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  Bares, gente caminado, palomas caminando por el ardiente suelo y unos niños jugando a las bolitas; ese es el escenario de la plaza que frecuento durante las tardes de verano después de salir de mi trabajo. En cada minuto que paso sentado siento que me entero de todo sin siquiera quererlo, sé del acontecer nacional e internacional como de las copuchas de la cuadra, resulta muy fácil alcanzar el mundo sentado que corriendo. Nada ponía romper mi calma, mi paz y relajo máximo después de una semana agotadora en lo laboral y lleno de problemas con escasas respuestas; todos me conocen como “lucho”; ya me acostumbre y que creo que le he tomado cariño a mi apodo desde que quede ciego a causa de un accidente cuando niño, puede sonar raro pero después de eso la gente me acepto y fui parte de una sociedad que antes me veía como un extraño. Durante cada jornada de descanso agitaba mi bastón, prendía mi celular con radio y escuchaba una bachata de nombre “Bachata en Nueva York”; cantaba tan fuerte y afinado que mucha gente a mi alrededor bailaban tan felices que yo sonreía con cada estrofa, una sensación rara pero mágica a la vez. Instante que fue aún más sublime cuando sentí que alguien tomo mis manos, me levanto del asiento, me saco mis lentes (fieles compañeros y parte de mi armadura frente a una sociedad injusta y discriminadora) y sin poder hacer nada sentí su aliento sobre mi rostro y comenzamos a bailar. Cada marcación era un nuevo desafío para mí, no sé quién me tomo y yo sólo deje que mis manos y deseos se adueñaran de mi cuerpo e hicieran que ese baile sea el mejor de mi vida y el que hace mucho tiempo soñaba, en la mitad de la canción note que ella se acercaba más y más, yo empecé a dudar de sus intenciones, mi pasión bajaba drásticamente y apareció el miedo a lo desconocido y quedando sólo 30 segundos para terminar la canción me separe de ella gritando “Porque me ilusionas”. Insistí dos veces con la pregunta, no se escuchó respuesta alguna, preso de mis sospechas busque un asiento rápidamente y revise mis cosas, monedero, tarjeta bip, imagen de la virgen del Carmen, llaves de la casa; cuando sentí que todo estaba en mi bolso decidí marcharme sin antes escuchar un nombre fuerte y claro. Órnela es mi nombre y te ofrezco mi confianza como señal de paz a tus miedos me dijo, yo quedé atónito frente a este claro mensaje de tranquilidad y solo le respondí en un tono rabioso, ¿Dónde están mis lentes?; ella me dijo que no es necesario ocultar en tus gafas la pureza y belleza de un alma buena y bondadosa; antes esto, me exaspere aún más y tome mis cosas e intente irme por segunda vez tan rápido como pude pero una mano se clavó mi mejilla y en un solo movimiento me hizo poner en duda todo sobre mi, un cálido beso le dio vida a mi cuerpo y por un momento pensé que al cerrar y al abrir mis ojos podría ver a quien por un momento me ha devuelto la vida. Nada hacía presagiar que ese encuentro sería el inicio de una larga conversación que duro por horas, se apaciguaron los ruidos de la ciudad y quedamos los dos solos en la plaza que sirvió de cárcel, pista de baile y en el living de mi casa donde recibo a quien quiera compartir un grato momento.  
Mi bendición
Autor: Andrés 
En: Cuentos & Historias 
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Andaba atado de pies y manos... solo, masticando el ruido del día y su deseoera dibujar una puerta en cada esquina, para perderse, para cambiar de estado, de realidad y casi siempre lo conseguía, no tenía nada y lo tenía todo.Se sentaba en el andén, a ver pasar los trenes, charlaba con algún que otro pasajero y muchas personas lo miraban con desprecio, (menos los niños, que le solían sonreir).Juntaba las colillas de los cigarrillos y hacía unas curiosas esculturas, que siempre terminaban en figuras pretenciosamente humanas, que se peleaban entre sí... y todo ésto ocurría, porque él odiaba el pucho.Por otra parte, le gustaba juntar tapitas de plástico, llaves viejas... y las llevaba a la puerta de una escuela, donde las recolectaban para hacer donaciones, etc.Un tipo raro... no por este tipo de cosas, sino porque como nos suele pasar a todos, tenía días buenos y días malos... pero los días malos, ¡eran muy malos!, pésimos, casi siempre jugaba a asesinar a su sombra, gritaba groserías por ahí... y bebía mucho.Resulta que un día... (en uno de esos días malos), estaba sentado en el andén, sin ganas de nada, escupiendole al viento y de repente, aparece la mujer más hermosa de su vida, digo de su vida, porque ya la había visto en Constitución, hace algún tiempo y se habían sonreido... pero nada más.Ella bajó del tren, como escapando de alguien y se sentó al lado de él y le dijo...- ¡Yo te conozco!... ¡¿qué te pasó?!.- Y... la muerte.- No, no... a vos lo que te pasó, es el chupi, ¿no?.- Entre otras cosas...- Bueno mirá, yo no estoy mucho mejor que vos, tuve mis mambos y mi pequeño infierno, pero si querés... nos vamos juntos en el próximo tren.- No sé... me parece un poco raro ésto, nos vimos una vez y no sé como te llamás, ni nada y te querés ir conmigo... ¿quién sos?.- Me llamo Flor... un gusto, ¿y vos?.- Yo me llamo Pablo, bonita.- ¡Ja!, ves... ¡ya nos presentamos!, y te me hiciste el galán, ahora rajemos en el próximo tren... ¡dale!, ¡vamos!.- ¡¡¡Basta!!!.☆ Aquella tarde, Pablo gritó como nunca, tuvo una crisis nerviosa, fue detenido por la policía y a las 3 horas, estaba de vuelta en las calles, listo para empezar a vivir.Lo primero que hizo, fue a contarle a su amigo, (el kiosquero frente a la estación de tren), que ella era Dios... y que le dijo que deje la bebida, que suba al tren y vaya a buscarla.Dicen que Pablo tuvo un hermoso hijo, con la mujer de sus sueños.
El tipo quería aprender a comer, a beber, a respirar, a relacionarse con el mundo, en síntesis... a vivir. Cuando le contó todo esto, a unos conocidos de la cuadra, lejos de entenderlo, se burlaron de él y le dijeron que no sea pelotudo, que salga más, que se busque un buen culito y que así, se le iban a pasar todos los problemas.Entonces Jorge, sin dudarlo, les hizo caso, ¡salió a romper la noche!, se vistió de alguien que no era, cambió su perfume, su paso al andar y sobre todo, salió a mojarse los ojos, con la baba de un mundo de cartón, (que hasta esa noche, era un terreno totalmente desconocido para él).¡Se emborrachó como nunca!, se burló de los dientes de la mesera, de la cara del dueño del lugar y se llevó de prepo a una mina del brazo, que causalmente, estaba tan perdida y borracha como él.Sin mucho qué decir, fueron al departamento de ella, que quedaba por Palermo, a unas 10 cuadras del bar y empezaron a violarse mútuamente, como si los dos quisieran escapar de algo aún más grave; su vida.Luego de 2 o 3 polvitos, ella le dijo... "¿Sabías que todavía no se ni siquiera tu nombre?", a lo que él respondió, riéndose:- "Soy Jorge, un gusto... ¿y vos, cómo te llamás, pecosa?".- Yo me llamo Carla, ¡y no me digas pecosa!, que lo odio... así me decía mi papá.(Jorge totalmente en pelotas le dice):... ahora que ya no somos desconocidos, contame algo de vos, Carlita:¿Trabajás... estudiás... choreas?, ja, y ella muy seria le responde: "no trabajo, ni estudio... robo".- Jajjaaja, ¡dale!, a ver... ¿qué robas... corazones?.- No. Robo la alegría de los perdidos, de los que nadie ve, de los que no se quieren a sí mismos y si vos y yo nos conocimos, ¡por algo debe ser!, ¿no?.- Jaaa, ¡dejate de joder, boluda!, qué vas a chorear vos, si pesás 40 kilos, mojada... no te hagas la misteriosa, que no te sale.- Mirá Jorge, no peso ni siquiera eso, vos no me conociste en el bar, no me besaste, no me tocaste y si esta fuese mi casa;¿por qué hay fotos tuyas y de tu familia acá?.- ¡¡¡Pará, pará!!!, ¡¿qué mierda me pasa?!, estoy un poco mareado.- ¡¿Con quién hablás Jorgito?!, ¿tenés fiebre?.- ¡Hablo con vos, la puta que te parió!, ¡rajá de acá, loca de mierda!.- Yo me iría, nene... pero no puedo, vos te tenés que ir, mirate lo que sos... ¡sos un pichón de persona!, estás desnudo, con una botella de whisky en la cama, ¡y solo!, como cuando estabas en la panza de tu mamá, pero ahora sí estás solo... ¡bien solo!.- ¡¡¡Te voy a cagar a trompadas, hija de puta!!!.- ¡Pero mirá qué bonito, el señor!, amenazando a una mujer... va... ¿soy una mujer o soy vos?... ¿o vos sos yo?.(De repente Jorge la intentó agarrar del cuello y nada... era etérea).- ¡¡¡Dejame en paz, conchuda!!!, volvete al bar de mierda de donde saliste.- ¿De verdad todavía crees que saliste a romper la noche, Jorgito?, jaaa... ¡si hace 10 años que estás guardado, cagón!.- ¡¡¡¿Yo cagón, hija de puta?!!!, ¡¡¡ahora vas a ver!!!.* Jorge fue encontrado sin vida, en su casa de Palermo, dos días después del triste final, con un revolver cerca del cuerpo, que había heredado de su padre, Carlos, el pecoso.
