LA MUÑECA
LA MUÑECA
MARISA MONTECRISTO
25/07/2025
A quienes me ayudaron a no caer…
A veces el Dolor mata…
LA MUÑECA (me gustaría que fuera el último en publicarse)
PRIMERA PARTE
No sé cómo comenzó todo, no lo sé, pero el resultado es que paso el día en casa haciendo muñecas, al principio fue un hobby, pero gracias a las redes sociales, acabó siendo mi profesión. Hago reborns, totalmente realistas, tanto que a veces me asusto de lo que mis manos y mi imaginación pueden hacer, quien lo diría, cuando vieran en lo que el dolor me convirtió, porque una de las cosas más dura que puede sufrir una mujer: es perder la belleza, si es con la edad, poco a poco lo aceptas, pero cuando es de forma inesperada, es un gran drama; pero así es la vida, una veces bonita y otras amarga, con evitar lo espejos, quizás con el tiempo olvidaría y dolería menos. Os cuento: esta vez estaba haciendo un par de gemelas, y me habían salido prácticamente exactas, solo yo sabría los errores, como las madres con sus hijas. Les habían puesto Estela y Estrella, me pareció una elección preciosa, por lo visto la pareja de quien me las encargó, le encantaba la astrología y quiso tener ese detalle con él, aunque se riese, porque le parecíese una tontería, pero hay a quien le gusta recordar la infancia, hay quien le gusta cuidar y mimar, aunque sea a una muñeca (dan menos trabajo que una mascota), además tiene fines terapéuticos, no lo sabía, hasta que una residencia de mayores me encargó una, la terapia que utilizan con ellos, se llama “Doll Therapy”, para que lo comprendan mejor: “terapia con objetos transicionales”, con ellos se ayuda a procesar emociones, reducir la ansiedad y mejorar el bienestar emocional, sobretodo en contextos de duelo, ansiedad, depresión, alzheimer…Me sentí muy importante, cuando me lo contaron, pero no me entretengo más, voy a empaquetar a Estrella y Estela, que se marchan Toledo, una ciudad bonita, llena de encanto y misterio, y ya sabemos que son casi mis amuletos. Correos cerraba a las ocho, aún me daba tiempo. Cogí las cajas de cartón personalizadas (estaba hecha una auténtica profesional, en los pequeños detalles siempre está la clave del éxito), las tape con una gasa, puse cosas alrededor, como un sonajero con forma de peluche, un saco también personalizado con su chupete y cordón, una diadema con una flor, un body y su babero con el nombre bordado, y por último un vestidito con sus patucos a juego, económico, de unos almacenes, pero ya saben que la ropa de bebé es preciosa, sea de la marca que fuese. Todo obsequio mío, porque como era muy buena en mi trabajo, pues los cobraba bien. Lo que más me daba trabajo era poner el pelo, pero ya tenía tanta maña, que se estaba convirtiendo en un entretenimiento, me lo solían pedir del mismo que tenía la dueña, que si rizado, que si rubio, que si negro, que a mechas más claras, y una cumpliendo con los caprichos de las clientas, ya saben el dicho: el cliente siempre lleva la razón, aunque a veces te dieran ganas de darles una patada. Cada vez que guardaba la caja para enviarla, me daba pena, para mí era mi creación, las valoraba igual que cualquier obra de arte, me llevaban muchas horas hacerlas, como para verlas igual que unas tetas de silicona, aunque estuvieran bien puestas.
- Mirta (tengo raíces griegas y eligieron ese nombre por su origen, y también porque está asociado a la belleza, al amor y a la inmortalidad, que más se le va a pedir a un nombre), ¿otra ver aquí?
- Tengo mucho trabajo últimamente, tuvo usted razón, me ha funcionado mejor Facebook, que la página.
- Lo ven más personas. A mi hija le ha pasado lo mismo con la ropa
- Gracias
- ¿A dónde la enviamos?
- A Toledo
- Me encanta Toledo, siempre que voy por Madrid para ver a la familia, hago una escapadita, sale un tren cada poco tiempo
- Haré eso, cuando vaya por allí
- Te alegrarás
- No lo dudo, siempre lleva razón
- Soy viejo. ¿te vas de vacaciones?
- No, Málaga es un buen sitio para pasar el verano, quizás en Octubre haga algo de turismo, si el trabajo me lo permite, aunque cada vez me da más miedo viajar sola, por todo lo que sale en los telediarios
- Ten cuidado. Te quería comentar, que me gustaría que me hicieras una muñeca para mi nieta
- Claro, dígame características
- Pues es morenita de pelo y de piel, ¿la podrás hacer?
- Sí que puedo, tengo menos práctica, pero para quien domina un arte, nada se le resiste. ¿Algo más que decirme?
- Tiene un hoyuelo en medio de la barbilla, pequeño, como el padre
- También se lo hago
- Y un lunar encima del labio en la parte izquierda, como la madre
- Voy apuntando
- Y como capricho en vez de perlitas blancas, pónganlas de coral, porque se llama así: Coral
- Entonces llamo a la muñeca Coral, porque tienen hasta su partida de nacimiento
- Sí, llámala así. ¿me harás una rebajita, digo yo?
- Le cobraré solo el material que utilice, porque no puedo permitirme lo contario, son caros, pero mi tiempo se lo regalo. La haré este verano, en medio de los encargos. ¿Se va usted de vacaciones?
- No, me pasa como a ti. Los veranos en Málaga, ya en Septiembre quizás me escape algún fin de semana por España, me da cosa salir al extranjero, porque no domino el idioma, y me siento algo indefenso
- Hace usted bien
- Claro que sí, ahora con la tv y con internet, lo que quiero conocer, lo conozco, y aunque no sea lo mismo, por lo menos la curiosidad desaparece
- Sí, me alegro haberlo vivido
- Yo también, nunca pude imaginar de joven, que la tecnología podía darte tanas satisfacciones. Soy un hombre de letras, ya me conoces
- Los tiempos cambian
- Si, aquí tienes el recibo
- ¿llegarán pronto?
- Pasado mañana, más que nada, porque hay muchos carteros de vacaciones, pero con suerte, lo mismo mañana
- Ok, se lo comento a la clienta, para que esté atenta.
- Si, que ahora hay más libertad, se vive mejor que antes, pero los espabilados salen a caudales
- ¿No le comprendo?
- Que vaya que se la quiten
- Las mando por aquí, por mayor seguridad
- Y haces muy bien, pero como te digo, hay más posibilidades de que engañen, antes con el miedo, las personas frenaban sus malas intenciones, ahora han perdido un poco el valor de la libertad, porque creen que se la merecen, y que no la perderán. Todo tiene su lado bueno y malo, pero hemos ganado, más que perdido, lo que pasa es que hay quien es como un niño chico con los dulces, no saben controlarse, si ven que pueden coger más de uno
- Es verdad, vuelve a tener razón. Sabe lo que pasa, es que paso tanto tiempo en casa, que no soy consciente muy bien de la vida
- Pues deberías, el tiempo pasa, y cuando quieras acordar no has hecho muchas cosas que te hubiesen hecho muy feliz, te pierdes cosas, y luego no hay edad para alcanzarlas. Sigue haciendo muñecas, pero vive todas las etapas
- Gracias por el consejo
- De nada. Una noche vamos a salir los dos, a ver si ligas
- No diga tonterías, eso es agua pasada
- Ponte guapa, y creo que quizás alguien quiera acariciarte algo más que el alma
- Jajaja, gracias, pero a veces el amor no está hecho para todo el mundo
- No hablo de amor, hablo de sentirse bien consigo mismo. El gustar siempre es un verbo muy positivo, más para una mujer
- Estoy bien así, no quiero problemas, hace tiempo que dejé de confiar en las personas, y después de muchas cosas, no cuento con rehacer mi vida sentimentalmente
- No cuentes con ello, pero si surge la oportunidad, no la rechaces
- No le prometo nada, pero iré pensando
- Con eso me vale
- Es usted muy amable
- Y tú también guapa. Nos vemos Mirta, espero a Coral
- Esta noche voy viendo el diseño…
Tenía buena relación con el cartero, ya llevaba cinco años haciendo las muñecas, y poco a poco cogimos confianza. Era muy agradable conmigo, y después de haber sufrido muchos desprecios, pueden imaginar lo que significaba un poco de atención y de buenos consejos. Le haría a Coral, tenía un molde medio hacer, solo tendría que ajustar el color de la piel a lo que me había comentado, saldría bien. Esa noche no puse la televisión, a veces me gustaba escuchar el sonido de los grillos, me daba paz, por eso me aparté un poco de la ciudad, también porque tenía demasiados malos recuerdos. Hay quien cree que del sufrimiento se aprende y se madura, pero nada es bueno en exceso, puede tener consecuencias muy negativas, tanto físicas como psicológicas, no jueguen con eso, y menos si tiene relación con alguna manipulación, porque esas siempre van acompañadas de maldades, nada sano guardan, aunque lo justifiquen y disfracen. También dicen que después de un desconsuelo, la vida te va llevando a tu lugar, aunque a veces no sean agradables, ni lo sospechases. Mi consejo es que no se dejen vencer por ella, si es que les lleva a sitios detestables, porque a veces hay que ser más fuerte que el destino, para no caer en el temido abismo. Si se doblegan, los malos habrán vencido, porque en ocasiones tu lugar solo es la elección que otros desearon para ti, de quienes solo guardan odio en su corazón, por no decir otros adjetivos. Cuando creces en un país donde se respetan todos los derechos, no los valoras, y así pasa con todo, también con eso, solo cuando te privan de las cosas, ves las consecuencias de no tener lo que dabas por hecho. Y a mí me faltaba código penal, para contarles lo que me hicieron, pero también poco a poco lo estaba superando, encontré una buena profesión, que me aliviaba el dolor, al evadir los malos pensamientos. Existen los derechos, pero no estás libre de que desaparezcan de tu lecho. Se lucha contra el machismo y el racismo, pero no por ello no existieron, hay aún quien cree que viven para satisfacer al hombre blanco, dándoles igual sus sentimientos. Y solo comentar, para que me comprendan, que la soledad fue el resultado de tanto daño, por ella enfermé, pero me curé y después crecí, no me podía mirar al espejo, pero mi persona creció hasta el mismo cielo. Además cuando pudiera me marcharía de Málaga, y podría olvidar más fácilmente, una no es de donde no se la quiere, ya era tarde para creer se amada o respetada, quizás después de tanto no podría ser feliz, pero sí mejorar, que es un buen principio. Fui a buscar el molde para Coral, iba a hacerla rápido, no hay que apartar mucho las cosas, porque luego surgen imprevistos, que te las impide, así que demoraría mis encargos unos diez días, y le haría la muñeca a mi único amigo, se lo merecía, quizás no sabía nada, o quizás tenía algo de empatía, quizás tantas cosas, quizás quien sabe, hasta me apreciaba, en la vida hay de todo, hasta hay quien no castiga, porque no se creen con ese derecho, saben que la vida no es siempre sencilla. Tuve que buscar mucho en la habitación para encontrar a la futura Coral, y creo que ahí empezó todo, cuando junto a ella encontré un álbum de fotos, y me vi como era antes de tener que medicarme, de sufrir malos tratos, humillaciones y golpes. Cerré los ojos, escuché la música de mi vecino, le encantaba y a mí también, por eso no cerraba la ventana. Puso Caruso, por Luciano Pavarotti (la primera vez que la oí: lloré, de verdad) y algo se despertó en mí en ese momento, porque la música amansa a las fieras, pero también las despierta, o eso creo. Recordé la película “La Residencia” de Narciso Ibáñez Serrador, la que más terror me dio de joven, y un libro que siempre quise leer, pero tardé en conseguirlo “El Perfume” de Patrick Süskind, y bueno mi imaginación floreció, como las rosas en primavera, aunque quizás no guardase tanta belleza. Dejé a Coral encima de la mesa de trabajo, junto al dorado flexo (tenía varios, los necesitaba), y me fui a la cama, no quería ni imaginar en lo que me iba a transformar, intentaría rezar por si Dios me apartaba del posible futuro infierno, ese que muchas personas no eligieron, pero en la que otras malvadas la metieron.
