LA MALDAD
LA MALDAD
A mi ángel de la guarda…
No esperes nobleza, de quien convive con la maldad...
En MI AMOR, reside el ODIO del traidor...
LA MALDAD
1999 mis últimas Navidades antes de ir a la Universidad. Me iba a incorporar un poco tarde, pasé la varicela y me tuve que recuperar, para no contagiar (hay que tener amigos hasta en el infierno, y mi abuelo los tenía, por eso me enseñó a sonreír hasta al más gamberro). Se habían ido todos a casa de mi tía, su horno era más grande para hacer el pavo, y mientras charlarían e incluso jugarían a algo. Se me encargó decorar la casa y la mesa (iba a estudiar diseño de interiores), y decidí ir a un chino para comprar todo lo necesario, y que no nos doliese al tirarlo. Compré muchas cosas: flores de papel, cadenetas para colgarlas en el techo, un Papa-Noel enorme (globo) para la entrada junto al muérdago y muchas velas. Me encantaba el ambiente acogedor que daban, y en vez de candelabro, esta vez usé velas de esas pequeñitas para ponerlas por toda la mesa, como era grande, utilicé la caja entera, quedó precioso, si no se quemaban al coger la comida, sería un acierto. Saqué la mantelería buena de la abuela, no las servilletas, porque también había marisco y me daba pena que se perdieran, por no poderles quitar la suciedad, y coloqué unas rojas, que hacían juego con el centro de la mesa (también lo hice yo, con las flores de papel). Estaba contenta, sin saber, que junto a la sonrisa nerviosa que tenía, por empezar una nueva aventura dentro de pocos días, me esperarían muchas lágrimas, que transformarían el color de mi corazón, porque una no cree que tanta maldad pudiera estar tan cerca, con tanta rabia y sin piedad ante quien no conocía la crueldad, aunque no fuera perfecta. Ese año se fue el siglo y con él: mi inocencia, pero aprendí a pintarme como una india guerrera, para cuando la vida me volviera a mostrar, que además de hermosa, podía ser también perversa…
RITA
- Una cosa mamá, por si me sirve lejos
- Dime cariño
- ¿Qué es lo que más valoras en la vida, sin contar a los hijos?
- La libertad
- ¿No el amor?
- El amor me dio dolor y la libertad paz
- No creo que estés en lo cierto
- Quizás no conocí un buen amor, y por eso me quejo…
Fue la última conversación que tuve con mi madre, antes de coger el coche para la universidad. Le regalé una gatita en miniatura, para su colección de figuras de cristal, mi única herencia, si mi abuelo también me quería desheredar (aunque me quiso pagar la universidad). Y con esas palabras comprendí un poco todo: mi madre se apartó de su familia rica, por mi padre, se quedó embarazada de alguien sin pedigrí, y su familia pensaba que eso significaría que poco a poco la nobleza que había en la familia desaparecería, por tanto, la dejaron sola, aunque en la distancia a veces la ayudaban, sin que lo supiera, por el orgullo y las normas de la aristocracia. Tonterías de un mundo, donde era mejor ser práctico, que idealizar sin llegar a nada, y además no estábamos solas, la familia de mi padre era extensa, obrera, pero sabía cómo abrazar, si soltabas alguna lágrima. Me sentía protegida y amada, lo necesario para crecer sin rabia, pero inocente ante la maldad, que el mundo entraña. Entendí lo que mi madre quiso decirme: se había arrepentido un poco, quizás porque mi padre era bastante autoritario, la quería, pero le debía algo de pleitesía, y perdió la comodidad del dinero de su familia, por un amor, que con el tiempo se transformó en algo, que quizás ya no le apetecía, pero como pasa muchas veces, no te queda más remedio, que seguir con la rutina ( la sumisión prolongada en el tiempo, siempre da lugar a una gran rebelión, porque hay mujeres que hacen de esta frase su lema de vida: “ te dejé vivir, esclava has de existir”, como en el Cuento de la Criada). Me decepcionó un poco descubrirlo, pero también me dio sabiduría, para no dejarme llevar por el corazón, si hay señales que te dicen, que ese no es quien convenía. No lo hice, aunque alguna noche soltase lágrimas por quien no debía. El mundo es más hermoso con el amor de una pareja, pero no olviden que quizás haya monstruos, con apariencia de príncipes, quienes solo desean fechorías, si no obedeces, aunque salgas herida.
- Pasa, esta es nuestra habitación
- Es grande
- Si, este campus las tiene, por eso mi madre lo eligió
- Nosotros no lo sabíamos, me correspondió por la carrera que elegí
- Yo estudiaré lo mismo
- Iremos juntas
- Bueno, ya veremos
- Es verdad, disculpa
- ¿Ese es tu coche, ese rojo tan antiguo?
- Sí
- Bueno, pues escóndelo detrás del edificio
- Se lo lleva mi madre, no te preocupes.
- Intenta guardar mucho las apariencias, es importante. No es cualquier universidad
- Lo haré, gracias por el consejo
- ¿Puedo ver tu ropa?
- Claro, aquí está mi maleta
- Ni una minifalda
- Bueno, voy a estudiar, no a una fiesta
- Aquí también hay fiestas, el Viernes vamos de compras
- No me han dado dinero para eso, creo que te confundes conmigo
- No, tienes buena silueta
- No sé qué quieres decir
- No te preocupes, tengo la tarjeta llena, te compraré dos o tres conjuntitos, para que des buena impresión, si salimos alguna noche.
- No es necesario, me gusta mi ropa, aunque no sea lo que otros esperan
- No protestes, es un regalo, seguro que te alegras
- No me parece bien, casi no nos conocemos
- Somos compañeras de habitación, será mi regalo de bienvenida
- Como quieras, te devolveré el favor cuando pueda
- Lo harás, no te preocupes, pero siéntate, cuéntame: ¿tienes novio?
- No, tuve alguna amistad más importante de la cuenta, pero nada serio
- Mejor, mucho mejor, menos problemas
- No sé qué quieres decir
- Ya te darás cuenta, aún nos estamos conociendo. Tranquila, soy un poco intensa, pero me querrás, aunque seamos casi opuestas…
No hubo mucho feeling entre las dos, pero estaba sola en una nueva ciudad, y mejor tener amigas que enemigas, es lo que pensé, pero la verdad, no querría intimar mucho, porque no paraba de hablar, y yo quería estudiar, tenía que sacar todo el provecho que pudiera de esta experiencia, que me regalaba la vida, no sabía de mi futuro, así que mejor no liarla, con travesuras de niña rica. Tenías nociones de decoración básicas de las revistas y de la televisión: para espacios pequeños, muebles claros y espejos, la madera en el suelo y las plantas dan la sensación de una estancia acogedora, que las mesas de cristal no te quitan espacio a simple vista, que la iluminación y la orientación eran muy importantes, que de los colores fuertes y de los estampados te cansas enseguida, si no tienes intención de renovar rápido, que para una entrada es imprescindible: un paragüero, un perchero, un espejo alargado donde poderse mirar antes de salir y un mueble o algo para poner las llaves, que las cortinas visten mucho, pero si no tienes una casa de lujo, quizás sean más práctico los visillos, también que siempre hay que tener un rincón para ti, aunque sea en la cocina, donde poner tus secretos o unas simples hojas de revistas. Cosas muy básicas, pero gracias a mi abuelo podría ampliar los conocimientos que tanto me gustaban, porque me iba a ir a vivir a la gran ciudad cuando terminara, la universidad me serviría para convertirme en una buena profesional, y con suerte para buscar un compañero de vida (mi abuelo no quería que me pasase como a mi madre, por eso me quitaba de muchos ambientes). Y mientras lo pensaba, me toqué mi escarabajo dorado (un colgante que me regaló mi abuela, no de oro, pero si chapado, porque le encantaba la cultura egipcia). Los escarabajos dorados representan transformación, renacimiento, protección y fortuna, así que no dudó en comprarlo, cuando buscó algo como regalo de despedida, para que me ayudase en esta nueva etapa de la vida. Me encantó, porque no era muy grande, y me pegaba con todo lo que me ponía, sin que llamara la atención, solo la mía, aunque Rita no paró de mirarlo, quizás porque eran de esas personas que creían merecerlo todo, aunque tu fueses mejor persona y menos egoísta.
Dormí bien, me costó algo por los nervios, no por Rita, porque salió la primera noche, y no la escuché cuando llegó, tuvo esa delicadeza, que jamás repetiría (lo hizo todo el tiempo que estuve allí, porque tenía un amigo, al que disfrutaba cuando la luna salía, y venía loca, por tanto placer, casi siendo niña). Me desperté algo triste, porque no podía darle un beso de buenos días a nadie, a Rita por el momento no me apetecía, pero el campus tuvo un detalle precioso para que nos levantáramos de la cama, de una forma bonita (solo el primer día). No eran los pájaros de mi pueblo, pero no todo lo distinto es peor, a veces hay sorpresas en la vida. Pusieron la banda sonora de una película, pregunté cual, y me dijeron de un film de Clint, “Poder Absoluto”, la había visto, pero me pasó desapercibida, nunca pensé que fuese tan bonita (escúchenla). Me duché, me vestí con mi ropa sencilla, me eché rímel, antiojeras y un gloss con algo de color, me hice la cola como cuando iba a la escuela (si hay humedad es mejor no recogerlo), y lista para ver que me deparaba en esta ciudad, llena de fantasía. Ah!, se me olvidaba, esta vez me llamo Cintia, por una amiga de mi madre, que siempre estaba cuando hacía falta, aunque fuera a escondidas.
