Capítulo 1.
Despierto después de una reparadora noche de sueño por demás merecido, pero me siento extrañada por la temática.
Después de tanto tiempo anoche soñé con él, es raro, en estos últimos cinco años nunca lo soñé.
Si  bien es cierto, cuando era joven me había ilusionado con él, ahora ya había pasado demasiado tiempo para siquiera pensarlo y yo ya había crecido.
A veces culpo a mi propia juventud, a esa niñata caprichosa que se ilusionó con él.
Aun a sabiendas de que quién era y de lo que una posible, aunque inexistente relación podría significar: problemas
En fin, nadie podía culparme por tener un amor platónico, todo mundo lo tenía, pero para mí mala suerte había sido Trunks.
Después del viaje por el espacio, las cosas cambiaron mucho, pero nada me habría preparado para lo vendría después.
El Trunks niño me había agradado, el que conocí en el viaje al espacio, me llegó a caer bien, pero en el que se había convertido después, para mí representaba un pobre desgraciado.
Tanto es así que él ni siquiera mostró ningún sentimiento de amistad o preocupación por mi repentino autoexilio.
Pobre egoísta.  
Creí que nuestra amistad al menos le había importado, pero por lo que me había gritado la última vez que lo vi. Solo fue un viaje y yo era una molestia.  
Trunks cambió mucho después de viajar por el espacio, se volvió más serio y profesional, tenía que, está al mando de una compañía mundial.
En uno de los últimos días en los que lo vi, Trunks fue frío e indiferente conmigo.
¿Tan poco significado tuve para él, que me desplazó de su vida como si yo no importara nada?
Me había usado.
Simplemente junto con Bra, fui otro costal de huesos para entrenar y preparar para convertirse en las próximas defensoras de la tierra, pero nada más.
Dejando ese pensamiento de lado. Restriego mis ojos con mis manos en puño, para obligarme a despertarme del todo, giro un tanto incómoda y veo el reloj en mi muñequera.
6: 30 a.m
- ¡Pan, el desayuno está listo!
Grita mi madre desde la planta baja. Realmente a pesar de que el tiempo ha pasado, para mi familia, yo nunca dejaré de ser la pequeña de la casa.
Sin esperar más tiempo, dejo mi sábana de lado y me levanto de la cama para acto seguido caminar descalza por el piso de la habitación.
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Después de una ducha rápida y un breve paso por el guardarropa, salgo con rumbo a la cocina, donde seguramente mi madre ya tiene todo listo.
Cocinar para dos saiyajins no es nada fácil, pero la experiencia es otra cosa de las cuales mi madre ha sabido sacar provecho.
-hola mamá. Buenos días. – saludo dándole un abrazo por la espalda sumado a un beso en la mejilla.
Ha sido nuestro ritual matutino de toda la vida.
-Pan, tu desayuno. – Señala con la espátula en su mano a mi lugar en la mesa. – Date prisa o llegarás tarde.
-Torticas y bacon, mis favoritos. – Murmuro con un tono de diversión.
-lo sé cielo. Pero anda, come que se va a enfriar. –asiento y decidida tomo mi lugar para disfrutar de mi exquisito desayuno.
-buenos días mis hermosas damas. – dice mi papá entrando a la cocina con su típica tableta entre sus manos y sus ojos detrás de los lentes y estos alternándose entre nosotras y la pantalla digital.
-hola amor. – responde mi mamá sin dejar de ver el contenido que está fritándose en el sartén, después de un beso mi papá se dirige hacia mí, ocupando el asiento contiguo para luego depositar un beso en mi cabeza.
-Buenos días papá.
-Buenos días hija.
-Gohan, espera un momento enseguida te sirvo.
-Tranquila Videl. Conversaré con Pan.
-¿Sobre qué papá? – hablo con comida en la boca.
-¿Qué tal el proyecto? ¿Ah avanzado? Tus profesores me han hablado muy bien de ti.
Asiento.
-sí, de hecho. Hoy nos dirán quienes ganaron el concurso para seguir con el apoyo financiero de Capsule.
-Ya veo. El profesor Amir dijo que tu proyecto de tesis fue el mejor. Muchas felicidades Pan.
-gracias papá, pero lo cierto es que los otros dos proyectos también son muy competitivos.
-Buenos ustedes dos, menos charla y coman que se va a enfriar su desayuno y las torticas frías no son para nada buenas. – aconseja mi madre.
– Ah ¿Pan?
- ¿sí Mamá?
-hoy iré a la capital con mamá ¿nos podemos ver apenas salgas de Capsule? – inquiere.
-ah, no creo mamá. No sé si salga temprano. – doy un enorme bocado a mis pancakes. – Drake, Andy y yo tendremos que finiquitar el proyecto.
-dime Pan, ese muchacho, el tal Drake ¿ustedes son solo amigos? – pregunta mi madre uniéndosenos a desayunar.
– Sí mamá. –Le doy un sorbo a mi vaso de jugo.
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– Creí que ustedes eran novios y no nos lo habías dicho.
-¿Pero qué cosas dices mamá? No es cierto. Somos amigos.
-Bueno, no puedes culparme, andas con él y Andy de arriba para abajo.
-Son mis amigos mamá.
-Menos mal. – comenta mi padre.
-Pan, aún no has traído un chico a casa. Si tienes un novio, debes decírnoslo. Debemos conocerlo.
-Créanme que serán los primeros en saberlo.
Mis padres asienten sonrientes y continuamos con nuestro desayuno.
- ¡Gohan!- Llama mi abuela desde fuera  y yo salgo corriendo a abrirle la puerta.
A fin de cuentas, ya había terminado de comer.
-Buenos días abuelita. – la recibo en el pórtico.
- Hola Pan, ¿dónde está tu padre?
- está en el comedor.
-bien iré allá ¿Videl también? – Asiento.
-Sí abuela.
-como veo que ya te vas, te cuidas, los chicos de la ciudad son una mala influencia y podrían aprovecharse de una joven tan linda como tú. – toma un mechón de mi cabello, y lo coloca detrás mi oreja. – ve con cuidado Pan.
-Sí abuelita. – me da una última sonrisa y la veo perderse en el pasillo que dirige a la cocina.
-¡Mierda! – exclamo viendo mi reloj de muñequera.
Tengo media hora para llegar a Capsule.
Desesperada subo a toda prisa las escaleras hacia el segundo piso.
Me doy un último vistazo en el espejo y decido que me veo bien.
No soy una experta en moda.
La mayoría de mi ropa, fueron escogidas por mi mamá y mi abuela.
Gracias a Kamisama, mi cabello es totalmente lacio. Lo que no me da mayores problemas en arreglármelo.
Roció un poco de perfume sobre mi ropa, negreo mis pestañas con un poco de rímel y coloco un poco de brillo en mis labios.
Mi pantalón de tela negro, mi camisa blanca perfectamente bien planchada y ahora soy todo lo que se puede esperar de alguien que posiblemente pida una plaza en Capsule Corp.
Salgo de la casa despidiéndome a gritos de mis padres prácticamente.
Concentro mi energía para emprender vuelo pero siento a abuelito Goku detrás de mí.
-hola abuelito. – me giro para verlo. – Buenos días.
-hola Pan ¿Ya te vas? – pregunta.
-Sí, abuelito. Ah, perdón por lo de anoche. Realmente lo siento. No pude entrenar contigo. – me acerco a él. – llegué muy cansada y solo quise dormir. Por favor discúlpame.
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-no te preocupes, como dice Milk, los estudios son primero, así que ve, se te hará tarde. No quiero que bajes tu rendimiento y luego todos me culpen por ello. – ambos nos reímos por su comentario.
-Sí abuelito. Prometo entrenar contigo en la noche ¿De acuerdo?
Asiente contento.
- ¿crees que me negaría? – se ríe y coloca una mano detrás de su nuca.
Típica expresión de los Son.
-no, pero ten por seguro que esta vez sí que te derrotaré abuelito. – sonrío victoriosa.
-Ya lo veremos Pan.
-adiós abuelito.
No espero a que me conteste y emprendo vuelo rumbo a la capital del oeste, donde se encuentra C.C. Al cabo de veinte minutos aterrizo en un lugar alejado. Lejos de ojos espectadores.
Saco una cápsula de mi bolsa y la lanzo al suelo. Después del humo inicial, aparece un coche rojo. Me adentro en él y me dirijo  las instalaciones de C.C.
Desde la pelea con los dragones malvados, todos decidimos que teníamos que aparentar tener vidas normales, aquel día, había muchos testigos que quedaron asombrados por la batalla que vieron, y realmente nosotros sabíamos que nuestra vida cambiaría mucho, temíamos lo peor, pero la memoria pública es frágil y el tiempo se encargó de que olvidaran esa batalla.
Se concentraron en volver a construir la metrópolis, pero nosotros debíamos vivir desde ese día en adelante en total incógnita. A no ser, que algo grave pasara.
Parqueo el auto a las afueras de C.C y lo vuelvo a convertir en una pequeña capsula. Mientras corro hacia la entrada, me pierdo entre en las cientos de personas que justo ahora están entrando a Capsule.
Camino a paso acelerado hacia el ascensor.  
Pronto me graduaré y tendré que postular aquí, no me asusta pedirla, pero sí que va a ser duro.
Fue un tanto difícil entrar como pasante en Capsule Corporation, aun y cuando tenía convenios con la universidad en la que estudié.
-Oh, con permiso. – dice una mujer elegante pasando un lado de mí, empujándome en el acto. Pero no es la única. Cinco personas más se han bajado en este piso.
Después de ella, el ascensor para en cada piso dejando a los empleados nuevos y antiguos, a los pasantes y a los jefes de área.
El ajetreo ya se siente, en cada piso en el cual las puertas se abren, se logra ver a mujeres perfectamente arregladas, enfundadas en trajes estilizados y tacones negros generalmente.  
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El gran espacio de estos ascensores es una ventaja, permite un mayor volumen de pasajeros a bordo y ahorra tiempo en traslado.
Ver cada piso de Capsule es un gusto para la vista.
Este edificio realmente es una mega estructura de la arquitectura.
Cada recepción de cada piso recibe a su visitante y trabajadores con un solo logo enorme marcado en grandes letras grises:
“Capsule Corporation”
Este rascacielos, es uno de los más imponentes y desafiantes, casi todas las divisiones son de vidrio templado.
Está ubicado en pleno corazón de la ciudad del oeste. 
La ciudad creció mucho en los últimos años, un crecimiento abismal casi en comparación con su destrucción creo yo.
Cuando los dragones malvados atacaron la ciudad, destruyeron todo a su paso. Así que, cuando la pelea dio fin, al cabo de unos días, C.C fue una de las primeras empresas que empezó la construcción de sus nuevas instalaciones y adecuó este edificio con tecnología de punta.
Aunque yo le digo: La selva de cemento.
Las ventanas de todo el edificio son paneles solares que permiten que este edificio sea auto sostenible y sustentable con energía limpia.
Brindan una asombrosa claridad durante el día y ahorran toda la energía posible. 
Los números en el indicador del ascensor siguen subiendo. Pronto llegaré al mío.
Piso 35. Centro de investigación. Área: Biotecnología. 
Miro mi reloj  marca las 8: 00 a.m. presiono el botón de bajada en mi piso.  
Aquí el movimiento ya se ve desde la recepción.
Es notable la diferencia en el personal. Nosotros tenemos diferentes significados para las personas aquí.
Para los superiores: Ganado joven para el matadero.
Para los expertos: Nadie.
Mi celular vibra y veo que me ha llegado un mensaje.
“Pan, el Sr. Ninamoto nos citó ahora, date prisa-Sala 3”
¡Mierda!
Corro apresurada a mi casillero y tomo mi mandil de trabajo en color blanco hueso. Me hago en el pelo una cola de caballo y dejo mis cosas en uno de los casilleros que la empresa ha dispuesto.
El modelo es relativamente pequeño, no mayor al lomo de una carpeta de oficina con binchas, pero el espacio tiene el mismo sistema de las cápsulas Hoi Poi.
Escaneo mi tarjeta de presentación e ingreso casi corriendo a la sala 3, donde ya puedo ver a mis compañeros dándome la espalda.
Andy me dice que me dé prisa aventando su mano y yo acelero el paso para adentrarme sigilosamente.
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Uno de mis profesores y por ahora mi jefe, el señor Ninamoto ya se encuentra dentro de la sala de reuniones con los demás alumnos encerrándolo en una especie de media luna.
