Categorias
Recientes Más Leídos Mejores Calificados Más Comentados
De: Hoy Esta semana Este mes Siempre
 Cuán difícil es  evadir el calor de  rayos amarillos silenciar  el chasquido, de la rama en flor, oler el verdor místico  del tiempo diluirme en brisas, de vientos socarrones.   Camino  sin tregua sosiegos  espantan alteran  calmadas rutas sin destino. . . se apoyan los dientes  brota sangre verde nada es como quiero todo es sombra  y frío.   Corazón que lates lento y desconfiado acelera espontáneo, llena cavidades, la noche oscurece  . . . necesito escucharte.   Cuán difícil es,  atrapar poca luz, ser  sombra eterna. . .   María Cartagena, Enero 21/2019  
TIEMPOS DE VELA Capítulo I Recuerdo que, siendo un niño, me criaba bajo el cuidado de mi abuela materna a quien quise mucho y vi siempre como mi madre, por allá en la década de los ochentas; vivíamos en el pueblo, era éste un mundo completamente aislado, olvidado, arcaico en muchos aspectos, misterioso y en ocasiones tenebroso donde no había siquiera electricidad por lo que el ambiente se tornaba tranquilo, carente de todo ruido de aparato eléctrico alguno,( a menos que fuera de batería) y las noches oscuras, muy oscuras; la única iluminación provenía de las velas, lámparas a gas y mechones una especie de lámpara rudimentaria construida artesanalmente con latas vacías, cascarones de batería y un trapo o media que hacía las veces de mecha y en cuyo interior se vertía el combustible. La vida en el pueblo por aquel entonces era dura, austera y plagada de necesidades; la gente sobrevivía realizando oficios de todo tipo, entre ellos: la pesca, la agricultura y la ganadería, al menos aquellas personas que poseían tierras y animales. La rutinaria faena de los días terminaba al comenzar a declinar el sol y moría la tarde, dando paso así a la quietud de las noches   cargadas de mosquitos y tenebrosa oscuridad; era costumbre sentarse por las noches en las terrazas o frentes de las casas para conversar, referir cuentos, decir un chiste, anécdota y reír o simplemente contemplar el bello firmamento impregnado de estrellas y la luna llena que irradiaba su luz plateada sobre el pueblo en tinieblas. Se sentía, en el ambiente de las calles, una perturbadora tranquilidad interrumpida solo por el ladrido de los perros o el correteo de algún niño que a esas horas jugaba con los demás. La densa oscuridad impedía distinguir a las personas cercanas o lejanas y se podían reconocer solo por su voz al hablar; algunos pasaban inadvertidos caminando entre tinieblas como espíritus en medio de la nada, su única guía era una linterna de mano y aquellos que no disponían de una, debían desde luego, movilizarse a oscuras a través de las polvorientas calles del pueblo, tan ásperas como impredecibles por aquello de las alimañas o bichos peligrosos que se podían encontrar aguardando en el camino a esas horas. En la lejanía solo se escuchaban las carcajadas y, vagamente una que otra palabra o frase de lo que hablaban las personas, se vislumbraba también el tabaco encendido de algún viejo del pueblo que entre humaradas y golpes de muzengue alejaba a los mosquitos mientras conversaba; eran aquellos tiempos de vela donde la gente aprendió a vivir como el invidente por las noches soportando, además de mosquitos los agonizantes calores que en determinadas épocas del año hacían, no obstante las noches se tornaban frías cuando se aproximaba la época del invierno y llegaban las incesantes lluvias que más que lluvias parecían diluvios, pues llovía a cantaros y la humedad imperante en el ambiente duplicaba o triplicaba la presencia de los molestos mosquitos y de sapos que desde los charcos y lagunas conformaban, con su “croar-croar” un coro eterno y