Al final fui sola a las clases, comentar que elegí esta carreta, porque creía que era muy importante tener un buen hogar para ser feliz, además era bastante creativa y siempre me gustaron las casas bonitas, que no tienen porqué ir acompañadas de lujo, para eso se creó ikea, para que todas pudiésemos estar orgullosas de nuestras viviendas, sin tener que perder lo ahorros de la vida. Me bastaba con trabajar para ellos (aunque fuese en la administración, soy muy ordenada), seguro que me divertía más, que decorando mansiones, donde quizás no fuese ni bien recibida, y quien sabe, se empieza desde abajo, y hay que luchar para llegar a la cima (si te conformas, no saldrás de donde quizás ya no seas ni querida). Y como consejo buscar ser práctica en el trabajo, nunca te hará ser una buena profesional, porque la pasión es lo que manda en la vida, y si te gusta el oficio que desarrollas, nunca trabajarás, será tu pasión, no una obligación establecida. Me senté en primera fila, me lo dijo mi madre, para que viesen que tenía interés. A mí me parecía demasiado, creí que en la tercera pasaría desapercibida, pero no se me vería como que iba por hacer algo en la vida, pero le hice caso, es lo que se suele hacer, obedecer a las madres, si es quien te quiere y mima, aunque hay algunas que se confunden o simplemente no te quieren, porque hay de todo en la vida, pero la mía era buena, a pesar de sus heridas, así que me senté en primera fila. Mi primer profesor era joven, treinta y pocos como mucho, era de dibujo técnico, nos dio el horario, y dijo que desde mañana entraríamos en la materia, que hoy era el día de presentaciones, pero no íbamos a perder más el tiempo. Nos dio también la lista de materiales que debíamos comprar, el programa lo vendían la papelería del campus, y bueno a empezar, que para eso pagué la matrícula. Me gustó, y me miró, aunque no lo quisiese reconocer, porque no es lo que debía, pero varias veces me dirigió la palabra a mí exclusivamente, quizás fue eso de sentarse en primera fila. Llevaba esas pulseras de los siete chakras, que se utilizan como amuleto, intentando alejar las energías negativas de la vida, mejorando el bienestar físico, emocional y espiritual, por lo que me imaginé que era una persona con algo de sensibilidad, ya que no se la pondría si fuese un hombre rudo. Las personas tenemos diferente sensibilidad ante las cosas, ya dije que quizás seamos iguales solo ante la ley, y no estoy segura del todo. Hay personas que se emocionan con la música, y otras que no sienten nada, ni viendo a un cachorro sufrir. No lo olviden, hay de todo en la vida, cuidado con quien tropiezas, porque acabará hasta con tus fantasías. Pasó lista, para identificarnos, no éramos muchos en la clase, no llegábamos a los cincuenta, creo que treinta y pocos, pero no los conté, la verdad. Me sonrió cuando dijo mi nombre Cintia Cid Ortiz, un nombre bonito, quizás no de la nobleza, pero tampoco común, como para verme como una cualquiera, porque quizás no fuese lo que se esperaba, pero a pesar de muchos problemas, conseguí hacer lo que muchos jamás pudieran. Y ahí empezó todo, con una sonrisa, a quien me abrió sus puertas, porque es suficiente eso, para creer que ya no eras una forastera, basta que te curven sus labios, para saber que eres bienvenida en otras tierras.
Cuando llegué a la habitación Rita empezó a organizarme el fin de semana, bueno creo que la vida, era de esas personas que te agradan a simple vista, porque son guapas y simpáticas, pero que cuando la conoces te da un poco de miedo por su capacidad de mentir y de manipular, porque son de las que creen que tienen la verdad absoluta, que lo que piensan y lo que les gusta: es lo acertado, aunque sea fruto de una imaginación enfermiza, pero tampoco le vas a pedir comprensión o empatía a quien solo es capaz de ver la marca que llevas en la ropa que utilizas. Creo que muy pronto supe quién era, y no sabía si cambiarme de cuarto, porque era joven, pero la vida me había enseñado que la mayoría de las veces, la mayoría, las personas con aires de protagonismo y superioridad tienen mucha maldad escondida, detrás de su sonrisa. Hablaría con mi madre, a ver que le parecía, porque no sabía si seguir la corriente y aguantar el curso, o inventarme una excusa, no lo tenía claro, pero tampoco quise preocupar a mi familia, nada más entrar en la universidad, así que rápidamente pensé que iba a continuar con ella, evitando problemas, si existían. Me sacó de una bolsa un vestido rojo corto y ceñido de palabra de honor, y me dijo que era su regalo, porque esta noche había una fiesta de bienvenida. Le dije que no era mi estilo, y contestó que los estilos cambian según avanzas en la vida. Me dijo muchas cosas, no todas malas, la verdad, pero tampoco me hacía falta saberlas, para lo que yo quería. Me dejó sus tacones de aguja, y dije que eso sí que no, porque me faltaría irme a una esquina. Se rio, Me lo puse con una rebeca en su mismo color, un poco más oscuro, con unas bailarinas, un bolso negro de bandolera, me volví a recoger el pelo con una trenza, por lo menos así me reconocía en el espejo, y aunque me pintase de forma muy atrevida, me vi favorecida.
- Hola, este es mi amigo Norberto
- ¿Por el que has cogido el turno de tarde?
- Pero que lista eres. Es un conocido de mi ciudad, que hemos coincidido también en la universidad
- Encantada
- Encantado guapa
- Gracias
- ¿Qué estás estudiando?
- Diseño de interiores
- Como Rita, es una carrera femenina
- Sí lo es (me pareció un comentario machista)
- Este es mi amigo Braulio, nosotros estamos en Administración de Empresas, aunque él en un curso superior
- Lo imaginaba
- ¿Por qué?
- No sé ( sí lo sé: los vi como Rita, niños ricos, y más por los nombres tan peculiares, que suponía que serían de tradición familiar, que no querían perder, porque fueron personas importantes en el pasado, aunque ya en esta sociedad no pegasen. También concluí que sus padres tendrían negocios, y era lo que les convenía, para seguir sacándolos adelante)
- El Domingo hay una regata, es la primera del curso, y se van eliminando equipos, todas son importantes. Ven con Rita, y seguro que pasas un buen rato, luego siempre hay algo de comida y bebida, para socializar entre las universidades
- No sé, quizás tenga que estudiar algo
- Sí irá, vendrá conmigo, se tiene que empezar a relacionar
- Bueno iré, estamos empezando y no creo que tenga que hacer grandes proyectos
- No, el primer año te dan un poco de cuartelillo, luego ni un respiro, pero es muy buena universidad, no te pondrán obstáculos, solo te harán esforzarte, para que demuestres lo que vales
- Lo demostraré
- No lo dudo ( creí que le gustaba Rita, pero me miraba de forma algo especial, que no me incomodó, pero a mí no me apetecía estar con el guapo de la Universidad, la verdad)
Quizás era muy pronto para sacar conclusiones, pero me parecía que había un gran clasismo en el campus, que eligió mi abuelo, y quizás él fuese rico, pero yo me había criado en un pueblo, bueno era un barrio, pero parecía más eso, así que no sé si iba a encajar bien en ese ambiente tan selecto. Norberto y Braulio parecían hermanos, aunque los cabellos fueran diferentes: muy altos, muy fuertes, bien vestidos, con modales refinados e incluso con el mismo aroma, que no ocultaba sus feromonas y no me pasó desapercibido (más adelante me dijo que no usaba colonia, que utilizaba todo de la marcha nívea, porque le gustaba el olor a limpio: after-shave, desodorante y crema). Creo que fue lo que me cautivó, aunque no fuera en absoluto mi tipo. Y pasé una bonita noche, donde todo el mundo fue muy educado conmigo, pero guardando tanto las distancias, que me parecía imposible sacar de ahí algún amigo. La mayoría creo que estaban educados junto al formalismo, y pensé que quizás era lo que me tocaba, si conseguía ser una gran decoradora, así que más valía que me acostumbrase a sonreír al enemigo. Rita hacía de relaciones públicas, pero muy distinta a la que se mostraba en la habitación, parecía que estaba trabajando, en vez de pasar una noche entre amigos.
- ¿Crees que podrá gustar?
- No iba ni bien vestida, ni bien peinada
- No me dejó que la arreglara yo, y según veo en su ropa es bastante provincial
- A ver si la dominas, y va poco a poco imitándote
- He pensado otra cosa para ella
- ¿El qué?
- Dentro de unos diez días sale un barco para Estambul con chicas jóvenes
- Pero ella no es de bajo estatus
- Creo que está becada, imposible esa ropa, si tuviera dinero
- ¿Y por qué querías que estuviera con ella, hay donde elegir el primer año, por qué me tengo que quedar yo con la peor?
- No, solo quería que averiguases si era Virgen, darían mucho por ella, tiene una bonita silueta y es atractiva, aunque a simple vista, por su forma de arreglarse, no lo parezca.
- Ya decía, porque no sé me ha gustado, pero no es mi tipo, no querría una relación, me bajaría de nivel, me quitaría valor
- No te preocupes, no estarás con ella en público, además no le hago eso a Fani, me mata, si se entera que tienes una relación con otra, tonterías las que quieras, pero ella tu novia.
- Bueno voy a dejar ese tema a parte, no tengo pareja, no la quiero
- No te pregunto por qué, respeto tu opinión, pero Fani cree ser tu novia, que te quede claro
- Ya ya lo sé, que piense lo que quiera, no me agobia, que es lo importante
- ¿Averiguarás si es virgen?
- Hazlo tú, una noche de charla de chicas
- Vale, pero tienes que tener algo de amistad, por si la metemos también en el barco
- De acuerdo
- Que confíe en ti
- Vale…
Me dormí esa noche, sin estar nerviosa. No sé, tuve claro que se trataría de una etapa en mi vida, pero que no sería mi mundo, en absoluto. Durante unos minutos, pensé que quizás me hubiese bastado con algún post-grado, pero bueno, si la vida me había dado esta oportunidad, debía aprovecharla y hacer lo que me dijo mi padre, por lo menos sacar contactos. Lo que mi padre no pensó, es que no era cómo él, ni como Rita, era tímida, por lo que dudaba mucho, que fuesen a darme sus tarjetas de visita, pero como con todo, había que intentarlo, y quizás un buen comportamiento, sería suficiente, si tenían que decir algo de mí, que no fuese malo. Creo que lloré un poco, hasta que llegó Rita, y me animó, porque quizás fuese mala, pero sabía alegrar la habitación. Volvió a mirar mi armario, la veía un poco obsesionada con ese tema, porque quizás para ella fuese muy importante, pero no para mí, no quería aparentar lo que no era, y es lo que me parecía que pretendía, quería que fuese como ella, y nada más lejos de mi intención, porque no sería tan llamativa, ni tan perfecta, pero me gustaba ser quien era: una chica sencilla, pero capaz de sorprender, si tenías interés en conocerla.
- Le has gustado mucho a Norberto, dice que eres muy atractiva
- ¿Si?
- Claro
- Me extraña, porque no me veo de su tipo, ni él del mío
- Norberto gusta a todo el mundo
- Me gusta, pero no es mi tipo de hombre. Es demasiado metrosexual, y yo estoy acostumbrada a algo más básico
- Ya te acostumbrarás a lo contrario, el trimestre que viene eres una de las nuestras, siempre consigo lo que quiero
- ¿tú crees?
