Egipto va en una carrera sin obstáculos a una dictadura islamista estilo talibán como la de Afganistán o de Irán  EL OPERADOR. Todavía sigo preguntándome ¿Por qué? Porque no puedo dejar de interesarme por esto, si al final, no me gusta la política. Pero eso es algo, que nunca pude terminar de entender, porque mi adolorida cabeza siempre anda  pegada de las cosas que no me gustan y siempre sin hallare sentido alas que si. Si me preguntan por algún libro de literatura clásica ya lo e leído, y lo peor de todo es que lo e entendido, ¡y muy bien! esta es la hora que no se por qué mierda, si no me gusta leer. Esta es la hora que no se por qué mierda veo las noticias, si sé que mienten. Esta es la hora que no se porque mierda busco lo que ya encontré. Pero al final, esto siempre lleva a lo mismo, la respuesta siempre esta,  pero no sé que hacer con ella. Esto me recuerda a una novia que tuve hace ya algún tiempo; Alicia, aquella chica, en la que nunca deje de pensar y que nunca me gusto realmente. Siempre sabía que decirle o que no para que me diera un simple si, Siempre supe como sacar sus besos y sus noches de pasión. Era un a mujer mui predecible, como todas o por lo menos como la mayoría. El sexo era bueno, nada fuera de lo común, Ella fingía, yo lo sabia, pero siempre supe que por alguna extraña razón, a ellas fingir, les afecta menos que a nosotros los hombres.  Igual al final  yo obtenía placer, ella fingiera o no. en fin no fue nada extenso, fue solo cosa de un tiempo. Pero aquella chica paliducha y estirada, con la que tantos ratos sin importancia pase, ha sido el amor de mi vida. Y no lo digo porque la amara realmente, Sino por que ha sido lo más parecido al amor que he encontrado . Y sé que el amor es una obsesión y algo mui esquivo, da sufrimiento, igual que la adicción a la nicotina o a la heroína, al principio es algo  agradable, después de un tiempo es solo una necesidad tonta y autodestructiva. Una necesidad de no escuchar la voz de desprecio que nos susurra al oído cada día, cada hora y  cada segundo de nuestras miserables vidas.  Que te dice que esto no terminara bien. ¡Hay Alicia! no se por qué no puedo dejar de pensarte, si jamás me gustaría encontrarme contigo de nuevo. Pero solo existe una explicación coherente para esta clase de dilemas; La locura, la locura es aquella palabra clave, la más concreta y voraz, que enmarca mí vida. Aunque abecés me ciento como un bebe haciendo berrinche, creyéndome loco, cuando la locura seria mi mejor salvación y es esta maldita cordura la que me tiene fuera de mis cávales.Pocos días son extraños, casi todos son iguales, no por fuera sino por dentro, como si todos los días me comiera una torta de chocolate; o no, mejor, una enorme y empalagosa torta de mierda, decorada de diferente color cada día. Y es que para mi la mierda no tiene nada de malo, si me gusta o no ese no es el punto, Es mierda y mierda es lo que siempre ha sido, aunque con peor olor o sabor. Son muchos los colores con los que se viste, glamurosa, esta montón de porquería llamada rutina. Lunes gris, martes amarillo, miércoles violeta, jueves violeta oscuro y luego viernes que se pone del café autentico de la mierda. Esta mierda que se disfraza de bonitos colores, no es nada más que la rutina mía, la rutina mía que no diferencia entre situaciones alegres o tristes, ya este en la cama con una linda mujer o en un huevo espacial volando hacia el culo del infierno. Siempre teñida e igual de confundida, que primero esta segura y clara como el agua, que parece tan confiada y promisoria, pero claro, si es que estamos ablando de mierda, Y así es que termina, confundida, sin que nadie la entienda, angustiosa y desubicada mierda. Mierda de rutina, que no se enfoca en los hechos sino mas bien en la manera como los percibo. Es como si te hubieras ganado un millón de dólares y una hermosa actriz italiana, pusiera el enorme cheque a tus pies. Pero ay en ese instante te das cuenta que no tienes brazos para recogerlo, ni tampoco la valentía para usarlo. No confías en nadie para que  lo recoja por ti,  ni siquiera esa bella actriz italiana que te mira con cara de lastima, así me siento yo todos los días con mi inservible inteligencia y manía de analizarlo todo.Ya despierto, si es que desperté realmente, No  lo se, pero porque saberlo, si es que nunca e tenido la certeza de nada. Tan solo de que llevo agarrado este periódico de oí, con el encabezado “Egipto revienta”. Pero el encabezado que esta escrito en mi cabeza, oí, en esta tímida mañana es: ¡será que algún día yo reviento ? Pero porque abría de reventar, si ya no retengo nada. Soy como una bolsa de basura rota, que intento llenar con agua de la más pura verdad, pero que se me escapa insolente, Y que hacer allí si no cometer los mismos errores miles de veces. ¡Mierda! ya es hora de salir. Es una cuestión de hacerlo, de ejecutar la acción. Porque no me parece para nada agradable, tener que interactuar, de nuevo, con mierda de color amarillo de don martes, con aquellos tontos, tontos que atormentan