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Tú destrozaste mi corazón, Hora me queda caminar en la oscuridad, Soy un pájaro herido, Que nunca más podría ver la luz. Tú fuiste mi guía en mi camino de la soledad, Mi alma, ahora es una sombra, más en la oscuridad, nadie comprende mi dolor, estoy frente al mar, y recordando aquel lugar, donde me destrozaste mi corazón, lanzando al mar, Y jamás lo volveré a recuperar.  
Quiero un planeta para mi únicamente, en donde poder dibujar un arroyo que cruce un bosque, y dejar correr en sus aguas mis pensamientos en busca de infinito, para ello, jamás le pintaría muros, ni rejas ni barreras; lo llenaría de colores impensados con los cuales podrían vestirse mis mariposas, alegrarse mis jardines de rosas; mis praderas de maravillas y amapolas...Quiero un cielo solo para mi planeta, para envolver en él mis fugaces pertenencias, en el cual se mezclaran los azules cristalinos de mi arroyo y mi mar eterno...Quiero en otra vida, o esta, o las que vengan, liberar mi pensamiento de ataduras, para que llene sus vacíos de experiencias, de vivencias que no dejen recuerdos; no quiero más anclas que limiten horizontes, no quiero un sol que muera siempre en el ocaso, ni una luna que solo vague por las noches. Quiero estrellas, pájaros, navíos en el espacio... Quiero ya no querer tanto, y tanto quiero.
Creo que el amor es una enfermedad algo extraña, que o bien cura, o bien envenena.... Pero: "es mejor amar y no ser amado, que nunca haber amado"... ¡cuestiones de poetas! que solo sus mentes rosas comprenden. En cualquier caso, de amor nadie se muere, por lo que si no se está muy convencido, solo deben esperar a curarse y mientras:  sufrir un tanto... ¿así se estila, o no?... Hay personas cerebrales y otras puro corazón, las primeras, traen en sus genes el análisis profundo, las segundas, el sentir arrebatado; las primeras, circuito cerrado, las segundas, sistema vulnerado..., en realidad no domino mucho el tema, así que mejor lo dejamos hasta aquí.
Valientes aquellos que no temen, aquellos que luchan y persisten, valientes somos, por seguir deshaciéndonos en besos inmortales, por refugiarnos en cada veintisiete de mayo a orillas de nuestros presagios, valientes por amarnos y odiarnos como si la vida dependiera de ello. Un día levanto, y sin darme cuenta sigo dormida, sigo vagando en tu cabeza - y tú en la mía - y derrepente un día decido volar, viajar alejarte de mí, marcar distancias, al principio no lo entiendes, yo tampoco, solo sé que tengo que hacerlo, sabes que huir, fue la única forma que encontré para salvarme de mi misma y por eso lo hice. - Prometiste que solo serían unas semanas, me mentiste… - Lo sé y lo siento, no voy a volver, solo… sé feliz. - intentaba sonar fuerte, recuerdo. - Me has mentido… - Adiós … - Colgué y borré todo tipo de contacto relacionado contigo y a partir de ese momento me propuse superar tres intensos años maravillosos y tóxicos que nos estaban destruyendo moralmente. Recuerdo mis primeras semanas en Inglaterra, me gustaba ir sola en el autobús al volver casa, era mi momento del día donde me refugiaba en un rincón de la segunda planta y explotaba, me afectaba tanto el echo de estar sin ti, era la primera vez que estábamos y tan lejos él uno del otro y me costaba asimilarlo, intentaba pensar en lo cabrón que eres, el poco respeto que nos teníamos, en las mentiras y en todos cuernos, y entonces recapacitaba un poco. Pasaron cuatro meses y es entonces que vuelvo por unos días a España, tenía que solucionar cosas que había dejado inconclusas, ahora vivo en el Reino Unido, me busqué la vida y decidí independizarme, con lo cual me sentí madura, segura mi autoestima y con las heridas totalmente cicatrizadas. Pero demasiado avara fui, fue verte y desvanecerme en tus ojos, como el primer día, y todo ese amor propio se volvió amor ageno otra vez. - Sabía que volverías a por mí. - me dijiste con los ojos húmedos - Esa tarde nos deshicimos debajo de las sabanas por última vez, y después me fuí, cogí ese avión. Han pasado dos años, he vuelto a casa y la última vez que te vi fue en mayo, el veintisiete para ser exactos, iba a por el pan, como de costumbre, y como siempre yo buscándote con la mirada por las calles, y de repente te vi y no pude evitar que me seguieras, en realidad no quise evitar que me besaras, y me dí cuenta que no habrá ni tiempo, ni distancia que nos desvanezca.