- Claro que sí, si yo digo algo, pasa o se hace, si digo una mentira, se convierte en verdad, si digo ven conmigo, vendrás…
- No voy a discutir, quiero dormir
- ¿quieres que te comente antes, como puedes seducir un poco a un hombre?
- ¿en serio?
- Por supuesto
- Dime ( lo dije por curiosidad, quería saber cuáles eran sus trucos)
- Una mujer que quiera seducir a un hombre, tiene que cuidar su aspecto, sin tener que ser una actriz de hollywood, y cuando se acerque, tiene que ser mediante movimientos muy suaves y sensuales (olvidando todo lo brusco, incluido la voz, todo delicado, nada grosero, ni elevar el tono, como un susurro del viento, aunque quede algo peliculero), inclinando un poco la cabeza, para que el pelo caiga ( tontear con el pelo, da mucho juego), sonriendo levemente, que se vean un poco los dientes, por supuesto intentar llevar algo de escote, haciendo que se fije en él, por ejemplo cruzando los brazos para que se eleven o tocándose cualquier colgante, y una vez en las distancias cortas, acariciar suavemente una parte del cuerpo o la de él, si se atreven, un brazo por ejemplo (pero mejor que toque él primero), mientras sacas un poco la lengua al hablar, muy poco, que casi no se note y si la muerdes, mejor, o el labio, cualquiera de las dos cosas, pero recuerda, todo con suavidad, todo muy dulce, que no se adivinen las intenciones, aunque después seas una fiera en la cama. Provócale sin que lo note, y si lo acompañas con un buen perfume: caerá, si es que lo sabes hacer. Como con todo, es cuestión de practicar, y nada mejor para eso que la universidad
- Madre mía, Rita te estás confundiendo conmigo. He venido a aprender a ser una buena decoradora, no a una escuela de prostitución
- ¿crees que a las decoradoras solo se les va a pedir un buen estilo?
- En mi mundo sí, quizás en el tuyo no, y no me llama nada la atención entrar ahí
- Cariño la vida no es un cuento de hadas, mejor que te vayas dando cuenta
- Para ser una profesional, has corrido demasiado no crees. Solo nos conocemos desde hace días, y quieres dominar mi vida, creo que te has confundido
- Nunca me confundo, guapa. Pero descansa, te dejo tranquila, ya buscaré un mejor mundo para ti
- No tienes por qué, tengo 18, poco a poco buscaré mi mundo, y espero no coincidir
- Ten cuidado guapita, no ofendas
- Tú también me ofendes, vengo a estudiar, no busco nada más, ¿si quieres me cambio de habitación?
- No, daríamos mala imagen. Te dejaré tranquila, si es lo que quieres
- Sí, por favor
- Buenas noches amor
¡Qué pesadilla!, que chica más entrometida, quizás le den dinero para eso, porque otro sentido no tenía, quizás sea de esas que captan a posibles prostitutas, espero haber dejado claro, que no era lo que les convenía, porque ni siquiera sé fingir ser simpática, si no me salía, menos iba a lograr seducir, si no me atraía, pero me dormí con un sonrisa, porque creí que todo se había terminado, y me hizo gracia que dijera que al guapo, le había gustado una chica, que no llevaba marca en las zapatillas. A mi Norberto no me gustó, aunque fuera exageradamente guapo, más que nada, porque había tenido historias con hombres seductores, y sabía lo egoístas que eran la mayoría. Buscaba a un compañero, no a un hombre al que tuviera que complacer de por vida, dando las gracias, por haber sido la elegida. Norberto no me gustó, por eso, pero me lio, como buen profesional (y no fue el único). Me lio, aunque no del todo, pero por su culpa, porque no se esforzó ni una pizca, lo contrario, a veces me humillaba, si podía, pero todo se olvida, y más con la distancia, aunque el tiempo perdido y las lágrimas, serían un lastre, que me pesarían, por no haber sido práctica, con las señales que me daban. Lo malo es que aún no conocía la capacidad de la maldad, creía que estaba lejos de una buena chica, quizás no perfecta, pero tampoco la que decían. Y la maldad no tiene clase social, ni es una enfermedad, aunque a veces se disfrace, si es que convenía, la mayoría de las veces, vuela libre por el mundo, sin importarle nada, solo un posible beneficio, o también por castigar, porque hay personas que se ven con derecho a eso, ya buscarán la excusa, y les advierto que nadie tiene ese derecho, solo Dios y un Juez, no se puede especular por conjeturas, pero hay quien se ve con derecho y poder de todo, aunque sean simplemente personas con suerte en la vida. Y me dormí sin saber, que sin haber hecho nada de lo que creían, había sido la elegida, y no para ser la reina del campus, si no para hundirme en el fango, quizás por un motivo, que ninguno imaginaban, ni creían.
- Se va a Estambul
- Quizás nos sirva mejor aquí
- No, Norberto, es una catetilla, pero tiene carácter, vamos que si no le hubiese visto la ropa, creería que tiene clase, no se va a dejar manejar, mejor que en Estambul le demuestren quien manda.
- Déjame que esté con ella, a ver qué tal, que a veces las mujeres os cegáis con las cosas, por cualquier insignificancia. No quiero que nos confundamos, porque una equivocación, y podemos pagarlo
- No lo pagamos, tienes a tu amiga la jueza, para que nos salve de todo
- Quizás no pueda
- La haces gemir
- Como una loca
- Podrá, si no quiere perder el placer que le das. La vida es muy básica
- Bueno pero no quiero equivocarme, déjame conocerla un poco. Ver donde vive
- Creo que es virgen, darán mucho por ella
- No la tocaré del todo, ya se lo sacaré. No quiero equivocarme, quizás sea lesbiana, nunca se sabe
- Que va, que es de esas tontas católicas
- No lleva cruz
- Tiene un rosario debajo del colchón, junto a una estampita
- Me da cosa, no sé porque, no es mi tipo, pero me ha gustado
- A ver si te vas a enamorar, Fani se la carga, y yo prefiero otro final, porque me ha desobedecido, incluso contestado, y nadie me hace eso. NADIE
- Déjame conocerla o quizás Braulio
- Mejor tú. Braulio no aceptará estar con alguien como ella
- Bueno yo solo lo hago por trabajo, y no sé, me ha hecho algo de gracia, sin poder decir por qué
- Ya sabes su horario, coincide en el bar, cuando vaya a desayunar
- No me digas qué debo hacer, si se hacer algo: es seducir
- Creo que no te voy a dejar
- ¿Pero por qué no?
- Porque sé cómo reaccionará Fani, y no quiero líos en el campus. Ya actúo por mi cuenta, he cambiado de opinión, perdona. Olvídala
- De acuerdo, pero el barco sale dentro de una semana
- Hablaré con mis contactos, se va en él
- Pobrecilla, solo porque no te ha caído bien
- Que me hubiese obedecido, no puedo consentirlo. Y el sábado tenemos trabajo los cuatro, dan bastante dinero, es cuando venga la otra universidad para la regata. ¿estaréis cansados Braulio y tú?
- Nos recuperaremos, somos jóvenes y deportistas
- Ya os diré vuestras parejas, y además hay que cogerle la tarjeta a un profesor, que es multimillonario, trabaja por placer (hay gente para todo), pero eso se lo comentaré a Fani
- De acuerdo. Nos viene muy bien, queremos hacer un gran crucero este verano, y nuestros padres, dicen que no quieren mal criarnos, que nos lo paguemos nosotros, que trabajemos, y eso ni loco. Ten cuidado con Fani, no tiene miedo a nada, y quizás se confunda, porque no todo el mundo es tan tonto, como ella cree, aunque por el momento le hayan salido bien las cosas ( hay personas que infravalora la capacidad del resto, porque se ven superiores o porque creen ser lo suficientemente listos para engañarlos)
- Ya hablaré con ella
- No quiero que le pase nada, la quiero demasiado
- No le pasará nada, está protegida. Es guapa, y tiene aspecto de inocente, demasiado valor en nuestro mercado
- Ten cuidado, por favor
- No te preocupes. Olvídate de la catetilla, porque de esa me encargo yo
- Espero que no te confundas
- Nunca lo hago
- Yo no lo veo tan claro con ella, tiene algo, pero tu mandas
- Eso es lo que le voy a dejar claro a Cintia, y quizás le robe hasta el nombre, porque nadie me dice lo contrario. Vamos que lo mato…
A veces las personas se hacen una idea de ti equivocada, por cosas simples sacan conclusiones inexactas, y hay muchas circunstancias en la vida, que pueden ser el motivo de algo, que crees que es innato, y es todo lo contrario. Lo malo es que cuando no se salen con la suya, cuando se dan cuenta, que se han confundido, pues vienen los problemas, por no conseguir lo que esperaban, lo que habían deseado. Y ya saben, está el ego y el orgullo, quienes no perdonan, no importa, que no hayas hecho nada malo, el simple hecho de no haber actuado como se esperaba, es suficiente, para que una guerra te esté esperando.
BRAULIO Y NORBERTO
Una noche, una simple noche, me reuní con un grupo de estudiantes en la biblioteca, porque teníamos que hacer un proyecto. Se trataba de decorar una mansión, que incluso fuimos a visitar, pero cada grupo tuvo que hacerla con diferente estilo. Quien ganase, obtendría un diploma, saldría en una revista de decoración y además habría una pequeña recompensa económica, que se habría que repartir entre todos, no daría para mucho, pero sí para algún capricho ( me compraría una joya, para recordar mi primer trabajo, algo de plata, quizás una pulsera de media caña, que soportaría el paso del tiempo y quizás grabase el nombre y la fecha del proyecto), y mientras tomábamos un café, intentando que no se manchase nada, llegó el profesor de dibujo técnico y nos estuvo aconsejando como debíamos hacer los planos, porque teníamos algunas equivocaciones en las escalas utilizadas. Me sonreía y me agradaba. Terminamos sobre las dos de la madrugada, estaba muy oscuro y recordé que nadie iba en mi dirección. Me dio miedo, y creo que el profesor me lo notó, quizás era de esas personas que tenían gran intuición e inteligencia, por lo que podía saber con facilidad lo que pasaba, sin que le dijeras nada (como yo). Y me comentó, que si me esperaba unos minutos, porque tenía que hacer una cosa en el despacho, me acercaba en el coche al campus, también se lo ofreció a los demás, pero iban en el mismo sentido, así que rechazaron la idea. Me senté en una silla cercana a la puerta de la biblioteca, con todo recogido, mientras la encargada apagaba las luces, mirándome con algo de insistencia. Llegó pronto, me cogió la bolsa que pesaba, donde llevaba mi documentación, y fuimos al coche. No sabía si hacía bien, intimando con un profesor, pero me agradaba tanto, que la duda se fue rápidamente. No pasó nada, el camino era corto, pero oscuro, por lo que estaba agradecida. Tuvimos una conversación trivial, y solo me asusté un poco, al ponerse sobre mí, para abrirme la puerta. No sabía qué estaba haciendo, y es que el mando estaba duro, creyó que no iba a tener fuerzas. Le di las gracias, para meterme en la cama algo más enamorada, porque aún tenía edad para sueños de princesas. Mientras la suerte de otra persona, fue muy distinta y perversa
- ¿Es ella?