tan fácilmente la frágil realidad de un listillo como yo, pero no ay más remedio que salir a trabajar y en casa tampoco quiero estar.Buenos días doctor, dijo Jaramillo, el vigilante de mi edificio, que me saluda así todas las mañanas, lunes, martes, jueves y viernes, sin importar los colores o el olor a mierda que llevo detrás. Sé que Jaramillo el vigilante, no sabe que al decirme doctor, y el, en su postura de humilde celador, me hace sentir mas inferior de lo que se puede imaginar. Pero es que un listillo como yo, tan listo y patético, es una victima fresca y postrada para un tonto como Jaramillo, que mira la vida de una forma mas básica, como dice el refrán siendo estúpido serás feliz. -¡adiós Jaramillo buen día ¡Ya pausados un poco mis pensamientos, por la larga película que me ofreció la ventana del bus, y con el peso que tiene un portafolio lleno de estudios, posgrados y horas de ingenuo esfuerzo, y  apretar ese asqueroso timbre, que te recuerda que al final no fuiste mejor que ellos, que al final ellos ganaron, entro al campus, y como si todos  los vigilantes de esta ciudad, se pusieran de acuerdo para joderme cada vez que pasó por algún portal de seguridad, Gerardo, el vigilante de la universidad, me martilla con esa sonrisilla de prototipo popular y una calurosa pero sofocante bienvenida.-¡buenos días profesor Balbuena!- ¡Buenos días Gerardo!Queriéndole decir, que me cagaba en su mostacho de mierda y su patético almanaque de modelos pueblerinas, que de seguro preferirían una eternidad en el infierno antes de acostarse con el, Pero Gerardo no entendía, que allí estas chicas en sus jaulas de papel, tan solo escupen su desprecio acompañando a su equipo favorito. Pero tranquilo, esto no es nada a lo que me espera, ni tampoco lo más patético. Ellos son mis estudiantes tan atractivos unos y otros,  Listos y pedantes, que no entienden nada, pero que eso es lo que mas me martiriza. -¡Profe, profe!Dicen, con sus bocas untadas de bazofia y sus cabezas indigestadas del placer de vivir. Y los listillos que se me acercan de frente y sin importarles nada, para que les reciba sus laboriosos trabajos. -¡profe, aquí esta mi trabajo: filosofía y vida! -¡Bien Manuel, déjalo encima de la mesa. Los demás también, por favor!-¡La filosofía como una manera de expresar el ser! ¿Pero donde esta el ser? ¿Quien lo recupera si se    pierde de la concepción humana? ¿O es que nunca existió?, ¿O ha sido la escusa perfecta para   describir, la rabia de no ser? ¡Exigir respuestas! ¡Es eso, lo que nos muestra la filosofía, pero antes, tenemos que estar abiertos a recibirlas!-¿y si la búsqueda se da por concluida, bajo aspectos intuitivos Pero sin base? ¿Donde queda la verdad y donde queda la mentira?Una pregunta más de esas, que exigen lo peor de mí, y una respuesta más de desesperanza. - ¡el papel de el profesor en la filosofía, no es el de presentar las respuestas que esta se plantea, Sino, el de explicarles como funcionan y a lo que se enfrentan. !-¡Bla Bla Bla!Ring,  el timbre suena, y una ves mas no se si es bueno o malo, Solo sé que es lo que es, y me recuerda mi sita diaria con ese café tempestuoso, negro y venenoso, que sirve la cafetera de la sala de profesores. Que mantiene mi boca ocupada, para no morder las enormes narices de mis colegas y serrar los decrépitos picos de las mujerzuelas de la tercera edad, que se pasean con sus perfumes hostigantes y anillos que hacen ver sus manos, como las autenticas manos de la muerte disfrazadas de oro y suaropsky.-¡Buenas tardes profesor!-¡Buenas tardes lucida! -¡Que pasa, que lo noto achicopalado!¿Achicopalado?, como se ve que esas gafas no la dejan ver, que no estoy “achicopalado”, si no que muerto en vida.-¡no doña lucida, esta viendo mal, lo que pasa es que he estado muy estresado con todo esto de calificar los parciales, usted me entenderá!-¡Ajajay, bueno profesor, lo dejo que se me hace tarde! Así esta mejor, como siempre reconociendo que su entorno no funciona con el mio, rallando siempre con lo que digo y no sabiendo reaccionar. Pero que se puede esperar de gente que jamás se a enterado  que en realidad, ¡si!, si te puedes morir, y no solo eso, ¡vas a morir! Pero prefieren hacer caso omiso y mantener en pie la regla de la precaria educación que les ha brindado sus vidas, por más honores con los que se hayan graduado y por más mierda que hayan estudiado. Pero yo, que creo saberlo todo y que, al final, no me ha servido para nada, si sé que me voy a morir, En realidad siento que ya estoy muerto, pero como siempre he dicho; es mejor ser un muerto vivo que un vivo muriente, así no queda mucho que perder.La tarde esta tan gris. Y esos pequeños destellos en el cielo  de color naranja, que me recuerdan  que lo bueno siempre se va. Que se va dejando una estera, como para que se haga más difícil su partida. Como si se burlara en tu cara y dijera; ¡tú me necesitas mi yo a ti no! No se por qué el ser humano siempre se empeña tanto en hallar la felicidad, si total, si nos abandono es por que ya no nos quiere. Pienso en lo que usualmente hago a esta hora, devuelta a la casa, devuelta a mi soledad, sin nada que esperar, ha encontrar en esas cuatro paredes tan solo mí sombra. No es como en las películas que el hombre solitario llega y observa los retratos de lo que fueron hermosos recuerdos, uno con su mujer, otro con sus hijos y otro con su perro, que usualmente todavía tiene. En mi caso no es así, ¡yo nunca e tenido nada! ni mujer, ni hijos, ni perro, Tan solo la nostalgia de  nunca haber sentido aquella sensación de sentirme importante para la vida de alguien más.  