Señor Dios mío, creador del Cielo, la tierra y todo lo que hay en el universo, hoy 42 años y 4 meses quisiera saber a qué vine aquí a la tierra, cuál es tu propósito en mi vida, porque no he hecho nada especial.
Después de tener uso de razón he elegido creer en ti, en tu existencia, creo que eres creador del universo y que mandaste a tu hijo Cristo Jesús a hablarnos de una promesa que tú tienes, Él dice que tu ofrece un reino, donde no habrá lamento, maldad, enfermedad ni muerte. Cristo dice que Él es el camino y la verdad, que para llegar hasta a Ti debemos primero creer en él.
He decidido creer en esa promesa, he decido creer en Cristo, he creído que El permitió ser crucificado sin culpa alguna, para mostrarnos que, si siempre decimos la verdad, ponemos en primer lugar Tu reino, si te amamos con todas nuestras fuerzas y amamos al prójimo como a nosotros mismos, podríamos al igual que Tu, tener vida eterna resucitando en tu segunda venida.
Padre, yo creo todo eso, pero te confieso, que pasar por esta vida y poder alcanzar ese nivel, me ha parecido muy angustioso, no te voy a negar que la vida tienes tantas cosas hermosas, hay placeres incomparables, si buscamos encontramos miles de razones para existir, pero Señor, los momentos de angustias podrían ser breves, pero son tan destructible, tan catastróficos, tan oscuro, tan pedregoso, tan tormentoso que en un minuto olvido todo lo hermoso y placentero que he vivido.
He oído decir que venimos para un propósito en la vida, pero yo no logro encontrar el mío y no se sinceramente si a esta edad aún pueda encontrarlo. Por favor dime cual es, para poder empezar hacer uso de él lo más pronto posible.
Te cuento y yo sé que Tú lo sabe porque dice Job que Tu sabe de nuestra existencia desde que estamos en el vientre de nuestras madres. Aun así, te diré un pequeño recuento desde el momento en que nací. Mira mi madre me parió y a los tres meses de nacidas enferme, ella me dejó por un tiempo no muy corto en un hospital, donde un doctor se hizo cargo de mi hasta mejorar y créeme te lo agradezco, sé que fue obra tuya qué el cómo ángel cuidarás de mí. Tiempo más tarde mis padres se separaron, mi padre un hombre alcohólico, irresponsable, mi madre una mujer analfabeta con seis hijos si capacitación para trabajar y cuidar de nosotros, anduve muchos años de casa en casa de familiares y no familiares por no tener uno propio, te vuelvo a dar las gracias sé que continuaba siendo obra tuya que no terminara en la calle quizá siendo indigente, te agradezco sí que tu permitiera que cada persona de esa abrirá su puerta para que yo entrara y me cobijará.
Me hice adolescente con la esperanza y la ilusión de poder ser alguien en la vida, añoraba ser profesional, tener una carrera universitaria, amaba el estudiar, aún conservo los hábitos.
Apena pude terminar la secundaria, a puro pulso terminé, pero no pude ir a la universidad.
Me hice adulta y por circunstancia que tu conoce me casé, tuve hijos, relaciones fallidas, matrimonios rotos.
Ay mi Dios aún estoy de pies y no sé cómo he podido aguantar, he tenidos noches de desvelo, días de llantos, días grises, noches oscuras, años de batallas, he llevado esta armadura hasta hoy día y aún sigo sin saber cuál es mi propósito, creo que el reloj de arena casi se vacía
He oído decir que lo que se siembra se cosecha, que somos el resultado de lo que sembramos, que somos el reflejo en los demás de nosotros mismos, pero Mi Señor tu dime en qué he fallado, por mucho que me analizo no veo que tanta maldad he hecho para merecer pasar por tanta angustia.
No te diré muchas cosas buenas que he hecho porque tu dice que lo que haga la mano derecha que no lo sepa la izquierda. Pero te recuerdo mi amado Dios que he sido una hija que honra su madre, desde niña compartí con ella todo lo que he tenido por poco que sea, jamás le he faltado el respeto, he cuidado de ella hasta hoy día. He respetado a los mayores, siendo su amiga, dandole cariño, entiendo su ciclo de vida, aprendiendo de sus experiencias.
He sido traicionada innumerables veces, más sin embargo en mi pecho jamás se ha guardado rencor, resentimiento y poco deseo de venganza porque reconozco que perfecta no soy.
Con mis relaciones sentimentales siempre he sido honesta, jamás he llevado malas intenciones, con mis hijos ni se diga, ellos crecieron en mi vientre, he sido ejemplar para ellos, le he dado cariño, comprensión, he sido padre y madre, le he dedicado mi tiempo, le he hablado de ti de lo maravilloso que eres. En alguna ocasión le he fallado dado que soy imperfecta pero aun así te he pedí cambios y Tu con amor me ha respondido.
Señor te pido perdón si te estoy reclamando, tal vez estoy siendo injusta contigo, tal vez no he visto bien lo que quieres que vea. Pero por favor primero te doy las gracias por obrar a mi favor cuando te he necesitado. Perdóname si hay ingratitud en mi corazón. Y por favor si es que aún no ha llegado el tiempo de que tu propósito se cumpla en mí, dame paciencia, tolerancia y calma para ver llegar el momento que Tú tienes reservado para mí.
Muy atentamente,
Tu fiel seguidora Cristina Moreta.
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