The Black Cat ~ Dans La Nuit - OBERTURA (INTRODUCCIÓN)
~ Obertura ~
Una vida simple, común, sin sentido… no es vida. Mi vida era así aburrida esperando que algo increíble ocurriese, ser una humana era simplemente aburrido. Eso me llevo a ser una chica fantasiosa que empezó a creer en cosas que no muchos humanos creerían cosas como… el mundo NO puede ser tan aburrido es demasiado viejo y antiguo además de enorme como para solo ser habitado por humanos, flora y fauna debía haber algo más haya afuera mucha gente cree en extraterrestres pero ¿Por qué no creer en vampiros? ¿En ángeles? ¿En hadas? ¿En duendes? Entre muchos otros seres mágicos, misteriosos y que siempre han estado existiendo en leyendas y mitos mi mente es vaga y siempre se ha puesto a reflexionar ¿y si estos mismos seres fuesen extraterrestres? Cada uno siendo una especie de extraterrestre en su forma original y que solo se han dejado ver a pocos pero el ser humano es codicioso y sería mucho mejor ocultarse para mí esa era mi gran teoría. Tal vez hubiese sido mejor no ser tan curiosa pues como el mismo dicho dice “la curiosidad… mató al GATO”. Nunca le di importancia a ese dicho pero no te das cuenta de muchas cosas hasta que te sucede en carne propia. Mi vida simple, común y aburrida tal vez… la hubiera preferido así ahora aburrida, hay muchos misterios y enigmas por revelar en este mundo y mi curiosidad por enfrentar la realidad de uno de ellos me llevaría a pender de un hilo mi propia vida; sí. Un humano es frágil, es débil, es sensible, es… vulnerable en especial cuando te topas frente a frente con algo NO humano, sin muy buenas intenciones pretendía callarme la realidad con la que me había topado era enorme y ahora yo era el problema que debía ser resuelto con un solo método… mi muerte.
Estaba petrificada, una sombra cerca de la chimenea en forma de bulto comenzó a deteriorarse, realmente no tenía forma pero se movía de forma brusca, el pequeño bulto se retorcía y mis ojos se desorbitaron…
– ¿Un niño…? – repetí aterrada y tartamuda. Aquella sombra movió de inmediato su cabeza hacia donde me encontraba y se acercó a una sigilosa y gran velocidad. Se encontraba frente a mí y solo tomo mi rostro con suavidad entre sus manos.
– ¿Isabella? Creí que dormías... – repitió con un tono dulce y con una voz sigilosa y misteriosa. Me quedé petrificada solo pude decir una cosa.
– Un ojo rojo… y uno verde… – dije con un sigilo de voz. El pequeño sonrió con dulzura un momento.
– Vuelve a dormir, Isabella – ordenó. Comencé a marearme, me encontraba algo soñolienta realmente creía que caería dormida en un instante.
– Aquí nos despedimos… Isabella. Fue un placer haberte conocido pero ahora debo irme, te debo la vida. – acarició mi rostro un momento y mis ojos entrecerrados de cansancio solo podían ver sus finos ojos un poco rasgados y esos extraños ojos llenos de ternura y culpabilidad.
Poco antes de que cayera profundamente dormida y mis párpados se cerraran oficialmente se marchó, pero no me deje vencer mi curiosidad era mayor que mi sueño; me dispuse a seguirlo, aunque mi cabeza daba vueltas mi objetivo era mayor. Llegó hasta el parque Saint Lambert cuando se detuvo de sorpresa de pronto un chico de unos dieciocho años salió de entre los árboles, era increíblemente apuesto y sumamente blanco, me escondí y solo observé atenta.
– ¿tú de nuevo? ¿Es que no aprendiste la lección? – replicó aquel chico. El niño solo le dirigió una mirada irritada.
– Me temo que no puedo resignarme a perder – confesó.
– ¿Quieres seguir? Podrías morir esta vez… o… ¿ella lo hará por ti? – dijo al momento de traspasarme con la mirada… entonces su mirada se tornó a carmesí, el niño se regresó a mirarme con ojos desorbitados se veía el pánico en sus ojos, sabía lo que quería decir… su mirada lo decía. Aquello que había presenciado posiblemente era lo último que presenciaría en mi corta y simple vida, era… un vampiro y tomaría mi vida.
Creí en todo esto como un sueño pero esto solo fue el comienzo de lo increíble del comienzo de la realidad para los escépticos… en este nuevo mundo que se mostraba frente a mí por… una casualidad y estoy por mostrártelo… Aquello que había presenciado posiblemente era lo último que presenciaría en mi corta y simple vida, era… un vampiro y tomaría mi vida.