Pero al final, como todo lo mio, nunca lo quise, pero sufro por ello. Oí ciento que mi casa ya no quiere recibirme mas, que esta cansada de verme caminar delirando de aquí para allá, y que esta asfixiada con los cigarrillos que fumo uno detrás del otro para calmar mi ansiedad. Por alguna razón oí no quiero llegar a la misma hora, no tengo mucho en que ocupar mi tiempo, pero con alguna copa en algún bar, seguro me saltare algún par de horas. Estas pequeñas decisiones son lo único que me hacen sentir vivo y que todavía tengo un poco de control sobre mi, Así sea en la hora a la que llego a casa.  Nunca suelo hacer esto, Aunque suene estúpido, esta es una forma brusca de romper la monotonía, pero por una inexplicable razón quiero hacerlo. Tendré que buscar algún bar que no este cerca de la universidad ni tampoco de mi casa, cogeré algún  bus, hacia algún lugar  de esta ciudad y allí, en algún metedero, fisurare, tan solo un poco, esta rutina con un buen vaso de vodka.(El ESTRELLATO), un nombre curioso para un bar, tal ves allí adentro se dan cuenta que la vida los a estrellado, o tal ves estoy siendo un poco melodramático y las personas que vienen aquí, en realidad, se sienten estrellas de sus propias vidas. Pero yo nunca he tenido la habilidad para mentir, y menos a mi mismo. Mesas, mujeres, algunas guapas otras no tanto, hombres riendo desvergonzados, obreros sin dinero que solo hablan de dinero y humo de cigarrillo por todos lados. Por fin un sitio en la barra y una sola frase:-¡por favor un baso de vodka!Allí esta, este fuerte licor que me mira y me dice;- ¡que haces, quien eres tu, nunca te avía visto, no eres de los míos!Tranquilo, solo una copa bastara para hacerme sentir menos peor. Ya sé que perder la virtud no esta en el echo de beber si no en el de vomitar. Un sorbo mas para rematar este licor y una mirada desprevenida hacia los glúteos de las mujeres que caminan a mi lado, un par de ellas mui bonitas pero que no despiertan en mi la mas absoluta lujuria. A mi nunca me intereso mucho el sexo, solo de ves en cuando, no como los simios que pueblan este país, que viven como ratas detrás de un pedazo de pútrido queso, solo para satisfacer pasiones que ni siquiera entienden y se les va media vida en ello y lo peor de todo es que terminan con mujeres, que dentro de lo que se llamaría estética visual, dan asco. Pero la sorpresa, la más grande de las sorpresas de la noche se insinuó con un simple; hola.-¡hola! -¡hola!...-¿como te llamas?-¡Balbuena me llaman!-¡jajaja muy bien Balbuena soy Gabriela! Aquella mujer, la que irrumpió mi pensamiento insolentemente, no era ni mui alta ni mui baja, ni mui flaca ni mui gorda, morena , con los ojos negros y una cabellera como enredadera, No me interesa seguir esta conversación, pienso, pero tampoco cortarla, ay un ejemplo de lo listillo que soy. -¡tienes bonitos ojos! , ¿Y que haces por aquí, tan solo, tan despeinado y tan serio? -¿acaso eso es algo mui extraño en un lugar como este?...Y así no mas, con la misma palabrería de siempre y el mismo juego infantil, mi casa ya mui molesta, pudo presenciar uno mas de mis numeritos; sexo casual con una mujer en la que nunca me fije, pero que esta allí, no se a que horas ni como, pero esta allí, desnuda, en sima de mi y que pronto se ira sin ni siquiera preguntarse por qué lo hiso. Pero yo si, el día que viene y el que viene,  Así son las cosas conmigo y a si siempre han sido. Claro se preguntaran: ¿tan fácil paso? No se equivoquen, Nunca fui de esos hombres pervertidos a los que una mujer les queda grande, es mas, se mui bien como interactuar con ellas. Lo veo mas como un mecanismo que como una relación interpersonal. Lo que pasa es que nunca me intereso el echo de engancharme en algo que sé, que algún día perderé. y estoy solo ,en mis cuatro paredes, retumbándolas con indecisas lamentaciones,   porque en realidad así lo quise.Después del sexo ya no quiero ni tocarla, me da asco. Ella tan campante y cómoda se fue echando sobre mi pecho, como si hubiéramos intercambiado algo más que fluidos corporales. Sus suspiros, me quitan el aire y me asfixian lentamente. Los dos ya sabíamos que era esto, nada, simplemente sexo, ni mui bueno ni mui malo, solamente un momento mas en nuestras vidas pero ella sonríe, yo no, e ay la diferencia.Al día siguiente:-¡adiós Balbuena!