resonante característico de  esas heladas y húmedas noches de invierno en el pueblo. No solo la oscuridad, las plagas, los calores y las lluvias eran elementos comunes de la vida pueblerina por aquel entonces, también era cosa muy común oír hablar de brujas, espantos, apariciones o espectros en el camino y todo tipo de sucesos paranormales que a cualquier persona normal atemorizarían; lo cierto es que, si existía la brujería y había existido desde siempre oculta y acechante en un mundo en tinieblas. Bajo el negro manto de la noche se cobijaba toda posibilidad de maldad y hechicería en aquella comarca habitada por seres de distintos rasgos y temperamentos los cuales, convivían de manera pacífica (en apariencia) teniendo como común denominador el pertenecer al pueblo y el natural instinto de subsistir cada día bregando por salir en lo posible adelante. Frente al pueblo pasa inmenso y majestuoso el rio, testigo silente de la vida que se ha desarrollado día tras día, año tras año, generación tras generación en sus riberas y cuyas aguas arenosas y profundas han albergado el sustento de dichas generaciones; en esa época no era diferente, pues el Magdalena representaba para entonces la única fuente tangible y segura de ingresos a la que tenían acceso todos los habitantes de la región. El rio no solo constituía un medio de comunicación y subsistencia, también era parte de su diario acontecer, de su historia y se mezclaba con la oscuridad de la noche simulando a un gran vacío en el horizonte como si no estuviese ahí o como si se tratara de un gigante dormido cuya fría espiración agitaba las hojas de los árboles y cada vello de la piel que la sentía; en invierno el gigante parecía despertar y desafiante le arrebataba territorio al pueblo adentrándose en éste cómo se adentraba la noche al morir el sol; en verano en cambio, reinaba la sequía en estancos y ciénagas adyacentes pero nunca se secaba la vena hídrica, pilar de la vida y subsistencia del lugar. El pueblo junto con el rio y la verde vegetación de la zona conformaban ese mundo remoto y olvidado en donde empecé a conocer la vida, criándome bajo el buen ejemplo de mis abuelos y en la más evidente humildad; mi abuela, una señora joven de poco más de cincuenta años, estatura promedia, cabellos largos y mirada serena era conocida en el pueblo como una mujer alegre, conversadora y familiar a quien no le gustaba el licor a pesar de lo alegre que era; de carácter sincero y espontanea personalidad tenía cierto protagonismo social en el pueblo debido a su espíritu cooperativo y promotor en algunas actividades o eventos locales. Se llamaba Petra María Navarrete Santos y aunque no era oriunda del pueblo había vivido allí desde que se casó con mi abuelo: Juan Jacinto Del Castillo Gómez, de sesenta años; un hombre del campo, encorvado ya por los años y el trabajo duro, muy temperamental y entregado de lleno a sus labores diarias: el monte y la pesca, actividades de las cuales dependía el sustento del hogar, hogar que ambos habían construido con tesón y sacrificio y donde habían criado a sus once hijos, dos de los cuales perecieron ahogados en el rio. De los hijos de mis abuelos, es decir mis tíos, los mayores estaban casados mientras que los menores se criaban aun con ellos en el cotidiano quehacer de la casa y las luchas, quebrantos y vicisitudes de la vida, presta siempre a sorprendernos. Pedro José y María Milagros, dos de mis “tíos-hermanos” peleaban a menudo por tonterías provocando el enojo de mi abuela quien los observaba y reprendía de lejos con enérgica voz ----¡Aja! y cuál es el pleito de ustedes dos, que es lo que pasa?