estado! ¡Así que os he rebasado y la moza es para mí! La más joven de las dos viejas que están rezando levanta la voz. - ¿Y por qué no vino antescuando yo era zagala y tenia de muy gala retozar con los tunantes?Ahora solo rezo oracionesy voy con el velo puestopues pequé en mil ocasionesy ahora yo me arrepiento! El forastero embozado soltó una gran carcajada y continuó. - ¡Jajajajaja! ¡Vos os habéis criado, santurrona de escaparate, en alguna cochinera pero yo reafirmo y rejuro que estoy muy bien armado para que esta doncella se sienta esta noche en la gloria! ¡Yo reparto felicidad a las bellas! Es entonces cuando apareció el tío con el saco de las castañas. -¡Castañas! ¡Castañas asadas! ¡Reparto castañas asadas sólo por un real! Aquello no le gustó ni poco ni mucho al forastero embozado que vio cortado su rollo.  - ¡Qué burla y qué patrañases esto de las castañas! - ¡No se enfade, forastero,pues también vendo ricinoy si quiere buen tocino es suyo si tiene dinero! - ¡Si no os marcháis de inmediatola cara ahora mismo os parto! El tío de las castañas tiró rápdiamente el saco y salió a todo correr mientras las citadas castañas rodaron por todo el suelo de aquella muy amplia estancia.  - ¡Cuidado que son pilongas! - ¿Cómo sabéis tales cosas! - ¡Por vagabundo me toma mas no son pastillas de goma sino cosas de celosas! El caballero salió de su letargo.  - ¿Celosas? ¿Dónde están las celosas? - ¡En medio de todas las losas! La respuesta del vagabundo hizo a todos reír y el caballero quedó mosqueado.  - ¡Si me estáis tomando el pelopronto veréis el cielo! La mayor de las dos viejas santurronas comenzó a gritar.  - ¡Santo cielo! ¡Santo cielo!¡Esta es ya una herejía! - ¡Callar mejor os valdría y no os quitéis ya el velopues fea sois y sería un ultraje poder verlo! - ¡Caballero! ¡La pasiónhe de ser la perdicióncomo ahora yo escuchoen una buena canciónantes de un arrechucho! Y es que ya estaba en la puerta un muy viejo cantautor que comenzó a recitar cnaturreando.  - ¡As. sota, caballo y reyechadas sobre el tapete las cartas, en Tragacete,están dictando su ley! ¡Serapio mueve el pitilloy los labios en movimientovan dado el consentimientoal juego de Pascualillo! ¡La sota siempre es la sotay al notarse su presencia celebrándose su esencia hace una ronda la bota! ¡Basilio traga el vinillolos ojos siempre despiertosposados como dos tiestos en la faz de Pascualillo! ¡El caballo toma vida y al rebotar en la mesa se descubre la despensa porque el cura ya convida! ¡Francisco y su bocadillo las manos todo nerviosaslas manos bien temblorosas señalando a Pascualillo! El rey asoma ya ufanoy para darle salida como dándole la vidaha sido abierta la mano! ¡Todo el pueblo jadeante los rostros fingen prudencia mas todos temen la ciencia del forastero pedante! ¡Sale un as raudo y sencillolos corazones al vientoparados por un momento pues perdió el Pascualillo! El posadero interviene para acabar con aquello.  - ¡Vete ya, viejo tunantepues no estoy de buen talante! El muy viejo cantautor se marcha lentamente, arrastrando los pies, y se escucha el ruido alejándose. - ¿Os dáis ya por derrotadovagabundo desalmado? - ¡Yo nunca voy con embozoni soy un desesperado!¡Cuidad de que este su gozoos deje ya acabado! El comerciante de espliego intenta hacer de juez. - ¡Yo creo que es convenienteque se nombre a un vencedor y ahora que estoy caliente que se entere toda la genteque el alcalde es un traidor! - ¡No consiento, mequetrefe,que insulte así a mi jefe! El concejal valeroso ha intervenido y le responde un donjuan. - ¡Yo en política no me metopues sólo me entrometo cuando se trata de amor!¡Si queréis a un ganadornombrarme a mí y lo sientopero estos tres pelagatos, no saben más que lavar platosy mentir yo nunca miento! - ¿A qué razón, santo y seña, intervenís vos ahora?¡Se os ha pasado la hora de echar al fuego la leña! - ¡Cuán cantidad de sandeces,caballero entrometido,y quizás hasta invertido, decís al tocar las nueces!  El caballero potentado sacó a relucir, otra vez, su mal genio prosaico.  - ¡No consiento a un vil donjuan, que no sabe nada del amor salvo engañar a chiquillas hasta menores de edad, que participe del juego pues todos sabemos de sobra que no sirve para otra cosa sino mostrarse afeminado en vez de recio y varonil! - ¡Vos sí que sois vil! - ¿Es cierto que hasta a diez mildoncellas habéis conquistado?