sin título
Capricho
Por Olga Lucia Bonil Cubides- obonil@yahoo.com
Que el oro ejerce fascinación en el mundo el hampa es evidente. Pero para este hombre fuerte del Cartel, el gusto rayaba en lo obsesivo. Cuenta un antiguo socio: “De oro eran las llaves de sus casa y fincas. Le gustaba tanto ese material que hizo instalar grifos, duchas, chapas y hasta cintillas de oro en los juegos de sala y comedor”. El otro capricho era un caballo de carreras valorado en un millón de dólares que cuidaban varios hombres armados, si el caballo sufría dolor de estómago o algo lo molestaba, los hombres pagaban con su vida y las mujeres eran para él como trofeos. Cuando de divertirse se trataba, no escatimaba recursos: gustaba de celebraciones ostentosas, contrataba artistas de renombre internacional, cantantes de ranchera, de música de carrilera, de música norteña y de despecho, que eran sus géneros favoritos, contrataba grupos vallenatos y orquestas, literalmente echaba la casa por la ventana. Ostentaba su poder hasta en sus armas; de diferentes calibres y hechas especialmente para él de oro puro con incrustaciones de piedras preciosas (esmeraldas, rubíes y diamantes). También gustaba de cubrirse de joyas y relojes de gran valor. Sombreros con placas de oro, celulares con diamantes y cadenas de varios quilates. Para su seguridad: equipos de visión nocturna, aviones ultraligeros, teléfonos satelitales, radios encriptados, lo último en tecnología de navegación (GPS); contaba con los mismos recursos tecnológicos que podría tener cualquier empresa y además, estaba muy bien organizado.
Solía consultar brujas, tenía sueños recurrentes con su caballo, una de ellas vaticinó: el caballo de los sueños simboliza, ante todo, la potencia elemental de los instintos. Cuando el caballo se ve dócil y obediente, los instintos están ordenados y dispuestos para conducir al soñante hacia sus objetivos y ambiciones. Cuando todo funciona correctamente entre corcel y soñador, hay armonía y entendimiento entre los instintos y el "Yo", y él creía que ese sueño le indicaba que alcanzaría la mujer de sus sueños. Además añadió, toda cabalgadura o montura representa las energía movidas por la voluntad, de manera que la calidad del corcel y la forma, segura o vacilante con que uno conduce indican los presagios a sacar del sueño. En consecuencia, la caída del caballo o cualquier accidente que sufra la montura, advierte de peligro o fracaso.
Tenía gran debilidad por las mujeres hermosas; reinas de belleza, actrices o modelos con voluptuosos atributos, mujeres a las que llenaba de lujos sin precedentes y que podía 'comprar' con su descomunal poderío económico, se encapricho con una niña bien de la capital, una estudiante universitaria, bella,, de piel trigueña y facciones perfectas, pero además con clase, inteligente y desinteresada. Hacía que sus secuaces la siguieran, así que pronto supo dónde vivía, los sitios que frecuentaba, quienes eran sus amistades y hasta su situación financiera.
Tenía un sobrino rarísimo: a él no le gustaba el ruido y no hacía rumbas para celebrar las ganancias que conseguía con cada envío. A su casa llegaban por suscripción revistas internacionales, no tenía guardaespaldas, detestaba las cadenas de oro y prefería los conciertos de Beethoven, Händel y Bach a los partidos de fútbol, hizo su primer envío gracias a que su tío lo apadrinó con cincuenta mil dólares. Ése fue el impulso que necesitó. Lo demás fue suerte y mesura, pese a conducir un automóvil de lujo y a tener quince caballos purasangre y veinte de paso fino, se consideraba un hombre sencillo, ajeno a las estridencias de los narcotraficantes. Los acusaba de glotones y de tener mal gusto. Lo decía en un tono tan callado, apenas audible, que casi parecía que él, ingeniero de una universidad estatal, no fuera lo que era, un pichón de mafioso.
Las dos horas diarias que pasaba en su gimnasio particular lo habían convertido en un tipo musculoso, de abdomen marcado y duro, como esos modelos que contratan para vender aparatos reductores de peso. No era muy alto. Durante la secundaria fue un muchacho desgarbado con acné, pero eso fue en otra época. No usaba ropa de marcas ni de diseños exclusivos, su ropa pasaría por bonita, pero jamás por costosa. A primera vista, no se sospecharía que las zapatillas que llevaba puestas costaban cerca de un millón de pesos, usaba lociones francesas, zapatos italianos y ropa traída desde Nueva York, lo compraba todo en un centro comercial de la capital, en el exclusivo sector al que suelen ir ministros, grandes ejecutivos, presentadores y actores de la televisión.
