CANTA EL GALLO EN SIBONEY
CANTA EL GALLO EN SIBONEY
Canta el gallo en Siboney. Hora de levantarse; ya estaba despierto, pero me gusta quedarme unos minutos pensando en las cosas de interés. Considero que la madrugada es una buena hora para pensar y meditar un poco. Y si el gallo canta como el de Siboney, es más agradable aún comenzar el día. También me gusta la voz dulce de Saskia cuando me dice en tono cubano “mira mijito ya estas despielto, levántate que el desayuno está seldvido”. Siempre le busco la lengua, me gusta verla discutiendo, aunque siempre tiene buen humor y no exagero al decir que es una excelente enfermera. Muy profesional; como todos los que trabajan en el CIREN. (Centro Internacional de Restauración Neurológica) Hoy es mi segundo día de los veintiocho que debo estar en el programa de rehabilitación física. Ya pasé los ocho días de estudio y me ratificaron que padezco El Mal de Párkinson en el nivel dos punto cinco de la escala de cinco. Ayer inicie con algunos ejercicios simples de calentamiento, estiramiento, reflejo, coordinación motora, defectología (lo cual consiste en atornillar y destornillar unos grandes y coloridos tornillos de plástico, armar rompe cabeza y pasar unos botones en una barra curva de un lado a otro). También fuimos a Logopedia para mejorar la voz a través de ejercicios de aire y correcto uso de la lengua. Entré a un grupo de cuatro, yo era el más nuevo, ya me había informado sobre las actividades con José Reyes (un venezolano) que estaba dos semanas más avanzado.
Sigue cantando el gallo en Siboney, las aves también cantan, canta la mujer del comedor. Ella se llama Virgen, su nombre ha sido todo un acontecimiento; le decimos de todo, claro con respeto y cariño. Ayer desayunamos con una paciente nueva, se trata de Patricia, ella es de Estados Unidos, escuché que es de Carolina del Norte, se ve muy mal, tiembla tanto que no puede sostener nada en sus manos, pero me anima mucho su fe. Y más me anima el amor con que su esposo la trata. Él se llama Yazel y siempre quiere estar en las actividades con ella, no se lo permiten pero se queda muy cerca de la puerta y cuando le preguntan algo a Patricia, quien responde es él en voz alta. Es el típico americano, en bermudas, blanco, con cuerpo medio atlético, cola en su largo cabello mal peinado y canoso, botas de cuero y bermudas. También está un francés que intenta hablar conmigo, pero no nos entendemos, a diferencia de Daniel otro norte americano que habla un poco de español y yo menos de inglés y de tarde él sirve de traductor al francés y dos africanos que no recuerdo su país, pero comprenden el inglés y creo que también el francés. Yo le sirvo de traductor a dos chilenos, una argentina, seis venezolanos y un mejicano llamado Guadalupe. Todos estamos en las villas, todos nos preguntamos el por qué, todos queremos saber sobre una inyección mágica para la cura de nuestros males, todos soñamos con ser como antes, pero nos conformamos que aún estamos luchando por una buena calidad de vida. La verdad estamos aprendiendo a vivir con ese inquilino, debemos ser buenos anfitriones. Él no se irá, nos acompañará hasta la muerte. En mi opinión si bien es cierto que nadie se muere de Párkinson, la vida es muy difícil llevarla luchando con este mal. Vemos como cada día perdemos destrezas, es como si lleváramos siempre un sobrepeso equivalente a nuestro peso corporal, nos encorvamos, nos hacemos lentos, nos fatigamos y los pocos minutos que estamos bien, no dejamos de temblar. Es un terrible mal, no morimos y tampoco nos curamos; no hay opción, por lo menos nos valemos de nosotros mismos, por ahora.
Volviendo al tema de patricia, si la medicina cubana es capaz de restablecerle la salud a esa muchacha, entonces el mundo debería imitar a cuba, en cuanto a salud. Aunque en este corto tiempo que llevo aquí observo muchas cosas extrañas. Aún no me convence mi diagnostico, en cuanto al nivel de avance de dos punto cinco en la escala de cinco. Ni el método de las revistas médicas. Observo por ejemplo que al cuarto del paciente entran no menos de diez personas con batas blancas todos los días a las ocho de la mañana, y después de escuchar el parte de la enfermera de guardia sobre la evolución diaria del paciente, salen en comitiva y repiten el acto en las otras habitaciones con los otros pacientes. Lo extraño es que pude constatar y ratificar que la mayoría de las personas que acompañan a dos médicos en esas revistas diarias, son personas de cargos administrativos y uno es de lavandería. Después de terminar con todos los pacientes, se quitan sus batas blancas y se incorporan a sus tareas correspondientes. ¿Por qué lo hacen?. Es un método impresionante digno de estudiarlo. Desde mi lógica le atribuyo a ese protocolo una enorme carga publicitaria. Me he dado cuenta que en Cuba en general se maneja mucho el maquillaje al estilo Hollywood. Siempre hay una carga publicitaria en todo los aspectos de la vida por donde transiten extranjeros. Desde la zona donde están establecidos los centros médicos, los cuales funcionan en estructuras o construcciones que antes de la Revolución eran ocupadas por ricos y que actualmente es la mejor zona de la Habana, Hasta los sitios turísticos propiamente establecidos para captar capital extranjero a través de ofertas turísticas. Donde estamos haciendo vida como pacientes, lo que llaman Neuro Villas. Son las mismas casas vacacionales de los que eran dueños del Ron Bacardi y que al triunfo de la Revolución Cubana, fueron expropiados y expulsados de la Isla. (Según la memoria cultural). Es la misma zona de Cubanacán donde se encuentra el complejo residencial donde está ubicada la vivienda familiar de Fidel Castro; zona de acceso altamente restringida y separada por una densa vegetación. Se encuentran además muchas de las embajadas y consulados con sede en Cuba. También está el Acuario Nacional de Cuba, el Salón Rosado de La Tropical, el Estadio Eduardo Saborit, La Marina Hemingway, hoteles de los más lujosos y novedosos del país entre otros lugares de interés. Igualmente, se encuentra en este Municipio el famoso Cabaret Tropicana, buque insignia, en el ámbito internacional, del espectáculo cubano. El litoral cuenta con numerosos clubes sociales con acceso a las playas.