---- gritaba desde la cocina ----Pedro no me quiere dar mi vaso---- respondió llorando Milagros ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­----Embuste!, este es mi vaso mamá---- replico Pedro ----Dale su vaso a la niña---- exigió mi abuela, en ese momento se escuchó un grito que venía desde la puerta ----Petra ya llegue, manda a los niños a la orilla, rápido!---- era mi abuelo quien acababa de llegar del monte y traía en su canoa los frutos de lo que cultivaba en sus parcelas. Tan pronto como el abuelo dio el aviso salíamos presurosamente con dirección al rio, entusiasmados por los manjares que nos esperaban en la orilla y ahí, en una pequeña y liviana barca de madera, junto con sus herramientas de trabajo, sus botas y demás objetos yacía un arrume amarillo y verde compuesto por mangos, tubérculos, plátanos y cuanto fruto comestible proveniente de las entrañas de la tierra podía traer consigo el laborioso y noble viejito ----¡Ay apá!, esos mangos si están bonitos y esa auyama se ve grande---- decía con una gran sonrisa en la cara Milagros al tiempo que agarraba a toda prisa los frutos que podía para ponerlos en tierra y de allí llevarlos hasta la casa, lo mismo hacíamos Pedro y yo. La tarde apenas comenzaba con el radiante sol del mediodía que con su luz fulgurante y su calor abrasador obligaba a todo mundo a recogerse en sus casas, así transcurrieron las horas hasta caer la noche donde nuevamente la oscuridad sería la protagonista. Ya en la noche, Pedro José, taciturno y con la mirada distante contemplaba como embelesado la llama flameante de una vela cuyo resplandor iluminaba el comedor de la casa y parte de la sala, mientras tanto Milagros se sentaba en el regazo de “Mama Petra” como le decíamos cariñosamente a mi abuela mientras ésta le untaba aceite en los cabellos para peinárselos ----Tienes ese pelo bien enredado---- decía, mi abuelo sentado en la terraza y descamisado, tosía y agitaba su brazo para sacudirse los mosquitos ----¡Uffa…! rezongaba ----Esta noche hace calor, se siente un fogaje, como que va a llover---- afirmaba sin dejar de mover el brazo hacia un lado y otro con su muzengue ----Es posible--- le respondió mi abuela. Transcurría lentamente la noche, el pueblo inmerso en las tinieblas con algunas pocas luces de velas y lámparas al interior de las casas inspiraba cierta sensación de tristeza y pavor a la vez; las luciérnagas titilantes en la oscuridad hacían presagiar lo que mi abuelo anteriormente había pronosticado: ¡iba a llover!  y tal fue así que no tardó mucho en caer las primeras gotas de agua sobre el pueblo, urgido de lluvias, pues, aunque no era época de verano sino entre estaciones se sentía el clima algo caluroso.        Continuará.  
Siento que te pierdo, aunque nunca te he tenidosiento no saberme expresar como es debidosé que debo ser empático con la gentepero se me olvida constantemente
Apático
Autor: Carlos 
En: Poesía 
11 Lecturas
Me encanta la sensación de ver algo desconocido,algo inexplicable...algo que es tan surreal que no puedes creértelo.Me encanta la sensación de cuando sopla en aire fresco y un escalofrió recorre todo mi cuerpo,de la punta de los pies hasta la punta de la cabeza.Me encanta la sensación de estar realmente encoñado con alguien y que cuando le ves a los ojos sientes que puede ver atraves de ti y que puede ser realmente mágico como a la vez ralmente desastroso.Me encanta la sensación de sentir que soy libre pero no hablo de la sensación de ser libre porque una persona te encadeno durante muchos años.Sentir que eres libre es único,único como sentir que vuelas,a veces lo siento por ejemplo cuando empiezo a despreocuparme de cosas que no tiene importancia,sentir que eres libre,que una parte de tu mente viaja atraves de pequeñas cosas hasta llegar a ese lugar en donde puedes ser quien tú quieras ser.