“UNA MAÑANA SIN SOL”   Teatro   De HECTOR OLIBONI     PERSONAJES:   PATRICIA: Actriz WALTER: Director de teatro     Esta obra recibió fue premiada en el concurso organizado por el grupo El Galpón de Montevideo y la Municipalidad de la misma ciudad, en ocasión de celebrarse los 50 años de la fundación del teatro.   Fue estrenada en Argentina, Cuba, Perú y Francia   PRIMER CUADRO     (Buenos Aires. Década del 90. Otoño. Escenario de un pequeño teatro independiente. Si el espacio lo permite, pueden ubicarse elementos desordenados de una futura puesta. El lugar debería estar débilmente iluminado por una supuesta fuente de luz natural. Entre las sombras se divisa a Patricia, durmiendo en  el piso, cubierta por una manta. Como almohada utiliza su propia cartera. Por encima de la manta sólo se puede ver un mechón de cabellos negros. Entra Walter, entre 60 y 65 años, bigotes y pelo entrecano, con anteojos descuidadamente colocados sobre la frente, y un cigarrillo entre los labios. Observa el lugar entrecerrando los ojos con expresión de enojo. Camina unos pasos y casi tropieza con el cuerpo de Patricia. Se le escapa un insulto. Se contiene. Se agacha y mira más atentamente)   WALTER:                   ¿Pero qué estará haciendo aquí? ......   (Se acerca más y la observa un largo rato. Su mano se extiende hacia el cabello que sale de la manta pero se contiene. Se queda con la mano detenida en el movimiento. Se decide y la acaricia con ternura. Ella no se mueve. Walter se levanta con un suspiro, se saca el cigarrillo de la boca y recorre el lugar. Vuelve. Se inclina y la toca delicadamente en el hombro, moviéndola con suavidad)   WALTER:                  Patricia.....despertate.......Vamos.....despertate.........Es casi el                                                                        mediodía.....Vamos....   (La mueve con un poco más. Ella se resiste . Se coloca de espaldas, protesta)   WALTER:                  Vamos.......hay que levantarse......¿Qué estás haciendo aquí?.....   PATRICIA:                Quiero dormir.....   WALTER:                  Dejándose de descansar. No es hora.....Levantándose....   PATRICIA:                (Mientras se estira)  No queriendo......   (Walter se levanta y le coloca el pie en la cola)   WALTER:                  Levantándose...El escenario no es para dormir. Es para.....   PATRICIA:                Ruso, por favor! Un poco de misericordia. Un cachito más   WALTER:                 Nada de eso. Levantate......¿Qué es eso de venirse a dormir aquí?                                     (Pausa)  Tengo que empezar a arreglar esto...Mirá...Mirá cómo                                     dejaron todo.....Claro tiren todo por cualquier lado que después                                     viene el ruso a ordenarlo.....Más que director parezco un  cadete.            (Camina enojado hacia un costado).   WALTER:                  Mejor que te levantes porque ahora  voy a prender todos los                                      tachos.........   PATRICIA:                Por Dios no Walter......Un cachito más..   WALTER:                  No!   (Sale. Pausa. Se empiezan a encender los focos uno tras otro produciendo un aquelarre visual en el escenario. Se escucha la risa de Walter. Patricia se estira y se sienta. Es una mujer de cerca de 35 años, envejecida y con marcas de mala vida en el rostro. Morena, de singular belleza y con ojos profundos y negros. Su ropa está absolutamente desarreglada. A pesar de las señales de abandono, todavía su cuerpo transmite una potente seducción)   PATRICIA:                Ya está.....(Grita) Ya está..... Estoy despierta ruso cabrón...   (Se detienen los movimientos de luces. Sólo queda una blanca iluminando el espacio. Ahora se puede ver mejor a Patricia. Se queda sentada con la mirada perdida en las sombras de la platea. Está tensa  Mira a su alrededor. Entra Walter absolutamente divertido. Se quedan los dos en silencio. Pausa)   WALTER:                  ¿Estás bien?   PATRICIA:                Más o menos. Me duele un poco la cabeza.   WALTER:                  Nervios. Ya sabés.   PATRICIA:                Sí.                                WALTER:                          ¿Porqué viniste a dormir aquí?   PATRICIA:                En la pieza no podía....Me rondaban las palabras. Me envolvían.                                               No me dejaban tranquila...Las traje aquí.    WALTER:                  ¿Y se calmaron?   PATRICIA:                Si...Después de un tiempo me dejaron tranquila. Pero me costó.   WALTER:                  (Pausa. Mirándola sin saber cómo decirlo) Anoche....te fuiste                                      a la cama sin...   PATRICIA:                Sin nadie. Hace tiempo que no....... Y basta de preguntas                                     ¿Quién sos?  ¿Un botón?    WALTER:                  No. Walter, alias el ruso. Y te conozco hace mucho tiempo                                     Y no hablaba de compañía....   PATRICIA:                Entendido jovato.(Rápida)  Es en broma....   WALTER:                  No recules. Es la verdad. Andá a ver si podés darte una ducha. En                                      una de esas te despertás. Ahora te preparo un café fuerte..   PATRICIA:                ¿Venís conmigo?   WALTER:                  ¿Qué?   PATRICIA:                Podés enjabonarme la espalda.   WALTER:                  El......cu...erpo  te voy a enjabonar   PATRICIA:                Bárbaro! Me interesa (Pausa)....Hasta luego..........                                      (Cuando está por salir se vuelve con una pose seductora) ¿Lo                                      pensaste bién? No todos los días vas a tener una  propuesta como                                    esa.                                                WALTER:                  Cortando. No estoy para bromas. Tengo que laburar. Mirá qué                                     quilombo es esto!   PATRICIA:                 No era una broma....   (Sale. Walter serio se sienta en algún trasto, saca un cigarrillo y lo prende. Se queda observando el fuego hasta que se quema.)   WALTER:                  Hay que ser boludo!......Walter, Walter siempre pensando. Pará la                                      máquina, como me decía  el viejo.  “Te va a salir humo de tanto                                      pensar”.   (Comienza a ordenar el lugar. Encuentra en el piso un muñequito. Lo levanta y lo mira con interés. Vuelve Patricia y lo observa en silencio. Pausa)   PATRICIA:                Me lo regaló Esteban....   (Se acerca y le saca el muñequito con delicadeza)   PATRICIA:                ¿Es hermoso no es cierto? Lo traje para que me de suerte.   (Pausa. Walter la mira largo)   WALTER:                  ¿Qué pasó?   PATRICIA:                No había agua.   WALTER:                  Carajo! Siempre lo mismo....Bueno después lo veo....   (Patricia sigue ensimismada con el muñeco)   PATRICIA:                El decía que no había que ser supersticioso. Pero igual me lo                                     regaló. Porque yo creía, dijo.   WALTER:                  Un buen gesto.   PATRICIA:                Si. Era muy tierno a veces.   (Pausa)   WALTER:                  Patricia… ¿cómo anda la letra?   (Patricia lo mira sorprendida y larga la carcajada)   PATRICIA:                ¿La letra? Dijiste la letra? ¿No puedo creerlo...Mis oídos no                                      pueden haber escuchado ese sacrilegio...   WALTER:                  Cortando  Se me pegó. Todos estos actorcitos nuevos dicen                                     “la letra”, y se me pegó....   PATRICIA:                (Con afectación, intentando imitar a Walter)  “Decirle letra a un                                      texto teatral es un sacrilegio”   (Tiene un ataque de risa, que poco a poco es tapado por la tos)   WALTER:                  Ahí tiene. Un castigo divino....Querer gastar a un humilde teatrista                                     merece la ira de los dioses.   PATRICIA:                Si señor! Letra!  (Vuelven las risas y la tos) Dame un pucho   WALTER:                  No te conviene....   PATRICIA:                Tantas cosas no me convienen...No me convinieron..... Dale!   (Walter le prende un cigarrillo y se lo pasa)   WALTER:                  Te va a arruinar la voz.   PATRICIA:                Y a vos los pulmones (Pausa) ¿Te parece que hice mal?   WALTER:                  ¿De qué hablás?   PATRICIA:                De la obra.   WALTER:                 Ya charlamos  de eso.   PATRICIA:                ¿Cuándo es el estreno?.   WALTER:                   (Dudando) En un mes, un mes y medio  mas o menos. Estoy                                       esperando......un subsidio, un préstamo...para fijar la fecha.   (Pausa)   PATRICIA:                 ¿Y si no puedo? ¿Y si no puedo ruso?   WALTER:                   Dejate de joder.....   PATRICIA:                 No puedo....Tengo miedo.   WALTER:                   Yo también. Todos tenemos  miedo antes de un estreno. Nos                                       jugamos mucho con esto. Sabés que la sala está en peligro   PATRICIA:                  Tengo mucho miedo Walter...........Lo siento en todas partes. En el                                       estómago, en la boca, en la garganta......Y no sé hacer para                                        manejarlo.                          