Hoy te noto triste ¿Te ha pasado algo? -No. No me ha pasado nada. -Pero me pareces extraño ¿Quieres que conversemos? -No, no. Estoy bien. No te preocupes… Se desliza una pausa en la que ambos nos miramos. Yo con mucha curiosidad; él con manifiesta tristeza. -No me engañas. Sé que algo grave te afecta. ¿Por qué no confías en mi y me cuentas?  Te quedas mirándome invadido por tus dudas y noto que tus ojos se inundan. -¡Es que definitivamente se me ha colado en el alma! – me exclama casi en gemido. -¿Y qué tiene ello de malo, hombre, por Dios? -¿De malo? ¡Nada, mujer..! – otro gemido - Tan solo que para ella soy nada más que  un amigo… Le tiendo mis brazos para invitarle a un consuelo, mientras me atrevo a mostrarle una trémula sonrisa… porque internamente me muerdo mis secretos sentimientos… Desde hace mucho tiempo he sido yo quien le ha venido queriendo amparada en mi estúpido silencio.
                                    ¿Tonto poema, o tonta plegaria?   El privilegio.   Bendito sea Dios, que me dio el privilegio de haberte encontrado en esos errantes días malgastados. Bendito sea por haber permitido oír sus parlamentos y por dejar que yo interpretara los secretos argumentos que constantemente rondaron  por su iluminada mente.   La potestad.   Gracias Señor, por darme la potestad de constituir los rasgos de su rostro y haberles alineado en la órbita de mis fantasías, logrando haberme apoderado de la dicha de la curva de su sonrisa, y dejar que me embarcara   en los soñadores océanos de su mirada, creyendo que la nave de mi destino  surcaba  por la línea de su horizonte.    El error.   Pero me has dado, Señor,   la triste facultad de deambular ahora por los rincones de sus deseos, como así mismo me has situado en la oculta tribuna    del anfiteatro ajeno donde ella enamorada, ha  elevado sin reservas sus tibios versos para aquel otro que, precisamente,  no tiene mi nombre.   Mi promesa.   No obstante, viajera en mi nada  te veré siempre entre las hojas secas pasando junto con el helado viento,  hasta el albor del sol caliente que ilumine mis días finales.   Federico Sta. María C.
Me sentí perdida el día que te fuiste creyendo que eras la unica ruta a mi felicidad y tarde me di cuenta que vos no eras mi camino, que mi camino era yo, que no necesitaba a nadie que me estuviera diciendo lo linda que estaba ni que me dijera lo mucho que me queria, porque lo único que necesitaba era decírmelo a mi misma. Yo creía que porque te quería y me importaba tanto tu felicidad me dejaba de lado, pero me equivoque, simplemente no me quería a mi misma. Soporte muchas cosas, me volví adicta al dolor que me causabas con cada traicion, eras mi vicio y con cada uno de tus besos envenenados me ibas destruyendo poco a poco pero al igual que todo enfermo no lo quería ver, mi excusa para seguir lastimándome era mi amor por vos. No voy a decir que me mataste en muchos sentidos, no seria justo, porque la que se mato fui yo, me fui suicidando poco a poco con cada oportunidad que te daba por que era yo la que no me quería.
Suicidio
Autor: Anónima 
En: Ensayos 
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Así como la vida es cual un frágil cristal donde una causa insospechada la saca tristemente de la  escena, todas las cosas terminan siendo efímeras, se desvanecen como las nubes en el cielo y la imagen que en un minuto proyectaron que fuera tan solo como la ilusión de un niño, puede dejar tras suyo una sensación inmensamente amarga, porque uno quisiera que los buenos momentos fueran siempre eternos,  más aun cuando esos bellos momentos contienen solo simpleza, como agua pura, cristalina y cantarina, que se desliza sin retorno por entremedio  de los inocentes  guijarros.   Federico. (Este pseudónimo ya comienza a fastidiarme).
Se que nada puede venir en la plenitud celeste en esta hora, en este tiempo¿cómo hablarte lo que ya sabes?¿cómo decirte lo que sigue siendo?De a poco me quedo en penumbrasoñando un rato, un escalofríorecorriendo mi cuerpouna palabra tomada al azary una sonrisa que se cuela entre las penumbras de este cuartoolor a rancio, humedecido, insalobre  desalación es lo que cubre este helado lecho vacíodonde se refugia mi ser todo mi universo ..........[.....] No puedo dejar de respirarporque en cada bocado te vivobeso que llega a mi bocaastro latente encendidoentre la paredes que ahoganmas mi aliento sabe a lirios...corazón estremecidosolo tu amor me mantieneen esta sombra de olvidoy persigue incesantetodo mi desquicio.  Enciende luna en la rejaun rayo de clara luzuna  imagen de artificioprende vela en la murallaaleja lo entenebrecidoprende el foco de los altaresno calmes mi sedno hay motivo para desamorarmeque cuando me encuentren al findormida por esta oscura cárcelmi sonrisa aún retengala sustancia de este amorque quien muere por querertendrá perdón y resplandeceráasí la tierra me trague.Maval/2017 
Amor prisionero.