Volviendo a nuestro tema. Cuando buscamos cura del mal de Parkinson en internet, vemos a Cuba como la única opción para su cura a través de intervenciones quirúrgica en el CIREN. Pero la verdad es que cuando estamos aquí, no se habla de este tipo de intervenciones. Yo pregunté a todos los niveles de este centro, y obtuve como respuesta lo que yo sabía sobre la enfermedad. Me dijeron que no tiene cura, que es degenerativa, que tiene cinco niveles y que se trataba con dopamina. Yo esto lo sabía. Pero peor aún; cuando ingresé al centro me estaba tomando tres tabletas de Stalevo de 50mg. cada una y me sentía estable. Me cambiaron el tratamiento a 10 tabletas diarias de Madopar de 250+50mg y mis síntomas empeoraban cada día. Hasta que de manera voluntaria e inconsulta volví a mi tratamiento que llevaba desde Venezuela. Dando como resultado un inmediato restablecimiento de salud. Al ver mi repentina mejoría, la doctora encargada me dijo que el ajuste con su tratamiento había alcanzado el nivel óptimo. Llevándose la sorpresa de que yo había roto con el tratamiento recomendado por ellos.
Mi tercer día de rehabilitación. Hacemos la misma rutina, hoy incluyeron un palito de escoba para mejorar el estiramiento de los brazos. También incorporaron un balón de básquet adicional, para mejorar los reflejos, en una interacción con el entrenador de entregar por arriba y recibir el segundo balón de rebote en el piso. Pregunté si habría cambios en la rutina a lo largo del programa y me confirmaron que no. Ya había visto lo suficiente para romper con el programa y solicitar mi inmediato retorno a Venezuela, según la disposición de vuelo del Convenio. Hoy es jueves dieciséis de diciembre de dos mil quince, la verdad no puedo dormir, es la una de la mañana con treinta y dos minutos. A esta hora no canta el gallo, pero mi mente vuela. Ya no me pueden ocultar el sufrimiento y la carencia de los ciudadanos, ayer mi entrenador deportivo me pidió disculpa, para romper la sesión que empezábamos a la una de la tarde. Se retiro a las áreas verdes a vomitar. Le pregunté en que lo podía ayudar y me dijo que la comida del almuerzo le había caído mal, y curiosamente lo interrogué para saber lo que le habían servido, me dijo que una vez a la semana le servían ese menú y siempre vomitaba, le dije que lo cambiara y me dijo que no había opción. Cuando le pregunte sobre qué cosa tan mala le habían servido. Me llamo aparte, abrió un bolso deportivo, sacó una taza plástica con tapa y me dijo que un compañero prefirió no comer y se la había regalado para sus hijos. Se trataba de un poquito de arroz blanco y yo le dije eso es sólo arroz, el me corrigió, me dijo es arroz con sardina, yo le respondí que no veía la sardina y me dijo que era como un mojito, es decir agua o sopa de sardina que se la vierten al arroz. Así como este caso, me he empezado a percatar de muchas cosas con las cuales yo no puedo convivir. No puedo hacerme de la vista gorda donde la gente es esclavizada. Ya el sistema no me puede ocultar tanta mezquindad para con sus habitantes, aunque quieran y le exijan a cada persona que nos asisten a mantenerse optimista serenos y amables, es algo que se les va de las manos. El hambre y las carencias no se pueden ocultar
Quiero compartir con usted amigo, como llegué aquí. No sé si tengo la misión de aportar un granito de arena, no lo sé. Pero voy a expresarme, sobre cuba, su medicina y el convenio CUBA - VENEZUELA. No recuerdo con precisión cuando se me presentaron los primeros síntomas, pero recuerdo que perdí el olfato desde hace veinticinco años, lo recuerdo porque a veces me pedían opinión sobre alguna fragancia o algún alimento, o que si olía a quemado y se me hacía muy difícil dar una respuesta. Después recuerdo que se me hacía difícil mantenerme de pie mucho tiempo, luego me empezó un leve temblor en mi mano derecha, sobre todo mi dedo pulgar cuando estaba nervioso, después presentaba mucha rigidez y pocos movimientos en mis brazos al caminar y mucha lentitud en los movimientos finos; como por ejemplo abotonar o desabotonar una camisa. Más adelante sentía poco interés por las cosas, no me importaban las fiestas, reuniones sociales, siempre me negaba a salir de paseo con mi familia, sentía mucha fatiga, la rigidez era notoria, ya las personas hacían las incómodas preguntas. Pero lo que más me preocupaba era que mi voz había perdido su claridad, después de tener un buen tono y dicho por muchas, que era muy agradable; ahora era un pollo ronco y con muy bajo volumen. Los cheques llegaban devueltos por firmas, comencé con un poquito de mal humor, la sonrisa había desaparecido, los chistes que contaban ya no causaban risa. Y así un buen día hace seis años comencé a buscar información en internet, llevándome la sorpresa que padecía de todos más uno de los síntomas del Mal de Parkinson. Luego fui a consulta con un neurólogo y me lo confirmó, pero yo no era conforme, fui a varios y me decían que padecía del Mal de Parkinson. Comencé a hacerme esas preguntas que usted se habrá hecho, ¿coño porque a mí?, - ¡verga no creo!, ¿y ahora, que voy a hacer? - . Una vez fui al último neurólogo (Dr. Javier Fajardo, del Centro Clínico Caracas), a quien le caí en gracia y nos hicimos amigos y le pregunté como amigo, sobre si él estaba seguro de mi diagnóstico y me respondió señalándome con su dedo índice derecho “¡TU TIENES PARKINSON!,” yo le dije señalándolo de la misma manera “Y TU ERES UN ANCIANO” y nos abrazamos riéndonos a carcajadas. Luego de empezar el tratamiento que me llevó a un buen nivel en los síntomas, Comencé a buscar información sobre el convenio de salud Cuba - Venezuela. Obteniendo el privilegio de ser admitido para el vuelo del 27 de Noviembre de 2015. Debía ir con un acompañante y muy amablemente mi esposa se puso a la orden.