WALTER:                    Basta! No empecemos de nuevo!   PATRICIA:                  Lo intento ruso. Pero cuando se acerca la fecha....   WALTER:                    (Contenido) Todavía falta bastante para el estreno.                                       (Pausa) Cuando se acerca la fecha nos ponemos todos nerviosos                                        Vos, yo, lo otros actores, el gato...Todos  Es parte de la cosa.                                PATRICIA:                  Disculpame....No te enojes...No quiero que te enojes. Sólo nece-                                       sitaba contarte....   WALTER:                    Cortala de una vez!. Estoy harto de escucharte hablar del........                                         (Se contiene con esfuerzo)  ¿Te ayudo con el texto?.....Dale....   PATRICIA:                   Si vos me gritás ya no sé qué hacer......   WALTER:                     Disculpame....Yo también tengo lo mío........                                                         PATRICIA:                   ¿Vos también…. tenés miedo?    WALTER:                     ¿Quién? ¿Yo? .........A veces   PATRICIA:                   ¿Y qué hacés....?   WALTER:                     Silbo..o canto.....Y camino…camino mucho….   PATRICIA:                   ¿Y eso te ayuda?                               WALTER:                     Si...aunque parezca boludo. Cuando era joven, allá en la                                         prehistoria, (Patricia se ríe) y volvía muy tarde después de los                                         ensayos....tenía que caminar un montón de cuadras desde la                                         estación del tren hasta mi casa...no tenía un mango....y entonces                                         caminaba por el medio de la calle silbando algún tango....                                                               A veces todavía lo hago. Aunque ahora es casi imposible. Te ponen                                         un chumbo en la cabeza, y por ahí si no tenés suerte  te pasan para                                          el otro lado   PATRICIA:                    El miedo es contagioso ruso, como la gripe......la tos convulsa o                                          ..... (Pausa. Se  miran) Mi mamá me llevaba a la estación del tren                                           cuando tenía tos convulsa. Decía que el humo de la locomotora   me iba a  curar. Mirá lo que son las supersticiones .   WALTER:                      Debías ser muy chiquita.. Porque eso de las......locomotaras                                          con humo es casi de la prehistoria. Además, o eran supersticiones.   PATRICIA:                    (Lo mira)  Ahora tenemos las vacunas. (Pausa) ¿Y  en los                                          muñequitos que traen suerte crees Bakunín?   WALTER:                      Ojalá!   PATRICIA:                    ¿Qué?   WALTER:                      Que trajeran suerte....y  que fuera Bakunín....Pero este no es su                                         tiempo…. Bueno empezamos o no con el texto?   PATRICIA:                    Creo que no voy a poder Walter....Estoy fría por dentro....Si                                        pudiera...(se queda mirándolo)   WALTER:                     ¿Qué?   PATRICIA:                   Calentarme un poco   WALTER:                     (Pausa) No es la mejor manera.   PATRICIA:                   Un poquito..No puedo ruso.....Se me llena la cabeza con palabras                                                                     Se me cruzan las palabras....Y las imágenes....También las                                        imágenes....No sé que me pasa ruso. Ahora no es lo mismo que                                                                           cuando se lo llevaron a Esteban. Pero…no sé si es tan diferente.                                        Lo que está pasando me da miedo…Ahora los perdonan a todos.                                       Me siento mal…Es como que todo lo que pasó no sirvió de nada                                       ¿Para qué todo ruso? Después de lo que sufrimos, después del                                       nunca más, ahora este maldito turco nos vuelve a cagar. Y tengo                                       miedo de nuevo. Y siento que cuando suba al escenario me voy a                                       morir de miedo. Que van a aparecer otra vez y se van a llevar otra                                       vez a Esteban…(Pausa) Necesito un poco de ayuda….calentarme..                                       …por favor…por favor ruso….                                          WALTER:                      Sos.....(Se contiene)   PATRICIA:                    Ruso   WALTER:                      Una.....  gran boluda. Yo jugándome por vos. Por  tu talento                                                                               tu...talento carajo. Que lo tenés. Y mucho!...y vos.........Me lo                                          habías prometido...   PATRICIA:                    Lo siento   WALTER:                      Lo siento una mier...coles....¿Qué hacemos con lo siento?   PATRICIA:                    Walter.....   WALTER:                      Una gran boluda.....Estoy podrido...Harto...¿Porqué .......porqué                                                                  lo hacés?.....   PATRICIA:                    Ruso...por favor......Si vos me gritás me quedo vacía No tengo   ganas de nada...   (Pausa. Walter se acerca y se sienta cerca de ella)   WALTER:                      A veces me canso. Me canso... Perdoname.....¿Estudiaste? Es                                         el único problema Patri. El personaje lo tenés Tenés que memo-                                         rizar el texto. ¿Me escuchás?   PATRICIA:                    Te escucho...te escucho.   (Pausa prolongada)                                          Me estaba acordando de la primera vez que nos vimos. Te                                          fui a ver con una carta de....alguien, una recomendación, no me                                              acuerdo ahora de quien. Recién egresaba del Conservatorio.                                          Estabas arreglando los tachos como vos decís. Me miraste como                                          si miraras un árbol.   WALTER:                      No es cierto.   PATRICIA:                    Leiste la nota. Me volviste a mirar, me hiciste sentar                                          en una butaca de la platea y me largaste el sermón.   WALTER:                      No es cierto!  Hablabas tanto y tan ligero que no me dabas tiempo                                         para meter un bocadillo. (Riéndose) “Yo quiero ser actriz, quiero                                         estar sobre un escenario....Estoy estudiando  danza, canto,                                         foniatría, esgrima, literatura hindú.” Y todo sin respirar   PATRICIA:                     (Riéndose también) Estaba tan ansiosa.....(Pausa) Al final me                                         hiciste  entrar en la obra. Un Lorca me acuerdo. ¿Cuál era)   WALTER:                       Bodas....   PATRICIA:                     Cierto....y me diste la novia...Un personaje importante....   WALTER:                       Y lo hiciste muy bien.....como vas a hacer ahora la Julia de                                          Strindberg. Sólo falta que te pongas las pilas.   PATRICIA:                     Me  sorprendés ruso. Tu lenguaje se está actualizando....¿Qué                                          influencias tenemos? Alguna actriz joven...una estudiante...                                                                                   WALTER:                       Mi nieta...Es estudiante de teatro. Y una gran admiradora                                           tuya....   PATRICIA:                      Si no me conoce. Nunca me vió....   WALTER:                        Si te conoce. Yo le conté.....Y una vez te vió..Era muy                                           chiquita....Yo la llevaba conmigo al  teatro siempre que                                           podía.....¿Te acordás?...¿En Raíces.....?   PATRICIA:                      Si...dirigida por Esteban.....(Pausa) No me acuerdo muy                                            bien....Está como muy lejos....Sólo me acuerdo que la dirigió                                            Esteban. Fue una de las últimas...(Pausa)Ruso. No creo que                                            pueda....   WALTER:                         Si..Vas a poder. Vamos a poder. Vos sos una gran actriz carajo!.                                              Hiciste  grandes personajes...fuiste reconocida…importante   PATRICIA:                        Hice....hace siglos....antes. Antes de lo de Esteban …Ahora es                                             como que algo se rompió aquí adentro Como si un gran hielo                                             me congelara el alma y me  impidiera recordar las palabras. Me                                             rondan, están a mi lado pero cuando las necesito se esconden.                                            