Puso amantes y aparecieron sucios vagones, los asumimos.
Eran ya nuestros deterioros
inclasificables.
La leve brisa no se alzaba de las cloacas.
 
Puso senos para que no venciéramos en embates sin proyecto
tras erigir bestialidades
que aún moraban en él,
eran ya nuestras esclavas, tristes, inútiles.
 
Puso trans para que buscáramos en sus bocas el rastro de la fruta,
adolecíamos de amistades, conocimientos
y abrigo.
Lo que ese mal nos comió no eran ojos ni labios.
 
Puso hadas para que curáramos en sus senos
y perecimos de feos tumores,
hadas sin amigos.
Lo que sus labios no dan lo robamos nosotras.
14750

Cargando comentarios...