Hoy que veo la realidad debo decir que pude observar a las personas, con un gran deseo de marcharse, no hablan abiertamente mal de su revolución, pero manifiestan el deseo de ser como el resto del mundo. No voy a hablar mal de cuba, no es el tema, pero ¿cuánto me gustaría?. Lo único que voy a decir es que el día que el presidente de algún país no se elija por votación donde todos manifiesten su voluntad, ese día, ese país será como cuba. Me empecé a decepcionar del sistema, trato de no involucrarme en los problemas de los cubanos, pero es imposible, es imposible no ver en la cara de las personas que sufren el día a día la esperanza de salir y nunca más volver, la verdad es que los cubanos comunes se quieren ir, desean marcharse y la prueba es los grandes sacrificios que aun realizan en balsas, cruzando fronteras, es una realidad. Una madrugada pensando en el padecer de los cubanos, dije una frase que ahora la mantengo “prefiero tener el peor de los Parkinson y vivir en Venezuela y no tenerlo y vivir en Cuba”. La primera semana había preguntado por Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, casualmente vivían en la misma zona. Muy animado fui caminando a sus casas guiado por los vecinos, tuve la mala suerte que ambos estaban de gira; me marché no antes sin dejarles mi mensaje de que volvería. Pero hoy la verdad no deseo conocerlos, ni ir a sus casas, ni ser recibido, ni por ellos ni por Adalberto Álvarez, quien fue cofundador del Son Catorce, ni me interesa la historia de Compay Segundo, y como ellos me mencionaron muchos famosos de los cuales yo no tenía conocimiento, pero la verdad no me interesa conocer a esos ventajistas, que usaron sus cantos y méritos para contribuir a que los gobernantes sometieran a este desamparado pueblo noble. Quién iba creer que los que aparentan ser muy valientes, en el fondo son unos cobardes, tienen las armas, hicieron las leyes a su medida y a la fuerza callan al que se atreva decir no estar de acuerdo. Es increíble ver como se benefician del trabajo de los demás, es increíble creer lo que viven estas personas, personas como usted, como yo que en pleno siglo XXI son esclavizados.
Pude confirmar que el asunto del bloqueo es la mentira mejor creada y manejada en cuba. No pueden hablar de bloque y la mantequilla que sirven es importada, por citar algún ejemplo. Además todos los instrumentos y equipos médicos, las computadoras, vehículos, teléfonos celulares, radios, aires acondicionados, son importados. Y si somos más curiosos nos podemos dar cuenta, desde que subes al avión te percatas de la gran mentira, cuba no fabrica aviones, ni siquiera mantequilla, no produce ni azúcar. El negocio redondo lo tienen con Venezuela, cobran en dólares el servicio que presta cada médico cubano en nuestro país, a cambio de una ración de combate. Cada personal de seguridad que trabaja en nuestro país nos cuesta una fortuna, cada rehabilitador, cada profesor de dominó. Cada persona que viaja a cuba por el convenio le cuesta a nuestro país más de doce mil dólares, somos más ochocientos mil en los quince años de convenio, saquemos la cuenta. ¿Que negocio tan rentable?. Un sábado tomé un taxi, de esos que ellos llaman máquina, un Chevrolet de los años cincuenta, con la buena suerte de ser el chofer una persona con un alto nivel de cultura general y muy educado. Le pedí que por favor nos comentara sobre la ciudad de la habana, y verdaderamente se convirtió en nuestro guía turístico. De regreso nos comentó sobre las placas de los vehículos, y llegamos al tema de su profesión. Verdaderamente me dijo cosas sorprendentes las cuales pude corroborar, me comentó que el impuesto que debía pagar superaba al cuarenta por ciento de sus ingresos y estaba contento porque tenía el carro negociado y más del cincuenta por ciento de la venta de su auto, debía pagarlo al gobierno. Le pregunté qué haría de ahora en adelante, me quedé frío cuando me dijo que se quedaría desempleado, pero prefería pagarle al estado. Yo dije coño esta revolución, deja a un pobre hombre y una familia bien jodido, sin importarles nada con su interés por el dinero no le importa la vida. ¿Cual socialismo?, si la peor representación del capitalismo está establecida en Cuba. El lujo y la comodidad son para la élite del gobierno y sus colaboradores, el descanso y los placeres de la diversión, son para ellos. La propiedad privada no existe, el estado es dueño de todos los bienes y amo de todas las personas. Me contaron que si alguien mataba una vaca, era sancionado con una pena muy alta, la leche de las vacas se debe dar el cuarenta por ciento al estado, nadie puede comprar o construir vivienda, primero porque nunca tendría el dinero necesario y tampoco sería una propiedad privada, sería una propiedad del estado.
