¡AL AGUA PATOS!
Dicen que dicen los que más saben, que en cierta ciudad llamada "patoburgo", ubicada a orillas de una laguna, llegaron cierto día rumores de un gran desastre que asolaba a las tierras altas, y que pronto vendrías a apoderarse del lugar
-¡"Se viene un gran desastre, se viene un gran desastre "se decía por todos lados ;¿Pero cuál era esa tragedia?
Se preguntaban todos, y uno mas exaltado que los demás dijo-"que otra cosa puede ser para nosotros los patos, que una enorme sequía; todos enmudecieron de horror".
Y el rumor de la inminente desgracia, llego hasta el último rincón de la ciudad y pronto todos los patos burgueses comenzaron a desesperarse, ya que sin agua en la laguna, no podría sostenerse la vida patuna en la región.
El alcalde ondorivo pando pato decidió reunir a la pata ciudadanía para analizar el problema; al lugar del encuentro patas y patos acudieron en tropel angustiados por el destino de sus hijos y el de ellos mismos.
-¡Vaya que cuestión la mala información, que un rumor causara tanta conmoción, cuando aún certeza no se tenía sequía!
El alcalde muy circunspecto y tratando de demostrar una calma que no tenía, comenzó a hablarles con voz grave y profunda, hecho que impresionó a los demás, ya que el plano pico que todos poseen casi no les permite semejante vocalización, sino un cuaqueo mas simple y no muy entendible. Pero poco tenía el jerarca que decirles ya que el también se guiaba por habladurías, así que decidió improvisar, agregando más palabras a las que ya había escuchado y exagerado , hechos y situaciones que le eran desconocidas, pero hablando de ellas como si fuesen informaciones serias y dignas de ser verdad; lo que hizo la situación mas tremebunda aún, entre la pata audiencia. Pero el alcalde debió improvisar para que no se ande diciendo por ahí, que el no tenía ni idea del desastroso asunto, y comenzaran a cuestionar su autoridad y privilegio puesto.
Cincatina tanto pata jefa del concejo de emergencias y catástrofes, urgió a todos una rápida respuesta a la gran sequía que se avecinaba, por que ella misma había notado como las aguas de la laguna habían bajado varios centímetros; ni bien dijo esto pata guía tan preparada para su puesto, surgieron por todos lados voces de distintos pato habitantes afirmando seguros haber visto señales inequívocas , en el cielo, la tierra o el tiempo, que correspondían sin dudas a un clima por demás tórrido seco e infernal.
-"¡Los juncos de la laguna se ven más altos, sin duda por la bajante de las aguas! Cuaqueo uno
-¡"hay muchos nacimientos prematuros los huevos eclosionan antes de tiempo"!dijo otra.
¡Y el clima se ha puesto más cálido! Dijo otro
Y toda la pata audiencia grito horrorizada.
Una vieja pata clamo -¡Silencio tontos, callen de una vez, están tan asustados que solo ven y escuchan lo que les hace creer su miedo!
-¿Pero no vez los signos claros por todos lados? Le dijo uno
-Claro que sí respondió ella los signos son claros de que termina la primavera y empieza el verano.
-¡No, no, lo que se acerca es el desastre, la sequía! Protesto un pato exaltado.
Y todos volvieron a gritar alarmados.
En el revuelo que era la reunión" perseverina paratapata". La maestra, decidió como lo dispone la natural sipiensa de las de este oficio, poner paños fríos al asunto y tratar de calmar a la atribulada concurrencia; les hablo de orden para tratar el problema, sosiego para tranquilizar al semejante, y organización para enfrentar el echo, pero ante todo, la tarea necesaria de recabar la información fidedigna de lo que ocurría; ya que todos recelaban del cambio de estación, asunto que ella no dudaba , pero que no podía confrontar ante tamaño rumor enquistado en la patícola citadina.
Tomo la palabra "lindolina bienlapata".Actriz y poetiza del lugar que más para mostrar sus viejas dotes de artista, planeó con fingidas lamentaciones y estudiados ademanes, un oscuro panorama para la urbe pata; que casi dio por el suelo el empeñoso discurso de la maestra.
"Oróbolo Garapato" el albañil, se plantó ante todo, y propuso salvar las aguas de las lagunas de ser evaporadas por el sol, reforzando la represa, y construyendo canales, para llevarlas a lugares de almacenamientos protegidos.
"Tinchonero Andopato", el encargado del erario ciudadano, mas atento a su bolsillo que a la aridez, puso el grito en el cielo ya que eso costaría mucho dinero que la ciudad no se podía dar el lujo de gastar.