Por aquellas casualidades de la vida, la nena aquella que pretendía su tío llegó su casa recomendada por alguien a quien los dos frecuentaban, se conocían desde tiempo atrás, cuando él era sólo un estudiante universitario, la nena sí que sabía de caballos. Él era inmune a esa locura que produce el dinero en abundancia. Para quienes lo conocían, era un exitoso comerciante y el dueño de una empresa familiar que operaba en varias ciudades del país. Trabajaba de lunes a viernes, toda la mañana y toda la tarde. Nunca faltaba a la oficina. "La mejor manera de ser un hombre honorable es parecerlo solía decir, Lo demás es suerte". Tenía una finca, y caballos con nombres tan comunes como Negro, Blanco o Manchas. Ni ese lugar, por el que pagó doscientos cincuenta mil de los verdes, ni los animales tenían marcas de propiedad visibles. Nada de tablones en hierro forjado a la entrada de la finca, ni de sellos en las ancas de los potros. “ La ostentación mata", repetía una y otra vez, especialmente cuando conversaba con su tío. Todos: empleados y clientes, lo llaman por su nombre. Una de sus normas es que nadie debía decirle ni don ni doctor ni jefe. "Por fea que tenga la cara, nadie siente miedo de alguien que se llame Pedro o Juan, pero sí desconfía de alguien al que le dicen El Patrón o El Duro, no importa lo limpio que se vista, no quería inspirar miedo, ese sentimiento era inútil para él, prefería que lo respetaran.
Su oficina, estaba ubicada en un edificio del centro de la ciudad, En las paredes no había cuadros ni tampoco tenía un bar, de ésos repletos de botellas de licor que tanto gustan a los narcos, lo primero que hace un mafioso cuando llegas a su casa es ofrecerte un trago, así la cita sea para amenazarte. Las ventanas que daban a la calle permanecían abiertas, y su secretaria era una señora de cincuenta años, de anteojos de marco negro, con aire de profesora de escuela. La mujer daba la impresión de estar dispuesta a explicarle a cualquiera lo duro que resultaba el trabajo en la empresa, lo meritorio de cada centavo conseguido y la fraternidad que todos los empleados respiraban. En tiempos de auge mafioso: los narcos compraban fincas en las que mandaban hacer lagos artificiales para meter delfines y cocodrilos, compraban aviones, hoteles, zoológicos, centros comerciales, casinos, templos religiosos, mansiones, equipos de fútbol, automóviles, emisoras radiales, helicópteros, cadenas de almacenes, edificios, barcos de carga y yates.
Los gustos del ingeniero eran refinados y de altura al lado de los de su tío, era aficionado a los ultralivianos. A veces volaba solo y hasta se atrevía a realizar piruetas, caídas en picada, ascensos verticales, giros y sobrevuelos a ras del río que bordeaba la región donde tenía su finca. Para él, el vértigo de los aviones ultralivianos se parecía mucho a la vida: "Sólo quienes se atreven a correr riesgos, y a mantener el pulso firme, llegan alto. Los demás se tienen que conformar con mirar desde el piso", la chica era piloto y había sido su instructora de vuelo. Me contó un buen día que estaba enamorado de ella, tenía pensado conquistarla, me dijo que era bella, culta, inteligente y aristocrática, hasta había pensado tener cuatro hijos: dos niñas y dos niños, si eran gemelos, mejor y ya tenía escogidos los nombres. Para cuando nazcan, ya habré dejado el mundo de las inversiones, y sólo tendré tiempo para dedicarme a mi esposa y a mis hijos. Pero para eso faltaban cinco años. Mientras tanto, él seguiría al frente de su exitosa empresa. ¿Cómo dejar un negocio que le había dado tanto?
Qué iba él a sospechar que su tío acostumbrado a hacerse acompañar por mujeres hermosas" a quienes transformaba a su gusto con onerosas cirugías plásticas, muchas jovencitas que se dejaban apantallar porque que no tenían la tenacidad para acudir a una universidad, y que terminaban con su tío ante la falta de otra oportunidad, también se hacía acompañar de mujeres para las que no solo se trataba de dinero, también de poder, sicarias y mulas, que quizá no eran tan bellas como las “'mises”, se acostumbran a una vida de lujos y se la jugaban, asumían que iban a morir muy pronto, pero querían esa gloria momentánea, que decidían aceptar una vida de abusos a cambio lujos, la obvia relación que existe entre el tipo de mujeres de las que los narcos gustan: muchachas con evidente atractivo físico que sirvan únicamente como objetos sexuales. Cuando hablamos de la posibilidad de compra de caprichos caros, en esa lista – por supuesto- también se incluyen las mujeres como eso: objetos y trofeos que se pueden exhibir y presumir, esa chica definitivamente no encajaba en ese patrón, su tío se había encaprichado con ella y en cuestión de mujeres era porfiado.