Autor: MAVAL 
En: Poesía 
14 Lecturas
 En una de las ventanas exteriores, en el nivel más bajo de la nave, Laurean observaba el firmamento. Cuando era niña le parecía tan vasto, tan brillante, tan lejano. Tan eterno, inalcanzable. Hoy, habiendo llegado más lejos de lo que jamás soñó, le parecía tan aburrido, tenue, de un brillo pálido y desganado. Lejos quedó aquel recuerdo de un cielo estrellado. Ahora que ya lo había alcanzado, no se veían más que un par de solitarias estrellas.Un grito la distrajo de sus pensamientos. Eso, y el ruido anterior a este que, si bien percibió, no fue suficiente para arrancarla de lo profundo de su mente. Un estruendo, un grito y un empujón si lo fueron.Entre el caos,  logró concentrarse en las palabras del soldado; debía dirigirse al refugio militar primario, designado para personal de alto cargo. Éste se encontraba en las profundidades de la nave, muy dejos de aquel extremo punto en el que ella se encontraba. Sería un largo camino.Poco a poco comenzó a percatar la magnitud de lo que ocurría. Fuertes temblores le hacían tambalear mientras caminaba, y más de una vez se pudo sentir flotar por un momento, en ese espacio tan inhóspito, tan ajeno. Agradeció no usar esos tacos acordes a un cargo como el suyo. Incluso rangos menores, los usaban cotidianamente. Afortunadamente, pensó, ésta no era su nave, y no debía vestir su uniforme sino para asuntos oficiales. Como el día anterior.Mientras más se acercaba al refugio, más evidente se hacía todo. El ruido de las explosiones se sucedía de calor y, en ocasiones, cañerías explotaban liberando vapor a altas temperaturas. A pesar de lo grave que parecía la situación, Laurean estaba tranquila. Conocía bien a la tripulación. Y conocía muy bien a su capitán. Sabía cuán competentes eran,  y su largo historial de victorias. Ella misma era una de ellas, pensó…  Además, esta no era cualquier nave, sino una de las más importantes ciudadelas de la flota. La vida de miles, civiles y militares, estaban en manos de esa pequeña pero experimentada tripulación, ubicada en lo más alto de la nave, en la torreta de control mejor equipada que había visto en su vida. Pensó en el capitán, en cómo él también estaba muy bien equipado…Un nuevo temblor la distrajo, y esta vez la encontró en un ascensor, que se detuvo con el impacto. Por un momento pensó lo peor, pero al instante se puso nuevamente en marcha, dándole seguridad y sintiéndose tonta de tan solo haber dudado. “Cómo estarán los otros”, llegó a pensar sonriendo sarcásticamente.El refugio era un amplio salón de uso excepcional. Contaba con literas, comedores y baños, y también con una enfermería a la que periódicamente iban llegando heridos por la batalla. Camino al refugio, Laurean fue sobrepasada por unos heridos y pudo ver, claramente, que no eran de gravedad, cosa que la relajó aún más. Al llegar, sólo quiso sentarse y descansar.  Estuvo largo rato contemplado su situación, y su existencia. Se encontraba en una nave, una ciudad, un país, en la práctica, ajeno. Extrañaba los pasillos, salones, parques, estrellas de la suya propia. Se sentía desconectada de un caos que no era suyo. Sin duda algo de impotencia sentía, acostumbrada a estar al mando en cualquier eventualidad en su nave, en su vida.Los sucesivos temblores, y el ocasional herido, le hacían pensar en su propia fragilidad, y en ocasiones en que tuvo que superarla, o ignorarla, por defender a los suyos en situaciones similares. Hasta sintió cierto alivio de poder, por una vez, abrazar su propia fragilidad, y dejarse proteger. No cualquiera la protegía, además. Su vida estaba en manos de un muy bien equipado capitán.Una explosión que cualquiera anterior –y que cualquiera que había escuchado en su vida, en realidad- sacudió toda la nave, sacándola nuevamente de sus pensamientos. Llegó a pensar que pensar le traía mala suerte.Lentamente pudo armar en su mente la frase que acababa de escuchar. La escuchó muy claramente, a pesar del caos, pero había algo que no entendía. Que no creía. Que jamás se imaginó que escucharía. No comprendía cómo esas palabras podían estar en la misma frase. No, no podían encajar, no tenía sentido, no era real. Sin embargo, algo dentro suyo sabía que era cierto. Cayó a sus rodillas, y repasó una vez más aquella frase, con la mirada perdida en el vacío;“La torreta de control ha sido destruida”.
