La mirada
El detective la miraba tratando de comprender el por qué del crímen. Analía estaba acostada en el banco de la plaza; tendida sobre toda la longitud de ese pequeño espacio de madera, donde antes amores y sonrisas habian quedado grabados, pero ahora se ocultaban bajo la sombra de un crimen atroz. El forense se acercó lentamente al detective:
-Reporte.
-Quemaduras de tercer grado en el cinco porciento de su cuerpo, le fueron arrancados tres dedos..
-¿Arrancados?
-Si, con lo que parece ser un sacacorchos.
-¿Cómo es posible arrancar un dedo con un sacacorchos? No me responda, por ahora prefiero no saberlo; continue.
-Bueno, le fueron arrancados tres dedos, dos de la mano izquierda y uno del pie derecho, le arrancaron la piel del torso, le cortaron el seno derecho, tiene nueve costillas quebradas, los huesos de las extremidades los tiene destrozados,le arrancaron el cuero cabelludo en la nuca... ¿Sigo?
-Si, siga.
-Le extirparon los ovarios, le sacaron una gran parte del intestino delgado, le sacaron la mitad del hígado, le movieron el estómago al lugar del páncreas, el cual ahora se encuentra en el lugar del estómago, le falta un riñón, una oreja, un pulmón y un músculo del glúteo derecho. Y el hijo de puta nos dejo el telón abierto para que podamos ver toda la función. ¿Ya lo agarraron?
-Si, estaba bajo el efecto de las drogas, cuando lo encontramos estaba masturbándose con lo que parece ser el pedazo de intestino que le falta en el baño de un jardín de infantes. Mírela Rodríguez, mire su expresión, su mirada, mire como sonríe y como su alma se le va de a pedacitos. Parece que la colocó así, en esta posición y con esta vista, como si hubiera sido su último deseo.
-¿Su último deseo?
-Sí, morir mirando el amanecer, con el sol reflejado en el lago y en sus ojos. Era hermosa ¿no lo cree?
-Si, pero ser hermosa es una maldición para las mujeres de hoy en día. Nunca se sabe cuando un desquiciado imbécil hijo de re mil putas va a degradar al género masculino haciendo una cosa de estas. Habría que ponerlos a todos en una pared y cagarlos a tiros para luego formar una sociedad conjunta de hombres y mujeres, en la cual el respeto y los demas valores sean los pilares... Lo siento detective, pero es que me da bronca que pasen estas cosas y que todo quede como si nada.
-Tiene razón Rodríguez, aún si atrapamos al asesino no se puede reparar el daño que causó el crímen...
El detective y el forense se alejaron del cuerpo de Analía. Ella se quedo con su pose, con su cuerpo, con su último pedacito de alma escapándosele de su completo, hermoso y mutilado ser; se quedó sola contemplando aquella inmensidad amarilla y brillante, que ahora se levantaba de apoco para iluminar al pueblo; se quedó tendida entre un mar de injusicia y muerte, con su jóven vida terminada.
Se quedó con su sonrisa de alivio, y sus ojos que expresaban paz, en la mas tierna y dulce mirada. Su mirada.
-Reporte.
-Quemaduras de tercer grado en el cinco porciento de su cuerpo, le fueron arrancados tres dedos..
-¿Arrancados?
-Si, con lo que parece ser un sacacorchos.
-¿Cómo es posible arrancar un dedo con un sacacorchos? No me responda, por ahora prefiero no saberlo; continue.
-Bueno, le fueron arrancados tres dedos, dos de la mano izquierda y uno del pie derecho, le arrancaron la piel del torso, le cortaron el seno derecho, tiene nueve costillas quebradas, los huesos de las extremidades los tiene destrozados,le arrancaron el cuero cabelludo en la nuca... ¿Sigo?
-Si, siga.
-Le extirparon los ovarios, le sacaron una gran parte del intestino delgado, le sacaron la mitad del hígado, le movieron el estómago al lugar del páncreas, el cual ahora se encuentra en el lugar del estómago, le falta un riñón, una oreja, un pulmón y un músculo del glúteo derecho. Y el hijo de puta nos dejo el telón abierto para que podamos ver toda la función. ¿Ya lo agarraron?
-Si, estaba bajo el efecto de las drogas, cuando lo encontramos estaba masturbándose con lo que parece ser el pedazo de intestino que le falta en el baño de un jardín de infantes. Mírela Rodríguez, mire su expresión, su mirada, mire como sonríe y como su alma se le va de a pedacitos. Parece que la colocó así, en esta posición y con esta vista, como si hubiera sido su último deseo.
-¿Su último deseo?
-Sí, morir mirando el amanecer, con el sol reflejado en el lago y en sus ojos. Era hermosa ¿no lo cree?
-Si, pero ser hermosa es una maldición para las mujeres de hoy en día. Nunca se sabe cuando un desquiciado imbécil hijo de re mil putas va a degradar al género masculino haciendo una cosa de estas. Habría que ponerlos a todos en una pared y cagarlos a tiros para luego formar una sociedad conjunta de hombres y mujeres, en la cual el respeto y los demas valores sean los pilares... Lo siento detective, pero es que me da bronca que pasen estas cosas y que todo quede como si nada.
-Tiene razón Rodríguez, aún si atrapamos al asesino no se puede reparar el daño que causó el crímen...
El detective y el forense se alejaron del cuerpo de Analía. Ella se quedo con su pose, con su cuerpo, con su último pedacito de alma escapándosele de su completo, hermoso y mutilado ser; se quedó sola contemplando aquella inmensidad amarilla y brillante, que ahora se levantaba de apoco para iluminar al pueblo; se quedó tendida entre un mar de injusicia y muerte, con su jóven vida terminada.
Se quedó con su sonrisa de alivio, y sus ojos que expresaban paz, en la mas tierna y dulce mirada. Su mirada.
320


Cargando comentarios...