EL DUENDE DE ALGODÓN
La señora "buenaflor", tejió para su hija "lindarosa", un hermoso duende de algodón, sombrero rojo le puso, ropas verdes vestía, y zapatos en punta color marrón, mejillas rojas, ojos cielo, y en una mano sostenía de pastores un bastón.
Un beso de la niña un día lo despertó, y el sueño de "lindarosa" velaba, sentado en un almohadón; muchos muñecos la niña tenia, pero de todos, ella prefería a su duende de algodón; el sus funciones de guardián muy enserio se había tomado, y puso a "lindarosa" a su total cuidado.
La niña todos sus infantes secretos a el contaba, y bellas canciones le cantaba; y valla la sorpresa que la pequeña se llevó, cuando el duendecito un buen día le hablo.
De muchas cosas charlaban, y de otras tantas reían sin ser vistos ni oídos por nadie. Pero cierta vez, faltando poco tiempo para el sexto cumpleaños de "lindarosa", la niña fue arrebatada de los brazos de su madre por un maleante en la plaza de la ciudad; a los desesperados a gritos de "buenaflor", acudieron muchos que en vano buscaron a la niña y a su raptor , y al llegar la mujer desconsolada a su casa, el duende que pendía cabeza abajo colgado de una soga , después de haber sido lavado, se entero de lo que pasaba ; inmediatamente tomó la resolución de buscar a la pequeña y traerla a su casa , como pudo se descolgó de la cuerda y aferrándose a largas sabanas llegó hasta el piso , y se dirigió de inmediato a la calle a cumplir su misión , sin saber a ciencia cierta hacia donde dirigirse.
Ya las primeras sombras de la noche hacían su aparición, cuando vio con asombro como en las partes más oscuras del jardín, el césped parecía moverse inquieto de arriba hacia abajo.
_!la hierba esta saltando, saltando hacia todos lados! exclamo.
Más no era el césped el que lo hacia, sino varias decenas de sapos y ranas, que salían de entre los macizos de plantas , buscando insectos que comer; rápidamente el duendecillo se acerco a unos de ellos, quien era una gran dama rana que sin mucha ceremonia ni etiqueta , deglutía con premura los insectos que cazaba.
-"mi buena señora necesito ayuda pronto para rescatar a una niña perdida", le dijo.
"rana cuaja" que así se llamaba esta, le dijo que ayudaría presentándole al líder del grupo , que siempre estaba bien informado y todo lo sabia; cuando hacia el llegaron, el duende se encontró frente a un sapo enorme y muy circunspecto que observaba atentamente los movimientos de todos sus subordinados, especialmente el de los mas jóvenes a quienes corregía con cortos sonidos guturales , cuando los veía realizar mal una cacería ,ni siquiera se digno mirar al duende cuando éste le hablo , mas no lo hacia por soberbia , sino por atento educador de sus batracios protegidos.
El sapo le dijo al duende que le habían llegado algunos rumores provenientes del la gran charca de la plaza, referidos al incidente, y que lo enviaría, con uno de ellos a ver un conocido suyo que podría darle datos sobre lo ocurrido. Luego el jefe sapo llamó a "salto alto", la rana mas rápida y ágil del grupo, quién llevó a los saltos sobre su lomo al duendecillo de algodón, hasta un sumidero del parque a entrevistarse con "quezo rancio" su informante. "quezo rancio" era un ratón que por viejo y protestón, había sido dejado solo por sus congéneres, y cuando se encontró con el duende, casi no lo dejo hablar por quejarse amargamente de la ingratitud de los suyos, por haberlo abandonado a su suerte, hacia ya tanto tiempo; el duendecito al fin le dijo por que lo venía a ver, y le pido ayuda para buscar a la niña; "quezo rancio" que andaba buscando sobras por la plaza , había visto todo y además , reconocido al raptor y explico al duende y a "salto alto" , que los hombres no habían podido atrapar al maleante , por que este se escondía en las grandes alcantarillas de la ciudad , y ofreció gustoso su ayuda , tanto sentirse útil para alguien , como el placer de tener compañía.
