Otro año más...
Sabe cómo funcionan las cosas, aprendió a esquivarlas con una fuerza extraña que consigue engañar y aparentar que no le afecta nada. Esa sonrisa tan falsa, tan forzada, no dice nada. Es la que oculta su dolor, la que le engaña, la que le hace creerse que es una persona viva… Y en el fondo sabe que sólo muestra inseguridad. Sabe que tiene que hacer algo para cambiar eso, para ser feliz de verdad. Siempre dice que lo hará…
Pero ahora hay algo grande que está echando en falta; hoy más que nunca, más que ayer… Su cara lo dice todo: esa forma de mirar no es la de todos los días; siempre dicen sus ojos que no está entera… hoy lo están gritando con lágrimas que pesan.
Y es que hoy hace once años que se fue. Parece que lleva toda la vida sin él. Son pocos los años que ella tiene pero suficientes para saber lo poco que le ha podido disfrutar y el tiempo que tiene que aguantar hasta encontrarse con él.
Mira su foto y no le dice nada… está cansada de ver siempre el mismo gesto en la cara. Sólo quiere recordarle en movimiento, oírle, tenerle cerca… para poder llegar a sentir que un día existió, que no fue una invención suya, que ella también tuvo un padre que la quiso con locura, que la quiere donde esté…
Ya no le espera, sería inútil. Perdió muchos años haciéndolo, sufriendo por ello, por él, por su ausencia. Odiándole por haberla dejado sin advertirla, sin despedirse; por saber que él tampoco quería irse. Atormentándose al pensar que los demás harían lo mismo, que siempre estaría sola.
Hoy sólo necesita recordar todo el tiempo que él la cuidó, saber cuánto la quiso y entender cómo se lo demostró… asimilar que se fue porque tenía que ser así… porque allí, donde esté, siempre la cuidará....
Sólo necesita que hoy pase, que termine el día; volver a la rutina, encontrar la manera de hacer de su dolor un estado normal. Decirse a sí misma que tiene que cambiar, que lo hará… esperando en secreto una señal que le diga que aguante, que un día, de algún modo, volverá.
Pero ahora hay algo grande que está echando en falta; hoy más que nunca, más que ayer… Su cara lo dice todo: esa forma de mirar no es la de todos los días; siempre dicen sus ojos que no está entera… hoy lo están gritando con lágrimas que pesan.
Y es que hoy hace once años que se fue. Parece que lleva toda la vida sin él. Son pocos los años que ella tiene pero suficientes para saber lo poco que le ha podido disfrutar y el tiempo que tiene que aguantar hasta encontrarse con él.
Mira su foto y no le dice nada… está cansada de ver siempre el mismo gesto en la cara. Sólo quiere recordarle en movimiento, oírle, tenerle cerca… para poder llegar a sentir que un día existió, que no fue una invención suya, que ella también tuvo un padre que la quiso con locura, que la quiere donde esté…
Ya no le espera, sería inútil. Perdió muchos años haciéndolo, sufriendo por ello, por él, por su ausencia. Odiándole por haberla dejado sin advertirla, sin despedirse; por saber que él tampoco quería irse. Atormentándose al pensar que los demás harían lo mismo, que siempre estaría sola.
Hoy sólo necesita recordar todo el tiempo que él la cuidó, saber cuánto la quiso y entender cómo se lo demostró… asimilar que se fue porque tenía que ser así… porque allí, donde esté, siempre la cuidará....
Sólo necesita que hoy pase, que termine el día; volver a la rutina, encontrar la manera de hacer de su dolor un estado normal. Decirse a sí misma que tiene que cambiar, que lo hará… esperando en secreto una señal que le diga que aguante, que un día, de algún modo, volverá.
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