Los médicos deben ser buenos, pero no mejores que los nuestros o que los europeos ni menos que los americanos, la propaganda es mejor, la propaganda les funciona. Me daba dolor ver al que nos sirve la comida, disfruta del olor y color de los platos servidos y luego probar un arroz con agua de carne molida o agua con caraotas. ¿Porque tanta injusticia?, ¿porque la historia no se reedita?, ¿porque se olvidaron de los principios con los cuales se hicieron gobierno?, ahora comprendo al Che, prefirió alejarse de Cuba al descubrir ser utilizado. Pobre Chávez, nunca le dijeron la verdad, siempre lo recibieron arriba, nunca pudo pasar una semana con este pueblo viendo tanta miseria y mezquindad, siempre le mostraron la otra cara, esa cara que se ve desde el avión cuando desciende en la habana, u Holguín, se ve una supuesta agricultura mecanizada perfecta, siendo en el fondo que se trata de un perfecto montaje publicitario, si es sólo propaganda, el dictador sabe que la propaganda le beneficia mucho, se presenta como el súper hombre que a pesar de un embargo (ficticio), es capaz de sostener a su pueblo en altos niveles de calidad de vida. Pretendiendo muy hábilmente obtener sustanciosas regalías por su incesante lloradera tal cual al mendigo de la región. Pobre Chávez, cuantas monedas no dejaría como propina ante la cara pedigüeña del dictador, además de pagar los servicios en divisas y con sobre precio. Él no pierde la oportunidad para facturar, cuánto costará prestarse como anfitrión en la mesa de diálogo del conflicto del gobierno de Colombia con las Farc, cuantos dólares habrá recaudado por concepto de la venida del Papa, y así cuantos miles de dólares por cualquier cosa que su equipo de mercadeo le permitió recaudar este año. Ya la caña de azúcar no es rentable, más rentable es pedir limosna, limosna que se la queda así como todos los negocios que aprendió a hacer. Negocios visibles, pero quién sabe de los que no se ven. Chávez si era un verdadero demócrata, lo probó más de dieciocho veces, ese si fue un valiente, ese si se midió con el mejor sistema electoral del mundo y ahora ratificado nuevamente. Me imagino que alguna vez aunque sea en juego le tuvo que haber dicho a Fidel que convocara un referendo revocatorio. Me imagino la risa de Chávez al ver la cara de Fidel, este le hubo de dar una explicación justificando por qué eso no se debía mencionar en Cuba, tuvo que haber empezado la primera oración incluyendo la palabra bloqueo. Estoy seguro que Chávez no le creía todos sus cuentos.
Ahora he notado que el presidente maduro no le suelta la chequera, y me gustaría que revisara los convenios de salud, ese pedigüeño explota a su gente y se queda con el dinero. Son tan asquerosos, que de las remesas que reciben los familiares, el gobierno se queda con el trece por ciento de impuesto, mas el trece por ciento del cambio de dólar a pesos CUC (peso convertible cubano, equivale a ochenta y siete por ciento de un dólar americano), aparte de obtener esas divisas por la vía del comercio que es en su totalidad del gobierno, con los precios más especulativos del mundo. ¿Cómo va ser posible? que un trabajador profesional, por ejemplo enfermero, cocinero, analista devengue mensualmente menos de quince CUC. Veamos este ejemplo: Un plato de comida en un restaurant cuesta dieciséis CUC, un par de zapatos normal fabricados en Cuba cuesta dieciocho CUC y un Adidas Importado cuesta ciento veinte CUC. Un pollo pequeño en el frigorífico cuesta ocho CUC, La carne de res nadie la obtiene, la proteína animal es básicamente el cerdo y tiene un costo de siete CUC. Existe una libreta mensual por persona con la cual se puede adquirir a precio regulado, tres de arroz, dos de azúcar, medio kilo de pasta, medio kilo de café, medio kilo de granos, un cuarto de kilo de mortadela, medio kilo de pollo, diez huevos, medio kilo de soya molida con carne y un cuarto litro de aceite, por esta libreta se paga un CUC.
Mañana me voy, atrás dejo a Cuba, atrás dejo miles de personas que sufren, personas que no son escuchados por nadie, miles de personas que requieren nuestra mirada, miles de personas que desean ser libres, me voy pero voy a contar lo que vi. No sé si me tilden de mal agradecido, pero el gobierno de mi país pagará una factura de catorce mil dólares por mí. Y eso me duele, me duele más que el Parkinson, total en mi país hay buenos médicos, al fin de cuenta no tiene cura y cada día avanza sin detenerse, me duele porque los doctores, enfermeros, entrenadores y ambulancieros no recibirán ni un dólar adicional en su salario por haberme atendido, me duele porque los pilotos y las aeromozas que expone su vida a diario en esos aviones viejos y descontinuados, tampoco recibirán un dólar adicional por haberme servido. Me duele porque yo mañana me olvido de todo esto y esas personas siguen oprimidos. Cuando alguien me diga en cuba no hay inseguridad, se vive tranquilo, le diré prefiero mis malandros, prefiero mis policías corruptos, prefiero mis secuestradores, prefiero mis clínicas privadas, prefiero El Parkinson y vivir en Venezuela que no tenerlo y Vivir en Cuba. Mañana me voy y llevo un odio por dentro, me gustaría encontrarme a Fidel o a su hermano y decirle a cualquiera de los dos, o a los dos: ¿Dónde están los cojones?, ¿donde está su valentía?, ¿donde está su rudeza?, me gustaría decirles… ¡Ah, espera!, pero se lo puedo decir desde aquí, estoy seguro que algún jalabola se lo va a comentar. Bueno Fidel yo sé que eres tú el principal responsable de este holocausto, voy a decirte lo siguiente: Eres una maldita basura, eres el ser más aprovechador de este planeta, eres un maldito hijo de puta, eres un cobarde, te aprovechaste del arañero, hiciste el negocio del mundo, pero ¿para qué?, gracias a la muerte ya pronto empezarás a pagar toda tu maldad. En el infierno no hay clemencia, en el infierno no hay diablos tan güevones, como a todos los guevones que jodiste, en el infierno no hay CUC, ni dólar, ni limosna. Mañana me voy y la verdad nunca más recordaré tus supuestas hazañas, ni tus supuestos triunfos, ni recordaré al Ché, ni a Camilo. Con decirte que iba ir hoy a la Habana y la verdad no quiero saber de esa ciudad, no quiero seguir viendo tus riquezas.
Esperando brevemente la noticia de tu muerte
se despide tu enemigo:
Aníbal A. Afanador
Siboney, 22 de diciembre de 2015, 9:32 am.
