Desde aquella otra orilla

Y ante el sol de una voz de abajo,

Pudo observar cuando de un salto

Se apoderó la voluntad que olvida,

El encuentro forzado de la herida

Que ha relatado el respiro poniente;

Antes de la duda, absurda consciente

De la amistad que rebusca del baúl,

Sin encontrar del intento la sierpe de la luz,

Del renacer de un surco al fraterno vidente.

Luis Bustillos

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