Llegó a la finca de su sobrino y se sorprendió al ver a la joven allí, la joven le habló de los caballos Pura Sangre. “Muchos expertos en la adquisición de purasangres intentan predecir el potencial de un potro determinado observando su balance estructural de manera general, lo atlético y su disposición al caminar, la inteligencia que muestran y la correcta conformación de sus patas. Los compradores de caballos más caros con frecuencia contratan expertos veterinarios para que examinen y les informen de la condición del aparato respiratorio de un caballo, la salud de su estructura ósea y el tamaño de su corazón.”
Los purasangre han sido desde hace mucho la inversión de lujo de los multimillonarios, junto con el vino, el arte y el oro. Sin embargo, el negocio parece estar tomando un rumbo nuevo, ya que cada vez hay más personas "comunes" que reúnen su dinero para comprar un caballo. "Comprar un caballo de carreras es más accesible que nunca". "En los niveles más altos, encontrarás compradores internacionales que desembolsan millones para adquirir los mejores purasangre. Sin embargo, en los últimos años, en los niveles inferiores ha proliferado la gente que se une en un consorcio". “Una compra de cuento de hadas” Es un negocio arriesgado, sin embargo, "Nunca compres un caballo si piensas que ganarás dinero". "El éxito consta de un 10% de linaje, jinete y entrenador", dijo. "El 90% restante es buena suerte". Poseer un caballo de carreras ofrece prestigio, emociones y un entendimiento único del negocio. Sin embargo, si buscas rendimientos garantizados por tu inversión, te equivocas. "Invertir en comprar un caballo es una proposición arriesgada, nunca sabes qué tan bueno será", como dueño siempre esperas obtener un caballo que pueda competir al más alto nivel. Pero creo que eso es más un sueño que una realidad". Los purasangre cuestan entre 1,300 y 1700 dólares —"Serás muy afortunado de comprar un caballo en ese precio y que gane una carrera. Y eso es solo el costo del caballo. Para cuando hayas pagado el establo, el alimento, a los entrenadores y los jinetes, los rendimientos netos son solo de alrededor del 21%, lo que significa que por cada 100 dólares que gastes, recuperarás solo 21."Busca siempre un purasangre de buen linaje", "De esa forma, aunque el caballo no pueda correr, siempre puedes usarlo para crianza, venderlo o como semental. Es una especie de seguro”, ganes o pierdas, poseer un caballo de carreras puede no ser una inversión infalible. Sin embargo, ofrece una experiencia invaluable”.
Sin siquiera sospecharlo, ella se había convertido para él en una obsesión como su caballo Pura Sangre, pero esta niña no tenía precio, a oídos de una de sus sicarias llegó el asunto, era una mujer celosa, no tenía escrúpulos, ese día lo siguió hasta la finca de su sobrino, estaba dispuesta a jugarse el todo por el todo, a morir de ser necesario para defender a su hombre, hasta habló con el sobrino de su patrón y le dijo que la chica no era más que una trepadora, pero él la conocía y sabía bien quién era, haría hasta lo imposible por protegerla, temía a su tío, lo sabía capaz de matarlo si se enteraba que él se interponía entre él y su obsesión por ella.
El tío quería comprarle unos caballos de paso fino a su sobrino, pronto habría una Feria Equina, las tradicionales fiestas patronales de San Juan y San Pedro, propios y extraños disfrutan de un sin número de atracciones y actividades culturales y folclóricas. Pero sin duda una de las más admiradas y reconocidas tanto en la región y en el país, son las cabalgatas, que se constituyen en una de las expresiones más típicas de la cultura, no solo porque reúne aspectos festivos, sino también un largo pasado cuando el transporte en el país se realizaba a lomo de mula y a caballo. Para muchos cabalgar en un equino se constituye en una experiencia retrospectiva para hacer propia y presente la historia de quienes vivieron las épocas cuando las vías eran caminos de herradura, y el corcel era un instrumento esencial en las labores pastoriles; sin embargo para otros, sencillamente es la oportunidad para participar activamente de las festividades, él quería lucirse y además aprovechar para invitar a la joven a acompañarlo a la cabalgata, para él era un símbolo de status, la chica era fina, hasta le ofreció como regalo su caballo, ella estaba más que sorprendida, amaba los caballos pero sabía que no podía aceptar un regalo tan comprometedor, con la delicadeza que la caracterizaba, se excusó, le dijo que no podía asistir a la cabalgata, para esa fecha viajaría a la capital porque su padre tenía que practicarse unos exámenes médicos, tenía insuficiencia renal, estaba en lista para un trasplante, él generosamente se puso a su disposición para lo que se le ofreciera, al parecer ella tenía todo bajo control, su padre tenía cobertura en salud, estaba haciendo la gestión para obtener pensión por invalidez su y además su sobrino le pagaba bien.