Me encanta
Autor: Tokio 
En: Poesía 
11 Lecturas
   OTROS(vecinos,compañeros de trabajo) : me saludan y me comentan... que bien estas no representas la edad que dices tener ..preguntan por la familia y en que me estoy desmpeñando, en general ven a la persona de otro punto de vista..yo los saludo y les cuento en pocas palabras d emis logros y de mis sueños ellos sonrien y se alegran por todo cuanto he logrado    ALGUNOS( conocidos, gente en general): antes de saludar solo miran mi cuerpo, Y lo ven feo sin gracia me dicen oh QUE ESTAS GORDA.. yo solo los escucho y respondo con sarcasmo :TE PIDO DINERO PARA QUE ME ALIMENTES.....GASTAS MUCO EN MANTENERME.... OTRAS DE MIS FRASES ES LO QUE PASA QUE ME GUSTA COMER BIEN Y NO PASO HAMBRE ....YO ME VEO (FISICAMENTE) :me miro en el espejo y veo el cuerpo de una mujer que dio a luz tres hijos.... una mujer que sonrie... que tiene un cuerpo  lleno sicatrices(estrias) pero  de felicidad al haber acunado a  mis  hijos en mi  viemtre.... la gordura no la veo  ya que me amo desde mis canas a mis pies .....veo mis sueños, veo mi creatividad,mis metas pero sbre todo veo a una familia llena de amor... con una enseñanza maravillosaveo a una mujer luchadora que se ha caido milones de veces pero no se da por bencidaveo a la mujer que nada la doblegani si quiera las palabras de algunos......esa soy yo    
                     Hoy no tengo el mejor de los días,hoy no brilla la luz en mis ojos.Hoy camino perdida en la nada,hoy no siento la brisa en mi rostro.Se apagó la sonrisa en mis labios y mis manos se sienten cansadas,hoy mi alma no encuentra consuelo,se han dormido en mi mente las ganas...Hoy estoy melancólica y triste,sin hallar rumbo hacia donde ir.Esta vida que vivo no es la vida soñada,no es la senda esperada,no es la idea buscada.Soy la sombra que vaga sin brujula,mi pasado quedó sin futuro,mi razón se diluye en la nada...he perdido en el tiempo mis años más bellos,todo fué una utopía que hoy veo a lo lejos,tras la bruma que empaña mi vieja ventana.    
Esa conexión con el pasado, muchas veces nos hace parecer fuertes, pero ¿en realidad lo somos?...Ese paseo hacia el baúl de los recuerdos, muchos de ellos te forjan una curva inmensa en el rostro; ese recuerdo que quisieras vivir constantemente, que el bucle no se cierre! Porque simplemente te hace muy feliz.O porque nos aferramos al dolor, por algo que ya no está, que no se dio, que no pudo ser...Y es allí donde la curva tan perfecta llega a su fin; se eleva el mar. No sabes en que momento acabo la magia, ni el por que; nadie nos advirtió que el deseo tenia una hora establecida para acabar, cenicienta!Y, si todo marchaba bien ¿en que falle? Te preguntaras una y mil veces, y aún así no lo sabrás. Consideras que diste el todo por el todo, y aun así te abandonaron...Al soltar los brazos del recuerdo para caer nuevamente a la realidad, luego de un suspiro profundo y con tus ojos hinchados, dices querer volver a ese momento, donde fuiste feliz por un corto tiempo; corren dos lágrimas por tus mejillas. No te permites cierrar el ciclo, eres masoquista cuando dejas que ese bucle siga desordenando tu realidad.(VANNING/18-01-19)
.                                              MI otro perfil. La mayoría de las veces he volcado en estas páginas la profundidad de un sentimiento íntimo que, sin lugar a dudas, ha sido  un pilar fundamental en mi vida. En cuentos, ensayos y poemas he plasmado un determinado perfil que muchos de ustedes conoce en detalle su continuidad, refiriéndome, por supuesto, al evidenciado amor de toda mi vida, mismo que el  implacable destino se encargó un día en  alejar de mí.  En consecuencia la identificación que me corresponda ha de ajustarse a las características de ese sentimiento referido. Sin embargo, aparte del gran amor de mi vida, existe en mí ser una persona con infinidad de matices que en este sitio de amistad son, prácticamente, desconocidos y me gustaría un poco hablar de ellos. Cumplí  hace unos pocos años la edad suficiente para ejercer los derechos que otorga la ley y retirarme de mis obligaciones laborales y vivir de una pensión y de los ingresos económicos adicionales que por derecho me han correspondido. Vivo solo, en la misma casa  que me vio nacer, pero no exactamente en la misma construcción, porque a través de los tiempos transcurridos he hecho derrumbar muros y levantar otros nuevos, buscando siempre ir tras una evolución acorde con las costumbres y tratando de encasillarme en la definición de  un