¿O solo sois bien hablado para engañar a las nenas que nos dan a todos penasde ver cómo han acabado?¡Ni os comprendo ni os entiendovuestra pasión desviada y no estoy yo mintiendo pues sabemos de la pomada que os dais siempre sufriendopor el mal que váis haciendo solo entre la muchachada! Viendo que la fiesta está a punto de terminar en tragedia interviene el posadero invitando a todos a una ronda de vino y aguardiente.  - ¡Tengan paz, buenos señores! - ¡Yo sólo quiero participar siendo el cuarto pretendiente pues a esa moza el dienteesta noche he de clavar! El vagabundo sonríe de nuevo. - ¿Sois tal vez un gran vampiro? ¡En ese caso me piro! ¡Mas eso quisiérais vos pero se sabe entre nos que yo nunca me retiro! El donjuan se sienta junto con los otros tres.  - ¡Entre los cuatro ahora es mucho mejor la apuesta pues ella está predispuesta a que suene ya la hora!  La más joven de las dos viejas santurronas comienza a gritar. - ¡Que suerte tiene esta damade elegir para la camaa uno de estos machotes!¡Cuántos trotes! ¡Cuantos trotes estoy ya yo imaginandoque de envidia estoy penandopor no ser yo la agraciada! ¡A cuánta vida pasada quisiera poder yo volverpara poder envolver a todos de una tacada!¡Con cuánto gusto en la camame llegaría yo en liza pero solo soy fantasma recibiendo la palizade esta acompañanteque me está atormentando con eso de ser pasante para olvidar mi pasado! Los cuatro están ya en su onda.  - ¡Entonces ya descontado este tipo tan embozadopues deber ser la fealdadlo que está él ocultando! . ¡Escucha bien, pordiosero! ¡Tus sonrisas de tipo locome parecen más bien pocosi sólo sois limosnero! Interviene el donjuan.  - ¡Ay que víbora señora es la que en esta hora a todos nos entromete! ¿Qué haremos pues ahorapara que marche al retrete? Como si lo hubiese adivinado, la más joven de las dos viejas que tanto rezan sale de la estancia camino del aseo femenino y el donjuan se envalentona. - ¿Me aceptáis como retador o es que me tenéis miedo porque fastidiaros yo puedo a la hora de ser matador? A la moza le sentó mal aquel tipo tan donjuanesco que no le hacía ninguna clase de gracia.  - ¡Escuche donjuan de alqueríasólo sois una porquería!¡Vos sois tan receloso que aun siendo mi esposo nunca con vos dormiría! - ¡Ocultáis vuestros deseos pero me preferís más a mí! - Ni dando con vos paseos sentiría dentro de mi alguno de vuestros deseos!¡Sólo me producís tosy ni muerta os querría a ninguno como vosque no tenéis puntería nada más que con niñatasque andan todavía a gatas pues mujeres no lo son!¿Os ha gustado mi don? El vagabundo salió al paso para aplicar la lógica. - ¡Por lógica sois desechado!¡Esta pimpolla presenteprefiere antes la muerte que ser vos su enamorado! El donjuan cerró su boca y no dijo nada pero no se levantó del asiento mientras el vagabundo continuaba hablando. - ¡Somos solo nosotros tres que podemos salir triunfadores!¡Pidamos pues unos tres téso quizás buenos licores! La moza, al verlos tan sonrientes se acercó con tres tazas. - ¡Si después de este brebajeno sabéis quien ganará no consideréis un ultrajesi alguno no me tendrá!  La risa de todos los presentes dejó mudos a los cuatro. - ¡Vagabundo de la existenciaes mejor ya descartaros!¡Porque de los sabios rarosno me gusta a mí su ciencia!¡Con un sabio es muy caro tener la libre licencia y vos con todo descaro me agotó ya la paciencia! ¡Los piropos que me gustan no son piropos de chismesy no me gutan los chistesque a las mujeres disgustan! - ¡Por eso yo, un caballero, será quién al final vencerá!¡Esta moza tan perfectasiempre va toda directasabiendo lo que será!¡La mujer de un potentadoque muy bien la ha conquistado! - ¿Qué decís vos, gran embozado,que la joroba ocultáis mientras de interesante os daistapando vuestro defecto!¡Prefiero a un hombre rectoque no me oculta verdadesy ya a vuestras edades deberíais saberlo esto.Si tanto sabéis de mujeres que tanto decís conoceres más bien mi parecer que no ligáis ni aun queriendo!¡Por vos no me estoy muriendoaunque eso dais a entender! El vagabundo insistió ahora en prosa. - Me gusta mucho más la prosa pues no soy un grande poeta y por eso os voy a decir unas palabras para que veáis que me amáis. Estos dos son embusteros. Los dos valen muy poca cosa. Uno por se comediante y el otro por politiquero. Como el donjuan es marica sólo os quedo yo como amante valioso.  