El perro de mi casera
apodado por mí cariñosamente
Satanás
es el único interlocutor válido
al momento de hablar de poesía
(esto ocurre cada jornada antes del amanecer)
Mis compañeros por ejemplo
en la bodega se ríen de mí
si yo digo Bresky
si yo digo Cameron
si yo digo Navarro
impenitentemente se burlan
si yo digo Shakespeare
si yo digo Dante
si yo digo Goethe
Yo sería capaz de morir por Satanás
el viejo perro de mi casera
único interlocutor válido
al momento de hablar de poesía
y se los juro
se los juro
por ningún otro hijo de puta. 
 
 
6910

Cargando comentarios...