- Yo creo que sí, se ha ido el resto del grupo, y ha tomado la dirección al campus. ¿Quién va a ser?
- Es que no se ve bien
- A mí me parece ella. Lleva su cola, los vaqueros, el jersey oscuro, lleva gafas. No se ve bien la cara, pero parece ella
- Pues vamos…
Y en solo unos minutos esa chica estaba en el maletero de un coche, con la intención de viajar a Estambul, y no como viaje de placer. Estaba dormida, mejor, siempre mejor sufrir dormida. Mientras Braulio y Norberto estaban algo asustados, porque se dieron cuenta de que no era yo su conquista, pero a veces te equivocas, y en vez de rectificar, sigues adelante, por no reconocer, que hiciste una torpeza, que quizás costase tu vida, así que decidieron que sería su aportación al grupo que salía, para trata de blancas, sin tener claro, si la confusión se pagaría. Subieron a un pequeño bote, mientras en la oscuridad, la cogieron entre los dos, aunque eran lo suficientemente fuertes, como para haberlo hecho uno solo, pero se querían tanto, que no dudaban de compartir hasta las fechorías. Eran amigos desde casi niños, y habían crecido juntos, dentro de una mafia, aunque llevasen marca en su camisa y fueran de buena familia, pero ya lo dije, la maldad no es cuestión de clases, si no de corazones, quizás rotos por la ira. Una vez en el bote, cuando la ataron, por si se despertaba, se miraron y simplemente se besaron, de forma tierna, con cariño, no por vicio. Estuvieron varios minutos, donde la calma les rodeó, quizás fue la luna y la brisa, pero creo que los nervios pasaron, porque se sentaron, mirándose, con una mirada tierna, no dolida
- Esto no ha pasado, quiero a Fani
- Ha sido fruto de la excitación del momento, por mí está olvidado
- No sé qué ha podido pasar, pero te dejo claro que quiero a Fani, y voy a estar con ella, quizás incluso me pueda casar con otra, para conseguir dinero fácil con la separación (quizás hasta la mataría). No quiero que te confundas, si sientes algo diferente a una buena amistad
- No te preocupes (y se volvieron a besar)
Dejaron a la chica, la encargada, en otro barco, que estaba en alta mar. Y se marcharon sonriendo, porque les dieron un dineral, y ya no importaba el beso, el daño, ni el qué dirán, tendrían para las vacaciones de lujo en un velero, lo que tuvieran que hacer de más, sería para ahorrar. Y ya dije de la suerte de las personas: la bibliotecaria vivía sola, nadie la echó en falta esa noche, solo se preocuparon cuando faltó al trabajo, al día siguiente por la tarde, cuando el barco ya estaba bastante lejos, como para sospechar lo que realmente había pasado, porque en el campus hay cámaras, pero no sé lo que había pasado, la cosa es que no había nada que pudiera hacer sospechar. No puedo explicar lo ocurrido, pero lo dicho, hay que tener contactos por todos los lados, y si tienes dinero, la cosa se hace fácil, si das con el apropiado. Así que ojalá haya suerte, y la policía sea lista, para dar con el clavo, si es que tampoco estaban implicados, porque el demonio anda por todos los lados. Estén atentos y eviten los peligros de la noche, más en la soledad, aunque crean que están a salvo.
En el campus hubo una gran excitación con la desaparición, pero al cabo del mes, nadie se acordaba de esa chica, quizás su gato, que siempre andaba suelto cerca de la biblioteca, quizás esperando. Me miró de forma extraña, y se acercó lentamente, me asusté e hice lo que me enseñaron: dar palmadas fuertes para ahuyentarlo, porque hay quien arregla todo pegando, pero otros buscan antes la forma de no hacer daño. Quizás el gato quiso decirme algo o quizás fuese todo tan básico, como tener hambre, sed o un deseo inalcanzado
- Me podéis explicar qué habéis hecho, que esta la catetilla esa por aquí, y la pobre muchacha a saber por donde anda
- Nos confundimos, pero no quiero hablar del tema, aún están investigando
- No encontrarán nada, está todo pagado y bien pagado
- Lo sentimos, la noche nos confundió
- Que no vuelva a pasar, pero quizás haya sido mejor, porque la bibliotecaria tiene poco familia, y la catetilla tiene a unos padres que levantaría el suelo del campus, si no vieran más a la niña. No sé qué hace aquí, he visto fotos de su casa en el corcho encima de su mesa de dibujo, y está en un callejón. Debe ser muy inteligente, porque no cabe otra explicación
- ¿Me podrías enseñar la foto?
- Si, le llevo en el móvil con la última tecnología, que me regaló mi padre, ya ese tema va avanzando, cada vez hay más y pronto nos facilitará el trabajo. No se ve con detalles, pero te harás a la idea
- Madre mía, ¿qué hace aquí? ( y pusieron los dos la misma cara de maldad)
- No te preocupes, Braulio tiene otro plan para ella, mucho mejor. No ganaremos tanto dinero, pero nos dará para algo.
- Hay que repartirlo entre los cuatro
- Que si Rita, que todo lo que hagamos es para los cuatro, ya lo acordamos antes de entrar en la universidad, como en el instituto, todo sigue igual
- ¿Y Fani, por dónde anda?
- Se está ligando a otro muchacho, que es hijo del presidente de una compañía aérea, le cogerá los datos bancarios y si puede hará copias de las llaves, para entrar sin que sospechen, como siempre
- Es lista, lo hará y con su cara angelical, ni sospecharán
- No fallará
- Más le vale, porque tendrá muchos beneficios, pero tendrá que trabajar bien
- Siempre lo hace, no sé porque lo dudan
- Bueno dejémoslo, que estamos lejos, pero vaya que estén escuchando, creo que hay secretas en el campus
- ¿Si?
- Si, tened cuidado
No encontré amigas en el campus, pero amplié mis contactos, lo que me aconsejó mi abuelo, me centré en estudiar y destacar en clase, sin llegar a ser impertinente, y todo fue rodando. Estaba poco en el cuarto, por lo que con Rita casi no había trato, me dejó tranquila, o eso dio a entender, quizás para más adelante poder hacer algo, porque la que es un bicho, poco tiempo anda descansando, salvo si teme pagar el pato. La verdad que no fui consciente de nada, me estaba centrando en mi futura profesión, y me estaba encantando, porque ponía toda mi imaginación en ella, y estaba disfrutando, no tenía tiempo libre, pero a quien le importa, si desarrollas tu pasión en un plano
- Hola, pasa. ¿Cuánto tiempo?
- Si, hace que no nos vemos
- Me alegro que hayas venido
- A mi hermana le falló el acompañante, y me pareció buena idea volver a verte
- ¿Cómo va el nuevo trabajo en el campus?
- Bien, como soy profesor de dibujo, no me odian tanto, son buenos chicos
- Seguro que tienes algún mote
- ¿crees?, me parece que no, o por lo menos no llegó a mis oídos
- Seguro, ya sabes la edad, aun son medio adolescentes
- ¿Y a ti, como te va con el ascenso en el hospital?
- Bien, tu hermana me facilita mucho las cosas. Es una buena profesional
- Mi abuelo siempre nos decías, ya que lo haces, hazlo bien
- Pues le obedeció. Ven a mi despacho, que te quiero enseñar el plano de mi futura casa, a ver si ves algo que deba añadir, eres arquitecto, sabrás entenderlo
- Sí sabré, pero es tu fiesta de cumpleaños y es en tu casa, no creo que nos debamos separar del grupo
- Será un momento, están charlando, no lo van a notar
- Mira está aquí, también lo tengo en el ordenador:¿Dónde prefieres verlo?
- En la mesa me viene bien, uy perdona, te he tirado estas fotos
- No pasa nada, yo las recojo
- ¿De qué conoces a esta chica?
- No la conozco, quizás me la hayan traído como modelo de algo, soy cirujano, ¿lo recuerdas?
- Está en mi clase
- Me dijeron que era casi anónima, de clase baja, ¿qué hace ahí?
- Su abuelo es alguien importante, pero no me lo han querido decir
- ¿Sí?
- Si, para qué quieres su foto
- Como te digo no sé qué hace ahí, me las habrán traído para que estudie fisionomías para las operaciones, y creyeron que al no ser importante, no le importaría
- Me la llevo
- Claro, disculpa. No sé qué hace ahí
- No te preocupes, ni me interesa, pero me llevo la foto, nada más
- ¿le dirás algo?