- Tome, aquí tiene a Coral
- ¿Ya?
- Si, la he hecho en una semana, porque me ha salido un trabajo muy importante e iba a estar muy liada, así mejor quitarme los compromisos adquiridos, luego quizás no tenga tiempo
- Me alegro por ti
- Gracias, van dos vestidos en vez de uno
- Muchísimas gracias, mi hija tiene ropa de cuando su niña era bebe, se la pondrán a la muñeca, dice que no quiere más, que la vida está muy cara.
- Cada uno que elija lo que le convenga
- Yo también me quedé solo con ella, por lo mismo, pero ojalá haya alguna sorpresa, y me dé un nietecito, y puedo ir al futbol con él
- Y si no, pues le hago a usted un muñeco, que también hago chicos
- Jajaja ¿cuánto te debo?
- Nada, le debo a usted yo mucho
- No diga tonterías
- De verdad: nada, ha sido un placer. Me ha gustado mucho el resultado, eso sí: Hágale una foto con su nieta, para poder pasarla al Facebook
- De acuerdo, muchas gracias
- A usted, siempre a usted
- ¿Cuál es el nuevo proyecto tan importante?
- No lo puedo decir, pero quizás con el tiempo se entere
- Me dejas muy intrigado. Cuando vengas a enviarlo, sabré por tu cara, que se trata de ese, si es que es tan diferente
- Lo entregaré en mano
- Y me vas a dejar con esa intriga
- Lo sabrá en su momento, creo. Tenga paciencia
- La tengo, ya soy viejo, pero espero no morirme sin saberlo
- Voy a contárselo en el último aliento, si antes no tiene noticias, se lo prometo
- Ojalá las tenga
- Ojalá que no, pero cuento con ello
- A ver si vas a hacer una tontería, y vas a poner una bomba o algo
- Jajaja
- No te rías, que la gente por dinero mata, y te veo algo sola
- No pondré una bomba
- Me alegro, a veces te desgracias la vida, por un comportamiento no meditado, por no pensar en las consecuencias de hacerlo
- He pensado las consecuencias, y aún me atrevo
- Ten cuidado
- Lo tendré, recuerde, si no se entera antes, en el último aliento se lo cuento
- Espero que sea tarde
- Yo también lo deseo. Nos vemos
- Espera, te voy a dar mi amuleto, a mí ya no me hace mucha falta
- No es necesario
- Lo sé, pero quiero que tengas algo mío de recuerdo, y mejor si te ayuda, si te da suerte con el proyecto. Dicen que los amuletos funcionan solo con aquellos que creen en ellos.
- Intentaré creer
- Es este llavero de madera con forma de libélula, era de mi madre, que se lo dio mi abuela, cuando se vino a vivir a Málaga. Mi madre era de Rumanía, de donde hay tantas leyendas y tradiciones paganas, y unas de ellas dice que los talismanes deben ser regalados con buenos sentimientos, para que traigan suerte. Las libélulas se suponen que son el talismán adecuado, para que los cambios, que vayas a hacer en tu vida, sean positivos.
- Gracias, me encanta, pero quizás sea demasiado, por el valor sentimental
- Creo que te hace más falta que a nadie, has tenido el detalle de la muñeca, eso como mínimo. No pierdas la fe, a veces es un buen consuelo.
- Hace tiempo que dejé de creer, pero sigo siendo algo supersticiosa, así que le daré el valor que se merece
- Dáselo, porque los problemas aparecen, cuando dejas de darle importancia a las cosas, por lo menos en la relaciones, cuando das todo por hecho, cuando ya no te hace ilusión nada, todo se queda en un vacío, que a veces desgarra por dentro
- Me va a hacer llorar
- Disculpa, es que a veces te pillo con ganas, porque aquí sueltan el paquete o la carta, y ni las gracias, contigo puedo charlar, y quizás me da por filosofear, cosas de viejos, pero siempre por bien, aunque luego me confunda, las intenciones son buenas. Espero que no me veas como un pesado
- Más bien creo que se debe, a que también desea algo de atención, como yo
- Quizás sea eso. Mi mujer anda siempre con la casa, es un poco maniática, y uno necesita más. Nos queremos, pero quizás ya no nos hacemos mucho caso, supongo que lo normal, después de más de treinta años
- Pues haga lo que me ha dicho, no le quite valor a su relación, porque quizás un día no estará, y entonces la echará en falta. Háblele, quizás esté cansada, pero también quiera sentirse valorada, y con unas bonitas palabras
- Gracias, por el consejo, lo tendré muy en cuenta. Cuídate Mirta, yo te quiero.
Llegué a casa algo nerviosa, porque tenía muchos planes en la cabeza. Me puse una camiseta interior de tirantes, que tenía de mi padre, con unos pantalones cortos vaqueros. Estaba hasta algo sexy, a pesar de tener ya canas, y empecé a pensar, sin prisas pero sin pausas, porque me habían quitado todas mis cualidades físicas, pero aún había algo de mi cerebro, no todo, porque me afecto el dolor hasta en eso, pero aún funcionaba, un privilegio, porque fue lo único que me dejaron los lobos hambrientos y las gatas en celo. Me senté en mi mecedora del salón, con un bloc para apuntar todo lo necesario, porque iba a necesitar mucho material, ya saben, dicen que todo artista tiene su obra maestra, y había decidido cuál iba a ser la mía, por eso los nervios. Me llevaría tiempo, porque pondría en ella todo el amor, que no me dejaron dar, simplemente porque creían que era mi merecida condena, sin haberles ni mirado el baúl de los recuerdos. Y poco a poco empecé a crear una muñeca de tamaño natural, a mi fiel imagen, con mis mismas venas, con el poco pelo que me quedaba, con las ojeras de casi una enferma, pero era PERFECTA…
SEGUNDA PARTE
- Buenos días, me llamo Regina Pineda, soy tu abogada
- Encantada, me llamo Mirta Miller. Mis padres no son de Málaga
- No me importan esos detalles. ¿cómo estás?
- Cansada, agotada
- ¿Te han hecho daño?
- No, han sido atentos conmigo, sin merecerlo
- Dicen que eres muy educada
- No lo sé, no sé ya ni cómo soy, ni quién soy
- No tengo mucho tiempo, así que debemos darnos prisa en la conversación
- De acuerdo, pero soy culpable
- Lo sé, lo sé casi todo, como todo el mundo, pero voy a intentar que tengas la menor condena posible. Estoy contigo, es mi trabajo, pero también puedo llegar a comprenderte, así que no tengas miedo de contarme los detalles más desagradables, como te he dicho, lo que voy a intentar es que tengas la menor condena, y que puedas tener algún año bueno en otro lugar, y para ello necesito, muchos detalles
- ¿Cree que será posible?
- Te ayudarán, hay quien te conoce, y le da pena por lo que has pasado.
- ¿Sí?, ¿después de todo, le importo a alguien?
- Si, guapa sí. No llores. Intenta estar tranquila, y cuéntame
- No sé por dónde empezar
- ¿tomas alcohol, drogas o alguna medicación fuerte?
- No
- ¿Alguna enfermedad mental?
- No creo que la sensibilidad sea una enfermedad, como mucho puede mencionar la depresión con grandes consecuencias, por todo lo vivido
- De acuerdo, y por curiosidad ¿cuáles fueron tus notas en el colegio?