Una vida simple, común, sin sentido… no es vida. Mi vida era así aburrida esperando que algo increíble ocurriese, ser una humana era simplemente aburrido. Eso me llevo a ser una chica fantasiosa que empezó a creer en cosas que no muchos humanos creerían cosas como… el mundo NO puede ser tan aburrido es demasiado viejo y antiguo además de enorme como para solo ser habitado por humanos, flora y fauna debía haber algo más haya afuera mucha gente cree en extraterrestres pero ¿Por qué no creer en vampiros? ¿En ángeles? ¿En hadas? ¿En duendes? Entre muchos otros seres mágicos, misteriosos y que siempre han estado existiendo en leyendas y mitos mi mente es vaga y siempre se ha puesto a reflexionar ¿y si estos mismos seres fuesen extraterrestres? Cada uno siendo una especie de extraterrestre en su forma original y que solo se han dejado ver a pocos pero el ser humano es codicioso y sería mucho mejor ocultarse para mí esa era mi gran teoría. Tal vez hubiese sido mejor no ser tan curiosa pues como el mismo dicho dice “la curiosidad… mató al GATO”. Nunca le di importancia a ese dicho pero no te das cuenta de muchas cosas hasta que te sucede en carne propia. Mi vida simple, común y aburrida tal vez… la hubiera preferido así ahora aburrida, hay muchos misterios y enigmas por revelar en este mundo y mi curiosidad por enfrentar la realidad de uno de ellos me llevaría a pender de un hilo mi propia vida; sí. Un humano es frágil, es débil, es sensible, es… vulnerable en especial cuando te topas frente a frente con algo NO humano, sin muy buenas intenciones pretendía callarme la realidad con la que me había topado era enorme y ahora yo era el problema que debía ser resuelto con un solo método… mi muerte.
Estaba petrificada, una sombra cerca de la chimenea en forma de bulto comenzó a deteriorarse, realmente no tenía forma pero se movía de forma brusca, el pequeño bulto se retorcía y mis ojos se desorbitaron…
– ¿Un niño…? – repetí aterrada y tartamuda. Aquella sombra movió de inmediato su cabeza hacia donde me encontraba y se acercó a una sigilosa y gran velocidad. Se encontraba frente a mí y solo tomo mi rostro con suavidad entre sus manos.
– ¿Isabella? Creí que dormías... – repitió con un tono dulce y con una voz sigilosa y misteriosa. Me quedé petrificada solo pude decir una cosa.
– Un ojo rojo… y uno verde… – dije con un sigilo de voz. El pequeño sonrió con dulzura un momento.
– Vuelve a dormir, Isabella – ordenó. Comencé a marearme, me encontraba algo soñolienta realmente creía que caería dormida en un instante.
– Aquí nos despedimos… Isabella. Fue un placer haberte conocido pero ahora debo irme, te debo la vida. – acarició mi rostro un momento y mis ojos entrecerrados de cansancio solo podían ver sus finos ojos un poco rasgados y esos extraños ojos llenos de ternura y culpabilidad.
Poco antes de que cayera profundamente dormida y mis párpados se cerraran oficialmente se marchó, pero no me deje vencer mi curiosidad era mayor que mi sueño; me dispuse a seguirlo, aunque mi cabeza daba vueltas mi objetivo era mayor. Llegó hasta el parque Saint Lambert cuando se detuvo de sorpresa de pronto un chico de unos dieciocho años salió de entre los árboles, era increíblemente apuesto y sumamente blanco, me escondí y solo observé atenta.
– ¿tú de nuevo? ¿Es que no aprendiste la lección? – replicó aquel chico. El niño solo le dirigió una mirada irritada.
– Me temo que no puedo resignarme a perder – confesó.
– ¿Quieres seguir? Podrías morir esta vez… o… ¿ella lo hará por ti? – dijo al momento de traspasarme con la mirada… entonces su mirada se tornó a carmesí, el niño se regresó a mirarme con ojos desorbitados se veía el pánico en sus ojos, sabía lo que quería decir… su mirada lo decía. Aquello que había presenciado posiblemente era lo último que presenciaría en mi corta y simple vida, era… un vampiro y tomaría mi vida.
Creí en todo esto como un sueño pero esto solo fue el comienzo de lo increíble del comienzo de la realidad para los escépticos… en este nuevo mundo que se mostraba frente a mí por… una casualidad y estoy por mostrártelo… Aquello que había presenciado posiblemente era lo último que presenciaría en mi corta y simple vida, era… un vampiro y tomaría mi vida.
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