Ella le dijo que los caballos de paso fino no eran fáciles de montar, por el contrario necesitan de un cuidado especial por parte del jinete, sobre todo en los momento iniciales de la crianza del animal, ya que no tendrá la misma habilidad para realizar otro tipo de marchas, por lo que podría lastimarse en el caso de galoparlo, o de trotarlo desmedidamente, teniendo en cuenta que muchas veces el animal por falta de costumbre realiza movimientos torpes, los cuales lo ponen en peligro. Los caballos de paso fino por lo general necesitan ser llevados con las riendas tensas, ya que de otra manera pierden con facilidad el paso, lo cual los llevaría a comenzar a aumentar la velocidad de su andar, pero no con la misma capacidad que un caballo que no tenga un paso definido, y es por esto que debemos siempre tener las riendas tensas. Las medidas de seguridad que se deberían tomar y se dejan pasar de largo y es que no es común que cuando se da un paseo por las montañas las personas usen botas, o casco, Por lo general a las cabalgatas los hombres van vestidos de jean, texanas, guayabera, sombrero y rabo de gallo, lo mismo que sus acompañantes, las dos mucho más importantes de lo que pensamos, el calzado nos da agarre a los estribos mientras que el casco puede llegar a amortiguar un golpe, los accidentes son por lo general más peligrosos en situaciones que impliquen por ejemplo que el animal nos caiga encima o que nos pise, también la superficie por donde estamos montando es determinante, ya que no es lo mismo caer en una pista de tierra o sobre el césped que caer sobre el cemento, por lo general este último suele ser una de las peores superficies para aterrizar por supuesto si lo adicionamos a las piedras o cualquier material muy duro, uno de los factores que más inciden en los accidentes que se presentan durante las cabalgatas es la falta de conocimiento que tiene el jinete a la hora de montar. “Es necesario que la persona reciba instrucción y practique por lo menos una semana antes de salir a cabalgar, ya que si se presenta algún inconveniente pueda actuar de la mejor manera. Aunque existen los denominados ‘palafreneros’ que sirven de guías a quienes no tienen mucha experiencia, lo mejor es sumar experiencia primero”, asimismo recomendó en lo posible no consumir licor durante la cabalgata, toda vez que la mezcla de bebidas embriagantes igualmente es un factor de riesgo para los caballistas que participan de la cabalgata y también para los ejemplares que resultan muchas veces maltratados por jinetes ebrios.
Una vez realizado el baño y la limpieza total del caballo se procede a calzar las herraduras, que se constituye en los ‘zapatos’ que permitirán resistir la extenuante y larga faena durante las cabalgatas. Luego se le ponen la jáquima o cabezal que sirve para controlar junto con el freno al caballo y luego se pasa a la ensillada. Antes de poner la montura o silla se pone una lona o cuera para proteger el cuero del caballo. Finalmente se sujeta fuertemente con la cincha para evitar que el jinete se caiga y el caballo quedará listo para salir a la cabalgata. Ese hombre en realidad era un ordinario, no tenía idea de montar un caballo de paso fino. Alguien se las arregló para para desajustar la cincha de los caballos en que irían montados el patrón y su acompañante el día de la cabalgata, como la joven no acepto la invitación, él fue acompañado de una reinita, cuando pasaba la cabalgata se escuchó un disparó al aire y los caballos se asustaron, la sicaria iba en una cuatrimoto que le había regalado el patrón, acompañada por un grupo, en las noticias dijeron. “Se ha abierto un nuevo capítulo en el terna, al irresuelto problema de los vehículos todo-terreno conocidos como cuatrimotos, es curioso pero el debate surge cada vez que pasamos por un fin de semana que coincide con algún tipo de festival cultural en las comunidades, el cual promueve una forma de entretenimiento cultural asociado más con los sectores populares del país, quienes se transportan a dicha actividad en sus cuatrimotos, es interesante pero llevamos años intentando reglamentar estos vehículos de transporte. No se ha podido. Siempre sucede algo que la ley no los cobija, o cuando los cobija, la policía hace lo menos posible por intervenir con ellos.
Que lamentable noticia para el mundo equino. Esta semana ha sido muy trágica para los que amamos los caballos se fue uno de los mejores montadores y un ejemplo para las futuras generaciones, un hombre generoso y altruista, que duro y mal momento, pero lo será más para los familiares y allegados, especialmente para su esposa e hijos, familiares y amigos, últimamente se dedicada al comercio y estaba generado un gran número de empleos. Mis más sinceras condolencias y un gran abrazo para todos los amaron a este grande.
PAZ EN LA TUMBA A QUIEN SUPO AMAR, ENTENDER Y MONTAR UN CABALLO, AMAR Y RESPETAR A SU FAMILIA Y OBSERVAR LOS VALORES Y LOS PRINCIPÌOS QUE FORJARON NUESTRA CULTURA.
