EL ZAPATO ROJO
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                  A quien me dé la oportunidad(HELP,please)…
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                                     
             Hay que sufrir, sufrir sin recurrir a ninguna ilusión; sufrir para comprender…
                                                                        CRIMEN Y CASTIGO ( Dostoievski)
 
             Allí donde hable el corazón, es de mala educación que la razón lo contradiga…
                             LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER( Milan Kundera)
          
        
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
EL ZAPATO ROJO
           
 
No comprendes las consecuencias de pecar, hasta que no lees con pasión Crimen y Castigo, porque a veces la literatura clásica es más educativa, que la vida misma. Hoy me llamo Azahara, porque mis raíces eran Murcianas, y mis antepasados querían recordar con mi nombre a la flor del Limonero. Pueden acertar cuál fue mi elección de perfume en esta ocasión: Escale a Portofino de Dior, algo caro, pero era mi capricho, no todo tiene que ser sacrificio. Tenía una hija, que la llamé igual, porque mi familia era monoparental, y creía que así estaríamos más unidas. Muchas noches la besaba al acostarse, y me sentía afortunada, era la razón de mi vida, pero a veces echaba de menos el abrazo de un buen hombre, un apoyo, un consuelo, porque en la vida hay muchas situaciones difíciles, y la soledad era un pájaro de mal agüero, pero los años me enseñaron a conformarme, porque la rabia te bloquea, te centra en el rencor, que es mal consejero, y el poder avanzar ya es un éxito, lo digo como consejo, a veces ir hacia adelante, es más importante que el deseo de un resultado, porque el camino recto, siempre te llevará a buen puerto, aunque no sea el que creías como premio. Conocí al padre de mi hija en una discoteca, la mejor de Viena, fue un error, porque me quedé embarazada enseguida, pensando que nos uniría más, y nos separó, ya saben de jóvenes la mayoría buscan nuevas experiencias, en vez de buenos sentimientos, y a veces esa decisión te destruye de una forma que nunca esperas, así que ojalá mi hija aprenda, y le guíe un buen corazón, no una mala cabeza, porque cuando empecé con su padre, descubrí también el sexo, y ya poco más dejó de importar, ni nadie, centré mi vida en él, y cuando no eres correspondida, es una pérdida de tiempo, porque convencer, no es amar, aunque te dure un buen tiempo, no crean que me arrepentía, estaba contenta con mi niña, pero siempre me preguntaba qué hubiera pasado, si todo hubiese ido más despacio. Su rechazo a tener una familia tan joven, lo convirtió en un mal hombre, y no saben cómo se aprecian las buenas acciones, cuando recibes golpes, aunque no lleves moratones. Ojalá aprendan a valorar una buena pareja, porque es más difícil de lo que creen, si es que desean un compañero en esta vida tan guerrera, quien me regaló salir ilesa de muchas adversidades, pero me castigó con no tener un buen amor, aunque no contó con mi imaginación, y con ella me amarían con todo su corazón, lo que se convirtió en el verdadero motor en mi vida, cuando lo perdí todo, por un odio sin explicación.
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Tenía una pequeña tienda de antigüedades, me gustaba el misterio, y si iba a poner un negocio, creo que elegí bien, porque cada objeto tenía una historia que contar, y si no, ya me la inventaría para convencer de su precio. Estudié, pero no encontré nada relacionado, por eso mi padre para convencerme, siempre me repitió una frase de una periodista española, que siguió mucho por la radio:” No hay trabajo malo, si no uno bien hecho o mal hecho, pero mejor que te guste y hacerlo con agrado”(María Teresa Campos). El artículo de mi negocio más valioso era un Zapato Rojo, de ahí su nombre, era un zapato de tacón de aguja, forrado de terciopelo fino con piedras incrustadas, algunas de valor, creo que ideal para una boutique o para una casa de algún diseñador importante. No era vulgar, por tanto, no debía ser para un lugar común y corriente. No me parecía cómodo, y Coco Chanel también tenía su frase: “El lujo debe ser cómodo, sino no lo es”, pero bueno no era mi número, por tanto no lo podría saber con certeza. Me fue imposible encontrar su par, lo busqué por todos los lados, pero nada, quien lo robase, guardaría su anonimato, porque su historia decía que fue de una modelo alemana, amante de uno de los reyes más importante de Europa, ya saben: Europa siempre con sus cuentos de hadas, pero mejor eso, que guerras camufladas, aunque no fuese ya práctico en una vida tan estresada. Siempre creí que las cosas buenas había que imitarlas, que la vida no consistía en subsistir, que había que disfrutarla, y no convertir las obligaciones en castigos para gente mundana, por eso veía como ejemplo los países nórdicos, donde madrugar para ir al trabajo no era un martirio, casi no había cárceles y donde las políticas sociales era la prioridad para que la civilización avanzase, pero aún muchas sociedades no estaban preparadas, algunas culturas tenían años de atraso por dictaduras que la aislaron, por falta de medios económicos o por otros motivos, que las alejaron de la cultura del bienestar, y la carencia hace que te salga un lobo malvado, por lo que si la bicicleta era gratis, la cogerías para venderla y conseguir algo deseado. Bueno poco a poco, eso siempre da buenos resultados, si es que la corrupción no aleja a los gobiernos de los objetivos para un mundo más agradable, no tan esclavo. De todas formas mi familia eligió bien para emigrar, porque no sé si lo sabrán, pero la ciudad con mayor calidad de vida es Viena, y aquí estaba yo, una española castaña de pelo rizado, que hablaba alemán, pero sus amigos seguían siendo españoles, porque no es fácil entrar en un círculo, cuando la fama va a acompañada de tu nombre, y a los latinos además de alegres, a veces nos ponían de ladrones, pero lo dicho, poco a poco se cambia todo, aunque costase generaciones. No lo quería contar tan pronto, pero creo que os debo explicaciones. Tengo dos amantes: Eugenio y Mauricio, no sé cómo sucedió, me quedé mal después de la relación con el padre de mi hija, con Tassio, y un día me acosté con Mauricio, sin que fuese un hombre que me gustase mucho, porque era algo arrogante, pero ya saben, una cosa llevó a otra. Vino para el cumpleaños de mi niña, me ayudó a recogerlo todo, y no sé, nos tomamos una copa a solas, junto a la chimenea (el fuego siempre aviva un deseo apagado), me besó y desde entonces, a veces venía a casa, y cuando mi lucero estaba dormida, intimábamos, con cuidado para no despertarla. Con Eugenio era diferente, no era una relación sexual, con él iba al teatro, sabía que me gustaba y no podía pagármelo, porque en muchos lugares de Europa, la vida diaria es barata (casa, comida, impuestos…), pero los lujos o caprichos, casi un imposible para una persona de clase media, y creo que es lo correcto, lo importante está fácilmente cubierto, lo demás puedes pasar sin ello. Eugenio me mimaba, nos contábamos cosas, había confianza, sin que fuese el hombre de mi casa, nos conocíamos desde jóvenes y eso une más que buenos orgasmos una madrugada, si es que te levantas pronto de la cama. Me ayudó mucho, fue quien me frenó cuando lo pasé mal con Tassio, porque cuando estás mal, querer llevar una vida normal, te hace cometer un cúmulo de errores, a veces irreparables, se dio cuenta, y me ayudó a ponerme buena ( Comentar que cuando una persona está enferma, es maltratada o medicada, seguramente no será ejemplo de nada, pero tampoco se la debe juzgar en esas circunstancias, porque no son las adecuadas).Tenía poco apoyo con Azahara: Tassio me abandonó sin decir nada, mis padres eran mayores, estaban medio enfermos, no eran muy conscientes de mi situación, mi hermana se casó joven en España, no había mucho trato y sí, tenía a Candela, una buena amiga desde niña, pero no puedes pedirle nada, a quien tiene una vida algo distinta a la tuya. Eugenio fue quien me salvó, porque siempre había sido una presa fácil, y sabemos el final de cada una de ellas (era una mujer inteligente, pero es mucho más importante en esta vida tener un carácter fuerte, y no era el caso). No estaba enamorada de Eugenio, pero a él no le importaba, siempre me quiso, y le bastaba con no perderme, por eso no desaparecía mucho, quería que me acostumbrase a él, era una relación casi perfecta, lo malo es que muchas para amar tenemos que admirar, por eso creo que mis relaciones habían sido un fracaso, porque el amor se basa en los sentimientos, no en el éxito, y me confundí a no dar opción a quienes los tenían, aunque no tuvieran un coche nuevo. Eugenio no sabía lo de Mauricio, ni se lo iba a contar, no había necesidad de dañar y necesitaba a los dos: a Eugenio psicológicamente y a Mauricio porque tenía medio económicos fuertes, y me podría ayudar. La vida te hace buscar lo que no tienes, aunque sea a costa de lo que era sagrado para un padre decente, ya saben dicen que el amor te cambia, pero el dolor también, y  quiero advertirles que a veces con favores sexuales se consigue más que luchando, pero no todo el mundo sobrevive después fácilmente, porque ceder en una cosa, es un círculo vicioso, del que es difícil salir, cuando creas que no puedes con tanto.
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CANDELA
RING,RING,RING…
-          ¿Azahara?
-          Si, ¿cómo estás?
-          Muy bien,¿ y vosotras?
-          Bien también
-          Hace que no veo a tu niña, espero ir a su cumpleaños, como siempre
-          Te esperamos
-          ¿Qué tal el negocio?
-          Pues eso te quería comentar, otra vez me han dejado la rosa roja en la puerta
-          ¿si?
-          El día ocho de cada mes dejan una, desde el último cumpleaños, el que pasamos junta en un spa, porque pude dejar a Azahara con mi madre, que aún se encontraba bien, ¿te acuerdas?
-          Claro, ¿aún siguen mandándotela? Será Eugenio
-          No lo es, se lo he preguntado
-          Pues Mauricio
-          Tampoco, y se ha enfadado, dice que va a investigar
-          ¿si?
-          Es muy celoso, no tenemos una relación formal, pero creo que no quiere perder a su rollo de los Viernes
-          Hombres, bueno si se entera de algo me lo dices
-          Claro, aunque no le voy a decir nada más, a ver si se le olvida, porque no quiero jaleos, y me viene bien como decoración  para la tienda, todo el mundo la huele  al verla, llama mucho la atención, por el tamaño, son todas enormes, de la familia de las rosas gigantes, creo que se llaman. Son verdaderamente hermosas
-          Bueno ya me cuentas, la verdad que tiene su misterio, como los que a ti tanto te gustan. ¿Y tu niña  conoce a Mauricio?
-          A veces llega temprano y se saludan, aún es pequeña y ni pregunta. Ha descubierto en el colegio la religión, y ahora está liada con eso, le pone cartas a Dios en la ventana de su cuarto
-          Que linda, pero a ver si las monjas te la van a volver majareta con tanta Fe
-          No, solo es una niña ingenua, soñadora y también espiritual, pero todo se le pasará con los años y con las decepciones, todo o casi todo, a mí me pasó
-          No sé por qué elegiste ese colegio
-          Tiene un nivel educativo muy alto, y Mauricio se ofreció a pagármelo, no iba a rechazar eso para mi hija, quiero que tenga una buena educación, es lo único que va a obtener de mí. Todo lo que tengo es de alquiler, tanto la tienda como la casa, así que no lo dudo, si me dan opciones de poder darle un buen futuro.
-          Haces bien
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-          También me va a buscar un profesor nativo para el inglés, porque dice que en las academias se aprueba, pero no se domina el idioma, para que venga los sábados por la mañana una hora, sin que tenga que madrugar, le da igual que sea en la trastienda de la tienda, porque ella el sábado se viene conmigo, no tengo muchacha ese día, porque la pago yo, y ya me subía mucho en el fin de semana. Además quiero que vea cómo se trata a las personas profesionalmente, como se debe actuar y como se lleva un negocio, lo duro que es, para que vea que nada se regala. Es aún muy niña, pero la situación lo demanda, no se puede quedar sola en la casa
-          Me parece muy bien, mejor que se aprenda desde pequeña, quizás le guste continuar con la tienda
-          Lo que ella quiera, como si quiere ser ama de casa, mientras que lo elija sin presiones, yo estaré contenta con la decisión, pero que tenga algo en que apoyarse, por si le fallan
-          Menos mal que piensas así, sería un error lo contario. ¿Crees que Mauricio quiere a Azahara o solo la usa para tenerte atrapada?
-          La quiere, y sé que está intentado convencerme para que le diga que él es el padre, porque se va a encargar de su educación,  pero no, ella sabe quién es, le da un beso todas las noches a la foto de la mesita. Será su Padrino, suficiente.
-          ¿Y qué le vas a contar?
-          Pues una mentira bonita, hasta que sea mayor, si es que pregunta más de la cuenta, si no, le dejo con el buen recuerdo
-          Me parece genial
-          ¿Y tú?
-          Muy liada con el despacho, el haberme dedicado al tema penal, es un sin parar, no tengo descanso, lo contario, tengo que rechazar clientes
-          Genial entonces
-          No, me voy a tener que dar de baja por estrés, como siga esto así
-          Tómate unas buenas vacaciones, eres tu jefa
-          No me las puedo permitir, quizás todo Agosto, que siempre cogía solo unos días porque los juzgados medio se paralizan. Deseando estoy que pase el tiempo, mi felicidad ahora mismo se basa en que llegue el Domingo, y estar todo el día en pijama, sin hacer nada.
-          No eres la única, te lo aseguro. Ánimo
-          Gracias
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-          Podemos quedar el sábado a comer, y luego llevamos al cine a Azahara, hay una nueva saga de brujas juvenil, que me han dicho que está muy bien, parecido a lo de Harry Potter, merece la pena que la veamos, aunque tengamos años
-          Pues te recojo en la tienda
-          Cierro a las dos. Aparca y vamos a un bar de tapas que hay cerca, está bastante bien, de comida casera. Azahara es delicada comiendo, y ese lugar le gusta
-          Tú también lo eras de pequeña
-          Luego se me pasó, todo se me pasó
-          Todo no mujer
-          Casi todo, te lo aseguro
-          Venga, que aún estás guapa, y tienes  dos novietes, cuando a una no le sale ni una cita al mes
-          Eso sí, no estoy totalmente sola, pero eso no es rehacer la vida, es adaptarse a las situación, aunque no fuera lo que desearas
-          Piensa todo lo bueno que tienes, en vez de ver lo negativo o añorar algo mejor, si Tassio no te valoró, quizás hasta hayas tenido más suerte, que teniéndolo cerca.
-          Ya, en esta vida nunca se sabe que es mejor
-          Nunca se sabe nada con certeza, así que disfruta lo bueno, vaya que vengan guerras. Nunca se sabe con seguridad, quien te ama y quien te desprecia…
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
MAURICIO
 
