Pensando...
(solamente haciendo girar cientos de brisas)
para destruir una muralla
de pavorosos silencios.
La noche cae,
solo la luna escribe sobre el río
interminables líneas ondulantes
sin respuesta...
y aún así regresa.
La mano,
poseída de arrogancia,
estrecha un pecho
y ahoga un gemido,
mientras de ocre se tiñen las palabras,
será un aliento misterioso
el que invada buenos aires.
Gotea un tango
sobre el victorioso empedrado,
que aún se muestra...
pero si me han dicho que has muerto
quién será el infeliz que te condena...
7090

Cargando comentarios...