hombre moderno. De este aspecto quisiera destacar una de mis ostensibles satisfacciones, cual es el haber tenido el importante placer de haber intervenido directamente en dicha transformación habiendo utilizado mis propias manos, a la par como un obrero más, acción que me dejó  con el corazón lleno de orgullo, porque he sido siempre un profesional de la medicina mental, pero que uno de los oficios que siempre admiré fue la del carpintero y cuando al construir las partes de mi casa y tuve que golpear un clavo con el martillo, o hacer un corte en la madera para hacer calzar un ángulo, el placer que me inundó el alma  fue enorme, porque me hizo sentir como si fuera un artesano de verdad. He dicho que vivo sólo, pero en la praxis no ha sido tan cierta la soledad, porque tengo en mi contorno, a tan solo una pedrada de distancia, los domicilios propios de los hijos y los de una vastedad de familiares que, al igual que yo, se negaron a emigrar del suelo que les vio nacer, es decir, de las tierras heredadas. Destinamos, dentro de los límites de la gran propiedad familiar, una amplia fracción destinada para la habitación, la que en un minuto dado dividimos en partes equitativas entre todos quienes resolvimos quedarnos,  formando como resultado un exclusivo condominio. No obstante, la diversidad de los imperios me enseñaron que era necesario establecer fronteras y, afortunadamente, encontré  la manera amable de cercar mis dominios sin necesidad de agredir los estilos ajenos: Creé jardineras de rojos ladrillos en niveles dispares, setos vegetales recortados con pulcritud y guías aéreas de madera blanca, convirtiendo así el diseño de mi jardín en un pequeño paraíso. En definitiva la realización del espacio me ha brindado también la oportunidad para que el cuidado y dedicación a  plantas y flores me tome una buena parte de las horas del día y termine allí  alimentando las reflexiones de mi mente. En tales menesteres siempre cuento a mi lado con Benito, mi fiel amigo perro que no tiene una raza específica, pero tiene un hermoso pelaje negro azabache; el que no logra levantar completamente  su oreja derecha  y tiene las patas grandes como las de un león y llega a pesar con  facilidad los treinta y cinco  kilos. Es el que me sigue a todas partes, me salta, me lame, me pide caricias y le encanta juguetear con el chorro de la manguera en las tardes soleadas del verano, porque en las temporadas de frío, al sentir que se abre la llave del agua, el muy cobarde corre para esconderse.  Benito es mi amigo incondicional y es uno de los recipientes que recibe la gran cantidad del afecto que desde mi interior desborda. Además, para nuestro entendimiento, tenemos una exteriorización particular que solo él y yo comprendemos. Sin embargo, también he sabido acompañarme de gustos mundanos que me han ubicado en el segmento del hombre vulgar. Muchas veces cuando pude me gustó ir de parranda con amigos y montarme en la pirotecnia de humaredas etílicas, estallar en comicidades y terminar en el sillón de un domicilio ajeno preguntándome dónde estaba. Después de todo, por mucho que cumpliera estrictamente con mis deberes maritales y entregara mis sentimientos en el lugar debido, también había divertimento al otro lado de la calle. Afortunadamente nunca algunas de mis locuras festivas se enredaron en conflictos desastrosos o no solucionables; sin embargo, debí soportar calladamente las reprimendas pertinentes de quienes se inquietaron por mi inesperado comportamiento. Fui un personaje de tránsito normal  que observó el natural equilibrio entre virtudes y defectos y que luchó franca y tenazmente por preponderar a las primeras y ocultar lo más posible  los segundos: Amé a una mujer con el pecho completamente abierto y le expresé a través de todos mis matices la existencia de ese sentimiento: La retraté en mil posturas con mis pinceles, le dediqué mis corregidos verbos y mis mejores poemas; le entregué la perfección en mi rol de padre y con todo pudo ella dibujar en su rostro una sonrisa de orgullo cuando el entorno social debió advertir que ella era la dueña de la mejor familia. Cuando el destino determinó llevársela me quedó, al menos, el consuelo de verla partir en paz. Ciertamente al inicio esos fueron mis peores momentos; tiempos muy difíciles y muchas veces insoportables al extremo que  en una de las obscuras curvas de tal descenso me lancé al abismo en procura de una esperanza siniestra. Es obvio que no morí, pero el  tránsito a la sobrevivencia fue aun más contaminante, porque habité en los suburbios de la indecencia, frecuenté los bares e inhalé la basura, me rodeé de mujeres y conocí las enfermedades venéreas y bastaba presionar un poco más el acelerador para haberme desbarrancado nuevamente, y esta vez para siempre. No obstante hubo un freno una mañana cualquiera, un despertar de aquellos en que el cuerpo simplemente se niega a transportar las estupideces y le grita a la mente: ¡Basta! Desperté entonces y al abrir bien los ojos descubrí que aun permanecían dentro de los límites de mi imperio todas las dichas y todos me estaban incondicionalmente esperando.   