Se escapan.....se  me escapan.   WALTER:                          Es sólo una cuestión de trabajo Patricia.   PATRICIA:                        (Imitándolo) De trabajo, de estudiar, de romperse el culo....   WALTER:                          De estudiar, de romperse el culo...De sacar de adentro lo que                                             tenés guardado.(Pausa) Te estamos esperando .   PATRICIA:                        ¿Quiénes?                                            WALTER:                          Todos   PATRICIA:                        Ese es el problema...   WALTER:                          ¿Cual es el problema?   PATRICIA:                         Lo que todos esperan de mi. Lo que todos me exigen.......                                              .....me piden, me exigen, me lo recuerdan a cada momento.                                              “Tenés que salir...tenés que trabajar...Tenés que dejar de                                              tomar...Tenés que....Tenés que...tenés qué...tenés que......Vos                                              también esperás.....   (Pausa larga)   WALTER:                          ¿Hay alguna otra posibilidad....? Muchas veces me hice esta                                              misma pregunta Patricia. El mundo es así y los seres humanos                                              somos así. El teatro y los teatristas también. No hay otra                                            salida más que.....hacer.... probarse. Lo demás es.....apagar el                                            fuego, dejarse morir.   (Patricia lo mira. Se levanta, busca en su cartera un pequeño espejo. Se estudia)   PATRICIA:                        Estoy llena de granitos....Voy a tener que ponerme mucho                                            maquillaje para taparlos....¿.No te parece?   WALTER:                          No.  Creo que estás hermosa.   (Patricia lo mira)   PATRICIA                         Lástima...Una gran lástima...¿No es cierto Bakunín?   WALTER:                         ¿ De qué hablás?   PATRICIA:                        De la vida....de nosotros..... ¿Porqué?   (Lo mira fijo. Walter se queda en silencio. Gira y acomoda algunos trastos. Patricia va hacia él y lo abraza desde atrás)   PATRICIA:                        Perdoname Walter. Se que estoy jodiéndote.   WALTER:                          No digas boludeces....   PATRICIA:                        Es la verdad......¿Porqué cuernos no estaremos separados?.....   WALTER:                          ¿Cómo?   PATRICIA:                        Claro. Los felices con los felices. Los sanos con los sanos,                                             los infelices con los de su  misma clase......Los locos y los                                             enfermos juntos, como en un gheto. Sería menos cruel. ..   WALTER:                          Eso es basura.                   PATRICIA:                        No sufrir ruso...No sufrir.....Hay cosas que no se pueden                                            cambiar. Que siempre van a seguir igual. Luchar es como                                            estrellarse contra los molinos de viento.   WALTER:                          Eso es demasiado rebuscado y...   PATRICIA:                        ¿Cobarde?   WALTER:                           No. No quise decir eso. Pero el hombre tiene que                                              luchar. Siempre. Aunque sea para sobrevivir.   PATRICIA:                         Muy emocionante.....                                         WALTER:                           Vivir....vivir....actuar. ¿Qué queda sino?   Lo importante es                                               vivir con un ideal, con un proyecto....   PATRICIA:                          Por eso perdiste todo. Tu casa, tu familia....Perdoname...   WALTER:                            No...Si...es la verdad.   (Patricia se acerca y lo abraza. Lo besa en la mejilla. Walter no se siente muy cómodo)   PATRICIA:                         Ya te pusiste duro.....   WALTER:                           Pero no. ¿Qué decís? (Se aparta y cambia de tema) Siempre                                               me engañaron...O me engañé.   PATRICIA:                          Yo no.   WALTER:                            No vos no. Bueno, dejémonos de filosofías.   PATRICIA:                           A trabajar                                              WALTER:                             Eso. Buscá el texto.                                        PATRICIA:                           Necesito creerte...Espero que no ....que no sea compasión..   WALTER:                             No digas ......   PATRICIA:                           Mi vida depende de esto. Si no tengo más teatro......no tengo                                                más nada.   (Los dos se miran. Walter se separa y comienza a caminar. Patricia lo sigue, le toma una mano y se la pone sobre su pecho)   PATRICIA:                          ¿ Lo sentís?   (Walter asiente y retira la mano)   WALTER:                             Nos pasa a todos   PATRICIA:                           ¿A vos también? Dejame ver   (Se acerca para ponerle la mano en el pecho pero él se escapa. Hay un juego  hasta que Patricia se detiene cansada. Después ella lo mira como rogando)   PATRICIA:                           Por hoy solo ruso...Te juro.....   WALTER:                             No jurés. Es peor.....   PATRICIA:                           Ya vuelvo.   (Sale. Walter se queda mirando el piso fijamente. Después comienza a acomodar de nuevo los elementos. Patea algo con rabia)   WALTER:                             La puta madre....   (Sigue acomodando)     WALTER:                            Algunos nacemos con las estrellas mal ubicadas.   (Vuelve Patricia)   PATRICIA:                            ¿Vino alguien?   WALTER:                              No.   PATRICIA:                            Raro.   WALTER:                              ¿Qué cosa?   PATRICIA:                            No nada. (Walter la mira) Creí oir voces.   WALTER:                              No te des manija. Oíste una voz. La mía.   PATRICIA:                            ¿Te dedicás a hablar solo ahora.? Esa es nueva.                                   WALTER:                              No tanto. A veces canto solo....   PATRICIA:                            Mientras puedas cantar .   WALTER:                              Si.....Es bueno para no volverse loco O enojarse mucho...   PATRICIA:                            Aguantame por favor...Hasta el estreno...   WALTER:                              Bueno...vamos a la le....al texto.   PATRICIA:                            (Riéndose) Se lo voy a contar a tu nieta....y a esa chiquilina                                                  que debe andar dando vueltas por allí....¿No es cierto?   WALTER:                              No hay nadie dando vueltas Patri. En serio. Ya soy                                                  abuelo....   PATRICIA:                            Hace tiempo...Y sin embargo las batallas siempre                                                 existieron. ¿No veterano...?.   WALTER:                              No existieron. Vos las inventás.   (Pausa. Patricia lo mira profundamente)   PATRICIA:                            ¿Porqué conmigo no?   WALTER:                              Patricia...No es el momento...   PATRICIA:                            Nunca fue el momento....Me gustaría mucho...pero mucho                                                 Walter...que me lo dijeras.......   (Se miran. Silencio incómodo)   WALTER:                              ¿Cual es la parte que más te cuesta?   PATRICIA:                            (Tras una pausa) Todas.....   WALTER:                              Está bien....Pero debe haber alguna más jodida que otras...   PATRICIA:                            Quizá la escena anterior a ser seducida No sé porqué ...   (Se interrumpe y lo mira con picardía)                                                 en realidad debe ser porque me gustaría que pasara.   WALTER:                               Patricia!   PATRICIA:                             (Falsamente ingenua) ¿Qué?.   WALTER.                               Nada.¿Empezamos?   PATRICIA:                             Cuando vos quieras...mi amor.   (Intenta acercarse pero Walter se corre)   PATRICIA:                            (Enojada) No muerdo!   WALTER:                              ¿Qué parte exactamente?.   PATRICIA:                            Ya te lo dije!. ¿Y porqué no está el actor?   WALTER:                              ¿Porqué?   PATRICIA:                             Estamos siempre solos. (Pausa) No está Juan ni Cristina.   WALTER:                               Te dije que están apalabrados. Estoy esperando que salga                                                  el subsidio....   PATRICIA:                              ¿Qué subsidio?   WALTER:                               Me prometieron que cuando salga la ley de teatro                                                  tendremos   PATRICIA:                              Si el hijo de puta de Menen la vetó…   WALTER:                                Pero vamos a insistir…se va a volver a votar.,…¿No                                                pensarás que te estoy mintiendo…..?   