Desde la época EGOLOG
Después Fakebook
Y ahora Instaglam
Que las redes sociales siempre me han parecido un vodrio
Del cual estoy metia, aunque siempre sintiendome ajena , sintiendome como ovni en este planeta.
Nunca fui Gold(egolog), nunca tuve más de 700 amigxs en fakebook, para que decir con cuantas personas hablo en instaglam .
Nunca fui de perseguir la fama , ni el millón de amigxs a lo Roberto Carlos, sí recuerdo en la pasta de cherry la aglomeración de gente que nos rodeaba porque el chimbombo pasaba de lado a lado, por todas las bocas de lxs maricas sentadas ahí esperando la apertura de las discos.
Ahora sí me topo en la calle con todas esas primas. con lxs que carretié, ni la mitad saludan inclusive aunque hayamos compartido carretes, copete , anécdotas de primas duras.
En la vida ciberfrenetica nunca tuve las ganas de que me siguieran, ni de ser un punto de referencia.
Creo que también me sucede en la vida fuera de la pantalla negra.
Siempre bajo perfil, siempre preferí que no me ubicaran, porque ya tener dos nombres poco comunes es un peso a la larga.
No me interesa acumular fama, tampoco en esto del mundo literato.
No me interesa acumular seguidores, para qué?
Sí mi vida es tan miserable, es tan común, tan aburrida.
Que de ahí no hay nada muy interesante.
Nada majestuosamente publicable.
No hay buenos cahuínes, como de teleserie turca.
Hay silencio, a veces soledad; y la grata sensación de no estar estar viviendo dentro de un huracán.
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