- No, no quiero problemas, ni asustarla, es una buena estudiante, y está disfrutando de la experiencia, pero no sé lo que ibais hacerle, pero olvidaros de ella
- Está olvidada, no te preocupes, no la asuste, que siga con su vida, sin problemas
- Si veo algo, llamaré al abuelo
- No tendrás que hacerlo, ha sido una confusión, creían que no era importante, y me trajeron fotos de niñas guapas para que las estudiase, no hay nada más, de verdad
- Eso espero, porque la aprecio, y estaré atento
- Cuídala, pero no tienes de qué preocuparte, te doy mi palabra ( no les diré nada más como consejo, pero no esperen nobleza del que vive en el infierno)
- Volvamos a la reunión
- Si, ya enseñaré los planos en otra ocasión
- Claro, pásamelos en un correo, y en un descanso les echo un ojo
El tiempo pasó muy rápido, no me di cuenta y estaba terminando el trimestre. Me sentía plena, Rita casi ni me hablaba, lo prefería y cada vez que veía a Norberto y a Braulio les hacía burla, es lo que me salía, me caían muy mal, no sé por qué, pero ni yo les gustaba, ni a mi ellos, creo que porque éramos opuestos, y también porque cuando sientes desprecio, no te queda más remedio. Estaba tan ilusionada con mi futura profesión, que nada me afectaba, solo estudiaba, creaba y charlaba, sin dar muchos detalles, según cumples años, las amistades no siempre son sinceras, así que tampoco me importaba. También comentarles que hice muy buena amistad con el profesor de dibujo, me acompañaba siempre, si me iba tarde de la biblioteca, me preguntaba por mis planes los fines de semana, si no iba a casa, me cuidaba, hacía de padre, y me agradaba, porque estaba contenta, pero el cariño siempre hace falta, y me lo demostraba. Dejó de gustarme, me agradaba, pero por si comportamiento, lo empecé a ver más como familia que como amante, y la verdad ya tenía ganas de que me saliese uno, aunque no durara, ni lo llevase a casa, había esperado al príncipe azul, pero ya había madurado, y las hormonas me pedían sexo, aunque no me vistiera de blanco, el mundo había avanzado, aunque mi madre siempre me recordara, que las tradiciones existían para algo, porque nunca te llevan por el mal camino, aunque no sea el deseado, siempre que no estés obligada, claro. Me decía que me daría mayor satisfacción tener un amor, que un amiguito para pasar el rato, y lo recordaba, pero como no llegaba, por lo menos sacar algo de mi vida en el campus, quizás me arrepintiese, pero quien dice que la vida es perfecta, si sales fuera de los brazos, ya pensaría qué hacer, si me rompían el corazón, porque a veces la vida sorprende, más que en un guion lleno de mentiras, a veces la vida es más dura, que en una película de Tarantino, aunque no lo puedas creer y te de risa. Y así pasaron los meses, trabajando duro, intentando estar más guapa, y teniendo experiencias, que jamás contaba con ellas, porque en mi pequeña localidad, nada era malo, porque sabían quién era, aunque hubiese pecado.
- Olvidar lo del trasplante de órganos, la catetilla tiene contactos, así que la vamos a dejar en paz
- No, ya se me ocurrirá algo
- También tú Braulio, te lo está contagiando Rita
- No, es que tiene algo que no me gusta, no sé el qué
- Saca la lengua, porque aún es una cría
- Norberto no es por eso, es que no me gusta, no sé
- Rita tiene celos, pero ¿tú?
- No lo sé, no lo puedo explicar, pero ya se me ocurrirá algo para ella. Teníamos unos planes y nos lo ha chafado, no se queda aquí la cosa, tenemos una reputación, no saldrá a salvo
- Madre mía, que manía la tenéis, porque no os han salido las cosas
- ¿Tú no?
- Si te lo digo la verdad, me hace gracia, me saca un poco de quicio, porque no me deja acercarme, pero tiene algo, aunque vista como una de un barrio
- ¿te gusta, Norberto?¿te gusta eso?
- No le vayas a decir eso a Fani, que se la carga
- ¿Por qué, si los dos tenéis amantes?
- Porque si me acerco a ella, no será por dinero, y eso le enfadará, no está acostumbrada
- Ah!, tranquilo, no le diré nada, pero no me gustaría que un amigo estuviera con esa muchacha, a saber los problemas que te causa
- Jajaja si los problemas los estamos dando nosotros, ella solo trabaja
- No la defiendas, que voy a pensar realmente mal
- De acuerdo, solo me hace gracia: es una niñata, guapa, sin arreglar, pero tiene encanto, la miran, aunque ella no se percata
- No te juntes con tiraillos de la calle
- No lo haré, pero quizás tontee para ver si me sorprende, a veces te confundes por la primero impresión, ya lo sabes: las apariencias mandan, pero también engañan
- Capaz de dejarte en ridículo, tonteando con otros
- La mato, a mí una mierda de mujer no me hace desplantes, además no habrá ocasión, solo me voy a acercar, a ver qué pasa
- Prefiero no mirar,
- Ahora no tonto, está con el profesor, en la fiesta que hay el Sábado
- ¿Irá?
- Por supuesto, Rita la ha visto hasta comprar un vestido, y no gasta ni un duro
- No es tu tipo
- Ni lo será, pero me apetece jugar
- Haz lo que quieras, pero te quitará valor, que te vean con ella
- Que va, se reirán como yo, y al mes, como todo, se olvidará, solo permanece lo sagrado, y estamos lejos de rozarlo…
Quedaba poco para las vacaciones de Navidad, y la fiesta de fin de trimestre se había adelantado, para que algunos profesores pudiesen ir, porque tenían compromisos profesionales, por lo general no era su único trabajo: dar clases. Estaba ilusionada, había decidido avanzar en la vida, quería tener relaciones sexuales, casi todas las chicas que conocía las habían tenido, yo con eso de los traumas y la protección, me había quedado un poco atrasada sexualmente, así que no iba a demorarlo más, ahora sí me veía preparada, y aunque no me casase, me daría experiencia, para acertar cuando el apropiado se acercara (eso es lo que pensé, porque una piensa por bien, aunque se equivocara). Y pasé por la peluquería, no era muy de ellas, porque tenía el cuero cabelludo muy sensible, y me dolía un horror que me tocaran, pero había que ponerse guapa y cogí cita para el día de la fiesta, unas horas antes me bastaba, así sería una sorpresa para muchas, aunque a Rita no le gustara, porque como no fue idea suya, ya no servía, aunque acertara. También me compré un traje de chaqueta de lentejuelas negras, sin otra prenda para debajo debajo, porque la fiesta sería imitando la noche vieja, incluso darían campanadas con caramelos, pediría un deseo y a esperar el resultado. Quería brillar y ligar, por lo que llevaría ropa interior negra de encaje, mi primer conjunto sexy, y llevaría unas Merceditas de charol con un bolso de mano a juego, que me regalaron las navidades pasadas. Los tacones los dejaba para ocasiones especiales, ceremonias y poco más, porque prefería estar cómoda, y que nada me estropeara la velada, menos un dolor de pies, que también los tenía delicados, aunque aparentase fortaleza, todo era muy sensible en mí, hasta mis labios. Y sin pensarlo llegó el día, no dije nada de la peluquería, pero Rita miró mi look preparado, con desagrado, por tanto, significaba que había acertado. Se fue a la habitación de Fani para arreglarse con ella, menos mal, porque no me atrevía a dejar mi ropa a solas con ella durante horas, y me fui a la peluquería, Rita no lo sabía, así que estuve tranquila, cuando me corté la trenza que guardé como fin de una etapa, porque opté por un corte pixie, me lo podía permitir, era joven y delgada, y por qué no, también guapa, sin compararme con nadie, pero gustaba. Cuando tienes un poco de años y kilos, no todos los cortes favorecen, pero cuando eres joven, casi todo sienta bien, y quería dar un toque chic al conjunto comprado. El pelo largo siempre favorece, es una cualidad más, si está bien cuidado, pero me apeteció cambiarlo, renovarme, verme con más estilo y fue un buen corte para darlo. Me vi guapa, me gusté y eso era suficiente para triunfar, aunque algunas me criticasen, siempre lo harán, así que haz lo que quieras, porque siempre habrá un comentario de quien te odia, aunque lo hayas amado. Me vestí rápidamente, se me echó el tiempo encima. Los del grupo de trabajo me esperaban abajo, para que no entrara sola, eran muy atentos conmigo, sin saber que el profesor les había dicho algo, como que no me dejasen sola, por temor a algún daño. Me perfumé con polvos de talco, me gustaban, aunque fuese algo anticuado, siempre con cuidado, para no marchar el conjunto. A todos les encantó el corte, decían que me hacía tener más personalidad que con el pelo largo, que quizás sea más sexy, pero iguala a muchas, que por lo general, no suelen tener una personalidad para admirar, solo un físico destacado, y yo tenía algo que a simple vista no se ve, pero quien busca, suele encontrarlo. Entré segura a la fiesta, y ahí estaba mi grupo de cuatro preferido, pero Norberto estaba guapo, muy guapo, incluso pensé, quizás me enseñe más que un intelectual, aunque nunca está nada claro. Esa noche no le saqué la lengua, le sonreí y se acercó, mirando como un cosaco. Lo siento, me gustó, lo tengo que reconocer, era frívolo, superficial, materialista, todo lo que detestaba, pero era guapo, y bueno tenía 18 años, que se iba a esperar de mí, madurez sexual, cuando casi ni me habían tocado, Y ahí empezó todo, por un simple subidón de hormonas, que me confundió, porque nada bueno iba a venir de ese grupo, vacío y con tanta capacidad de daño.
- Estás muy guapa hoy
- Gracias
- Un acierto el corte de pelo, deberías haberlo hecho antes
- Ahora es cuando me decidí
- Y hueles bien
- Es un secreto
- Pues guárdalo (me lo dijo al oído, mientras subía la chaqueta y me acariciaba la espalda. Casi me desmayo)
- Tienes las manos frías
- Y el corazón caliente, anda vamos a tomar algo
- No bebo
- Hoy lo vas a hacer, que es medio fin de año
- Pues champan
- De acuerdo, te acompañaré
- ¿ y cómo te va?
- Pues muy contenta la verdad
- Te veo tan distinta
- Pues soy la misma, quizás la ropa te engañe, pero soy la misma
- No, no lo eres. Estos meses en la universidad te han sentado muy bien
- Puede ser, estoy feliz
- ¿Y Rita te sigue molestando?