– Como sabrán, de los tres proyectos que financió Capsule. Solo uno continuará con el apoyo financiero e instrumental de la empresa y me complace decir que el ganador del concurso fue el grupo del proyecto Geo-Explore.
La sala de reuniones se llena de aplausos y de pronto todas las miradas se enfocan en nosotras dos.
-¡Pan! ¡Ganamos! – dice Andy completamente eufórica y feliz sacándome de mi letargo. -¿Dónde están los representantes? – dice el hombre de 50 años.
-Aquí Sr. Ninamoto. – contesta Andy jalándome con ella. – Aquí estamos. Drake, levanta la mano. – ordena a mi otro compañero de proyecto quien está a cinco cabezas de nosotras.
-Felicidades chicos.
Reverenciamos mientras los otros chicos palmean nuestras espaldas.
-Felicidades Pan. – me dice un compañero.
-Muchas gracias Mathew.
-Pero recuerden que esto solo es el inicio. Deben seguir así o dar más de ustedes para que la empresa siga financiando su proyecto.
-¡sí señor! – respondemos a coro.  
-Tienen que presentar el proyecto ante los grandes. Preparen una presentación digna.
Los demás chicos nos encierran en un círculo brevemente felicitándonos por nuestro logro.
-Srta. Son. – mi vista se dirige al canoso hombre fuera de la multitud. - ¿Corrigieron lo que les dije? ¿Colocaron el compuesto que recomendé?
-Sí Señor, todo está listo. – respondo.
-bien entonces vamos. Muéstrenme. – extiende su mano indicándome que debemos adelantarnos.
Mi jefe tiene un carácter muy estricto y difícil de tratar, lleva trabajando más de 20 años con C.C y es nuestro tutor de proyecto de tesis.
-¿Puedes creerlo Pan?- pregunta Drake tomándome del hombro. – Yo estoy que no me lo creo. Fujisan me dijo que nunca lo lograríamos.
-Debe estar que se muere de la ira entonces.
-Vaya que sí, por cierto, no lo veo.
Compartimos una risa malévola y cómplice.
-¿Srta. Son?
-Oh, ¿sí? – digo mirando la espalda de mi profesor, quien ha llamado por mi atención.
-¿Qué tal salieron las pruebas de ayer?
-Todo salió bien Sr. Ninamoto. – acelero el paso alcanzándolo en su caminar y le entrego el folder plateado a mi tutor quién lo observa sin decir nada. – Datos finales.
El hombre se detiene en seco y sus ojos divagan por eternos minutos para mí por las hojas impresas.
- ¿todo está bien? – Pregunto.
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-sí, así es. – cierra el folder. – Buen trabajo lo del análisis Srta. Son.
-Gracias Sr.
-Bien, espero la presentación en mi oficina a las 3 de la tarde. Ni un minuto más.
-¡Sí! – respondemos todos para segundos después verlo dirigirse en otra dirección lejos de nuestro objetivo inicial.
-Pero qué raro es. – comenta Andy. – Se supone que iría a ver personalmente el producto.
-¿Qué esperabas Andy? Es el jefe, que se le va hacer. – Drake se encoje de hombros.
-Así es chicos. – suspiro. – será mejor que empecemos con la presentación.
Ambos asienten y nos disponemos a trabajar.  
 Después de trabajar en las diapositivas e informe final del proyecto, se lo fuimos a presentar al Sr. Ninamoto, quién inquiría cada cuando, y daba sus críticas.
Cuando por fin acabamos todas las correcciones que nos hizo, él nos pidió quedarnos en su oficina hasta que regresara.
-¿Qué creen que hará? Pan ¿Qué opinas?
- Andy, no lo sé, habrá que esperar. – contesto.
-Tranquilas chicas, de seguro hay una buena razón.
Drake trata de calmarnos.
-Chicos. Sé que les he exigido demasiado. – mi profesor ya está de vuelta. - pero deben comprender que mi trasero y mi reputación es el que está como garante.
 Nosotros no nos lo esperábamos, pero nuestro canoso profesor entró con una botella de vino en la mano.
– Solo les advierto algo. – nos señala con su dedo índice mientras se sienta en el silla giratoria de cuero sintético en frente de nosotros.
- hagan que pateen mi trasero y yo patearé el suyo tan fuerte que desearán no tenerlo. ¿De acuerdo? – Solo atinamos a asentir.
- Y si por el caso contrario nos felicitan, que es obvio por el trabajo que hicieron. Todos seremos reconocidos. Confío en ustedes chicos.
-Muchas gracias por la confianza Sr. Ninamoto. – suelta Andy.
-Muchas gracias profesor. – agradezco y coloca los vasos de vidrio con vino en frente de nosotros en la mesa de cristal oscuro.
-Salud chicos. – dice levantando su vaso hacia nosotros.
-¡Salud! – decimos todos.
Después de una última recomendación por su parte decidimos salir y prepararnos para el día siguiente. Sería un gran día, y me sentía ansiosa por lo que significaba.
-Vamos a un bar. – oferta Andy jugueteando con sus rubios cabellos en sus dedos.  -¿Qué dicen?
-Sí, Pan. – Drake pasa un brazo por mi hombro. – vamos, será divertido.
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-De acuerdo. – me doy por vencida ante una posible negativa. -  pero no mucho tiempo. – advierto.
Ya dentro, se encontraban algunos de nuestros compañeros, quienes al vernos allí, nos invitaron a beber con ellos.
Charlamos, bailamos y bebimos unos cuantos vasos de cerveza y luego de un rato me escabullí al tocador.
Ingresé a uno de los cubículos del baño y me permití apoyarme primero en la pared, estaba empezando a marearme un poco.
-Maldita. La odio. – escuché la puerta principal cerrarse. - Mira que venir aquí a presumirnos que nos ganó. Es una perra. – Esa voz la reconocería en donde fuera.
-Lo sé, ni siquiera es tan buena como dicen. Creo que pasó la noche con el Sr. Ninamoto para ganar el concurso. Según dicen, él le tiene mucho aprecio.
-¿En serio?
Así que era eso. Decido que quiero escuchar un poco más.
-Sí, cuando salí de la oficina vi al Sr. Ninamoto llevar una botella de vino. De seguro estaba con ella.
-Pan jugó muy sucio, es una perra desgraciada.
-Vaya que sí ¿Por qué otro motivo el Sr. Ninamoto le llevaría vino si no se la estaba tirando?
Fue suficiente.
-¿Será por qué reconoce el trabajo y esfuerzo?
Ambas mujeres voltean sus caras al verme parada en frente de ellas.
-Respondan ¿O es que así solucionan las cosas ustedes? ¿Eh?
Una de ellas me da una risa burlona.
-No te vengas a hacer la santa con nosotras, sabemos muy bien que nosotras teníamos que haber ganado.
-¿Ah sí? Bueno, si mal no recuerdo, la junta de expertos evaluó cada uno de los proyectos. ¿Qué? ¿También me los tiré?
Me cruzo de brazos.
-Sí, eso hicieron Andy y tú.  
Bufo.
-Patéticas. – murmuro dejándolas con las palabras en la boca y salgo sumamente tranquila, deteniéndome en el marco de la puerta.  – ¿Con esas bocas besan a sus madres? – doy una sonrisa burlona. – Que asquerosidad.
Miro mi reloj y son las ocho y media de la noche.
Oh, es cierto el entrenamiento.
Mierda, casi lo olvido otra vez.
-Chicos, me voy, nos vemos mañana. – me despido del grupo que habíamos formado.
-Yo te acompaño hasta la salida Pan. – ofrece Drake haciendo intención de levantarse del sillón.
-No te preocupes Drake, sacaré el auto y me voy.
-Pero no pasa nada. Te acompaño hasta la salida.
-No es necesario Drake.
-Insisto.
Asiento dándome por vencida.
-Pan, el proyecto salió muy bien ¿No es así? – camina a mi lado.
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-Más que bien.
-Pan…- se detiene en seco.
-¿Sí?
-Yo quería preguntarte si…- dice removiendo su rubio cabello y apuntando sus azules ojos a mí.
-¡Oh Drake! – Prácticamente una joven mujer pelirroja se le ha lanzado encima. – Prometiste llamarme, no lo hiciste. – hace un exagerado puchero.
-Ah, lo siento Madelyn, lo olvidé.
-Bribón. No te lo perdonaremos ¡Eh! Pero ven entremos ¿No me dirás que ya te vas?
-Ah, no, de hecho iba a acompañar a mi amiga a la salida.
-Siempre tan caballeroso Drake, Ah, mil perdones mi nombre es Madelyn Files. – se dirige a mí. - un gusto en conocerte. – deposita un beso en mi mejilla.
-El gusto es mío. Soy Son Pan.
-Encantada, soy la prima de Drake.
-Regreso en un momento, Madelyn, adelántate ¿Te buscaré en la barra? – ofrece Drake.
-No te preocupes Drake, yo puedo ir sola. – suelto.
-Pan. – reitera.
-Ve con tu prima. Nos vemos mañana fortachón. – lo golpeo en el hombro.
-No, Váyanse tranquilos chicos.
-No, mejor que se quede contigo Madelyn. – beso su mejilla. -  Adiós. – me despido.
Salgo del antro y camino hasta un parte oscura del callejón para en seguida emprender vuelo.
Pero si serán idiotas.
Nuestro proyecto realmente ganó porque lo merecía, no porque nosotras hubiésemos hecho algo para lograrlo.
Nuestro proyecto consistía en elaborar un nuevo combustible a base de cristales de hierro que están en la parte exterior del núcleo interno de la tierra. Para ello usamos nano-robots muy eficaces, propiedad de C.C.
Estos nos ayudaron a extraer material para investigación, ya que estos nano-robots soportan temperaturas extremas ya sea de calor o de frío, sin llegar a desintegrarse. Las muestras se guardan en un microscópico compartimiento incluido con el mismo sistema de las cápsulas Hoi Poi.
Pueden estar en cualquier lugar que suponga un peligro para la raza humana.
Técnicos: Andrea Stuart, Drake Somerhalder y Son Pan.  
Nos tomó dos años perfeccionarlo, prácticamente una idea nacida en la universidad y desarrollada aquí en Capsule y además provocó que me convirtiera en la líder de proyecto.
Por lo que mañana tenemos la exposición ante el CEO.
Trunks Briefs.
La última vez que nos tratamos, las cosas se salieron de control. Nos gritamos cosas hirientes el uno al otro, cosas que ahora me culpo el haber dicho.
Yo y mi gran boca.
Así que, probablemente pretenda no conocerme.
Cuando nos distanciamos, ingresé a una universidad más cerca del monte Paoz.
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Me enfoqué en mis estudios y traté de ser la mejor.
Mi abuela y mi padre son fanáticos académicos; mi padre es un gran investigador. Ha descubierto cosas realmente asombrosas. Mi abuela se lo inculcó.
Mi padre hizo lo mismo conmigo, pero no fue sino hasta que mi pequeño y adolescente corazón saltó de alegría ante el elogio de Trunks, por un proyecto de ciencia de la secundaria.
Sus ojos detonaban orgullo y yo no podía estar más que orgullosa de mi misma.
Pero luego, se distanció de mí, las mujeres se había convertido en su nuevo pasatiempo.
 Las bromas que junto con Bra le gastábamos no eran para tanto, pero al parecer, lo habían cabreado en verdad.  Pelamos y lo mandé a la mierda la última vez por no querer escucharme.
Hasta después de nuestro regreso del espacio, nosotros nos llevábamos muy bien.
Yo era su amiga, su compañera de entrenamiento junto con Vegeta -San y Bra, pero luego todo cambió, tenía otros intereses.
Aterricé a las afueras de mi casa e ingresé.
-¡Ya llegué mamá! – grité al entrar.
Me sorprendí enormemente cuando nadie me contestó.
-¡¿Mamá?! ¡¿Papá?!
-Srta. Son. Mensaje para usted. – decía el sistema operativo de la casa. – de parte de la Srta. Briefs y su madre.
-La de mamá primero. – ordeno mientras me quito el saco y voy a por una botella de refresco.
-Secuencia de voz 002 en proceso.
-Pan; tus abuelos, tu padre y yo, fuimos a ver a Kaiosama. Los muchachos querían entrenar, regresaremos mañana al anochecer. Te amamos.
Le doy un sorbo a mi lata y me apoyo en el mesón.
-Reproduce el mensaje de Bra. – ordeno.
-Sí, mensaje 001 en proceso.
-Pan, hola, ya me enteré de la noticia. Tú proyecto ganó. Felicidades. Suerte, celebraremos mañana.
Sonrío, celebración con Bra significa: Compras.