Por Olga Lucia Bonil Cubides- obonil@yahoo.com
Que el oro ejerce fascinación en el mundo el hampa es evidente. Pero para este hombre fuerte del Cartel, el gusto rayaba en lo obsesivo. Cuenta un antiguo socio: “De oro eran las llaves de sus casa y fincas. Le gustaba tanto ese material que hizo instalar grifos, duchas, chapas y hasta cintillas de oro en los juegos de sala y comedor”. El otro capricho era un caballo de carreras valorado en un millón de dólares que cuidaban varios hombres armados, si el caballo sufría dolor de estómago o algo lo molestaba, los hombres pagaban con su vida y las mujeres eran para él como trofeos. Cuando de divertirse se trataba, no escatimaba recursos: gustaba de celebraciones ostentosas, contrataba artistas de renombre internacional, cantantes de ranchera, de música de carrilera, de música norteña y de despecho, que eran sus géneros favoritos, contrataba grupos vallenatos y orquestas, literalmente echaba la casa por la ventana. Ostentaba su poder hasta en sus armas; de diferentes calibres y hechas especialmente para él de oro puro con incrustaciones de piedras preciosas (esmeraldas, rubíes y diamantes). También gustaba de cubrirse de joyas y relojes de gran valor. Sombreros con placas de oro, celulares con diamantes y cadenas de varios quilates. Para su seguridad: equipos de visión nocturna, aviones ultraligeros, teléfonos satelitales, radios encriptados, lo último en tecnología de navegación (GPS); contaba con los mismos recursos tecnológicos que podría tener cualquier empresa y además, estaba muy bien organizado.
Solía consultar brujas, tenía sueños recurrentes con su caballo, una de ellas vaticinó: el caballo de los sueños simboliza, ante todo, la potencia elemental de los instintos. Cuando el caballo se ve dócil y obediente, los instintos están ordenados y dispuestos para conducir al soñante hacia sus objetivos y ambiciones. Cuando todo funciona correctamente entre corcel y soñador, hay armonía y entendimiento entre los instintos y el "Yo", y él creía que ese sueño le indicaba que alcanzaría la mujer de sus sueños. Además añadió, toda cabalgadura o montura representa las energía movidas por la voluntad, de manera que la calidad del corcel y la forma, segura o vacilante con que uno conduce indican los presagios a sacar del sueño. En consecuencia, la caída del caballo o cualquier accidente que sufra la montura, advierte de peligro o fracaso.
Tenía gran debilidad por las mujeres hermosas; reinas de belleza, actrices o modelos con voluptuosos atributos, mujeres a las que llenaba de lujos sin precedentes y que podía 'comprar' con su descomunal poderío económico, se encapricho con una niña bien de la capital, una estudiante universitaria, bella,, de piel trigueña y facciones perfectas, pero además con clase, inteligente y desinteresada. Hacía que sus secuaces la siguieran, así que pronto supo dónde vivía, los sitios que frecuentaba, quienes eran sus amistades y hasta su situación financiera.
Tenía un sobrino rarísimo: a él no le gustaba el ruido y no hacía rumbas para celebrar las ganancias que conseguía con cada envío. A su casa llegaban por suscripción revistas internacionales, no tenía guardaespaldas, detestaba las cadenas de oro y prefería los conciertos de Beethoven, Händel y Bach a los partidos de fútbol, hizo su primer envío gracias a que su tío lo apadrinó con cincuenta mil dólares. Ése fue el impulso que necesitó. Lo demás fue suerte y mesura, pese a conducir un automóvil de lujo y a tener quince caballos purasangre y veinte de paso fino, se consideraba un hombre sencillo, ajeno a las estridencias de los narcotraficantes. Los acusaba de glotones y de tener mal gusto. Lo decía en un tono tan callado, apenas audible, que casi parecía que él, ingeniero de una universidad estatal, no fuera lo que era, un pichón de mafioso.
Las dos horas diarias que pasaba en su gimnasio particular lo habían convertido en un tipo musculoso, de abdomen marcado y duro, como esos modelos que contratan para vender aparatos reductores de peso. No era muy alto. Durante la secundaria fue un muchacho desgarbado con acné, pero eso fue en otra época. No usaba ropa de marcas ni de diseños exclusivos, su ropa pasaría por bonita, pero jamás por costosa. A primera vista, no se sospecharía que las zapatillas que llevaba puestas costaban cerca de un millón de pesos, usaba lociones francesas, zapatos italianos y ropa traída desde Nueva York, lo compraba todo en un centro comercial de la capital, en el exclusivo sector al que suelen ir ministros, grandes ejecutivos, presentadores y actores de la televisión.