- Exactamente no me acuerdo, pero era de notables y algunos sobresalientes
- Entonces no puedo poner como atenuante, que eres poco inteligente
- Soy inteligente, pero después de tanto abuso y maltrato, emocionalmente no estoy muy bien, me ha afectado a la hora de relacionarme, y en más cosas
- También lo sé, hice un curso de psicología en el colegio de abogados. Veamos: estás sola, según creo como consecuencia de ello (lean sobre los objetivos de un maltratador psicológico, y entenderán muchas cosas)
- Si
- ¿Por qué no denunciaste?
- No lo sé, yo nunca he tenido apoyo, es difícil hacer las cosas cuando te ves sola ante todo, y además carente de credibilidad. Dejas pasar el tiempo, pensando que ya se pasaría, y cuando quieres acordar, tienes la vida destrozada. No sé realmente qué es lo que pasó, ni porque reaccioné así, estaba un poco bloqueada
- Deberías haber estado en tratamiento
- Lo estuve, pero el dolor se quedó, porque no dejaron que se fuera. No me dejaron, aunque de forma más discreta, no descansaron de hacerme maldades
- ¿y nadie te apoyó?
- Nadie, o nadie que estuviera a mi lado, para darme consuelo
- Fue duro
- Más de lo que pueden imaginar, mucho más. Si la pena duele, a mí no me quedó ni un recodo del cuerpo sin sufrimiento. Creo que el color del corazón hasta cambió, por eso los pinto negros
- Uy algo gótico
- Lo gótico siempre esconde algo de romanticismo
- ¿eres romántica?
- Por momentos, era más soñadora, algo idealista, pero todo va cambiando con los años, es lo que se dice siempre
- Todo guapa, y cuando tienes hijos más, casi te olvidas de ti
- Pues muy mal, porque los hijos quieren padres completos y felices, si dejan de serlo por ellos, habrá algo de resentimiento, y eso nunca es bueno
- Es cierto, lo pensaré cuando llegue a casa, les ponga la cena, y casi los eche a la cama con una patada
- ¿Hace eso?
- Bueno es una forma de hablar, tu no hagas eso en el juicio, cualquier torpeza la cogen como excusas las víboras hambrientas
- No lo haré, gracias. ¿Y cómo es usted?
- Creo que soy una mujer sencilla, pero con ideales, aún la vida no me ha hecho dejar de creer en lo que merece la pena
- A mí sí, porque mire lo que hice, cuando siempre pensé que era buena
- No llores, la vida no es fácil, si das con personas algo malvadas
- Gracias.
- Cuéntame lo que te hicieron, luego ya me explica lo que hiciste tú, pero primero ellos. Cojo el cuaderno…
ISAAC
- Pasad
- ¿Seguro que no se entera de nada?
- Llevo años entrando, y haciéndole de todo
- No me digas jajaja
- ¿Pero qué le das?
- Algo que me dio mi amigo de la farmacia
- ¿Y funciona?
- Si, por la mañana está algo aturdida, pero luego reacciona bien
- ¿Seguro que no se entera de nada?
- De nada, además de follártela, puedes pegarla. Yo lo he hecho alguna vez
- ¿Lo hacemos todos juntos?
- Como queráis, juntos o por separado
- ¿alguno se arrepiente?
- Yo no lo tengo claro
- Y vas a ser el único que te vayas a tu casa sin desquitarte
- Pero, ¿qué ha hecho para tanto?
- ¡Qué más da el motivo!
- Es poco puta
- ¿si?
- Tontea por internet con desconocidos, y ha estado con bastantes hombres
- Si estaba soltera, pues lo normal cuando eres joven. ¿era guapa?
- No la más guapa, pero gustaba
- ¿provocaba?
- No, siempre fueron ellos, por su parte se hubiese ahorrado algunos encuentros
- Me da cosa hacerle daño
- No se entera de nada, te lo demuestro
- Déjale la nariz, se la vas a romper
- Ahora un pellizco
- Le vas a hacer un moratón
- Venga, sé tú el primero, que luego te arrepientes
- Le haré el amor, para que se lleve un buen recuerdo, luego le dais vosotros
- Creo que es mejor todos juntos, así si caemos, caemos todos
- Eso no, pobre mujer
- Que le den , que es muy puta
- A lo mejor tenía una razón para hacer lo de internet, quizás quería hacerse pasar por algo descarriada, para darle una mala imagen a alguien que la molestaba, sin pensar en las consecuencias
- Que no lo hubiese hecho, se lo merece por sin vergüenza
- Yo me voy, no quiero ser parte de esto
- Te quedas y eres como el resto, porque si no, nos culparán más a los demás, ya que si uno tuvo arrepentimiento, dirán que los demás pudieron, pero no lo hicieron
- ¿y si se despierta?
- No lo hará, lee el prospecto, pero le doy un poco más
- A ver si la vas a matar
- Pues una menos
- Venga que amanece, y ya no es tan fácil salir sin que nos vean
- Está bien, de acuerdo
Esa mañana me levanté llena de moratones y alguna herida, pero no sospeché nada: tenía una gata, y bueno en mi cabeza no entraba esa maldad, no cabía esa posibilidad, sin haberles hecho nada, lo dicho, la maldad existe, y no hace falta que seas la bruja, basta con que no agrades a quien tiene posibilidades de usarla; pero estoy viva, lo demás es agua pasada, prefiero conservar los años que me quedan, a que exista la nada. Ya se pasará, todo se pasa, para bien o para mal, todo queda en agua pasada, y más si una coge la maleta, teniendo que decir encima: gracias. No fui consciente, aunque aún me duele hasta el alma, pero a veces hay que narrar, para que entiendan, el porqué de algunas trastadas. No acuso a nadie, no diga nada que no se sepa, no debería ser más castigada. Esa fue la reflexión a la que llegué, después de ser muchas veces violada. El adiós a veces es la mejor de las cartas, el olvido tu salvación y la paz: la medicina que te curará de las desgracias. Solo me di cuenta por un detalle: mi gata no era tan fuerte para tantas marcas. Quería irme, ser eso: agua pasada, porque aunque digan que nunca te olvidarán, la vida sigue, y si no estás en ella, acabarás por no significar nada. Y saben una cosa, aún sonrío, aún creo que la vida es bonita, solo que a veces te juega malas pasadas, aprendí mi lección, si es que debía aprender algo, ahora solo esperaba mi marcha, con miedo, con temor, pero muy ilusionada, con muchas GANAS, aún hay vida, aún puedo ser bien amada e incluso respetada, pero no me dejaban, me esperaba más, porque Isaac, que me veía como un objeto sin valor (creo que fue siempre así), me eligió para ser prostituta, sin importar ni siquiera el sexo de la otra persona, le daban mucho dinero por mí, mis sentimientos no importaban nada. Alguien se fijó en una persona vulnerable, sin sopesar nada, porque cuando hay posibilidad de dinero, lo demás era una tontería sobrevalorada. Me eligieron, y no para estar bien casada, alguien me deseó mal, temía ser aún más castigada. No estaba asustada, estaba impresionada, no sé qué pudo pasar, para que tanto odio me rodeara. Existe la incitación al desprecio, lo hay en los colegios, a veces por ser la más fea o la más guapa, pero nunca imaginé que conocería un mundo tan cruel, cuando aún rezaba. Me iba a marchar, en mi ciudad solo respiraba odio y rabia. Con suerte, con la distancia y con el tiempo olvidarían a quien no fue nada, a quien le quitaron todo valor, excepto la bondad en el alma…
TONIA, ELVIRA Y CARMELA
- Mirta va a trabajar cuidando a la Condesa anciana
- ¿y qué?, es lo que le pega, eso o la fregona de la casa
- Si le quitamos las joyas, y dejamos pruebas de Mirta. Nos vamos a llevar un buen botín, y sin problemas
- La pueden meter en la cárcel
- Qué más da, un estorbo menos
- Tampoco nos ha hecho nada
- Necesitamos el dinero
- No lo necesitamos, vivimos con nuestros padres
- Pero ¿lo quieres?
- ¿Cuánto sería?
- Perfectamente los diez mil euros, si no más.
- ¿Cómo lo sabes?
- Me lo dijo una del servicio que trabajó para ellos.
- ¿Sabes dónde está?
- Si, el armario de su cuarto tiene un doble fondo.
- La verdad que sería un buen pellizco
- Claro
- Pero la última vez
- La última
- Nos pillan, si jugamos con la suerte
- Creerán que ha sido Mirta
- ¿Cómo lo haremos?
- Sencillamente dejaremos la caja donde las guarda en su trastero. Ella baja poco, y no se enterará de nada
- Me da pena, si va a la cárcel por nuestra culpa
- Se lo merece, si está sola es por algo, déjala que se pudra en la cárcel
- Pero, ¿qué te ha hecho?
- Es mala. La Odio
- Pero si la has tratado poco, y decías que era buena chica
- Es mala, te lo aseguro
- Pues entonces que se joda
- ¿Cómo lo hacemos?
- Los viernes dan un paseo por el parque, y Mirta es confiada, no pone la alarma, siempre hay ventanas abiertas. Sé cómo es la casa, estuve allí, porque sustituí a la que no ayudó un día, para que inspeccionara la casa.
- ¿Y por qué no lo hiciste tú?
- Porque sabrían que hubiese sido yo, no soy tonta. El viernes vamos las tres, si nos pillan dentro, decimos que queríamos gastarle una broma a Mirta, que la conocemos desde pequeña. Tenemos presencia, parecemos niñas buenas, nos creerán. Con nuestra edad casi nadie roba joyas tan valiosas, eso es cosa de profesionales
- Pero es que esta gamberrada puede traer malas consecuencias, creo que ya empezamos a ser adultas, y debemos echar más cabeza
- Vamos a prometer una cosa
- ¿el qué?