Bra y yo siempre hemos estado en contacto.
Mi auto exilio después de todo no acabaría con nuestra amistad. Estaba molesta con su hermano no con ella.
Yo no he ido a visitarla en su casa pero ella sí que ha venido a la mía. Se ha quedado a dormir aquí y hemos entrenado, eso nunca lo hemos descuidado.   
-¿Quiere responder al mensaje 001?
-No, déjalo así. Activa el sistema de seguridad en ambas casas.
-Sistema de seguridad activado. Sellando puertas y ventanas. – contesta el sistema y ya se escucha como la casa se hermetiza completamente.
Lavo del vaso y camino escaleras arriba para poder descansar.
Mañana será un largo día.
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  Capítulo 2.
Hoy es el día, hago tronar mis dedos nerviosamente producto de la ansiedad, pero enseguida me obligo a calmarme.
Sé profesional Pan.
-A continuación los integrantes de Geo-Explore.
Mi respiración se acelera ante el llamado y me obligo a enfocar mi mente en mi trabajo, un ligero retorcijón me hace estremecer un poco, sin pensarlo dos veces, enderezo mi espalda y con paso seguro me acerco a la mesa.
Frente a mí, ya se encuentran esos dos pares de ojos azules que ahora nos brindarán su valioso tiempo, pero no están solos, mi tutor y profesor se encuentra con ellos, y un hombre de mediana edad muy formal enfundando en un traje negro, a manera de oficial de la CIA o del FBI.
-Buenos Días a todos. – reverencio. – Somos el grupo de Geo-Explore.
Empiezo a explicarles en qué ha consistido este proyecto a los grandes de la compañía, es decir a Trunks y Bra.
El primero y la segunda al mando respectivamente.
-De ese modo, se puede utilizar los cristales para producir energía igual de limpia que la del sol y de la que produciría un reactor nuclear. Este combustible no contamina al ambiente con radiación.
Pero se tiene que usar en su estado más puro, la razón es para garantizar la calidad de combustible bio-degradable y….
-¿cuánto costó la elaboración del prototipo Srta Son? – Bra es la primera que ha lanzado una pregunta.
-$50.850.05 Srta. Briefs. – Contesto.
-¿Cuánto? – ahora el primero al mando ha decidido intervenir. – Los informes dicen que ustedes….– revisa unos datos en su tableta digital mientras teclea sobre la pantalla. – Usaron material de Capsule ¿Cuánto obtuvieron?
-Usamos Nano-Robots con compartimiento Hoi Poi – Drake coloca un robot diminuto con forma de insecto volador en la mesa de presentación. – Tenemos 900 galones estadounidenses; 3406.869 litros de producto.
-¿Cuál sería el precio de venta al público? – inquiere el CEO.
-El costo por galón sería $56.50 y el costo por litro sería $14,92 Sr. Briefs. – He contestado.
Trunks solo teclea por sobre la pantalla mientras Bra atina a darme una media sonrisa reconfortante.
-¿qué más? – Vuelve a preguntar el CEO y posiblemente en el futuro nuestro jefe.
Después de unos pocos segundos su mirada azulada se vuelve a clavar de nuevo en nosotros.
-Es barato. – dice mientras su dedo índice y pulgar acarician su barbilla de seguro recién afeitada.
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Andy es la encargada de explicarle las últimas cosas faltantes y mi mente empieza a divagar un poco.
Nunca vi a Trunks de este modo, en posición de CEO, pero le hace honor al nombre de su familia.
Ahora nadie podría creerme si dijera que de joven, una vez, lo obligué a vestirse de mujer para engañar a un monstruo.
Su carácter se ha endurecido aún más en este tiempo. Viéndolo ahora pareciese que estuviese viendo al Sr. Vegeta.
- Bra– le pregunta a su hermana.
-Sí. – con esa simple frase se han comunicado y han llegado a un acuerdo silencioso.
-Srta. Stuart. Vimos el video, pero queremos ver el producto en acción. – pide Bra.
-De acuerdo, entonces bajemos al parqueadero, se los mostraremos. – ofrece Andy.
-No, arriba está el helipuerto. Lo probarán allí. –sentencia Trunks levantándose del sillón y abrochándose los botones de su leva, Bra hace lo mismo y salen de la sala de juntas.
-Ya oyeron chicos. Quiero sus traseros arriba, ahora. – ordena nuestro profesor.
Subimos a la terraza del edificio en ese preciso momento.
Trunks piloteó el helicóptero ya cargado con nuestro combustible, estuvo en el aire por cerca de quince minutos y comprobó que se sentía muy ligero.
Después de que algunos ingenieros mecánicos del helicóptero revisaran y confirmaran que todo estuviera en perfecto estado, y que nuestro producto no hubiese dañado ninguno de los elementos propios, todos en conjunto bajamos de nuevo a la sala de juntas.
-Bueno. Bra y yo estamos de acuerdo con el producto.
-Así es, saben que al usar nuestra maquinaria e indumentaria, este producto en cuestión nos pertenece, ustedes son los inventores por eso tendrán una plaza de trabajo segura aquí. Si la piden claro está. – Bra descruza sus piernas y ahora nos mira a todos.
-Dr. Ninamoto.
-¿Sí Srta Briefs?
- Queda terminantemente prohibido divulgar que la compañía ha adquirido esta idea. ¿De acuerdo? Una vez que el producto se lo haga en la mayor cantidad posible, solo ese día lo divulgaremos a la prensa. Caso contrario no.
-De acuerdo Srta. Briefs.
-Eso es todo. Felicidades.- Sentencia el CEO levantándose de nuevo.
– Felicitaciones Sr. Ninamoto. – aprieta la mano de nuestro tutor. - usted nunca decepciona con sus discípulos, lo llamaré mañana.
-Sí, Sr. Briefs. Muchas gracias.
-Adiós chicos.
- ¡Hasta luego Sr. Briefs! – reverenciamos todos y acto seguido él sale por el pasillo, con el hombre de aspecto militar detrás de él.
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-Pueden ordenar a las secretarias lo que quieran. Sr. Ninamoto. Necesito verlo en mi oficina en 5 minutos.
-Sí, Srta. – Bra nos da su sonrisa y después sale.
Una vez que ella cierra la puerta, tanto Andy como yo enlazamos nuestras manos para acto seguido saltar y gritar de alegría.
-¡Lo conseguimos Pan!
-¡Vaya que sí!
-¿Y yo? ¿Acaso no soy parte del grupo? – dice Drake un tanto ofendido.
-¡Por supuesto que sí tonto! – lo jalo hacia nosotros.
-¡Sí, lo logramos! – también dice emocionado abrazándonos en el acto a ambas.
-Ya tranquilos chicos. – El Sr. Ninamoto nos trae a la realidad.
-¡Lo sentimos Sr. Ninamoto! – nos disculpamos todos pero una flamante sonrisa no se aparta de nuestras caras.
-Hasta aquí concluye mi labor como su tutor y docente. Felicidades chicos.
-¡Muchas gracias Sr. Ninamoto!  - agradecemos todos en conjunto.
-Como siempre, dañen mi reputación y despídanse de encontrar trabajo en el mundo ¡Oyeron!
-Sí, señor.
-Ahora, vayan, celebren y beban. En tres semanas tendrán exámenes finales y cómo también ya saben, los maestros nos intercambiamos para tomarlos. Así que prepárense y los veré el día de su graduación.
-Muchas gracias.
-Adiós Chicos. – sin esperar nuestra despedida él también sale por la misma puerta.
-Bien chicas, que les parece si… - dice Drake.
-¿Qué cosa?
-Como anoche ya bebimos  ¿Qué tal si hoy vamos a comer a un restaurant elegante? Yo invito.
-Pero claro que sí Drake. – acepto encantada.
-Hoy no podré. Lo siento Pan, Drake, pero tengo una cita. Lo lamento.
-Entonces Pan ¿Irás conmigo?
-Pero ¿Dónde iremos? – pregunto.
-Será una sorpresa. Pasaré por ti a las ocho ¿De acuerdo?
-Oh, yo vivo muy lejos Drake. Mejor te espero aquí. Tengo auto.
-No, iré a recogerte y luego te llevaré. ¿De acuerdo?
No quiere dar su brazo a torcer. Decido darme por vencida y solo atino a asentir con la cabeza.
-De acuerdo, pero, yo te lo advertí, vivo muy lejos.
-No te preocupes Pan. Yo te recogeré.
Tal y cómo lo había dicho Drake, a las ocho de la noche en punto él ya estaba parado fuera de mi casa, esperando por mí, me había dicho que me vistiera muy formal, porque el lugar al que iríamos era muy elegante.
Drake viene de familia de clase media alta.
Según él, sus abuelos le enviaron dinero, siempre lo hacen, es el niño consentido de su casa. El único nieto varón.
Pero no le permitiré pagar por todo, pagaré mi parte.
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Les dije a mis padres que acabaron de llegar y ambos consintieron mi salida.
Para la ocasión escogí un vestido negro entallado, de corte por debajo de la rodilla y cinturón color vino, zapatos del mismo color y mallas negras.
Mi madre lo escogió así que supongo que está bien.
-Vaya, hoy luces hermosísima Pan. – dijo Drake al verme.
-Debería alegrarme por eso. Digo, al parecer solo hoy.
-No quise decir eso. Luces bellísima.
-Muchas gracias Drake. Me harás sonrojar.
-Vamos, Sube. – me abre la puerta del conductor y me deslizo dentro.
-¿Dónde iremos? – pregunto abrochándome el cinturón.  
-SELAY.
Enciende el auto y nos ponemos en marcha.
-¿Cómo conseguiste la reservación? Según se dice, hay que reservar con días, incluso con semanas de anticipación.
-Digamos que, tengo amigos que son clientes frecuentes. Les pedí el favor y reservé a su nombre.
-Es bueno tener gente conocida.
-Vamos, esto para ti no debe ser nada. Podrías haber dicho que reservabas a nombre de Mr. Satán como su nieta y nos habrían dado todo el restaurant.
Me río por su ocurrencia.
-Tienes razón. Mejor ¿Por qué no lo hacemos ahora? ¿Eh? Podría llamar a mi abuelo y decirle que reserve todo el lugar.
-No es necesario ¿Qué haríamos con 15 mesas libres?
-No lo sé. Pregúntale a alguien que lo haga, yo casi no me incluyo en las cosas de mi abuelo, sabes que no me gusta la farándula.
-Lo sé Pan. Eso ni que lo digas.
-Buenas noches, bienvenidos a SELAI ¿A nombre de quién está la reservación? – nos recibe una mujer pelinegra de alta estatura y delgada figura.
Finamente vestida y muy elegante.
-Clarenx. Edward Clarenx.  – afirma Drake.
-Sí, permítame un momento. – los ojos de la recepcionista miran la pantalla del computador por breves minutos. – Oh, por supuesto que sí. Sr. Clarenx. Por favor sígame. Lo guiaré a una mesa.
-Muchas gracias.
La mujer asiente sonriente y camina por delante de nosotros.
-Así que el Sr. Clarenx ¿Eh? – lo molesto un poco.
-Sh. – susurra Drake. – déjame disfrutar de este momento. Seré el Sr. Clarenx hoy.
-Como sea.
-Esta es su mesa. Tengan. – nos extiende dos tabletas. – ordenen y en unos minutos los camareros traerán su orden. Con su permiso. Provecho Señores.
-Muchas gracias.
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-Wow – exclama Drake viendo el precio que piden por los platillos. – Pan. – murmura acercándose a mí y yo hago lo mismo. – creo que comeremos todo el restaurante ¿Ves lo que piden por un plato de ostiones?
-Ya lo creo. – murmuro cómplice. – Tú decidiste venir a comer aquí. Yo iba a proponer ir a comer hamburguesas con muchas papas fritas en JS.
-No, eso no sería justo con nosotros mismos, un éxito de este tamaño debe celebrarse de este modo. Debemos consentirnos de vez en cuando Pan. Ya te lo he dicho.
-Ya que el filántropo Somerhalder lo dice. Creo que lo haré. Pediré lo más caro del menú.
Casi puedo oírlo tragar grueso.
-Pero por ahora, creo que debemos medirnos en el precio Pan.
Me río al ver su cara de susto.
-No te preocupes, pide lo que quieras, yo pagaré por mi platillo. Así que no te límites.
-¿Estás loca? No dejaré que lo hagas, yo te invité, así que yo pago por lo que comas.
-Nunca quedamos en eso. – advierto. – Me invitaste sí, pero nunca dije que permitiría que pagaras por todo. Yo te ayudaré a pagar.