"Terciotero Vistopato", como representante de la burguesía, se negó a las obras, arguyendo que restaría mano de obra necesaria para continuar moviendo el comercio e industrias locales.
Y "tercitero Vistopato" el jefe de planeamiento urbano, apuro a todos para ir a orillas de la laguna y encontrar una solución "in situ" a la bajante de las aguas.
En gran carrera y amontonamiento todos los patos aludieron a la laguna, y comenzaron a proponer soluciones y otros prepararon a las labores que debían efectuarse.
Hasta que alguien grito -¡miren allá a la distancia, es agua, agua y cubre todo le horizonte!
No es agua, es un espejismo que proyecta el sol a lo lejos, cuando hace mucho calor y no hay nubes dijo otro.
-¿Pero que es ese oscuro cielo que se ve sobre las tierras altas? Pregunto un patito.
-¡es ciertamente el humo de grandes incendios que provoca la sequía! Dijo una pata.
Todos quedaron patitiesos, seca y fuego eran una combinación catastrófica.
-¡las llamas nos devoraran! Grito alguien.
Y al unísono un cuaqueo de horror se escuchó en la patícola multitud ¡moriremos quemados, moriremos quemados! Chillaban todos mientras corrían de un lado a otras presas del pánico.
El albañil y la maestra se desgañitaban voceando todo lo que podían, que lo que se veía en la lejanía, era la cerrazón de una gran tormenta
Y que estaba lloviendo en las tierras altas; pero nadie escuchaba razones. Una vos se alzo entre todas las voces alzadas, y propuso "abramos la puerta del dique, para que pueda entrar mas agua",
Y en desbandada recua se dirigieron a el.
Al abrir la pequeña compuerta, el agua entro casi deslizándose por ella ¡"oh no, el agua esta acabándose"! se dijeron ¡Prontos patos... desarmemos el dique para que pueda entrar más agua! Se escuchó; y entonces con cuantos elementos pudiesen usar como herramientas, comenzaron a destruir la construcción; que no era una gran cosa; sola piedras y troncos; dispuestos en forma para contener al rio, pero que era muy útil para tal fin;
"Oróbolo Garapato" se encaramo sobre la obra, dispuesto a evitar el colapso de la misma, pero la patopoblacion fuera de si lo aparto a empujones, el miedo borro toda cordura, y aun lo que dudaban también tornaron a desarmar la presa.
Para colmo de males, el horizonte opuesto a la negrura de las tierras altas, el sol comenzaba a ponerse en un típico atardecer de estío, comenzando el cielo a tornarse cada vez más rojizo, lo que provocó el pavor entre los patos, que lo vieron como el resplandor inconfundible de las llamas de un monstruoso incendio que ahora lo había rodeado y se acercaba.
Cargando cantaros y todo recipiente que pudiese contener aguas los lugareños corrieron al lago sacando toda la que pudiesen llevar; ya no había vecino, amigo o pariente, solo era uno que poseía una invalorable vasija con agua , y que no la merecía mas que otro ; así que había que quitársela ; y despojándose de los contaros unos a otros , para mojar , a sus hijos y ellos mismos , no fueron capaces de ver la horrible correntada que bajaba por los campos de las tierras altas , y que buscó el cause del río que alimentaba al lago de Pataburgo , el que se convirtió pronto en una masa liquida indetenible gracias a los mismos patoburgueses que desarmaron la única valla que podría haberla detenido.
El torrente desmadrado penetró por todos lados devorando todo a su paso y patas, patos, patitos y patazos, fueron barridos por las furibundas aguas que arrastraron a la pata ciudadanía que sorprendida e indefensa se dejaba llevar por el líquido invasor , que al fin cubrió la ciudad , su gobierno e industrias , los bancos y comercios; nada fue perdonado, solo sus. Habitaciones se salvaron, porque patos al fin todos sabían nadar. Al día siguiente los patos asentados sobre los tejados que afloran de las aguas que bajan lentamente, discuten lo ocurrido y proponen soluciones al asunto, ahora sin ofrecer tanta queja ni reparos. Se llega al acuerdo de dar fin al mandato de todos los encargados de la administración política y financiera que regia a los patoburgueses y que tan mal los había guiado. Solo los destacados por su eficiencia, entrega y saber, y dirigirán el destino de la palmípeda comarca ; entre ellos la maestra lindolina encumbrada ahora en alcalde por cuaqueo general , Oróbolo el albañil nombrado gran maestro albañil y protector de la ciudad.
Y en otra cosa estuvieron de acuerdo, y es en que jamás de los jamases, prestaran oídos a rumores o Informaciones sin confirmar y que los llevaron a tan gran desastre ...; pero yo conociendo la naturaleza de mis semejantes, dudo de esta ultima decisión .
