Quizás es el cielo.
Hace tiempo que lo nuestro se había terminado, de todos modos no podía sacarte de mi cabeza. Te veía en el cielo, con cada lento movimiento que parecía tener esa gran capa celeste que nos envolvía, era algo inefable. No sólo te veía en el cielo, te sentía en él, te olía en él, te escuchaba en él. Y no es que estuvieras muerta, pero ya no volveríamos a vernos, eso era lo que más me horrorizaba y dolía, de todos modos, con toda mi depresión, intenté superarte. Conocí gente; nuevos amigos, nuevas experiencias, chicas que conocía y me era inevitable no compararlas contigo. Ponía demasiado ahínco en que se parecieran a tí pero nadie lo lograba.
Se dice que la musa es la fuente de inspiración de un artista para crear una obra de arte, y creo que hubo dos personas que fueron la musa de haberte superado. Nunca voy a olvidar el día en el que me paré, suspiré, vi tu imagen y pensé: “Se terminó”. Para mí eras un ser de luz, pero la luz se apaga en algún momento. Me sentí algo mal ya que tanto tiempo juntos se vio dilapidado en escasos meses, pensé que quizás te merecías más tiempo de superación, pero al parecer no. Pensé también que la llama del amor, por más tiempo que se haya mantenido prendida, se apaga, y que por más veces que prendiera el fuego, ya no volvería a ser la misma llama.
Todo se terminó definitivamente cuando miré el cielo, el cielo que tantos recuerdos y sensaciones me traía de ti, y pensé: “Quizás es el cielo, que pasó muy rápido”.
Se dice que la musa es la fuente de inspiración de un artista para crear una obra de arte, y creo que hubo dos personas que fueron la musa de haberte superado. Nunca voy a olvidar el día en el que me paré, suspiré, vi tu imagen y pensé: “Se terminó”. Para mí eras un ser de luz, pero la luz se apaga en algún momento. Me sentí algo mal ya que tanto tiempo juntos se vio dilapidado en escasos meses, pensé que quizás te merecías más tiempo de superación, pero al parecer no. Pensé también que la llama del amor, por más tiempo que se haya mantenido prendida, se apaga, y que por más veces que prendiera el fuego, ya no volvería a ser la misma llama.
Todo se terminó definitivamente cuando miré el cielo, el cielo que tantos recuerdos y sensaciones me traía de ti, y pensé: “Quizás es el cielo, que pasó muy rápido”.
270


Cargando comentarios...