- Si nos sale bien, dejamos todo y nos centramos en tener un buen futuro. Es cierto lo que dices, de que no hay que jugar con la suerte
- Por mí no lo hacemos, me parece arriesgado y creo que Mirta no se lo merece. Quizás no sea una persona a fin a nosotras, pero no creo que debamos acusarla
- Que es una petarda, nadie la traga, no la quiso ni la madre. Si tiene que pagarlo alguien, que sea ella, nadie la echará en falta
- Lo voy a hacer, porque creo que no nos pillaran, y con este asunto me retiro de tus andadas, como si no os vuelvo a ver
- Te lo prometo, el último
- Eso es lo que se dice, pero luego no es cierto
- Soy inteligente, el último, pero necesito ese dinero, tengo una deuda pendiente, y una vez saldada, se acabó
- A mí también me viene bien. Me voy a la universidad, pero nada más, no me arriesgo a joderme la vida. Te dejo de ver Tonia, si me presionas
- No tendréis que preocuparos, me retiro, hay que saberlo hacer, y es el momento, soy inteligente, pero esto lo hacemos. Si cae Mirta, mejor ella que nosotras, ¿no creéis?
- Esté bien, lo haré porque creo que no le pasará nada
- Yo también, no somos tan malas
- Que no vale ni un duro, no sé ni cómo ha sobrevivido todavía. Que le den
- Creo que le tienes tanta manía, porque no quiso ser tu amiga, ya que te conocía, y sabía de tus jugarretas
- Además Fernando empezó a comentar, que desde que Mirta había dejado la adolescencia, se estaba poniendo muy guapa
- ¿esa mi rival?,¿esa amiga mía?, antes la mato
- No digas barbaridades, que vas a parecer que no estás bien
- Este trabajo, y luego cada una por su lado. Además he conocido a un chico bien, y debo parecer una santa, para tener futuro a su lado. Me importa, no me arriesgaré a perderlo, pero debo saldar cuentas pendientes, y luego a empezar de cero. Nadie pensará lo que fui, tengo muy buena imagen, como para creerlo
- Por mí de acuerdo, Tonia
- Por mí también
- Hablamos…
Y sucedió todo como dijeron, aunque no contaron con un detalle: Mi señora no creyó a los policías, pero tuvo que retirar la demanda, para que no me acusasen. No había cámaras, solo una alarma en la entrada, que no puse, y pudo ser cualquiera, con malas intenciones. Me preguntaron si tenía enemigos, no supe que decir, más bien dije que perdí a los que creía amigos, así que no sabía quién podía ser. Conocía a Tonia, a Elvira y a Carmela, pero tampoco me cabía esa maldad hacia mí. Lo bueno es que mi señora no les creyó, por más que me acusaban, así que quitó la denuncia y sonrió, porque las joyas buenas no estaban ahí, sus hijas se las llevaron, no se fiaban. Así que no perdió tanto, solo un día de papeleos y poco más, pero el susto no se lo quitaban, porque ya se sentía desprotegida dentro de casa. Todo quedó en nada, pero mi barrio me señaló, y sus familiares se la llevaron, por lo que perdí el trabajo, simplemente porque a Tonia le dio la gana (En una fiesta del instituto llevaba un collar de mi señora. No tuvo ni una pizca de delicadeza, creo que se veía por encima de cualquiera, y si mi señora tenía demasiadas cosas, pues ella se merecía unas pocas, sin haber hecho nada con honra, pero era de esas mujeres, que creían que tu valor se medía solo por tu belleza, y mi señora ya estaba por la edad un poco desecha). Fue así como me enteré de quienes fueron, y no me extrañó, me dio una risa nerviosa, pero con dolor, porque en esa fiesta nadie me habló, pensando que fui yo quien le robó, y nunca más nadie me contrató. Me marché otra vez, porque no tenía futuro donde me crie…
EZEQUIEL
- Hola guapa, ¿has terminado el proyecto?
- Si ahora mismo, voy a subirlo a la página, y me voy a la casa. Muchas semanas he tardado, pero muy contenta.
- Es tarde, creo que deberías hacerlo mañana, porque así puedes avisar inmediatamente al jefe, para que le eche un vistazo
- ¿crees?
- Si, anda ve a casa y descansa
- Pues lo hago mañana, vaya que con el cansancio cometa algún error y lo pierda
- ¿De qué va el proyecto?
- Como el tuyo, de merchandisers, de cómo iría la presentación de los artículos en la próxima tienda que van a abrir en Lugo
- ¿podrías enseñármelo antes de irte?
- Claro, así me lo comentas que tienes más experiencia, si ves algún error, me daría tiempo a corregirlo.
- Por supuesto, mete aquí la clave y sale
- Seguro
- Si, sin problemas…
Ezequiel era mi compañero de trabajo, quien me robó mi primer proyecto en una multinacional importante. Hubiese sido mi primer peldaño para un buen futuro, si la ingenuidad no rodeara mi cabeza. Tuvo todo el material antes que yo, no guardé nada en la nube, mi ordenador lo usaban mucha personas, lo fotocopió a la vez que yo, sin darme cuenta y una con falta de fuerzas, se dejó vencer, perdiendo otro trabajo, por no cumplir con las fechas, ni presentar ni siquiera un esquema de lo que podría ser mi cumbre cerca de las estrellas. Ezequiel ganó un premio con mi proyecto, me enteré porque tuvo la delicadeza de decírmelo por carta, también amenazándome con algo más que unas patadas. Fue el regalo que recibí por debajo de la puerta, un seis de enero, mientras me preparaba unas galletas. También me marché, porque me daban miedo las consecuencias. La vida y sus miserias…
TERCERA PARTE
- Es muy comprensible, pero no por ello está bien. ¿Lo sabes?
- Lo sé, pero he sufrido tanto y he estado tan sola. Me lo han quitado todo, toda buena posibilidad directa o indirectamente, de trabajo, de amor, de amistad: TODO, que creí que “se lo merecían”, yo también tengo mis motivos (ellos decían eso, cuando me hacían daño y me veían sufriendo). No sé, creo que estallé, y no bien
- Suele pasar, bajo presión el cuerpo y la mente reaccionan de muchas formas, pero aunque todo tenga una causa o motivo, no todo te exime de la culpabilidad, ni de la responsabilidad ante la justicia, quizás para uno mismo, pero no ante Ley, ni ante un Juez
- Me han destruido socialmente, quitado todo tipo de valor personal, me han robado años de bienestar, también de esperanza de vida y tengo muchas secuelas físicas y psicológicas
- Te he dicho que lo comprendo, y además veo las secuelas. Pero es un delito
- Lo sé
- No tienes a nadie
- No, nunca fui muy sociable, por timidez, ni he tenido don de gente, se me ha machacado mucho también, sin saber por qué y bueno el amor no lo sabes aceptar bien, cuando no estás acostumbrada a él, te incomoda
- No te queda nadie de la infancia
- La infancia también fue dura. Tengo recuerdos bonitos, pero la soledad ha sido mi compañera, casi toda la vida
- Una pena
- Habría que vivir dos veces, pero ya no puedo hacer nada.
- Aún hay tiempo, guapa
- Tengo la vida destrozada
- Todo tiene arreglo, menos la muerte. ¿conoces el mito de la caja de Pandora?
- No
- Te lo voy a contar. A mi madre le gustaba mucho la mitología, por toda la fantasía que llevaba, y me contó preciosas historias clásicas. No me acuerdo muy bien, pero decía algo así como que Pandora fue la mujer que abrió la caja donde los Dioses tenían guardados todos los males, y salieron uno tras otro a vagar por el mundo, pero como sorpresa, lo último que se escapó de la caja: fue LA ESPERANZA. Algo así decía, de una forma mucho más bonita.
- Sé lo que me quiere dar a entender, pero no la tengo. Me han matado en vida, y yo les he ayudado, cayendo y convirtiéndome en algo casi inhumano
- Es cierto, pero no desesperes, quizás ahora sea tu momento
- Puede ser, tengo muy mala situación. Estoy encerrada, sin vida y sin casi posibilidad de rehacerla, pero se me ha quitado los temores que tenía. Es triste decirlo, después de lo que he hecho, pero me siento liberada, muy liberada, casi una mujer nueva y plena, podría decir que hasta feliz. No me arrepiento en absoluto, aunque esté feo decirlo
- Me alegro, pero eso no se lo debes decir al Juez
- No, claro, solo a usted. Sentí la necesidad de comentarlo
- En los juicios, los errores son muy importantes, de cualquier insignificancia, pueden encontrar la excusa para su maldad
- Lo sé, he visto muchas películas
- ¿ te gusta el cine’
- Todo el arte, tengo esa sensibilidad, pero más el cine, quizás porque es lo que tengo más a mano
- Quizás
- Aunque no creo
- ¿por qué?
- Porque si había algo que adoraba de niña eran los cuentos
- Tenía un disco con ellos los más importantes, y me encantaban. Me los ponía al salir de clase, en un tocadiscos portátil, y sola los interpretaba
- No te contó nadie cuentos
- Alguna vez mi madre el de cenicienta, que era mi preferido
- ¿si?