PATRICIA                            ¿Que querés aprovecharte de esta débil doncella? No. No                                                creo. Ya tuviste varias oportunidades y...   (Walter muy enojado va a salir)   PATRICIA:                              ¿Adónde vas?   WALTER:                                A buscar los libretos.   (Sale furioso. Patricia se queda riendo. Se detiene de pronto con una mueca. Se toma el pecho con las dos manos. Se deja caer con lentitud en el piso. Se le escapa un quejido)   PATRICIA:                             (Angustiada y con voz muy baja) Walter.....Walter....   APAGON RAPIDO         CUADRO II     (La luz debería encenderse casi de inmediato. La misma situación que en el primer cuadro, una semana después. Escenario en penumbras Entra Patricia  iluminando el lugar con una linterna. Recorre con el rayo de luz el escenario, donde se amontonan, como en la escena anterior, algunos elementos escenográficos. Patricia da unos  pasos vacilantes.  En la otra mano lleva un ramo de rosas rojas. Se detiene y se sienta en un costado. Apaga la linterna. Busca entre los elementos dispersos. Saca una botella de vino. La observa con tristeza y se decide. Toma un largo trago. La esconde en el mismo lugar. Desata el ramo y con movimientos inseguros le saca el papel que envuelve las flores. Se levanta con esfuerzo y tomando cada una de las rosas le va quitando los pétalos que va colocando, como un camino imaginario, desde la supuesta entrada hasta casi el centro. Le lleva mucho terminar la tarea. Cuando lo logra vuelve a sentarse y se le puede adivinar una sonrisa. Casi enseguida se enciende la luz blanca de ensayo. Patricia se cubre el rostro con las manos)   PATRICIA:                  Podías haber avisado ruso. Siempre entrando en silencio como un                                       gato.   WALTER:                  (Desde afuera) ¿Cómo podía saber que estabas?  Aunque ya tendría                                                                           que estar acostumbrado. ¿Qué hacés otra vez aquí?. Deberías estar                                      descansando. El médico te dijo....   PATRICIA:                  (Interrumpiendo) Te esperaba.   (PAUSA)   WALTER:                   ¿Y qué es eso que está en el piso? Otra vez dejaron todo sucio. No                                      voy a alquilar más la sala. Además no sirve para nada.   PATRICIA:                  No es suciedad. Lo puse yo.   WALTER:                   ¿Para qué?   PATRICIA:                  Para vos. Vení!   (Pausa)   WALTER:                   Voy.   (Silencio. Patricia aprovecha para arreglar las flores y los pétalos ya colocados. Entra Walter que mira asombrado el camino de pétalos que llega hasta Patricia.)   WALTER:                   ¿Qué significa esto? (Pequeña pausa) ¿Un aporte para la puesta?   PATRICIA:                  No lo había pensado. Pero no estaría mal. Quizá Julia  podría                                      seducir a Juan de esta forma.   WALTER:                   Sería otra obra. Y sería también mucho mejor que estuvieras                                      descansando. No se te ve muy bien.   (La frase deprime visiblemente a Patricia. Walter la mira largo y busca a su alrededor)                                   WALTER:                   ¿Qué pasó?. Quedamos que íbamos a volver a trabajar la semana                                       próxima.   PATRICIA:                 No soporto más estar encerrada en esa pieza oscura. No tiene ni                                      siquiera una ventana para poder mirar la luz.   WALTER:                   Podés cambiarte.   PATRICIA:                 ¿Con qué? Gracias que me dejan quedarme.   (Pausa prolongada. Se miran. Patricia se acerca vacilante y lo toma de una mano)   PATRICIA:                 Vení!   WALTER:                   ¿Adonde?   PATRICIA:                  Aquí conmigo.   WALTER:                   Patri...   PATRICIA:                  Dale. Qué te cuesta. Después te ayudo a limpiar el escenario. Vení.   (Walter observa el estado de Patricia. Va a protestar pero se queda. Empiezan a caminar  esquivando las flores)   PATRICIA:                  No! Por ahí no!   WALTER:                   ¿Qué pasa?   PATRICIA:                  Por las flores. Por el camino de las flores.   (Walter vuelve a mirar a Patricia con cierto enojo. Se desinfla. Caminan de acuerdo con lo pedido. Después ella lo incita a sentarse en el piso donde hay colocados algunos almohadones. El la deja hacer. Pausa)   WALTER:                   ¿Y ahora?   PATRICIA:                  Ahora te voy a seducir. Quedate sentado ahí un momento.   WALTER:                   Estás loca…..   PATRICIA:                  Puede ser.   WALTER:                   Patri. Dejate de joder!   (Intenta pararse pero Patricia se apoya sobre él y lo obliga a volver a sentarse. Ella queda tirada sobre el cuerpo de Walter)   WALTER:                ¿Estás bién?.....   PATRICIA:                Si....Muy bien   WALTER:                 ¿Seguro?   PATRICIA:                Te lo juro.   (Walter intenta con delicadeza sacársela de encima pero Patricia no lo deja. Se nota que está bastante “alegre”. Toma el ramo de rosas y comienza a colocarle pétalos por el cuerpo   Se ríe exageradamente y lo comienza a besar con cierta pasión. Walter trata de contenerla pero por fin cede a las caricias. Patricia logra acostarlo  y por unos instantes parece una escena  romántica. Patricia sigue poniéndole pétalos en el cuerpo mientras los besa)   PATRICIA:                  Flores para mi rey.   (La escena continúa por unos instantes más hasta que Walter hace un esfuerzo, se incorpora y sienta a Patricia sobre unos almohadones. Se aleja unos pasos. Ella se queda inmóvil)   PATRICIA:                  ¿Porqué? ¿Porqué Walter?   WALTER:                   Porque...no es....lógico.... ni sensato ni.....   PATRICIA:                  ¿Porqué conmigo no?   WALTER:                   No es eso Patri. Estás confundida. Pensás que sentís algo por mi                                       pero....   PATRICIA:                  Lo mismo pasó en Colonia durante ese fin de semana. No lo puedo                                      entender. Todavía no lo puedo entender. Nos dieron el mismo                                      cuarto porque pensaron que éramos una  pareja....   WALTER:                   No lo éramos. Habíamos ido a buscar una sala.   PATRICIA:                  Una excusa. Los dos lo sabíamos   WALTER:                   No. Yo no lo sabía.   PATRICIA:                  Lo pasamos bárbaro. Estábamos solos...nos besamos...y de                                       pronto...(chasquea los dedos) chau...te paraste y te fuiste. Así sin                                       explicaciones,  sin decir nada más te levantaste y te fuiste.  Igual                                       que ahora.   WALTER:                   Ahora no me fui.   PATRICIA:                  Es más o menos lo mismo. ¿Tan fea estoy? ¿No te gusto?   WALTER:                   Pero no Patricia. No es eso. No es eso.   PATRICIA:                  ¿Y qué es? ¿Qué fue en Colonia.. ...Todos me decían que era                                       hermosa. Muchos me buscaban,   WALTER:                   Es verdad. Eras...sos  muy hermosa.   PATRICIA:                  ¿Entonces? ¿Entonces Walter?   (Walter se pasea en silencio)             PATRICIA:                  Ahora podés confesármelo......Yo estaba tan ilusionada....Por fin                                       había podido convencerte...Estábamos tan bien...Los dos solos                                       en ese cuarto de hotel....Hablamos, nos abrazamos...Y de pronto te                                       fuiste....Te levantaste como un loco y te fuiste......¿Qué pasó..... ?   WALTER:                   Pasó que hacía poco se había muerto Esteban.....Pasó que no te                                       quise joder.. Pasó que...   PATRICIA:                  ¿Qué?   WALTER:                   Pasó que no podía fallarle a un amigo.   (Patricia lo mira extrañada y cuando está por responder se encoge de golpe y se toma el pecho con las manos. Walter corre a atenderla)   WALTER:                  ¿Qué...algún dolor...?   PATRICIA:              (Tras una pausa) No. Solo un poco mareada....y descolocada.   (Pausa. Patricia de pronto comienza a recitar una parte del texto de Strindberg)   PATRICIA:               “Tengo un sueño que se me repite con frecuencia y en el cual se me                                     ocurre pensar ahora. Me veo sentada sobre una columna altísima,                                     sin medios para poder bajar; me da vértigo mirar hacia abajo, pero                                     tengo que mirar. Y me falta valor para tirarme; ya no me puedo sos-                                     tener, y anhelo caer. Pero no caigo, y no tengo alegría hasta…hasta                                     encontrarme abajo, hasta verme en el suelo. Pero cuando llego al                                     suelo, deseo bajar más, hundirme bajo tierra. ¿Ha experimentado                                     usted algo semejante?”   (Pausa. Mira fijamente a Walter que quedó conmovido por el relato. Solo atina a aplaudir suavemente)   WALTER:                 Muy bien Patri. Sos una grande de verdad.   