Así fue que el trió se adentro por el alcantarillado, buscando a "lindarosa"; saltando riachos de agua fétidas, vadeando charcos barrosos y subiendo o bajando por distintos niveles subterráneos iban camino a su aventura. Durante el trayecto se toparon con "sinuoso" , una serpiente verde y gorda que dormía guapamente enroscada sobre unos maderos , esta se despertó sobresaltada cuando escucho llegar a los tres aventureros , y a su vez estos se asustaron al verla , los cuatro la mismo tiempo gritaron de temor ,pero recuperando la postura , le hablaron aunque sin acercarse mucho al ofidio , especialmente la rana y el ratón.
-"señora víbora disculpe que interrumpamos su sueño", le dijo el duende -"pero buscamos a un mal hombre que rapto a una niña hace poco".
-sin duda hablas de "malavida" el delincuente, le respondió sin duda "sinuoso", - se encuentra en la alcantarilla mayor que está hacia el sur, ve con cuidado porque la menor sospecha de peligro , el villano podría herir gravemente a la niña, dijo la serpiente.
Con gran decisión los tres siguieron camino hacia "malavida" , y después de andar un buen trecho , dieron con la alcantarilla mayor; esta era enorme y con techos abovedados, que recordaban a una catedral por dentro , estaba construida enteramente con bloques de piedra y adornada con herrajes y verjas de hierro muy al estilo de siglos pasados; las aguas caían en cascada desde caños que salían de todos lados y se volcaban con gran ruido a un riacho oscuro , maloliente y muy correntoso.
Pronto los tres aventureros se acostumbraron a las penumbras del lugar, y buscaron con decisión a la niña; ¡de pronto, con mucho miedo vinieron como una gran parte del techo se les venía encima!
Apenas si pudieron agacharse cuando el techo paso sobre ellos volando con gran rapidez. Eran cientos y cientos tal vez miles de murciélagos que vivían allí y se dirigían a comer insectos y frutos en las afueras; el duendecillo le grito:
-¡esperan por favor necesitamos su ayuda! , y de entre la gran masa de animales, se separaron dos que comenzaron a revolotear alrededor del trío; se presentaron como "poca vista y mal teveo"
Del clan de "los colgados", que dominaban ese lugar, cuando les fue explicado todo el asunto, se ofrecieron a ayudar, pero los tres debían esperar a que los murciélagos hablaran con el resto gigantesco clan para ayudarlos; así que mientras los mamíferos voladores iban tras sus familiares; los aventureros continuaron buscando a "lindarosa", y al pérfido "malavida"; tan grande era el lugar que buen tiempo tardaron en hallar lo que buscaban, pero al fin pudieron hacerlo. En medio de un gran circulo de velas encendidas para ahuyentar ratas, se encontraban el ruin "malavida" con la niña, sentada en el frío piso y atada con los brazos por detrás a un caño vertical.
-¡pronto niña, muy pronto! "serás vendida como sierva, pasando la frontera por ti, sacare mejor precio que por los otros niños que les lleve". Le decía truhán.
"lindarosa", no hacia mas que llorar desconsolada.
-"por favor señor, lléveme con mi mamá, tengo miedo y mucho frío" le rogaba la pequeña.
-¡nunca! Grito el malvado ¡nunca te podrás ir libre porque desde ahora la servidumbre y el trabajo duro, serán tu destino!
-"señor quiero a mi mamá y a mis juguete". Suplicaba la niña.
-¡calla ya tonta o te cortaré la lengua! Bramo "malavida". La niña sollozando, clamaba en voz baja por su madre y también por su amigo el duende.
-"querido duendecito, ayúdame, sácame de aquí; siempre dices que los amigos de verdad viene cuando tenemos problemas y yo estoy muy sola y tengo mucho miedo".