- Si, lo era
- Luego leí el Cuento de Navidad, ese no estaba en el disco. Fue en un comic, y me encantó también, ya sabe por los fantasmas, lo gótico, bueno ya me conoce un poquito
- Si ya te conozco un poquito, casi podríamos decir desde la guardería
- Puede ser, soy tímida, pero me das cariñito y te cuento hasta los lunares que tengo, y algunos están muy escondidos
- No debes ser tan sincera
- Ya es tarde
- El demonio saca hasta de las más tristes miserias
- Ya lo sé, pero es tarde
- Bueno a ver qué hacemos con el desastre que has hecho
- No me diga eso
- No llores, quizás tengas algo de razón
- No lo sé, peo ha estado muy mal
- Venga ahora cuéntame lo que has hecho tú, despacio, con detalles, todo es importante, si no quieres quedarte para siempre en el agujero
La mañana del 8/8 me desperté contenta, iba a empezar mi trabajo, mi obra maestra. Elegí ese día, porque es el del gato, un animal astuto, inteligente e independiente, dicen que como yo, pero no es cierto, ya lo he dicho en otras ocasiones, a mí es que no me quedó más remedio, pero como también era mi número preferido, creí que sería el día indicado. Me gasté mucho dinero, pero no importaba, lo merecía, sería quizás mi último proyecto. No cogí muchos encargos ese verano, pero había que comer, porque tenía la casa pagada con la herencia de mis padres, una pequeña pensión por una minusvalía provocada por un accidente en mi última huida, pero no me daba para llegar a final de mes, y menos para caprichos, así que debía seguir haciendo mis muñecas, menos mal que una sabía buscarse la vida. Tardé mes y medio, lo suficiente para que todos volvieran de sus vacaciones (yo me tuve que mudar, pero los demás permanecieron en el mismo lugar sin miedo, de lo que me alegro). Solo quedaba planearlo todo bien, porque a pesar del dolor, de la soledad, de muchas cosas, QUERÍA SEGUIR VIVIENDO (una vez que llegas a los ochenta, cerca del fin del ciclo vital, pues se pueden plantear muchas cosas, pero mientas hay que luchar por seguir viviendo, porque todo es posible, aunque sea en el último aliento…)
ISAAC
Lo tenía todo listo, apuntado en una de mis libretitas. Primero él, iría por escala de maldad, así que quien mejor. Me metí a puta, lo consiguió, ya lo dejaría, no era de las más valiosas, así que no creo que importase mucho mi salida, cuando lograse el fin que quería. Aprendí a vestirme como ellas, la mayoría eran femeninas. Miré por internet los gustos sexuales de los hombres, que les atraía en la cama, me metí en una página de contactos, poniendo buenas fotos, y a la semana me llamaron, astuta como los gatos (yo no quería eso para mí, fue la mala vida, hubiese preferido seguir viviendo en mi mundo de fantasía). También comentar que a veces haces las cosas con un fin, sin meditar las consecuencias, porque no cabe esa maldad en ti, y solo advertir, que hay muchas personas que no controlan los malos instintos (no se fíen nunca de las apariencias), no hay que provocar ni incitar, porque solo necesitan una excusa para sacarlos, y además justificar. Vean los telediarios, existe la maldad, aunque en tu cabeza no la puedas encontrar (lo aprendí con los años y la experiencia, nadie me advirtió de ello, por eso doy consejos). La verdad es que me sentía más guapa, no sé, a veces todo consiste en creérsela, se empieza por una, luego ya convences al resto. Me hacía gracia, porque me soltaban piropos, creyendo que tenía menos edad, y rondaba los cincuenta. Me teñí las canas, había ido al gimnasio, tenía una bonita silueta, por lo que muchachos jóvenes me decían cosa, y por dentro me reía. A veces son tan simples, que daban hasta pena. Tardé año y medio en conseguir tener una cita con él. Mucho, porque tuve que experimentar sexo algo desagradable y duro con ciertos hombres, pero a veces todo buen propósito, requiere algo de sacrificio. Para la ocasión utilicé un vestido negro de tirantes, sin sujetador, porque llevaba un corte bajo el pecho y lo sujetaba (después de los treinta baja un poco el tamaño de los senos, pude ponérmelo), una sandalias negras de tiras bajas (quería estar cómoda, por si me reconocía y había que correr), como único complemento: un pañuelo en el cuello, no me puse pendientes, por si perdía uno de ellos, y usé la colonia de baño de rosas del Instituto Español, como su nombre decía: olía a rosas, y aunque no duraba como un perfume, si llevas un perfumador en el bolso, es todo un acierto (aunque esta vez lo llené de veneno). No creía que me pudiera reconocer, porque estaba muy distinta, antes parecía alguien insignificante, ahora parecía una mujer importante, por lo que nunca lo llegaría a pensar. Me ricé el pelo con espuma, quería estar sexy, me puse un bolso bandolera negro, también bordado en el mismo color, que gustaba mucho, parecía antiguo, pero no lo era. Me pinté la raya, me eche rímel y me pinté los labios de burdeos, no quería parecer una cualquiera, además tampoco quería dejar marcas en las sábanas del maquillaje, por lo menos intentar que no me cogieran. Me miré al espejo, me vi guapa, pero una lágrima corrió por mi tez morena (la piel morena suele ser más sexy que la blanca, sin que tengas que cambiar de raza, pero mejor sin marcas). Coloqué a mi preciosas muñeca en la cama, algo despeinada, en una posición bonita, sin tapar, por el calor no hacía falta, y era tan perfecta, que hasta yo dudaba. Encendí las cámaras de seguridad, que me había comprado en el Corte Inglés, pero desde la distancia, una vez que salí de la casa. Creo que todo estaba listo, que no me quedé ningún detalle a medias, que me pudiera delatar. Y me fui en taxi, pero le pedí que parase en un hotel que había cerca, no en su casa, porque quería dar un pequeño paseo, para que las feromonas funcionaran, sin que taparan el aroma de la colonia, pero que le despertara el alma, y sin más llamé a la puerta…
- Pasa, ¿tu nombre era?
- Me llaman Betty
- Así de simple
- Si
- ¿Por Betty Boop?
- Me gusta, pero es por otro motivo
- ¿Cuál?
- Siempre pensé que si tuviera una niña la llamaría Beatriz, y le pondría ese diminutivo
- ¿y Beatriz por algún familiar?
- No, porque es un nombre con un significado precioso
- ¿Cuál?
- “la que trae felicidad” o “la bienaventurada”
- Pues sí, es bonito
- Y también porque hay muchas princesas con ese nombre
- Claro, los cuentos de hadas siempre aparecen por alguna parte
- Supongo
- ¿tienes ganas de tomar algo?
- No sé
- Han traído vino, tomemos una copa
- Me parece bien
- Hay también unos frutos secos, quieres que los abra
- No eso no, comer nada
- Si es verdad, por último ¿quieres charlar?
- No mucho, soy algo tímida (no quería meter la pata)
- Siéntate al lado, que ya tengo ganas …
Le hice el amor, para que tuviera un bello recuerdo antes de irse al otro barrio. Le gustó tanto, que no creo haber visto a ningún hombre tan relajado, y ya sabemos que el placer despista al más sanguinario, por lo que pude sacar del bolso sin sospechas el perfumador, cogerle la mano, para que oliera un poco la colonia, y con el simple roce del líquido en su piel, partió a lo más alto. Tuve cuidado, estuve ensayando. Murió con una sonrisa en los labios, así que todo bien, solo fue la consecuencia de haber hecho tanto daño, a quien quiso darle amor, sin nada a cambio.
TONIA
A las chicas las estuve espiando. La tecnología tiene muchas cosas buenas, pero también malas, como siempre pasa, y eran tan seguras de sí mismas, que se veían incapaces de creerse vulnerables para nadie. Puse a mi muñeca en el salón, viendo la tele, pero como si se hubiese quedado dormida, y marché, ya saben a qué se debía. Esa noche Tonia fue a una fiesta, estaba relajada, se creía eterna, sería una fácil víctima
- ¿Os habéis enterado de lo que le ha pasado a Isaac?
- Si, un horror
- Es que frecuentaba muy malas compañías
- De ahí no se saca nada bueno
- Vamos que nosotras somos unas santas
- Yo ya sí
- Eso que se lo crea tu novio
- Si lo cree
- Pero, ¿por qué se lo habrán hecho?
- Por amor se mata, y por lo visto contrató a una prostituta
- Que me hubiera llamado a mí, que siempre me gustó
- A saber, los hombres meten tanto la pata
- Si, incluso cuando están enamorados, como que se les nubla la mente
- Tienen como lapsus, y se olvidan de todo
- Sois tontas, eso es lo que dicen para justificarse algunos
- Jajaja
- La mayoría no tienen corazón, solo pito
- Será eso
- Pobre Isaac, me hubiera gustado tener algo con él
- A todas idiota, era un mal hombre, pero gustaba a todas
- Llevas el collar de la condesa
- Sí, es que me encanta, eso me lo quedé
- Quizás te lo vea alguien
- Ya ha pasado mucho tiempo, nadie se acuerda
- Quizás vuelva Mirta
- Mirta me lo ha visto, y no ha dicho nada, sabe quién soy
- ¿Qué habrá sido de ella?
- Lo mismo se ha muerto
- A ver si hay suerte, y me ahorro hacerlo
- Que barbaridades dices, sin que haya movido un dedo
- Por si acaso, siempre está el por si acaso…
Llegó a su casa a eso de las cinco, algo mareada, sería todo mucho más fácil. Se puso un camisón de raso amarillo, y se metió en la cama, sin ni haberse quitado la pintura. Fue fácil, cometió la misma imprudencia que yo con mi señora, dejó una ventana abierta, hacía calor, por eso esperé al verano. Entré incluso haciendo ruido, había bebido, no se enteraba de nada. Lo hice rápido, vaya que me surgieran remordimientos, cogí el bate de béisbol que tenía en el armario, y le di un golpe seco, comprobé si hacía falta más. No fue necesario. La cambié de posición en la cama, para que vieran que hubo algún forcejeo, con sangre por todos los lados, removí la casa y me llevé el collar como premio y recuerdo. Se trataba de uno de madera con un corazón negro, no era un joya, pero lo sería para mí, a veces no hace falta que brille, para que tenga valor un objeto. Salí por la puerta con una sonrisa, como si conmigo no fuera el juego
- Ring, ring
- ¿Elvira?