Por aquellas casualidades de la vida, la nena aquella que pretendía su tío llegó su casa recomendada por alguien a quien los dos frecuentaban, se conocían desde tiempo atrás, cuando él era sólo un estudiante universitario, la nena sí que sabía de caballos. Él era inmune a esa locura que produce el dinero en abundancia. Para quienes lo conocían, era un exitoso comerciante y el dueño de una empresa familiar que operaba en varias ciudades del país. Trabajaba de lunes a viernes, toda la mañana y toda la tarde. Nunca faltaba a la oficina. "La mejor manera de ser un hombre honorable es parecerlo solía decir, Lo demás es suerte". Tenía una finca, y caballos con nombres tan comunes como Negro, Blanco o Manchas. Ni ese lugar, por el que pagó doscientos cincuenta mil de los verdes, ni los animales tenían marcas de propiedad visibles. Nada de tablones en hierro forjado a la entrada de la finca, ni de sellos en las ancas de los potros. “ La ostentación mata", repetía una y otra vez, especialmente cuando conversaba con su tío. Todos: empleados y clientes, lo llaman por su nombre. Una de sus normas es que nadie debía decirle ni don ni doctor ni jefe. "Por fea que tenga la cara, nadie siente miedo de alguien que se llame Pedro o Juan, pero sí desconfía de alguien al que le dicen El Patrón o El Duro, no importa lo limpio que se vista, no quería inspirar miedo, ese sentimiento era inútil para él, prefería que lo respetaran.
Su oficina, estaba ubicada en un edificio del centro de la ciudad, En las paredes no había cuadros ni tampoco tenía un bar, de ésos repletos de botellas de licor que tanto gustan a los narcos, lo primero que hace un mafioso cuando llegas a su casa es ofrecerte un trago, así la cita sea para amenazarte. Las ventanas que daban a la calle permanecían abiertas, y su secretaria era una señora de cincuenta años, de anteojos de marco negro, con aire de profesora de escuela. La mujer daba la impresión de estar dispuesta a explicarle a cualquiera lo duro que resultaba el trabajo en la empresa, lo meritorio de cada centavo conseguido y la fraternidad que todos los empleados respiraban. En tiempos de auge mafioso: los narcos compraban fincas en las que mandaban hacer lagos artificiales para meter delfines y cocodrilos, compraban aviones, hoteles, zoológicos, centros comerciales, casinos, templos religiosos, mansiones, equipos de fútbol, automóviles, emisoras radiales, helicópteros, cadenas de almacenes, edificios, barcos de carga y yates.
Los gustos del ingeniero eran refinados y de altura al lado de los de su tío, era aficionado a los ultralivianos. A veces volaba solo y hasta se atrevía a realizar piruetas, caídas en picada, ascensos verticales, giros y sobrevuelos a ras del río que bordeaba la región donde tenía su finca. Para él, el vértigo de los aviones ultralivianos se parecía mucho a la vida: "Sólo quienes se atreven a correr riesgos, y a mantener el pulso firme, llegan alto. Los demás se tienen que conformar con mirar desde el piso", la chica era piloto y había sido su instructora de vuelo. Me contó un buen día que estaba enamorado de ella, tenía pensado conquistarla, me dijo que era bella, culta, inteligente y aristocrática, hasta había pensado tener cuatro hijos: dos niñas y dos niños, si eran gemelos, mejor y ya tenía escogidos los nombres. Para cuando nazcan, ya habré dejado el mundo de las inversiones, y sólo tendré tiempo para dedicarme a mi esposa y a mis hijos. Pero para eso faltaban cinco años. Mientras tanto, él seguiría al frente de su exitosa empresa. ¿Cómo dejar un negocio que le había dado tanto?
Qué iba él a sospechar que su tío acostumbrado a hacerse acompañar por mujeres hermosas" a quienes transformaba a su gusto con onerosas cirugías plásticas, muchas jovencitas que se dejaban apantallar porque que no tenían la tenacidad para acudir a una universidad, y que terminaban con su tío ante la falta de otra oportunidad, también se hacía acompañar de mujeres para las que no solo se trataba de dinero, también de poder, sicarias y mulas, que quizá no eran tan bellas como las “'mises”, se acostumbran a una vida de lujos y se la jugaban, asumían que iban a morir muy pronto, pero querían esa gloria momentánea, que decidían aceptar una vida de abusos a cambio lujos, la obvia relación que existe entre el tipo de mujeres de las que los narcos gustan: muchachas con evidente atractivo físico que sirvan únicamente como objetos sexuales. Cuando hablamos de la posibilidad de compra de caprichos caros, en esa lista – por supuesto- también se incluyen las mujeres como eso: objetos y trofeos que se pueden exhibir y presumir, esa chica definitivamente no encajaba en ese patrón, su tío se había encaprichado con ella y en cuestión de mujeres era porfiado.
