Yo no pienso.
Siempre tuve la costumbre de contestar " yo no pienso" a modo de chiste cuando alguien me preguntaba que pensaba con respecto a algo determinado. Hoy en día, después de haber indagado algo de lo que es la mente, cómo funciona y sus programas, creo que lo que hacía como chiste, no lo es tanto. Según estudios vigentes el cerebro es un ordenador, y la mente, el lugar donde corren los programas instalados en ese ordenador. Analizando esto, uno se puede preguntar qué programas se tienen instalados, cuando y por quien fueron instalados, y cómo afecta la ejecución automática de estos programas en mi vida.
A primera vista parecería algo de ciencia ficción, pero si se comienza a indagar en alguna disciplina que estudie seriamente este tema, veremos que no es en ningún punto una ficción. Desde que nacemos comienza nuestra programación. Nuestros padres y el entorno social donde nacemos son los programadores. Se nos enseña todo lo que se supone que necesitamos para desenvolvernos en el medio en el cual vamos a interactuar. Parecería algo ideal, pero si es así, entonces, ¿porque vemos que hay siempre algo que no está bien? ¿porque tenemos traumas o afectaciones que condicionan y afectan nuestra vida? ¿porque fallamos, o elegimos equivocadamente, y tenemos conductas que una vez tras otra no nos llevan donde queremos estar?
Siendo que no se tiene conciencia de lo que se quiere y de hacia dónde se quiere ir en la vida hasta un poco pasada la adolescencia (con suerte), y que los programas que más van a influenciar en nuestra vida se implantan en nuestro cerebro hasta la edad de 7 años, según los expertos, podemos pensar( si se puede decir así) que lo que dirige nuestra vida son programas instaurados por otras personas, programas que talvez ni a ellas les hayan servido. Reflexionando acerca de la frase "yo no pienso", llego a la conclusión de que es totalmente cierta. Uno piensa y reacciona a través de programas, pero si a esos programas no los instalo yo, lo que pienso no soy yo, es una reacción que no es mía. ¿Hasta donde lo que creo, pienso y siento es mío, soy yo?
Alvin Toffler, escritor, sociólogo y futurólogo estadounidense, doctorado en Letras, Leyes y Ciencia, dijo que "El analfabeto del futuro no será la persona que no pueda leer. Será la persona que no sepa desaprender y volver a aprender". Y las neurociencias nos dicen que con trabajo consciente, podemos borrar programas e instalar los programas que elijamos. Entonces, si tenemos esta capacidad, ¿porque no trabajamos para ser la mejor versión de uno mismo? ¿porque no les damos a los niños mejores programas? ¿porque nos conformamos con vivir en automático con programas que no nos sirven? ¿acaso esta no sería la obra más importante de nuestras vidas?
Esta es solo una reflexión, que nos puede llevar a cuestionar los condicionantes que tenemos en nuestras vidas y que nos puede guiar hacia la liberación mental de programas arcaicos que ya a casi nadie le sirve. ¡OJO! no hablo de valores morales! Solo de los límites mentales que no nos dejan ser quien debemos/queremos ser.
Por mi parte, seguiré indagando, cuestionando, borrando e instalando, ya que algun dia quiero poder decir que YO PIENSO, con mi propia mente, sin voces ajenas que me condicionen.
A primera vista parecería algo de ciencia ficción, pero si se comienza a indagar en alguna disciplina que estudie seriamente este tema, veremos que no es en ningún punto una ficción. Desde que nacemos comienza nuestra programación. Nuestros padres y el entorno social donde nacemos son los programadores. Se nos enseña todo lo que se supone que necesitamos para desenvolvernos en el medio en el cual vamos a interactuar. Parecería algo ideal, pero si es así, entonces, ¿porque vemos que hay siempre algo que no está bien? ¿porque tenemos traumas o afectaciones que condicionan y afectan nuestra vida? ¿porque fallamos, o elegimos equivocadamente, y tenemos conductas que una vez tras otra no nos llevan donde queremos estar?
Siendo que no se tiene conciencia de lo que se quiere y de hacia dónde se quiere ir en la vida hasta un poco pasada la adolescencia (con suerte), y que los programas que más van a influenciar en nuestra vida se implantan en nuestro cerebro hasta la edad de 7 años, según los expertos, podemos pensar( si se puede decir así) que lo que dirige nuestra vida son programas instaurados por otras personas, programas que talvez ni a ellas les hayan servido. Reflexionando acerca de la frase "yo no pienso", llego a la conclusión de que es totalmente cierta. Uno piensa y reacciona a través de programas, pero si a esos programas no los instalo yo, lo que pienso no soy yo, es una reacción que no es mía. ¿Hasta donde lo que creo, pienso y siento es mío, soy yo?
Alvin Toffler, escritor, sociólogo y futurólogo estadounidense, doctorado en Letras, Leyes y Ciencia, dijo que "El analfabeto del futuro no será la persona que no pueda leer. Será la persona que no sepa desaprender y volver a aprender". Y las neurociencias nos dicen que con trabajo consciente, podemos borrar programas e instalar los programas que elijamos. Entonces, si tenemos esta capacidad, ¿porque no trabajamos para ser la mejor versión de uno mismo? ¿porque no les damos a los niños mejores programas? ¿porque nos conformamos con vivir en automático con programas que no nos sirven? ¿acaso esta no sería la obra más importante de nuestras vidas?
Esta es solo una reflexión, que nos puede llevar a cuestionar los condicionantes que tenemos en nuestras vidas y que nos puede guiar hacia la liberación mental de programas arcaicos que ya a casi nadie le sirve. ¡OJO! no hablo de valores morales! Solo de los límites mentales que no nos dejan ser quien debemos/queremos ser.
Por mi parte, seguiré indagando, cuestionando, borrando e instalando, ya que algun dia quiero poder decir que YO PIENSO, con mi propia mente, sin voces ajenas que me condicionen.
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