‘‘The L.O.V.E it’s fucking painful’’
Lo malo de enamorarse es... enamorarse realmente. Yo nunca me había enamorado así de alguien, cuando llego a verle, mi corazón palpita de alegría y es inevitable sonreír. Esa sensación de que está cerca, la sensación que siento al oírle hablar, es totalmente algo nuevo, algo que jamás había sentido. Sin duda es algo maravilloso. Pero... ¿Que pasa si esa persona no piensa como tú?
O sea, hay veces que si alguien está enamorado, la otra persona no. Entonces suele ser un problema. Uno no puede obligar a alguien a querernos, es algo imposible de lograr. No puedes llegar y decirle a alguien ‘‘¡Oye, quiéreme!’’ Simplemente es imposible. Entonces se debe cargar la pena de que sólo tú estas enamorado.
Vienes y te aferras demasiado, tanto qué, no puedes sentirte bien si estás lejos de esa persona. Es como si fuera tu droga, ¡La necesitas! Pero estás en proceso con su abandono y entonces lo dejas así... y te quedas muriendo de ganas. No es fácil estar enamorado. Y mucho menos si estás sufriendo, si no puedes tenerle, si es algo imposible. Duele mucho, es jodidamente doloroso. Comienzas a sentirte triste y más triste y más por que era la primera vez que realmente estabas enamorado; yo... no sé que pensar, a veces creo que debería dejar de creer que algo podría pasar. Sólo me encuentro en medio de mis sentimientos, ahogándome con ellos, tan dulces pero a la vez tan amargos, un sabor mezclado con alegría y tristeza. ¡Aunque nunca debes rendirte! Al menos no tan fácilmente... pero, ¿En qué momento podría yo gozar de aquella cercanía? Quizás no hoy, quizás no mañana. Quizás nunca.
Entonces tomas una decisión final. Te arriesgas a perderlo todo, no se sabe que pasará si no lo intentas, ¿Verdad? Me sentía con mucha inseguridad pero, aun así eso no me detuvo, yo quería más, quería sentir su calidez cerca de mi, que su mirada me perteneciera, que sólo tuviera sus ojos en mi, que sonriera para mi. Quería que sólo fuera para mí. Con las palabras ya listas y ordenadas para hablarle, me fui acercando, se encontraba de espaldas, tartamudeando... mencioné su nombre. (Debió ser muy tonto) Se dio la vuelta, me miro y no pude evitar sonrojarme, mi corazón latía muy rápido, mi mente se nublo, mis palabras se esfumaron, ¿Qué debía hacer ahora? Su mirada era tan penetrante, tenía nervios, muchos nervios... ¡Cerré mis ojos fuertemente! ...Y sin más, dije...
— ¡Te amo!
L.O.V.E
O sea, hay veces que si alguien está enamorado, la otra persona no. Entonces suele ser un problema. Uno no puede obligar a alguien a querernos, es algo imposible de lograr. No puedes llegar y decirle a alguien ‘‘¡Oye, quiéreme!’’ Simplemente es imposible. Entonces se debe cargar la pena de que sólo tú estas enamorado.
Vienes y te aferras demasiado, tanto qué, no puedes sentirte bien si estás lejos de esa persona. Es como si fuera tu droga, ¡La necesitas! Pero estás en proceso con su abandono y entonces lo dejas así... y te quedas muriendo de ganas. No es fácil estar enamorado. Y mucho menos si estás sufriendo, si no puedes tenerle, si es algo imposible. Duele mucho, es jodidamente doloroso. Comienzas a sentirte triste y más triste y más por que era la primera vez que realmente estabas enamorado; yo... no sé que pensar, a veces creo que debería dejar de creer que algo podría pasar. Sólo me encuentro en medio de mis sentimientos, ahogándome con ellos, tan dulces pero a la vez tan amargos, un sabor mezclado con alegría y tristeza. ¡Aunque nunca debes rendirte! Al menos no tan fácilmente... pero, ¿En qué momento podría yo gozar de aquella cercanía? Quizás no hoy, quizás no mañana. Quizás nunca.
Entonces tomas una decisión final. Te arriesgas a perderlo todo, no se sabe que pasará si no lo intentas, ¿Verdad? Me sentía con mucha inseguridad pero, aun así eso no me detuvo, yo quería más, quería sentir su calidez cerca de mi, que su mirada me perteneciera, que sólo tuviera sus ojos en mi, que sonriera para mi. Quería que sólo fuera para mí. Con las palabras ya listas y ordenadas para hablarle, me fui acercando, se encontraba de espaldas, tartamudeando... mencioné su nombre. (Debió ser muy tonto) Se dio la vuelta, me miro y no pude evitar sonrojarme, mi corazón latía muy rápido, mi mente se nublo, mis palabras se esfumaron, ¿Qué debía hacer ahora? Su mirada era tan penetrante, tenía nervios, muchos nervios... ¡Cerré mis ojos fuertemente! ...Y sin más, dije...
— ¡Te amo!
L.O.V.E
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