PATRICIA:               No me cuesta mucho. No necesito imaginarme nada. Lo estoy sin-                                     tiendo. Tengo muchas ganas de ensayar. Estuve estudiando durante                                     estos días y creo que ya la tengo más segura. La letra digo (Trata de                                    sonreir)   WALTER:                  El médico dijo que....   PATRICIA:                El médico no sabe un carajo!. Me voy a mejorar…Me voy a mejorar                                     cuando estrene. Cuando pueda estrenar. ¿Ya encontraste a los otros                                     actores?   WALTER:                  (Confundido) No...si. ya te dije que los tengo. Estamos esperando                                      que salga el préstamo.   PATRICIA:                ¿Préstamo?. ¿No era subsidio?   WALTER:                  Si. Subsidio. Me confundí. Ya mis neuronas estás un poco                                      oxidadas   (Pausa. Patricia lo mira interrogante. Walter desvía la mirada caminando por el lugar)   WALTER:                  ¿Podemos limpiar esto ya?   PATRICIA:                 Si. No tiene un objetivo. Y en el escenario lo que no cumple con                                       algún objetivo no sirve. ¿ No?  Si vas a buscar la pala, traeme por                                       favor la cartera y el libreto que dejé en el camarín.   (Walter la mira un instante y sale. Patricia aprovecha para sacar la botella, darle un fuerte trago y volver a esconderla. Entra Walter con los elementos pedidos, Le extiende la cartera a Patricia, que la coloca cerca suyo)   WALTER:                  Si querés pasar texto podemos...¿Te sentís bién?   (Patricia se incorpora insegura. Walter va hacia ella pero un gesto con la mano lo detiene)   PATRICIA:                 No me hace falta. Empecemos!     (Walter la mira y resignado toma el libreto)   WALTER:                  Muy bien. A ver. Página....   PATRICIA:                 Página 15 arriba.   (Walter busca y después la  mira)   WALTER:                  ¿Desde dónde?   PATRICIA:                 Desde que ella le dice:”Hable, hable. Por que no”. Esperá. Voy a                                      buscar algo.   (Mira alrededor y toma una mesa. Cuando la quiere llevar más cerca casi cae por el mareo. Walter se apresura a ayudarla. Patricia se sienta arriba en pose seductora)   PATRICIA:               Listo! Empiezo. ¿Lo tenés? (Walter asiente) “Hable, hable! ¿Por                                    qué  no?. Para complacerme.   WALTER:                  (Leyendo) “No. Ahora, precisamente ahora, es imposible. Otra vez                                    ¿Quién sabe?”   (Patricia lo mira con  picardía en tiempo actual. Walter, disimulando, empieza a apuntarle)                 WALTER:                  Decir eso es....   PATRICIA:                 Sé muy bien el texto.....”Decir eso otra vez es como decir                                      nunca...¿Tan peligroso es ahora?...”   (Se baja de la mesa y se acerca a Walter con gesto sensual. El la esquiva)   WALTER:                   No. No conviene que se acerque aquí. No es....lógico.   PATRICIA:                  No. Me imagino que no. Nunca es lógico.   (Se detiene sin perder el gesto)   WALTER:                    “ Peligroso no, pero será mejor dejarlo”   PATRICIA:                   Vamos un poco más adelante. Eso lo sé muy bien.   WALTER:                     Bueno.   PATRICIA:                   “¿Por qué no se sienta?”   (Walter la mira )   WALTER:                     “No puedo permitírmelo en presencia de la señorita”   PATRICIA:                    “¿Y si se lo mando?”   WALTER:                      “Entonces obedeceré”   PATRICIA:                    “Siéntese. Pero espere. Puede darme algo de beber”   WALTER:                      “No sé que habrá aquí en el cajón...”   (Patricia se interrumpe, busca la botella de vino y la trae. Walter la mira con gesto furioso. Se fuerza a relajarse)   PATRICIA:                     La traje para hacer la escena.   WALTER:                       Claro. Pero aquí hablan de cerveza.   PATRICIA:                      Es lo mismo..¿ no? Es teatro.   (Toma un trago largo y se la extiende a Walter)   PATRICIA:                     “Y usted no bebe?”   WALTER:                       Falta texto.   PATRICIA:                     Lo sé.   WALTER:                       “Realmente no soy aficionado a la cerveza. Pero si la señorita                                            me lo manda”   PATRICIA:                     “Mandarlo! Creo únicamente que como un galante caballero                                           debe acompañar a su dama”   WALTER:                       (Después de una pausa) “Es muy justo”   (Toma la botella y toma un pequeño trago)                                           “ A la salud de mi dama”   PATRICIA:                     “Muy bien. Ahora debe usted besarme y así resulta perfecto”   (Se acerca a Walter y lo besa con mucha ternura)   WALTER:                       No es así. Ella le pide que le bese el zapato.   PATRICIA:                     Si. Pero yo no.   (Se lleva otra vez las manos al pecho y casi se arrodilla en el piso. Walter corre a ayudarla y la sienta sobre los almohadones)   WALTER:                       ¿Qué pasa Patri?   (Pausa. Patricia se va reponiendo)   PATRICIA:                      No es nada. Ya pasa.   WALTER:                        No creo. El médico te había ordenado no trabajar. Te llevo                                           a casa.   (Ella levanta una mano)   PATRICIA:                      Esperá. Alcanzame mi cartera.   (Walter duda. Busca después la cartera y se la da. Patricia la abre y saca un frasquito. Se coloca unas pastillas en la mano y se las lleva de golpe a la boca. Pausa)   WALTER:                       ¿Qué son?   PATRICIA:                      (Miente) Nada. Para el dolor.(Mirando la botella. Pausa)                                            Ruso...¿vos creés en  Dios?...   WALTER:                        (Sorprendido) Yo......En general no....   PATRICIA:                      Y…¿ en.....particular?...   WALTER:                        No..Tengo algunos momentos.......Cuando el pensamiento                                           se descuida, a veces creo ver una llamita allá a lo lejos....   (Patricia riéndose con exageración, con esfuerzo)   PATRICIA:                      Yo en un tiempo creía....No en un Dios con una                                           larga barba blanca y mirada de bueno...Eso no....Pero                                            creía ....Hablaba con él...le contaba mis problemas, mis pe-                                            nas y alegrías.....Después eso me pasó. Decime  ruso ......                                            ¿tu Dios tiene cara de Bakunín?   WALTER:                       No sé, nunca lo vi. Pero ojalá que sí. Si no me voy a llevar                                           una gran decepción   (Patricia se ríe. Pausa prolongada. Vuelve a dar un último trago. Cierra los ojos y tiene un movimiento como de caída. Walter corre a sostenerla)   PATRICIA:                      No...no te preocupes. El mareo.....   WALTER:                       Vení....Mejor recostate aquí   (Con esfuerzo la acomoda contra una pared)   WALTER:                        Patricia. Me parece que sería mejor...postergarlo.   PATRICIA:                       ¿Porqué?   WALTER:                         No te sentís bien. Por ahí es preferible que te repongas y...   PATRICIA:                       ¿Por el texto ...? Te voy a demostrar que me la sé de punta a                                            punta.   WALTER:                         No. No es eso.   (Pausa. Patricia parece como ida)   PATRICIA:                        No te asustes ruso. Soy dura. No vamos a suspender nada.                                             La función debe continuar. ¿No es cierto?   WALTER:                         ¿Qué son esas pastillas?   PATRICIA:                        Ya te lo dije. Para el dolor.   WALTER:                         Mejor llamo un médico.   PATRICIA:                       No. Sólo quedate cerca mío. Es un rato nada más, ya me pasa.                          (Pausa. Ella cierra otra vez los ojos)                                            Vamos a estrenar ruso. Vamos a estrenar. (Pausa) Vení. Sentate                                             a mi lado...(Se recuesta.. sobre él) Walter...mi hermoso quijote                                             libertario   (Le toma la cara entre las manos no muy firmes. Walter,  la deja hacer)   PATRICIA:                       Cómo te quise.....cuánto.....Desde que llegué esa noche con mi                                            estúpida carta a pedirte ayuda.....Era tan inocente....y  boluda.                                            Vos me enseñaste todo. Me volviste todavía más idealista.   (Pausa prolongada)                                             Y después me agarró Esteban....con sus sueños de cambiar el                                              mundo..... la justicia.........la  lucha ......el amor..............Era                                              más importante que tener un hijo. Y tuve que abortarlo.