El día que conocí a Mauricio llevaba puesto unas botas negras de estilo militar, con medias tupidas del mismo color y un vestido de punto en gris de Naulover, heredado de mi madre (las cosas buenas superan el tiempo y las modas), un moño de bailarina (lo aprendí a hacer de mi época de baile), maquillada solo con rímel y con mi barra de labios de Kiko Milano y unos aros grandes plateados. Me sentía guapa, porque el vestido me quedaba muy bien, y aunque no se fueron todos los kilos después de tener a Azahara, si sabes arreglarte, siempre te verás atractiva, aunque no seas tan joven, ni tengas el cuerpo de una modelo adinerada (ya saben lo importante es la actitud, porque puede atraer la atención más que una de menor talla). No hay que entrar en comparaciones, solo intentar no defraudarte a ti misma en ningún aspecto, ni en lo más superficial. En definitiva: no era una veinteañera, pero aún me quedaba lo suficiente, para gustar. Siempre ponía en la tienda la radio, porque me hacía compañía, lo prefería a una banda sonora, incluso la oía para cocinar, cada vez soportaba menos sentirme sola, porque con cada fracaso o daño, me decía: “no pasa nada, voy a ser feliz”, y así se me pasó la vida, por eso intentaba escuchar al menos una voz amiga en la lejanía. No tenía mala vida, e incluso aún disfrutaba de aventuras, pero me faltaba amor, que es lo que hace que la vida sea más bonita o más amarga, así que la radio me entretenía y me evitaba malos pensamientos, también me tenía actualizada con lo que ocurría en el mundo e incluso me enseñaba a hablar mejor, porque si tiene que tener algo un locutor: es una bonita voz y dicción (pruébenlo). Esa mañana pusieron una canción que a mí siempre me animaba, no me daba nostalgia de nada, al revés la tenía como alarma para despertarme con ganas. “Zitti e Buoni, de Maneskin, y entró Mauricio, sacudiéndose la nieve, sonriéndome y mirando de una forma apasionada, importante si quieres que la otra persona crea tus palabras. Y por esa mirada, no me gustó nada, además era de esos hombres que no les falta detalle, que llevaban hasta adornos en la solapa, y la verdad, yo prefería ser en una pareja: la guapa, pero no se debe juzgar por la apariencia, porque me estaba ayudando mucho con Azahara, pero la verdad, la primera impresión fue nefasta. Me pareció arrogante, presumido e incluso impertinente, pero era un cliente, así que debía reírle las gracias.
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-          Buenos días
-          Buenos días, ¿le puedo ayudar en algo?
-          La verdad que he entrado porque nieva mucho, y me pillo sin paraguas
-          Pues no vendo, solo tengo uno del siglo XVIII, y no creo que sea lo que busca
-          No, la verdad, pero voy a echar un ojo, por si me interesa algo, y se pasa un poco la tormenta. No vivo lejos, pero así es que ni llego
-          Claro, como quiera, si necesita información, pues aquí estoy
-          Gracias
-          Este reloj de cuco cuesta ese precio
-          Sí, está hecho a mano por una gran artista austriaco y es también de época
-          Pues no me lo llevo, la verdad
-          Como quiera, en ese mostrador tengo cosas más pequeñas, incluso un reloj de bolsillo de los años cuarenta, que como no funciona, está a buen precio, si es que quiere algo
-          Si lo quiero, no sea impertinente
-          No lo soy, disculpe si le he parecido
-          Me lo puede enseñar
-          Aquí está. No es de plata, pero es de acero, y tiene aquí gravado “For Ever”
-          Una pena que no esté en alemán
-          Bueno el inglés prácticamente es el idioma oficial del mundo.
-          Tiene usted un poco de razón. ¿Sabe a quién perteneció?
-          No sé su historia, pero le puedo contar una si quiere, soy una gran narradora de cuentos, tengo una hija pequeña
-          Hubiese preferido que lo hubiese hecho sin decírmelo
-          No creo que se lo hubiese creído
-          ¿por qué?
-          Prefiero reservarme la opinión
-          Mejor, ¿Por qué le caigo mal?
-          No me cae mal
-          Pues lo parece. Cuénteme una buena historia y le doblaré el precio que ahí pone
-          ¿De verdad?
-          Sí, pero me tiene que gustar
-          Lo intentaré
-          Hágalo con cariño, que salen mejor las cosas
-          Siéntese…
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“En un pueblo al sur de Londres vivía un jovencito, que tenía como única ilusión encontrar el reloj de su padre, porque su familia lo tuvo que empeñar, para llegar a final de mes, con la mala suerte, de que cuando lo fue a buscar, el dependiente lo vendió a un comerciante del mejor barrio de Londres, porque aunque no era de gran valor, ya se trataba de una pieza única, por su antigüedad. Fue a la tienda de Londres, y le pasó lo mismo, lo había vendido a un hombre, que los coleccionaba. Intentó buscar a hombres de una determinada edad, con muchos relojes, pero a todos los  que les preguntó, no habían sido ellos, y lo dio por perdido, con la gran sorpresa de que por Navidad, su padre se lo regaló, porque sabía que lo deseaba, como recuerdo de familia, él era el hombre que los coleccionaba, puso esa excusa, para que nunca adivinara quién fue, y así sorprenderle”
-          ¿Y cómo llegó a usted?
-          Porque era un vecino mío, quien no tuvo hijos, y supo que puse esta tienda y me lo dio como regalo, con la condición de que si lo vendía, diera parte del dinero a las monjas que lo cuidaron.
-          Madre mía que imaginación
-          Tengo una hija
-          Me ha gustado
-          Me alegro
-          Le daré lo pactado, pero con una condición
-          No hay más condiciones
-          Cene conmigo, solo una noche, no le pediré más. Piénselo
-          Está pensado
-          No lo está. Deme la tarjeta de la tienda, y mañana la llamo y se lo pregunto otra vez, no insistiré más, de verdad. Póngame el reloj como regalo, que se lo voy a dar mi hijo, también por Navidad.
Así es como me enteré que estaba casado, e hice lo que nunca hubiera pensado, tener una aventura con alguien que tenía un compromiso sentimental, pero ya saben, una se adapta a las circunstancias, y más a la necesidad
 
