Me he roto las uñas por acariciarte,
he mordido tu carne cuando ya era mía, he ahogado los dedos
en tus flujos.
He borrado tus sueños con mis mentiras
y ahora paso las noches en un blanco terrible,
que mata por segundos. 
La belleza, la belleza, que eché a perder
con un vitriolo de sonrisas
malvadas,
crueles,
de un cinismo 
armado de cuchillos,
la belleza que a mí venía
como aire de la mar,
ahora el rostro me quema, 
mis piernas tiemblan
y los labios balbucean con temor no reprimido:
El daño que me he hecho!
14120

Cargando comentarios...