-¡adiós Gabriela!Y Así, de nuevo solo, con mi café de madrugada y otro encabezado más en el periódico matutino:Plantea EU ''guerra del jitomate'' para vender mejor su papa El operadorPor alguna razón, la vista en mi ventana no se me hiso tan deprimente como siempre, la calle se veía agradable y las tiendas generaban un ambiente de vida. Los buses hacían sonidos matando la soledad y el smock, que entraba por la ventana, ni se notaba bajo el aroma de mi cigarro. Tal vez solo era una consecuencia de los químicos en el cuerpo que generaron el sexo de la noche pasada. O tal ves mi cerebro, se avía cansado de escucharme y percibía las cosa por si solo. Solo era cuestión de imaginación y dejarse llevar. Tampoco esta tan mal  y todo este cambio repentino, armonizaría oí mi  miércoles violeta.-¡Hola Jaramillo que tal!-¡Bien doctor, que tenga buen día!Aunque lo odie, siempre saludo cordialmente, puede ser miedo a decir lo que pienso, o tal ves por lo que mi papa siempre solía decir: ¡uno puede ser un hijo de puta, pero decente! siempre solía sacar dichos y frases como esas, que intentan explicar el porqué de la vida, o justificar muchas de nuestras acciones bajo los sabios desatines de la tradición popular. Era un hombre que vivía de moralidades Y que nunca saco provecho de ellas. Aferrado ala patria, como su madre verdadera y con una impresión de la vida mui radical. Pero hubo algo que nunca pudo soportar, el paso del tiempo.-¡buenos días Gerardo!-¡Buenos días doctor! Otra ves su mostacho grasiento y sus putitas enmarcadas, pero oí ya no me daba tanta cólera, hasta me empezaba a parecer divertido, como un hombre como él, podría soñar con mujeres tan voluptuosas, parecía hasta una especie de broma política.Oí es el día en que jodere a mis muchachos, los jodere con lo único que en realidad los puedo joder, con el sistema educativo y el sistema educativo dice: -¡necesito un trabajo escrito, con todas las reglas de presentación que esto requiere y que ustedes ya conocen. Cada uno creara las bases de su trabajo, bajo esta simple y corta frase: ¿Por qué aferrarse ala vida? lo necesito aquí en mi escritorio dentro de 3 días, ni un día mas ni un día menos!No puedo negar que tenia curiosidad, ¿que razones? sustentarían estos jóvenes, hartos de arrogancia, en especial los mas listos y promisorios. En realidad, esa fue la razón por la que los mande a joderse el fin de semana pensando en mí. Sé que esto, de él buen humor, tan solo  es cosa de un momento, no me divierto mucho, porque en mi pesa mas la desesperanza que el optimismo y es que la desesperanza es mas convincente, que todos los cursos de motivación personal que dictan en el país.Ring otra ves, y otra ves lucida la decrepita preguntando que como estoy, pero yo se mui bien que nada le daría mas gracia que verme padecer. ¡Putaaa!, quisiera gritarle y porque no, uno o que otro golpe en esa cara cadavérica, pero como la humanidad esta perdida y por el camino equivocado:-¡buenos días lucida como va tu día! Pero e aquí, que la conversación que siempre solía ser la misma no fue la misma y cambio mi vida, tan de repente, que no supe que hacer.-¡buenos días profesor Balbuena, creo que el director del campus quiere hablar con Usted en este momento!Me puso una mano en el hombro y me hiso cara de compasión, como si la bruja se sintiera triste por mí y me quisiera dar apoyo.Ya en el despacho del director: -¡profesor Balbuena, usted ha aportado mucho a esta universidad y bajo su dirección, se han emprendido muchos y mui buenos proyectos con los estudiantes!Sin que terminara de escupir su palabrería, le dije, gracias director, arreglaremos lo de la indemnización después. Salí de la oficina de golpe y destroce esa puerta vino tinta, con tanta fuerza, que retumbo todo, la secretaria que me miraba con cara de lastima casi brinca por la ventana. -¡que miras zorra venenosa! Y por primera ves, me sentí tan bien de no solo pensarlo sino decirlo y no solo eso, de gritarlo.Ahora ya la rutina no se había fisurado, se había roto completamente. Me habían despedido tan campantes, después de tantos años de servicio, pero a quien engaño, ya lo veía venir,  pero es que ya no me quedaba nada, aquel trabajo era la mitad de mi vida, la otra mitad era desesperación y ahora solo me quedaba la desesperación. Así de sencillo se acaba todo, se desmorono el techo bajo el cual me protegía de la bravura de la vida  y que callo enzima para aplastarme. Y ahora que, ahora que sigue, ahora para donde ir, que hacer, el dinero no se ira de el todo ¿pero que mas me queda? Y es allí, cuando encontré la razón por la que e tenido que pasar por todas estas situaciones una y otra ves. Y es que siempre estuvo allí pero nunca la quise contemplar en su bella simplicidad. La muerte, es la única que me ofrece una respuesta concisa y coherente. Pero siempre tuve miedo de tomarla como una opción, dicen que el suicidio es de cobardes pero nunca fui capas  ni siquiera de contemplarlo, nunca fui bueno para vivir ni mucho menos para morir, pero así, de un momento a otro, ya sin esperanzas e llegado a una conclusión; “prefiero morir como un cobarde, que vivir cobardemente”.Solo una botella de vodka, podrá dañarme un poco mas, pero no en un bar, si no en mi casa. Pero ya no para fisurar la rutina, sino para terminar de destrozarla. Alcohol y el mismo pasó a seguir de todos. Para darme cuenta que al final, no soy tan diferente al resto de las personas, que ben un momento de debilidad y se aferran al licor. Pero que mas da, igual ya lo he decidido, voy a morir Estoy esperando el momento más agudo de mi dolor desatado para poder dar la estocada final a mi efímera vida. y así fue, ahogado en licor hasta no poder mas de la desesperación, que con un arma en la mano ya a punto de jalar del gatillo, sin previo aviso, e irrumpiendo mi abrupta fuga, suena algo extraño, algo que ya no recordaba; el timbre de mi casa.