-Pero Pan….
-No se diga más. – le sonrío. – ordena. – doy por finalizada la discusión.
-¿Ya ordenaron? – pregunta la recepcionista acercándosenos de nuevo.
-Sí, muchas gracias. – contesto entregándole las tabletas.
Mientras esperábamos por la comida, el mesero vertió vino en dos copas, lo bebimos y estábamos teniendo una plática amena, cuando un ki, de sobra conocido para mí se presentó.
¡Mierda!
-Su mesa Señores Briefs. Por aquí por favor. – de todos los lugares de la ciudad tenía que venir precisamente aquí.
Trunks y Bra acaban de arribar.  
-¿Estás bien? – pregunta Drake ante mi breve letargo.
-Ah, sí.
-Este es un lugar muy elegante. –murmura.
-Vaya que lo es Drake. Salud. – brindo con él.
-¡Hola Pan! – saluda Bra.
-Ah… - dejo mi copa en la mesa aun sin darle un sorbo. – Hola Bra. – contesto sonriente levantándome para darle un beso en la mejilla. – Pero que sorpresa encontrarte aquí.
-La ciudad es muy pequeña. – comenta. – por cierto, sé que prometí celebrar contigo hoy, pero realmente no pude. Estuve muy ocupada y ahora solo quise comer. Lo siento Pan.
Niego rotundamente.
-No te preocupes, lo entiendo, ya será otro día.
-Muchas gracias por entenderlo.
-No te preocupes. – sonrío. – Hola Trunks. –
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-Hola Pan. – contesta en un tono frío de voz.
Drake se aclara la garganta y me saca del incómodo momento sin querer.
-Ah, mil perdones, él es mi amigo Drake Somerhalder. Drake ya los conoces. Trunks y Bra Briefs.
-Un placer señores Briefs.  – Contesta Drake. – Srta. Briefs. – besa la mano de Bra. – encantado de conocerla.
-Opino igualmente Sr. Somerhalder.
-Sr. Briefs. – extiende la mano hacia Trunks que la toma en un par de segundos y ambos hombres aprietan sus manos. – un gusto.
-Mucho gusto también Sr. Somerhalder.
-Buenas noches Señores. Con permiso. – dice el camarero con nuestra orden en la mano.
-No queremos seguir interrumpiendo su cena, Pan, te llamo luego.
-De acuerdo Bra.
-Buen provecho. – suelta Trunks.
-Igualmente Sr. Briefs. – contesta Drake.
Luego de eso ellos fueron a sentarse a unas cuatro mesas de distancia de la nuestra.
Al parecer Trunks sigue molesto conmigo.
-¿Pan?
-¿Ah?
-La langosta está exquisita ¿No lo crees?
-Vaya que sí,  está delicioso. – comento.
-Creo que después de todo vale lo que vamos a pagar.
-Sí que lo vale, según tú y tu filantropía se llama: Consiéntete un poco. – me encojo de hombros. – así que, voy a consentirme como tú dices.
-Consiéntete todo lo que quieras preciosa.
Después de terminar nuestra cena, salimos de allí, le di un ligero adiós con la mano a Bra.
-Prometo pagarte Pan, te depositaré mi parte en tu cuenta mañana.  
-No te preocupes Drake. Yo invito esta vez.
Me adentro en el auto.
-Me siento tan avergonzado contigo. Yo te invité y terminaste pagando tú. Kamisama que tipo soy.
-Drake. No pasa nada. Además, dije que íbamos a pagar cada quién, deja que esta vez pague yo ¿De acuerdo?
-No Pan.
-Está bien. – suspiro dándome por vencida. - ¿Te cobraré con un 15% de interés?
-Oye no seas una timadora.
Me río.
-Págame cuando quieras.
-De acuerdo Pan.
Drake condujo de regreso. Me dejó en la puerta de mi casa y emprendió regreso a su departamento en la ciudad.
-Bienvenida Srta. Son.
-Hola Claire. – saludé al sistema operativo que controla mi casa. - ¿Mis padres?
-Dos presencias en la alcoba principal.
-Deben estar durmiendo. – murmuro.
-Bien, Claire, sella la casa. – ordeno. – activa el sistema de seguridad.
-Sellando puertas y ventanas.
Sin esperar más corrí hacia mi habitación.
-Srta. Son. Tiene una video llamada perdida de la Srta. Briefs.
-Muchas gracias Claire. Remarca.
-Video llamada en proceso.
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Al segundo timbre Bra contestó.
-Hola Bra ¿Sucedió algo?
-Hola Pan. No fue nada en especial ¿Dónde estás? no te veo en frente de la cámara.
-Estoy en el armario. Salgo en un minuto.
-¿Puedo preguntarte algo?
-Claro Bra ¿Qué es?
-¿Sales con ese chico y no me dijiste nada? Eso no se hace Pan. Se supone que somos mejores amigas.
-¿Salir con él? – me coloco en frente de la cámara. - Somos solo amigos Bra.
-Él no parece pensar lo mismo con respecto a ti
-Pero soy yo la que decide.
-Guapo sí es. Atlético también ¿Te gusta Pan?
-Bra, lo único que siento por él es amistad. – me acurruco entre las cobijas.
-Pan, quizá debas darle una oportunidad.
-No lo sé Bra, no quiero darle falsas esperanzas. No me siento atraída hacia él. Al menos no de ese modo.
-Bueno, solo pregunté porque se veían muy bien juntos. Lo digo en serio. Hacían bonita pareja.
-¿Solo llamaste para eso? – contesto en tono burlón.
-Sí ¿Fui impertinente?
-No Bra, para nada.
-Trunks y tú, aun no ser tratan ¿Cierto?
-Ya viste que no. – contesto.
- Aun no entiendo que rayos fue lo que pasó entre ustedes. Solíamos ser los mejores amigos en todo el mundo, y luego un día, todo terminó.  
-Ese día como ya te dije, me hizo enfadar, lo mandé a la mierda, pero. –  doy un suspiro. – bueno, pensé que ya no estaría tan molesto. Pero por lo que vi, aun lo está.
-Vaya que mi hermano es raro, bueno, mañana tengo junta en la mañana, te dejo. Descansa.
-Sí, lo haré, igual tú.
-Fuera luces. – ordené y mi habitación quedó en penumbras.
-llamada de video entrante. Número desconocido. Aceptar o denegar.
-denegar. – ordeno.
Después de unos minutos en los cuales ya por poco conciliaba el sueño, Claire volvió a molestarme.
-Llamada de video entrante. Mismo número desconocido.
-Denegar. – ordeno casi somnolienta.
Que inoportuno llamar a estas horas.
-Llamada de video entrante. Mismo número desconocido.
-Denegar.
-Llamada de video entrante. Mismo número desconocido.
-¡Agh! Aceptar. – ordeno. – Son Pan ¿Quién habla?
-Hola Pan. –abro mis ojos en la oscuridad. Es Trunks.
-Hola Trunks. – contesto.
-¿Podemos hablar?
-Lo estamos haciendo.
-Personalmente. – Me quedo en silencio. - ¿Hola?
-Aquí estoy, ah, claro, dime cuando.
-¿Puedes ahora? – Me siento en la cama.
-No, estoy durmiendo.
-De acuerdo ¿Qué tal mañana?
-Sí, puede ser ¿A qué hora?
-Te parece en la noche en el desierto.
-¿Entrenaremos?
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-Sí. – contesta.
Al instante Trunks eleva su ki y puedo saber que está a pocos minutos de mí.
-Voy enseguida.
Me coloqué una remera, zapatos deportivos y salí de casa, volé por unos cuantos minutos y aterricé detrás de Trunks.
-Aquí estoy.
-No has cambiado. Nunca le dirías que no a una buena pelea.
-Al parecer me conoces bien. – me cruzo de brazos.
-O recuerdo lo que conocí ¿Estás lista? – asume posición de batalla.
-Siempre.
Empezamos la pelea. El cansancio que tenía se ha esfumado, ahora solo me importa tratar de ganarle a Trunks, ese es mi único objetivo.
-Vaya que mejoraste mucho. – comenta.
-Y eso que aún no has visto nada.
Me da una sonrisa de autosuficiencia y se transforma en súper saiyajin.
Lanzamos patadas, golpes. Los puños venían de parte y parte.
Al final del entrenamiento, mi ropa está cubierta totalmente de tierra.
-Ten. – me lanza una botella de agua.
-Gracias.
-Pan….
Doy un gran sorbo a mi botella.
-¿Qué pasa Trunks?
El sonido de un teléfono.
-Lo siento. – dice mientras emprende camino hacia su leva dejada a un lado. – Briefs. – contesta.
Sin prestarle atención me levanto del suelo, sacudo mi ropa un poco y decido que es hora de irme.
-Lo lamento ¿Ya te vas? – pregunta.
-Sí, mañana tengo que ir a la universidad temprano.
-Bueno, muchas gracias por haber entrenado conmigo. Con respecto a lo que pasó hace años, Pan…
-Quedó en el olvidó ¿Borrón y cuenta nueva? – ofrezco.
Asiente.
-Empecemos desde cero. – le extiendo mi mano. -  Mucho gusto mi nombre es Son Pan ¿Cómo te llamas?
-Trunks Briefs.
-Encantada de conocerte Trunks.
-Igualmente Pan.
-Bueno, me voy, nos veremos otro día.
-Sí, descansa.
-Descansa también Trunks o ¿Debo llamarte ahora sensei? – me da una media sonrisa.
-Nos veremos mañana. – sentencia.
-Sí.
Despego y de regreso a la cama. Cuando llegué a mi habitación pude darme cuenta que ya era más de la una de la madrugada.
-¡Diablos! 
Pero al menos, hice las paces con Trunks.
Eso fue algo que no me lo esperaba. Ni por la cabeza se me pasó que él quisiese recuperar nuestra amistad.
Al día siguiente, cuando nos reunimos de nueva cuenta, ambos quedamos en que esa sería nuestra hora exclusiva de entrenamiento, y así fue.
Todos los días después de cenar, volaba hacia el desierto y entrenábamos hasta que uno de los dos dijera: Basta.
Y eso, viniendo de parte de nosotros, era impensable.
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Dos semanas han pasado en un abrir y cerrar de ojos, los entrenamientos han dado frutos, bueno eso es lo que estoy viendo ahora que me enfrento contra abuelito Goku.
-Mejoraste Pan.
-Gracias Abuelito. – intento darle una patada, pero el muy astuto sabe mis movimientos.
-¿Irás a entrenar esta noche con Trunks?
-Sí.
-Iré con ustedes.
-¿En serio Abuelito? – pregunto emocionada.
-Por supuesto que sí. Iré a comprobar por mí mismo cuanto ha avanzado Trunks.
El anochecer se hizo presente y junto con mi abuelito esperamos a que Trunks llegara al desierto.
Después de unos breves saludos entre ambos hombres, ellos empezaron la contienda. Después de 3 horas de pelear incesantemente. Ellos se dieron una mirada desafiante y dejaron su conversión de súper saiyajins.
-Me sorprendes Trunks.
-Gracias Sr. Goku.
-Mejoraste la técnica de Garlic Gun de tu padre. Felicidades.
-Era eso o me mataba.
-Vegeta no cambia ¿Cierto?
-No Sr. Goku.
-Iré a visitarlo en unos días. Ya me urge entrenar con él.
-Mi madre le ha construido una nueva cámara de gravedad. Ahora tiene más potencia.
-Definitivamente iré.
-Si es así, yo también lo estaré esperando Sr. Goku. Sería buena idea, también llevar a Goten.
-Vaya que sí. Bueno, lamento haber interrumpido tu sesión con Pan.
-No te preocupes por mí abuelito.
-Fue un gusto entrenar con usted Sr. Goku.
-También lo disfruté Trunks. Bueno, Pan…
Me dice claramente que es hora de irnos.
-Sí abuelito. Nos veremos mañana Trunks.
-Ah, mañana no podré, tengo que viajar, pero volveré en dos días.
-Ah, está bien, entonces, entrenaré contigo abuelito.
-Claro que sí.
Dejamos a Trunks solo en el desierto mientras nosotros emprendíamos vuelo de regreso a casa.
-¿Sabes dónde está Goten, Pan?
-Debe estar trabajando abuelito.
-Ese muchacho ha descuidado su entrenamiento.
-Pero ya no es tanto como antes. – salgo a la defensiva de mi tío. – ahora al menos entrena.
-Pero no como debe Pan.
-Lo sé abuelito, pero también debemos entender que él es gerente de marketing. Tiene mucho trabajo que hacer.