- Si soy yo
- ¿Te has enterado?
- Madre mía, ¿Crees que estamos en peligro?
- Creo que sí
- ¿Vamos a la policía?
- ¿Y qué le vamos a contar?
- Cualquier cosa o la verdad
- Cariño, tiran de la manta, y con todo lo que hemos hecho, nos meten en la cárcel
- ¿Crees?
- Estoy segura
- ¿Será Mirta?
- No lo sé, puede ser, pero nadie sabe por dónde anda, se ha cambiado mucho de casa
- Creo que la podría encontrar, mi padre tiene contactos
- Déjalo, lo mimo se queda todo aquí
- Tonia tampoco era un buen asunto, lo sabes
- No no lo era, pues pudo ser cualquiera
- Si, incluso el novio, si se entera que lo ha engañado
- Pues no había caído, pero lo mismo.
- Tonia ha hecho y ha sido muchas cosas
- Si, lo mismo querían que volviera, y se negó
- Puede ser por muchos motivos
- Mejor vamos al funeral, y seguimos con nuestras vidas
- Pero con precaución
- Si ten cuidado
- Estoy asustada
- No pierdas los nervios, no lo hagas
- ¿Le comento a mi padre algo?
- No, mejor cállate
- ¿tiene contactos?
- No lo hagas, te digo que tiran de la manta y vamos a la cárcel
- Llora en el funeral
- Es que estoy tan impresionada, que no reacciono ante nada
- Llora, como si se te hubiese ido tu amiga del alma
- Lo intentaré
- Mira en internet trucos…
FUNERAL
Fui al funeral, todo criminal mete alguna vez la pata, y esa fue la mía, porque casi nadie se acordaba de mí, y surgió el fuego de las cenizas. Me puse un vestido negro suelto, con mangas, sencillo, de mango, con el collar, me daba igual que lo reconocieran, algo me decía que no dirían nada, porque es lo que pasa cuando has sido mala, sabes que Dios castiga, pero haría por no ser vista. Me hizo mucha gracia, como una persona con tanta malicia tenía tantas amistades que la querían. Ya lo he comentado en otras ocasiones, las personas manipuladoras o con don de gentes, no importa lo que hagan, siempre se las quiere, es el regalo de esa cualidad, aunque lleve aparejada mentiras. Me puse lejos, debajo de la sombra de un árbol, para observan a todos mientras casi gemían. Lo sentí por su madre, pero tenía una mala hija, como ellos decían, se lo merecía. Alguno me miró, pero no me reconocieron, estaba muy distinta. Cuando metieron la caja, me toqué el collar, y algo en mi corazón creció como la marea que arrastra peces sin vida. Mi ego aumentaba por segundos, ya no me sentía esa muchacha desvalida…
ELVIRA
- ¿Has visto a la del árbol?
- No me he fijado, ¿Quién era?
- No lo sé, estaba muy apartada, toda vestida de negro, no la he podido reconocer
- ¡Que susto!, dicen que los asesinos van a ver a sus víctimas muertas
- ¿Si?
- Si o se quedan un recuerdo de ellas
- Locos, ¿crees que sería Mirta?
- Es que no la vi, ¿tú qué crees?
- Que no lo es, demasiado llamativa
- Las personas cambian
- No tanto, era demasiado diferente, pero algo ocultaba, si no hubiese estado con todos abajo.
- ¿hablamos con la policía?
- Te he dicho que dejes a la policía en paz, no son tontos, aunque se lo hagan
- Entonces, ¿qué hacemos?
- Nada, vamos a seguir con nuestras vidas igual, pero algo tristes, ¿vale?
- Triste estoy y asustada, pues así debe ser
- De acuerdo, vamos a dejar de hablar del tema, vaya que pinchen los teléfonos, como mucho quedamos de vez en cuando para tomar un café
- Cuando quieras
- El viernes
- Tengo cita con el dentista
- El domingo, vamos a la misa de Tonia, y cogemos cita en la pizzería “ La Mafia”, y comemos las dos
- No sé si a mi padre le hará gracia, que no coma con él un domingo
- Dile que vamos a darnos las fotos de Tonia y recuerdos, que vamos a compartirlos, y que no puedo otro día
- De acuerdo, creo que así no le importará, es muy estricto con las tradiciones hogareñas, dice que con el tiempo nos alegraremos, aunque ahora las detestemos
- Díselo, lo comprenderá…
Fui antes al dentista que Elvira, no para malmeter y la odiasen, como me hicieron ellas en otras ocasiones, hablando mal de mí, sin conocerme profundamente, no, no hice eso. Solo que me las ingenie para la siguiente paciente, que era ella, tuviera en la anestesia la medicación a la que era alérgica, solo eso, cosas de mujeres, ya saben. Fue fácil, la buena presencia hace que te relajes, que te creas que son ángeles, cuando quizás en el corazón solo guarden males. Me fui tranquila, incluso saludé a Elvira, porque entraba a la vez que yo salía. No me reconoció, nadie en mi barrio supo que era yo, y me moví por todos los lugares que frecuenté, pero una buena peluca, junto a un buen maquillaje, fue suficiente para que creyeran que era más que Mirta, una persona insignificante. –
- Pase, ¿cómo se encuentra?
- Bien, no estoy mal, solo que la muela del juicio me molesta
- Ya veo que tiene hora para que se la quitemos
- Sí, vengo preparada
- Verá como no es nada, tranquila
- Antes no, pero ahora tengo mucho miedo a los dentistas
- Imagino
- Creo que con la edad echa una más cabeza, y ve los peligros
- No se preocupe, que no se me ha muerto ninguno
- Espero no ser la primera
- Relájese, le voy a poner la anestesia
- Me dolerá
- Estará incómoda una semana más o menos, pero luego ni se acordará
- De acuerdo, intentaré controlar los nervios
- Cierre los ojos, a veces eso ayuda…
Me equivoqué, era alérgica, pero no de las que se morían, solo le salieron ronchas, se hinchó, pero a la semana o diez días todo quedó en una pesadilla. Menos mal que no estaba embarazada, ni enferma. Lo había hecho tan mal conmigo, no me lo merecía, porque es cierto que las personas no están obligadas a portarse bien con una, pero no creo que sea correcto, que lo hagan mal, sin que le hubiera hecho daño alguno, además era amiga de Tonia, ya saben: Dios las cría y ellas se juntan, a no ser que lucifer engañe a la más ingenua, entonces no hay buena fe en la amistad que se creía, era una de tantas mentiras. Ya me ocuparía de Elvira, además quizás hubiese sido demasiado pronto para cometer otro asesinato, y con las prisas se me olvidó poner a mi muñeca en la cocina, que es donde esta vez la iba a poner, como si estuviese viendo una película, mientras la comida se hacía. Nada, mucho mejor, ya sabría qué hacer con ella, solo fue una torpeza, es lo que tienen las prisas
- ¿Carmela?
- Si, dime
- Creo que es Mirta
- ¿Si?
- He ido al dentista
- ¿y?
- Soy alérgica a dos medicinas, y creo que me las han puesto con la anestesia
- No me entero
- Es que me han sacado una muela, voy a hablar más despacio
- QUE HE IDO AL DENTISTA Y ME HAN PUESTO CON LA ANESTESIA LAS MEDICINAS A LAS QUE SOY ALÉRGICA
- No me digas, ¿la nueva doctora?
- Si, a ver si se ha sacado el título, y nos va a joden una a una
- Esa es incapaz de sacarse una carrera, creo que el instituto se lo dieron por pena o a saber que hizo el padre, para que tuviera al menos un título
- He estado en su clase, no es tonta
- ¿no?
- No
- Creí que era un poco atrasada
- No lo es, más inteligente que tonta, quizás ingenua, no mucha picardía, pero no tonta
- ¿entonces se lo ha podido sacar?
- No es ella, es más alta que Mirta. Mirta es como yo, rondando 1.70. Mi doctora ronda 1.80, no llega, pero le falta poco
- Entonces, ¿crees que la ha convencido?
- No, no convence ni a un niño. No sabe manipular
- Las personas cambian
- No tanto, con eso se nace, no se hace, aunque lo intentes
- Tú sabrás que la conoces mejor
- No mucho, pero se quién es
- Antes de que Tonia le cogiera manía y nos influenciase, no me parecía una mala persona, una mujer normal y corriente, algo reservada, nada especial que decir de ella, ni fea ni guapa. Luego con la manía que le cogió Tonia, ya empecé a mirarla de otra forma, y casi todo lo que hacía me sentaba mal, aunque no fuese con malicia. Es la verdad
- ¿Entonces?
