Ley de medios: entre La verdad las mordazas y los monopolios.
El proyecto de ley que se votó la semana pasada en diputados no es, como la mayoría de los medios indican, una ley K, ya que está basada en os 21 puntos básicos por el derecho a la comunicación postulados por la Coalición por una radiodifusión democrática, a la que adhieren innumerables organizaciones de la sociedad civil y profesionales independientes cuyas Las firmas pueden consultarse en la página oficial.
Estos 21 puntos fueron discutidos en foros a lo largo y ancho del país de los cuales participaron más de 15mil personas y fueron aprobados por unanimidad, proceso que se ha desarrollado a lo largo de los últimos 10 años. De aquí podemos encontrar personas como Víctor Hugo morales o Eduardo Aliberti (por citar a dos conocidos), quienes apoyan el proyecto de ley y tienen muy poco de kirchneristas.
La ley esta muy lejos de ser una “ley mordaza” o de limitar la libertad de expresión, que si nos tomamos unos minutos para pensar, nos encontramos con que ya esta bastante limitada. La “libertad de expresión” solo puede ser ejercida, en las condiciones actuales, por quienes tengan medios y posibilidades económicas para hacerlo, si a Jorge Pérez se le ocurre expresarse al resto de la población (haciendo valer sus derechos), únicamente puede hacerlo en la medida que acceda a un medio de comunicación masiva, cosa que no es para nada fácil.
Aquí hay una fuerte puja de intereses entre los grupos económicos multimediales y el gobierno nacional, que apoyando esta ley en su cruzada contra el grupo Clarín, podría terminar con los monopolios informativos haciendo perder a estas empresas millones de dólares, y justamente esos millones son los que defienden a capa y espada sus periodistas “independientes”
Dejando de lado la pelea Kirchner-Clarín, apoyar la nueva ley de medios es fundamental, no solo para terminar con la anterior, sancionada en plena dictadura militar y reformada en forma catastrófica por el gobierno de Carlos Menem, permitiendo a un mismo grupo tener canales de aire, de cable, radios, diarios y editoriales, lo que favorece claramente la formación de monopolios.
Por ejemplo, el grupo Clarín posee, entre otros : Diario Clarín, diario La Razon, Diario Ole, Diario La voz del interior (Córdoba), Diario Los Andes (Mendoza), Editorial Tinta Fresca (manuales escolares) Canal 13, Canal TN, Operadoras de cable Cablevisión y Multicanal (Aprox 60% del mercado) TyC Sports, Radio Mitre, Fm 100, Mas Oportunidades.com, Ciudad Digital Internet. Parte de: Papel Prensa, Ideas del Sur, Agencia de noticias DyN. El grupo que le sigue es Grupo Uno de Daniel Vila (socio de Francisco De Narvaez), que posee aproximadamente la mitad de medios que el grupo clarín, que de ninguna manera es poca cosa.
En este panorama es importantísimo el tratamiento de esta nueva ley, que partiría en 3 la forma de comunicar en la argentina, 33% de los medios serian del estado, 33% privados y 33% de organizaciones de la sociedad civil (escuelas, organizaciones barriales / sociales, pueblos originarios, iglesias) por lo que las diferencias en cuanto al grado de calidad democrática de ambos modelos saltan a la vista.
En los últimos días circulo un spot televisivo, en el se asegura que el gobierno intenta “alejarnos de la verdad” y que saber la verdad es nuestro derecho, esto se suma a que curiosamente en la emisión de hoy del programa “Casi Angeles” que se emite por canal 13 (del grupo clarín) hay una representación de cómo e gobierno intenta quitarle la licencia de radiodifusión a una emisora dirigida por jóvenes, en la publicidad puede verse uno de ellos manifestando enérgicamente “ el gobierno puede censurarnos pero hay algo que no puede ocultar: la verdad. Ahora bien, que es esto de la verdad?
La verdad no existe como concepto concreto y general aplicable a una sociedad, mas allá de que en la antigüedad se consideraba socialmente que estaba revelada por dios, estos parámetros no se aplican a la actualidad, por lo tanto lo que el grupo clarín llama la verdad a través de sus periodistas y empleados no es otra cosa que su propia interpretación del mundo. La cual recibimos a diario luego de que pasa por innumerables filtros y no es otra cosa que la visión de Ernestina de Noble, la de Vila, la de Hadad.
Entonces la verdad es el poder, cuando una institución ocupa un espacio de poder, pasa a tenerla, porque esta no es otra cosa que la capacidad de imponerla, no existe ya un ente divino que la revele, este es reemplazado en la posmodernidad, por el ente comunicacional que es capaz de colonizar las subjetividades, las conciencias.