-debe darle también prioridad al entrenamiento.
-Lo sé abuelito, trataré de hablar con él ¿Contento?
-Gracias Pan.
-De nada abuelito.
Mi tío saca tiempo de donde no tiene para entrenar, realmente se esfuerza por ser también un guerrero, pero tampoco puede dejar su trabajo en la empresa, sus campañas publicitarias siempre dan de qué hablar, cada vez que planea el lanzamiento de un nuevo producto, este llega a ser un rotundo éxito de ventas.
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Cualquier producto que él haga publicidad, se vende como pan recién salido del horno. Trabaja más duro que cualquiera, por ello es que a veces no tiene tanto tiempo libre como quisiera.
Es un hombre muy ocupado con mucha gente a su disposición, su trabajo tiene cosas buenas como malas según él, entre las malas, según mi opinión, él tiene la oportunidad de conocer muchas mujeres, demasiadas para su propio bien.
Modelos, cantantes, actrices, todas, él las elige personalmente, aunque siempre es profesional, si llega a tener un romance de una noche con ellas, esto es mucho después de haber acabado cada contrato.
Me duele cuando veo que a veces la sombra de la decepción aparece en los ojos de mi abuelito, porque sé que mi tío Goten se esfuerza, pero sí que es cierto que en estos últimos meses no ha venido a entrenar, sí que ha descuidado el entrenamiento.
Goten.
Mi abuelito va a matarte.

Capítulo 3.
Hoy Trunks regresó del extranjero, y me ha enviado un correo, pero al contrario de todos los que antes me haya enviado, esta vez, me ha invitado a almorzar.
Nuestra relación ha cambiado mucho en estas últimas semanas, mi amigo ha vuelto, al igual que mi admiración hacia él.
De: Trunks Briefs.
Fecha: 12 de diciembre de 808 13: 21 p.m.
Para: Son Pan.
Asunto: Almuerzo
Pan.
RISK Gourmet.
Te estaré esperando.
Trunks Briefs
Director General de Capsule Corp.
¿RISK?
No tengo ni la menor idea de donde será ese lugar.
Conociendo a Trunks debe ser un lugar elegante, así que decido preguntarle a mi compañera para poder estar vestida de acuerdo al lugar.
-Andy ¿Sabes dónde queda RISK GOURMET? – ella me mira a través de sus lentes de marcos negros.
-oh, sí. Es en la calle 24 oeste.
-ah ya veo. Entonces me voy.
-¿tienes una cita Pan?
-algo así. – le digo restándole importancia al asunto. - Solo es un almuerzo.
-bien, ve, ten cuidado. Solo espero que en esa "cita" usen protección y la pases bien.
Ella lo dice con un tono de voz divertido. No entiendo el porqué. Pero sí entiendo el contexto. Cree que iré a follar con alguien.
La sola idea me estremece, debido a que es con Trunks, con quien me reuniré.
Eso me hace preguntarme qué clase de sitio es aquel lugar.
-¡tonta! – le regaño desde la puerta de salida.
Y ella me ha sacado el dedo medio.
-¡Pan! –Drake me intercepta a mitad de camino.
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-¿sí? – él se me acerca y cruza un brazo por mis hombros sonriéndome mientras lo hace.
-¿y eso? - pregunto.
-estaba pensando en que… quizá podríamos ir a almorzar juntos ¿Qué dices?
-oh, lo siento Drake, pero tengo otro compromiso. – le digo mientras me zafo de su agarre y me planto en frente de él.
-oh, ya veo, entonces. Será para la próxima. – dicho esto se da media vuelta con las manos metidas en los bolsillos de la bata blanquecina y desaparece en el pasillo.
Hago el ademán de despedida con la mano y conduzco a RISK.
La verdad nunca me acostumbraré a este lugar. Para mí C.C es demasiado grandioso. Creo que de todas maneras o como dice Bra, solo soy una chica de campo que recién vive en la gran ciudad.
Llegué al restaurant que resultó ser un hotel enorme.
Ahora entiendo por qué Andy pensó eso.
Parqueo el auto y camino hacia la puerta. Pero ya desde aquí puedo ver que se encuentra un hombre perfectamente vestido de ejecutivo, ya lo había visto antes, pretendo pasar de largo, pero este me intercepta.
- Srta. Son. El señor Briefs me envió por usted.
-ah, gracias. – hago una ligera reverencia y enseguida él me indica que lo siga.
Nos dirigimos hacia el interior del hotel y cuando creo que llegamos al restaurant. Pasamos de largo.
-ah, disculpe. ¿Dónde nos dirigimos?
-el sr. Briefs tiene un comedor privado.
-ah, ya veo. -Seguramente por nuestro apetito saiyajin, él se vio obligado a eso.
Sonrío.
Sería un banquete para la prensa si comiera ante todos, como lo hacemos.
– Señor, usted sabe mi nombre, pero ¿cuál es el suyo?
-Sack, Srta. Son.
-Encantada Sack. Dígame Pan, por favor, me hace sentir como si fuera de la realeza británica. – consigo una media sonrisa como recompensa.
Seguimos caminando mientras en el pasillo me encuentro con meseros pulcramente vestidos de etiqueta que están llevando carritos con platos sobre ellos.
Se desplazan en una casi enigmática sincronía para desaparecer en las puertas de cada salón.
El sonido de mis tacones hace eco en el lugar muy bien iluminado y de piso increíblemente reluciente. Eso me hace pensar que alguien debió haber pasado la noche y gran parte de la mañana en dejarlo así.
Cuando camino con tacones me siento un poco extraña. De alguna manera un poco egocéntrica escucho el sonido de mis propios pasos y sonrío ante la idea de pensar en mí como una mujer despampanante.
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Bueno, la verdad es que siempre me eh preguntado que se sentiría ser así. Aunque sea por hoy sin que nadie se entere, en los recónditos lugares de mi mente, me permito sentirme de ese modo:
Despampanantemente sensual.
Después de una breve caminata al fin llegamos, al parecer es el último cuarto de aquel laberinto de pasillos y ventanales enormes que dan la vista a un gran jardín lateral.
Sack y yo nos paramos delante de una puerta.
-Aquí es. – dice.
Sack pasa una tarjeta de identificación y al instante la puerta se abre y mi indica que debo pasar.
Tomo la perilla en mis manos, sintiendo el frio del metal entre mis dedos.
La verdad no sé ni porque diablos estoy tan ansiosa.
Mi cuerpo entero está helado. Siento que voy a ser juzgada por la Santa Inquisición.
¿Pero qué demonios piensas Pan? No te va a comer.
Con todo el valor que poseo. Entro.
Y ahí está él, sentando detrás de la enorme mesa de vidrio negro y de ambiente elegante.
Su cabello lila perfectamente bien peinado. Enfundado en un seguramente costoso traje de diseñador, pero lo que más me llama la atención es su aroma. Desde hace días esto se ha convertido en una mezcla embriagadora. No sé por qué, pero resulta agradable.
¿Qué demonios pasa con tu cabeza Pan?
Me reclamo a mí misma.
-Hola Trunks. Lamento llegar un poco tarde.
-Llegaste justo a tiempo. – contesta, mientras me le acerco para depositar un beso en su mejilla.
Maldición ¿Qué es esto?
Huele condenadamente bien.
¿Qué pasa conmigo? Nunca me había pasado algo similar.
-Pero siéntate por favor. –me indica y yo accedo.
Viendo este lugar con detenimiento, es enorme.
Mis pensamientos se ven interrumpidos por un mesero que entra en ese momento, nos ofrece una tableta digital a cada uno y enseguida ordenamos.
El pobre mesero solo presionaba teclas de los pedidos en su tableta personal, anonadado por lo que ordenábamos.
Minutos después, inclinando su cabeza salió del lugar.
-¿Qué tal te fue en el viaje?
-Muy bien, gracias por preguntar. – responde.
-¿entrenaremos esta noche?
-Estaba pensando….
-¿Qué cosa Trunks?
-¿Qué tal si adelantamos el entrenamiento? Tengo tiempo libre después del almuerzo.
-No lo sé, tengo que hablar con el Sr. Ninamoto en la tarde. Creo que no podrá ser.
De nuevo ese aroma ¿Qué diablos pasa conmigo?
Realmente estoy obligando a mis fosas nasales a no reconocerlo.
-¿Pasa algo Pan? – pregunta extrañado Trunks.
-Ah, no, no es nada, simplemente es….
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No sé cómo explicarlo.
-No es nada Trunks. – afirmo y mi estómago cae, debido a la extraña sensación que produce en mí.
-En estas últimas semanas solo hemos entrenado, pero no me has contado qué hiciste en estos cinco años. No he visto al Sr. Vegeta desde entonces ¿Cómo ha estado? Siempre que le pregunto a Bra, nunca me da detalles.  
-bien, sigue en su cámara de gravedad. – contesta dándole un sorbo a su copa.
-ya veo, uno de estos días iré. Quiero que me diga que tal estoy, mi entrenamiento con mi abuelo Goku, ha sido también duro. Quiero ver qué me dice Vegeta-San
Aunque claro como tú sabes. Nadie nunca supera sus expectativas.
Me río por mi pequeña broma y por primera vez desde que ingresé, bebo un poco de vino.
-serás bienvenida. Después de que mudé Capsule Corporation a mi propio departamento, no estoy muy al tanto de lo que haga mi padre.
- ah, Bulma-San debe seguir trabajando como siempre ¿no es así?
-sí, así es. Aunque ahora que ya no es presidenta, pues tiene más tiempo para atormentar a mi padre. – contesta serio.
Con el paso de los años Trunks se convirtió en el CEO que todo mundo esperaba que él fuera.
Una sola palabra puede describirlo ahora: Dominante. Nada que ver con el Trunks que conocí en el espacio. Ahora es alguien muy serio.
Dejando esto de lado me imagino a Bulma-San persiguiendo a Vegeta-San por toda capsule.
-ya veo. Debe ser divertido. – me río con ganas. - ¿sabes lo que nos pasaría a ambos sin Vegeta-San lo supiera? ¿Verdad?
Me cubro la boca con el dorso de mi mano, tratando de frenar mi risa, pero la escena en mi cabeza es tan graciosa, que simplemente no puedo y termino contagiando a Trunks, quien también ríe por primera vez en mucho tiempo.
Y creo que a su lado, solo soy una cría que tiene mucho que aprender.
Mi diversión se acaba cuando entran cinco camareros con carros de comida y empiezan a colocar los platos sobre la mesa, realmente es un desfile. Todos están sincronizados, dejan los platos en la mesa. Y se retiran.
-buen provecho. – dice Trunks.
Asiento y empezamos a comer. Ambos somos semi-saiyajins, los platos simplemente se empezaron a apilar.
Una vez concluida la faena. Decidimos continuar con la conversación.
-dime Trunks ¿has desarrollado alguna técnica especial, que no me hayas mostrado aún?
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-sí, me imagino que lo preguntas por el desprendimiento de ki, de hace unos días.
-sí, es por eso. Abuelo Goku dijo que era una nueva técnica. Que no la había sentido antes y que era muy diferente a la que le mostraste. Felicidades, conseguiste perfeccionar dos técnicas propias.  
-gracias. Cualquiera de estos días te las puedo mostrar. Son técnicas que necesita de un gran control de ki, pero de seguro lo lograrás. Ya que tanto tú como Bra, han logrado convertirse en súper saiyajin.
Ahora que Bra, es la vicepresidenta y no vivo en la antigua Capsule, no tengo mucho tiempo para mostrárselo. Pero de seguro ustedes podrán practicar más.
Muerdo mi labio inferior, la idea de una batalla casi a muerte, despierta cada una de las células de mi cuerpo.
Las cuales me gritan a que diga:
-¿Cuándo me enseñas?
-Cuando quieras
-Te derrotaré Trunks. – le digo con toda seguridad en mi voz.
-eso lo veremos. – me da esa mirada tan única de la familia Briefs, casi creo estar viendo a Vegeta-san, tanto que da miedo.
-definitivamente no me rendiré. – sentencio.
-lo veremos Pan.
Me dice mientras me mira con sus ojos por encima del borde de su copa de vino. Cuando me da una de esas miradas, mis piernas se ponen a temblar.
Es decidida y me recuerda que tendré que luchar por mi vida. Siempre me la da en los entrenamientos.
-sí, acerca de eso, Trunks, deberíamos salir a entren…. - En ese momento mi celular suena.
-Habla Son Pan. – respondo.
