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Descaro

Juan Carlos Maldonado García@jc_maldonado
28 ago 2026·2 min de lectura

¿Cómo te conviertes en un descarado?

¿Qué debe suceder para que te importe poco lo que piensen de ti?

El descaro surge de una percepción íntima, tergiversada, te sientes omnipotente, una superioridad sin sustento que te hace creer que tienes permiso decir y hacer lo que te venga en gana, ya cualquier opinión, fuera de la tuya, siempre será inferior y por lo tanto, por definición, no debe tomarse en cuenta.

El descarado se engaña de manera enfermiza, porque todos saben lo que está sucediendo, menos él. Todos los aspirantes a sátrapas lo experimentan, ya que, como es bien sabido el poder vuelve locos a los improvisados casi de manera inmediata hasta que ocurre el golpe de Estado o el aspirante es asesinado.

Es la Historia de la Humanidad, que desde luego se repite con más frecuencia de lo que se alcanza a apreciar, por esto muy pocos aprenden, pero ahí está, seguirá repitiéndose cíclicamente mientras los hombres sigan siendo ambiciosos, o sea, eternamente.

En este ensayo me concentro en lo que le pasa con los hombres que obtienen un poder fortuito. Lo primero, la realidad se desvanece dando paso a su fantasía. Empieza por la indiferencia a la crítica, no les importa, porque consideran que quienes osan criticarlos, son seres inferiores e incapaces de reconocer sus virtudes. De este tamaño su ego para el que ya no habrá un espejo capaz de reflejarlos de cuerpo entero.

El descaro los convierte en seres despreciables.

La frecuencia con la que expresan abiertamente que no existe ninguna opinión atinada aparte de la suya, provoca la repulsión. Sin embrago, por conveniencias de poder y económicas, los subordinados continuarán alabándolos hasta que alguien más poderoso que el descarado en cuestión, porque siempre hay alguien más poderoso, lo ponga, textualmente, en su lugar como el “don nadie” que en realidad es.

El descaro de ninguna manera es valentía o audacia. Es grosería abierta. Una altanería que ofende a los que tienen que convivir o escuchar a estos seres estúpidamente sobrados de esta confianza infundada.

No existe una situación en que el descaro pudiera ser admirado. Sería como afirmar que la ofensa y la grosería son admirables en ciertas circunstancias. No es así. Nunca será así. No es lo civilizado.    

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© CC BY-NC-ND 4.0 — Solo lectura
Publicado en Textale · Obra registrada bajo licencia de autor
#descaro#engaño#repulsión#abuso#sociedad

Escrito porJuan Carlos Maldonado GarcíaSoy mercadólogo del siglo XX y amo escribir y leer literatura hispanoamericana
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