El duende desde cierta distancia la escuchaba y se le partía el corazón por la tristeza, pero debía contenerse y no correr en ayuda dela niña, por temor a que le ocurriese algo malo a ella. Así que los tres compañeros trazaron un plan; el viejo "quezo rancio" y "salto alto", atraerían la atención del raptor mientras el duende desataría a "lindarosa" para que huyese. Los tres tomaron posición y actuaron conjuntamente, la rata corrió hacia "malavida" y le dio un soberano mordisco en un tobillo, que hizo gritar al malvado mientras saltaba en un pie; y a propósito de saltos; la rana dio uno grande "como de acróbata" y cayo dentro de la camisa del hombre , moviéndose velozmente dentro de ella hacia todos lados , mientras esquivaba los manotazos del mal hombre que desesperaba por librarse de ese ser frío y viscoso , al tiempo que el ratón continuaba corriendo a su alrededor mordiéndole los tobillos en cuanto viera oportunidad de hacerlo . Mientras tanto el duendecito libraba prontamente a la niña de sus ligaduras; y en cuanto estuvo libre "lindarosa", tomó al duende y corrió en la dirección que el le indicaba, detrás de ellos venían el ratón jadean do por la edad y el cansancio, el joven "salto alto" brincando fuerte y decidido; mientras el artero bandido trataba de incorporarse por una caída que le ocasionaron sus atacantes. Ni bien estuvo de pie el perverso, corrió con desesperación hacia la niña tratando de atraparla; como tenía buen conocimiento del lugar; el bellaco dando saltos por los barandales y acortando el camino, ya casi la alcanzaba.
El duendecito grito al ratón y a la rana para que guiaran a la niña, mientras el se soltó de las manos de ella y de un rápido movimiento que colgado de una cañería ubicada sobre ellos. "lindarosa" se detuvo mas adelante pidió al valiente muñeco que siguiera con ella , vano eran los esfuerzos de los otros dos amigos, para convencerla que se fuera pronto , y ya se acercaba el maleante , cuando el bravo duende saltó sobre su cara golpeándolo vanamente con su puño de algodón , pero impidiéndole mirar su rostro con sus pies y manos, el malintencionado trastabillo y pisando en falso , cayo a otro nivel de la alcantarilla con el muñeco aún aferrado tozudamente a su cara . Ya en el suelo el despreciable ser, se libró del esforzado duende, he incorporándose con rapidez tomó una gran piedra, para aplastar al turbado gnomo que seguía tendido e indefenso , "lindarosa" le suplicaba que se levantase y corriera , mientras la rana y el ratón juraban vengarse al forajido por lo que iba a hacer ;con una risa malévola el terrible hombre levantó la piedra y cuando estaba apunto de aplastarlo un gran chillido agudo y penetrante resonó por el inmenso recinto , y una nube negra que llegaba de todas partes , golpeó sin misericordia al maligno , haciéndole retroceder y soltar la piedra ; eran los del clan de "los colgados" que encabezados por "poca vista y mal teveo" , llegaban en ayuda de los amigos ; las sucesivas oleadas de murciélagos golpeaban con tanta furia al maldito, que nada podía hacer para defenderse y cada vez retrocedía más y más , hasta que llego al borde del desnivel cayendo al vacío , superado por sus adversarios, solo atino a gritar cuando se desplomó al río de la alcantarilla mayor y fue arrastrado por la corriente; hasta que se perdió dentro de las turbias aguas.
El duende algo maltrecho, se incorporó del suelo y junto con los demás, retomaron el camino de la salida, no sin antes agradecer mucho la ayuda de los bizarros murciélagos, ya en el parque, en las puertas de la alcantarilla, todos se despidieron del veterano "quezo rancio" que se quedó allí con la promesa de sus nuevos amigos, de que vendrían a visitarlo y traerle alimentos.
Al llegar a su casa, la niña y el duende también se despidieron de la rana que fue saltando orgullosa hacia los grandes y tupidos macizos de plantas, desde donde se escuchaba el croar de bienvenida de sus parientes y amigos "lindarosa" al fin entró corriendo a su casa con el duende estrechado entre sus bracitos, y se encontró con su madre que no dejaba de llorar y besarla con alegría.
