Familia perfecta
Vuelvo a casa después de una larga jornada laboral en la oficina. La cabeza me da vueltas por el estrés de manejar todo el departamento de diseño. Mi jefe me exige cada vez más resultados sin darme siquiera tiempo de respirar. A veces quisiera apretar su arrugado cuello hasta que deje de moverse, pero me contengo por ellos.
Desde que estoy en el garage puedo oler a mi familia. Es casi mágico como su olor puede revitalizar mi cuerpo. Tengo el matrimonio más perfecto del mundo. Aunque mi esposa y yo tuvimos una pequeña discusión hace unos días, pudimos resolverlo y ahora estamos más unidos que nunca.
Abro la puerta y allí están; mi linda esposa, mi pequeña hija y mi hijo mayor sentados en el sofá frente al televisor. Están justo como los dejé esta mañana, ahora ya no se mueven tanto. Los visto con sus mejores ropas y encendemos la televisión mientras un pequeño charco de líquido negro me empapa las sandalias. Creo que debo llamar al fontanero mañana.



Cargando comentarios...