- Nunca, un vocablo del español muy común, tanto por la frecuencia de su mención, como su utilización en el apoyo a verbos que la mayoría de las veces, comprometen al emisor sin ningún sentido o sin que haya ninguna necesidad del compromiso.

- Sí, coincido, “los nuncas” y “los siempres” se utilizan sin ningún recato al grado que provocan incredulidad o desconfianza hacia quienes las dicen.

- La palabra nunca es el extremo y los extremos es muy difícil alcanzarlos y si llegas a alcanzarlo, lo más seguro es que sólo lo toques y tu permanencia será muy corta.  

- Aunque antónimos, nunca y siempre, aparecen mucho en reclamos, amenazas y promesas, pero por su esencia extrema y su aplicación ilimitada, no son tomados en cuenta como afirmaciones reales.

- Llegan a complementar oraciones. Enfatizan momentos, pero no perduran, es más, ocurre que más rápido son consideradas una exageración sin intención real.

- En efecto, son dos vocablos que tienen que aparecer en afirmaciones o conclusiones. La supuesta intención, es dar énfasis a lo proclamado, pero ni siquiera en una ley puedes asegurar que tenga discrecionalidad.

- Vocablos desgastados, que quien los utiliza apuesta a que pudieran creerse y tomarse en cuenta, pero que, íntimamente, sabe que pasado un tiempo, no tendrá valía.

- Existen muchos vocablos en español devaluados que se utilizan comúnmente, pero para quien los emite, la realidad es que su cumplimiento sería inesperado.

- Entonces, nunca des por hecho que advertir el final de una acción utilizando “un nunca” esta será finiquitada y siempre ten presente que para todo el mundo, ambos vocablos son inocuos.

60

Cargando comentarios...