Canta el gallo en Siboney. Hora de levantarse; ya estaba despierto, pero me gusta quedarme unos minutos pensando en las cosas de interés. Considero que la madrugada es una buena hora para pensar y meditar un poco. Y si el gallo canta como el de Siboney, es más agradable aún comenzar el día. También me gusta la voz dulce de Saskia cuando me dice en tono cubano “mira mijito ya estas despielto, levántate que el desayuno está seldvido”. Siempre le busco la lengua, me gusta verla discutiendo, aunque siempre tiene buen humor y no exagero al decir que es una excelente enfermera. Muy profesional; como todos los que trabajan en el CIREN. (Centro Internacional de Restauración Neurológica) Hoy es mi segundo día de los veintiocho que debo estar en el programa de rehabilitación física. Ya pasé los ocho días de estudio y me ratificaron que padezco El Mal de Párkinson en el nivel dos punto cinco de la escala de cinco. Ayer inicie con algunos ejercicios simples de calentamiento, estiramiento, reflejo, coordinación motora, defectología (lo cual consiste en atornillar y destornillar unos grandes y coloridos tornillos de plástico, armar rompe cabeza y pasar unos botones en una barra curva de un lado a otro). También fuimos a Logopedia para mejorar la voz a través de ejercicios de aire y correcto uso de la lengua. Entré a un grupo de cuatro, yo era el más nuevo, ya me había informado sobre las actividades con José Reyes (un venezolano) que estaba dos semanas más avanzado.
Sigue cantando el gallo en Siboney, las aves también cantan, canta la mujer del comedor. Ella se llama Virgen, su nombre ha sido todo un acontecimiento; le decimos de todo, claro con respeto y cariño. Ayer desayunamos con una paciente nueva, se trata de Patricia, ella es de Estados Unidos, escuché que es de Carolina del Norte, se ve muy mal, tiembla tanto que no puede sostener nada en sus manos, pero me anima mucho su fe. Y más me anima el amor con que su esposo la trata. Él se llama Yazel y siempre quiere estar en las actividades con ella, no se lo permiten pero se queda muy cerca de la puerta y cuando le preguntan algo a Patricia, quien responde es él en voz alta. Es el típico americano, en bermudas, blanco, con cuerpo medio atlético, cola en su largo cabello mal peinado y canoso, botas de cuero y bermudas. También está un francés que intenta hablar conmigo, pero no nos entendemos, a diferencia de Daniel otro norte americano que habla un poco de español y yo menos de inglés y de tarde él sirve de traductor al francés y dos africanos que no recuerdo su país, pero comprenden el inglés y creo que también el francés. Yo le sirvo de traductor a dos chilenos, una argentina, seis venezolanos y un mejicano llamado Guadalupe. Todos estamos en las villas, todos nos preguntamos el por qué, todos queremos saber sobre una inyección mágica para la cura de nuestros males, todos soñamos con ser como antes, pero nos conformamos que aún estamos luchando por una buena calidad de vida. La verdad estamos aprendiendo a vivir con ese inquilino, debemos ser buenos anfitriones. Él no se irá, nos acompañará hasta la muerte. En mi opinión si bien es cierto que nadie se muere de Párkinson, la vida es muy difícil llevarla luchando con este mal. Vemos como cada día perdemos destrezas, es como si lleváramos siempre un sobrepeso equivalente a nuestro peso corporal, nos encorvamos, nos hacemos lentos, nos fatigamos y los pocos minutos que estamos bien, no dejamos de temblar. Es un terrible mal, no morimos y tampoco nos curamos; no hay opción, por lo menos nos valemos de nosotros mismos, por ahora.
Volviendo al tema de patricia, si la medicina cubana es capaz de restablecerle la salud a esa muchacha, entonces el mundo debería imitar a cuba, en cuanto a salud. Aunque en este corto tiempo que llevo aquí observo muchas cosas extrañas. Aún no me convence mi diagnostico, en cuanto al nivel de avance de dos punto cinco en la escala de cinco. Ni el método de las revistas médicas. Observo por ejemplo que al cuarto del paciente entran no menos de diez personas con batas blancas todos los días a las ocho de la mañana, y después de escuchar el parte de la enfermera de guardia sobre la evolución diaria del paciente, salen en comitiva y repiten el acto en las otras habitaciones con los otros pacientes. Lo extraño es que pude constatar y ratificar que la mayoría de las personas que acompañan a dos médicos en esas revistas diarias, son personas de cargos administrativos y uno es de lavandería. Después de terminar con todos los pacientes, se quitan sus batas blancas y se incorporan a sus tareas correspondientes. ¿Por qué lo hacen?. Es un método impresionante digno de estudiarlo. Desde mi lógica le atribuyo a ese protocolo una enorme carga publicitaria. Me he dado cuenta que en Cuba en general se maneja mucho el maquillaje al estilo Hollywood. Siempre hay una carga publicitaria en todo los aspectos de la vida por donde transiten extranjeros. Desde la zona donde están establecidos los centros médicos, los cuales funcionan en estructuras o construcciones que antes de la Revolución eran ocupadas por ricos y que actualmente es la mejor zona de la Habana, Hasta los sitios turísticos propiamente establecidos para captar capital extranjero a través de ofertas turísticas. Donde estamos haciendo vida como pacientes, lo que llaman Neuro Villas. Son las mismas casas vacacionales de los que eran dueños del Ron Bacardi y que al triunfo de la Revolución Cubana, fueron expropiados y expulsados de la Isla. (Según la memoria cultural). Es la misma zona de Cubanacán donde se encuentra el complejo residencial donde está ubicada la vivienda familiar de Fidel Castro; zona de acceso altamente restringida y separada por una densa vegetación. Se encuentran además muchas de las embajadas y consulados con sede en Cuba. También está el Acuario Nacional de Cuba, el Salón Rosado de La Tropical, el Estadio Eduardo Saborit, La Marina Hemingway, hoteles de los más lujosos y novedosos del país entre otros lugares de interés. Igualmente, se encuentra en este Municipio el famoso Cabaret Tropicana, buque insignia, en el ámbito internacional, del espectáculo cubano. El litoral cuenta con numerosos clubes sociales con acceso a las playas.