 Es Andy, me dice que se irán de fiesta, el sr. Ninamoto nos ha dado el día libre. Me cuenta a donde irán. Yo solamente quiero acordar dónde podremos tener una lucha de verdad.
Así que realmente no le prestó atención.
– sí, espero que se diviertan.
-Tú también, a propósito….ahora que tienes la tarde libre espero que te follen bien.
Eso me congela en mi sitio. No atino que hacer, contengo el aire en mis pulmones, sobre todo porque el oído saiyajin es mucho más sensible que el humano, realmente espero que Trunks no haya escuchado eso.
Pero qué vergüenza.
¿Qué podría pensar él de mí?
-¡Andrea! – Le grito, me las va a pagar, cubro con mi mano la bocina. – vas a desear estar muerta Andy. – ella se ríe a viva voz. Para luego colgarme.
Espero realmente por Kamisama, que Trunks no lo haya oído.
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Retorno mí vista hacia él, pero para mí alivio al parecer no prestó atención.
Él está enfocado en la pantalla de su celular. Gracias a Kamisama. Al menos él no oyó lo último dicho por Andy.
-bien, creo que sí podremos entrenar hoy,  se nos dio la tarde libre y se irán de fiesta.
- ¿tú no vas? – dice apartando la vista de la pantalla, para luego dejarlo de lado.
- no, iría a casa. Mis padres no están, fueron a ver a Kaiosama para un torneo, no regresarán en dos semanas.
-Supongo que el Sr. Goku también.
-Sí. – ahora su teléfono suena y él mira la pantalla, pero enseguida cuelga la llamada.
-¿Un torneo dices? – pregunta.
-Sí, el torneo de los luchadores del otro mundo. Antes era solo para los muertos, pero, ya sabes que mi familia tiene un “permiso” especial.
-Vaya que sí.
Su celular suena otra vez. Es alguien muy ocupado y se dispone a colgar de nuevo
 – no tienes por qué colgar, puede ser importante….lo digo porque siendo el CEO debes tener muchas citas.
-no lo es. – vuelve a colgar. – nada importante.
-si estás ocupado, podemos dejar el entrenamiento para otro día.
-no, no es eso.  Mejor salgamos de aquí y vayamos a entrenar. – me da su mirada determinante.
- ¿y tu trabajo?
- Soy el jefe.
Sonríe engreído.
 -prometo dar todo de mí.
-Vayamos entonces Srta. Son.  
Claramente estamos cerrando un trato. Nada de contención. Solo un par de guerreros con ganas de romperle los huesos al otro. Solo eso. Al igual que siempre.
-Acepto Trunks.
Ambos nos damos una mirada de autosuficiencia.
Esa es una de las razones por las cuales nos llevamos tan bien. Ambos somos muy competitivos.
Cerrado nuestro trato salimos del restaurant y él me invitó a subirme al auto. Un reluciente Audi negro.
Él condujo hasta cierto punto y luego volamos hacia el desierto.
-bien, demuéstramelo. – se quita su chaqueta y corbata.
Por mi parte me quito los tacos, y mi chaqueta. Bra va a matarme cuando se entere de que un costoso traje, regalo de ella, quedó hecho añicos por nuestro entrenamiento.
Sin esperar más tiempo ambos nos colocamos en posición de batalla.
Empezamos, y mi corazón late desenfrenado por la batalla.
La adrenalina se siente por todo mi cuerpo, él me da golpes y patadas, no se está guardando nada.
-¡¿Eso es todo lo que tienes Pan?!
-¡No!
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Me transformo en súper saiyajin. Le lanzo patadas y golpes mientras él aún está en su estado natural.
El ser súper saiyajin no significa que nuestro cuerpo se vuelva inmune al dolor. Se vuelve incluso más sensible, cada golpe duele aún más fuerte. La cuestión es mental.
Lo que nos hace invencibles es el poder que se alcanza. Pero para eso se necesita soportar el dolor.
Se necesita tener fortaleza mental, para aprovecharlo bien.
Por lo tanto, las patadas y golpes de Trunks son potentes. Arremete contra mí, de una manera tan brutal que no me está dando descanso.
-¡veo que superaste tus habilidades. Pero te falta mucho todavía!
Sin que yo lo pudiese haber previsto, me da una patada que me lanza a metros de distancia. Me levanto como puedo y un hilo de sangre se desliza por mi labio. Me lo limpio con el dorso de mi mano en puño y le doy una sonrisa de autosuficiencia.
-nada mal. – comento. Él sonríe de medio lado y se vuelve a poner en posición de batalla.
Incentivada por eso. Arremeto contra él con todo lo que tengo. Con toda mi fuerza.
Le alcanzo a golpear en el estómago y creo que por breves momentos él se queda sin respiración.
Me acerco a su oído y susurro.
-¿Ves? Te lo dije.
-nunca te descuides Pan.
-¿Qué..? - Sin esperármelo me toma del brazo y me lanza contra una enorme roca. Fragmentos de la antigua roca, envuelven mi cuerpo. Los residuos de polvo cubren mi visión, pero aún puedo sentir su ki.
Está sobrevolándome.
- ¿Qué esperas nieta de Goku-san? ¿Eso es todo lo que tienes?
Me está provocando y sabe cómo hacerlo. Sabe que nunca le diría que no a una buena pelea y sabe que siempre quiero dejar en alto el nombre de mi familia, en especial el de mi abuelito.
Vas a ver Trunks.
Decido atacarlo.
Una buena sarta de patadas y golpes de mi parte empiezan, algunos los atrapa y otros le llegan. Eso aumenta mi confianza y aumento la intensidad de mis golpes. Uno logra darle en la cara y romperle el labio.
"ojo por ojo, amigo"
Nuestra sesión de entrenamiento, en la cual nos tratamos como un par de costal de huesos. Por fin terminó, muy para mi desgracia debo admitir que me venció.
 Pero por muy poco, no estoy tan mal. Mis golpes también han hecho mella en él. También le han dolido.
Y ahora tiene un labio hinchado.
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Nuestras respectivas ropas, están hechas pedazos. Retazos de tela carbonizados están esparcidos por el suelo arenoso. De mi parte las mangas de camisa relucen por su ausencia.
El tibio aire del atardecer acaricia mi rostro, mientras trato de normalizar mi respiración que está un tanto agitada por el esfuerzo.
Un bostezo se me escapa y me permito cerrar los ojos. Aun en este momento, el suelo me parece muy cómodo.
Siento la tierra arañar las porciones de mi piel expuesta, pero no me importa.
Mi cabello está mojado, debido al sudor por lo cual no me extrañaría que estuviera hecho un asco.
Ya me lo imagino, todo lleno de tierra amarilla arenosa. Mi cuerpo entero se siente pegajoso. Pero me siento complacida conmigo misma. Di todo de mí. Como si mi vida dependiera de eso.
Si esto fuera real y probablemente estas fueran mis últimas palabras me sentiría igual de dichosa que ahora. Entregué lo mejor de mí. No tendría arrepentimientos.
- ¡¿cómo te sientes?! – escucho la voz de Trunks a lo lejos.
- ¡Bien!
- ¿es enserio? Luces abatida. – se ha sentado a mi lado. - Goku-san y Gohan-san me matarían si te llego a lastimar en serio ¿De verdad estás bien?
-Para ya. – sentencio sentándome frente a él y mirándole fijamente. -…fue entrenamiento. Además…fue bueno ¿no?
Trunks me da una media sonrisa y dirige su vista al frente.
-ya lo creo ¿Cuándo repetimos?
-cuando puedas. – contesto.
-ya veo. – me extiende la mano y me levanto con su ayuda.
Cada músculo de mi cuerpo grita de dolor por el esfuerzo y por los golpes recibidos, pero sé bien que los resultados se verán después.
Después de que un saiyajin este al borde la muerte o de un sobreesfuerzo, su poder aumenta.
En consecuencia, este dolor será beneficioso para mí.
Sin que yo lo prevea un ligero gemido de dolor se escapa de mi boca.
-maldita sea Pan, dime la verdad ¿estás muy herida?
Me río.
A pesar de que mis músculos me reclaman por esto, se están manifestándose con un dolor intenso en cada contracción o espasmo de mi risa.
Es solo que es la primera mala palabra que escucho de la boca de Trunks. Bueno al menos por hoy
-¡no te rías! Maldición esto es serio. Necesito semillas del ermitaño para ti. Si tu familia te ve llegar así. El que va a morir en verdad seré yo.
Un nuevo espasmo de risa se hace presente.
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La verdad es que sé muy bien, que si me vieran llegar así. Trunks sí que va a morir, pero no por mano de abuelo Goku ni mi papá, sino por mano de abuela Milk y Bulma-San.
-Tranquilo, no duele mucho. Pero….si te acepto las semillas. ¿Tienes alguna? Mi madre se ha llevado todas para los muchachos.
-no aquí, nunca pensé que vendríamos a entrenar. Las tengo en mi casa, ven conmigo te recuperas allá y luego regresas.
-¿puedes volar?
Asiento.
-de acuerdo. Entonces vamos. – dice no muy convencido con mi respuesta creo yo, porque me retorna a ver de cuando en cuando, como tratando de averiguar alguna duda en mi rostro.
-sí. – rectifico, dejándole muy en claro que estoy segura de que puedo hacerlo sola.
Acto seguido toma impulso y yo lo sigo muy de cerca.
No demoraras Pan
Comes la semilla y regresas
¿Por qué maldita sea me siento tan ansiosa?
 

 CAPÍTULO 4.
Llegamos a su casa, aterrizamos en el balcón e ingresamos por una puerta de vidrio.
Su departamento es enorme y elegante.
Grita Trunks Briefs por donde sea que se lo mire.
Entramos por la cocina y este lugar no podría ser menos que deslumbrante.
Trunks abre la nevera y me ofrece una bebida. Acepto gustosa.
La batalla me ha dejado sedienta. Tal es el caso que me acabo la botella de agua helada de un solo trago.
-ven. – dice dejando su botella en la isla de la cocina, de seguro, asquerosamente cara.
- ¿eh? – digo.
- tienes que cambiarte esa ropa. No puedes estar así.
Es cierto, mi ropa.
Asiento y nos dirigimos a la sala.
Su departamento es de dos pisos, subimos las gradas hacia el segundo y entramos a la habitación que se encuentra al fondo del pasillo.
Mi corazón se siente ansioso, no entiendo esta sensación tan raro, solo la sentí cuando vivía ilusionada con Trunks.
¿Será eso?
-¿Goten me mataría si te viera así? – dice.
-Ya lo creo.
Su mano empuña la perilla. La gira e ingresa al lugar.
-es mi habitación, pasa. –abro mis ojos como platos. – Adelante.
- ¿Seguro? – suelto de golpe por la impresión de entrar. – Podría usar la de huéspedes.
-No te preocupes, pasa. Además en la de huéspedes no hay ropa.
-De acuerdo.
Ingreso y me siento un poco nerviosa al estar a solas con él.
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Su habitación está alumbrada ligeramente con una tenue luz, iluminada solo por unas lámparas, las mismas le da misterio a este lugar.
Al fondo del cuarto se encuentra una cama de tamaño King, tendida con un cobertor gris, en la parte superior de la cama se extienden dos almohadas de igual color que el cobertor.
 
Detrás de la cabecera de la cama se extiende desde el suelo al techo una división de madera de color cerezo.
Las ventanas son enormes, dan vista de la ciudad. Trunks, toma el control remoto que está en el velador cerca de la puerta, presiona un botón y las cortinas oscuras empiezan a desplazarse, brindando aún más oscuridad y privacidad al lugar.
-Tranquila, estás en tu casa. – dice para darme confianza.
Trunks vuelve a dejar el control en su sitio. Mientras yo avanzo, con paso tímido en su habitación.
La habitación tiene una alfombra enorme de color también gris, que se desplaza majestuosamente por debajo de la cama cubriendo el piso de madera flotante.
-Sí que te gustan los lujos. – comento.
-Una pequeña retribución conmigo mismo.
Sonrío.
“Debemos consentirnos de vez en cuando Pan”
La imagen de un filántropo Somerhalder viene a mi mente.
Echando un vistazo alrededor, veo que detrás de mí, hay una pequeña recepción, constituida de tres sillones de revestimiento negro con bordes en tonos dorados no muy gruesos.
Estos se encuentran alrededor de una mesa de centro que contiene libros sobre ella.
-Es tu zona de lectura.  – afirmo.
-sí, Pan….ah…..detrás de la cama se encuentra un pasadizo, puerta izquierda, allí está el armario, toma lo que necesites. Iré a traer las semillas a mi oficina, regreso pronto.
