Qué extraño es volver a escribir.
De la nada las palabras salen disparadas.
¿Sos vos? Empecé a preguntarle.
La coraza se rompió.
Entre frías grietas, vuelve a emerger.
No te confundas.
Siempre estuvo…Pero camuflada entre caballitos de guerra.
Bienvenida de vuelta, le susurré.
Y allí se presentó.
Esta vez, sin escudo ni armas.
Lista para volver a sentir.
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