El sol refulgió parejo en las copudas ramas,
la sombra la cubrió perpleja y un pájaro
aposentado, sin nido, la sembró de esa
belleza inesperada.                                   
Un cúmulo de hojas lentas iban posando
en las escarchadas sombras de luces
nimbadas por el tornasol.
Ahora, ¿sabes? temo por ti amada, 
temo porque el silencio ensordina tu amor, 
temo porque esos besos de flores rosadas,
esos besos intensos y recurrentes,
transfiguren la escena y píerda tu amor. 
7970

Cargando comentarios...