Asiento y sin más que decir, veo que sale de la habitación.
Me dirijo al pasadizo que dijo y este lugar es enorme, pero igualmente, alumbrada por una tenue luz.
-Tétrico. – murmuro.
Los armarios están dispuestos en forma de un cuadrado sin un vértice.
En la mitad del salón se encuentra un sillón circular de color gris.
¿Qué tiene Trunks con el color gris?
Dejando esa pregunta de lado, ahora mi deber es buscar donde exactamente tiene una camiseta y un par de pantalones de pijama. Tengo que cambiarme.
El dolor en mis costillas me hace volver a la realidad del porque estoy aquí.
Esto en verdad es doloroso, antes no dolía mucho ya que mi cuerpo estaba en actividad. Pero ahora……Kamisama……..duele, duele mucho.
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Doy un gemido de dolor mientras me apoyo en uno de los armarios para sostener mi cuerpo y evitar caerme.
- ¿estás bien?
Siento que me toman por la cintura. Es Trunks, ya ha regresado.
-sí, es…solo que las fuerzas, me han abandonado. Creo que has sido demasiado para mí Trunks. 
Me río ligeramente mientras él me mira serio y  me lleva hacia el sillón.
 – cómela, te sentirás mejor. – tiene una semilla en la mano y me la extiende.
Obedezco y mastico la semilla de inmediato.
 Al instante en el que siento los trozos de la semilla pasar por mi esófago. Me siento mejor. El dolor en mis músculos empieza a desaparecer, al igual que los hematomas. Estoy bien ahora.
-me siento mejor Trunks, gracias. – me levanto del sillón. - ¿ves? Ya estoy mejor.
-sí, ya lo veo. Me alegra. ¿Encontraste ropa?
-no, recién la estaba buscando. 
Me mira por un segundo y luego se dirige hacia unos cajones, de los cuales saca un pantalón blanco y una camisa del mismo color y me las entrega.
Él también toma una muda de ropa.  
-detrás de esa puerta está el baño. – dice. – ve a darte una ducha, mientras yo ordeno la comida. Debes estar hambrienta.
Asiento con la cabeza, y me meto en su cuarto de baño.
Una tina enorme de hidromasaje me da la bienvenida, conjuntamente con una ducha de forma rectangular que está ubicada a un lado.
Me siento un poco avergonzada por esto, ni en mis más locos sueños hubiese pensado en estar así, en el cuarto de Trunks. En su baño. A unos pocos minutos de quitarme la ropa.
Deja esas ideas Pan.
Sin esperar más tomo una bata de baño perfectamente doblada en un extremo del cuarto.
Pongo seguro a la puerta de baño, no quisiera que Trunks, entrara, no es algo como si lo fuera hacer de todos modos. Pero mi subconsciente me dice:
“Pon el seguro”
Me empiezo a quitar mi destrozada ropa y la dejo en el piso, de todos modos, está inservible.
Entro en la ducha protegida con una puerta de vidrio semitransparente.
El agua tibia, cae sobre mi cuerpo, limpiando las manchas de suciedad y tierra. Mi cabello mojado grita por mi atención. Así que tomo el bote de shampoo que se encuentra en un estante de la ducha y empiezo a trabajar en mi cuerpo.
El olor apenas abro el bote, es delicioso. Huele a él.
-Ya basta Pan. – me recrimino.
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La espuma hace presencia enseguida, cubriéndome con ese exquisito olor a menta.
Me enjuago el cabello, y lo envuelvo con una liga en un moño.
Cuando ya he terminado mi faena me envuelvo en la bata, y me acerco al enorme espejo que esta sobre una de las paredes y me doy un breve vistazo.
-sí que fue bueno el entrenamiento ¿no es así Pan? – me digo a mí misma.
Me seco el cuerpo con la toalla, y me dispongo a colocarme la ropa de Trunks.
Tomo la camisa, y caigo en cuenta de que tiene bordado las letras: T.B
Sin darle importancia, me coloco de nueva cuenta mi sujetador y mis bragas. Seco un poco mi cabello, con otra toalla que tomé y lo dejo suelto.
Salgo del cuarto de baño hacia el vestidor y él ha dejado unas pantuflas en la entrada de la puerta; Me las coloco y salgo a la habitación, pero Trunks no está.
Localizando su ki, está en la cocina.
Levanta la mirada y me da una media sonrisa cuando me ve llegar, mientras coloca vino en una copa.
Él ya se ha cambiado y ahora tiene una camisa blanca y unos pantalones jeans desgastados.
Me siento extraña, es decir, usar su ropa no estaba en mis planes para el día de hoy, por no decir que me queda grande.
-ten. – coloca la copa en la isla.
-gracias. – me indica que puedo sentarme en una de las sillas de la cocina.
-en pocos minutos, traerán la comida.
-ah, de acuerdo. – bebo mi copa. – este lugar es muy grande. – murmuro. – Te habrá costado un ojo de la cara.
-Algo ¿te gusta? – le da un sorbo a su copa.
–Es hermoso ¿No tuviste problemas con la comida? Digo, a mí siempre me dicen que espere una hora, así sea comida rápida. Ya sabes, por el volumen.
Me da una media sonrisa.
-No, siempre ordeno al mismo restaurant, saben lo que tienen que hacer y que debe ser deprisa.  
-Ya lo creo. Cuando uso el nombre mi abuelo Satan, suele suceder eso. Las personas se vuelven locas con solo decir su nombre.
-Sí, esa es una ventaja. A propósito ¿Por qué te reíste cuándo te pregunté si estabas bien?
Deja su copa en la isla y me mira inquisidoramente.
-ah….eso, bueno, se me vino a  la mente una imagen graciosa de mi abuelita junto a Bulma-san golpeándote.
De nueva cuenta la risa.
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-así, que era eso. – Agacha su cabeza y ríe.
Justo en ese momento, Sack aparece en la cocina llevando consigo unas fundas que contienen tarrinas con comida.
No parece sorprenderle en lo más mínimo. Sack, debe saber que no somos muy normales que digamos. En estas semanas conociéndolo, me he podida dar cuenta, que es la segunda mano de Trunks.
Su inseparable guardaespaldas.
-buenas noches, señorita Son. – me saluda mientras rodea la isla para dejar las tarrinas en la misma.
-Hola Sack.
De nueva cuenta me volvió a llamar así. Debe ser porque Trunks está presente.
Deja los platos allí y Trunks se sienta a mi lado.
-con permiso, señores. Buen provecho. – Sack da una reverencia corta y sale de la habitación sin emitir el más mínimo sonido.
-Comencemos. –Dice Trunks y yo asiento por demás entusiasmada.
Tomamos una tarrina cada uno.
Al momento que abrí una, el aroma delicioso ingresó por mis fosas nasales. Y un rugido de mi estómago, rompe el silencio momentáneo.
-lo siento. – digo, completamente avergonzada.
 -no te preocupes. Estamos en confianza ¿o no?
Le doy mis mejores sonrisas.
-gracias, Trunks.
Me mira extrañado.
-¿Por qué?
-por ser mi zensei. Gracias por tu tiempo.
-de nada y como tu zensei ordeno que comas.
-Sí.
Una vez que acabamos la comida. Me ofrezco a recogerla. Pero él me detiene.
-deja eso, Aby vendrá a limpiarlo mañana.
-pero eso será  mañana. Puedo hacerlo ahora. No hay problema.
-Eres mi invitada, déjalo así.
-Pero Trunks….
El sonido del teléfono me interrumpe.
-Ya regreso. – dice.
Toma el teléfono inalámbrico de su cocina y contesta.
-Ya regreso, puedes dar una vuelta por el departamento, si gustas.
-Claro. – le contesto y Trunks desaparece por el pasillo.
Mientras, yo me levanto de mi asiento y me dispongo a ir hacia la sala de estar y una revista sobre la mesa llama mi atención.
“CIENCIA Y TECNOLOGÍA”
¿QUIÉNES SERÁN LOS NUEVOS GANADORES DEL PREMIO A LA INNOVACIÓN?
Se lee en grandes letras de color blanco, le doy una hojeada a la revista. Nominaron a Capsule. Otra vez.
-Bien, llámame luego, adiós. – es Trunks, ya ha regresado.  – lo siento, era de la oficina
-No te preocupes.  – lo miro por un momento. -…ah, creo que mejor me voy, gracias por todo, prometo devolverte la ropa.
-Tengo mucha más.
-Te la traeré mañana.
-Cómo quieras. – dice.
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-Entonces nos vemos mañana en el entrenamiento ¿En el mismo lugar? O ¿Iremos a casa de Bulma-San? Digo, por la máquina de gravedad.
-No, en el desierto estará bien.
Me muerdo el labio inferior ansiosa por la pelea del día siguiente, mi cuerpo para este momento debió haber incrementado sus poderes.
-Te veo mañana Trunks.
-Pan…
- ¿sí?
Trunks corta la distancia, y sin que yo me lo prevea sus labios se posan en los míos.
Su mano cubre la parte posterior de mi cabeza y me atrae hacía sí.
¡Kamisama! Creo que realmente me golpeé la cabeza. ¿Esto es real?
Me estremezco. Su boca es sublime. Su cálido aliento en mi mejilla. Es todo lo que nunca hubiese imaginado.
Definitivamente, mi cordura se ha ido por el caño.
Cierro mis ojos y muevo mis labios sobre los suyos, correspondiéndole.
Él aumenta el ritmo de sus besos, ahora que tiene consentimiento de mi parte.
Su agarre se vuelve más intenso y pasa su otra mano por mi cintura, pegándome más a él. No me está dando descanso, pero, aun así, le correspondo con la misma intensidad de la que soy capaz.
De pronto siento como se aleja de mis labios, para colocar su boca, en mi mandíbula.
Besa mi cuello, dibujando un camino que me hace estremecer. Y un leve gemido escapa de mi boca.
Siento un calor que se extiende por todo mi vientre. Algo que aterra de sobremanera.
Sus manos en mi cuerpo, acariciando todo a su paso, no me dan descanso.
 Después de lo que parece ser una eternidad, su dulce tortura se detiene y nos separamos por falta de aire.
Mis mejillas deben estar enrojecida y mi vista está en el piso.
Soy incapaz de verlo a los ojos después de esto.
-Trunks……yo…..ah….. – solo en este momento, puedo pronunciar las primeras palabras que puedo, un poco de mi cordura ha regresado.
- no me digas que te arrepientes. – dice.
En ese momento no sé exactamente qué hacer.
Si decirle que sí, que sí me arrepiento y dejar las cosas así y decirle que lo olvide, pero la otra parte de mí me dice:
“no seas una mentirosa, sabes que lo disfrutaste”
¿Y si le digo que no? ¿Qué podría pasar?
– No puedes mentirme.
Lo miro a los ojos, está esperando una respuesta.
-Pan.
-esto no debió suceder, me voy. Olvídalo.
-Pan. – Me toma del antebrazo.- ambos lo queríamos. – dice.
Me doy la vuelta, dándole la espalda.
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Mi mente es un caos en este momento.
Mi corazón late muy rápido por el momento previo.
Con ese beso, solo comprobé, que en verdad me volví a interesar en Trunks.
Hice algo muy estúpido.
-yo no me arrepiento Pan. Lo hice y lo volvería a hacer
Menciona y yo me giro con los ojos abiertos.
-¿Qué dices?
-no sabes lo que me ha costado controlarme. – dice con su mirada fija en mí.
Me intimido. Esa mirada nunca la había visto en Trunks.
Es intensa y un tanto sombría.
Toma mi mentón y levanta mi cara que de nuevo apuntaba al piso.
– yo sí lo deseé y lo disfruté, ahora la pregunta es…. ¿y tú? – después de esa confesión mis ojos lo miran asombrados.
- ¿yo?
- ¿Te arrepientes de esto?
- yo…sí, sí me arrepiento. – contesto.  
-Estás mintiendo.
-Trunks, hicimos algo estúpido. Solo, olvidémoslo ¿Quieres?
Maldita sea. Nunca debí haber venido.
-Suéltame. – pido y el accede.
- escucha Pan. Es algo complicado de explicar, pero….he querido que algo así pasara.
- Dime Trunks – le miro fijamente. -  ¿Qué buscas conmigo? ¿Eh? Sé sincero.
-No es amor Pan.
Lo sabía y no puedo evitar bufarme.
-¿Entonces? ¿Quieres que seamos amigos con derechos? – pregunto con sarcasmo. - ¿De eso se trata todo?
-Pan.