 
 
EUGENIO
 
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El Viernes era para Mauricio, pero Eugenio no tenía día, venía cuando quería a casa, excepto el día del otro amante, que le di la excusa de necesitar un día para mí, un día de plena intimidad. Una mentira, me hubiese gustado, pero no podía con Azahara, simplemente es que no me atrevía a dejar a Mauricio, ni me lo podía permitir, así que el viernes: reservado. Ahora os contaré como empezó la historia con Eugenio, porque si algo es importante en una historia sentimental, son los comienzos. Unas navidades vino un espectáculo de Disney a Viena, y Eugenio no lo dudó, sacó tres entradas, cerca, donde merece la pena, y pudimos ver el hermoso show. Durante la celebración, Eugenio me cogió la mano, y me dejé. El estar un poco sola, hacía que no me diera miedo hacer daño a nadie, cuando era joven, pensaba más en otras que en mí, quizás por el poco valor que me daba, y creía que cualquiera era más importante. Me gustó mucho ver el espectáculo con esa muestra de cariño, me hacía sentir con algo de protección, y también para Azahara, que ya estaba empezando a preguntar cosas. Nos encantó, pero como siempre pasa, todo tiene un principio y un final, y a veces incluso los finales llevan aparejados unos principios, si es que la vida te los regala. Cuando salíamos, me miró a los ojos, y me sentí amada, no saben el valor de ese sentimiento, cuando te rodea la nada. Si ese día me hubiese pedido venir a casa a vivir, lo hubiese aceptado, pero no ocurrió, prefirió ir despacio, y en mi vida apareció Mauricio, y sabía que si se enteraba, todo sería agua pasada, así que acepté lo que me daba, el tiempo que durara (más vale poco que nada). Necesitaba más a Eugenio, que a Mauricio, pero no Azahara, y ya saben, si tienes hijos, ellos mandan, aunque seas tú la que le diga la hora de irse a la cama. Siempre me preguntaba cómo estaba, lo que me apetecía hacer, qué necesitaba, quien no lo tenga, sabrá cómo se echa en falta una atención bonita, sin que sea obsesión, ni nada malvado que te perjudicara
 
-          ¿te ha gustado el espectáculo?
-          Creo que es insuperable
-          Pues ojalá que con el próximo que hagan, lo consigan
-          Siempre hay que superarse
-          Bueno voy a acostar a Azahara, que le gusta que la arrope
-          ¿Y a la madre?
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-          La madre ya no se acuerda de casi nada
-          Quizás me guste hacerte recordar
-          No sé Eugenio, desde Tassio no he tenido relaciones, y me da pudor, he perdido práctica, y junto a las preocupaciones, pues no sé si tengo ni ganas
-          ¿Quién te lo iba a decir?
-          No soy ni fui la persona que muchos creían, quizás quien os lo iba a decir a vosotros, no a mí, yo casi siempre no he contado con nada, con tantas inseguridades por tanto trauma, las apariencias engañan
 
Puso a calentar un poco de leche, que sirvió con galletas, algo calentito en la noche, siempre agrada. Nos sentamos cerca, puse la televisión, pero la quitó, quería que le contara, y ahí empezó mi recuperación, porque me secó las lágrimas, me escuchó y lo más importante, me dijo que no me preocupara por nada, porque quizás no fuese rico, pero si tenía que privarse, incluso lo haría por nosotras, si la necesidad lo demandara. Le abracé, me besó, y todo fue como esperaba: intimamos de forma suave, siendo las caricias lo que más importaba, no hubo nada violento, que me recordara malas jugadas, me hizo por primera vez el amor, creo que aunque no fuese virgen, Eugenio me desvirgó el corazón, algo que ya no esperaba, porque después de tantos desprecios, solo esperas lágrimas, y no, me relajé tanto, que hasta puede sonreír de madrugada, cuando antes casi siempre lloraba, porque quizás no pudiera ni pagar con seguridad el agua. Me salvó, de todas las maneras posibles, me sacó del agujero en el que estaba, me dio Esperanza, el mayor de los regalos, que se le puede dar a una mujer, que había perdido hasta la añoranza.
 
 
-          Podemos quedar otro día
-          Vendrás cuando quieras, Eugenio. Esta ya es tu casa, si la quieres
-          Te quiero a ti, siempre ha sido así
-          Pues me tienes, me he sentido amada, y ya no lo esperaba
-          Me alegro, lo hubiera hecho años atrás, pero no te dejabas
-          No sé, me empeciné con Tassio, y bueno ya sabemos qué pasó, una equivocación, una de tantas
-          Tienes a Azahara
-          Sí, es verdad, siempre lo pienso cuando la miro
-          Te llamaré
-          Lo estoy deseando, GRACIAS…
 