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Una entrega especialOtra ves estoy aquí sentado, otra ves con este montón de maíz rancio que hiede caliente a través de la enorme olla de acero inoxidable, esa olla  que es mi cruz acuestas. Estoy sentado, otra vez, en este mismo banquito, en este mismo parque, ala misma hora y con la misma mirada perdida entre la gente. En mi bolsillo izquierdo solo tengo diez mil pesos, que es el resultado de mi trabajo o por lo menos de lo que trabaje oí. Pero no les voy a mentir nunca he sido buen trabajador, nunca he sido un hombre laborioso, de esos, que se esfuerzan asta ver la ultima gota de sangre y sudor, en realidad nunca comprendí a ese tipo de personas, nunca pude entender porque alguien tiene que esforzarse tanto para al final no obtener nada, tan solo la muerte, esa es la única recompensa que nos da la vida seas un trabajador empedernido o simplemente un hombre sin acción, como yo. Oí es un día como todos, la misma sensación de quietud, la misma gente que dice lo mismo siempre y que se comporta como replicas, las mismas palomitas sucias que emiten esos extraños ruiditos y que desesperadas vuelan para no volver el mundo de revés a las personas que no tienen mas que su presencia, mientras esperan el paso de la vida.Me levanto de esta silla que pareciera que no me quisiera soltar y compro una cerveza en la tienda mas cercana, queda a apocas cuadras de aquí y no hay necesidad de llevar conmigo mi bicicleta y aquella olla hedionda, nadie se interesaría en robar esas dos posesiones, por algo son mías, por algo están a mi lado, porque son indeseables para el ojo publico, porque son como yo, gastadas de andar y hediondas. -¡una cerveza por favor! -¡Aquí tiene!La recibo con mis manos calientes y llenas de sudor, el frio de la botella me despierta sensaciones que me recuerdan que aun no estoy muerto, respiro profundo  y me la empiezo a tomar lentamente para que no se me esfume este momento como todo lo bueno que ha pasado por mi vida. Ay gente que dice que todo pasa, que nada dura, pero al parecer, por mi vida tan solo pasa lo bueno pero lo malo se queda, haciéndome compañía, para no dejarme morir solo y sin su buen nombre escrito en mí lapida la mala suerte. Vuelvo a ese banquito. Allí esta mi bicicleta y mi olla de maíz, como era de esperarse,  sigo tomando mi cerveza cuando de pronto veo que se acerca un hombre regordete con apariencia popular y que camina como aquellos duendes que aparecían en las películas mexicanas para niños, tenia una sonrisa mui desagradable y como encalambrada en la cara, hacia juego con su desordenado bigote. Mientras mas se acercaba mas caía en cuenta de quien se trataba ¡es Volqueto!, lo solían llamar así, un antiguo compañero de la empresa de repartos. Un hombre igual a todos los de su edad, cincuenta años de desgracia acumulada y un emprendimiento que jamás entendí, que solo era la chapa de oro para su fracaso. Pero lo que menos entendía era esa puta sonrisita con la que siempre se paseaba.  Me saluda enérgicamente y con un apretón de manos  más que incomodo, me imagino que quiere demostrar su hombría y su supuesto arranque, rompiéndole la mano a cualquier fulano que se encuentra por ay. - ¡que mas hombre que alegría encontrarte!-¡Que mas volqueto tiempo sin verte!-¡Por favor mi nombre es Raúl!Y termina forzando mas su sonrisa, sigue ablando y preguntando lo mismo de siempre, dice las mismas mentirosas palabras que dicen todos. ¡Que me ve bien! aunque vea mi olla de maíz casi llena y rancia ¡que le da alegría verme! aunque lleva el odio en sus ojos y así de frase en frase arruina mas mi día.-¡y como esta Amanda!