FIN
-¡"Se viene un gran desastre, se viene un gran desastre "se decía por todos lados ;¿Pero cuál era esa tragedia?
Se preguntaban todos, y uno mas exaltado que los demás dijo-"que otra cosa puede ser para nosotros los patos, que una enorme sequía; todos enmudecieron de horror".
Y el rumor de la inminente desgracia, llego hasta el último rincón de la ciudad y pronto todos los patos burgueses comenzaron a desesperarse, ya que sin agua en la laguna, no podría sostenerse la vida patuna en la región.
El alcalde ondorivo pando pato decidió reunir a la pata ciudadanía para analizar el problema; al lugar del encuentro patas y patos acudieron en tropel angustiados por el destino de sus hijos y el de ellos mismos.
-¡Vaya que cuestión la mala información, que un rumor causara tanta conmoción, cuando aún certeza no se tenía sequía!
El alcalde muy circunspecto y tratando de demostrar una calma que no tenía, comenzó a hablarles con voz grave y profunda, hecho que impresionó a los demás, ya que el plano pico que todos poseen casi no les permite semejante vocalización, sino un cuaqueo mas simple y no muy entendible. Pero poco tenía el jerarca que decirles ya que el también se guiaba por habladurías, así que decidió improvisar, agregando más palabras a las que ya había escuchado y exagerado , hechos y situaciones que le eran desconocidas, pero hablando de ellas como si fuesen informaciones serias y dignas de ser verdad; lo que hizo la situación mas tremebunda aún, entre la pata audiencia. Pero el alcalde debió improvisar para que no se ande diciendo por ahí, que el no tenía ni idea del desastroso asunto, y comenzaran a cuestionar su autoridad y privilegio puesto.
Cincatina tanto pata jefa del concejo de emergencias y catástrofes, urgió a todos una rápida respuesta a la gran sequía que se avecinaba, por que ella misma había notado como las aguas de la laguna habían bajado varios centímetros; ni bien dijo esto pata guía tan preparada para su puesto, surgieron por todos lados voces de distintos pato habitantes afirmando seguros haber visto señales inequívocas , en el cielo, la tierra o el tiempo, que correspondían sin dudas a un clima por demás tórrido seco e infernal.
-"¡Los juncos de la laguna se ven más altos, sin duda por la bajante de las aguas! Cuaqueo uno
-¡"hay muchos nacimientos prematuros los huevos eclosionan antes de tiempo"!dijo otra.
¡Y el clima se ha puesto más cálido! Dijo otro
Y toda la pata audiencia grito horrorizada.
Una vieja pata clamo -¡Silencio tontos, callen de una vez, están tan asustados que solo ven y escuchan lo que les hace creer su miedo!
-¿Pero no vez los signos claros por todos lados? Le dijo uno
-Claro que sí respondió ella los signos son claros de que termina la primavera y empieza el verano.
-¡No, no, lo que se acerca es el desastre, la sequía! Protesto un pato exaltado.
Y todos volvieron a gritar alarmados.
En el revuelo que era la reunión" perseverina paratapata". La maestra, decidió como lo dispone la natural sipiensa de las de este oficio, poner paños fríos al asunto y tratar de calmar a la atribulada concurrencia; les hablo de orden para tratar el problema, sosiego para tranquilizar al semejante, y organización para enfrentar el echo, pero ante todo, la tarea necesaria de recabar la información fidedigna de lo que ocurría; ya que todos recelaban del cambio de estación, asunto que ella no dudaba , pero que no podía confrontar ante tamaño rumor enquistado en la patícola citadina.
Tomo la palabra "lindolina bienlapata".Actriz y poetiza del lugar que más para mostrar sus viejas dotes de artista, planeó con fingidas lamentaciones y estudiados ademanes, un oscuro panorama para la urbe pata; que casi dio por el suelo el empeñoso discurso de la maestra.
"Oróbolo Garapato" el albañil, se plantó ante todo, y propuso salvar las aguas de las lagunas de ser evaporadas por el sol, reforzando la represa, y construyendo canales, para llevarlas a lugares de almacenamientos protegidos.
"Tinchonero Andopato", el encargado del erario ciudadano, mas atento a su bolsillo que a la aridez, puso el grito en el cielo ya que eso costaría mucho dinero que la ciudad no se podía dar el lujo de gastar.
"Terciotero Vistopato", como representante de la burguesía, se negó a las obras, arguyendo que restaría mano de obra necesaria para continuar moviendo el comercio e industrias locales.
