A aquella estrella la que allá en lo alto
muy sola está , aquella que cuelga un
retacito de su luz propia y la que disimula
sus penas cuando cada noche llega como
yo las mías cuando la noche se marcha
y mis lágrimas comienzan a rodar...
A aquella estrella , a esa misma le habré
de contar que mi corazón está vacío , que no
hay nada para mostrar.
Que mi voz está agotada de tanto y tanto
conjugar, en todos los tiempos ,en primera
persona y en diversos matices el verbo amar.
Que entre las hojas ya gastadas de un libro
que guardo en esa biblioteca que nadie abrirá,
prisioneros están para siempre los pétalos
de rosas ya marchitas con las que un día
tú abrazabas mi soledad.
Que mis sueños divagan por cada rincón
que mi mente pueda albergar en busca
de aquellos bellos recuerdos que el olvido ,
tal ráfaga de viento se encargó de arrancar.
A aquella estrella, la misma que se muestra
erguida a pesar que su alma herida está, porque
sola la han dejado en aquella infinita inmensidad,
a ella yo le quiero contar que mi alma también está
herida y solo con ella me puedo confesar porque
siempre está en las noches titilando su belleza
entre el cielo y la tierra para poderme acompañar
hasta que el día golpee mi ventana y la vida me
despierte y así volver a comenzar.
A aquella estrella , la única que en el cielo está
yo le quiero preguntar :-¿Será que algún día
la felicidad me habrá de encontrar..?
Raquel C. Zurita
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