La carnecería.
Hace Siglos, una pareja quedó atrapada en un pilar, al hacer ilegalmente el acto sexual, para la moral de la época.
Cuando ya en el Siglo XX, aquellos lares fueron transformados en barriadas, los bloques fueron convertidos en pisos y bajos comerciales. Entre otros negocios se ubicó una carnecería. Lo que pocos sabían era que uno de los pilares que sujetaban el establecimiento con el edificio era el pilar donde los amantes quedaron atrapados en vida.
Cuando llegó un cliente y notó la negatividad que se respiraba en ella hizo indagaciones y así descubrió que aquel lugar escondía uno de los episodios demoniacos más horribles de Jerez. Sobre la pared se formaron buhos y cruces invertidas.
Pero el negocio fracasó dos días después de que una pareja de novios dejaran un preservativo usado casi en su puerta. Ello provocó el agente catalizador del mal.
Cuando unos nuevos empresarios decidieron abrir el mismo negocio, hicieron obras de remodelación y los buhos y cruces invertidas desaparecieron. Le dieron un nuevo aire a la carnecería pero un nuevo preservativo a sus puertas arruinó de nuevo el negocio. Duró diciseis días abierta.
El antiguo propietario recuperó el establecimiento y ya parecía que la cosa marchaba sobre ruedas, pero los malos gestos de sus clientes, hoscos y huraños, le indicaron que quedaba sobre el lugar un agente maligno. Lo hayó en unas latas llamadas monster con la triple wau Hebrea. el 666.
Su negocio salió a flote tras retirar y dejar de vender el producto del Diablo. Hasta la fecha.
FIN
190



Cargando comentarios...