- Quizás sea alérgica a esa anestesia, se lo comentaré a la doctora cuando vaya
- Díselo, pero pregúntale también, si fue algún cliente nuevo por allí últimamente, con las características de Mirta
- No tengo mucha confianza, pero a eso si me atrevo
- De la policía nos olvidamos
- Te he dicho que ni la nombres, olvídate de ella, nos meten en la cárcel
- Nos vemos
- Ten cuidado
- Lo tengo…
EZEQUIEL
Ezequiel era un gran hombre de negocios, y como todo el que está en la cima, no era muy de fiar, por lo general. Se había cambiado hasta el nombre, pero lo encontré, tardé, pero lo logré, porque no cambió de trabajo, ni le dejaron de llamar igual, solo que usaba otro en cuestiones de papeleo, así que deduje, que no tenía muy buena posición social, que en algún lío andaba metido. Lo controle un poco, y no sé lo que tramaba, pero nada bueno, porque se veía en un barrio de las afueras, con otro hombre, con quien se intercambiaba no solo la chaqueta. Hice fotos, bastantes, y las metí en un maletín. Esta vez sería un ajuste de cuentas. Y bueno, solo tenía que tener un poco de suerte, si no era muy puntual a la cita, todo sería sencillo, como en las películas. Tardé varias semanas, hasta conseguir lo que quería: el arma, aprender a usarla, y que no llegase a la hora establecida. Ya no me quité el collar, me sentía más fuerte con él encima. Dejé a mi muñeca tomándose un baño, y me fui al lugar del crimen, como muchos decían. Me acerqué despacio, como una gata sumisa, llamé al cristal, le sonreí y disparé, solo una vez, porque le iba a dar la oportunidad, que se merecía, si sobrevivía. No me reconocería, pero quizás la próxima trastada se lo pensaría. Tampoco le maté, pero ya tendría otra vida, muy distinta, quizás hasta le vino bien, que alguien le dijera que Dios solo hay uno, que vive en la tierra, y no en la prometida. Respiraría con temor, me bastaba esa pequeña condena, después de tanta rabia contenida. Con el tiempo se relajaría, pero siempre habría algo, que le dijera, que no era inmortal: “cuidado con los juegos que avivas”. Dejé el maletín en el maletero, y llamé a la policía, creo que bastaría para que no creyera, que Mirta, la casi desvalida, tenía que ver algo en esa triste rencilla. Nadie se enteró, a pesar de haber salido en las noticias, porque su nombre era otro, y como a mí, ya nadie le quería. Excepto Elvira, que era buena fisionomista
- Es Ezequiel, y Mirta es la asesina
- No diga tonterías, es incapaz de eso
- La gente por DOLOR MATA, y le hemos hecho mucho daño, durante mucho tiempo, quizás demasiado
- ¿Pero quién es ese hombre?
- No lo conozco bien, creo que también vivía por aquí, y trabajó con ella, por eso la conocía, y se atrevió a hacer lo que con otros nunca harían
- ¿Qué le hizo?
- Le robó un proyecto profesional
- Y no lo denunció.
- No, y hubiese ganado, porque muchos de los que allí trabajaban, lo sabían, habían leído el trabajo de Mirta antes de que lo presentase, pero él no lo sabía.
- Imagino, la gente no quiere problemas
- No, pero hubiesen tenido que admitirlo, si Mirta se hubiese buscado un buen abogado, a veces hasta te salvan la vida
- Quizás no haya prescrito
- Pero nadie se acordaría de nada, y a saber por dónde anda Mirta
- Quizás le dio miedo posibles represalias
- Lo más seguro, no tiene a muchas personas, y la vida es dura, cuando no cuentas con casi nada, sin un abrazo, sin un buen consejo, sin ejemplo, sin nadie que te guie cuando lo necesitas
- Me da pena Mirta, si acaba en la cárcel, por haber sido víctima de maldades
- A mí no mucha
- Porque estás influenciada, incitada y más cosas
- No creo
- Y porque eres mujer, para ti la belleza es importante, y Mirta no es guapa
- Quizás, eso sea más probable
- Pero no es tan fea, solo que anda triste, y eso afecta
- ¿No es tan fea?
- No, no lo es
- Pues que se arregle
- Quizás no tenga ganas, quizás el dolor la supere, más que el deseo de ser alguien deseada, quizás no quiera que se fijen en ella, quizás hasta tenga motivos de casi todo lo que para otros es desgana o vagancia.
- No quiero hablar más de ella
- De acuerdo
- Pero ojalá lo sea, y la metan en la cárcel, un problema menos
- Me da pena
- A mi ninguna, que se mueran los feos, como en la canción…
CARMELA
Carmela era una snob, y vivía en un ático. Perfecto para conseguir el objetivo deseado. Todas cometían el mismo error, verse tan superiores, que no serían atacadas por nadie. Además tenían carácter, Mirta no, pero tenía inteligencia, ambas cosas eran buenas, no significaba nada malvado, lo peligroso es cuando se unía inteligencia con maldad, y no digamos si añadías la belleza: el tobogán hacia el infierno, a quien le pillase cerca. Esta vez me hice pasar por repartidora de comida. Los fines de semana, según veía en su móvil, se pedía un menú chino, que incluía hasta la galletita de la suerte. Por dentro pensaba, a ver si se la trae, porque esta no se libra. Sabía distinguir cuando el desprecio y el daño hacia mí, habían sido incitados, y cuando era incluso engrandecido por otro adversario, y Carmela era el adversario. Así que “no hay paz, para los malvados”. Esta vez dejé mi muñeca en la cama otra vez, escuchando la radio, para que no hubiese dudas del día ni la hora, y fue todo muy sencillo, además de rápido. Esperé a que fuera verano, y tuviera las puertas del salón abiertas, no podía perder tanto tiempo en eso, si gritaba mucho, me descubrirían, debía ser rápido, silencioso y precioso, cuando volase como un ave errante hacia nuevos puertos. Abrió la puerta, le pedí por favor si me podía cambiar un billete, porque el anterior vecino, no tenía suelto. Entró por el bolso, yo con ella, y sin esperarlo, la empujé sin descanso hacia la terraza, toda una sorpresa, a la que no reaccionaba, quizás porque no entendía lo que estaba haciendo, y el temor la bloqueaba, porque ni puso mucha resistencia. Casi llego al éxtasis cuando la veo volar por los cielos, gocé sin sexo, es lo que provoca liberarte del dolor, que tenías durante tanto tiempo. Las personas se acercaban, intentando ayudarla, pero estaba todo hecho. Un final perfecto, para una época llena de desconsuelos, ahora solo esperaba, que si Dios existía, me perdonara, que entendiera al verme, que a veces no puedes esperar a la justicia, a veces necesita aliviar el alma, para empezar de nuevo.
LA POLICÍA
- Buenas tardes, querría hablar con un inspector
- ¿quiere poner una denuncia?
- No, quiero hablar con un inspector de un asunto, y luego que él decida
- ¿No puede hablar conmigo?
- Bueno con usted, aunque es grave, y no sé si sería la persona indicada
- Hable, yo lo valoraré
- Es en relación a varios asesinatos que se han producido
- ¿Cuáles?
- El de Tonia Gutiérrez y Carmela Rodríguez, ambas amigas mías. No sé si sabe del tema o las conoce.
- Ambas cosas, tenían padres importantes, y sé que han muerto asesinadas.
- Pues creo que la asesina es una chica a la que le hicimos daño hace mucho tiempo, se llama Mirta Miller, era de por aquí, pero no sé su paradero ahora, y por ello temo por mi vida, creo que puedo ser la siguiente
- ¿su nombre es?
- Elvira Martínez
- Pero señorita, eso es una conjetura, imagínese que le hacemos caso a toda la que llega contando una fantasía, por un enfado con una amiga
- No es una fantasía, ya hay dos muertes
- Es cierto, y en circunstancias parecidas, ¿pero por qué acusa a esa persona?
- Porque no hay nadie con un motivo más fuerte que ella
- ¿Qué le hicieron?
- Ahora, con los años, creo que le destrozamos la vida, o participamos en ello
- La voy a llevar con un inspector, porque están investigando, y aunque tienen alguna pista, no saben cuál podría ser el motivo, para tirar del hilo. Creo que les puede ayudar, aunque quizás esté usted confundida, le puede decir por donde mirar, quizás no vieron algo, nadie es perfecto
- No estoy confundida, estoy totalmente segura, pero sin pruebas no puedo acusarla de nada, por eso vengo, a pedir ayuda
- Pues ha venido al sitio indicado, pero no basta creer algo, hay que tener al menos alguna conjetura, suficientemente fuerte para poder creer que quizás sea la culpable
- Las tengo, díganme con quien debo hablar
CUARTA PARTE
Me apresaron, como ya saben. También hubo un juicio, uno muy duro, porque en esas situaciones pocas cosas agradables se dicen de las personas. Mi consejo esta vez, es que no dejen su futuro en manos de otros, si pueden llegar a un acuerdo, no lo duden, porque alguien que sea sensible, si da con el abogado del diablo, hará que su vida sea muy distinta a cuando lo comenzaste, por lo menos los penales. Además está el tema de las costas, nada es totalmente gratis. No dejen que su vida se convierta en algo más desagradable, de lo que alguna vez pensaste. Los problemas se evitan, lo demás es fácilmente reparable, a no ser que el daño sea incuestionable, entonces hay que intentarlo, porque ya perdiste suficiente, simplemente porque otros quisieron darte.
