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Mi casa
Autor: kalutavon 
En: Cuentos & Historias 
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AYER
Autor: Jesus Eduardo Lopez Ortega 
En: Poesía 
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 Hace un tiempo publiqué algo, en alguna parte, que concluí así: “el Ser Humano es uno solo” a lo que un poeta español comentó: “decir que el Ser Humano es uno solo, es hilar muy delgado”.  No sé si el poeta captó mi idea; tampoco sé si yo entendí lo que él quiso decir, pero estoy de acuerdo con su comentario y me ratifico en que “el Ser Humano es uno solo” más allá de los miles de millones de personas que lo representamos. La negra Carmenza y el indio Pacho son una pareja del pueblo; ambos vendedores ambulantes de mango, aguacate, etc.; padres de cinco varones (tres asesinados) y una mujer que, al igual que sus cinco hermanos, ya se pasea por el bajo mundo del vicio y la delincuencia a sus escasos quince años de vida. Un sábado en la tarde, en el salón de eventos donde tendrá lugar la fiesta de quince años, lujosa y costosa para sorpresa de todos, están la negra Carmenza y su hija afinando los últimos detalles para el agasajo.  De pronto se escucha la corneta que indica que viene el indio Pacho vendiendo aguacates… madre e hija se miran y sonríen luciendo sin timidez su incompleta dentadura. Al ver la tranquilidad del indio Pacho vendiendo aguacates en el vecindario, nadie podría maliciar siquiera que era el portador de la noticia de un hecho, por lo menos, inoportuno. Llegando la puerta del salón de eventos, el indio Pacho suena la corneta de su carreta, al ver que ninguna de las dos mujeres sale, se acerca a la reja del lugar desde donde grita:      Negra, negra le dieron al tuerto, lo tienen en el hospital…      Pues andá a ver qué pasa, vos el taita y yo estoy ocupada y todavía nos falta hacernos arreglar el pelo y las uñas… Contesta la mujer sin inmutarse.      Pues yo también estoy ocupado trabajando... al fin y cabo, vos sos la mama… Dijo el hombre al tiempo que seguía su camino tocando la corneta de su carreta anunciando sus aguacates.   Sí, el tuerto, el menor de la casa, apenas trece años y ya había perdido un ojo por el golpe que le dio una señora cuando la iba a atracar; el hijo menor de esta pareja llegó muerto al hospital.  Para esta pareja, era el cuarto hijo asesinado.  Cuando la negra Carmenza por fin se presentó al hospital a eso de las seis de la tarde, se enteró que el cuerpo de su hijo había sido enviado a la morgue para los análisis pertinentes y que no sería entregado hasta pasadas las veinticuatro horas. Así pues, fiesta y alegría tuvieron espacio y tiempo; dicen que la rumba terminó a eso de las ocho de la mañana del domingo siguiente.  De igual forma, hubo lugar y voluntad para el llanto y el dolor; cuentan que el cadáver lo entregaron a eso de dos de la tarde de ese mismo domingo.Sentimientos, sensaciones y emociones que hacen único al Ser Humano y que toda persona los manifiesta de acuerdo con la infinidad de variables que conforman el show de la vida.   
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Sin rodeos
Autor: Liaazhny 
En: Poesía 
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La sensación de vacío cesa cuando estás Me siento en una terrible pesadilla y vos me despertas. Tus palabras invaden mí corazón abierto Llegan como un oasis en el desierto Sos la victoria en el último minuto, La euforia emocional es la cuestión en asunto Pero no es bueno depositar el alma en las manos de Lucifer Una repentina ausencia hace que mis entrañas vuelvan a estremecer Tu fuego y hielo me queman la mente por igual Rezo tus viejas melodías en busca de agua que apague este mal La mente late y el corazón piensa Está todo de revés, ¿cómo se hace para salir de esa? Mí corazón es frágil, no lo rompas, intenté decirle El miedo a que me saque de su mente me impidió escribirle Me guardo el sabor amargo entre pensamientos y lágrimas No tiene que saberlo, me digo, eso es una de las máximas Sin darme cuenta me hice adicto a ella Con una pequeña dosis me hace ver las estrellas Aunque tu abstinencia me genere dolor y ansiedad Hago lo que sea por un poco más de tu piedad Sos mí ángel y mí demonio Yo soy como tu ratón de laboratorio Amo y odio que sea así Pero a veces la vida es así...
