Amigos, Hermanos, nos enfrentamos a un reto al que pocos hombres han sobrevivido, nuestras provisiones se han acabado, nuestra mente se nubla de inquietudes que traen la flaqueza, nuestro enemigo nos vence en número y por si eso no fuera suficiente, los dioses nos ponen a prueba mandándonos un clima frío e inclemente que penetra hasta los huesos.
 
Pero yo os digo, que si queréis comida o bebida, arrebatádsela a quienes se interpongan en vuestro camino, no hagáis caso a vuestra mente ya que ha sido corrompida por el miedo, escuchad a vuestro corazón, quien os dirá que la única manera de volver a vuestros hogares es venciendo y si para regresar con nuestros seres queridos hay que ir en contra del designio de los dioses ¡Que así sea!
¡Coged vuestras armas y vuestra armadura, rugid con la fuerza de vuestro espíritu y arrasad con todo aquello que os impida volver!
¡Esta ya no es una lucha en la que este en juego nuestro honor, es una batalla para sobrevivir, para que ningún ser querido tenga nadie a quien añorar y para que todo aquello que queremos no sea destruido!
 
Podeis verlos a lo lejos, acercándose, ¡gritad con furia y amedrentad sus almas!
*gritos 
¡Embriagaos de voluntad y acabad con vuestros enemigos!
*gritos 
¡Arrasad con ellos para que los dioses sepan que sus designios no nos detendrán!
*gritos
¡Luchad como las leyendas que seréis! 
*gritos 
¡y cargad sin miedo en vuestros corazones inquebrantables hacia una victoria que no se nos va a negar¡
 gritos, rugidos*
 
 
 
 
 
 
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