Pero el verdadero final feliz de esta historia llegó tiempo después cuando la autoridades recuperaron a los niños que "malavida" había vendido tras la frontera y los devolvió a sus dichos padre.
FIN
Un beso de la niña un día lo despertó, y el sueño de "lindarosa" velaba, sentado en un almohadón; muchos muñecos la niña tenia, pero de todos, ella prefería a su duende de algodón; el sus funciones de guardián muy enserio se había tomado, y puso a "lindarosa" a su total cuidado.
La niña todos sus infantes secretos a el contaba, y bellas canciones le cantaba; y valla la sorpresa que la pequeña se llevó, cuando el duendecito un buen día le hablo.
De muchas cosas charlaban, y de otras tantas reían sin ser vistos ni oídos por nadie. Pero cierta vez, faltando poco tiempo para el sexto cumpleaños de "lindarosa", la niña fue arrebatada de los brazos de su madre por un maleante en la plaza de la ciudad; a los desesperados a gritos de "buenaflor", acudieron muchos que en vano buscaron a la niña y a su raptor , y al llegar la mujer desconsolada a su casa, el duende que pendía cabeza abajo colgado de una soga , después de haber sido lavado, se entero de lo que pasaba ; inmediatamente tomó la resolución de buscar a la pequeña y traerla a su casa , como pudo se descolgó de la cuerda y aferrándose a largas sabanas llegó hasta el piso , y se dirigió de inmediato a la calle a cumplir su misión , sin saber a ciencia cierta hacia donde dirigirse.
Ya las primeras sombras de la noche hacían su aparición, cuando vio con asombro como en las partes más oscuras del jardín, el césped parecía moverse inquieto de arriba hacia abajo.
_!la hierba esta saltando, saltando hacia todos lados! exclamo.
Más no era el césped el que lo hacia, sino varias decenas de sapos y ranas, que salían de entre los macizos de plantas , buscando insectos que comer; rápidamente el duendecillo se acerco a unos de ellos, quien era una gran dama rana que sin mucha ceremonia ni etiqueta , deglutía con premura los insectos que cazaba.
-"mi buena señora necesito ayuda pronto para rescatar a una niña perdida", le dijo.
"rana cuaja" que así se llamaba esta, le dijo que ayudaría presentándole al líder del grupo , que siempre estaba bien informado y todo lo sabia; cuando hacia el llegaron, el duende se encontró frente a un sapo enorme y muy circunspecto que observaba atentamente los movimientos de todos sus subordinados, especialmente el de los mas jóvenes a quienes corregía con cortos sonidos guturales , cuando los veía realizar mal una cacería ,ni siquiera se digno mirar al duende cuando éste le hablo , mas no lo hacia por soberbia , sino por atento educador de sus batracios protegidos.
El sapo le dijo al duende que le habían llegado algunos rumores provenientes del la gran charca de la plaza, referidos al incidente, y que lo enviaría, con uno de ellos a ver un conocido suyo que podría darle datos sobre lo ocurrido. Luego el jefe sapo llamó a "salto alto", la rana mas rápida y ágil del grupo, quién llevó a los saltos sobre su lomo al duendecillo de algodón, hasta un sumidero del parque a entrevistarse con "quezo rancio" su informante. "quezo rancio" era un ratón que por viejo y protestón, había sido dejado solo por sus congéneres, y cuando se encontró con el duende, casi no lo dejo hablar por quejarse amargamente de la ingratitud de los suyos, por haberlo abandonado a su suerte, hacia ya tanto tiempo; el duendecito al fin le dijo por que lo venía a ver, y le pido ayuda para buscar a la niña; "quezo rancio" que andaba buscando sobras por la plaza , había visto todo y además , reconocido al raptor y explico al duende y a "salto alto" , que los hombres no habían podido atrapar al maleante , por que este se escondía en las grandes alcantarillas de la ciudad , y ofreció gustoso su ayuda , tanto sentirse útil para alguien , como el placer de tener compañía.