Volviendo a nuestro tema. Cuando buscamos cura del mal de Parkinson en internet, vemos a Cuba como la única opción para su cura a través de intervenciones quirúrgica en el CIREN. Pero la verdad es que cuando estamos aquí, no se habla de este tipo de intervenciones. Yo pregunté a todos los niveles de este centro, y obtuve como respuesta lo que yo sabía sobre la enfermedad. Me dijeron que no tiene cura, que es degenerativa, que tiene cinco niveles y que se trataba con dopamina. Yo esto lo sabía. Pero peor aún; cuando ingresé al centro me estaba tomando tres tabletas de Stalevo de 50mg. cada una y me sentía estable. Me cambiaron el tratamiento a 10 tabletas diarias de Madopar de 250+50mg y mis síntomas empeoraban cada día. Hasta que de manera voluntaria e inconsulta volví a mi tratamiento que llevaba desde Venezuela. Dando como resultado un inmediato restablecimiento de salud. Al ver mi repentina mejoría, la doctora encargada me dijo que el ajuste con su tratamiento había alcanzado el nivel óptimo. Llevándose la sorpresa de que yo había roto con el tratamiento recomendado por ellos.
Mi tercer día de rehabilitación. Hacemos la misma rutina, hoy incluyeron un palito de escoba para mejorar el estiramiento de los brazos. También incorporaron un balón de básquet adicional, para mejorar los reflejos, en una interacción con el entrenador de entregar por arriba y recibir el segundo balón de rebote en el piso. Pregunté si habría cambios en la rutina a lo largo del programa y me confirmaron que no. Ya había visto lo suficiente para romper con el programa y solicitar mi inmediato retorno a Venezuela, según la disposición de vuelo del Convenio. Hoy es jueves dieciséis de diciembre de dos mil quince, la verdad no puedo dormir, es la una de la mañana con treinta y dos minutos. A esta hora no canta el gallo, pero mi mente vuela. Ya no me pueden ocultar el sufrimiento y la carencia de los ciudadanos, ayer mi entrenador deportivo me pidió disculpa, para romper la sesión que empezábamos a la una de la tarde. Se retiro a las áreas verdes a vomitar. Le pregunté en que lo podía ayudar y me dijo que la comida del almuerzo le había caído mal, y curiosamente lo interrogué para saber lo que le habían servido, me dijo que una vez a la semana le servían ese menú y siempre vomitaba, le dije que lo cambiara y me dijo que no había opción. Cuando le pregunte sobre qué cosa tan mala le habían servido. Me llamo aparte, abrió un bolso deportivo, sacó una taza plástica con tapa y me dijo que un compañero prefirió no comer y se la había regalado para sus hijos. Se trataba de un poquito de arroz blanco y yo le dije eso es sólo arroz, el me corrigió, me dijo es arroz con sardina, yo le respondí que no veía la sardina y me dijo que era como un mojito, es decir agua o sopa de sardina que se la vierten al arroz. Así como este caso, me he empezado a percatar de muchas cosas con las cuales yo no puedo convivir. No puedo hacerme de la vista gorda donde la gente es esclavizada. Ya el sistema no me puede ocultar tanta mezquindad para con sus habitantes, aunque quieran y le exijan a cada persona que nos asisten a mantenerse optimista serenos y amables, es algo que se les va de las manos. El hambre y las carencias no se pueden ocultar
Quiero compartir con usted amigo, como llegué aquí. No sé si tengo la misión de aportar un granito de arena, no lo sé. Pero voy a expresarme, sobre cuba, su medicina y el convenio CUBA - VENEZUELA. No recuerdo con precisión cuando se me presentaron los primeros síntomas, pero recuerdo que perdí el olfato desde hace veinticinco años, lo recuerdo porque a veces me pedían opinión sobre alguna fragancia o algún alimento, o que si olía a quemado y se me hacía muy difícil dar una respuesta. Después recuerdo que se me hacía difícil mantenerme de pie mucho tiempo, luego me empezó un leve temblor en mi mano derecha, sobre todo mi dedo pulgar cuando estaba nervioso, después presentaba mucha rigidez y pocos movimientos en mis brazos al caminar y mucha lentitud en los movimientos finos; como por ejemplo abotonar o desabotonar una camisa. Más adelante sentía poco interés por las cosas, no me importaban las fiestas, reuniones sociales, siempre me negaba a salir de paseo con mi familia, sentía mucha fatiga, la rigidez era notoria, ya las personas hacían las incómodas preguntas. Pero lo que más me preocupaba era que mi voz había perdido su claridad, después de tener un buen tono y dicho por muchas, que era muy agradable; ahora era un pollo ronco y con muy bajo volumen. Los cheques llegaban devueltos por firmas, comencé con un poquito de mal humor, la sonrisa había desaparecido, los chistes que contaban ya no causaban risa. Y así un buen día hace seis años comencé a buscar información en internet, llevándome la sorpresa que padecía de todos más uno de los síntomas del Mal de Parkinson. Luego fui a consulta con un neurólogo y me lo confirmó, pero yo no era conforme, fui a varios y me decían que padecía del Mal de Parkinson. Comencé a hacerme esas preguntas que usted se habrá hecho, ¿coño porque a mí?, - ¡verga no creo!, ¿y ahora, que voy a hacer? - . Una vez fui al último neurólogo (Dr. Javier Fajardo, del Centro Clínico Caracas), a quien le caí en gracia y nos hicimos amigos y le pregunté como amigo, sobre si él estaba seguro de mi diagnóstico y me respondió señalándome con su dedo índice derecho “¡TU TIENES PARKINSON!,” yo le dije señalándolo de la misma manera “Y TU ERES UN ANCIANO” y nos abrazamos riéndonos a carcajadas. Luego de empezar el tratamiento que me llevó a un buen nivel en los síntomas, Comencé a buscar información sobre el convenio de salud Cuba - Venezuela. Obteniendo el privilegio de ser admitido para el vuelo del 27 de Noviembre de 2015. Debía ir con un acompañante y muy amablemente mi esposa se puso a la orden.