 
CANDELA
 
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Cuando nunca has valorado a alguien, es difícil reconocerle un triunfo, y no era el caso de Candela, siempre me puso en un pedestal, a pesar de haber sido muy despreciada por estar con Tassio, ya que no frecuentaba buenas compañías, pero a mí, la de él, me bastaba, no miré nunca más allá, ya saben: los sentimientos a veces te ciegan la cabeza, que es la que en este mundo manda, a pocos el corazón les guía en la vida, sería bonito, pero no es la realidad. Las enamoradas comentemos un error: justificar las malas acciones de nuestra pareja, cuando a veces dejan claro, que ni te aman. Y no es el caso del resto del mundo, pocos ven más allá, que lo que sus ojos descubren, pero una vez que se acepta, solo cabe rectificar y continuar en donde no seas tan marcada, por personas que incluso quieren tu cabeza, intentando justificar su maldad, con lo que hacía décadas que hizo aguas (ya he comentado que somos muy diferentes, y lo que algunos se pueden permitir, en otros es su sentencia de muerte), Candela estuvo a mi lado, siempre ha sido así, más que mi hermana, porque la familia es la que te quiere y apoya, lo demás son circunstancias, pues una vez perdida la confianza, todo es más difícil, no se suele tener la paciencia necesaria para amansar un corazón herido, que incluso aún sangra, así que eviten dañar, porque hay a quien le da igual, si egoístamente sigue teniendo lo que quiere, pero a otras se nos parte el alma, y después nada vale, y no hablo de sexo, hablo de un daño consciente y meditado, aun sabiendo el resultado, después de eso, solo queda el adiós, aunque te duela y sueltes lágrimas,  como consejo decirles, que la vida sigue, y lo repito : No siempre será maravillosa, pero podrá seguir dando alegrías, y nada más que por eso, merece la pena vivirla, aunque no tengas lo que soñabas.
-          Hola
-          Hola, ¿No has traído a Azahara?
-          No, se ha quedado con mi familia, ha venido mi hermana de visita, y está con sus primos. Mi madre ya no está para nada, pero como no está sola, me he atrevido a dejarla
-          ¿Y cómo está tu hermana?
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-          Bien, ella vive su vida, que la tiene bien cómoda, y lo demás no le importa nada, si ha venido es por unos papeles, no sé exactamente cuales, no creo que vuelva a Viena mucho más, para ella esto es pasado, y no se le ha perdido nada allí, además como el marido es de buena familia, como que le da un poco de cosa decir que es hija de emigrantes, aunque no nos haya faltado de nada.
-          Cuando subes de clase social, muchas veces se te pega la tontería, no la guardes rencor, nunca fue una mala muchacha
-          No se lo guardo, pero como me ignora, ya sabes: Trata como te traten, es casi una ley en la vida, aunque a veces no me salga, y me ciegue el corazón, ante cualquier bonita palabra.
-          No te pongas sentimental, quizás estés celosa
-          Quizás, la veo tan feliz con su marido e hijos, y yo teniendo que tener dos amantes, para salir adelante
-          Por lo menos te gustan
-          Sí, más que eso, los quiero, sé valorar una ayuda, y son muy cariñosos con mi hija, más que el padre, durante tiempo que estuvo a su lado.
-          Pues quédate con eso
-          Ya, pero a veces me encantaría tener un marido, poner mi cabeza en sus piernas para ver la televisión, mientras me acariciase el pelo. Sé que es una tontería, pero echo de menos el cariño, es bueno tener sexo, no lo desprecio, pero el corazón no se alimenta de amor,  el motor de la vida, o por lo menos de la mía. A saber cada una…
-          Bueno, tranquila, sigue adelante, y ya se verá
-          Eso hago, y de verdad, no me quejo, solo comento
-          Pues yo también te quería comentar una cosa
-          Dime
-          Primero no quiero que pienses mal de mí, a veces la vida te pone en lugares, que no esperabas, pero sigues la corriente, porque temes las consecuencias de remar contracorriente. Creo que lo sabes por Tassio
-          Dime, no te preocupes
-          Bueno veras, llevo una página de citas, además de mi despacho. No me ocupa mucho tiempo, ni me da grandes beneficios, pero debo llevarla
-          ¿Prostitución?
-          No, o bueno, no tan claramente desarrollada
-          Dime
Página 12
-          Solo es un página donde pones tu foto, tus datos y gustos, y se concretan citas, si a algún hombre le gusta tu perfil, pero no estás obligada a acostarte, ni a repetir. No obligan a nada, solo te llevas el disfrute de una buena experiencia, casi asegurada
-          ¿Seguro que no hay dinero de por medio?
-          No, tu no recibes nada, quizás algún regalo, ellos solo pagan por ver el muestrario de mujeres, con las que poder pasar una velada, y ellas solo dicen si quieren o no verse con ese hombre libremente. Lo que  pasa es que por lo general, se las lleva a cenar a buenos sitios, se les hace regalos, y sentaría mal una negativa. Ya sabes, no te dan el dinero, pero no es a cambio de nada, también comentarte que a veces simplemente el privilegio de conocer a un hombre importante, y que te pueda ayudar, es más que cualquier dinero o regalo que te puedan hacer. Solo me encargo de añadir mujeres con cierta clase a la lista, no son mujeres de la calle, ni de bajo nivel, tienen valor suficiente para no venderse, por lo menos directamente. Es una página de citas a ciegas, podríamos decir, aunque no tan a ciegas. También me encargo de ver que perfiles serían los más adecuados, de concretar el encuentro y de lo demás no sé nada, no sé lo que pasas una vez que se vean, ni después, porque depende de ellos.
-          ¿Pero cómo te has metido en eso?
-          Quieres saberlo, pues querían introducirme en la página, no por mi belleza, si no por mi inteligencia, para gusto: los colores, y no quería, porque hay a quien les hacen regalos, y según mi experiencia vital, a mí me matan, así que opté por darles el nombre de otras mujeres más guapas que yo, para ver si así me dejaban, e incluso les decía a qué hombres les podía gustar, y  así se centraban en otras, ya sabe, intenté desviar la atención hacia mí, yo no estoy preparada después de tantas desgracias, perdí la confianza y menos si el número de posibilidades aumentaba, pero creí que quizás a ti te vendría bien
-          Candela, no. Además lo que no se quiere para una, no se ofrece a las demás
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-          Pero por qué no, tus circunstancias son diferentes, a ti se te quiere, a mí se me odia, he metido a demasiadas personas en la cárcel, no puedo arriesgarme, es mejor que lleve una vida casi anónima, no me ha quedado otra. Te aseguro que es totalmente discreto y quien sabe, algunas se han casado, de verdad, no te miento
-          No le hago eso a Azahara, no quiero que piense que su madre fue puta, aunque se disfrace
-          No serás Puta
-          Si lo es, lo que pasa que lo habéis puesto bonito, sacáis más beneficio, y además no parece ilegal, porque será lo que me cuentas, pero aseguraría que sería el comienzo, luego acabaría aceptando el dinero a cambio de sexo, creo que es una forma engañosa de meter a mujeres en ese círculo
-          No lo es
-          No te creo
-          Soy abogada, si fuese una forma de prostitución, me echarían del colegio. Es una página de contactos más exclusiva, solo eso, si luego se convierte en otra cosa; ni yo, ni nadie cercano a mí, tendrá que ver
-          No me atrae la idea, de verdad. Me cuesta psicológicamente tener dos amantes, no quiero añadir más, y confundir aún más a mi hija
-          Ella no vería nada, no estarías en tu casa
-          No, he cometido errores en la juventud, no me puedo permitir más
-          No es un error, es una forma de ampliar el círculo de amistades
-          Masculinas, da la casualidad
-          No seas tan antigua
-          Tengo una hija, ya con su padre, quizás salga perjudicada, no la voy a perjudicar más, quiero que tenga un buen futuro, o por lo menos, no hacer que no pueda tenerlo.
-          Vamos que no va a ser presidenta de Viena
-          Quizás quiera hacer derecho, quizás quiera ser profesora, quizás muchas cosas…
-          Como quieras, pero el futuro no se sabe, y creo que te puede ayudar a rehacer la vida, porque no amas ni a Mauricio ni a Eugenio, solo te ayudan, y es una forma de prostituirte
-          No lo es
-          Sí
-          Bueno a ojos de la sociedad no, que es lo importante cuando tienes hijos
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-          Como quieras, no insisto, toma esta tarjeta y échale un ojo a la página. Esta es la clave para que entres, verás como no es lo que crees. Es una página de contactos más exclusiva que lo público, como con todo lo privado, pero nada más, aunque no sé en lo que se convertirá, porque ya sabemos cómo es la vida. Si te soy sincera, no ha salido de mí comentártelo, me daba vergüenza que supieras eso de mí, pero te han visto y me han pedido que te lo diga, te quieren dentro
-          No soy tan guapa, ni ya joven
-          Tienes carisma, y eres mona, aunque las haya mejores. Hay quien también quiere conversar, no solo sexo. Cógela, solo te pido eso, si no lo haces, me metes en un problema
-          Parece que hablas de mafiosos, no la quiero
-          Cógela,  por favor
-          La cojo por ti, por si te están viendo, pero no la voy ni a mirar, no quiero más miserias en mi vida, fueron suficientes. Me hubiese bastado con Tassio, y mira  como ando, no quiero más personas en mi cama. Como ya te he dicho tengo a Azahara, y depende solo de mí.
-          Échale un ojo, mira las fotos, solo eso. No es lo que crees, de verdad.
 
Lo tenía claro, pero llegué a casa y estaba sola, mi hermana se había llevado a mi niña al circo de Viena, estaba muy contenta de que Azahara pudiese conocer nuevas experiencias, porque tenía aún a personas a mi lado, que me ayudaban a hacerla algo más feliz, a pesar de la ausencia de su padre. Y mientras lo pensaba, me puse mi pijama abotonado (creía que eran más elegantes, pero les aviso que si no son de calidad, los botones se abren, y resultarán muy incómodos), me tumbé en la sofá, cogí la Tablet, miré la tarjeta, y ya saben: la curiosidad mató al gato, pero quise comprobar lo que decía mi amiga, nunca se sabe dónde vas a encontrar el amor, y la sociedad había avanzado, ya casi no se ligaba en los bares, y además yo hacía que no los visitaba. Puse la clave y la primera imagen: un corazón con el nombre de la página (no os lo digo, por reservar su intimidad). Tenían un buen diseñador gráfico, ya era algo, también un buen publicista, porque todas las fotografías que había, se trataba de momentos llenos de felicidad, con mujeres y hombres sonriendo, con una gran dentadura, que se podrían costear. Nada cutre, que es lo que te echa para atrás. Entonces reconocía a las guapas de mi clase. No me lo podía creer:¿ usaban eso para ligar, cuando antes se les echaban encima?. Las vuelta que da la vida. Empecé a leer los comentarios e incluso algunas conversaciones. Consiguieron llamar mi atención (eran buenos profesionales) y bueno, aún no me había desmaquillado, así que me hice un selfie y lo colgué, mentí un poquito, pero solo un poquito, que si no se nota mucho, y se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, y a esperar. No sé porque lo hice, ni idea, me bastaba con Mauricio y con Eugenio, de verdad, no me sentía sola, ya que también tenía a mi niña y a Candela, pero entré a mirar y creo que estaban seguros de que te pillarían, con solo querer observar. Todos los días echaba un ojo a la página, y más adelante añadí fotos con la que gustar, sabía que era importante tener un buen perfil, todo hay que hacerlo bien, no saben quién lo puede mirar o para qué lo puedes necesitar. Al cabo de las dos semanas concreté mi primera cita, con un hombre de gustos parecidos a los míos ( eso es importante), me iba a llevar a un lugar elegante, se lo comenté a Candela y se ofreció a quedarse con Azahara, porque tenía que estudiar para un caso, así que la noche la pasaría casi en vela, y me pidió que no tuviera prisas en volver, ya que Azahara estaba dormida cuando llegó, y por lo general, duerme diez horas más o menos del tirón ( descansaba bien, eso dice mucho en un niño). Me puse un pantalón de pinzas negro ancho, con un top de licra blanco ajustado y asimétrico (que dejaba un hombro al aire), un bolso de mano liso de mi madre (atemporal), unas perlas como gotas de agua, sin más accesorios, cogí una rebeca en rojo, por si refrescaba, me pinté los labios y las uñas de ese mismo color, y me puse mis zapatos de gitana también en rojo, ya os comenté su significado (los tenía de todos los colores, porque una vez que fui a España, y había una tienda en liquidación de ropa de folklore). Aquí no sabían lo que eran, y parecían unos zapatos de salir, porque eran los típicos, quien iba a pensar lo contario. Me peiné una cola floja a un lado, en el hombro que estaba cubierto, me miré al espejo y me vi guapa, es lo que tiene comprarse ropa clásica, si no cambias de talla. Candela me dio la aprobación, no sabía quién era el admirador, pero tenía mucho interés en conocerme, y ya sabemos que el sentirse querida es una afrodisiaco seguro, si es que a ti también te atrae, si no es un pesado. Una cosa que me advirtió Candela fue que no se me despertasen fantasías románticas, porque hay quien solo quiere pasar una noche, y que no le den la lata. Más vale poco, que nada, pensé, pero ya saben lo que me faltaba: atención y cariño, porque Mauricio y Eugenio, no venían mucho a casa, y creí que poco a poco sería agua pasada, así que tenía que intentarlo, una vez al menos, para que con los años no me entrase la nostalgia. Entonces me acordé de la Estampa que me regalaron de Nuestra Señora del Azahar, una advocación mariana, que se venera en Beniaján (Murcia), y ya saben, no tenía amuletos, por lo que la religión es el soporte, cuando buscas algo de suerte o al menos de no mala suerte, que era lo que me persiguió un gran tiempo, cuando era casi una muchacha. Me eché mi perfume, esta vez fui generosa, le di un beso a mi niña, miré a Candela, quien me guiñó un ojo, y me fui nerviosa, pero sin miedo, segura de que era lo que quería, si luego la cita me defraudaba, lo dicho, lo intenté y se quedaría como una experiencia más en la vida, y mejor mientras aún estuviera guapa, que con los años algunas están mejor que otras, pero la belleza no sería la cualidad que destacara (recuerden lo importante es la actitud. Si te sientes y te crees guapa, los demás también lo pensarán. Las comparaciones no sirven de mucho, porque el mundo es diverso y siempre las habrá mejores, pero recuerden también peores, así que saquen provecho a lo que tiene, y olviden lo demás, no viven en su casa).
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Fui andando, no quería que me recogiera en casa, pero tampoco me apetecía coger transporte público. Cuando lo vi de espalda, me llamó un poco la atención, porque iba con una capa. Creí que tendría mucha clase y quizás íbamos a la ópera, pero no sé porque me acarició un viento helado, que me hizo temblar al recordar a Jack el destripador, porque cerca había un coche de caballos. Me acerqué y le rocé el hombro, susurrándole que era Azahara, vaya que pensase que era un atraco
-          Hola Azahara, ¡qué sorpresa!
-          Hola Mauricio, no entiendo nada
-          ¿Decepcionada?
-          Sorprendida, no lo comprendo
-          Vamos que eres inteligente, siempre de las primeras de la clase
-          Bueno, me apetecía quedar con más hombres, tienes mujer y lo mismo te cansas de verme como amante
-          Te he dicho millones de veces, que cuando mis hijos se vayan a la universidad, me voy a vivir contigo, aún son pequeños, para mi Azahara es como una hija más, mi mujer solo quería dos y fueron varones. Eres mi familia, aunque aún no viva contigo
-          Mauricio, las palabras se las lleva el viento, ya faltas algunos viernes
-          Por trabajo, no por ganas, te lo aseguro
-          Siempre se puede excusar, si se busca bien un motivo
-          No son excusas, es la verdad
-          No sé qué decirte
-          ¿Quién te ha metido en esta página?
-          Candela
-          Nunca me gustó
-          No es de prostitución
-          Cariño la prostitución no empieza siempre en  una esquina, pero si puedes acabar en ella
-          Me dijo que solo eran citas
-          Y lo son, para conocerte mejor
-          No me comentó nada de eso
-          Vas a dejar de verla
-          No puedo, la conozco desde los cinco años
-          Pero no ves lo que te ha hecho
-          Lo siento, confío en ella, si lo ha hecho, es porque no cree que haya nada más, no me haría daño, también está muy sola y ama a mi niña como a una hija, como para hacernos ese daño
-          Cariño una vez que entras en este mundo, se acabaron los amigos y la familia, todo son intereses y obedeces, si no quieres problemas
-          ¿Y qué hago?
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-          Cuando llegues a casa, te sales de la página, a ver si te deja, si no me llamas. Yo mañana hablo con una persona para que se olviden de ti, diré que es un mal entendido, porque eres mi amante y no quiero compartir. Ojalá no te hayan visto muchas personas. Candela se va a enterar
-          No le digas nada, me da pena, sé que no soportaría perderme, se habrá visto en la coyuntura, y no lo habrá podido evitar. Te digo que no soportaría perderme
-          ¿enamorada?
-          Hombres, siempre pensando mal, para las mujeres son importantes las amigas, y yo soy la mejor amiga desde niña, nada más. Ella tuvo su pareja durante más de una década, pero se dejaron de querer, más bien él, aúna así tiene sus aventuras, pero está liada con el trabajo, ya no es tan joven, y bueno el tiempo pasa, y si no subes al tren, pues se va. No le digas nada, la conozco, le perdono el error, si no hay más. Diré que no me ha gustado la experiencia, y si insiste, ya entonces hablamos, ¿de acuerdo?
-          Me parece bien
-          No me desea mal, no lo ha podido evitar, seguro
-          Voy a darle esa oportunidad, como tú
-          ¿y esa capa?
-          ¿te gusta?
-          Pues no, me ha recordado a los asesinos en serie de época
-          Jajaja tiene su explicación
-          Espero
-          Mira ese coche de caballos es para nosotros, daremos un paseo y la capa es para taparte, por si no traías suficiente ropa, porque cuando quieres te pones muy sexy
-          ¡Qué idea tan bonita!
-          Tanto como tú
-          Gracias Mauricio, perdona
-          Con que no vuelva a pasar será suficiente, todos nos confundimos, el problema es cuando se coge como norma
-          Aquí empezó y terminó la historia de la página de citas
-          Haces mejor de lo que crees
-          Lo sé, ha sido un error
-          Una cosa más
-          Dime
-          Si te estoy ayudando, es porque quiero exclusividad, quiero ser tu único amante, como hasta ahora, no quiero estropearlo, tengo sentimientos hacia ti, y las libertades en las relaciones, no todo el mundo las sabe llevar,  acuérdate del refrán ( Manolete, Manolete si no sabes torear, para que te metes), aplícatelo tú también, para muchas proposiciones futuras indecentes
-          No habrá más proposiciones, pero es algo injusto, porque tienes mujer
-          ¿Y qué?
-          Pues que yo no tengo esa exclusividad
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-          Sabes el papel que tenías desde el principio, y cambiará cuando las circunstancias sean adecuadas, ten paciencia, no llevas mala vida, como para no soportar la situación, te tengo casi como a una reina.
-          Tienes razón
-          Anda móntate en el coche, que vamos a dar el paseo más romántico de tu vida
-          ¿Y si te ve tu mujer?
-          Mi mujer también sabe el papel que tiene. Vive bien, hasta con sirvienta, no se quejará de nada
-          Yo no tengo sirvienta
-          Mañana si quieres
-          No me hace falta…
 