1.0
Autor: Carlo Biondi 
En: Cuentos & Historias 
13 Lecturas
Detesto la forma en la que el sol entra en mi cuarto a través de las cortinas. Detesto el calor y la sensación de que aún es de día. Esa luz del atardecer en primavera, cuando se junta la gente que sale a la calle y la que vuelve a casa. ¿Cuándo empezó a gustarme esa luz, y cuando empezó a cansarme tanto? Yo sigo en mi cuarto, recién levantado de una siesta demasiado corta, sin sueño pero cansado, con la ventana abierta escuchando el rumor de toda esa gente pasando, risas de niños y ruidos de coches por igual, como si del murmullo de un rio y del bosque se tratase. Y poco a poco me olvido de que estoy sentado en mi cama, mirando una pantalla llena de objetos sin nada que ofrecer. Me olvido de lo que odio y lo que quiero y pienso en mí una vez más; me quedo en mi interior. La discusión de ayer todavía en mi cabeza y en mi corazón la sensación de desencanto. Miro el móvil, consciente de que ella está ahí tan indiferente y fría como lo soy para ella, pero le escribo. Puedo escribir, ya no me duelen los dedos ni los labios. Puedo estarme quieto, mi cuerpo está apagado, tranquilo y muerto. Noto como la piel invisible recubre mis piernas mis brazos y mi pecho, con apenas algunos agujeros, y es cuestión de horas me digo, así que escribo. Le cuento sin esperar respuesta y no pienso, sólo hablo, sólo avanzo aceptando lo difícil que hay en mí, "no se me da bien no ser yo mismo" le digo y sigo con firme aceptación como quien a la muerte se entrega tranquilo. Llego al final que ya estaba decidido, mejor quedamos como amigos. Tan mal te quise y mal te quiero, pero lo hice del único modo en el que sé hacerlo. Dejo el móvil y extrañamente me encuentro bien. Un mensaje llega de vuelta "Te quiero bobo" pienso. Pero funciona. Estoy sonriendo una vez más con sólo una frase suya. Dejo el móvil de nuevo en la cama y oigo a la gente hablar. No entiendo lo que dicen pero les entiendo, oigo niños, coches y un autobús que hace un ruido enorme cuando frena. No es justo que con sólo tres palabras sea capaz de despojarme de toda mi fachada. No tengo sueño, no estoy cansado y hace un día estupendo. Estoy atento a todo y formo parte de ello. No puedo discutirle la próxima vez que diga que me comporto como un crio, porque sonrío como sólo los niños lo hacen. Me gusta el sol del atardecer de Bristol, con las gaviotas chillando estridentes y desafinadas. Sólo son tres palabras.
Nada más
Autor: Everik 
En: Cuentos & Historias 
12 Lecturas
Nueco conato de conflicto.Parecía Carlos empecinado en no escurrir el bulto. Alfredo, en la misma intensidad de ceguera, dio un manotazo a la carrocería de cuero blanco. Yo ensimismado, si una, si otra si las oportunidades perdidas.flarMiraba por el cristal, los edificios hacían un esfuerzo por camuflar su ignominiosa contemplación . No lo conseguían.Antes de cenar fui al cajero y saque la tarjeta olvidando el dinero , nuevo y liso, en la boca expendedora.Me habían robado. ¿Rabioso, resignado? Creo que ninguna de las dos. Mi acompañante en el cajero salió silbando con cara de no conocer la calma. Cené de prestado aunque prometí devolver el dinero a Carlos después de jugarme la calderilla a rojo o negro. Casino cutre, dependiente más si cabe. hurgué en cualquier recóndito bolsillo con cremallera. Ahí estaban mis 20 euros robados y pocas monedas más.Rojo, impar, tercer tercio...10 euros de vuelta a las arcas de Carlos. Fingía incredulidad al comprobar que nadie me robó el billete.Cuando salimos pido el cambio de monedas por billetes . El rostro detrás de la cabina me hace el cambio a regañadientes. Noche suave después de la tormenta. Miro a Carlos y dejo que sea Feliz unas horas más, Previa promesa, mediante este relato, la vuelta de los 20 euros sin retorno que creyó colarme disimuladamente en la cartera.
 Tú y yo  Y no puedo más, por más que busque un camino, por más que busque el camino correcto, todos llevan a la misma solución. Una solución que probablemente no nos guste. Ya no quiero huir más, he huido por no tener la suficiente valentía para no decir lo que realmente siento y pienso. Pero a veces ese camino es el más fácil, creemos que es lo mejor. Pero la verdad, es el peor camino que podemos escoger. Y ahora después de tanto tiempo me paro a pensar en porque hice aquello en vez de tener la valentía y superar tus miedos. Porque al cabo del tiempo te das cuenta de que el tren paso y no te montaste. Pudiste cogerlo pero ves cómo se va ante tus ojos. Y ahora que te sientes capaz de todo, sientes que es el momento de contar algo que para ti es importante y que puede cambiar todo, algo te echa para atrás. Ese algo es esa persona a la que quieres contárselo, pero por no hacer daño no lo haces, te callas y lo guardas. Hasta el momento en que no puedas más y explotes. Acabes soltándolo todo. Y después de todo, ya da igual todo, da igual el camino que escojas, da igual las consecuencias de lo que pase. Lo único que sentirás será alivio, alivio porque eso que te mataba por dentro ha salido a la luz, alivio porque ya se sabe y no tienes que esconder nada, alivio por no sentirte culpable. Culpable por eso que quieres soltar, culpable cada vez que estas con esa persona. Pero ya da igual, somos el resultado de todo lo que hemos vivido. Y al final todo volverá a su sitio. A sí que me da igual cual sea la respuesta o la reacción, me da igual solo sé que por lo menos ahora no me sentiré de alguna forma culpable por eso y por ocultártelo. Al menos ahora sé que lo sabes y que tú decides lo que pasara. Sólo que esta vez me tocaría a mí. Y tocaría volver a empezar a lo mejor no de cero, pero sí que volver a caminar y recorrer lo que hasta ahora se ha recorrido. Pero tengo el consuelo de que ya no estoy mintiendo y puedo de alguna forma sentirme mejor, mejor de lo que ahora mismo me siento.Al final todo sale a la luz, tarde o temprano saldrá, se quiera o no, quieran o no, saldrá; y cuando llegue no podremos evitar lo que ocurrirá. Lo único que podemos hacer  es permanecer juntos por el mismo camino. Pase lo que pase permaneceremos unidos, siempre. Escritora: Hola lector@s!!  Espero que os haya gustado la primera entrada y que comentéis lo que os parece. La forma de escribir, si alguien tiene sugerencias. E incluso si alguna persona se atreve a ayudarme después de lo que ha leído, estoy encantada de ver soluciones. Besos, María. 