Y "tercitero Vistopato" el jefe de planeamiento urbano, apuro a todos para ir a orillas de la laguna y encontrar una solución "in situ" a la bajante de las aguas.
En gran carrera y amontonamiento todos los patos aludieron a la laguna, y comenzaron a proponer soluciones y otros prepararon a las labores que debían efectuarse.
Hasta que alguien grito -¡miren allá a la distancia, es agua, agua y cubre todo le horizonte!
No es agua, es un espejismo que proyecta el sol a lo lejos, cuando hace mucho calor y no hay nubes dijo otro.
-¿Pero que es ese oscuro cielo que se ve sobre las tierras altas? Pregunto un patito.
-¡es ciertamente el humo de grandes incendios que provoca la sequía! Dijo una pata.
Todos quedaron patitiesos, seca y fuego eran una combinación catastrófica.
-¡las llamas nos devoraran! Grito alguien.
Y al unísono un cuaqueo de horror se escuchó en la patícola multitud ¡moriremos quemados, moriremos quemados! Chillaban todos mientras corrían de un lado a otras presas del pánico.
El albañil y la maestra se desgañitaban voceando todo lo que podían, que lo que se veía en la lejanía, era la cerrazón de una gran tormenta
Y que estaba lloviendo en las tierras altas; pero nadie escuchaba razones. Una vos se alzo entre todas las voces alzadas, y propuso "abramos la puerta del dique, para que pueda entrar mas agua",
Y en desbandada recua se dirigieron a el.
Al abrir la pequeña compuerta, el agua entro casi deslizándose por ella ¡"oh no, el agua esta acabándose"! se dijeron ¡Prontos patos... desarmemos el dique para que pueda entrar más agua! Se escuchó; y entonces con cuantos elementos pudiesen usar como herramientas, comenzaron a destruir la construcción; que no era una gran cosa; sola piedras y troncos; dispuestos en forma para contener al rio, pero que era muy útil para tal fin;
"Oróbolo Garapato" se encaramo sobre la obra, dispuesto a evitar el colapso de la misma, pero la patopoblacion fuera de si lo aparto a empujones, el miedo borro toda cordura, y aun lo que dudaban también tornaron a desarmar la presa.
Para colmo de males, el horizonte opuesto a la negrura de las tierras altas, el sol comenzaba a ponerse en un típico atardecer de estío, comenzando el cielo a tornarse cada vez más rojizo, lo que provocó el pavor entre los patos, que lo vieron como el resplandor inconfundible de las llamas de un monstruoso incendio que ahora lo había rodeado y se acercaba.
Cargando cantaros y todo recipiente que pudiese contener aguas los lugareños corrieron al lago sacando toda la que pudiesen llevar; ya no había vecino, amigo o pariente, solo era uno que poseía una invalorable vasija con agua , y que no la merecía mas que otro ; así que había que quitársela ; y despojándose de los contaros unos a otros , para mojar , a sus hijos y ellos mismos , no fueron capaces de ver la horrible correntada que bajaba por los campos de las tierras altas , y que buscó el cause del río que alimentaba al lago de Pataburgo , el que se convirtió pronto en una masa liquida indetenible gracias a los mismos patoburgueses que desarmaron la única valla que podría haberla detenido.
El torrente desmadrado penetró por todos lados devorando todo a su paso y patas, patos, patitos y patazos, fueron barridos por las furibundas aguas que arrastraron a la pata ciudadanía que sorprendida e indefensa se dejaba llevar por el líquido invasor , que al fin cubrió la ciudad , su gobierno e industrias , los bancos y comercios; nada fue perdonado, solo sus. Habitaciones se salvaron, porque patos al fin todos sabían nadar. Al día siguiente los patos asentados sobre los tejados que afloran de las aguas que bajan lentamente, discuten lo ocurrido y proponen soluciones al asunto, ahora sin ofrecer tanta queja ni reparos. Se llega al acuerdo de dar fin al mandato de todos los encargados de la administración política y financiera que regia a los patoburgueses y que tan mal los había guiado. Solo los destacados por su eficiencia, entrega y saber, y dirigirán el destino de la palmípeda comarca ; entre ellos la maestra lindolina encumbrada ahora en alcalde por cuaqueo general , Oróbolo el albañil nombrado gran maestro albañil y protector de la ciudad.
Y en otra cosa estuvieron de acuerdo, y es en que jamás de los jamases, prestaran oídos a rumores o Informaciones sin confirmar y que los llevaron a tan gran desastre ...; pero yo conociendo la naturaleza de mis semejantes, dudo de esta ultima decisión .
FIN
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