¿Vivimos ayer?
Pienso que sí. Y este pensamiento no es al azar, al deseo, al aferrarse a la vida. Pero bien en sueños, bien en vivencias despiertas, he llegado a esa conclusión.
Recordando esos sueños, la primera experiencia que me marcó, fue con diez años, cuando soñé que un niñato mucho mayor que yo, me disparaba con una escopeta y me acertaba en el vientre.
En el sueño, tras el disparo me vi andar léntamente camino del colegio para buscar ayuda, hasta que al llegar al patio me desplomé.
Intentaron socorrerme pero les dije que me estaba muriendo Y al preguntarme ellos que cómo lo sabía, les respondí que las heridas mortales, no duelen. Posteriormente se me nubló la vista y fallecí en el sueño.
Todo normal si no fuese por un detalle. Nunca había oído ese dogama médico de que las heridas mortales no duelen, ni jamás viví esa sensación real de muerte, inmovilidad y obnubilación de los ojos.
La segunda vez que viví algo aún más aterrador, fue cuando llegué como todos a la adolescencia, en el sueño mi prima aparecía totalmente desnuda y llorando a lágrima viva, mientras mi tía y mi madre la consolaban, les pregunté que había ocurrido y me contaron que había sido violada y que producto de aquel hecho, había quedado encinta.
Todo normal también si no fuese por que nunca había oído la palabra Violación, ni asocioarla al sexo y ni mucho menos de las consecuencias y el dolor de las víctimas.
Ya de adulto sentado en una silla de mi casa, un flasch vino a mi mente. Me desnudaba y hacía el amor con una mujer aparentemente desconocida. Intenté profundizar más en la vivencia pero ya no logré sacar más información a mi mente.
Nuevamente todo normal si no fuese por que hasta ya entrada mi edad adulta no perdí mi virginidad.
Teniendo novia que cree en la Reencarnación y a tenor de mis vivencias ¿Es posible que hayamos podido vivir otras vidas, estando aquí para corregirnos o revivir el infierno?
Saque cada cual, su propia conclusión.
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