Ángel y demonio
Autor: Juan Scasserra 
En: Poesía 
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Una oleada de furia alienada golpea ferozmente las costas, alienantes gritos se desprenden de sus ondas y penetran las lejanas montañas, creyéndose testigos de su propio cuento. Indolente e incomprensiva, la playa amortigua el odio que ignora y lo deja a merced de argumentos invisibles. Las gentes se dejan mecer siguiendo corrientes pretéritas, inoculadas desde los cielos por influencia de astros de gran masa y atemporales; perpetuas corrientes de motores inmóviles; inocentes culpables de la marea furiosa. La misericordia se pierde en el atardecer mientras la Tierra, en su eterno tránsito, le exige al Sol envolverle en su calor. La inevitable negativa enciende en llamas el mar y los campos, y los más fértiles bosques quedan atrapados entre el frío de las sombras y el calor que sólo entrega el auto desprecio. Sus habitantes se esconden despavoridos en las rendijas que el espíritu permite aparecer al abandonar la superficie. ¿Y dónde fue el espíritu? Oculto, temeroso, puro, científico, espectador, satélite, agujero negro. El fuego de las ondas marinas sepulta la fecundidad de las brisas, una fecundidad que, si alguna vez dio vida, hoy tan sólo entrega recuerdos, recuerdos que toman forma en la densa materia de las llamas que azotan las costas. Aquella oleada enajenada, aquel odio imparcial que se consume a sí mismo, define la superficie; le entrega sus maneras. Le entrega el derrotero que le lleva de la mano por senderos espinosos, pedregosos, sanguinolentos pasos que se pisan a sí mismos una y otra vez. Aquel camino envuelto en llamas, aquel callejón sin salida, mas no desprovisto de esperanza. Es que ni el odio es muerte; muy por el contrario. Y en ese fulgor de la profecía auto cumplida, de ese desastre del fin del mundo, comienza con y para y por el fuego la vida misma en sí pretérita, indiferente e indolente a la maldición de los astros. Ese fuego que es guerra y que, cansado de atacar bosques y montañas, destruye las estrellas mismas y todo aquello que le observó arder. Ardiendo entonces, ardiendo ahora, ardiendo bajo el mar y en la cima de las montañas, el poder del odio da a luz el amor a la ceniza. Ceniza húmeda como testimonio de vida. Vida que se piensa inútil y que del pensar se sirve para crear. ¿Y dónde está el espíritu? Ciego, inmóvil, certero, eterno, caótico, increado. Dando formas a las llamas, se crea primero una jaula, luego una cruz, luego un infierno, luego un valle, un desierto, una montaña, un bosque. Finalmente un útero itinerante que, inseminado por cenizas, da rondas por las costas devorando el fuego de sus mares. Acariciando el odio marino, moldea almas y las encausa; aprende de éstas y éstas de aquel. La superficie lentamente se calma y se entrega, se domestica a sí misma y se comprende y, al fin, se piensa. Se observa. Se acaricia. Se levanta y levanta sus propios derroteros, libres ya de la impureza, de la inmundicia. Desdeña antepasados que, por arqueológicos, de olvidarlos serán nuevamente su condena. Y comienza una nueva historia desde la nada y hacia el todo; de vuelta al espíritu. ¿Y qué es el espíritu? Aquello que queda luego de la purga. Aquello que sobrevive a la masacre. Ese inmortal pensamiento que se conoce a sí mismo. El motor inmóvil que parió a la voluntad. Aquel que incineró todo lo que, por tanto, le dio forma. Aquel que quemó su propia forma para darse a sí mismo. Aquellas ruinas que dejó el más recalcitrante odio. El templo que permaneció erguido mientras el pecado le devoraba las entrañas; mientras él mismo era pecado. El que nunca fue a ninguna parte. El que siempre estuvo en todos lados. Aquello mismo que, desprendiéndose de la complejidad de lo que no es, simplemente es.
