Después pago yo me dijo.
Su frase la sigo escuchando como eco en la memoria
No llegó nunca una segunda salida
Quedé con millones de preguntas sin responder
Ese día el nerviosismo no me dejaba modular con claridad.
Las formulaba en mi cabeza pero se enrredaban en la lengua
Y no terminaban por salir de ahí hacia afuera
No sé sí ella estaba nerviosa tal vez, ese día apenas me senté, un libro tapaba su rostro y creo que ella disimuló muy bien todo, que esa pregunta también me quedo sin responder.
Ella ya se había pedido un café, una especie de cappuccino con leche vegetal
Y un pastel
Yo, apenas se acercó la mesera solo atiné a pedir un expresso
No tenía hambre estaba tan nerviosa que apenas llegó mi café a la mesa , lo acerqué a mi boca con las manos temblorosas.
Me sudaban las manos y eso me ocurré solo en ciertos casos como fue ese día.
Apenas salimos de la cafetería apesar de que caminamos juntas hasta la estación en donde ella tomaría el tren
Todo había quedado en que "para la próxima pago" yo me dijo ella
Pero siento que yo terminé pagando mucho más allá que la cuenta de esa salida.
Terminé pagando la espera de un mensaje que no llegó.
Y terminé (a) pagando mis ganas de volver a querer y amar, de abrirme a nuevos vínculos.
La cuenta emocional creo que la continuo pagando.
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