En el último tiempo las consecuencias físicas de los años vividos me han tenido algo anclado al perímetro de mis dominios, pero no siempre había sido así, porque el viajar y el tener la oportunidad de empaparse con el espectáculo paisajístico que ofrece el mundo es definitivamente una suerte impagable. Antes había sido  un gusto que portaba en mi esencia y en esta otra oportunidad puntual le utilicé como vehículo  para alejarme del infierno. No en ésta ocasión entraré en los detalles de las maravillosas aventuras que me tocó vivir en las latitudes del planeta, pero sí les puedo asegurar que han sido ellas baluartes ideales en el enriquecimiento de la perspectiva de mi vida y la intelectualidad que definitivamente llegan hoy  a ocupar mi corazón.    Ha sido así que he aprendido a creer en la mayoría humana y en el trasfondo de sus intenciones. Así mismo he comprendido que toda existencia, todo movimiento y todo objetivo en este universo, forme parte de un todo y que tenemos la obligación no solo de conocer, sino de respetar celosamente para no ser causantes de la ruptura de su curso natural. En resumen, para despedirme en paz con todos, permítanme decirles que mi afecto es sincero, porque en la medida que amo toda esta vida, no hay espacio para reparos ni resentimientos, menos para los que han sabido darme solo dichas. Hasta pronto, amigos. Juan Carlos Reyes Cruz.
                                                              Enero 21 de 2019             A  JUAN CARLOS:--QUERIDO AMIGO...                CON SINCEROS DESEOS DE UNA HERMOSA AMISTAD QUE TÚ SABES QUE HAY                       APELO  A TU CABALLEROSIDAD, LA QUE CONOCÍ Y LA QUE SOSTENGO, PARA               PEDIRTE   QUE  EN UNAS POCAS LETRAS ,ME CUENTES COMO ESTÁ TU SALUD ....               SÉ QUE ESTÁS RESPONDIENDO EN ESTA PÁGINA..NO CREO MOLESTAR CON ESTE                       DESEO  ¡¡¡SOMOS   AMIGOS..O NO????..SI ES NO..¿ PORQUE NO..? ¿QUÉ HICE??..               LAMENTABLEMENTE HAGO LO  QUE MI CORAZÓN ME DICTA...NO SÉ ACTUAR               OTRA  MANERA ,,ME PREOCUPA Y ME OCUPA SABER QUE MI AMIGO ESTÁ BIEN...                  TE ENVÍO MIS SINCEROS DESEOS PARA QUE ESTÉS MEJOR...                                                                               ¡¡¡¡  NO HE DEJAR DE REZAR POR TI Y LUCY !!!!                                                                                                                            QUE DIOS TE ILUMNINE !!!!                                                                                                             RAQUEL        
Sinceros deseos
Autor: Raquel 
En: Ensayos 
5 Lecturas
                                                                          Enero 21 de 2019              Cuando sueño tu rostro,          que como imagen de una          película   pasa y pasa sin         quererse quedar, aunque          tú no me recuerdes          taquicardia me da...         Cuando pasan los días,a          toda velocidad, se lleva mis          horas sin darme tiempo a           olvidar...          Cuando llega la noche,las          estrellas comienzan a brillar,          y la luna se prepara...para          ver a mi taquicardia llegar...          Cuando llega el silencio en          medio de la oscuridad, se           asustan mis sentimientos  y          se escapan sin avisar ...           Cuando el alba se acerca ,y            veo que no es realidad,  al          marcharse tu rostro.,            taquicardia me da...           Y ente los sueños; tu rostro ;           los días;las estrellas; el olvido;           la película; la luna;los sentidos  y          la oscuridad ...La taquicardia  se          olvida ....Se olvida que yo...            ¡...QUE YO TENGO QUE DESCANSAR!!!                                                                                                                       Raquel
Taquicardia..