Espíritu
Autor: Carlo Biondi 
En: Poesía 
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Cuando la tierra reclame mi cuerpo Cuando mis párpados no se abran más Cuando no puedas ver la luz de mis pupilas que reflejaron siempre mi amor por ti. Cuando ya no escuches mis noches de poesía Cuando ya no me veas sonreír. . Nada importará ya En vano trates de hablarme, Ya no podré contestarte No me presentes flores, Ya no podré maravillarme de sus colores, Ni siquiera me pongas música, Estaré escuchando la más hermosa, Cuando el corazón de la tierra Reclame mi cuerpo ... No vengas a ver un sepulcro inerte.
Mañana
Autor: Liaazhny 
En: Poesía 
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Por Roberto Gutiérrez Alcalá  El comandante W. se asomó por una de las ventanillas de la nave: abajo, a más de cuatrocientos kilómetros de distancia, el sur de África se extendía parcialmente cubierto por un gran conglomerado de nubes. A través de un hueco abierto entre éstas vio una porción parduzca de dicho continente y llegó a la conclusión de que pertenecía al desierto del Kalahari. Luego se sentó delante del tablero de controles, presionó un botón y dijo: -Buenos días, H. Aquí, Áyax I. Todo bien, sin novedad. Me dispongo a atravesar el océano Índico. Nubosidad intensa. Cambio. Pero sus palabras no obtuvieron respuesta. Se levantó y, flotando, llegó hasta donde estaba la bicicleta fija. A continuación se montó en ella y comenzó su rutina diaria de ejercicio. Cuando terminó bañado en sudor, se aseó, tomó un poco de agua y se trasladó al laboratorio instalado en la parte posterior de la nave. Ese día debía proseguir, según el programa acordado, un experimento cuyo objetivo era estudiar la conservación de varios medicamentos de séptima generación contra el cáncer bajo condiciones de ingravidez. Colocó sobre una mesita el material que habría de utilizar y puso manos a la obra.   Dos horas después, el comandante W. salió del laboratorio y se dirigió al frente de la nave, donde de nuevo se sentó delante del tablero de controles, presionó el mismo botón y dijo: -Buenos días, H. Aquí, 1. Todo bien, sin novedad. Cambio. Por segunda vez, nadie respondió. Giró levemente hacia la izquierda, donde estaba la pantalla y el teclado de la computadora, se conectó a internet y escribió la dirección electrónica de la Agencia Multinacional del Espacio, pero no pudo acceder a ella. Entonces buscó la del Diario Global y le dio click. Las dos palabras del encabezado principal se desplegaron, enormes, en la pantalla: “Caos mundial”. Empezaba a leer la nota cuando una voz conocida lo distrajo. -Aquí, H. Responda, Ayax 1. Cambio. Él estiró un brazo para abrir el micrófono y dijo: -Aquí, Ayax 1. ¿Qué sucede? Cambio. -Hemos tenido problemas para comunicarnos contigo, y me temó que podrían empeorar. Cambio. -¿Por qué? ¿Qué ocurre? Cambio. Un ruido áspero y metálico invadió la línea y, por unos segundos, el astronauta no oyó lo que la voz decía. -... ha habido motines y saqueos en todos lados. -¡Alto! Repite lo primero que dijiste. No pude escucharlo. Hay interferencias. Cambio. -Decía que hace una semana se detectaron, en todo el mundo, los primeros casos de una nueva enfermedad ocasionada por un virus al parecer increíblemente letal. En la mayoría de los países se ordenó el confinamiento de la gente. Sin embargo, desde ayer, luego de una serie de gigantescas manifestaciones, ha habido motines y saqueos en miles de ciudades. Las comunicaciones vía celulares y la web han colapsado como resultado de innumerables ataques de hackers. Nosotros también nos hemos visto afectados por estos ataques. Cambio. -¿Por qué no me habían puesto al tanto? Cambio. -Consideramos que no era necesario. Cambio. -¿Por qué la gente ha reaccionado así? Cambio. -Todavía recuerda la pandemia de 2020, y no quiere volver a padecer el desastre económico y social que desencadenó. Cambio. -¿No le teme al virus? Cambio. -No cree en él. Piensa que es una treta fraguada para mantenerla bajo control.  -¿Qué debo hacer yo? Cambio. -Continuar la misión. Confiamos en que... Súbitamente, la comunicación se cortó. Había que conseguir más información de lo que estaba sucediendo en la Tierra, en aquel bendito planeta alrededor del cual él daba vueltas día y noche desde hacía más de tres meses. Intentó leer la nota del Diario Global, pero no tuvo suerte: la conexión con internet también se había interrumpido. El comandante W. pensó en S. y sus hijos, y una angustia punzante lo invadió. ¿Estarían bien, a salvo? Por su mente cruzó el pensamiento de mandar todo al diablo y retornar de inmediato, aunque pronto recapacitó. La misión que se le había encomendado era de suma importancia, en especial por los experimentos científicos que debía hacer; además, de seguro, las autoridades se encargarían, por las buenas o por las malas, de que en un lapso corto todo volviera a la normalidad... La normalidad, ese concepto tan relativo como engañoso. ¿En qué se había transformado la normalidad después de la pandemia de 2020? En una continua pesadilla, a pesar de que finalmente se contó con una vacuna contra el SARS-CoV-2. Ante la debacle de la economía mundial y los conflictos sociales que trajo, la mayoría de las personas ya no pudo deshacerse del hábito de experimentar miedo, incertidumbre, ira, incredulidad, suspicacia... Y ahora que un nuevo virus se hacía -o se decía que se hacía- presente, esos ingredientes de un coctel tan inaudito como explosivo se agitaban y desataban el caos, como bien lo había anunciado el Diario Global. Para no estar dándole vueltas al asunto se metió en el laboratorio y pretendió adelantar lo que tenía previsto hacer al día siguiente, pero desistió al darse cuenta de que no lograba concentrarse. Podía organizar sus apuntes, leer o pedalear un poco más en la bicicleta fija. A final de cuentas resolvió asomarse por la ventanilla y observar la Tierra mientras imaginaba lo que a esa hora podría estar aconteciendo en la ciudad donde él, su esposa y sus hijos vivían: tumultos en los supermercados, largas filas de automóviles afuera de las gasolinerías, actos de vandalismo, enfrentamientos de la población con las fuerzas del orden... Más tarde trató de establecer comunicación con H. y, también, entrar en internet. Ninguno de los dos intentos tuvo éxito. Cuando llegó el momento de acostarse y dormir, el insomnio lo atenazó un largo tiempo, hasta que cayó en un sueño inquieto y discontinuo. Al otro día, el comandante W. se despertó ansioso. Apenas probó bocado. No obstante, cuando, al primer intento, la portada del Diario Global se abrió en la pantalla de la computadora, incluso sonrió. Se puso a leer con avidez. Todo era confuso. El número de infectados por el flamante virus, recién denominado ZTR-01, aumentaba en cada rincón del planeta a una velocidad pasmosa y los muertos ya se contaban por cientos de miles. Los gobiernos de las principales potencias se acusaban entre sí de haber diseminado el microorganismo a propósito, aunque nadie entendía qué ventaja supondría esto para nadie. La Comisión Sanitaria Internacional no dejaba de emitir llamados urgentes para que la gente hiciera caso a sus