-¡bien, gracias por preguntar! Era normal que él hubiera preguntado por Amanda, ella era lo único bueno que yo tenia, lo único que hacia que la gente se preguntara por mi. Mi bella Amanda, la única razón que existe para mí, la única persona que se quiso pudrir a mi lado, el ser más especial e indescifrable que e conocido, mi bella Amanda lo es todo para mi y mis dos hijos que también son importantes, simplemente, por  ser los hijos que me dio Amanda.Volqueto, que ya no le gusta que le digan Volqueto, sigue parloteando mientras mi mente se encuentra pensando en Amanda, la voz de Volqueto en mis oídos, era como una especie de música estridente que me borraba la imagen de lo único bueno que había pasado por mi cabeza en este día de sol. De pronto, me comenta que tiene un negocio en mente con todos los antiguos miembros de la empresa de repartos, aquella en la que yo trabaje ocho años, que quiere retomar el negocio pero ahora el seria el jefe, lo comenta mui entusiasmado, como si me quisiera convencer que era una maravillosa idea  y que él es un ejemplo a seguir. Me abre los ojos y dice:-¡es una buena idea y pienso, que ay podrías estar tu!Yo solo sonrió y en mi mente pasa un pequeño signo de sorpresa, ¡Volqueto me esta ofreciendo trabajo! creo que ahora si, he caído mui bajo. Luego de unos minutos volqueto se para lentamente, riendo y entusiasmado me da una tarjeta con su numero, me pide el mio y se marcha con una calurosa despedida -¡estaremos en contacto piénsatelo!No tengo muchas ilusiones en el porvenir, se podría decir que casi ninguna, pero pensándolo bien, un cambio no estaría tan mal, pero mas que eso y mas importante aun, seria alegrar con una buena noticia a Amanda, o así hacérselo ver. Decirle que ya no llegare hediondo de maíz rancio a su cama y que todo será como al principio. Tengo que pensarlo bien, como todo lo que hago yo, primero la mente, después la acción, pero yo siempre me quedo tan solo con la mente, enamorado de mis  dulces imaginaciones y después decepcionado con mi pálida  realidad. Así es que vivo , pero últimamente también me he sentido decepcionado de mis libres y variables pensamientos, pero esta vez no será así. Otra ves dirijo mi mirada a esa olla, esa maldita olla que no sé que tiene pero cuando la veo es como si me pasara un camión por enzima, pero oí, he decido no llevarla nunca mas conmigo, dejarla ay para que las moscas se coman lo que los paladares de este barrio han rechazado y créanme que no los culpo. Cojo mi bicicleta y me voy para mi casa, nunca me había devuelto tan temprano, ahora todo estaba muy iluminado por el sol, aunque no me parece mas agradable que la noche, solo sentía que era extraño. Pedaleo y pedaleo para  llegar rápido a la casa de Amanda y los niños. Mientras tanto ya he tomado una decisión, aceptare el trabajo de Volqueto. Otras ves repartiré miseria para los miserables, pero es mejor que alimentarlos  con comida echa por Amanda y sus ásperas manos, aquellas que me sostienen para que no me caiga y  luego me rompa en mil pedazos. Ya voy llegando a casa, las calles se ven mas pobladas, las tiendas están brillantes y los niños juegan. Pero un vacío nervioso en mi estomago se forma cuando voy dejando la bicicleta en la entrada y veo a  Amanda que yace en la ventana, triste, mirando, con un cigarrillo en su boca. Pero más me alarma, que ni me avisto llegar  y eso seria lo mas notorio ante su deprimido panorama. abro la puerta, los  niños están jugando en la sala, dos barones uno tres años menor que el otro, los saludo con un beso en la cabeza pero casi no los miro a los ojos, porque siento, que les  debo una vida, una vida, ala que  los traje sin advertirlos que después les seria robada. Ellos me saludan calurosamente pero sienten mi distanciamiento, entro ala cocina y me sirvo un poco de café bien oscuro y bien caliente para que despierte mi adormecido tacto,  subo por las escaleras para poder ver a mi Amanda que esta hay en la habitación, pegada ala ventana, como una gárgola triste y  sin aliento. Ni se inmuto cuando oyó mis pasos tiene el cigarro  estático y acumulado de ceniza, lentamente se lo quito para acompañar este negro café y aspirar un poco de el mismo veneno que ella respiraba. Voltea la cara, sonríe tímida y dice -¡quiubo mijo! -¡quiubo Amanda!¡Voy a trabajar, otra vez, en lo de los repartos, será un mejor sueldo! Después de oír esto Amanda fríamente contesta -¡que bien mijito!Esto me rompe el corazón, me sacude la vida verla así, tan fría y distante, como muerta. Y lo peor de todo es que siento que yo he sido el que la he arrastrado a ese estado. Amanda allí sentada estática y con la mirada perdida, como adormecida de tanto dolor, se para y se marcha de el cuarto dejando una estera negra  que me asfixia. Yo solo sigo fumando de este cigarro pintado con su labial y un tinto que de un momento a otro yace frio, frio como el amor de Amanda. Ahora soy yo el que  esta como ella, con un cigarro en la mano y la mirada perdida. Ahora soy yo que esta como un cuervo triste, refugiadme en la habitación para que no me toque el sol pero viendo su luz a lo lejos.Ya esta anocheciendo, oí el día se ha pasado sumamente extraño, no fue la misma rutina arrolladora que me deshilacha todos los días, mas bien fue, como una secuencia de sucesos desalentadores. Amanda no ha entrado ala habitación, parece que solo quisiera alejarse de mí, no soy capaz de preguntarle que le pasa, tengo pavor de lo que pueda contestar, es el mero miedo ala verdad es lo que me impide siquiera preguntarle como esta. Tengo la cabeza llena de incertidumbre, no puedo ni siquiera concebir mi vida sin ella. han pasado unas cuantas horas viendo televisión, aquí, echado en la cama, como un autentico muñeco de