Autor: Raquel 
En: Poesía 
4 Lecturas
La yuxtaposición de nuestra historia va más allá de la amargura. De nuestros recuerdos paralizados, el paradigma de odiarte y la analógia de buscarte con cada crítica del hablante y la inferencia del oyente van atrayendome más a tu ganas de amarme.
Ilusiones Complejas
Autor: mishell 
En: Poesía 
1 Lecturas
Pruebas Anteriores.   Para aperturar un negocio, es necesario conocer, si el público que va a conocer el producto o servicio, también va a posicionarlo, por eso es necesario hacer un estudio de viabilidad, para saber si es conveniente abrir un negocio específico. Primeramente debe el interesado hacer pruebas, por medio de encuestas para conocer con porcentajes, aspectos que sirvan para saber de la mejor manera, acerca de la viabilidad del negocio. Pensar acerca de las preguntas, que puedes hacer para obtener información lo más que se pueda, que nos sirva para determinar, la viabilidad de la apertura de una empresa, es muy útil, nunca está demás estar bien informado, de ese tipo de aspectos para una posible apertura.  
La Adivinación.   La adivinación la podemos utilizar para saber cosas, que nos están afectando, para que nos dé seguridad en algún problema, para pronosticar algo, etc., Este método de saber los acontecimientos, es muy enigmática y funcional. Existen varias formas de adivinar, como la lectura del café, lectura del tarot, por imágenes en la bola de cristal, entre otros métodos, estas formas de saber lo que acontecerá, puede ser útil, si usted no es escéptico a este tipo de cosas. Si usted piensa que la adivinación es útil y segura, ésta puede hasta salvar su vida, así como muchos, que han solucionado problemas y gracias a las predicciones, se han podido salvar de grandes imprevistos.
IntroducciónNosotros los humanos podemos percibir las cosas en distintos aspectos, ya sea visual, auditivo, físico etc...Descubrimos cosas porque a diferencia de las otras especies somos curiosos, tenemos egocentrismo y protegemos nuestra vida como si fuera una vasija de vidrio, sin embargo esta es una vasija de vidrio que de todas maneras envejecerá. si no muere de otra manera.creemos que nuestra vida tiene mas valor que las plantas y los animales por el simple hecho de pensar, tal vez pensar deberia ser lo que nos motive a alabar la naturaleza por el hecho de ser tan majestuosa.Los humanos se alaban a si mismos como dioses por creaciones tan simples, por descubrimientos tan simples... que mejor creación que la naturaleza, una tecnología que jamás estará al alcance de la mente humana, y si existiera la mínima posibilidad de que el humano la pudiera manipular seria todo mucho peor de lo que ya es.El humano no tiene la capacidad de percibir todo, y tampoco tiene sus perceptores o sentidos desarrollados al maximo.Capítulo 1Civilizaciones y el lenguaje• El hecho de hacer civilizaciones es lo que permite que las cosas existan, civilizaciones que comienzan a descubrir cosas, desde un cavernario tratando de hacer ruidos hasta lo mas básico que podría aprender un bebe, o sea hablar. Teniendo en cuenta que cada civilización primitiva creó su propio lenguaje el cual se fue modificando por distintas razones, como por ejemplo descubrimientos, invasiones, mezclas de razas etc...1. (ExtraLo que me llama la atención es el tema de la religión, todas las civilizaciones tenían conocimientos magníficos de distintas áreas, los cuales no eran conocimientos científicos, sino que conocimientos innatos, comprendimiento más que conocimiento. Tristemente lo interpretaban como religión, conocimientos a base de tradición oral o escrita, despues de unas cuantas generaciones se perdía y debían darle alguna interpretación, en donde claramente se veía la mala interpretación de estos comprendimientos científicos como religión.La religión nunca existío, solo la ciencia y a partir de ella nace mi amada fílosofia.)