Ya que la vida es dura
y el amor no existe
ya que la muerte anda por ahí
acumulando miedos bajo tu almohada
o desparramando frío y soledad en mi pocilga
decidámonos por último a la guerra;
lo único que importa es esta realidad
pero la realidad exije poesía
y ella, como sabes, la belleza;
lancémonos entonces de un salto a lo prohibido:
si no podemos ser ternura ni Romeo ni Julieta
o inocentes y perfectos
seamos maldición y atrocidad y el adulterio
oh, Liz, también hay hermosura en lo siniestro
¡quemémonos!
¡ardamos para siempre en el infierno!
como Paolo y Francesca, mi niña, como Paolo y Francesca.
(cuaderno secreto; 25 - 8 - 2007)
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