trapo, de pronto ella entra, despacio, sierra las cortinas de la ventana por donde se veía la oscuridad infinita de el cielo y las esteras de luz que emite la gran ciudad, se vuelve hacia el armario y se cambia de ropas para dormir, tan solo me muestra su espalda, como si no quisiera que yo viera sus senos, después cada movimiento que hace esquiva mi mirada que la observa y ya por fin apaga la luz y se acuesta a mi lado. Ya he apagado la televisión, mis ojos ya están cansados y el silencio de la casona me envuelve en un infinito adormecimiento, la oscura habitación me transporta a mis sueños una  vez más.Es de día otra vez y otras ves, como los últimos días, despierto solo. Me levanto enternecido con el sueño que tuve y del cual acabo de despertar. Había soñado que deambulaba por una ciudad subterránea donde todo era sombrío y la poca luz que había era de color amarillo. Había diversas habitaciones, como una especie de celdas, que quedaban mui alejadas entre ellas.  En cada una, había un personaje distinto, que me quería convencer de una u otra manera y siempre el siguiente  desacreditaba al anterior. El primero era una especie de monje que me decía que todo ya estaba resuelto, que todo estaba bien, que lo único que tenia que hacer era confiar. Ha ese me costó mucho trabajo creerle y tomármelo en serio. Continúe ala segunda celda donde había un hombre que tenia ropa fina pero mui sucia, como si la hubiera acabado de comprar y en ese mismo instante se hubiera arrojado a un charco de lodo. Me decía: -¡lo as visto, que extraño, ven y te lo mostrare! ¡Esto no es normal, para nada, esto no lo había visto nunca y nunca me  había puesto a pensar en ello, que extraño! ¡Ven, ven y te lo mostrare!Seguí adelante y en la tercera celda había un hombre desaliñado y sucio, algo que me causo curiosidad fue que su celda era más amplia que la de los demás, gritaba descontrolado como si quisiera atacarme:¡Todo esta mal, ay que hacer algo, todo se derrumba! ¡Por qué! ¡Porque! todo se derrumbara ante nuestros ojos! ¡Por qué!Este me asusto bastante así que continúe, en la siguiente celda había un sujeto cansado, desnudo, acostado en un montón de ropa vieja, no me decía nada, tan solo  me hacia señas con su mano para que me acercara.  Cuando llegue ala quinta celda encontré al mismo monje de la primera pero sin sus hábitos y enzima de una especie de columpio. Sonriente,  me decía:-¡todo esta bien, todo esta mui bien y si no lo esta, que rayos importa!Y en ese instante desperté.Oí todo esta en silencio. Me levanto de la cama y salgo de mi habitación, todo estaba muy en calma, lo extraño era que sentía una sensación de vacío intenso no comparable con mi estado de soledad habitual. Este me decía que algo andaba mal, me pregunto donde esta Amanda,  los niños de seguro están en el colegio, ¿pero Amanda?, ¿donde esta? ¡No es habitual su ausencia! Bajo las escaleras con una sensación de temor. Una, dos, tres y cuatro, hasta llegar a la planta baja. Lo primero que veo, es una nota enzima de la mesa. Aterrado y ya sospechando lo que es, la abro y así de sencilla y cruel, decía: ¡Ya no puedo más!Un sudor frio recorre todo mi cuerpo, la desesperación de lo que yo mui en mi interior ya predecía, me desgarro las entrañas. Subo corriendo a mi habitación, abro el closet, la ropa de Amanda no esta, voy ascia el cuarto de los niños y sus prendas tampoco, caigo anonadado enzima de el friísimo suelo y me doy cuenta que cuando crees que estas mal, siempre puedes estar peor. Ahora ya no queda nada, las lágrimas bajan por mis mejillas y el dolor intenso en mi pecho lo adormece. ¡Amanda se ha ido! Mierda, enserio se ha ido y creo que para no volver jamás, ahora ya no me queda nada, ya no existe un polo a tierra, ahora me encuentro en la confusión absoluta, ahora todo ya se fue para el carajo. Ciento que mi cabeza estallara, mis brazos se duermen, mi vista cada vez es mas espesa, la oscuridad se vuelve mi único horizonte, se cierran mis ojos. Despierto por segunda vez en este día, de seguro me había desmallado. Como un golpe brutal, recuerdo en que situación me encuentro,  estoy sin Amanda y sin  nuestros niños, ¿ya que  puedo esperar de mí? Suena el teléfono, salgo corriendo como alma que lleva el diablo, lo descuelgo y pregunto: -¿Amanda?-¡no hombre, hablas con Raúl! ¡Hermano, recuerdas lo que te comente ayer en la tarde! ¡Pues mira que a pasado algo extraordinario, se me ha aparecido oí, un muchacho el cual requiere nuestros servicios. Obviamente yo acepte, pero lo mejor del caso es que me ha pagado exagerada mente bien y por adelantado. Tan solo por llevar un paquete a un edificio que queda mui cerca de tu casa, solo necesito que lo recojas y lo entregues oí! ¿Qué dices? ¿Estas dispuesto a hacerlo? Es mui buen dinero y además, eres la única persona con la que cuento. Ya sabes que la empresa no a empezado a funcionar en regla todavía, pero te garantizo que ay buena paga!Sin ni siquiera saber porque, dije que si, pero mientras Raúl hablaba, mi cara otra ves se vio cubierta de lagrimas.