Señorita Reyna

Cuentos

Es en un salón lleno de personas. En la esquina contraria, aparece una señorita de aspecto agresivo, decidida a darme órdenes. La observo atento mientras ella hace movimientos amplios con su mano derecha y brazo, dirigidos hacia mí, aunque yo no entiendo bien el motivo, ya que todo parece en calma y los presentes se comportan de manera tranquila; es como si solo ella y yo nos habíamos desprendido de la materia para comunicarnos en una frecuencia de 963 Hz, entiendo que la energía es la misma, lo que cambia es la frecuencia.

Me dice que es necesario que contraiga matrimonio con una señorita, a lo que respondo que no, ya que estoy soltero por razones contundentes, además:

— "No gracias, así estoy bien".

— Con un regaño replicó: “no entiendes nada”, solo tienes dos opciones: casarte o perder la vida.

Sin razonar me sigo negando, no por el matrimonio en sí, sino por la imposición autoritaria de hacerlo por una obligación divina.

Ella muestra desaprobación y me da una última oportunidad. Le confirmo tajante que no gracias. Entonces, giro la mirada hacia mi derecha y veo a mi amiga Reyna mirándome con expectación. Sus ojos y rostro están inclinados hacia la izquierda, su cuerpo recargado en la pared con los brazos cruzados detrás de su espalda, esperando que acepte casarme con ella, sabiendo que, de no hacerlo, moriré.

Ese mismo día, regreso a mi hogar, todo parece en orden, pero siento el peso de mi cuerpo; ¿quién o qué reclama esa carga? Es como un recuerdo de cuando viví en la Tierra, mientras al mismo tiempo me evaluaban en una dimensión lejana que ahora proyecta mi realidad material.

El resplandor de una voz femenina me pregunta: "¿por qué no ves lo mejor de las personas?" Y yo respondo: porque quizá me hayan hecho mucho daño en el pasado.

Instagram: ortegaame

Obras publicadas: Ojos de vida / Ser divergente / La invención de octubre 2023 / El crujido del tiempo / Leer enamora el alma / Nimrod y elocuencia / El arancel del Mictlán / Narrativas oníricas.

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