Me monté en el coche algo excitada, solo nos hacía falta visitar el Palacio de Sissi, para  ya creerme una gran dama. Pusieron en el coche el Bolero de Ravel, no sé si lo conocen, pero si no es el caso, no lo duden escuchar una noche en la cama, y les aseguro unos dulces sueños, lo que todos aman. Paseamos por el centro histórico, y entre el calor que me daba su cuerpo bajo la capa, la música y que me sentía protegida, pues cerré los ojos, y me dejé llevar por la tranquilidad de que a su lado, nada malo pasaba (Es muy positivo tener la protección de un buen hombre, pero si no fuese el caso, no pasa nada, porque la vida no regala plenitud a nadie, y de lo que no careces tú, a otras les falta, y al revés, nada es perfecto, ni para princesas de cuentos de hadas. Así que disfruta de lo que tienes, no te amargues por la envidia, nunca es sana). Me desperté asustada, porque me acordé de Eugenio, y no sabía lo que pasaría, si se enteraba. No me atrevía a dejar a ninguno, pero sabía que si conocían la existencia del otro, no iba a gustar. Eran diferentes, pero ambos con el egoísmo machista muy marcado. Todos sabemos que los asiáticos son los más inteligentes del planeta,  pero los anglosajones los más listos, pues así pasaba con Eugenio y Mauricio, Eugenio era inteligente, pero Mauricio era el listo, y si entraban en guerra, nunca se sabría quién ganaría la última batalla, porque ambos contaban con buenas armas. Suspiré, y me pidió bajar del coche, íbamos a cenar a un restaurante, creí que íbamos a la ópera, pero no, me conocía, estaría intranquila por mi niña, así que una cena y a casa, que debía quitarme pronto de la página. El restaurante se llamaba Plachuttas Gastaus zur Oper, siendo su plato estrella el Schnitzel, el que pedimos a pesar de ser tarde, pero había apetito, lo importante cuando comes fuera de casa, porque no hay que dejar nada en el plato, salvo circunstancias. Es casi un pecado tirar comida, cuando otros mueren por desearla.
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MAURICIO Y EUGENIO
 