¡Esta bien Raúl, dime donde lo recojo y donde lo entrego!-¡el paquete lo tengo aquí en mi casa, pasa de dentro una hora y aquí te diré donde lo debes entregar! -¡mui bien! ¡Adiós!¿Que carajos estoy haciendo? ¿Porque carajos dije que si? Amanda ya no esta, que importa el dinero que obtenga.No me siento bien, subo al baño a tomar una ducha fría. La mas fría de mi vida, como si eso limpiara la insoportable melaza que cubre todo mi ser, desnudo ante el espejo miro mis ojos ya sin brillo y nublados, de repente como un índice de locura mi cara se torna otra, mis ojos ya no dicen vida si no muerte, mi boca se alarga hacia los lados, mi seño ya no es fruncido por  esfuerzo y me parece que estoy viendo a otra persona.  Deduje que esta persona, que se hace pasar por mi, ya no tiene nada por lo cual vivir, es mas ya no quiere vivir. El tan solo esta esperando una señal, una señal concisa para decir adiós definitivamente. Entro al agua helada y empiezo a sentir el más estruendoso sufrimiento, allí, metido en ese chorro, que empataba con estremecimiento, mi exterior con mi interior. Yo ya solo era eso, estremecimiento, por dentro y por fuera. Ya secándome y observando el reloj me paseo por la casa desnudo sin nada enzima, así, me a dejado Amanda. Camino entre los corredores y las habitaciones, recorro la cocina y el patio, encuentro unos cigarrillos, los cigarrillos de Amanda, tan solo me ha dejado eso, su veneno servido en aquella mesita redonda que daba cara a la calle trasera. prendo uno con lentitud y aspiro el ultimo suspiro que me a quedado de ella, la gente pasa y me mira escandalizada, pero que mas da, sus ojos ni siquiera se acercan a mi desfachatez real. Ya no soy mas que carroña para el tiempo, ya no soy nada que llene sus días, ya solo soy un hombre que espera luz verde para decir adiós. Por fin y con tanta demora, Me visto lentamente al frente de el espejo de mi cuarto. Aquel espejo que se había convertido en mi único laso con los pechos y las caderas de Amanda, también con sus ojos que eran los más esquivos. Saco mis harapos más elegantes, una chaqueta café, una camisa negra y una corbata roja. termino de atarme los zapatos y salgo de mi casa. No se por qué tengo  la impresión de que nunca volveré.  Tomo mi bicicleta y empiezo a pedalear sin parar y con mucha velocidad, veo las caras de la gente que me mira con su feliz desprecio y malicia, la tarde que se asoma, los niños gritando y los perros callejeros que me persiguen ladrando. Aquellos eran los únicos de mi panorama que me enternecían y me recordaban que avía vivido como ellos, tan solo atropellado por los seres mas tontos, aquellos tontos que se habían ensañado con migo porque me negó a atropellar igual que ellos, porque me negué ha ser un atropellador atropellado. Ya por fin llegando ala fachada del edificio de boqueto, que ya no le gusta que lo llamen boqueto sino Raúl, dejo mi bicicleta pegada ala puerta de aquel viejo edificio toco una dos y tres veces abre Raúl con su sonrisa encalambrada y me da un golpe en el hombro como señal de sorpresa, que tontería. Me hace seguir ala sala que estaba mui bien decorada a lo que recordaba .apestaba a cigarro y wiski y en la mesa de centro veo el paquete. Volqueto se mese arrogante por la casa con su bata de seda, como un típico adorador de la falsa buena vida que creía lo hacia ver mas pudiente -¡muy bien aquí estas, ¿quieres algo de tomar?- ¡no gracias! ¡Volqueto, perdón Raúl, si no te importa quisiera entregar cuanto antes ese paquete e irme a mi casa. En realidad no me e sentido bien!-¡si claro, mira, aquí esta el paquete y en el esta pegada la dirección. ¿Quieres que te de el dinero de una ves?! -¡no dámelo después!Que iba a tener interés en el dinero. En estos momentos termino pensando que acepte hacer esta imprevista entrega, mas bien para salir de la casa de Amanda. Simplemente fue un impulso inconsciente que acabo de entender, tan solo quise escapar de allí -¡mui bien, entonces te acompaño ala puerta! -¡Adiós!Bajo los largos escalones del edificio de Volqueto y de nuevo, montado en mi bicicleta, emprendo camino y otras ves rozando el frio viento con mi cabeza martillada. Solo pensaba en aquella señal que ya era mi único objetivo en la vida, ya lo había decidido abandonare todo esto. Observo la dirección que estaba en un papel violeta y efectiva mente como dijo Volqueto quedaba mui cerca de mi casa, cosa que no me pareció de gran ayuda dado el episodio que acabo de soportar. Pedaleo y pedaleo hasta llegar a este pequeño edificio lúgubre y de color café, miro verticalmente todas las ventanas antes de subir. Todas estaban cerradas menos la del tercer piso, creo que allí es donde debo hacer la entrega. Subo los escalones lentamente observando los rallones de las paredes; viva la anarquía, sexo casual 4710530, fuck pólice, marta te amo. De repente ante mi cara esta el 302, una puerta rojiza y destartalada y un plegable que decía keep calm que no sé que querrá decir. Apretó  el botón del timbre.
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