(Pausa)                                              ¿Qué hora es?   WALTER:                          Cerca del mediodía.   PATRICIA:                        ¿Te das cuenta por la luz no?....Sos un genio....Tendrías que                                              haber sido pintor....o arquitecto.....   (Cierra los ojos)                                              Ojalá que no esté nublado. ¿Cuánto estuvimos en el café?                                                        (Walter la mira)   WALTER:                          ¿Cuándo?   PATRICIA:                         La otra noche.   WALTER:                           No sé. Estuvimos varias horas.   PATRICIA:                         Hasta que me puse insoportable.....¿Tomé mucho?(Gesto de                                              Walter)                                   PATRICIA:                         Quisiera cerrar los ojos y despertarme en otro planeta........en                                              otro tiempo...Me parece que estos no son para nosotros...Tus                                              amigos  anarcos no deben estar muy contentos....¿no?   WALTER:                           No somos demasiados ahora.....(Pausa) No...no estamos                                              contentos...   (Pausa. Patricia le acaricia el rostro)   PATRICIA:                       Mi querido......mi querido........Qué bronca!   (Se le escapa un quejido. Walter la toma en sus brazos y la atrae hacia sí)   WALTER:                        Patricia...tenemos que irnos....Necesitás ayuda!   (Ella le pone una mano en los labios)   PATRICIA:                       No! Quiero seguir aquí....   WALTER:                   Pero no te sentís bién..Y  hace mucho frío...   PATRICIA:                 Estoy bien...apretame más...Eso...   (Patricia se abraza más a Walter. Le toma el rostro y lo besa en la boca)   PATRICIA:                 Decime la verdad. ¿Te gustaba?......¿Te gusto ahora que                                      estoy hecha una momia vieja y loca?   WALTER:                   No estás hecha una momia...Estás muy linda....   PATRICIA:                 ¿Fuerte?......   WALTER:                   Muy fuerte!   (Patricia lo vuelve a besar)   PATRICIA:                 ¿Sabés una cosa ruso?...Yo estaba enamorada de vos...¿Te diste                                       cuenta?.......¿Y entonces?...........   (Walter se queda en silencio acariciándola Ella intenta levantarse y le cuesta.)   PATRICIA:                  Dios...Qué.....mareo.....¿Qué me pasa Walter?   WALTER:                    No sé. Pero ya mismo voy a....   (Intenta pararse pero Patricia lo atrae hacia ella)   PATRICIA:                  Te dije que quiero estar aquí.....Este es mi lugar....Este es mi                                        hogar....(Pausa) Ahora decime la verdad, verdad. No vamos a                                        estrenar… ¿no es cierto?   WALTER:                    ¿Cómo decís eso? Cuando salga el subsidio...   PATRICIA:                   Ruso, estoy medio mareada pero no loca todavía no. Hace tres                                        meses que estamos ensayando solos vos y yo. Y no es tu estilo.                                        ¿Que pasa?   (Walter va a protestar pero Patricia le tapa la boca con una mano)   PATRICIA:                   ¿Querés que te ayude?   WALTER:                     ¿A qué?   PATRICIA:                   A que me digas la verdad.   (Gesto de Walter)                                         La verdad es que sabías desde el principio que no podíamos                                         hacer la obra. Me dí cuenta. El primer mes me di cuenta.                                         Pero no quise romperte la ilusión   WALTER:                     ¿Qué ilusión?   (Pausa. Walter la mira expectante. Patricia lo acaricia y lo vuelve a besar)   PATRICIA:                   La de querer salvarme. Mi querido Quijote libertario. ¿Qué pasó                                        con el subsidio?   (Walter alza los hombros)                                          ¿y con el teatro?   WALTER:                      No da para más. Creo que nos tenemos que ir a fin de mes.   PATRICIA:                     ¿Y qué vas  a hacer? Dónde vas a ir a vivir?   WALTER:                      Quizá al hogar de actores de la Casa del Teatro.   (Violenta reacción de Patricia que después la deja decaída)   WALTER:                      Era una broma.   PATRICIA:                     Como el estreno.   WALTER:                       Eso no fue una broma.   PATRICIA:                     No perdoname....(Pausa) Me hiciste bien. Puede salir, aunque                                           sea por un tiempo.   WALTER:                       Tenés que salir en serio Patricia. Sos una buena actriz. Podemos.                                           trabajar en otras partes. Hay muchos lugares que estarían muy                                           contentos de que trabajes con ellos.   PATRICIA:                      Si me curo (Reacción de Walter) Está bien. Si vos me dirigís                                           acepto.                                           (Nueva pausa. Patricia acerca la cara de Walter y la sostiene delante de sí mirándolo muy largo)   PATRICIA:                     ¿Es verdad?   WALTER:                       ¿Qué?   PATRICIA:                     ¿Fue por Esteban? ¿Solamente por...eso?   WALTER:                       Los anarquistas solemos ser muy derechos. Y muy buenos                                          amigos.   PATRICIA:                     Y muy boludos.   WALTER:                       También.   (Pequeña risa de los dos)     PATRICIA:                      ¿Sabés qué siente una mujer cuando es rechazada....?.Se siente                                            muy mal....Algunas hasta tienen ganas de matar al hombre que                                            la rechazó.   O de matarse...   WALTER:                        ¿Eso te pasó ?   PATRICIA:                        Sabés que no...Te seguí queriendo siempre......siempre.....   (Walter la abraza mas fuerte. Pausa. Patricia cierra los ojos y queda como dormida. Walter la observa con preocupación. La acaricia)   PATRICIA:                       ¿Falta mucho para la función?   WALTER:                         ¿Cómo?.   PATRICIA:                        ¿Hay sol?   WALTER:                          De aquí no se puede saber....   PATRICIA:                        Vos sabés.   WALTER:                         (Mintiendo) Si...hay sol.....¿Porqué no salimos? Tomamos un                                             buen café, vas a tu casa y descansás un rato.                                      PATRICIA:                        No me mientas viejo cabrón. Querés sacarme de encima.   WALTER:                           No.  te juro....   PATRICIA:                         Tengo....mucho sueño...muchas ganas de cerrar los ojos y                                              dormir.   (Pausa prolongada )   PATRICIA:                         Seguro que con “Señorita Julia” salvás la sala. Porque la                                              vamos a hacer. Seguro. ¿No ruso?   WALTER:                            Claro. Ahora descansá un poco.                            (Patricia se desploma.. Walter la cobija. Patricia va decayendo. Su voz es cada vez mas insegura)   PATRICIA:                         Vamos a estrenar. Yo te voy a salvar. Voy a hacer un gran                                               trabajo                 WALTER:                           Seguro.   PATRICIA:                         Ya vas a ver veterano ¿Qué hora es?   WALTER:                           (Mirando) Ya estamos en plena tarde....   PATRICIA:                          ¿Con sol? ¿Con mucha luz?.....   WALTER:                            Me parece que sí. Vamos a la plaza, compramos una bolsa                                               de maníes calentitos                                PATRICIA:                           No podemos....Tenemos que ensayar....   WALTER:                            Mejor mañana---    PATRICIA:                           Voy a estar mejor todavía.   WALTER:                            Seguro.....Vas a estar fantástica.....   (Pausa)   PATRICIA:                         ¿En serio todavía te gusto ruso?   WALTER:                            Mucho.....   PATRICIA:                          No me mientas...Si estoy más fea que no sé qué.....   WALTER:                            No es cierto....estás hermosa!   PATRICIA:                          ¿Te gustaría acostarte conmigo?   WALTER:                            Fue el sueño de mi vida.   (Patricia levanta las manos, acerca el rostro de Walter y lo besa. El le corresponde por primera vez)   PATRICIA:                        Tengo frío...Sentí mis manos. Estoy congelada....Por dentro                                              y por fuera.....   WALTER:                          Si.  Quedate un rato quietita que....   PATRICIA:                         No...no....quedate. No quiero salir......Agarrame las                                               manos.....así fuerte.....necesito tu calor.....necesito que estés a                                               mi lado   (Pausa. Walter le acaricia el cabello. Ella sonríe casi feliz)   PATRICIA:                        Ahora lo único que me faltaría  hacer es pisar un                                            escenario...Nada más....Hacer teatro y estar a tu lado......Y                                            tener un poco más de calor.....Abrazame fuerte ruso.                                       (Walter la abraza con fuerza y la besa)   PATRICIA:                        Eso. Gracias.....Tengo tanto frío.....   WALTER:                          Dame las manos......   (Patricia pone sus manos entre las de Walter que se las frota y le da aliento con sus labios)   WALTER:                           ¿Estás mejor?   PATRICIA:                         Si....Mucho mejor....   (Le toma una mano a Walter y la apoya sobre su pecho)   PATRICIA:                        ¿Sentís?   WALTER:                         (Con suavidad) Si...   PATRICIA:                        ¿Sentís mis latidos? ¿Están muy  débiles no?   WALTER:                          (Miente) No...suenan como un galope,   PATRICIA:                         Ponela más aquí....   (Le guía la mano directamente sobre uno de sus senos)   PATRICIA:                         ¿Aquí los sentís más?   WALTER:                           Si.....   (Pausa. Los dos están muy cerca. Patricia le toma la mano a Walter y se la pone por debajo de su blusa. Walter la acompaña)   PATRICIA:                        Quiero tu calor en todas partes...En todo mi cuerpo. ¿Me                                            sentís?   (Walter asiente)   PATRICIA:                        Ahora estoy muy bien......Estoy en mi hogar...en mi lugar y a tu                                               lado......(Pausa)  Dios...Si hubiéramos podido antes....Si yo                                              no hubiera conocido a Esteban......Quiero que estés                                              conmigo...Que estés dentro mío. Vení.                                                                                  (Intenta desvestirse. Walter la mira angustiado)   PATRICIA:                         Sería hermoso...Después,  ....salir a  escena ....y los                                              aplausos......¿Querés ruso?   WALTER:                           Si....(La acaricia mientras la acomoda en los almohadones)                                              pero antes me gustaría que durmieras un poco......así                                              vas a estar con todo....¿si?   PATRICIA:                          Bueno...como vos quieras........pero despertame dentro de un                                              rato.....no te olvides.....   WALTER:                           No....   (Patricia cierra los ojos. Walter la besa y le acaricia el cabello. Pausa larga. El la mira. Mira después  la platea. Se para y camina indeciso. Vuelve  con Patricia. .Le toca las manos, le pone el oído en el pecho, acerca su boca a la de ella. Se queda inmóvil mirando a su frente. Sus ojos se nublan. Como puede se incorpora)   WALTER:                           Esperá.....voy a buscar algo....   (Sale y vuelve casi enseguida con una manta. Se acerca a Patricia y la cubre con ella Se sienta al lado, saca un cigarrillo, lo enciende)   WALTER:                           Aquí hace mucho frío......¿sabés?                                                                                            (Las luces van descendiendo de a poco quedando centradas en los dos y después se apagan completamente)                                                                   Fin   Héctor OLiboni Hector.oliboni@gmail.com TE: 54 11 48622193                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          
todo se subleva a la imaginación, la literatura no salvará tu vida, no te dara un mejor pasar económico. quizás te de algo muy similar a la felicidad. lo que sí te dará serán emociones, buenos momentos, odios y amores, la literatura será tu mejor droga para el esparcimiento de tu mente.
literatura
Autor: javier 
En: Cuentos & Historias 
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Esta hora sin pausa y sin naufragio de las cosas eterniza sus dimensiones y me devora la sombra. Hay una luna blanca que me mira, poco a poco, con impasibles recuerdos de añoranzas. No acierto a medir esta hora verde, de árbol desconocido, que nace y me recorre la creencia de ser un hombre con rendijas, como un pájaro unánime que siesga el alba. No acierto a medir esta hora alimentada con flores de cien hojas y otras presencias de mis sueños que me hacen sentir sus frutos tan presentes que se quedan sembradas en el huerto de las esperanzas. Por eso pienso, simplemente, que es la hora arcana de los alientos impensados. Mañana el día se teñirá de un errante cielo. Y la gente volverá a mirar al sol. Y yo extenderé mi cuerpo a través de la brillante aureola luminosa y mantendré delante de las flores los preciosos aleteos de esta hora nocturna que viene a ser como trino de aves de primavera en desesperada huída hacia el horizonte. En esta hora puedo emprender mi canto volcado entre el viento alborotado de las calles favoritas de la vieja zona de la ciudad y me puedo adentrar en esa primavera imaginada que es el eco de todos los poemas que se han escrito en el universo. Finalmente flotaré hasta alcanzar la nube dorada donde se esconde la bandada de pájaros rebeldes y plasmaré, a través de cada sílaba de los versos unívocos, algo así como el cielo emprende inocentemente un viaje de esperanza sobre las estrellas no encontradas y permaneceré en esta habitación recitando odas y fabricando sueños con el más pequeño movimiento de mi alma, porque creo en la sensibilidad del ser humano, sobre todo ahora que la noche afluye a todos mis sentidos. Sé que la envoltura de los dedos de un poeta sabe hablar a través de la tierra de su cuerpo y por eso la selva espumosa del caminar entre el tacto y la caricia es el gesto primitivo de la acción de separar las metáforas y absorberlas como si hablasen a oscuras, lentamente, ampliando los lejanos caminos. Creo en las sensaciones que parten de esos dedos y surcan, suavemente, ilusiones que nacen en su fuego quemando los cordajes apasionados de los besos. Es la hora de permanecer abrazados hasta poder quedar dormidos en un éxtasis sonoro y sensual que nos vuelva a introducir, una y mil veces más, en el mundo de los misterios. Un salto hacia adelante alumbrados sólo por el efecto lunar y una experimentación desencadenada por el frenético escenario de las estrellas compitiendo entre sí en un trenzado centelleo consagrado de efectos progresivos que son una propuesta auténtica para los rasgos humanos. Una pluralidad de colaboraciones celestes para hacer más singulares los pasos del ser humano que obtiene así el reconocimiento de sus ilimitaciones. El humano y sus recuerdos. Aquellos recuerdos que nadie puede arrebatarle porque están dispuestos a ser proyectados hacia el futuro.  ¿Quién puede definir en esta hora de verde vegetal lo que es verdad y lo que es ficción? Forman parte inseparable de un mismo mensaje: una fe de la que mana la narración de todo lo que contemplamos. Una provocación literaria. Una historia hermosa que llega a nuestros pálpitos. Una vuelta a las raíces de los múltiples y diversos estilos de representación humana. ¡Dios mío, me pierdo y no consigo atrapar todo lo que me dice esta hora! Y entonces sólo me queda una cosa por hacer: olvidarme de mí mismo y transformarme en esa dimensión que todos poseemos pero que sólo lo descubrimos al llegar esta hora en que podemos comprender todo lo inexplicado del día mientras en el exterior sólo se escuchan los míticos sonidos del silencio. Te amo, Liliana, te amo.  (Palanda de Chinchipe, 12 de diciembre de 2017).    
Recuerdo que cuando la conocí, ella estaba rutinariamente deprimida y que cada tanto, cuando hablábamos, se daba alguna licencia para sonreír, pero desconfiaba de todo, de mi voz, de mi visión del mundo y de mis amigos.A veces, sin previo aviso, me susurraba algunas dulzuras y abría su corazón, pero en general, le gustaba hablar de la luna, de las estrellas del Norte y de cuan agradable era tomar mate, en la puerta de la casa, con su mamá.Una noche, con cierta furia y con un ahogo sincero, de lágrimas viejas… me habló de su padre, (el tipo era un macho moralista, sin amor y sin moral), que le solía repetir, desde niña, una especie de mantra del horror, que decía; “¡Los hombres, siempre serán hombres!”… convidándole así, un desalmado y ruidoso panorama del amor, a su hija.¡Ella era indiscutiblemente hermosa!, pero después de reír, lloraba y lloraba… sentía culpa, sentía rencor, sentía que estaba viviendo una vida equivocada, ¡y enseguida buscaba a su mamá!, y la abrazaba hasta sentirse parte de su cuerpo… (un cuerpo al que su papá, no abrazaba, ni quiera en Navidad), y eso a ella, le dolía.Siempre que me sentía cerca suyo, se incomodaba y me decía; “Yo no tengo suerte, para el amor”, pero por una de esas causalidades del camino, se enamoró de mí y yo de ella y fue lo más tibio que nos pudo pasar, en el momento más frío de nuestras vidas.Si tuviese que ser sincero, yo estaba peor que un tango cruel, por aquel entonces, porque casi no reía, no lloraba, no deseaba nada más, que enterrarme en la cama y supongo que aquel hombre que fui, la sedujo… por eso me llamaba “Dolor”.
   
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