Memorias de un Diario roto
Y de pronto esos ojos se vieron inundados por el enojo y la decepción. Su semblante ya no tenía
los rasgos de serenidad que en algún tiempo ocuparon su rostro. Mientras tanto ella solo podía
mirar hacia el cielo y esperar que las nubes se disiparan.
Caminaba a su lado pero ya no lo podía sentir como antes, más bien parecía que iba caminando
sola como siempre lo había hecho.
Nadie más podía ver lo que estaba sucediendo, porque ya nadie mira a quien tiene enfrente; se
han perdido los valores que solía tener la sociedad. Sonrisas falsas, miradas perdidas, el burdo
sonido de los autos que van y que vienen. Todo encuadra perfectamente aquella escena de
soledad y decepción.
Después del silencio, él dijo: - Solo supones lo que debería ser pero no lo que será. Lo único que
haces es suponer mi futuro y el tuyo. Y no hay nada que se pueda suponer y sea nuestra
realidad.
Sorpresivamente un olor conocido atacó la nariz de ella. Después de que él termino de hablar y
de la introducción del conocido olor a la escena, su mente tomó vida y recordó aquellos
momentos en los que no había nadie más en el mundo solo ellos dos.
-No había nada mas- pensó ella
-Ya no hay nada mas – dijo él.
Con ese olor ella recordaba que lo único que podía percibir del mundo entre sus brazos era eso.
-Entonces todos los lugares, los momentos que pasamos, los recuerdos que tenemos… ¿Ya no
pueden volver? ¿Eso es lo que quieres decir?- Preguntó ella mirándole temerosa de la
respuesta.
-Si.- contestó él…
los rasgos de serenidad que en algún tiempo ocuparon su rostro. Mientras tanto ella solo podía
mirar hacia el cielo y esperar que las nubes se disiparan.
Caminaba a su lado pero ya no lo podía sentir como antes, más bien parecía que iba caminando
sola como siempre lo había hecho.
Nadie más podía ver lo que estaba sucediendo, porque ya nadie mira a quien tiene enfrente; se
han perdido los valores que solía tener la sociedad. Sonrisas falsas, miradas perdidas, el burdo
sonido de los autos que van y que vienen. Todo encuadra perfectamente aquella escena de
soledad y decepción.
Después del silencio, él dijo: - Solo supones lo que debería ser pero no lo que será. Lo único que
haces es suponer mi futuro y el tuyo. Y no hay nada que se pueda suponer y sea nuestra
realidad.
Sorpresivamente un olor conocido atacó la nariz de ella. Después de que él termino de hablar y
de la introducción del conocido olor a la escena, su mente tomó vida y recordó aquellos
momentos en los que no había nadie más en el mundo solo ellos dos.
-No había nada mas- pensó ella
-Ya no hay nada mas – dijo él.
Con ese olor ella recordaba que lo único que podía percibir del mundo entre sus brazos era eso.
-Entonces todos los lugares, los momentos que pasamos, los recuerdos que tenemos… ¿Ya no
pueden volver? ¿Eso es lo que quieres decir?- Preguntó ella mirándole temerosa de la
respuesta.
-Si.- contestó él…
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