gobiernos y permaneciera confinada en sus casas; y la gente, aterrorizada y enardecida, no tanto por el supuesto virus como por el abismo económico que ya vislumbraba a la distancia, salía a las calles de las ciudades para exigir que esta medida fuera cancelada y era reprimida por las fuerzas del orden. Entretanto, los ejércitos de la mayoría de los países empezaban a sellar las fronteras y, en no pocas ocasiones, a detener, a como diera lugar, a quienes se proponían cruzarlas... El comandante W. quiso abrir otra nota periodística, pero no pudo porque la señal de internet se había perdido. A través de la ventanilla vio la Tierra. Quién lo diría: desde el espacio exterior parecía tan apacible, bella y armónica, y, sin embargo, era el escenario donde, en ese instante, todos los humanos, a excepción de él, se debatían contra un nuevo enemigo microscópico, pero también donde luchaban entre ellos mismos. ¿Qué resultaría de aquello? El resto del día lo dedicó a llamar a H., pero nadie contestó del otro lado de la línea.   En los días subsecuentes, la comunicación con la Tierra no se restableció. Para no ser dominado por la desazón y el pánico, el comandante W. se entregó obstinadamente al trabajo y al ejercicio. Una mañana, mientras aún permanecía tendido en la cama, puso en la balanza las dos opciones que tenía: quedarse en el espacio hasta que la crisis se resolviera de algún modo y así se lo hiciera saber H.; o bien, emprender el retorno a la Tierra. La primera no implicaba ningún peligro, pues disponía de provisiones suficientes para tres meses más, lapso más allá del cual resultaba imposible que se alargara la crisis, según su razonamiento; en cambio, la segunda era muy riesgosa debido a que, sin una vía de comunicación abierta con H., el ingreso de la nave en la atmósfera terrestre y su posterior amarizaje en el océano Pacífico podrían complicarse mucho; además, ¿los radares estarían en funcionamiento para rastrearla y ubicar el sitio exacto donde caería en el mar o también habían sido afectados por los ataques de los hackers? Aunque la idea de regresar lo atraía poderosamente, sobre todo porque no tenía noticias de su esposa y sus hijos, y temía que la estuvieran pasando mal, el comandante W. consideró que lo más sensato era seguir orbitando la Tierra y esperar a que las situación por la que atravesaba la humanidad mejorara, lo cual, por cierto, no podía tardar... Concluyó sus labores en el laboratorio, flotó hasta la parte delantera de la nave y se asomó por la ventanilla. En ese momento, el vehículo espacial pasaba, a más de veintisiete mil kilómetros por hora, encima de la península Ibérica en dirección a Francia. Los contornos del continente europeo se apreciaban con nitidez. Al contemplarlos, el astronauta experimentó una mezcla de ansiedad y nostalgia. ¿Cuándo podría volver al hogar?, se preguntó. Estaba por darse la vuelta para hacer ejercicio en la bicicleta fija cuando percibió, a lo largo y ancho de aquella zona del planeta, el surgimiento escalonado de una gran cantidad de puntos luminosos que poco a poco aumentaron de tamaño hasta tomar la forma de bolas humeantes y rojizas. Se quedó viéndolos como hipnotizado. Era un espectáculo realmente fascinante. Aquellos puntos luminosos no cesaban de encenderse en otras partes como si fueran los focos de un inmenso tablero electrónico. No entendía... Sólo observaba, absorto, aquellos destellos. Al cabo de un minuto tuvo una noción más o menos clara de lo que ocurría, pero todavía pasó un buen rato antes de que, paralizado por el horror, pudiera aceptarlo.