Así fue que el trió se adentro por el alcantarillado, buscando a "lindarosa"; saltando riachos de agua fétidas, vadeando charcos barrosos y subiendo o bajando por distintos niveles subterráneos iban camino a su aventura. Durante el trayecto se toparon con "sinuoso" , una serpiente verde y gorda que dormía guapamente enroscada sobre unos maderos , esta se despertó sobresaltada cuando escucho llegar a los tres aventureros , y a su vez estos se asustaron al verla , los cuatro la mismo tiempo gritaron de temor ,pero recuperando la postura , le hablaron aunque sin acercarse mucho al ofidio , especialmente la rana y el ratón.
-"señora víbora disculpe que interrumpamos su sueño", le dijo el duende -"pero buscamos a un mal hombre que rapto a una niña hace poco".
-sin duda hablas de "malavida" el delincuente, le respondió sin duda "sinuoso", - se encuentra en la alcantarilla mayor que está hacia el sur, ve con cuidado porque la menor sospecha de peligro , el villano podría herir gravemente a la niña, dijo la serpiente.
Con gran decisión los tres siguieron camino hacia "malavida" , y después de andar un buen trecho , dieron con la alcantarilla mayor; esta era enorme y con techos abovedados, que recordaban a una catedral por dentro , estaba construida enteramente con bloques de piedra y adornada con herrajes y verjas de hierro muy al estilo de siglos pasados; las aguas caían en cascada desde caños que salían de todos lados y se volcaban con gran ruido a un riacho oscuro , maloliente y muy correntoso.
Pronto los tres aventureros se acostumbraron a las penumbras del lugar, y buscaron con decisión a la niña; ¡de pronto, con mucho miedo vinieron como una gran parte del techo se les venía encima!
Apenas si pudieron agacharse cuando el techo paso sobre ellos volando con gran rapidez. Eran cientos y cientos tal vez miles de murciélagos que vivían allí y se dirigían a comer insectos y frutos en las afueras; el duendecillo le grito:
-¡esperan por favor necesitamos su ayuda! , y de entre la gran masa de animales, se separaron dos que comenzaron a revolotear alrededor del trío; se presentaron como "poca vista y mal teveo"
Del clan de "los colgados", que dominaban ese lugar, cuando les fue explicado todo el asunto, se ofrecieron a ayudar, pero los tres debían esperar a que los murciélagos hablaran con el resto gigantesco clan para ayudarlos; así que mientras los mamíferos voladores iban tras sus familiares; los aventureros continuaron buscando a "lindarosa", y al pérfido "malavida"; tan grande era el lugar que buen tiempo tardaron en hallar lo que buscaban, pero al fin pudieron hacerlo. En medio de un gran circulo de velas encendidas para ahuyentar ratas, se encontraban el ruin "malavida" con la niña, sentada en el frío piso y atada con los brazos por detrás a un caño vertical.
-¡pronto niña, muy pronto! "serás vendida como sierva, pasando la frontera por ti, sacare mejor precio que por los otros niños que les lleve". Le decía truhán.
"lindarosa", no hacia mas que llorar desconsolada.
-"por favor señor, lléveme con mi mamá, tengo miedo y mucho frío" le rogaba la pequeña.
-¡nunca! Grito el malvado ¡nunca te podrás ir libre porque desde ahora la servidumbre y el trabajo duro, serán tu destino!
-"señor quiero a mi mamá y a mis juguete". Suplicaba la niña.
-¡calla ya tonta o te cortaré la lengua! Bramo "malavida". La niña sollozando, clamaba en voz baja por su madre y también por su amigo el duende.
-"querido duendecito, ayúdame, sácame de aquí; siempre dices que los amigos de verdad viene cuando tenemos problemas y yo estoy muy sola y tengo mucho miedo".