El tiempo pasa rápido, se los advierto, no lo desperdicien con patrañas, la vida es un regalo, no la jodan, quizás se arrepientan, cuando la salud les haga falta. Yo me di cuenta algo tarde, nadie me avisó, pero ojalá no sea demasiado  para demostrar, que no fui yo la mala, aunque muchas veces a las víctimas se las condenan, por tenerles ganas. No comentan el error de verse impunes ante posibles desgracias, porque una simple imprudencia hace que tu vida quede marcada, y no hay nada más doloroso que vivir una injusticia, se lo aseguro, es la peor condena que el destino te tiene preparado. Sean cautos y cautas, porque los problemas surgen de la nada (acuérdense de la película: En el nombre del padre, ahí se refleja como el estar en el sitio equivocado, te puede arruinar un futuro idealizado, aunque no hagas nada).
 Llegó la primavera, y con ella el cumpleaños de mi niña, por eso también le puse mi nombre, porque nació, cuando crecían las flores. Solían venir sus amigas de clase, mi padre y mi madre, a pesar de estar algo enfermos, Candela y Eugenio. Mauricio solo vino una vez, cuando invité también a personas relacionadas con el trabajo, y decidí que sería la última, mis padres conocían a Eugenio, y no quería que pensasen mal de su hija, porque a veces los actos demuestran quienes son las personas, pero muchas veces las circunstancias son las que dominan, y lo que a ojos de muchos parecería mal, para tu corazón es una cosa bien distinta. Le regalé a mi niña un  maletín de pintura para la cara, porque le encantaba, Candela su primer bolso, mis padres la tarta que ella eligió de Disney, como siempre, sus amigas juguetes,  Mauricio un buen vino con la añada de su nacimiento, para que lo abriese un día especial (no sé lo di, porque lo mismo lo tiraba, ella aún quería cosas de cría, aunque ya estaba dejando de serlo). Eugenio le trajo una gata, que había en adopción: acertó, le hacía falta algo más de cariño en la casa. La llamamos Nancy, simplemente porque nos gustó, y a mí me recordaba a una muñeca de la infancia (si hubiese sido chico, le hubiésemos puesto Choco, por el color chocolate). Trajo lo suficiente, para poder ir a comprar al día siguiente lo que hiciera falta. Era de color chocolate con ojos verdes (guapa) y ya estaba castrada, algo muy positivo, si no quieres estar desvelada, cuando el celo se despertara. Le encantó, ya no le llamó la atención ningún otro regalo. A mí no me hizo mucha gracia, porque sería más trabajo y gastos, pero se me pasó al ver la cara de Azahara, con su felicidad me bastaba. Ese día nos pusimos las dos el mismo vestido. Lo vi en una tienda infantil, que solían tener esas cucadas, y no lo dudé. Era de tela de bambula, en un rosa  pastel, con mangas por los codos, con forma de evasé, junto a unas bailarinas del mismo tono, medias de color piel, unas perlitas pequeñas también en rosa, solo nos diferenciaba el pelo (a ella le hice dos moñitos altos, y yo lo llevaba suelto, fui a la peluquería, porque quería tener bonitas fotos de todos sus cumpleaños, como recuerdo). Aún podía celebrarlos en el salón, porque era amplio, abierto a la cocina, para poder controlarlas, y ya saben, no hace falta mucho, cuando los niños se reúnen, se divierten con poca cosa. Merendamos, sopló las velas pidiendo un deseo (muy importante), destrozamos una piñata, jugamos a la gallinita ciega,  y luego les puse una película, para que la tomasen con la tarta, y se tranquilizaran, hasta que las madres vinieran a rescatarlas. Opté por una que se llama “Prácticamente Magia”, con Sandra Bullock y Nicole Kidman, me encantaba, y creo que a ellas también les haría gracia (si quieren pasar un rato agradable, no duden verla, les llegará al corazón, si saben apreciar las bonitas palabras). Les obligué a escuchar las últimas frases, para que las recordasen del cumpleaños de mi Azahara: para traer suerte tienen que poner sal en el hombro izquierdo, poner romero en la puerta del jardín y plantar lavanda. Y no olvidar “enamoraros cuanto podáis” (creo que decía algo parecido). También se lo repetí yo, porque quería que se les gravara en el alma. Dieron las ocho rápidamente, la hora de la despedida, y les di a las madres un poco del pastel, antes de que se marcharan. Candela acompañó a mis padres, quienes se llevaron a Azahara, a veces le gustaba dormir con ellos, porque la ponían en medio, creo que se sentía protegida, a pesar de que ya no eran unos abuelos jóvenes y ni ella tan bebe para eso,  bueno se fue también porque la prometieron llevar al día siguiente al centro, para tomar algodón dulce como premio. Le costó, no quería dejar a su gata, pero la convencieron, creo que por mí, para que pasara buena noche con mi amante bueno. Eugenio me ayudó a recoger, era como Mauricio, un hombre dispuesto, si es que no era una obligación, como les pasaba a muchos, que creen perder la virilidad, por llevar un plato a la cocina (hará falta mucho más tiempo, hasta que vean que la vida es compartir, tanto lo bueno como lo malo, y con ello no pierdes liderazgo), pero mientras viva generaciones, que se criaron con ese pensamiento, no desaparecerá el maltrato, por lo que hay que empezar con la educación, para que nuestras hijas estén a salvo. Eugenio y yo nos sentamos en el salón a tomar un bocado, no pude antes, mientras me acariciaba la rodilla, supongo que esperando algo, aunque la gata se lo impedía, porque se ponía en medio, también quería su mordisco endulzado (tengan cuidado con lo que comen los animales, vaya que las tengan que llevarlos después al veterinario). Llamaron al timbre, que raro.
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-          Un beso amor
-          Mauricio, pero ¿Cómo es que has venido?
-          Sé que es tarde, pero antes de ir a casa, he querido darle cinco euros a Azahara, para que se compre chuches mañana
-          Se ha ido con mis padres
-          Mejor, tengo ganas de ti
-          Buenas, ¿Usted quién es?
-          ¿Y usted?
-          Soy Eugenio, un amigo de Azahara
-          Soy Mauricio, su amante
-          ¿Su amante?
-          Claro, qué esperaba, ¿por qué se sorprende Azahara, me tienes que explicar algo?
-          Ella no tiene que explicarle nada, me he sorprendido porque soy un gran amigo, y nunca me dijo nada. CREÍ QUE ESTABA SOLA
-          ¿Y por qué se molesta?, ¿por qué medio grita?
-          No sé, supongo que me gusta, aunque nunca lo haya reconocido públicamente
-          Pues cuando quiera se puede ir, no quiero que vuelva a estar a solas con ella, sé lo que puede pasar
-          No volverá a pasar, no quiero darles problemas, la quiero demasiado como para eso, como para ser un obstáculo para su felicidad
-          Olvídese de ella
-          Eso nunca, pero me alejaré, a no ser que ella me pida otra cosa
-          Ella no le va a pedir nada, está conmigo y se terminó está conversación ahora mismo. Le acompaño a la puerta
-          No hace falta, sé dónde está
-          Dale su abrigo Azahara, y despídete, no lo volverás a ver
-          Ya veremos
-          No me haga enfadar
-          Es mi amiga desde casi la infancia
-          Ahora es mi mujer, y hará lo que yo le diga, si no quiere represalias
-          Voy a denunciarle
-          No lo haga, solo quiero decir, que si le vuelve a ver, perderá más cosas que mi presencia en su vida, y no creo que quiera, está bastante sola
-          No está sola, quizás no sea muy sociable, porque la vida no le ha sido fácil, pero nos tiene a Candela y a mí, además de a sus  padres
-          Menuda pandilla, no creo que quiera perderme, aunque sea por su hija, así que salga inmediatamente de su casa y de su vida, no lo digo más
-          ¿Azahara no dices nada?
-          No sé qué decir en este momento
-          Mañana te llamo
-          No, mañana ya tendrá otro número, y le pido por favor, por favor, que salga de su vida ahora mismo, porque sin mi presencia, saldrá muy perjudicada
-          Hazle caso Eugenio, lo siento mucho, pero tiene razón
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-          No tienes por qué, te ayudaremos, si es por el dinero
-          No es solo eso, hazle caso. Lo siento, más de lo que crees, nunca creí que pudiera pasar esta situación
-          Se quiere ir, por favor. No lo digo más
Me miró y cerró la puerta. Menos mal, lo bueno de Eugenio es que era muy diferente a Mauricio. Era un hombre tranquilo, generoso y comprensivo, que no se dejaba llevar por los impulsos, y supo entender la situación, creyendo que más adelante le explicaría todo (pero no dio tiempo a más). Por el contrario Mauricio era un hombre temperamental, de fuerte carácter, quien no se dejaba ni aconsejar, menos humillar, era celoso y egoísta, así que me senté en el sofá sonriendo, pero con alguna lágrima, porque entre la página de citas y esta situación, quizás me marcara la cara. Entonces le miré con dulzura, intentando que el sexo relajara, lo que los demonios maquinaban (comentarles, que es difícil complacer, cuando los problemas y las enfermedades te arrasan el cuerpo y el alma, dejas de ser tú, te conviertes en una persona que detestas, e incluso tu misma sientes rechazo, porque no queda nada de lo que fuiste y menos de lo que se esperaba; pero no olviden que fue por las circunstancias, y quizás con paciencia, vuelva a florecer algo de esa ingenua muchacha, porque existe el espíritu de supervivencia, quien sabía la verdad, y no se quería marchar, porque a otros les diera la gana, con excusas medio inventadas). Sabrás cuando vas a morir, cuando no te queden fuerzas para luchar, cuando el espíritu de supervivencia te abandone, cuando tu cuerpo y tu alma se rindan juntos, mientras quieras luchar, aún puedes ganar la batalla, y por lo general, siempre hay ganas, aunque te destrocen hasta la esencia de la bondad heredera…
 
 
 
 
 
EL CUERPO
 
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El asesino se ciega por sus instintos, no cree que vaya a pagar por la muerte de su enemigo. El deseo de que esa persona desaparezca del mundo, le borra todo tipo de culpa, porque su intelecto buscará la excusa, para justificar su mal ante la sociedad, pero les advierto, que esa justificación será la causa, pero no les exime de nada, así que por lo general, pagará por la canallada, aunque se hayan inventado una personalidad macabra, de quien odiaban, sin haberles hecho nada.  Y ahí estaba mi cuerpo, en la tienda algo revuelta, parecía que había luchado (ya saben: el espíritu de supervivencia), pero no me funcionó: tenía el tacón de aguja del zapato rojo clavado en el corazón, y la gran rosa roja en mi mano. Una forma original y bonita de morir, pero no dejaba de ser macabra, porque dejé la vida, sin que Dios me diera el permiso para abandonarla.
 
