En época de primavera emprendi a ser parte de ti, como a una simiente me recibiste, alegría y festejo me trasmitias.
Fui creciendo en tu regazo ¡oh madre protectora! me alimentabas con tu mirada y saciabas mi sed con el llanto de tu alegría. Me enseñaste a ser derecho y a florecer en la soledad.
Madera preciosa fui desde pequeño, un roble en Dinamarca me han de llamar. 
270

Cargando comentarios...