TÚ Y YO
Autor: María 
En: Cuentos & Historias 
11 Lecturas
Y si decido volver...Y si decides buscarme...Quizás entonces me encuentresBuscandote sin querer.Y si tal vez me pierdo...Y si tal vez me pierdes...Tal vez nos perdamos otra vezPudiendo haberlo evitado.Y si nunca volvemos a ser protagonistas...Y si perecemos en el intento...Y si no conseguimos hacer testamento...Me conformaré con dedicarte versos y prosas.Pero si decido quedarmePero tú decides perderteQuizás solo encuentre mis prosas y algunos versos Firmados: Atentamente; Yo.
Y si vuelvo
Autor: Alejandra 
En: Poesía 
11 Lecturas
 Últimamente me siento vacía, extraña, me siento como quien dice sin ti, y pienso en todos aquellos momentos en los que pude haberlo hecho algo mejor y hubiera podido haber disfrutado algo más de  nosotros, hubiera sido más inteligente y no haberte dejado marchar así de rápido aún sabiendo que te ibas a ir, pero que le voy hacer, paranoica, cobarde, falsa así soy, no puedo evitar el extrañarte tanto, cada día pienso en cómo será el dia que nos volvamos a ver aunque sea el último, sé que si vuelvo a verte, de repente solo por la calle, solo, no dudaré en besarte tanto y tan fuerte, aunque me quede sin aire, y no dejaré que hables, ni siquiera para que me rechaces, y después te pediré perdón por todo lo que nos  hice para destruirnos, te diré que no me vuelvas a olvidar y me iré para no volver a verte.Pero la verdad es que sé que no te veré, y si te veo estarás tan rodeado de gente como yo, que no podré arrebatarte tal beso que nos hiele el alma como antes, o quizás lo más obvio es que ya no me quieras como lo hacías, o lo más razonable es que me hayas olvidado después de todos las torturas que nos hice pasar a ti y a mí Te quiero, solo quería decirte que no me vuelvas a olvidar 
No me vuelvas a olvidar
Autor: Alejandra 
En: Ensayos 
9 Lecturas
Con una extensión de unas decenas de kilómetros,  Borea era la ciudadela más grande de la flota, con una capacidad militar acorde a su tamaño. Desde su centro surgía la torreta de control, una compleja red de pasillos, salones, escaleras y ascensores, de gran importancia estratégica. Solía viajar, además, con varios cruceros a su alrededor, y ocasionalmente algunas naves menores. Muchos de esos cruceros eran naves más bien antiguas, pero insignes e históricas, siendo más valiosas moral que militarmente.En una de esas pocas, frágiles, visibles naves menores, se encontraba la familia de Laurean, quien por supuesto no confiaba en esos anticuados cruceros para defenderla, pero si tenía una fe ciega en la ciudadela y su capacidad defensiva. Hasta ahora.En el refugio aún reinaba el caos. Órdenes a viva voz iban y venían, contradiciéndose entre sí. Para Laurean era todo lo mismo, una sucesión de explosiones mecánicas, químicas, vocales.Lenta y dolorosamente procesó la idea de que todo estaba perdido. Todo por lo que había trabajado toda su vida, todo lo conversado el día anterior, el futuro ya pactado, su nueva vida…A lo primero que atinó, luego de lo que pareció una eternidad en el infierno, fue a pensar en su familia. Si la torreta de control había sido destruida,  no podía ni imaginarse qué pasaría con una tan pequeña como la de ellos. Sin pensarlo –ya había perdido mucho tiempo en ello-, salió del refugio y se dirigió a la ventana más cercana, una difícil tarea por la ubicación estratégicamente rebuscada en la que se encontraba. Muchos ascensores se encontraban incapacitados, y mientras subía por intrincadas escaleras y se acercaba a las plantas superiores, se hacían más frecuentes los heridos y muertos.La escena era salvaje, y en cada cuerpo veía los rostros de su familia y la forma en que sus vidas podrían haber terminado. Mientras más subía, su espanto crecía, y la situación se volvía cada vez más horrorosa; incendios casi en cada puerta, gritos de dolor que llegaban desde cerca, llamados estériles del altavoz, y estructuras derritiéndose lentamente. Cuando al fin encontró una ventana, se percató de que estaba a sólo un par de niveles de donde estuvo alguna vez la torre, y volvió a recordar al capitán, y su promesa.Aquel capitán era perfecto: Ojos grises como su cabello, masculinamente felinos. Pómulos pronunciados. Rigurosamente afeitado, acorde a su cargo. Y unos labios finos pero precisos. Preciosos… Una gran contextura, de hombros anchos y sólidos, un torso esculpido por años de servicio militar estricto e ininterrumpido. Unas piernas de acero a prueba de sables y balas. Y una entrepierna… muy bien equipada. Sin duda, era el más importante de toda la flota. Un capitán digno de su nave.Un dolor agudo, ardiente, en su pierna, la sacó de sus fantasías; una pequeña llamarada estaba quemando pacientemente su uniforme de descanso. Con rabia y vergüenza, sofocó a golpes el fuego, sin entender cómo su mente se perdía en esos pensamientos, en aquel caótico momento. Quizá el dolor era tanto, que su mente encontró en sus recuerdos una forma de evadirlo.Miró hacia la ventana y recordó su objetivo. Olvidó lo anterior y se concentró en buscar con su mirada, la pequeña nave familiar. El caos al interior de la ciudadela no se comparaba con el exterior. Explosiones por doquier y fuego cruzado le dificultaban la tarea. Luego de lo que sintió como horas, y mientras lágrimas de desesperación caían por sus mejillas, logró ver un pequeño destello plateado, y por instinto supo que encontró lo que buscaba.Al tiempo limpió sus lágrimas, vio su reflejo en la ventana, y se indignó consigo misma. No era momento de llorar, o pensar en capitanes. Algo más podía hacer. Algo más debía hacer. Sin importar cómo, tenía que componerse; no todo estaba perdido.