- No, me dejó en paz, casi no coincidimos
- Si es que tiene mucho trabajo
- Bueno más bien es que su íntima amiga está en el otro campus, y está siempre con ella, o es lo que dice
- Pues nada, si es lo que dice, será eso
Y así se pasó la noche, con copas de champán que iban y venían, sonriendo, acariciándome, con algún beso en el cuello, porque le pareció provocativo, que lo tuviera tan despejado, mientras Fani y Rita me miraban, con un odio desmesurado, y a mí me hacía gracia, porque se sentían más mujeres que yo, incluso más femeninas, pero les faltaban cualidades como la intuición y la paciencia, que en mí era casi sagrado. Braulio solo miró una vez de refilón, cerrando los ojos, quizás por el poco agrado de que su amigo del alma estuviera a mi lado. Y al cabo de una hora, Norberto me pidió que me marchara con él, porque quería mostrarme una pérgola que había en el campus, llena de flores e incluso de musgo, que le daba gran encanto. Marché encantada, sin dudarlo, porque me sentía segura, incluso de amar a un reo de sentimientos robados. La pérgola era preciosa, estaba un poco escondida y por eso me pasó desapercibida. Y es verdad, las flores y las plantas le daban mucho encanto, junto a un aroma, que casi me hace desmayarme de tanta belleza sin esperarlo. Nos sentamos en un banco, puso su chaqueta para que no me manchara, y me sorprendió, creía que me valoraba tan poco, que no tendría esos detalles, pero era un profesional, aunque luego maltratase. Y lo digo sin rodeos, hice el amor, no fue sexo, hice el amor con un chico con el que no tenía nada en común, pero mis hormonas ardían por él de deseo. Se sorprendió que fuera la primera vez y arrugó la nariz, como haciéndole gracia, que fuera el primero. Lo aviso, fue un error, pero me dejé llevar y aunque me arrepintiese, entre nosotras, no creo que alguien lo hubiese superado, así que no fue todo tan malo. No sé porque, pero me volvió la timidez, y no podía ni hablarle. ¡Qué idiota!, pero era uno de mis defectos, que le iba a hacer (ya soy otra). Cogió el coche, para llevarme a la habitación
- No dices nada
- No sé qué decir
- ¿te ha gustado al menos’
- Mucho
- Me alegro
- Yo también (y le toqué el cuello de forma suave, como para confirmarlo)
- Como me vuelvas a tocar sin permiso, te echo a la cuneta ( puso cara agresiva, como con intenciones de pegar, y no fue la única, hubo una vez más, y ya no di pie a más)
- Perdona, solo quería ser amable ( no comprendía nada)
- No pasa nada, yo también me equivoco. Dame un beso…
No nos vimos muchas veces, aunque coincidimos en alguna ocasión y me mareó un poco, porque a veces me besaba con cariño, y otras me despreciaba con gestos perversos. Menos mal que los exámenes habían terminado, solo quedaba presentar el proyecto del que os hablé, y estaba prácticamente listo, teníamos posibilidades de ganar, pero ya saben, todo es cuestión de gustos y de contactos, que también hay que mencionarlo. Norberto no era el hombre que siempre soñé, pero me robó un poco el corazón, porque aquella arrogancia que demostraba a diario, a veces se transformaba en una amor delicado, lo que se necesita, cuando estás empezando. No le entendía, pero pensé que cuando volviera de Navidad, todo se habría olvidado, ya saben, al mes no nos acordamos, pero durante el tiempo que faltó para irnos de vacaciones, esas dos semanas, fueron para mí un calvario, porque mientas él jugaba, yo me buscaba enemigas, que veían solo la mentira que había inventado, sin tener claro el fin. Con cada beso Fani me miraba, mientras Braulio le susurraba cosas al oído con ojos de diablo, incitando no a sé a qué, quizás solo por no querer compartir a un amigo o quizás había algo más, que jamás reconocería, ni a pesar de los años, pero me dio miedo pensarlo, porque no aceptaría mi intuición, y ya saben de qué son capaces las personas, cuando perdieron la bondad hacía años. Fani estaba tramando algo, porque sonreía mientras Norberto me acariciaba, aunque me despreciara al rato (me volvió un poco majareta e insegura, aunque no lo tuviera pensado, pero si hay que ser sincera, no fue solo él, ni ellos, quienes me destrozaron la vida, aunque quizás Norberto y Braulio levantaron la veda, para que ya no me hicieran caso). Pobre de mí, haber sido el objetivo de ciertas personas, sin razón, simplemente porque me había tocado (excusas darían para camuflar su maldad, si comentaban algo), quizás me vieron una presa fácil, o reafirmaban sus inseguridades conmigo, o simplemente no había obedecido, o quizás les estropeé un trato, o todo junto, quien sabe, pero en mí se habían centrado, y todos conocemos que para esas personas el daño, las lágrimas o la ansiedad que ellos provocasen, carecía de importancia, quizás simplemente porque se veían guapos o acaudalados ( la vida es muy básica en algunos círculos cerrados), solo tendría relevancia el daño ajeno, aunque fuese como consecuencia de un gran desconsuelo, por ejemplo. Realmente harían lo mismo de todas las formas, con o sin tu contestación al daño, aunque no pudiera ni ser comparado en grado, pero estarían algo más contentos, porque les darías fácilmente el motivo para justificarlo. Y ya he dicho que no siempre se llora de pena, a veces es de rabia por no conseguir lo que querías o quizás temas pagar por las malas acciones, que ya habías olvidado. No siempre una lágrima, guarda un buen sentimiento, a veces es odio disfrazado.
FANI
Ya comenté que Fani tenía el mismo corazón que Rita, donde residía el lema “yo más en todo”, solo que su aspecto dulce, le hacía andar por sus anchas, sin que sospecharas nada, y eso le daba algo de más valor, para quienes siempre quieren sacar algo, por supuesto, no honrado, porque aunque tramara maldades, culparían a otros. A todo se aprende rápido, más cuando no tienes ni conciencia para dañar, a quien incluso te hizo regalos y siempre te trató con agrado, deseándote bien, no malo (y no hablo de robar parejas, comprendo la elección en mis circunstancias, sino de algo más cruel, más malvado, que no voy ni a mencionarlo, así que no creo que su palabra merezca credibilidad, y menos cuando buscaba destruir, porque así decidió desearlo). Aquí os dejo un breve retrato.
- ¿Le vas a hacer eso, Fani?
- Se merece más, ¿cómo se atreve a tontear con Norberto?
- Si es una catetilla, Ya sabes cómo es Norberto y Braulio, se creen por encima del resto, que se merecen todo, incluido tu respeto, aunque te hagan daño. Se está riendo de ella, a mí me da cosa, cuando los veo, es incapaz de negarle ni un beso, por falta de carácter, por lo menos con él, no sé con el resto
- Me da igual, ya está repitiendo mucho
- Solo se ha acostado una vez, querría ver cómo es, por si la metía en las de lujo, quizás eso si aceptase. Es lo que nos pasó a nosotras, así empezamos, ¿o no te acuerdas?
- Me da igual, Norberto es mi pareja
- Pero si es tontilla. Norberto le dice barbaridades, e incluso que le gustas tú más en la cama, que eres más mujer, pero la besa, para jugar un rato, no significa nada para él. Te estás cegando como yo, por despecho. No es mala chica, solo que no es como nosotros cuartro, solo eso. El mundo es diverso, y hay que respetarlo, como mucho te alejas, sin hacer daño
- ¿Me vas a ayudar o no?
- Claro, tú eres mi amiga, te ayudaré y así también nos obedecerá, si queremos algo de ella, aunque sea que nos haga un proyecto
- Gracias Rita, sola no puedo hacer las fotos. Lo hacemos esta noche, ya compré los antifaces y las pelucas
- A qué hora vas a venir, para darle la bebida media hora antes
- Sobre las tres, que estará en pleno sueño
- No, ven a las dos, vaya que se le pase el efecto pronto. Cintia a las doce está en la cama, si no es antes
- De acuerdo, deja la ventana abierta, que en el coche tengo la escalera
- Como nos salga mal, nos echan, y estaremos ya controladas, no podremos hacer nada, tendremos que dejarlo todo
- No, nos pillan. Además a quien le importa una persona como ella
- No lo veo tan claro, pero cualquiera te discute, te ayudo, y luego ya la dejaremos en paz, ¿de acuerdo?
- Si lo haremos, porque se va a ir de aquí, de una patada
- No es mala chica, quizás algo rara, pero siempre hay explicaciones, para quienes quieran buscarlas, y no inventarlas.
- Es que me da igual, a ver si se suicida, y me quito un problema de en medio
- Pero si no es rival para ti
- Pero es lo que quiero, y si lo quiero, haré o harán por ello
- Tranquila, nos saldrá mal, si no
- Estoy tranquila, y más cuando cuelgue el video en la plataforma del campus
- Madre mía, como nos salga mal
- Que no, que tengo mis contactos y al responsable le he dado dinero, más una noche de juegos gratis, y yo valgo mucho, más que un video.
Esa noche a las dos en punto, Fani trepó por la escalera, como una gata en celo. Cintia dormía, descansaba, parecía que tenía dulces sueños, y mientras, entre las dos arpías, la desnudaron y la pintaron. Ellas se pusieron unas pelucas con algo de brillo, en burdeos Rita y en azul Fani, con unos antifaces a juego. Se quitaron la ropa, se miraron al espejo y planearon como iban a hacer el juego. Primero la besaría y tocaría Rita, para calentar bien el tormento, aunque quizás se le escapase algún acto violento, por simple desprecio. Luego haría lo mismo Fani, pero había traído un truco, para dejar claro sus gustos, y se la quitaba totalmente de en medio. Usó feromonas masculinas, además de un pañuelo en el cuello de Norberto, con el after-shave que usaba, que a ella le quitó el aliento, y mientras respiraba profundamente, porque tenía bien cogido el sueño, ella supo cómo tocar, Norberto le explicó su manejo cómo amante perfecto, y entre el olor, los recuerdos, sus circunstancias delicadas, cedió ante el antojo de un deseo perverso, como cualquier persona vulnerable en su corazón, vientre y pecho, pero quien iba a esperar menos, de personas que ven como su Dios al dinero, posición y aspecto, si lo perdían, no tendría razón su existencia, y quien mejor para vivir, que quienes se divertían y no tenían remordimientos. Esas personas son felices, mejor que se pierda por el camino, quien sufre, porque su paz interior bajó al infierno. ¡Qué ganen ellas!, que son guapas y tiene buen cuerpo, a las feas al pozo, no merecen respeto, aunque ayuden, aunque no hagan daño, pero la eligieron, y siempre está el por si acaso, vaya que la fea, pueda llegar a despertar deseos con su intelecto. Y saben para terminar lo que hicieron, se besaron y tocaron entre ellas, pero en un video diferente, porque eran tan especiales, que cualquier hombre daría mucho dinero por verlo. No les hicieron falta feromonas, ni pañuelos, se querían tanto, se veían tan guapas, que su amor por la belleza, sucumbió en un orgasmo femenino y tierno, entre dos mujeres, que solo buscaban disfrutar y ganar más dinero, pero se taparon la cara con antifaces y pelucas, porque el mundo es cruel, y para eso estaban las demás, ellas por bonitas, se merecían el cielo. Guardaron el video, para ver qué podían sacar, y se abrazaron, como cuando haces de niña una gamberrada con miedo. Vistieron a Cintia, la taparon y la dieron un beso, mientras reían, solo quedaba extenderlo, para que la catetilla fuese carne para buitres hambrientos. Y bueno, ahí estuvo la suerte, hubo un apagón en el campus, y no podían subirlo, quizás existiese el destino bueno, porque uerían que fuera desde el ordenador de Cintia, pues tras su impostada dulzura, había una inteligencia desmesurada, para tramar trampas malvadas, para poco más, pero esa estaba bien desarrollada. Amanecía y la luz no llegaba. Fani se tuvo que ir, y le pidió a Rita, que esa noche también dejara la ventana subida, porque sería cuando lo publicaran, le daría la pastilla, que debía echar en la bebida, y tendría que apañársela para dársela, aunque sospechase de esas generosidad de Rita, quien no daba nada por nada, pero no estaban preocupadas, porque no me habían matado, y ya saben que existen esa clase de personas, que creen que si hacen algo bien, lo malo queda compensado, y no, lo bueno se agradece, pero no excusa un daño futuro intencionado, incluso puede parecer, que se hizo para salvarse, porque lo tenían planeado. No tiene perdón, lo que me hicieron, sin haberles hecho nada malo, pero con la distancia, el olvido sería mi aliado, eso quiero pensarlo, y además, saben una cosa: la vida, además de dolor, me dio un regalo, y pueden estar tranquilos, que me quedó todo compensado, porque solo cupo en mí amor, el rencor era cosa de quienes no tienen más que ofrecer, al que ven como enemigo, sin haberles ni rozado. Fani no comprendía lo que había pasado, hasta que perdió el móvil a la mañana siguiente, sin saber cómo ni cuándo. Se asustó, creyó que las habían visto, por tanto estaban controladas, tenían que tener cuidado. El grupo de delincuentes, aunque tuvieran nombres con pedigrí, debían parar, si no querían ir a la cárcel, aunque les asustaba más su familia, que al policía que les tuviera que arrestar, porque sus padres tendrían buenos abogados, que los sacarían, sin haber pisado el cuartel, sin pestañear, sin poder pronunciar su verdadero nombre, ese de rango tan elevado, pero quizás ellos volviesen a casa, y la patada con la que se iba a ir Cintia, la recibirían en el costado, porque tendrían que vivir dando explicaciones y medio encerrados. Sus familias no soportarían el escándalo, así que Fani fue a buscar a Norberto a las regatas, sabía que algo malo había pasado. Y para que lo comprendan ustedes, ellos que se queden pensando, el profesor guardó el móvil del pecado en su caja fuerte e hizo una llamada al abuelo, a un hombre bueno y asombrado, de tanto daño injustificado, aunque crean lo contario, quien la alejó del peligro, lo normal, cuando te aman y eres respetada, algo para mí como un milagro, después de tanto, porque me sentía con tan poco valor, que no contaba con que alguien moviera un dedo para salvarme, de lo ya esperado.