CONCLUSIONES DE MI ABOGADA REGINA PINEDA
Señoría solo decir que quizás la Señorita Mirta Miller sea culpable, pero es a la vez víctima, y no solo de un delito, de muchos y en una situación muy vulnerable, que ya se detalló. La obsesión del abogado acusador por crear una mala imagen de mi clienta, ha sido con el único objetivo de que sea más fácil verla como culpable de todo lo que se le ha querido condenar, siendo inocente o estando eximida. Mi clienta no es perfecta, ni ejemplo de nada, pero no es la persona que dicen, en absoluto, más bien una persona inocente, aunque se haya hecho creer lo contario, ya se dijo en el Codigo da Vinci“no hay que fiarse nunca de las apariencias”, y ese es el error de muchos, de casi todos, incluida yo. Solo te das cuenta cuando has vivido lo suficiente, y te vas decepcionando poco a poco de las personas, a las que le distes un lugar por su presencia, que quizás no mereciesen. El resultado es que como motivo de la mala imagen creada por muchas personas, por esa incitación al odio, mi clienta ha tenido graves perjuicios físicos y psicológicos, viéndose muchas personas incluso con derecho a dañar, no de forma aislada, sino durante años, lo que quizás le hayan hecho no ver claramente la magnitud de sus actos, motivados por un dolor profundo, por todo lo sufrido. El abogado acusador intenta justificar la maldad de las otras personas, con los errores cometidos por mi clienta en su vida, décadas atrás, con una buena justificación en su mayoría, pudiéndose contar con una mano, y particularmente creo que su mayor error fue dar con personas bastante malas, con mucha mala fe hacia mi clienta, sin razón para ello, (digo malas por ser prudente con el adjetivo). No tiene excusa lo que se le ha hecho, ni nadie tiene ese derecho, salvo Dios o usted, un juez. Quienes son, quienes son señoría. No me quiero extender mucho en las alegaciones finales, creo que le he dado una buena defensa a mi clienta, para que se comprenda lo ya dicho, pero lo repito: quizás sea culpable, pero a su vez es víctima, espero que se tenga en cuenta a la hora de dar el veredicto. Muchas gracias
- Quiere decir algo la Señorita Mirta Miller
- No, nada
- Límpiese las lágrimas
- No son lágrimas, es que tengo una enfermedad provocada por el estrés, ya no me quedan lágrimas
- ¿Cuál es?
- Hiperhidrosis, no es la única
- Bueno, siéntese
- GRACIAS…
Mi abogada lo hizo muy bien, fui a la cárcel, hubo justicia, pero también en los años. Estuve en tratamiento, y engordé bastante (fue un proceso de transformación duro), pero luego pude recuperarme, porque ya sabemos la importancia de la imagen (comentar por si le sirve a alguien, que la perfección solo la tienen pocas personas, es una cualidad de pocos, no hay que enfermar buscándola, porque pierdes vida en un fracaso asegurado. Todas tenemos algo, solo hay que saber sacar provecho de lo que la naturaleza nos ha dado. Todas tenemos belleza, aunque algunos no sepan apreciarla. Se una mujer sana, cuida lo que Dios te ha regalado, y te sentirás dichosa, porque quizás lo que crees que brilla tanto, en su interior la oscuridad la invade, y la llevará a lugares, que jamás querrías frecuentarlos). Lo digo desde la voz de la experiencia, por si le sirve a alguien, a mí me hubiese gustado escucharlo. También hice un diario precioso, lo que había innato en mí, el sentimiento feo de venganza, fue provocado. Aprendía cocinar mejor, y resultó ser muy gratificante, ya sabemos que la cocina es un arte y la comida unos de los placeres de la vida, así que no duden en avanzar en ese campo, si las circunstancias se lo permiten. Y para sorpresa mía, creo que también de ustedes, tuve la visita de dos amigas de la infancia. Retomamos la amistad, y muy agradecida, porque la soledad es la peor de las compañías, más cuando te sientes tan vulnerable, con un miedo incalculable, pues el orgullo de algunos, a veces es tu asesino, sin que haya nada más para reprocharme. Creo que muchas personas me comprendieron, a pesar de errores y del desastre
- ¿Cómo estás Mirta?
- Bien, no estoy mal, dentro de las circunstancias. ¿Y vosotras? ¿Cómo que habéis venido? ¿Cómo os habéis atrevido?
- No te diste cuenta, pero una de las ayudantes del fiscal era yo
- No, no me di cuenta, estaba muy nerviosa y emocionada
- ¿necesitas algo?
- No, la verdad, aquí hay pocas necesidades
- Este es nuestro número, por si más adelante quieres algo, aunque vendremos más veces. Tenías que haber hecho por buscarnos, si estabas tan sola
- Ya lo comenté en el juicio, creo que por tantas maldades estaba como bloqueada, y luego se unió la vergüenza, más cosa, se va liando la pelota, y luego no sabes cómo quitar el lío, por no irte a tiempo o por no frenarlo. No sé realmente que es lo que me pasó
- No importa ya eso, es pasado, y el pasado no hay que removerlo
- Gracias, por el apoyo
- De nada guapa, sé quién eres, aunque hayan intentado convencerme de lo contrario
- ¿os casasteis?
- Yo sí, pero me divorcié pronto
- Yo no, he tenido parejas, pero no dimos un paso más, y ya da como pereza, no sé, a todo se acostumbra una, incluso a lo malo
- Bueno a veces el amor llega tarde
- No pienso en eso, la verdad, muy liada con el trabajo, ya se verá, pero complicado, porque tampoco hago por cambiarlo
- ¿Quería pediros un favor?
- Dinos, si está en nuestra mano, sabemos tu situación
- Mi casa, me gustaría que le dierais una vuelta. Estoy pagando los recibos, pero aún me queda aquí, y siempre hay espabilados
- Pasaremos algún fin de semana allí, así ven movimiento
- ¿Haríais eso por mí?
- Claro que sí, por los viejos tiempos
- Quizás os lo pueda agradecer de alguna forma
- Nos hará una muñeca, cuando vuelvas a lo tuyo
- ¿no sé si alguien las comprará?
- Te cambiarás el nombre, como es normal, yo te ayudaré con el papeleo
- Gracias, ya no esperaba nada bueno hacia mí
- Pues SORPRESA
- Sí, es una grata sorpresa. Ya no esperaba nada bueno hacia mí, y casi lo comprendía
- Encantadas de hacerlo bonita, sabemos quién eres y quienes eran ellos.
- Gracias, mil gracias. Ahora entiendo mejor el mito de Pandora,
- Me alegro
- Yo también…
DIA DE LA LIBERACIÓN
Vinieron, no creía que me estuviera esperando nadie a la salida, pero ahí estaban, las dos, las que siempre tuvieron un lugar en mi alma. Me ayudaron con el peso, y me llevaron en su coche a mi casa. Me crucé con algunos vecinos, que no me saludaron, supongo que me tendría que mudar, pero todo a su tiempo. Me habían limpiado la casa, e incluso habían comprado algunas cosas de decoración, que la hacía más agradable. Me sorprendió mucho que se hubiesen gastado tanto dinero en una alfombra de piel de vaca, para ponerla debajo de la mesa del salón, no sé cómo se habían enterado que me gustaban, aunque no podía pagarla, fue todo un detalle para una asesina, pero igual que hay personas malas, también las hay buenas, que comprenden errores por una vida amarga, más cuando careces de cariño, apoyo, consejos y ejemplo, es difícil no caer en el infierno, poco hice para donde me metieron. No estaba orgullosa de nada, pero me sentía más fuerte que antes, no tan insignificante, me veía con algo más de valor, a pesar de que entre su maldad y mis acciones, socialmente carecía de ellos, pero todo pasa, hasta lo malo, si la justicia se pone de tu lado, sin ella, todo es más complicado. Me habían llenado la nevera, estaba tan poco acostumbrada a los buenos detalles conmigo, que empecé a pensar que quizás fuera un truco, que se habrían hecho amiga de Tonia, y se habían acercado para vengarse o algo más malvado. Se dieron cuenta, y me dijeron que lo habían hecho como símbolo de la amistad, que ya éramos los Ángeles de Charlie, solo que me debía cortar el pelo, para que todas tuviéramos rasgos parecidos a la serie de la niñez, que tuvo tanto éxito. Me pusieron a la lista, no la elegí yo, solo que no hubo opción, y como era positiva, me quedé con ella, aunque yo no tuviera tanta fuerza, porque más vale ser lista, a que te engañen a sabiendas. Y la verdad, que ya no me veía como otra, a veces es mejor que elijan para ti, que dejarte llevar por tontos deseos, que se esfuman como el viento. Lloré, no estaba acostumbrada a la felicidad, me acostumbraron a algo muy distinto. Pedimos unas pizzas, me dio miedo el repartidor, habían pasado años de eso y no la pedí con mi nombre, pero no volvería a hacerlo. Mi maldad también tendría su castigo, y no solo la cárcel, mi vida se había condicionado, sin haberlo pensado despacio y a tiempo. Si pierdes la liberta de movimientos, tu existencia ya vale menos. Me quedé dormida en el salón, me taparon con una manta preciosa, de pata de gallo en morada y rosa, suave, calentita y con aroma a talco, supongo que por el suavizante. Cuando me desperté había una nota en la mesa.
“Guapa, nos hemos ido sin hacer ruido, creo que debes descansar, pero no desaparecemos. El Jueves venimos a por ti, vamos a salir por Playamar, porque es la noche de San Juan, y te tienes que mojar los pies, para que te de suerte. Lo de saltar una hoguera lo vamos a dejar, creo que con eso es suficiente”. Cuídate, TODO SALDRÁ BIEN”.
Les puse inmediatamente un mensaje en el grupo, en el de “Los Ángeles de Charlie”, donde les pedía por favor, que llevaran ropa de playa, porque íbamos a hacer una hoguera, tenía una muñeca que quemar, aunque no fuesen las fallas de Valencia. Y lo hicimos, compramos leña en una gasolinera, la pastilla para que ardieran fácilmente, nos colocamos frente a un chiringuito, que creo recordar que se llamaba MANÁ, y no lo van a creer, pero mientras mi muñeca se quemaba, mi cuerpo se transformaba, las enfermedades desaparecieron, la belleza asomaba, mi pelo creció como por arte de magia, mis huesos se pusieron fuertes, y mi corazón dejó de latir sin ritmo, entonando una canción alegre y apasionada “The Gane of love”, de Santana. Ahora el cuerpo si me acompañaba, ahora todo era posible, volví a creer en la MAGIA. Un final feliz, para una MUJER algo torpe, pero no mala…
MARISA MONTECRISTO
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