1.1
Autor: Carlo Biondi 
En: Cuentos & Historias 
9 Lecturas
  Se escribe mucho sobre las problemáticas en las que vivimos, alrededor del mundo existen guerras escases, falta de agua, comida, enfermedades y muchas cosas más de las cuales debemos preocuparnos como seres humanos. Pero esta vez solo quiero expresar lo triste, gris y difícil que se ha convertido el hecho de vivir en mi país. Un país hermoso lleno de bellezas naturales y grandes lugares para visitar, hoy por hoy México ha sido uno de los países más visitados por turistas de todos los continentes, por la diversidad de comida y cultura. Lamentablemente en este momento nuestro país está sumergido en un bucle de terror, lleno de sangre, tristeza y dolor, cada mañana despertamos viendo las noticias (que autorizan transmitir) y nos damos cuenta de cómo nuestro hermoso país ha caído en las manos de ciertas personas que solo piensan en su beneficio propio, enriqueciéndose aun acosta del dolor y pobreza en la que dejan sumergido a su pueblo. El mexicano tiene por naturaleza sacar de todo lo malo algo bueno, con ironía nos burlamos de la misma muerte, de la corrupción haciendo memes, atacando hasta el mismo presidente (se lo merece o no cada quien tiene su punto de vista) con memes gráficos.  Pero al día de hoy aunque el mexicano desee sacar algo divertido de lo que sucede ya no! es demasiado! México está sumido en un caos total (mi punto de vista muy personal) empezando por el descontrol total de los grupos delictivos, pasando por la corrupción dentro de los grande sindicatos, hasta las grandes esferas gubernamentales en donde el manejo de influencias y el abuso de poder se hacen presente a cada instante. Pero hay algo que olvidamos mencionar, el mexicano común, acaso no tenemos algo de culpa por haber permitido que esto sucediera? Esa pregunta es la que  tenemos que realizarnos frente al espejo cada mañana como buen mexicano, esto que sucede en mi país también es mi culpa? Porque? Sé que muchos vana diferir de lo que pienso pero como lo dije antes solo es mi punto de vista.  Primero.- mi culpa es por no haber salido votar como muchos de mis compatriotas tampoco lo hicieron, para qué? Si ya sé quién va a ganar, para que si siempre es lo mismo, para que si es una mentira! y por ese tipo de pensamientos en parte es por lo que ciertas personas se han aprovechado para realizar actos corruptos durante las elecciones de cada seis años. Segundo.- La cultura del narco corrido, en lo personal escucho todo tipo de música y trato de analizarla y así generar un gusto por algo en específico, pero hablemos de los corridos norteños (que son los que se escuchan en la franja fronteriza de México) y los narco corridos que se escuchan ya en todo el país. Los primeros en su momento eran historias verdaderas, con el fin de recordar a ciertas personas que vivieron algún evento durante su vida o su muerte y fue algo que dejo un impacto en alguna ciudad de nuestro país, ejemplo Laurita garza la maestra de la escuela, la cual dio muerte a su novio por haberla traicionado, este corrido habla de una traición del pago de la misma, por amor, por despecho, esta historia causo impacto en el pueblo donde sucedió que la gente decidió contar su historia por medio de este corrido.   En cambio la letra de los narco corridos es algo diferente y algunas de ellas son más explicitas que otras un pequeño ejemplo seria: “Con cuerno de chivo y bazooka en la nuca  volando cabezas a quien se atraviesa  somos sanguinarios locos, bien ondeados nos gusta matar” letra de un narco corrido del tan llamado “Movimiento alterado”. Vuelvo a decir esto cada quien puede escuchar lo que mejor le plazca, pero ya lo dijo la Madre teresa de Calcuta “No me inviten a una marcha en contra de la guerra, invítenme a una marcha a FAVOR DE LA PAZ”. Esto se debe a que al escuchar este tipo de letras incitamos a estos sucesos tan tristes en nuestro país, son una cultura que se ha creado y cada quien es libre de seguirla o no, solo digo, podre analizar la letra y decidir si realmente es algo que beneficie mi persona, sé que los corridos tampoco pero son historias, como una película de bajo presupuesto, pero ya incitar a que me “haga unas líneas para andar bien prendido” (refiriéndose a droga) creo que debo preguntarme si realmente me beneficia en algo o no. Tercero.