MI HOGAR, MI LUGAR
Ya saben lo que puede ocurrir, cuando no es tu lugar: que te rompan a pedazos, y así estaba yo, rota en trozos, por el dolor pasado. Era como un mueble de Ikea, dividido en muchas piezas, que solo con paciencia y cariño podría montarse, aunque pareciera complicado, y quien sabe, a lo mejor el resultado merecía la pena, quizás te gustase dormir a su lado, pero bueno la vida dirá, ahora solo necesito mi tiempo y espacio, volver a mi rutina, porque tanta maldad acabó hasta con mi espiritualidad, pero ya saben lo que dicen, antes o después, todo vuelve a su estado natural, tanto para bien como para lo malo. Me había llenado de secuelas, porque el estrés deja su marca en el cuerpo: en los huesos, en el corazón, en el estómago. Empecé a tomar pastillas para dormir, y sabría que todo habría pasado, cuando durmiera sin un descanso forzado, creo que quedarían años, mientras aliñaría todo con limón, para que la tensión continuase abajo. Es cierto que lloré, sufrí, no me importaba la vida, me ingresaron, perdí mi físico y salud, a todas las personas que me habían tratado, me siguieron maltratando, pero saben una cosa, dije se acabó, porque mientras yo pasaba todo eso, los demás estaban hasta disfrutando. Así no sé si fue al escribir, pero si me lo permitían las circunstancias, iba a salir adelante, lo que me quedara de vida, no iba a perder más tiempo, por quienes provocaron mi fracaso. Si había podido contar historias bonitas, aunque duras, también podría crear un futuro menos cruel, ya pagué lo que tenía que pagar, aunque no hubiese sido necesario, porque mi daño no fue premeditado, y como consejo decirles que si aguantan un poco las ganas, se pasa todo: el pipi, el hambre, el sueño, hasta el dolor y el mal trago, solo tienes que ser fuerte y que no te convenzan de que eres el malo, porque ellos no tienen conciencia, y sin remordimientos te hundirán en el fango. No sé sabe realmente nada, hasta que no pasas por las mismas circunstancias, especulas, pero que va, no tienes ni idea de lo que sientes, y como no creo que quieran probar mis experiencias, no opinen, no saben lo suficiente para tener razón en nada, perdonen si les molesta mis palabras, pero una es humana, y además de equivocarse, también siente rabia, pero todo pasa, ya se los he dicho, me iré y al mes seré agua pasada, de quien no se acordarán, como le ocurrió a la muchacha bibliotecaria. Ahora sigo con la historia, es que a veces siento la necesidad de expresarme, y mejor con quien no me conoce de nada, porque su opinión no me llegará, y no me dolerán sus palabras.
- Pero me puedes decir que ha ocurrido, para que tu abuelo te haya traído a casa él mismo, que nunca se ha acercado ni a la valla
- Pues es que no lo sé, porque estaba estudiando bastante, casi he sacado un proyecto yo sola. No me gustaba mucho la compañera de cuarto, y tuvimos unas palabras, pero una vez que quedó claro, cada una hizo su vida. No creo que fuese por eso, a no ser que se haya inventado cosas, que capaz es, pero estaba como demasiado ocupada, como para tramar algo (ingenua)
- ¿novios?
- Bueno ha habido un chico, pero pasaba de mí, no creo que le importara tanto, como para hacer que me echaran. No lo sé mamá, no sé qué ha pasado.
- Tu abuelo no me coge el teléfono, pero tu padre lo va a llamar esta noche, para que nos lo explique, porque si estabas bien, quizás nosotros podamos hacer el esfuerzo, si es que es por el dinero
- No mamá, eso no lo puedes pagar. Debe haber una explicación, pero no sé cual
- Seguro que con tu padre quiere hablar
- Pero si no lo ha hecho nunca, le ve culpable de toda tu vida de pobre
- Hablará con él, quizás no sea rico, pero es un hombre que se viste por los pies, si lo hubiese conocido, le hubiese gustado, pero como me quedé embarazada, no quería ni mirarlo.
- Quizás ahora, nunca se sabe. A veces de las cosas malas, se sacan buenas
- Ojalá, pero yo ahora mismo solo quiero saber qué ha pasado, por si me tengo que preocupar de algo
Siento deciros qué no acabó todo, la maldad no tiene descanso, pero al estar en mi casa, con el cariño que se necesita, cuando pasas por malas circunstancias, pues todo se ve más claro. Mi padre habló con mi abuelo, y no me dijo nada, pero no podía salir de casa, había un coche en la puerta tanto de día como de noche, y yo aprendí a coser bolsitas, aunque alguna de los nervios me salían una porquería, pero como con todo, poco a poco, porque se me ocurrió poner una tienda de bolsos solo de tela, que pesaban menos, y los podía hacer yo, con mimo y paciencia, lo que se necesita en la vida tanto en el trabajo como en el amor, no hay más secreto que eso, para tener buenos resultados. Y nada, así estaba todo el día, cosiendo, y cada vez con mejores trazos, pondría la tienda al lado de mi casa, que había un local, por donde pasaba gente, y quien sabe, quizás acabase teniendo tiendas en las grandes superficies, como le pasó a MISAKO, pero vamos hay que empezar desde abajo, primero ver si gustaban, y luego ya hablamos, pero si ven una tienda de bolsos de tela, hechos a mano, serán míos, si es que me quedan fuerzas en las manos. A lo mejor la catetilla tiene gusto, solo que las circunstancias no le dejaron presumir, con la facilidad que le dieron a otras, que no tuvieron ni que toser, para conseguir algo. Nada seguí cosiendo, sin sospechar que estaba vigilada, porque querían hacerme daño
CAMPUS
- Me han quitado el móvil
- No digas tonterías
- Me lo han quitado, y tenía mucha información, toda, porque en el ordenador, por compartir el cuarto, no me atrevía
- Tenías que haberte ido con Rita
- Mi padre no quería, porque hay también becadas, y no quería que me juntara con personas más bajas
- Vaya que te roben
- No seas sarcástico, cosas de padres ricos
- ¿Quién te lo ha podido coger?
- No lo sé
- Piensa
- Ni idea, lo tenía en la mochila, y he ido en coche a la escuela
- ¿la catetilla?
- Que va, no se ha enterado de nada, le rompí un poco la nariz, para ver si se despertaba y nada
- ¿ pues quién?7
- De verdad, que no lo sé, cómo no haya sido un compañero, no me he dado cuenta
- Bueno investigaré, no te preocupes, tu hombre te saca del peligro
- Mi hombre, dice. De medio campus, lo mismo ha sido una de tus amigas, para castigarme, por ser la preferida
- Que tonterías dices, saben que les parto la cara, que me da igual su sexo, todo, por mi Fani, voy a la cárcel, si hace falta
- No creo que vaya a ser para tanto
- ¿se os ve las caras?
- No, pero a Cintia sí
- Bueno a ver qué pasa
- Porque todo depende de quién lo vea: quizás lo guarde, se lo lleve a la policía, lo rompa, lo publique. Todo dependerá de quien sea la persona que dé con el problema. A ver si hay suerte, y es una persona honrada
- Como se dé cuenta de quienes somos, no creo que se quede en nada
- ¿pero que tienes?
- Más que nada contactos
- Pues a ver si hay suerte, reza si hace falta
- No me atrevo a hacer eso, no soy ninguna santa (pero hay cínicas, que hasta besan un rosario, por si las ayudaban)
Esa semana no pasó nada, pero justo tres días antes de las vacaciones, quizás por bien, el video de Fani con Rita se divulgó por todo el campus, se dieron cuenta, porque la señalaban según iban caminando, se reían, también las evitaban, algunas chicas la dejaban su número de teléfono y también las intentaban seducir, con gestos obscenos, y bueno lo al principio les pareció una gracia, no fue así, cuando el video llegó a su localidad y a manos de sus familiares, ya nada tenía gracia. Llamaron a sus padres, y se reunieron con la decana, amiga del profesor, que tanto la apreciaba, sin que ellos lo supieran, porque la juzgaron por circunstancias, que no siempre son las acertadas, todos nos equivocamos, aunque de rabia
- Buenas tardes
- Buenas tardes
- Siéntense, ¿y sus hijas?
