Prólogo Aún
Una tarde me preguntó qué quería hacer con mi vida.
Le dije que escribir.
Se rio.
—Entonces escribe sobre mí.
—¿Y qué voy a contar?
Dejó el pincel sobre la mesa y me miró como si la respuesta fuera demasiado evidente.
—Invéntame un final bonito.
Yo también me reí.
Éramos demasiado jóvenes para saber que algunas frases solo se vuelven importantes muchos años después.
Aquel verano todavía no había terminado.
Y nosotros tampoco.
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