Llegó a la finca de su sobrino y se sorprendió al ver a la joven allí, la joven le habló de los caballos Pura Sangre. “Muchos expertos en la adquisición de purasangres intentan predecir el potencial de un potro determinado observando su balance estructural de manera general, lo atlético y su disposición al caminar, la inteligencia que muestran y la correcta conformación de sus patas. Los compradores de caballos más caros con frecuencia contratan expertos veterinarios para que examinen y les informen de la condición del aparato respiratorio de un caballo, la salud de su estructura ósea y el tamaño de su corazón.”
Los purasangre han sido desde hace mucho la inversión de lujo de los multimillonarios, junto con el vino, el arte y el oro. Sin embargo, el negocio parece estar tomando un rumbo nuevo, ya que cada vez hay más personas "comunes" que reúnen su dinero para comprar un caballo. "Comprar un caballo de carreras es más accesible que nunca". "En los niveles más altos, encontrarás compradores internacionales que desembolsan millones para adquirir los mejores purasangre. Sin embargo, en los últimos años, en los niveles inferiores ha proliferado la gente que se une en un consorcio". “Una compra de cuento de hadas” Es un negocio arriesgado, sin embargo, "Nunca compres un caballo si piensas que ganarás dinero". "El éxito consta de un 10% de linaje, jinete y entrenador", dijo. "El 90% restante es buena suerte". Poseer un caballo de carreras ofrece prestigio, emociones y un entendimiento único del negocio. Sin embargo, si buscas rendimientos garantizados por tu inversión, te equivocas. "Invertir en comprar un caballo es una proposición arriesgada, nunca sabes qué tan bueno será", como dueño siempre esperas obtener un caballo que pueda competir al más alto nivel. Pero creo que eso es más un sueño que una realidad". Los purasangre cuestan entre 1,300 y 1700 dólares —"Serás muy afortunado de comprar un caballo en ese precio y que gane una carrera. Y eso es solo el costo del caballo. Para cuando hayas pagado el establo, el alimento, a los entrenadores y los jinetes, los rendimientos netos son solo de alrededor del 21%, lo que significa que por cada 100 dólares que gastes, recuperarás solo 21."Busca siempre un purasangre de buen linaje", "De esa forma, aunque el caballo no pueda correr, siempre puedes usarlo para crianza, venderlo o como semental. Es una especie de seguro”, ganes o pierdas, poseer un caballo de carreras puede no ser una inversión infalible. Sin embargo, ofrece una experiencia invaluable”.
Sin siquiera sospecharlo, ella se había convertido para él en una obsesión como su caballo Pura Sangre, pero esta niña no tenía precio, a oídos de una de sus sicarias llegó el asunto, era una mujer celosa, no tenía escrúpulos, ese día lo siguió hasta la finca de su sobrino, estaba dispuesta a jugarse el todo por el todo, a morir de ser necesario para defender a su hombre, hasta habló con el sobrino de su patrón y le dijo que la chica no era más que una trepadora, pero él la conocía y sabía bien quién era, haría hasta lo imposible por protegerla, temía a su tío, lo sabía capaz de matarlo si se enteraba que él se interponía entre él y su obsesión por ella.
El tío quería comprarle unos caballos de paso fino a su sobrino, pronto habría una Feria Equina, las tradicionales fiestas patronales de San Juan y San Pedro, propios y extraños disfrutan de un sin número de atracciones y actividades culturales y folclóricas. Pero sin duda una de las más admiradas y reconocidas tanto en la región y en el país, son las cabalgatas, que se constituyen en una de las expresiones más típicas de la cultura, no solo porque reúne aspectos festivos, sino también un largo pasado cuando el transporte en el país se realizaba a lomo de mula y a caballo. Para muchos cabalgar en un equino se constituye en una experiencia retrospectiva para hacer propia y presente la historia de quienes vivieron las épocas cuando las vías eran caminos de herradura, y el corcel era un instrumento esencial en las labores pastoriles; sin embargo para otros, sencillamente es la oportunidad para participar activamente de las festividades, él quería lucirse y además aprovechar para invitar a la joven a acompañarlo a la cabalgata, para él era un símbolo de status, la chica era fina, hasta le ofreció como regalo su caballo, ella estaba más que sorprendida, amaba los caballos pero sabía que no podía aceptar un regalo tan comprometedor, con la delicadeza que la caracterizaba, se excusó, le dijo que no podía asistir a la cabalgata, para esa fecha viajaría a la capital porque su padre tenía que practicarse unos exámenes médicos, tenía insuficiencia renal, estaba en lista para un trasplante, él generosamente se puso a su disposición para lo que se le ofreciera, al parecer ella tenía todo bajo control, su padre tenía cobertura en salud, estaba haciendo la gestión para obtener pensión por invalidez su y además su sobrino le pagaba bien.
