En la quietud de una pradera.
19.05.10
En la quietud de una pradera.
Un buen miércoles de alguno del mes de abril en otro clásico otoño del 2001, hicimos la cimarra para irnos al campo, tú y yo solos en la soledad de nuestra única presencia.
Evelyn C, te veías tan hermosa con tu jumper, tu pelo semi ondulado castaño claro, tus ojos y unos besos que nadie ha podido igualar. Por la mañana hacia frío así que estuvimos larga horas besándonos, jurando y prometiendo lo que jamás sería, promesas y juramentos vanos que hacía perfecto acorde con el momento.
Mi querida dama, te decía yo y veía como tu sonrisa hacia armonía con tu mirada, sé que eras muy feliz estando al lado mío y que disfrutabas cada momento estando juntos, puesto que tenías otro mundo aparte del que compartíamos en el cual solo el maltrato y las bajezas predominaban.
Fue bello lo que vivimos hasta el último momento que pasamos juntos, pero ambos elegimos rumbos diferentes, tú te quedaste en tu mundo, yo tuve que alejarme del que tenía para encontrar uno mejor lejos de ti.
El tiempo paso y durante los meses venideros cada vez que nos encontrábamos nos besábamos para recordarnos que alguna vez nos quisimos, traicionamos y soñamos, tú en tu mundo y yo en el mío.
Han pasado varios años y te he vuelto a ver, pero en el recuerdo, al igual que tú a mí.
En la quietud de una pradera.
Un buen miércoles de alguno del mes de abril en otro clásico otoño del 2001, hicimos la cimarra para irnos al campo, tú y yo solos en la soledad de nuestra única presencia.
Evelyn C, te veías tan hermosa con tu jumper, tu pelo semi ondulado castaño claro, tus ojos y unos besos que nadie ha podido igualar. Por la mañana hacia frío así que estuvimos larga horas besándonos, jurando y prometiendo lo que jamás sería, promesas y juramentos vanos que hacía perfecto acorde con el momento.
Mi querida dama, te decía yo y veía como tu sonrisa hacia armonía con tu mirada, sé que eras muy feliz estando al lado mío y que disfrutabas cada momento estando juntos, puesto que tenías otro mundo aparte del que compartíamos en el cual solo el maltrato y las bajezas predominaban.
Fue bello lo que vivimos hasta el último momento que pasamos juntos, pero ambos elegimos rumbos diferentes, tú te quedaste en tu mundo, yo tuve que alejarme del que tenía para encontrar uno mejor lejos de ti.
El tiempo paso y durante los meses venideros cada vez que nos encontrábamos nos besábamos para recordarnos que alguna vez nos quisimos, traicionamos y soñamos, tú en tu mundo y yo en el mío.
Han pasado varios años y te he vuelto a ver, pero en el recuerdo, al igual que tú a mí.
40
Cargando comentarios...