Somos una raza enfermaque ansía la felicidadpero se olvida que en la afliccionencontrará una nueva oportunidadA veces parece que la felicidad se encuentrapero eterna no seráhará pausa la afliccionpara darnos cuenta de lo que está malsalir huyendo?no es siempre la opciona veces solo hay que continuary soltar las escamas viejasaprender a renovar  
Somos
Autor: Fepraa 
En: Poesía 
18 Lecturas
 Por favor finge que todo es perfectopara que sea el tiempoafectado por lo nuestrohablo de esos sentimientos sin nombrey el pretexto de la felicidadque invade mi ser por dentroque antes no hablaba que mi mente lo ocultabaque ahora no me preocupa lo que antes era imposiblequizas eso es uno de los motivos de este recocijo interno que me ha dado por querer saber como es que lo vivistepero no me impaciento al contrario mi risa persisteenseñandome que si, la felicidad es posible me hace sentir todo esta bienaunque mi mundo imperfecto insiste¿como definir con palabras lo que siento?Regalo de Dios es...que lo estoy viviendo hablo de esos sentimientos sin nombrey el pretexto de la felicidadque invade mi ser por dentroque antes no hablaba que mi mente lo ocultabaentre risas y carcajadassiento que el tiempo es baba 😁
el tiempo es baba
Autor: Fepraa 
En: Poesía 
17 Lecturas
                                                Octubre 26 de 2020 Cadenas de estrellas se forman en el cieloalumbrando el senderopor donde pasan losruegos:Aquellos en los que sepiden por las penas, por los miedos.Aquellos por los que hanpartido ya pero quedaronpara siempre en nuestrosrecuerdos.Aquellos por los que no hanpodido ser despedidos con un beso, con un abrazo,con un hasta luego.Aquellos por los que nuestraslágrimas aflojaron ante tantosdesconsuelos.Cadenas de estrellasse forman en el cielo.alumbrando el senderopor donde pasan las graciasplenas:Por la vida que late en cadadespertar nuevo.Por recibir esa sonrisa dequienes aún nos rodea.Por esos mensajes dondedicen un "te quiero".Por esas bendiciones pedidasa Dios mirando al cielo.Por ver los colores de lasflores y saber de su fraganciaque perfuma al día.Por contar con los amigos/asque armonizan los virtualesdías. CADENAS DE ESTRELLASse forman en el cieloy eslabones de esperanzasentrelazan anhelos y sueñosque habrán de ser realescuando escuchemos a la vida entonar su más hermosa melodía.                Raquel C. Zurita  
Cadenas de estrellas..!
Autor: Raquel 
En: Poesía 
15 Lecturas
 Extraña e inmutable diligencia,Salvar este amor profano,Que aun a pesar de tu indulgencia,He dejado un ósculo en tu mano. Y tu alma se lleno  de flores,Como en los cuentos de hada,Como al arco iris y sus colores,Amé desde allí... tu alma. Ya no hay tiempo,Las lágrimas llegaron En el mas oscuro momento. Hoy no salió el sol,Ya no hay respuestas,Solo hay silencios. 
Brillan  tus  ojos   al  reflejarse  en  los  mios.Poseen  paisaje  propio,Moran  en  ellos   las  aves  que  vuelan,Viven  en  eterna  compañia.La  soledad  fue  desterrada,  fueron  vestidos  con  traje  de  ilusion.Mirarte   es  contemplar  una  llamarada,sin  extincion.Sosiegas  el  alma  de historias  pasadas,Debo  entender,cruce  mi  limite  combativo.Destronaste  mi  olvido.      
TUS OJOS
Autor: Elvia Gonzalez 
En: Poesía 
14 Lecturas
Todo se haya en constante cambio.Los hay lentos y los hay rápidos.Los hay profundos y los hay superficiales.Existen cambios que no podemos percibir de ninguna forma a simple vista, como aquellos que suceden a nivel molecular o los que sufre el universo mismo a cada segundo.Así igual pasa con nosotros mismos.  Nos transformamos constantemente, sin detenernos. Yo no soy la misma que hace un minuto ni mi yo actual es la persona que seré en media hora.Todo esta en movimiento. Cambian las montañas,  los ríos, las creencias con los años; y cambia la vida en un segundo. También, es cierto, hay cambios que asi lo parecen,  pero que solo son espejismos propios ante situaciones que nos desbordan. Creemos que cambiamos, pero no es así, aunque la semilla de la transformación esté implantada  ya esperando por brotar. Por el contrario, también hay cambios que son tan imperceptibles, que llegan tan silenciosa y lentamente, que nunca nos damos cuenta de ellos hasta que un día nos detenemos y pensamos: "yo era asi?".Somos energía mutando.Si nada cambiará, como podría haber evolucion? 