En estos días puede cambiarse la historia de la radiodifusión argentina, puede dar un paso inmenso, quizás esta ley no represente la perfección total (si es que esta existe) pero es un avance monumental con respecto a la vergonzosa ley actual que solo permite negociados inescrupulosos a costa de la desinformación del pueblo y el derecho a la LIBERTAD DE EMPRESA
Estos 21 puntos fueron discutidos en foros a lo largo y ancho del país de los cuales participaron más de 15mil personas y fueron aprobados por unanimidad, proceso que se ha desarrollado a lo largo de los últimos 10 años. De aquí podemos encontrar personas como Víctor Hugo morales o Eduardo Aliberti (por citar a dos conocidos), quienes apoyan el proyecto de ley y tienen muy poco de kirchneristas.
La ley esta muy lejos de ser una “ley mordaza” o de limitar la libertad de expresión, que si nos tomamos unos minutos para pensar, nos encontramos con que ya esta bastante limitada. La “libertad de expresión” solo puede ser ejercida, en las condiciones actuales, por quienes tengan medios y posibilidades económicas para hacerlo, si a Jorge Pérez se le ocurre expresarse al resto de la población (haciendo valer sus derechos), únicamente puede hacerlo en la medida que acceda a un medio de comunicación masiva, cosa que no es para nada fácil.
Aquí hay una fuerte puja de intereses entre los grupos económicos multimediales y el gobierno nacional, que apoyando esta ley en su cruzada contra el grupo Clarín, podría terminar con los monopolios informativos haciendo perder a estas empresas millones de dólares, y justamente esos millones son los que defienden a capa y espada sus periodistas “independientes”
Dejando de lado la pelea Kirchner-Clarín, apoyar la nueva ley de medios es fundamental, no solo para terminar con la anterior, sancionada en plena dictadura militar y reformada en forma catastrófica por el gobierno de Carlos Menem, permitiendo a un mismo grupo tener canales de aire, de cable, radios, diarios y editoriales, lo que favorece claramente la formación de monopolios.
Por ejemplo, el grupo Clarín posee, entre otros : Diario Clarín, diario La Razon, Diario Ole, Diario La voz del interior (Córdoba), Diario Los Andes (Mendoza), Editorial Tinta Fresca (manuales escolares) Canal 13, Canal TN, Operadoras de cable Cablevisión y Multicanal (Aprox 60% del mercado) TyC Sports, Radio Mitre, Fm 100, Mas Oportunidades.com, Ciudad Digital Internet. Parte de: Papel Prensa, Ideas del Sur, Agencia de noticias DyN. El grupo que le sigue es Grupo Uno de Daniel Vila (socio de Francisco De Narvaez), que posee aproximadamente la mitad de medios que el grupo clarín, que de ninguna manera es poca cosa.
En este panorama es importantísimo el tratamiento de esta nueva ley, que partiría en 3 la forma de comunicar en la argentina, 33% de los medios serian del estado, 33% privados y 33% de organizaciones de la sociedad civil (escuelas, organizaciones barriales / sociales, pueblos originarios, iglesias) por lo que las diferencias en cuanto al grado de calidad democrática de ambos modelos saltan a la vista.
En los últimos días circulo un spot televisivo, en el se asegura que el gobierno intenta “alejarnos de la verdad” y que saber la verdad es nuestro derecho, esto se suma a que curiosamente en la emisión de hoy del programa “Casi Angeles” que se emite por canal 13 (del grupo clarín) hay una representación de cómo e gobierno intenta quitarle la licencia de radiodifusión a una emisora dirigida por jóvenes, en la publicidad puede verse uno de ellos manifestando enérgicamente “ el gobierno puede censurarnos pero hay algo que no puede ocultar: la verdad. Ahora bien, que es esto de la verdad?
La verdad no existe como concepto concreto y general aplicable a una sociedad, mas allá de que en la antigüedad se consideraba socialmente que estaba revelada por dios, estos parámetros no se aplican a la actualidad, por lo tanto lo que el grupo clarín llama la verdad a través de sus periodistas y empleados no es otra cosa que su propia interpretación del mundo. La cual recibimos a diario luego de que pasa por innumerables filtros y no es otra cosa que la visión de Ernestina de Noble, la de Vila, la de Hadad.
Entonces la verdad es el poder, cuando una institución ocupa un espacio de poder, pasa a tenerla, porque esta no es otra cosa que la capacidad de imponerla, no existe ya un ente divino que la revele, este es reemplazado en la posmodernidad, por el ente comunicacional que es capaz de colonizar las subjetividades, las conciencias.
En estos días puede cambiarse la historia de la radiodifusión argentina, puede dar un paso inmenso, quizás esta ley no represente la perfección total (si es que esta existe) pero es un avance monumental con respecto a la vergonzosa ley actual que solo permite negociados inescrupulosos a costa de la desinformación del pueblo y el derecho a la LIBERTAD DE EMPRESA
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