Me desperté temprano, amaneciendo, tu dormías profundamente y tu rostro rebosaba tranquilad. Aparte el pelo de tu cara y te bese en la frente, una leve sonrisa se dibujo en tu boca y otra en mi cara cuando recordé que la noche la habíamos terminado desnudos.
Acaricie tu cuerpo con cuidado, dulce y suavemente mi mano tocaba tu pecho, se deslizaba por tu cuerpo con delicadeza hacia tus piernas. Te moviste y pare mi mano, miraba sonriendo como destapabas tus pechos, mi lengua los acaricio despacio haciendo que se erizaran, los chupe suavemente dejando que se derritieran en mi boca. Me deslice bajo las mantas con cuidado, despacio par no despertarte, bajaba dando pequeños besos por todo tu cuerpo, llegue a tu muslo y lo bese por el interior haciendo que separaras las piernas lo justo para meter mi cuerpo entre ellas, abriéndolas para que mis besos llegaran a tu sexo.
Mis labios besaban el interior de tu muslo, tus ingles, mi lengua rozaba como una pluma alrededor de tu coño, lo abrí con mis dedos y la punta de mi lengua hizo que te movieras, mi lengua apretó suavemente tu clítoris haciendo que tu cuerpo se estirara y agarraras la manta deshaciéndote en un mar de placer, mi lengua lamió ese placer saboreándolo con fuerza y siguió reptando hacia tu pecho, chupando tus pezones me coloque sobre ti terminando de despertarte metiendo mi polla muy despacio, abriste los ojos cuando la tenias entera dentro de ti y sonreíste con un ronroneo, saliendo y entrando completa con cada suave embestida, agarrada al cabecero de la cama tus caderas se levantaban cuando entraba en ti, tus dulces gemidos me acariciaban. Te agarraste a mi espalda y con tus piernas rodeaste mi cuerpo apretándolo contra ti, tus uñas recorrieron mi espalda hasta clavarse en mis nalgas obligándome a empujar hasta el fondo de tu coño, a follarte sin piedad. Gritaste apretando tus piernas contra mi cuerpo, doblando tu espalda hacia el cielo, arañando mi espalda.
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Pegue mi cuerpo al tuyo, clavado dentro de ti me comía tu cuello, tu clavícula, tu hombro, agarre tus muñecas y crucificándote contra la cama mi polla embestía con fuerza tu coño chorreante de placer, mi polla hacia que tus piernas temblaran, tu cuerpo se retorcía bajo el mio, gritabas al ritmo del cabecero de la cama contra la pared. Solté tus manos para meter las mías debajo de tu culo, agarrando tus nalgas lo levantaba contra mi polla, follándote lujuriosamente llego a ti la revelación divina y gritando entre jadeos te agarraste a la sábana arrugándola en tus puños con la espalda encorvada por el orgásmico azote de mi polla estallando en el fondo de tu alma haciéndonos llamar a Dios al unisono.
Soltaste la sábana y tus piernas cayeron abiertas sobre la cama, solté tu culo y me apoye en mis codos, aun dentro de ti veía como cogías aire con los ojos cerrados, resoplaste y me miraste, sonriendo me diste los buenos días, me deje caer a tu lado diciendo que iba a preparar el desayuno y antes de que me levantara te abalanzaste sobre mi besándome en la boca, me pediste algo con nata poniendo cara de niña buena, asentí riendo. Te apartaste quedando sentada contra el cabecero de la cama, haciendo un gesto con la mano para que fuera a por el desayuno poniendo cara de falsa soberbia. Nos reímos y me fui a preparar colacao caliente con naranja y tortitas con chocolate y nata.
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