Mutar
Autor: Agus 
En: Ensayos 
12 Lecturas
Hay luces que brillan aún en medio de tanta oscuridad, luces que al verlas opacan hasta al mismo sol, esas luces que dejan una estela a su paso, de esas que cuando llegan no se van, no las puedes olvidar por mucho que quisieras.. luces que levantan al caído, al derrotado, luces que van más allá de lo efímero y se quedan por toda una eternidad a tu lado...Que cómo podemos ver esas luces, te preguntarás, muy fácil, mira a los ojos la próxima vez que te cruces con alguien y encontrarás en lo más profundo de su ser algo pequeño pero muy muy brillante, no tiene perdida, eso es una luz, quizás no todas brillen porque hay luces apagadas que necesitan ser encendidas, pero te aseguro que una vez encendidas nunca más dejan de brillar. Yo las veo a diario con diferentes colores, tamaños, formas, y apariencias. Las veo y cada vez son distintas, son tan distintas que te asombras de su belleza. 
Mis luces favoritas..
Autor: Victoria 
En: Poesía 
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Leyendo la prensa, tras los resultados del #plebiscito, llama la atención una frase del ministro Lucas Palacios: "Chile es uno de los países más complejos para invertir en el mundo, lo cual nos deja en una situación de desventaja respecto de las #inversiones que queremos gatillar, tanto por nacionales como por extranjeros". (Diario Financiero).Junto a esta frase, el secretario hace un análisis respecto de la necesidad de promover la inversión en un contexto en el que tras el plebiscito,  la incertidumbre, se instala en la #economía chilena. Son numerosos los artículos que hablan de lo mismo.Básicamente, prestigiosos analistas hacen oscuros vaticinios del futuro de Chile a partir del resultado de ayer, basados en un resultado que coloca a Chile en un escenario incierto, en el que los inversores extranjeros se restringirán en sus apuestas por #Chile.Así el escenario, la #recuperación del empleo que estábamos viendo en el último tiempo, puede perfectamente revestirse, y generarse nuevamente una contracción que impida al país crecer. La pregunta que surge es qué harán los miles de #trabajadores que buscan empleo este tiempo. Se refugian en estos análisis catastrofistas o continúan su misión por encontrar #trabajo? Que harán las empresas? Seguirán abriendo nuevas vacantes, o ante los rumores tomarán una conducta conservadora y se abstendrán de abrir nuevas puestos de empleos? Tomarán las #empresas algún riesgo, o mantendrán a los miles de trabajadores en la incertidumbre de la que tanto hablan los medios hoy, y que sólo logra fomentar mayor desánimo y pesimismo en la difícil tarea que tantos chilenos tienen día a día, que es levantarse y trabajar para encontrar un #empleo? Todo depende. También hubo miradas optimistas, medios como El Mostrador lo destacaron: "El histórico plebiscito no solo fue noticia en Chile. Medios internacionales destacaron la masiva votación que se produjo en las urnas, con la idea principal de que -con la redacción de una nueva Carta Fundamental- se desecha por completo la herencia del dictador Augusto #Pinochet, quien promulgó esta norma en 1980.El medio público alemán Deutsche Welle tituló “Chile entierra la Constitución de Pinochet y abre ruta para actualizar su democracia”, destacando que el país dio el domingo el “carpetazo al último remanente de la dictadura con una contundente votación”.  “Si bien Chile ha vivido treinta años en democracia, las reglas por las que se rige fueron establecidas todavía durante la #dictadura, y la nueva realidad abierta tras el aplastante triunfo cosechado por la ciudadanía en el plebiscito termina de sepultar un régimen del terror que dejó más de 3.200 muertos y la violación sistemática de los derechos humanos”, destaca DW.En BBC también pusieron el foco en lo que pasa en Chile y se preguntan “¿qué pasa ahora y por qué es un hito mundial?” esta abrumadora victoria del Apruebo.BBC también subraya que “tildar de histórico lo ocurrido este domingo en Chile no es un cliché: es la primera vez en la historia del país en que la #Constitución será redactada por una asamblea completamente elegida”.Quizás, en un su necesidad de supervivencia, las empresas mantengan una actitud positiva y vayan por sobre las miradas catastrofistas, quizás vean en la actual realidad una necesidad imperiosa por salir adelante y miren al frente, demostrando al mundo que es posible y por sobre estos vaticinios, porque la necesidad de sobrevivir y crecer es más poderosa que la incertidumbre, y el cuidar lo que tienen y seguir haciendo crecer al país es una forma de demostrarlo.
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