Mas el poderoso caballero, que era en verdad muy politiquero insistió en conquistarla.  - ¡Para mí no sois pasatiempode una sola jornada y nunca pierdo yo el tiempohaciendo cualquier bobada! - ¿Pero no veis hombre sin sesoque no os quiere la muchachapues prefiere mejor el hachade un vagabundo bien tieso? El donjuan reaccionó antes de que ella decidiera.  - En cuestiones de conquistalos donjuanes somos la pera y si me quedo yo fuera ¿quien será el que os resista? Gritó la más vieja de las dos santurronas.  - ¡Machista! ¡Machista! ¡Machista!  - ¡No grite usted tanto, bruja, y siga con sus largos rezos que en los inviernos con cierzos la moza si quiere se estruja ente mis brios brazos dándola mil y un abrazos!  La mayor de las dos viejas santurronas no se arredró y siguió gritando. - ¡Donjuanes de los diablos!¡Si vivera hoy mi Don Pablosos molería las espaldas y os daría hasta mil palos por vuestros líos de faldas! Soltó una carcajada el posadero. - ¡Jajaja! ¡Escuche la mía señora!¡Siempre en cualquier momento,en cualquier hora tras otra hora,hay líos en este mundoy no por eso yo inundo amenazando el concierto de estos cuatros hombres tan calvospero libres de deseos y no esclavos! ¡Me parece que he sido sincero y no ha de venir el clero a fastidiar el cotarro como si fuera un catarro lo que solo es verdadero! El gato asomó su cabeza, ágil y prevenido, pero fue descubierto por el vagabundo.  - ¡Ay que vida la de nosotrosgato hermano, gato dichoso!¡Los demás están ya rotosy venzo por caprichoso!  - ¿Tú vencer a un caballero con un talego bien lleno de joyas y de dinero?¡Ni lo sueñes hermanoque os gano el mano a manoporque soy más verdadero! - Mi hermano ya está vencidoy en la tumba se encuentrapero yo aquí he venidopor ver si se me concentra la mente con mi sentido! - ¡Como embozado que vengo a todos ahora prevengo!¡Esa moza será mía esta noche y día tras día! De pronto alza la voz Bautista.  - ¡Alguno se cree flautistaaunque sólo toca el pito!¡Mas yo me llamo Bautistay no soy ningún Jesucristo! - ¿Qué decis con eso, bellaco? - ¡Que también soy caballero, berraco! - ¿Lucharéis por el pastel? - ¡Si es necesario y urgentefirmo en cualquier papel que yo soy el mejor cliente para esta moza de miel! Habló el forastero embozado que ocultaba tanto su joroba. - ¡Daos prisa en decidiros!¡Que ya estoy yo preocupado por perder este bocado y no sé ya qué deciros! - ¡Ahora ya somos cincoy como siga así la nochevamos a ser veinticincoy alguno hasta con coche! - ¡No se impaciente, borracho! ¡Los vagabundos no soncomo un caballero con donal que no le importa el derroche! El donjuan no se resistió tampoco a estar callado.  - ¡Por mi madre que es sagrada que esta será mi empleada! - ¡No digáis mariconada! - ¿Os creéis, Bautista, muy hombre diciendo un insulto tan pobre? - ¡No es insulto sino verdadaunque ya tenéis edad de ser algo más importante!¡Vos no valéis lo bastante! - ¿Y quién a mí me consuelaporque dinero no tengo?¡Pero a todos os prevengo que no me falta una muela! - ¡Decidid ya, joven tan guapa, que soy forastero con prisay se acabó ya la risa pues nadie ahora se escapa! Todos quedaron absortos y con la boca abierta en el momento en que la mujer que todos estaban deseando poseerla se acercó al joven gallardo que se mantenía en pie y, mirándole de frente, esto fue lo que le cantó. - Pregúntale a la noche si ha visto alguna vez, dos pieles abrazándose en una misma piel.  Mi cuerpo es casi tuyo. Tu cuerpo es casi yo. Dos islas que se buscan entre la niebla de las dos.  Si tú eres mi hombre y yo tu mujer, dondequiera que estés amor, contigo estaré.  Porque el Sol puede mentir. Porque el Mar puede engañar. Todo puede ser mentira Pero nosotros somos verdad.  Si tú eres mi hombre y yo tu mujer, dondequiera que estés amor, contigo estaré.  Lejana o cercana, tú lo quieras o no. No hay muerte en el mundo que consiga matar una historia de amor. Ella le besó en la boca, él solamente sonrió y, sin decir a nadie nada, la abrazó por la cintura y los dos se marcharon de la posada donde todos quedaron en silencio. Nadie dijo nada. Absolutamente nada. Y sólo se oía el ronronear del gato. FIN
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