No lo dejes ir
No lo dejes ir, ese instante de luz que atrapa lo más hondo de ti, que te ayuda a sentir y te inspira a sucumbir de ti... De ti víctima de la existencia misma, que vive en constante lucha por destruir todo lo que se ha vuelto natural perseguir, porque te golpea el derecho de pertenecerte y serte fiel, aun cuando lo propio es ajeno de ti.
La confusión nos arropa hasta dejar de existir, porque sentimos la necesidad de seguir ahí, sin que nadie nos juzgue por querer salir del redil. Y usamos la misma manera de vestir, porque resulta más fácil conseguir el sí. Y tropezamos en silencio para no hacer ruido porque nos inunda el miedo de combatir...
Es allí, en ese momento que salimos de adentro cuando el corazón entiende el sentido de latir... Porque no se trata de ti, y tampoco de mi.. Pero si de nosotros conjugar el verbo vivir.
Pero que irónica manera de renacer después de alimentar la anuencia de solo existir, pareciera necesario ser testigos del desamparo que a nuestro planeta le ha tocado sufrir; pues no somos capaces de prevenir las desdicha que ha de venir.. No! Y nunca lo seremos, por causa de ese pensamiento que nos impide quebrantar la gana voraz de sobresalir con el único objetivo de engordar nuestro egocéntrico perdís.
Yo quiero que mires dentro de mi, es más te invito a pasar para que te reflejes y sientas exactamente lo que hay en ti, apuesto a que chocarás con la duda constante de que no soy diferente de ti... Es un vacío que llenamos sin fin, desde que damos los primeros pasos incluso en la ignorancia que caracteriza a todo aprendiz; porque no todo depende de lo que escoges o decides repetir, también se suman aquellos que están programados para darte la mano y enseñarte a vivir.
Sin distinguir quien me ayudó a debatir entre el verde o el gris, ya sólo reconocía un ambiente con olor a jazmín... Pero que hay de ti, que solo miras a través del lente del negro así, tendré yo el derecho de juzgarte con ojos según mi familiar matiz?
Yo te diré que entre el cielo nublado por pálidas nubes y un paisaje extasiado de amarillos y azules existe el balance perfecto que nadie puede discutir.
Porque el diseñador sabe cuando es necesario que llueva o que salga el sol brillante que la tierra exige ver salir.
Al final todo tiene sentido cuando la perspectiva abandona el deseo de competir. Porque ya no importan los colores, ni la forma, es más siquiera el perfil, mas bien lo que pesa es la siembra de valores dentro de ti. Sí, es cierto que vendrán alucinaciones como agua en el desierto, para confundir los pasos correctos a seguir; escuchando la voz de la conciencia confía en la luz que hay dentro de ti!.. Pero qué sale a presión cuando la llama arde sin fin? Es el negro así, la vista de hojas verdes con olor a jazmín, o son las nubes grises y el cielo con el sol a punto de salir?...
La confusión nos arropa hasta dejar de existir, porque sentimos la necesidad de seguir ahí, sin que nadie nos juzgue por querer salir del redil. Y usamos la misma manera de vestir, porque resulta más fácil conseguir el sí. Y tropezamos en silencio para no hacer ruido porque nos inunda el miedo de combatir...
Es allí, en ese momento que salimos de adentro cuando el corazón entiende el sentido de latir... Porque no se trata de ti, y tampoco de mi.. Pero si de nosotros conjugar el verbo vivir.
Pero que irónica manera de renacer después de alimentar la anuencia de solo existir, pareciera necesario ser testigos del desamparo que a nuestro planeta le ha tocado sufrir; pues no somos capaces de prevenir las desdicha que ha de venir.. No! Y nunca lo seremos, por causa de ese pensamiento que nos impide quebrantar la gana voraz de sobresalir con el único objetivo de engordar nuestro egocéntrico perdís.
Yo quiero que mires dentro de mi, es más te invito a pasar para que te reflejes y sientas exactamente lo que hay en ti, apuesto a que chocarás con la duda constante de que no soy diferente de ti... Es un vacío que llenamos sin fin, desde que damos los primeros pasos incluso en la ignorancia que caracteriza a todo aprendiz; porque no todo depende de lo que escoges o decides repetir, también se suman aquellos que están programados para darte la mano y enseñarte a vivir.
Sin distinguir quien me ayudó a debatir entre el verde o el gris, ya sólo reconocía un ambiente con olor a jazmín... Pero que hay de ti, que solo miras a través del lente del negro así, tendré yo el derecho de juzgarte con ojos según mi familiar matiz?
Yo te diré que entre el cielo nublado por pálidas nubes y un paisaje extasiado de amarillos y azules existe el balance perfecto que nadie puede discutir.
Porque el diseñador sabe cuando es necesario que llueva o que salga el sol brillante que la tierra exige ver salir.
Al final todo tiene sentido cuando la perspectiva abandona el deseo de competir. Porque ya no importan los colores, ni la forma, es más siquiera el perfil, mas bien lo que pesa es la siembra de valores dentro de ti. Sí, es cierto que vendrán alucinaciones como agua en el desierto, para confundir los pasos correctos a seguir; escuchando la voz de la conciencia confía en la luz que hay dentro de ti!.. Pero qué sale a presión cuando la llama arde sin fin? Es el negro así, la vista de hojas verdes con olor a jazmín, o son las nubes grises y el cielo con el sol a punto de salir?...
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