Ella le dijo que los caballos de paso fino no eran fáciles de montar, por el contrario necesitan de un cuidado especial por parte del jinete, sobre todo en los momento iniciales de la crianza del animal, ya que no tendrá la misma habilidad para realizar otro tipo de marchas, por lo que podría lastimarse en el caso de galoparlo, o de trotarlo desmedidamente, teniendo en cuenta que muchas veces el animal por falta de costumbre realiza movimientos torpes, los cuales lo ponen en peligro. Los caballos de paso fino por lo general necesitan ser llevados con las riendas tensas, ya que de otra manera pierden con facilidad el paso, lo cual los llevaría a comenzar a aumentar la velocidad de su andar, pero no con la misma capacidad que un caballo que no tenga un paso definido, y es por esto que debemos siempre tener las riendas tensas. Las medidas de seguridad que se deberían tomar y se dejan pasar de largo y es que no es común que cuando se da un paseo por las montañas las personas usen botas, o casco, Por lo general a las cabalgatas los hombres van vestidos de jean, texanas, guayabera, sombrero y rabo de gallo, lo mismo que sus acompañantes, las dos mucho más importantes de lo que pensamos, el calzado nos da agarre a los estribos mientras que el casco puede llegar a amortiguar un golpe, los accidentes son por lo general más peligrosos en situaciones que impliquen por ejemplo que el animal nos caiga encima o que nos pise, también la superficie por donde estamos montando es determinante, ya que no es lo mismo caer en una pista de tierra o sobre el césped que caer sobre el cemento, por lo general este último suele ser una de las peores superficies para aterrizar por supuesto si lo adicionamos a las piedras o cualquier material muy duro, uno de los factores que más inciden en los accidentes que se presentan durante las cabalgatas es la falta de conocimiento que tiene el jinete a la hora de montar. “Es necesario que la persona reciba instrucción y practique por lo menos una semana antes de salir a cabalgar, ya que si se presenta algún inconveniente pueda actuar de la mejor manera. Aunque existen los denominados ‘palafreneros’ que sirven de guías a quienes no tienen mucha experiencia, lo mejor es sumar experiencia primero”, asimismo recomendó en lo posible no consumir licor durante la cabalgata, toda vez que la mezcla de bebidas embriagantes igualmente es un factor de riesgo para los caballistas que participan de la cabalgata y también para los ejemplares que resultan muchas veces maltratados por jinetes ebrios.
Una vez realizado el baño y la limpieza total del caballo se procede a calzar las herraduras, que se constituye en los ‘zapatos’ que permitirán resistir la extenuante y larga faena durante las cabalgatas. Luego se le ponen la jáquima o cabezal que sirve para controlar junto con el freno al caballo y luego se pasa a la ensillada. Antes de poner la montura o silla se pone una lona o cuera para proteger el cuero del caballo. Finalmente se sujeta fuertemente con la cincha para evitar que el jinete se caiga y el caballo quedará listo para salir a la cabalgata. Ese hombre en realidad era un ordinario, no tenía idea de montar un caballo de paso fino. Alguien se las arregló para para desajustar la cincha de los caballos en que irían montados el patrón y su acompañante el día de la cabalgata, como la joven no acepto la invitación, él fue acompañado de una reinita, cuando pasaba la cabalgata se escuchó un disparó al aire y los caballos se asustaron, la sicaria iba en una cuatrimoto que le había regalado el patrón, acompañada por un grupo, en las noticias dijeron. “Se ha abierto un nuevo capítulo en el terna, al irresuelto problema de los vehículos todo-terreno conocidos como cuatrimotos, es curioso pero el debate surge cada vez que pasamos por un fin de semana que coincide con algún tipo de festival cultural en las comunidades, el cual promueve una forma de entretenimiento cultural asociado más con los sectores populares del país, quienes se transportan a dicha actividad en sus cuatrimotos, es interesante pero llevamos años intentando reglamentar estos vehículos de transporte. No se ha podido. Siempre sucede algo que la ley no los cobija, o cuando los cobija, la policía hace lo menos posible por intervenir con ellos.
Que lamentable noticia para el mundo equino. Esta semana ha sido muy trágica para los que amamos los caballos se fue uno de los mejores montadores y un ejemplo para las futuras generaciones, un hombre generoso y altruista, que duro y mal momento, pero lo será más para los familiares y allegados, especialmente para su esposa e hijos, familiares y amigos, últimamente se dedicada al comercio y estaba generado un gran número de empleos. Mis más sinceras condolencias y un gran abrazo para todos los amaron a este grande.
PAZ EN LA TUMBA A QUIEN SUPO AMAR, ENTENDER Y MONTAR UN CABALLO, AMAR Y RESPETAR A SU FAMILIA Y OBSERVAR LOS VALORES Y LOS PRINCIPÌOS QUE FORJARON NUESTRA CULTURA.
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