Caminando por el parque, sentí un empujón que me boto al suelo, al mirar hacia arriba vi una mano que me levanto, era una señorita ciclista de tal hermosura que paso por delante una vida entera con ella en tan solo un segundo; besos, abrazos, un te amo, casamiento, hijos y familia. Luego me pide disculpas del caso, le dije que no se preocupara que estaba bien, se despide con un beso en la mejilla, mi corazón exploto de alegría. Al verla yéndose veo que se topa con otra ciclista mujer con la cual se besan intensamente en la boca.
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