-          Buenos días, soy el inspector Gálvez
-          Buenos días
-          ¿Quién ha llamado a la policía?, ¿quién encontró el cuerpo?
-          Fui yo
-          ¿Y usted se llama?
-          Candela, soy su amiga desde casi siempre
-          ¿Y por qué vino a la tienda?
-          Porque me he quedado con su hija, quien estaba algo enferma, y llegó la hora de cerrar la tienda, y no volvía a casa, ni cogía el teléfono
-          ¿Y vino con la niña?
-          No me quedó más remedio, es pequeña para dejarla sola
-          ¿Y la ha visto?
-          No, la dejé en la puerta, imaginé que algo malo pasaba, porque miré por la llanura de las cartas, y vi el cuerpo.
-          ¿ha tocado algo?
-          Ni siquiera he entrado, llamé directamente a la policía y a la ambulancia
-          ¿quizás la podía haber ayudado?
-          Estaba muerta
-          No se aseguró
-          Estaba muerta, mire la sangre, donde está el zapato, su cara, los ojos.
-          Sí, si lo estaba, pero la próxima vez, intente asegurarse
-          Creo que reaccioné así, para proteger a su hija, para que no viera nada
-          De acuerdo
-          ¿Y ahora la hija está?
-          Con sus abuelos
-          Se pueden hacer cargo de ella
-          Pues un rato, porque son mayores y están algo enfermos
-          ¿tiene padre?
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-          Sí, pero me haré cargo yo de ella, soy casi familia, la conozco desde que nació. No hay nadie más, no creo que el padre quiera esa responsabilidad. Soy abogada, le daré una buena educación y vida, por su madre, por mi amiga
-          Bueno eso es un trámite que solicitar, no se cogen a los niños así, porque así
-          Lo sé, ya le he dicho que soy abogada, lo haré todo legalmente, no se preocupe
-          Bueno voy a echar un ojo a la escena del crimen, a ver qué me dice
-          Coja a quien hizo esto, por favor, necesito que haya justicia, no venganza
-          Según me cuentan no hay huellas en el zapato, como si no se lo hubiese clavado nadie o usó unos guantes especiales
-          Quizás haya sido un profesional
-          No, un profesional es más limpio, no deja esta guarrada, perdón por la palabra
-          ¿Alguna pisada?
-          Sí, allí. ¿la ve?
-          Soy penalista, quizás le pueda ayudar en algo
-          Toda ayuda es poca, no soy de esos que creen autosuficientes, creo que la colaboración es primordial para resolver cualquier delito
-          Gracia, me sentiría muy bien, si consiguiese dar con el hijo puta
-          Cuide el lenguaje, está prácticamente trabajando
-          Perdón
-          Donde hay huellas es en el brazo y en el cuello, parece que hubo una pequeña pelea o por lo menos se resistió
-          ¿Alguna fibra de la ropa?
-          Parece que de eso no hay nada
-          ¿pelo?
-          Tampoco, no la violó, pero
-          ¿Pero?
-          Había algo sentimental entre ellos
-          ¿Por qué?
-          Porque esa raja en la mejilla se hizo postmorten, no sangró
-          Que extraño
-          Muchas veces, cuando han admirado la belleza de su víctima, quieren deformarla, quizás como castigo, porque han sufrido por ello, el psicólogo de la comisaría lo explicará mejor
-          ¿un Psicópata?
-          No puedo saber por la escena de un crimen, si es o no un psicópata, ¿sabe sus características?
-          Si: ausencia de remordimientos, egocentrismo, falta de empatía, manipulación, mentiras, ausencia de emociones, capacidad de fingir y engrandecimiento propio, y pueden ser hombres o mujeres, aunque gana en números: el sexo masculino
-          Bien, añada también cierta inteligencia, siempre tienen un coeficiente de inteligencia elevado. Perdone por ponerla a prueba en estas circunstancias, solo quería saber si realmente era penalista.
-          Si lo soy, me podía haber pedido el carnet del colegio de abogados
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-          Es verdad, pero a veces los títulos no garantizan mucho. Lo dicho, ahora mismo no sabría decir si fue o no un psicópata, solo creo, creo, que no fue un desconocido. ¿Marido, amantes o admiradores?
-          Pues tiene dos amantes para llegar a final de mes, el padre de su hija, que prácticamente es un desconocido, porque desapareció, y un admirador, que le deja esas rosas todos los ocho de cada mes, no sabemos quién es
-          Vaya, por lo menos es un círculo cerrado, no era prostituta, ni nada de eso ( a Candela se le cayó el alma al suelo, cuando recordó lo de la página de las citas, temiendo que fuese el del único y primero encuentro, pero no iba a decir nada por el momento, solo cuando no quedase más remedio)
-          Tome mi número de teléfono, en esta tarjeta está mi nombre completo, pero es suficiente con que me llame Candela
-          Un nombre de fuego
-          A mi padre le gustaba el flamenco
-          Pues Candela le llamo, para que me facilite números de contactos. Se han llevado el bolso, y no hay teléfono, por lo que está claro, que había trato
-          Si eso parece
-          No llore
 
Quiero pensar que existe el cielo, pero aún estaba vagando por el mundo, aún mi alma no se había ido del todo, y me daba tanto sentimiento ver a Candela desconsolada, por lo menos me quiso alguien, porque los hombres siempre acababan dañándome, sin comprenderlo, como que cogían cualquier excusa, para llevar a cabo cualquier plan truculento. Mi hija no sabía nada, creyó que debía irme por trabajo. Pobrecita, me iba a echar mucho de menos, porque la quise tanto, que eso deja un hueco enorme en el corazón, cuando te vas lejos, pero estaba tranquila. Me di cuenta de una cosa, o es que quizás los espíritus ven el futuro, no lo sé, pero visualicé a mi hija con Candela y con el inspector, como una bonita familia, y me dio tranquilidad saberlo, porque nunca la querrían como yo, pero sentiría cariño con protección, algo básico para ir creciendo y madurando las emociones, sin que se creen traumas por ello. Me alegré por Candela, necesitaba que alguien le diera un beso, y tendría a mi hija, que era muy besucona, junto a un buen hombre, algo difícil de encontrar, cuando dejas la juventud, porque en esa época eligieron. Me iría tranquila, solo me quedaba saber, que quien lo hizo, pagase por ello, porque hay muchas injusticias en la vida, y no quería ser una de ellas, a pesar de no haber sido perfecta en un mundo, que para mí fue bastante violento.
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-          ¿Eugenio?
-          Si
-          Soy Candela
-          Ah! Hola, ¿qué quieres?
-          No seas tan desagradable
-          Sabes lo de Azahara
-          Claro que lo sé
-          ¿siguió en la página?
-          No se quitó la primera noche
-          Bien, menos donde buscar
-          Pero no sé a quién vio
-          Fue a mí, ¿por qué la metiste ahí?
-          Me lo pidieron, pero no es tan malo como crees
-          Es el comienzo de una pesadilla, aunque lo pongan bonito
-          No me lo han vendido así
-          Bueno ya da igual
-          No lo da, para mí no, siento una gran remordimiento
-          Ya se verá qué es lo que pasó, el Inspector Gálvez es un gran profesional
-          Eso espero, ¿tienes coartada?, porque mañana te van a llamar, les he dado tu número
-          Claro que la tengo, estaba con toda mi familia, era fin de semana y solemos desayunar juntos, porque entre semana no podemos
-          ¿sabe tu mujer lo de Candela?
-          No lo sé, pero no le va a importar, aunque se alegrará de que haya muerto
-          Que mala
-          Vamos, todos llevamos un demonio dentro
-          Es verdad, solo que algunos son más activos que otros
-          Exacto, hay quien lo controla, mientras otros lo sacan de dentro
-          Te llamarán
-          Lo estoy deseando, voy a estar muy presente en la investigación. Era la mujer que amaba, aunque no estuviera casado. Aún no me hago a la idea, tengo el corazón helado, y lo prefiero a que mi mujer me vea por los suelos tirado, prefiero que crea que solo fue una aventura más, a que crea que la iba a dejar, cuando todo estuviera más o menos socialmente estabilizado para mis hijos, fuera de casa. Ahora ya sé que no dejaré a mi mujer, porque no amaré a nadie, como para romper mi estabilidad sentimental, mi comodidad en el hogar, así que prefiero que crea que fue una más
-          ¿no era la única?
-          Si lo era, pero no la primera
-          Claro
-          Mi mujer sabe con quién se casó, no se extrañará de nada en el juicio
-          Mejor, porque lo habrá
-          Claro que sí, quien sea lo va a pagar, antes o después, en la justicia o sin ella, lo pagará, yo me encargaré de ello, personalmente y asumiré las consecuencias, sin ella, me da igual muchas cosas, muchas, más de lo que jamás pude imaginar. Bueno te dejo, no quiero llorar
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-          De acuerdo
-          Solo una cosa, quizás pueda hacerme cargo de su hija
-          No, lo haré yo. No tengo hijos, será la hija que nunca tuve
-          Casi mejor, a saber cómo la iba a tratar mi mujer
Y Candela avisó a mi fiel amigo, quien sí estaba destrozado, quizás también Mauricio, pero no lo demostraba, y una ve lo que ve, aunque las apariencias engañen:
-          ¿Eugenio?
-          Si
-          No llores
-          No puedo parar
-          Solo decirte que te van a llamar
-          Lo estoy esperando, quiero que me pongan al tanto
-          ¿tienes coartada?
-          Si, estaba con mi hermano en casa de mi madre desde bien temprano, porque se puso mala de madrugada, y nos llamó.¿ A qué hora fue?
-          Aún no se sabe exactamente, pero entre las diez, que es cuando abre la tienda y las doce, seguro
-          Yo desde las siete de la mañana estuve con mi madre y con mi hermano, porque tuvimos que ir al hospital y no salimos hasta las dos, más o menos. ¿Crees que Mauricio contrató a alguien?
-          No, la quiere, quizás la hubiese castigado por algo, pero no querría perderla
-          Mejor, porque buscarán por donde puedan, y esa es una posibilidad
-          ¿Habrá cámaras en el hospital?, supongo
-          Seguro, alguna habrá
-          ¿pero quién le ha hecho eso?
-          No lo sé. Azahara era para quererla, no para odiarla
-          Bueno del amor al odio solo hay un paso
-          Lo sé, y eso están mirando
 
EL ASESINATO
Esa mañana me puse algo cómoda, porque sabía que si mi niña no mejoraba, tocaba ir al hospital, así que me puse unos vaqueros, con unas botas bajas de geox, una blusa blanca clásica y un chaleco enguatado, con un moño alto cogido con un palito de madera, como las chinas, pero de forma bastante más casera (No sabía que sería mi última vestimenta, si lo hubiese sabido, hubiese ido algo más coqueta). Se me olvidó llamar al profesor, para decirle que no viniera, así que le pagaría, pero tendría que decirle que se marchara, esperaba no haberle roto ningún otro plan para el fin de semana, porque los compromisos hay que cumplirlos, las personas cuentan con ese dinero, no se les puede dar largas, así como si nada.
 
