Café con coñac…
              a mi lado.
 
No es el paraíso
tampoco el infierno,
los aromas persisten
y tu aliento a manzana verde
revive mis sentidos.
 
Tan solo platicar y mirarte,
como siempre te he mirado,
penetrando el continente
de tus ojos ultramar.
 
Ni azúcar, ni sacarina.
Seco y amargo.
 
¿Habrá purgatorio?
¿Haz leído mi último poema?
Ya sé que estás cansada…
hace una semana que no nos vemos
y parece que hubiera pasado un siglo.
Debo acostumbrarme…
13750

Cargando comentarios...