Hoy que veo la realidad debo decir que pude observar a las personas, con un gran deseo de marcharse, no hablan abiertamente mal de su revolución, pero manifiestan el deseo de ser como el resto del mundo. No voy a hablar mal de cuba, no es el tema, pero ¿cuánto me gustaría?. Lo único que voy a decir es que el día que el presidente de algún país no se elija por votación donde todos manifiesten su voluntad, ese día, ese país será como cuba. Me empecé a decepcionar del sistema, trato de no involucrarme en los problemas de los cubanos, pero es imposible, es imposible no ver en la cara de las personas que sufren el día a día la esperanza de salir y nunca más volver, la verdad es que los cubanos comunes se quieren ir, desean marcharse y la prueba es los grandes sacrificios que aun realizan en balsas, cruzando fronteras, es una realidad. Una madrugada pensando en el padecer de los cubanos, dije una frase que ahora la mantengo “prefiero tener el peor de los Parkinson y vivir en Venezuela y no tenerlo y vivir en Cuba”. La primera semana había preguntado por Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, casualmente vivían en la misma zona. Muy animado fui caminando a sus casas guiado por los vecinos, tuve la mala suerte que ambos estaban de gira; me marché no antes sin dejarles mi mensaje de que volvería. Pero hoy la verdad no deseo conocerlos, ni ir a sus casas, ni ser recibido, ni por ellos ni por Adalberto Álvarez, quien fue cofundador del Son Catorce, ni me interesa la historia de Compay Segundo, y como ellos me mencionaron muchos famosos de los cuales yo no tenía conocimiento, pero la verdad no me interesa conocer a esos ventajistas, que usaron sus cantos y méritos para contribuir a que los gobernantes sometieran a este desamparado pueblo noble. Quién iba creer que los que aparentan ser muy valientes, en el fondo son unos cobardes, tienen las armas, hicieron las leyes a su medida y a la fuerza callan al que se atreva decir no estar de acuerdo. Es increíble ver como se benefician del trabajo de los demás, es increíble creer lo que viven estas personas, personas como usted, como yo que en pleno siglo XXI son esclavizados.
Pude confirmar que el asunto del bloqueo es la mentira mejor creada y manejada en cuba. No pueden hablar de bloque y la mantequilla que sirven es importada, por citar algún ejemplo. Además todos los instrumentos y equipos médicos, las computadoras, vehículos, teléfonos celulares, radios, aires acondicionados, son importados. Y si somos más curiosos nos podemos dar cuenta, desde que subes al avión te percatas de la gran mentira, cuba no fabrica aviones, ni siquiera mantequilla, no produce ni azúcar. El negocio redondo lo tienen con Venezuela, cobran en dólares el servicio que presta cada médico cubano en nuestro país, a cambio de una ración de combate. Cada personal de seguridad que trabaja en nuestro país nos cuesta una fortuna, cada rehabilitador, cada profesor de dominó. Cada persona que viaja a cuba por el convenio le cuesta a nuestro país más de doce mil dólares, somos más ochocientos mil en los quince años de convenio, saquemos la cuenta. ¿Que negocio tan rentable?. Un sábado tomé un taxi, de esos que ellos llaman máquina, un Chevrolet de los años cincuenta, con la buena suerte de ser el chofer una persona con un alto nivel de cultura general y muy educado. Le pedí que por favor nos comentara sobre la ciudad de la habana, y verdaderamente se convirtió en nuestro guía turístico. De regreso nos comentó sobre las placas de los vehículos, y llegamos al tema de su profesión. Verdaderamente me dijo cosas sorprendentes las cuales pude corroborar, me comentó que el impuesto que debía pagar superaba al cuarenta por ciento de sus ingresos y estaba contento porque tenía el carro negociado y más del cincuenta por ciento de la venta de su auto, debía pagarlo al gobierno. Le pregunté qué haría de ahora en adelante, me quedé frío cuando me dijo que se quedaría desempleado, pero prefería pagarle al estado. Yo dije coño esta revolución, deja a un pobre hombre y una familia bien jodido, sin importarles nada con su interés por el dinero no le importa la vida. ¿Cual socialismo?, si la peor representación del capitalismo está establecida en Cuba. El lujo y la comodidad son para la élite del gobierno y sus colaboradores, el descanso y los placeres de la diversión, son para ellos. La propiedad privada no existe, el estado es dueño de todos los bienes y amo de todas las personas. Me contaron que si alguien mataba una vaca, era sancionado con una pena muy alta, la leche de las vacas se debe dar el cuarenta por ciento al estado, nadie puede comprar o construir vivienda, primero porque nunca tendría el dinero necesario y tampoco sería una propiedad privada, sería una propiedad del estado.