• Teniendo en cuenta que todas las civilizaciones hicieron descubrimientos distintos, algunas comenzaron a tener sed de poder, de ser mas grandes (siempre el egocentrista humano arruinó todo, desde los inicios), iban a lugares que ya "pertenecíán" a otros y trataban de invadirlos, con todo ese intercambio de cultura se comenzaron a dar cuenta de que el mundo no era solamente hasta donde ellos podían llegar, sino que era mas allá; comenzaron a comprender que no era solo un planeta, sino que un universo. Esto y la gran cantidad de humanos y civilizaciones que se crearon hicieron posible la comunicación por el mundo, o eso dice la historia, pero lo que existe es lo que podemos ver ¿no? Nada existe, solo es una pequeña parte de lo que como humanos podemos percibir.• El lenguaje no existe; las matemáticas no existen, nada de lo que te han enseñado existe; el ahora no existe; el mañana no existe. • Ningún país existe, tal vez solo existen quienes nos quieren gobernar.Capitulo 2Ficción y el tiempo• El viaje al espacio es una paradoja algo controversial, sobre todo el escenario expuesto por la película "volver al futuro", en el que un joven viaja al pasado y conoce a sus padres. Eso es completamente estúpido, solamente por el hecho de que si el volviera al pasado podría saber hasta la fecha de su nacimiento, ya que antes de su nacimiento no existía, tal vez un viaje al futuro tendría mas coherencia, pero insisto en que los tiempos no existen, en el pasado lo que es mi actualidad fué el futuro, en el futuro lo que vivo yo será considerado pasado, como dijo einstein el tiempo es relativo, solamente que como yo lo pienso el tiempo no existe, sino que tenemos la capacidad de percibir los movimientos del planeta ya que podemos ver el sol, a partir de eso decimos que el tiempo existe.• También en las peliculas hablan de viajes a la velocidad de la luz, tal vez se podría inventar ¿por qué no? Pero ¿resistiría un cuerpo humano tanta velocidad? Imaginando que si pudiera resistir; si una nave viajara de un planeta A a un platena B que esta en otra galaxia a la velocidad de la luz y al llegar al planeta B quisiera regresar al planeta A; al llegar al planeta A ya nada será igual, habrán pasado mas años de lo que podrían vivir 100 humanos, pero para quien iba en la nave solo fué cuestión de minutos. Hechos que el humano cuestiona demasiado pero sabe que es ficción. Cuando ya no "existas" no habrá nada que percibir. Si dijiera que existes seria erróneo porque cuando mueras ya no "existirás". Si dijiera que existo seria erróneo, porque tal vez cuando lo leas esté muerto.• El tiempo solamente es nuestra interpretación religiosa de los ciclos de este sistema solar, pero entre este sistema solar y todos los que "existen" estoy seguro que un planeta no es nada.2. (ExtraA partir de estas pequeñas teorías puedes sacar tus propias conclusiones al respecto y si gustas desarrollar ideas).ConclusiónLo unico que existe es la percepción.• Lo único que realmente existe es la percepción, y no es una existencia absoluta, la gente ciega no puede percibir las cosas atraves de la vista, tal vez hay sentidos que no tenemos, sentidos de los cuales somos ciegos. No podemos percibir muchas cosas y por ello pensamos que no están ahí, siempre esta presente nuestra perecepción y lo que no "existe"
Nada existe?
Autor: Shemyazza 
En: Ensayos 
1 Lecturas
 
<< Start < Prev 1 Next > End >>