El duende desde cierta distancia la escuchaba y se le partía el corazón por la tristeza, pero debía contenerse y no correr en ayuda dela niña, por temor a que le ocurriese algo malo a ella. Así que los tres compañeros trazaron un plan; el viejo "quezo rancio" y "salto alto", atraerían la atención del raptor mientras el duende desataría a "lindarosa" para que huyese. Los tres tomaron posición y actuaron conjuntamente, la rata corrió hacia "malavida" y le dio un soberano mordisco en un tobillo, que hizo gritar al malvado mientras saltaba en un pie; y a propósito de saltos; la rana dio uno grande "como de acróbata" y cayo dentro de la camisa del hombre , moviéndose velozmente dentro de ella hacia todos lados , mientras esquivaba los manotazos del mal hombre que desesperaba por librarse de ese ser frío y viscoso , al tiempo que el ratón continuaba corriendo a su alrededor mordiéndole los tobillos en cuanto viera oportunidad de hacerlo . Mientras tanto el duendecito libraba prontamente a la niña de sus ligaduras; y en cuanto estuvo libre "lindarosa", tomó al duende y corrió en la dirección que el le indicaba, detrás de ellos venían el ratón jadean do por la edad y el cansancio, el joven "salto alto" brincando fuerte y decidido; mientras el artero bandido trataba de incorporarse por una caída que le ocasionaron sus atacantes. Ni bien estuvo de pie el perverso, corrió con desesperación hacia la niña tratando de atraparla; como tenía buen conocimiento del lugar; el bellaco dando saltos por los barandales y acortando el camino, ya casi la alcanzaba.
El duendecito grito al ratón y a la rana para que guiaran a la niña, mientras el se soltó de las manos de ella y de un rápido movimiento que colgado de una cañería ubicada sobre ellos. "lindarosa" se detuvo mas adelante pidió al valiente muñeco que siguiera con ella , vano eran los esfuerzos de los otros dos amigos, para convencerla que se fuera pronto , y ya se acercaba el maleante , cuando el bravo duende saltó sobre su cara golpeándolo vanamente con su puño de algodón , pero impidiéndole mirar su rostro con sus pies y manos, el malintencionado trastabillo y pisando en falso , cayo a otro nivel de la alcantarilla con el muñeco aún aferrado tozudamente a su cara . Ya en el suelo el despreciable ser, se libró del esforzado duende, he incorporándose con rapidez tomó una gran piedra, para aplastar al turbado gnomo que seguía tendido e indefenso , "lindarosa" le suplicaba que se levantase y corriera , mientras la rana y el ratón juraban vengarse al forajido por lo que iba a hacer ;con una risa malévola el terrible hombre levantó la piedra y cuando estaba apunto de aplastarlo un gran chillido agudo y penetrante resonó por el inmenso recinto , y una nube negra que llegaba de todas partes , golpeó sin misericordia al maligno , haciéndole retroceder y soltar la piedra ; eran los del clan de "los colgados" que encabezados por "poca vista y mal teveo" , llegaban en ayuda de los amigos ; las sucesivas oleadas de murciélagos golpeaban con tanta furia al maldito, que nada podía hacer para defenderse y cada vez retrocedía más y más , hasta que llego al borde del desnivel cayendo al vacío , superado por sus adversarios, solo atino a gritar cuando se desplomó al río de la alcantarilla mayor y fue arrastrado por la corriente; hasta que se perdió dentro de las turbias aguas.
El duende algo maltrecho, se incorporó del suelo y junto con los demás, retomaron el camino de la salida, no sin antes agradecer mucho la ayuda de los bizarros murciélagos, ya en el parque, en las puertas de la alcantarilla, todos se despidieron del veterano "quezo rancio" que se quedó allí con la promesa de sus nuevos amigos, de que vendrían a visitarlo y traerle alimentos.
Al llegar a su casa, la niña y el duende también se despidieron de la rana que fue saltando orgullosa hacia los grandes y tupidos macizos de plantas, desde donde se escuchaba el croar de bienvenida de sus parientes y amigos "lindarosa" al fin entró corriendo a su casa con el duende estrechado entre sus bracitos, y se encontró con su madre que no dejaba de llorar y besarla con alegría.
Pero el verdadero final feliz de esta historia llegó tiempo después cuando la autoridades recuperaron a los niños que "malavida" había vendido tras la frontera y los devolvió a sus dichos padre.
FIN
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