Los médicos deben ser buenos, pero no mejores que los nuestros o que los europeos ni menos que los americanos, la propaganda es mejor, la propaganda les funciona. Me daba dolor ver al que nos sirve la comida, disfruta del olor y color de los platos servidos y luego probar un arroz con agua de carne molida o agua con caraotas. ¿Porque tanta injusticia?, ¿porque la historia no se reedita?, ¿porque se olvidaron de los principios con los cuales se hicieron gobierno?, ahora comprendo al Che, prefirió alejarse de Cuba al descubrir ser utilizado. Pobre Chávez, nunca le dijeron la verdad, siempre lo recibieron arriba, nunca pudo pasar una semana con este pueblo viendo tanta miseria y mezquindad, siempre le mostraron la otra cara, esa cara que se ve desde el avión cuando desciende en la habana, u Holguín, se ve una supuesta agricultura mecanizada perfecta, siendo en el fondo que se trata de un perfecto montaje publicitario, si es sólo propaganda, el dictador sabe que la propaganda le beneficia mucho, se presenta como el súper hombre que a pesar de un embargo (ficticio), es capaz de sostener a su pueblo en altos niveles de calidad de vida. Pretendiendo muy hábilmente obtener sustanciosas regalías por su incesante lloradera tal cual al mendigo de la región. Pobre Chávez, cuantas monedas no dejaría como propina ante la cara pedigüeña del dictador, además de pagar los servicios en divisas y con sobre precio. Él no pierde la oportunidad para facturar, cuánto costará prestarse como anfitrión en la mesa de diálogo del conflicto del gobierno de Colombia con las Farc, cuantos dólares habrá recaudado por concepto de la venida del Papa, y así cuantos miles de dólares por cualquier cosa que su equipo de mercadeo le permitió recaudar este año. Ya la caña de azúcar no es rentable, más rentable es pedir limosna, limosna que se la queda así como todos los negocios que aprendió a hacer. Negocios visibles, pero quién sabe de los que no se ven. Chávez si era un verdadero demócrata, lo probó más de dieciocho veces, ese si fue un valiente, ese si se midió con el mejor sistema electoral del mundo y ahora ratificado nuevamente. Me imagino que alguna vez aunque sea en juego le tuvo que haber dicho a Fidel que convocara un referendo revocatorio. Me imagino la risa de Chávez al ver la cara de Fidel, este le hubo de dar una explicación justificando por qué eso no se debía mencionar en Cuba, tuvo que haber empezado la primera oración incluyendo la palabra bloqueo. Estoy seguro que Chávez no le creía todos sus cuentos.
Ahora he notado que el presidente maduro no le suelta la chequera, y me gustaría que revisara los convenios de salud, ese pedigüeño explota a su gente y se queda con el dinero. Son tan asquerosos, que de las remesas que reciben los familiares, el gobierno se queda con el trece por ciento de impuesto, mas el trece por ciento del cambio de dólar a pesos CUC (peso convertible cubano, equivale a ochenta y siete por ciento de un dólar americano), aparte de obtener esas divisas por la vía del comercio que es en su totalidad del gobierno, con los precios más especulativos del mundo. ¿Cómo va ser posible? que un trabajador profesional, por ejemplo enfermero, cocinero, analista devengue mensualmente menos de quince CUC. Veamos este ejemplo: Un plato de comida en un restaurant cuesta dieciséis CUC, un par de zapatos normal fabricados en Cuba cuesta dieciocho CUC y un Adidas Importado cuesta ciento veinte CUC. Un pollo pequeño en el frigorífico cuesta ocho CUC, La carne de res nadie la obtiene, la proteína animal es básicamente el cerdo y tiene un costo de siete CUC. Existe una libreta mensual por persona con la cual se puede adquirir a precio regulado, tres de arroz, dos de azúcar, medio kilo de pasta, medio kilo de café, medio kilo de granos, un cuarto de kilo de mortadela, medio kilo de pollo, diez huevos, medio kilo de soya molida con carne y un cuarto litro de aceite, por esta libreta se paga un CUC.
Mañana me voy, atrás dejo a Cuba, atrás dejo miles de personas que sufren, personas que no son escuchados por nadie, miles de personas que requieren nuestra mirada, miles de personas que desean ser libres, me voy pero voy a contar lo que vi. No sé si me tilden de mal agradecido, pero el gobierno de mi país pagará una factura de catorce mil dólares por mí. Y eso me duele, me duele más que el Parkinson, total en mi país hay buenos médicos, al fin de cuenta no tiene cura y cada día avanza sin detenerse, me duele porque los doctores, enfermeros, entrenadores y ambulancieros no recibirán ni un dólar adicional en su salario por haberme atendido, me duele porque los pilotos y las aeromozas que expone su vida a diario en esos aviones viejos y descontinuados, tampoco recibirán un dólar adicional por haberme servido. Me duele porque yo mañana me olvido de todo esto y esas personas siguen oprimidos. Cuando alguien me diga en cuba no hay inseguridad, se vive tranquilo, le diré prefiero mis malandros, prefiero mis policías corruptos, prefiero mis secuestradores, prefiero mis clínicas privadas, prefiero El Parkinson y vivir en Venezuela que no tenerlo y Vivir en Cuba. Mañana me voy y llevo un odio por dentro, me gustaría encontrarme a Fidel o a su hermano y decirle a cualquiera de los dos, o a los dos: ¿Dónde están los cojones?, ¿donde está su valentía?, ¿donde está su rudeza?, me gustaría decirles… ¡Ah, espera!, pero se lo puedo decir desde aquí, estoy seguro que algún jalabola se lo va a comentar. Bueno Fidel yo sé que eres tú el principal responsable de este holocausto, voy a decirte lo siguiente: Eres una maldita basura, eres el ser más aprovechador de este planeta, eres un maldito hijo de puta, eres un cobarde, te aprovechaste del arañero, hiciste el negocio del mundo, pero ¿para qué?, gracias a la muerte ya pronto empezarás a pagar toda tu maldad. En el infierno no hay clemencia, en el infierno no hay diablos tan güevones, como a todos los guevones que jodiste, en el infierno no hay CUC, ni dólar, ni limosna. Mañana me voy y la verdad nunca más recordaré tus supuestas hazañas, ni tus supuestos triunfos, ni recordaré al Ché, ni a Camilo. Con decirte que iba ir hoy a la Habana y la verdad no quiero saber de esa ciudad, no quiero seguir viendo tus riquezas.
Esperando brevemente la noticia de tu muerte
se despide tu enemigo:
Aníbal A. Afanador
Siboney, 22 de diciembre de 2015, 9:32 am.
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