-          Hola, pase
-          Buenos días, ¿paso dentro?
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-          Discúlpeme por no haberle avisado antes, pero Azahara está bastante mala, y no ha podido venir. Como he tenido que atenderla, con las prisas se me olvidó
-          No pasa nada, con los niños nunca se sabe
-          Tome el dinero
-          No, por favor, no voy a hacer el trabajo
-          Cójalo, sé que le viene bien y no lo pago yo. Debería haberle avisado, y le he hecho venir
-          Gracias, quería comentarle una cosa
-          Dígame
-          La he visto en una página de citas, y desde el primer día que la vi, estoy medio enamorado, ¿querría tomar un café conmigo?
-          Disculpe eso fue un error
-          No, ahí no entra cualquiera
-          Le digo que fue una equivocación, si entra ahora verá que no está ya mi perfil
-          Da igual, he visto las fotos
-          Por favor, olvídelo. Además tengo pareja
-          Según veo dos, y bueno: no hay dos sin tres
-          Váyase, y no vuelva
-          No
-          Suélteme, voy a llamar a la policía
-          No lo va a hacer, no querrá que le cuente nada a Don Mauricio
-          Ya lo sabe todo
-          Suéltemeeee
 
Y corrí por la tienda, me perseguía, me quiso quitar la camisa, mientras me toqueteaba. Conseguí escapar de sus manos, pero me empujó con fuerzas, y caí encima de mi zapato, del orgullo de mi pequeña corona, el que me haría viajar por el mundo, para conocer sus siete maravillas (ese era mi objetivo para la jubilación), pero en vez de salvarme la vida, me la quitó. Fue rápido, casi sin darme cuenta, sin poder decir adiós. Me mató una imprudencia (la página de citas) y un accidente (un empujón), así que tengan cuidado, porque lo que parece una simpleza, puede acabar en muerte, por equivocación. El profesor cogió mi bolso, supongo que para que no vieran las conversaciones del móvil, pero sabrían de su existencia por Mauricio, así que pensé que lo más seguro, es fuese para ver si podía vender algo, ya saben, una vez muerta, no vales ni lo que cuesta un trapo. Lo más extraño de todo, es que no desaparecí, me quedé vagando por este mundo, pudiendo observar todo lo que se estaba llevando a cabo. Me acordé de una de mis historias favoritas, porque ya saben que tengo un poco alma de gótica: “Cuento de Navidad”, de Dickens, una maravilla para una niña, que aún no haya perdido la sonrisa, y no fuese muy asustadiza. La primera vez que lo leí fue en una especie de tebeo, no duden en comprarlo, si lo ven por alguna librería suelto. Y supongo que me convertí en un fantasma, el de mi presente, y me estaba mostrando como sería la vida de muchas personas sin tenerme. Y saben lo que concluí, que todos llorarían, pero seguirían con su vida, quizás me recordarían en momentos dulces, pero no dejarían de vivir, porque nadie es imprescindible. El dolor se va, las lágrimas se secan, solo queda un arañazo en el corazón, pero con tiempo, las cicatrices desaparecen. Así que no vivan queriendo dejar un gran legado, vivan disfrutando de los bellos atardeceres, den un beso a quien amen, si es que no les enseñan los dientes, dúchense con agua caliente, hay quien lo ve un lujo, así que valoren los pequeños placeres, porque cuando digan adiós, quien sabe lo que aparece. Olviden a los demonios, quieren atención, no les regalen bienes. Aléjate despacio de la maldad, y la vida poco a poco te mostrará la belleza de la que crees que careces, solo tendrás que mirar al cielo, y verás nubes con forma de peces, de esos que alimentan tu imaginación, y hace que no caigas rendido, ante el vicio de algunos seres. Cúrate el corazón, usa la medicina, si tu cabeza no resiste la tortura que la vida a veces ofrece, pero no dejes de soñar con un mañana, donde el sol calienta tu morada y la luna la noche embellece. Y ahora me voy a ver a mi niña, quizás no haya más oportunidades, y quería ver si se le curó la tripita, porque las chuces están ricas, pero te ensucian más que los dientes. Voy a ir despacio, vaya que se asuste, no sé  de mi aspecto, ya saben, los fantasmas no tienen reflejo, así que iré de puntillas, sin hacer ruido, para decirle una cosa al oído: que sea buena y que no me olvide, pues aunque no me tenga presente, seré yo quien la cobije entre mis pechos, para protegerla de la maldad de personas crueles.
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-          Han descubierto quien fue
-          Lo sé  Candela
-          Me siento fatal, Mauricio
-          No ha sido culpa de nadie, hay desarmados por todos los lados
-          Pero yo le di la página
-          Y yo le busqué el profesor para su hija
-          No es culpa de nadie, en la vida la maldad está por todas partes, no puedes prevenir todo. Creo que solo es cuestión de suerte, porque si el demonio te pone como objetivo, ya encontrará la forma de herirte, aunque no lo merecieres
-          No sé, fue un error, no me lo vendieron bien, a mí también me engañaron, fui un poco ingenua, aunque no se crea, por el trabajo que tengo
-          A veces no vemos el peligro, porque no queremos ver el mal tan cerca, solemos pensar que está muy lejos de nuestro mundo, y en cambio navega sin rumbo
-          ¿cómo se lo voy a explicar a su hija?
-          No lo vas a hacer, le dirás que a su madre la mató un loco, que en parte es verdad, porque no todos los hombres reaccionan igual ante los deseos
-          Sí, le diré eso. Ojalá no investigue más
-          Por lo general, las personas si son felices, no miran atrás, siguen adelante. Solo busca en su pasado, aquel que quiere explicar de alguna manera su fracaso, y no todos, más bien, los que no admiten que en esta vida hay desgracias, y él o ella es una, quien lo admite, intenta salir del agujero en su presente, sin mirar historias, que quizás aún más les doliese
-          La haré feliz: la daré amor y cariño, protección, buena educación, le compraré una casa, para que viva algo más cómoda cuando tenga que trabajar (aunque venda yo la mía) e incluso haré que se enamore de alguien que merezca la pena, sin que lo sepa, porque basta que le impongas algo, para que lo aborrezca, y por mi trabajo sé, que las pasiones no son buenas, mejor alguien que te dé una buena vida, que una guerra
-          Ojalá lo pueda ver, lo que necesites, me lo pides, ya dije que me encargaría de su educación. Déjame hacer eso
-          De acuerdo, porque así podré mimarla más
-          A los 18 años me la llevo a una buena universidad, y verá cómo consigue un buen novio
-          Quizás no quiera estudiar
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-          Bueno, ya se verá, es verdad, mejor no hacer planes, pero irá a buenos colegios, aunque la tenga que llevar yo. Y el inglés, será en academia, porque ya no confío de lo que le pueda pasar, si doy con otra fiera
-          Si, mejor. Hay una cerca de mi casa, que prepara para la escuela de idiomas
-          Pues esa. Que sepa inglés y el colegio, ya es algo positivo, si es que no quiere estudiar más, por lo menos, que se sepa manejar por el mundo
-          De acuerdo
-          ¿Qué voy a hacer sin ella?
-          De aquí a nada tienes a otra
-          Te equivocas, he tenido a muchas, pero creo que fue siempre ella, siempre idealicé a una mujer, y la conocí, tuve a la mujer de mis sueños, aunque una pesadilla me la quitara de en medio
-          Lo haremos bien con su hija
-          Sí, que menos
-          Te tengo que dejar, he quedado para cenar con el Inspector Gálvez
-          Buen provecho…
LA TUMBA
 
Hicieron lo que pedí: una lápida en vertical con mi nombre y un breve mensaje, más un pequeño jardín encima de la caja, rodeado de una pequeña valla de hierro de un metro de alta. Estaba cuidado, así que me encantaba. Aún seguía vagando por este mundo, y me dio tiempo a ver como todo volvía a la normalidad, hasta para mi pequeña Azahara, quien se acostumbró pronto a los brazos de Candela y del inspector, aunque a mí me doliera el alma. Eugenio siguió trabajando, aún no había conocido a nadie, así que hice un pequeño truco de fantasma (hice que una antigua compañera del colegio, que también estaba sola, lo llamara para un tema laboral y estaba segura, que ahí no se quedaba). Mauricio se quedó con su mujer, aunque seguía mirando la página de citas, hay a hombres que una mujer no le basta, sencillamente eso, sin que haya una maldad entre sus patas. Y bueno apareció alguien con la rosa roja grande en la mano, cuando casi creí que ya me convertiría en nada, supongo que no lo hice, porque querían que me enterara de algo, que me gustaría saber, cuando me marchara
 
-          ¿Tassio?. Eras tú el de la rosa en la puerta, todos los ocho de cada mes
-          Claro, ¿te gustaban?
-          Me encantaban
-          Las elegía expresamente para ti
-          ¿Me escuchas?
-          Sí, ¿estoy loco?
-          No, a veces sientes a quien amas
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-          Lo siento mucho Azahara, no debí dejaros solas, pero creí que por mi relación con terceras personas, estaríais mejor sin mí, que nuestra hija tendría mejor futuro, si yo me marchaba. Me equivoqué, porque la vida es complicada, y mejor tener a un padre que te proteja y ayude, a estar sola, y saber que problemas acechan a una mujer abandonada
-          Todo lo que se haga con buena intención, no es un error, solo que a veces no ocurre, lo que uno esperaba. No te culpes, fue un cúmulo de circunstancias, yo tampoco vi la maldad, en donde creí que sería algo sin gran importancia
-          Te querré siempre, no te olvidaré
-          Seré tu ángel de la guarda
-          Voy a intentar cambiar poco a poco, no se sale de donde estoy como si nada, y cuando nuestra hija sea mayor, me acercaré a contarle la mayor historia de amor, jamás soñada, porque te amé con locura, solo que me equivoqué en la elección, pero mi corazón siempre fue para ti, y así lo será
-          No digas tonterías, prefiero que rehagas tu vida, no soy de ese mujeres egoístas y malas, yo deseo felicidad, aunque salga perjudicada, quizás también me confundí en eso, pero bueno, cada uno da lo que tiene, aunque no sea muy práctico en una vida bastante cruel, con quien no daña
-          Yo te quise así
-          Yo también a ti, con tus problemas, con tu arrogancia
-          Ya no la tengo
-          Lo ves, todo se pasa. Creo que me tengo que marchar
-          No te vayas
-          Me están llamando, escucho una voz a lo lejos
-          Azahara, cada ocho del mes, vendré a traerte tu rosa, por favor, haz algo que me diga, que sabes que he venido, aunque no escuche tu voz, alguna señal que me aliente a seguir viviendo, por favor
-          No lo sé, quizás sea mejor que me olvides
-          No quiero, vendré y esperaré tu señal, hasta que la muerte nos una para siempre. Allí espero no meter la pata
-          No tengas prisa, pero vive mejor que antes, ya ves como todo puede desaparecer por arte de magia. Ama hasta un bostezo, y creo que la vida será contigo grata
-          Lo haré, no te olvides, el ocho de cada mes vendré a traerte tu rosa
-          Intentaré besarte los labios desde la distancia
 
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Dicen que cuando la vida te decepciona mucho, está la ESPERANZA DEL PARAÍSO, pues ahí estaba yo, esperando que me mostrasen el camino. Vivan lo mejor que puedan el presente, amando en cada madrugada, comiendo en cada ocasión especial algo rico y diciendo te quiero, a quien se merezca un beso tuyo. El pasado y el mañana no importan en un mundo que a veces es cruel, hasta con uno mismo...
 
 
 
 MARISA MONTECRISTO 
 
 
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