-¿Te das cuenta de la gravedad que esto traería?
-así, es. - Me congelo en mi sitio por su respuesta. – pero no me importa.
-Estás loco. – decido marcharme de ese lugar.
-No me digas que tú no lo deseas tanto como yo.
- Trunks…….
-No puedes mentirme, a mí no. Dime Pan.
-ya está bien. – contesto dándome por vencida. -  sí ¿Contento? Sí lo disfruté.
Le suelto de golpe y él sonríe de medio lado, complacido por mi respuesta.
-Pan.
-¿Seremos amigos con derechos, Trunks?
-Sí, si tu aceptas.
-¿y si yo no quisiera?
-Lo respetaré.
Me ha puesto en un dilema difícil.
-¿Ese es el único tipo de relación que te interesa?
-Sí.
Es cierto que he esperado por algo como esto, deseé un beso como este cuando era joven, pero ¿Lo vale?
¿Vale terminar toda nuestra amistad por esto?
Trunks nunca ha tenido una novia oficial, siempre han sido citas y conquistas, porque extrañarme esa propuesta.
-Pan.
“Si no te arriesgas, nunca sabrás que pudo haber sido”
“Te interesa de esa manera, adelante”
-Pan, Por favor discúlpame por haberte dicho….
-¿Ahora qué? - pregunto aceptando su propuesta.
-¿qué dices? -  pregunta sorprendido.
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-¿Haremos el amor hoy?
- Follaremos.  – contesta.  
- Trunks….antes….hay algo que debes saber.
- ¿qué es? ¿Tienes novio?
- no es eso, Yo...ah…yo...nunca me he acostado con alguien. – me siento avergonzada.
-¿eres virgen? – dice sorprendido.
-sí…..eso….¿sería un problema?...... ¿para ti? – pregunto un tanto aterrada de su rechazo, pero me da un breve, pero intenso beso. 
– para nada. Ven conmigo.
Me toma de la mano, y juntos subimos al segundo piso. A su habitación.
Mi corazón late muy rápido.
Mi primera vez será con Trunks, y no puedo estar más segura con mi decisión.
-Ven aquí.  
Me conduce a su cama, la parte trasera de mis rodillas topa con el borde. Él está en frente de mí.
La tenue luz lo hace ver incluso más sombrío.
Todo esto es más emocionante.
-déjame todo a mí. – dice.
Me da otro beso apasionado y me dejo llevar por su experiencia.
Su boca sobre la mía es sublime, nuestras respiraciones se vuelven más intensas.
Su brazo sobre mi cintura, apretándola, me enloquece.
Me toma de la camisa y levanto mis brazos, para ayudarle a quitármela.
Pero la deja en mi cabeza cubriendo mis ojos.
-no te la quites.
No tengo visión y no sé qué está haciendo ahora mismo. Pronto su prodigiosa boca besa mi cuello y dejo escapar un gemido.
-sch….aun no. Aun no es tiempo.
De nuevo pone sus labios en mi cuello, muerde mi clavícula y sigue dejando un reguero de besos a su paso.
Llega a los montículos de mis pechos y se detiene un momento.
-tienes senos hermosos Pan. Muy hermosos.
Mis mejillas se enrojecen aún más de lo que estaban si se puede ante ese elogio.
Trunks me saca de mis pensamientos cuando acaricia mis senos por encima del sujetador. Desliza una tira por mi hombro que me hace estremecer. Da un beso en mi pecho, y luego saca uno de mis senos por sobre el borde del sujetador.
Enseguida siento que mis senos se endurecen a su tacto.
Su tortura empieza, da besos por todo mi ser, y me permito sentir su calor.
Jala y succiona mi pezón. Enloqueciéndome en el acto y enviando deliciosos choques eléctricos a mi vientre. Doy un gemido. Mi cuerpo entero tiembla y él se detiene.
-no te corras aún.
Hago mi máximo esfuerzo, pero esa deliciosa sensación lo hace difícil.
Mi entrepierna se siente húmeda.
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Trunks hace lo mismo con mi otro seno, y esta vez no soy capaz de controlarme y termino convulsionando en frente de él, miles de sensaciones se arremolinan en mí, mis gemidos se escuchan en toda la habitación, grito su nombre y él me toma por la cintura, para luego empujarme en la cama e inevitablemente caigo de espaldas contra el colchón.
Toma mis muñecas y las coloca por sobre mi cabeza.  
-Pan…– dice en tono de regaño. – Tienes mucho que aprender.
Mi respiración es dificultosa, mi pecho sube y baja y me siento muy acalorada.
-tendré que enseñarte. – se levanta por un momento. – mantén los brazos así.
Lo hago, me siento nerviosa, no veo nada y no sé dónde está.
De repente siento que me quita los pantalones y me quedo semidesnuda ante él.
-eres hermosa Pan. – me muevo un poco incomoda por la situación y va a por mis bragas, la sensación de estas deslizándose por mis piernas es excitante.
Se coloca sobre mí y con sus rodillas abre mis piernas. Me besa y me pega más a él. Siento su excitación en mi vientre, ya está desnudo. De repente siento una de sus manos entre mis piernas e instintivamente las cierro.
-Tranquila.
Acaricia mis muslos internos, y su intrépida mano acaricia mi clítoris.
Luego introduce uno de sus dedos en mí y grito por la sensación.
Él vuelve a besarme y mi cuerpo entero vibra, sin darme tiempo a responder, introduce dos dedos en mí, grito, digo su nombre una y otra vez. Mientras que él me da placer hasta morir.
-no te corras…….es una orden. -dice.
Lo intento de nuevo, pero esto es muy difícil.
Trunks se separa de mí por un instante y por fin me quita la camisa de los ojos, por fin lo veo, está de rodillas entre mis piernas.
-Trunks…- digo entres susurros. – yo…...yo no tomo anticonceptivos.
-no te preocupes por eso. – estira una mano hasta su velador y saca un preservativo. Dejándome ver su excitación en su máxima expresión.
Rasga el paquete, saca el condón y se lo coloca con destreza.
Yo permanezco en la posición en la que me dejó.
-Lo preguntaré una última vez ¿estás segura de esto?
¿Ahora lo pregunta? ¿Cuándo ya no hay marcha atrás?
-hazlo. – contesto.
Se recuesta sobre mí, vuelve a acariciar mi clítoris y me arqueo en respuesta, esperando la estocada.
Las sensaciones regresan a mí y me siento de nueva cuenta húmeda.
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-estás muy húmeda …..Muy receptiva…eso me gusta.
Me da un beso intenso y se introduce en mí, atraviesa mi barrera de una sola embestida. Se para por un momento, hasta que me acostumbre a su miembro.    
-¿estás bien? – yo asiento. – empezaré a moverme.
-hazlo.
Así como el dolor vino se fue.
Ahora me siento completa, ambos encajamos muy bien. Las embestidas de él son potentes, me toma de la cintura afirmando su agarre sobre mi cuerpo y yo envuelvo mis brazos alrededor de su cuello, enrollando mis piernas alrededor de su cintura me abro más para él y araño su espalda ante tanto regodeo y gozo sentido.
Trunks no me da descanso, sus labios, sus manos moviéndose por doquier, sin ningún recato, como si mi cuerpo le perteneciese, y su anatomía dentro de mí, simplemente son una deliciosa tortura.
Trunks me está matando de placer, me pregunto cómo no me eh desmayado hace ya tiempo. Sus manos acarician mi trasero, lo aprieta, y pasa su mano por toda la extensión del mismo.
-tienes un bonito trasero Pan. – murmura dándome una nalgada
Con la otra mano de Trunks masajea mi seno derecho con su mano, lo estira y lo succiona, tiemblo entre sus brazos, y sé que no me falta mucho para explotar de éxtasis, pero él no se detiene, Trunks promete llevarme a este mundo de éxtasis y de lujuria, mero acto de follar.
Tengo la boca media abierta, mis labios deben estar hinchados y rojos, por los fogosos besos que Trunks me da, miro a Trunks y pequeñas gotas de sudor se forman en su frente, tiene los ojos cerrados.
-Tru….Trunks. – digo en un susurro.
Por un momento se para.
Yo me sigo moviendo, tratando de que él continué con sus embestidas, pero no lo hace, abro mis ojos, para saber qué pasó. 
-¿qué…qué..pasa? – pregunto y él solo me besa, pero sigue sin moverse, yo sigo intentando que me penetre, sin éxito, muevo mis caderas sensualmente, mientras estoy debajo de él, tratando de incentivarlo, pero él parece no corresponder.
-dime lo que quieres. – suelta. Quiere que ruegue por su atención. - ¿Qué es lo que quieres Pan? Dímelo.
-yo……te quiero a ti. – eso parece tener efecto en él porque me apretuja, enrosca su brazo por mi cintura y me embiste fuertemente, yo solo emito gemidos, que no puedo callar, ni siquiera cuando me muerdo los labios.
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Trunks me tiene firmemente sujeta contra el colchón, mientras ejerzo todo mi autocontrol para evitar correrme de este modo, ya que siento a Trunks arañar mi espalda con sus manos y su anatomía latiente dentro de mi cavidad, no me está ayudando.
No se está conteniendo, está utilizando toda su fuerza. Solo somos dos semi-saiyajins fornicando.
Me aprieta aún más al colchón, causando que los engranajes de la cama rechinen en reclamo a la actividad y debido a la fuerza usada, lo que provoca que grite de sorpresa. Veo una sonrisa socarrona en su rostro.
No soy consciente de nada a mí alrededor. Él se está divirtiendo torturándome, así que decido cambiar un poco las cosas, con la nada de experiencia que poseo, me levanto ayudándome de mis codos, haciéndole ver que quiero estar sentada sobre él. Trunks accede, se sienta en el colchón y yo lo sigo, colocándome encima de él.
Nuestros cuerpos están sudorosos.
Y por primera vez en toda la noche soy yo la que le da un beso fogoso, un gemido ronco es mi premio, entrelazo mis dedos en su cabello, apretando y jalando para tratar de intensificar mi beso, hecho esto salto un poco sobre el hinchado sexo de Trunks, lo siento retorcerse de placer debajo de mí.
-mujer...- sisea entre dientes-…..¿en verdad crees que podrás seguir mi ritmo? - dicho esto se introduce ferozmente dentro de mí, logrando que diera un gemido sonoro.
Mis senos suben y bajan al compás de sus embestidas, nuestros sexos chocan entres sí, haciendo un sonido que llena la habitación por completo.
Así que aquí estamos Trunks y Yo, complaciendo una necesidad física, o bueno eso es para él. Porque para mí, esto es, todo lo que vale la pena, y valió el tiempo que esperé.
Después de unas cuantas embestidas más, me desplomo sobre él, gritando su nombre y dando sonoros gemidos, mi orgasmo se extiende por todo mi cuerpo y oleadas de placer me envuelven, llevándome a un mundo de pura lujuria, prometiendo no traerme de vuelta.
Trunks, por su parte seguía con sus estocadas, luego de unos minutos, también se desploma, me lleva consigo para apoyarme sobre el colchón, se recuesta sobre mí pecho. Nuestras respiraciones son aceleradas y me cuesta respirar bien.
El cansancio se está apoderando de mí, mis ojos se están comenzando a cerrar y ruego por aire.
- ¿te duele algo? – pregunta. Con los ojos cerrados le contesto.
- ¿me lo preguntas después de haberme follado?
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-es en serio. Si te lastimé, dímelo.
-no, no lo hiciste. - Una tonta sonrisa se esparce por mi rostro.
-descansa.
Sale de mi interior y se recuesta a mi lado, jalándome con él. Me siento tan cansada que mis ojos se volvieron a cerrar, solo siento que cubre mi cuerpo desnudo con una sábana y me coloca a su lado, mientras acaricia mi espalda desnuda y besa mi cabello.
- ¿Pan?
- hm!
- gracias.
-eh? ¿Por qué? – mi voz se escucha apagada. Me siento demasiado cansada, Morfeo me induce a dormirme, extendiéndome su dedo índice seductoramente.
-por aceptarme. – yo lo miro con las pocas energías que me quedan.
-Pan, yo no comparto lo que es mío con nadie. – me mira con sus ojos muy serios y aprieta más su agarre, dejo de mirarlo y me acomodo en la curvatura de su cuello, mientras él hunde su nariz en mi cabello.
Ya no escucho nada más, ingreso en la profundidad del sueño, inducido por el cansancio. Y lo último que recuerdo es:
“eres mía Pan, solo mía”
-sí Trunks, lo sé.
DEJEN REVIEWS.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
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