- Las distracciones, en nuestro país uno de los principales deportes es el futbol, y es un gran deporte del cual la mayoría de los mexicanos somos fans, existen muchos equipos (claro que el mejor es el América) y en cada liguilla muchos dejan hasta el corazón por su equipo. Pero que pasa cuando se utiliza este deporte para desviar la atención de los problemas que están ocurriendo en nuestro país, lo que sucede es que gracias a grandes compañías televisivas que se apoderaron de este maravilloso juego lo utilizan para que desviemos la mirada hacia otra parte y dejemos de lado una noticia a un más importante y que nos dolerá a un más la mañana siguiente, que si nuestro equipo favorito hubiese perdido. Las telenovelas, los programas de televisión de concursos (simple y llana copia de programas extranjeros) son los principales distractores que se utilizan para mantener nuestra mente alejada del pensamiento y del análisis sobre lo que sucede en nuestro país y de esta manera caemos en ese letargo del cual nos vivimos quejando pero lo seguimos fomentando. Cuarto.- El solucionar todo en una borrachera, si aunque no lo creas en mi país es muy común que en cada cena, carne asada se toquen los temas de actualidad, hablamos de política, deportes, religión y más, pero siempre en son de critica (somos muy buenos en eso) siempre sale la frase a relucir “Si yo lo hubiera hecho”, “Si yo fuera él”, pero no lo hiciste y no eres el, así de fácil y terminamos peleando con el compañero de farra, porque no piensa igual que yo. Pero la verdad es que somos cobardes, tenemos la solución en nuestro poder pero no hacemos nada, queremos que alguien más lo haga por mí, que otro sea el héroe. Yo no puedo porque tengo familia, porque pierdo mi trabajo, porque pierdo mis carnes asadas cada viernes. Y me quedo esperando a ver en la tele que surja un héroe que cambie el camino del país, lamentablemente un gran porcentaje de los mexicanos pensamos igual y no es malo! Que pensemos en el bienestar de nuestra familia y nuestra comodidad, pero cuanto va a durar, lo que tarde algún delincuente en llegar a tu casa y quitarte lo poco que tienes? O hasta que caigas en manos de un servidor público corrupto y te haga ver tu suerte con algún delito que no cometiste? O que te veas enfrascado en un problema burocrático el cual te lleve incluso a perder lo poco o mucho que con esfuerzo has logrado tener?   Quinto.- El mal gastar, no creo que este solo sea un problema que atañe únicamente a mí y mis compatriotas, sino a todos en general, pero estoy hablando únicamente de mi país. Es muy común que la mayoría de nosotros nos veamos atiborrados de deudas, porque gracias a tantas compañías que se han logrado a provechar con sus slogans “pagos fáciles y chiquitos”  y caemos en la mentira y nos embarcamos en un viaje de cientos y cientos de pagos semanales que ocasiones no les vemos fin y terminamos devolviendo la mercancía porque ya no la puedo pagar y pierdo lo mucho que abone a la cuenta. No critico el hecho de querer tener algo bueno, para nada, en lo que no estoy de acuerdo es que si mi compadre compro una televisión 4K, porque yo no y voy a una de esas tiendas y me engancho al fin y al cabo “pagos chiquitos”, solo que olvide que mi compadre es técnico en una maquiladora en donde gana cinco veces más de lo que yo gano, porque en su momento invirtió en un curso de electrónica en una escuela técnica y logró subir de puesto en poco tiempo. Los prestamos son otro de los grande asesinos de nuestra economía, existen muchas compañías que se dedican a realizar préstamos, algunas con intereses tan altos que se vuelven imposibles de pagar, pero que bonito es cuando te ponen el dinero en mano y hasta comezón nos da por empezar a gastarlo, pero esto nos lleva a contraer esa deuda que la tendremos por tantos y tantos años. Sexto.- Educación, prefiero invertir en aquella televisión que mencione antes que en ese curso de AutoCAD que tanto me ayudaría en  mi trabajo. Así es lamentablemente en nuestro país la educación no es uno de los temas principales, muchas personas a un piensan que estudiar una carrera es innecesario ya que con los conocimientos adquiridos durante su vida laboral es suficiente para desempeñar su trabajo. Pero no caen en la cuenta que poco a poco México tiene que ir cambiando, en el pasado en cualquier empresa pedían primaria terminada, después secundaria y el día de hoy muchas compañías piden la preparatoria o bachillerato. Dentro del mismo tema encontramos otro problema, las escuelas, de un tiempo para acá muchas personas se han aprovechado de la situación en nuestro país en torno a la educación, se han abierto cantidad de preparatorias y universidades con la finalidad de apoyar al trabajador, con horarios flexibles y con costos bajos y algunas hasta en menor tiempo que otras, es una lucha campal entre estas escuelas por absorber la mayor cantidad de estudiantes. Pero cuál es el trasfondo de esto, dinero, solamente eso dinero,  porque realmente estas escuelas lo único que hacen es darte un diploma de bachillerato o un título universitario por una cómoda cantidad en un determinado tiempo, pero el aprendizaje es el