- Prefiero que no estén delante
- Llámenlas, si son adultas para unas cosas, también lo serán para afrontar lo que les espera
- Por favor, son jóvenes, han cometido un error
- Sus hijas no son quienes creen, el cariño que les tienen, les ciega, y no ven en lo que se han convertido
- No me asuste por favor
- Bueno, mejor que no estén. Les voy a ser sincero
- Espere, me voy a poner de pie
- No mejor siéntese, quizás se sorprenda
- De acuerdo
- Sus hijas son prostitutas de lujo, y no solo hacen ese trabajo para la mafia con la que trabajan
- No digan tonterías, si aún duerme con su peluche de niña
- No creo que quieran ver fotos
- El video es una idiotez de jóvenes, seguro que habrían bebido y alguien las convenció. Son dos niñas encantadoras, que sacan buenas notas, e incluso a veces nos acompañan a misa
- Caballeros, no son eso, no sé lo que serían antes, pero desde hace bastante tiempo, son unas auténticas criminales, capaces de mucho, más de lo que puedan imaginar
- ¿por dinero?, somos ricos, no les falta de nada
- Quizás quieran más o quizás lo hagan por diversión o quizás sean medio psicópatas y disfruten con el dolor, quizás muchas cosas, quizas solo sea MALDAD sin más pero no son unas buenas chicas, más bien lo contrario, Tengo una carpeta aquí, con lo que han podido hacer desde hace algunos años
- Podido hacer, no tienen pruebas. Seguro que han conocido a cualquier niñato guapo, y las han liado
- Creo que lo contario caballero, creo que ellas les han liado a ellos, en tal caso, pero la verdad, no creo que ninguno de los cuatro sean unos santos
- ¿cuatro?
- Claro Fani, su pareja Norberto, su amiga Rita y Braulio
- Por favor, Braulio, si el padre es diplomático y ya lo han fichado para cuando termine la universidad, tenga un gran puesto en el gobierno, si llega el caso
- Más vale que no
- ¿Por qué?
- Porque sería capaz de montar una guerra, si no se hace lo que él ve adecuado, que seguramente no será lo acertado
- Caballero, no sé si reírme
- Quiere ver más videos
- Ya lo he visto, son muy crías, se han equivocado, lo mismo tomaron algo
- No caballero, ellas no, pero sí les dan cosas a otras personas, a veces simplemente, por distracción o porque no han hecho lo que ellas han querido, son muy peligrosas, porque se ven superior, y creen que las demás personas deben obedecerlas, y si no, las llevan al fango.
- No les creo
- Siéntese mejor, le voy a enseñar algunos videos
- Si es de la compañera de cuarto becada, ya se lo advertí que no me gustaba, que le daría problemas
- Todo lo contrario caballero
- ¿Y por qué las han controlado?
- Porque desapareció una bibliotecaria, y se hizo a todo el mundo que se vio adecuado para sospechar algo
- Por culpa de la becaria, seguro que tiene que ver algo
- Sus hijas le han querido destrozar la vida, porque quizás tampoco les gustaba como a usted. Siéntese, le enseño otro video
- Esas no son mis hijas, no son tan crueles
- ¿quieren ver más?
- No, fue suficiente. Voy a llamar a mi abogado, háganlo, pero llévense a sus hijas, también avisen a los de Norberto y Braulio. No vuelvan por la universidad, y la policía se acercará por la casa de cada uno, tienen que hablar de muchas cosas.
- No son malos chicos, son jóvenes, se habrán confundido
- Ya lo dirá un juez. No son cosas aisladas, son hechas a lo largo del tiempo, de forma premeditada
- Ha sido la becada
- La becada si es una buena chica, y sus hijas la iba a destrozar, porque les daba la gana, buscando excusas, para salir ilesas de la canallada
- No creo que mi hija sea así
- La policía les enseñará más videos, además del abogado, busquen un buen psicólogo, les va a hacer falta a todos
- No sé qué decir…
Y bueno, así me busqué enemigos, sin haber hecho nada, pero el clasismo hace creer, que como tienes dinero y no hay necesidad, no eres culpable de nada. Y maldad hay en todos lados, en una chabola y también en una mansión encantada, así que no se fíen de las apariencias, porque ya se los he dicho, mandan, pero también engañan, pero salí perjudicada, porque el que es capaz de dañar, también es capaz de mentir y de crear una fábula, así que me pusieron escolta, porque el padre de Fani creía que era una becaria, y le había destrozado la vida a su niña bonita, que era una santa, y a todo te acostumbras, si te quedan fuerzas y ganas. No sé nada de los cuatro, ni siquiera soy consciente de todo lo que me pasó o me tenían preparado, pero daba gracias a DIOS, por no haber dejado la vida, por culpa de personas no gratas, porque en su casa quizás los amasen de forma incondicional, pero no siempre los hijos son, como se comportan en casa, aunque sean guapos, aunque sean agradables con la familia, a veces llevan una vida, que no la habías deseado, pero la eligieron, quizás sin pensar mucho en las consecuencias, solo por diversión o porque tendrían unas buenas vacaciones pagadas. Hay quien es avaro, y aunque tenga millones en el banco, no quieren gastar, sin más, no hay otro motivo, solo ahorrar por si venían malas rachas, y si era a consta de terceros, a quien le importaba, si ellos seguían con sus amigos, con su familia y pareja, que importaba que desapareciera una becada, que no era becada, pero ya se quedó con esa fama, aunque fuera la mejor de la escuela, aunque su corazón guardara amor, hasta para quien no la amar, incluso no deseaba maldad, solo ser agua pasada, pero a quien le importaba, si los deseos de personas egoístas se satisfacían, el dinero manda, y la vida es muy básica, ya lo dije, a veces solo consiste en quien es la más guapa y quien es el que mejor paga, pero ahora tocaba pasar página, debía seguir con la escolta, porque iban a pagar por muchas trastadas y si había que echarle la culpa a alguien, que fuese a la becada, y mi madre iba todos los domingos a misa, a pedir por mí, porque muchas veces se paga, por aquello que ni conoces, ni crees que pueda existir en tu vida, tan normal y sana, así que seguí con mis bolsos, mi madre rezando, con el coche en la puerta, sin salir mucho de casa, pero aún sonreía, cuando me daban un beso y me decían guapa.
FINAL
Veía salir a mirar el correo, como una escapada. Mi padre me dejaba, y le hacía gracia lo contenta que me ponía, hasta me peinaba. Y una mañana recibí una revista de decoración, y sí, gané el concurso con “La casa de la Esperanza”, ese nombre le puse al proyecto, lo copié de una película, donde se contaba que en medio de la guerra, había un refugio, pero no les cuento más, véanla, no la recuerdo bien, pero creo que les gustará. Y por supuesto me compré la pulsera, aunque en vez de ponerle todo el nombre, solo puse ESPERANZA, junto a la fecha en que fue publicada. Nos quedó muy bien, no sabía nada de ellos, pero tampoco sé si me llamaron, porque me quitaron el teléfono. Estaba segura que fueron ellos, quienes me la enviaron, quien si no iba a tener ese detalle tan bonito, después de tanto tiempo, porque había gente mala en el campus, pero también buenos, y quise creer, que no solo había maldad, que pronto todo quedará lejos (mientras no pierda la esperanza, nada estará muerto). Lo más importante de todo, es que junto a la revista, había una suscripción a un curso de decoración on line, y se lo enseñé a mis padres, porque lo de los bolsos estaba bien, pero mi pasión era crear bonitos hogares, donde creía que se llenarían de felicidad, sin importarles que sus cuadros no estuvieran recubiertos de oro, ni fueran obras de arte, así que entre mi madre y yo decidimos que dejaría los bolsos como hobby, para dedicarme de pleno en mi pasión, de otra forma el triunfo sería un desastre. Mi padre me guardó la publicidad, y esa noche cenamos pizza, al estilo Uruguay, porque una conocida de mis abuelos paternos, nos enseñó que a veces la comida puede unir, en vez de separar.
Llamaron a la puerta, era algo tarde y mi padre se asustó. Cogió su bate de béisbol, y fue a mirar. Mi madre y yo nos miramos, sin saber qué decir
- Buenas noches, venimos a cenar tu abuela y yo
- Pasen por favor
- Pasa abuelo, cuanto tiempo.
- Siéntate papá, hay pizza para todos. Además la he hecho como nos enseñó Olga, creo que te gustaban mucho
- Tu abuelo no puede tomar eso con la tensión
- Échale limón abuelo, que me lo enseñó un médico
- Que le voy a echar limón, si me voy al cielo, que sea comiendo algo rico
- Trae el limón cariño, que a ver si da algo bonito, vamos a sacar una desgracia, y no quiero. He deseado mucho este momento
- Tráelo, pero me gustará menos
- Peor no por ello tiene que estar malo, solo es acostumbrar al cuerpo
- Gracias
- Porque hija
- Por lo de tu nieta, por olvidar los malos recuerdos
- Soy viejo, se me ablandó el corazón, como el resto del cuerpo
- No te arrepentirás, tienes una nieta maravillosa. Lo de la universidad, quizás es que no era el sitio correcto para ella
- Sí, creo que fue un error, pero todo pasa, hasta lo malo, así que comamos la pizza, y sácame fotos, para ver lo que el orgullo me privó da amar y ser amado
Y colorín colorado este cuento se ha acabado. Siento si hice daño, pero a veces hay que hablar, para que te entiendan, si no todo queda en especulaciones, y por lo general, nunca están de mi lado. He sido discreta, otros en mi lugar, no hubiesen ocultado.
También comentarles que empecé el curso de decoración online, y también me estaba encantando, porque es importante estudiar, pero lo importante es el trabajo, y yo era trabajadora, solo esperaba poder demostrarlo, sin que me trataran como una becaria, sin valor, aunque tampoco exigía que me besaran la mano. Como sorpresa decirles, que unos de los profesores del curso se llamaba ANGEL MANUEL Carreter, mi profesor de dibujo en la universidad, con quien no perdí nunca más el contacto. Y bueno era joven, la vida y Dios dirían si quizás la amistad se transformase en algo bonito y humano, el destino a veces te une, y otras te echa a patadas de donde no estás a salvo.
NOTA DE AUTORA: Este libro es totalmente ficción, aunque mi ÁNGEL DE LA GUARDA, no me soltó nunca la mano.GRACIAS...
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Marisa Montecristo
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