ideal?, puede un estudiante egresado de una institución de este tipo competir con un egresado de una escuela que si cumple con los lineamientos que  marca la Secretaria de educación?. Por supuesto que no, el grado de conocimientos adquiridos es muy inferior. Sé que en algunos casos la intención fue buena al inicio de estas escuelas, pero se fue desmoronando su principal objetivo y fue convirtiéndose en un negocio más. La ayuda a los trabajadores que se quieren superar es excelente, y los horarios magníficos, ya que muchos no tienen la oportunidad de hacerlo en otras horas, pero si voy hacer un esfuerzo yo como persona, me debo exigir realmente a aprender y estas escuelas a enseñar lo mejor que se pueda, contar con las herramientas necesarias para cumplir el objetivo para que sus egresados no terminen vendiendo tacos (que es un trabajo muy redituable y nada denigrante) pero con un título colgado en la pared. Estos son algunos de los muchos puntos que en mi humilde opinión afectan en nuestro país, sé que existen a un muchos más, pero que se gana con criticar, no soy un crítico solo soy un ser humano/ciudadano que busca respuestas a sus preguntas y si me respuesta es que yo soy una de las principales causas de todo lo que vive mi país, entonces porque no cambio, porque no enseño a mis hijos a ser un buen ciudadano, cumplir con las leyes que rigen, respetar las reglas, “las reglas son para romperse”, gran error pensar así, “el ahí se va”, frases que en alguna ocasión todos hemos dicho, es tiempo de cambiar, de mejorar, de luchar de convertirnos en los verdaderos mexicanos que somos, guerreros! Que levantemos la cabeza! Que nos hagamos respetar y que respetemos a los demás, ya lo dijo el Benemérito de las Américas “El derecho al respeto ajeno es la Paz”
Mi país
Autor: jose anibal vega 
En: Artículos 
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Te odie tanto... tanto que ese odio viene de una raíz mas profunda... te odie porque en el fondo yo sabia que es amor lo que siento y que no llegue a tiempo para ti. Nuestras vidas se encontraron demasiado tarde, pulidas de golpes y ocupadas de tiempos como para poder darnos lugar a compartir momentos juntos.Te odie porque eres lo que no soñé y no supe enfrentar las circunstancias de la distancia y el tiempo.Y ahora que puedo verlo me doy cuenta cuanto me equivoque reaccionando sin pensar cuando dije, sera mejor que solo seamos amigos... Porque daría todo por volver a besar tus labios, tus manos, tu cuerpo; pero hoy ya no podemos
Te odie
Autor: Elen 
En: Ensayos 
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      ILa mitad de mi cuerpo estuvo en Marrakech,matando palomas mientras los de demás miraban.Les tiraba piedras del color del pan desde mi hueco,y de pobres morían hambrientas.Yo valgo menos que una paloma;hace dos días que no como, pero no podré consumir migajasporque sé que ocultan la muerte. IISu disfraz blancocelebrado entre sueños, pude tocarlo, buscar su historia en él,inventándolo,pero al tercer díael sol en silencio fue una forma del amor.  IIICon él viajé hasta la crecanías de las dunas.LLegamos a un hamman  (hamman=baño turco)donde la lluvia  y el calor nos hizo amigables. Después. sostuvimos nuestros cuerpos desnudos,uno junto al otro,como antorchas que pelearan entre sí .El deseo llevó mi boca a su boca. IVNo sólo lo que amamos es lo que perdemos :el pájaro cóncavo de nuestros sueños vuela, y dibuja una estampa desconocidaen el cielo.   GuillermODireccion Nac. de autores   
No sabía cómo iba a acabar todo aquello, pero mis hermanos estaban en peligro, y no podía dejar que pagasen por mis propios errores con su vida. Así que me adentré en la densa niebla del reino de Poseidón, en dirección al profundo mar.  Mientras me marchaba, las espadas una contra otra, los gritos desesperantes de guerreros caídos y lo único que me motivaba en seguir era tener tierras, aunque tuviera que matar a Apolo, que su sangre se derramara en mis manos. Ya iba a lograr mi prometido pero de repente una voz serena y dulce me empieza a enloquecer, susurrándome: “Es sangre de tu sangre, hijo de tu madre”. Es la diosa atenea, me causa escalofríos. Las Tormentas se acercaban y yo estaba próximo en matarlo pero de repente una ola gigantesca no me lo permite me arrastra hasta el mar, las tropas de mi hermano huyen con su cuerpo inconsciente y ahí me encontraba yo en el medio del mar. A grito extendido le grite a apolo: “porque os siempre defiendes y no acabas con la vida de él”. Este respondiéndome entre sacudidos del mar me hacía entender que debía acabar con esto y dejar que el reinara las tierras que nuestro padre nos dejó al morir en manos de un esclavo traicionero. 
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