Sin Título Aún
“EL AMOR: DON ETERNO DE ENTREGARSE A ALGUIEN SIN MEDIDA; PERO TAMBIÉN DE ODIAR CON TODO EL CORAZÓN SI NOS HIEREN.”
Joker Morissette.
I
Eran las 5:50 a.m., cuando Jacob Winston Manson, se levantó de la cama para empezar su nuevo día. El joven era uno más de los habitantes de Evil’s Hand, una apacible ciudad cuyo nombre descabellado se le había ocurrido a uno de sus fundadores a comienzos del siglo XIII y que como muchas otras ciudades se encontraba en su auge económico, pues gracias a su ubicación y la fuerza laboral de sus habitantes lograba cada año mejorar su producción, desarrollo y crecimiento, sin sacrificar el espíritu de colaboración, hermandad y la forma de ser tan apacible de sus habitantes.
Jacob, era un muchacho de veintitrés años, simpático, alegre, sobre todo muy disciplinado en su casa, su trabajo y con su carrera en la Universidad. Con sus 180 centímetros de estatura, sus 75 kilogramos de peso, ojos color café, cabello lacio cortado al estilo semi militar y su cuerpo no trabajado en gym pero que robaba las miradas tanto de hombres como mujeres, nuestro joven personaje era para sus conocidos y allegados una persona muy apreciada; pues siempre había demostrado ser un muchacho respetuoso, con altos valores y virtudes quién en su condición de Homosexual declarado, era el ejemplo para muchos otros de su edad; sobre todo en una época en que se educaban viendo la tele o el Internet y no profesaban el respeto hacia los demás.
Vivía en los suburbios de Evil’s Hand en una modesta casa con su madre la Señora Rose Manson, quién años atrás se había separado del padre de Jacob – Gabe Winston - puesto que era un ebrio abusivo que le hacia la vida imposible golpeándola, gritándola o haciéndola sentir como la peor de las mujeres. Rose era una mujer trabajadora de 50 años, 170 centímetros de estatura, 52 kilogramos de peso, cabello lacio hasta la nuca, con algunos visos de canas traídas por los años y la difícil vida que tuvo al quedar sola a cargo del hogar; estaba orgullosa de su hijo, lo apoyaba y era feliz al darse cuenta que este siempre demostró ser todo lo contrario al patán de su padre.
Jacob dividía su tiempo entre su trabajo como administrador de una tienda discográfica - con lo cual ayudaba a su madre y cubría sus gastos, pues era consciente que Rose no podía sostener sola el hogar – la universidad y su casa.
Dentro de su grupo de amigos se encontraban algunos compañeros de facultad, los cuales conocía desde que eran niños y asistían al jardín. Los susodichos eran; Diane Lewis, Lean Smith, Marie Bogard, Logan Martin y Josh Pitrelli. Fuera de ser sus amigos los consideraba como hermanos y era con quienes disfrutaba los fines de semana yendo al cine, a comer a algún restaurante o simplemente a la disco para disfrutar de un buen rato.
De todos ellos su gran amigo de toda la vida había sido Logan Martin, un muchacho caucásico, dos años mayor que Jacob, de 182 centímetros de altura, 65 kilogramos, semi fornido, cabello semi ondulado rubio, unos intensos ojos negros y una barba que le lucia muy bien. La belleza de este hombre ponía de cabeza a las mujeres de la universidad pues según ellas, solo era comparable con la del mismísimo Adonis. Era un mujeriego empedernido y se aprovechaba de su buena pinta para romper cuanto corazón se le atravesaba, aunque su novia oficial era Gina Sanders, eso no le impedía darse “una canita al aire” cuando podía. Los dos muchachos compartían mucho tiempo, su gusto en común por los superhéroes, las series de tv y algunos géneros musicales eran los que los hacían ser los más unidos del grupo – secretamente Jacob siempre había estado enamorado de su amigo pero nunca se le pasó por la mente confesárselo – aunque los seis muchachos se llevaban muy bien y se apoyaban mutuamente unos a otros.
Lean era una muchacha Rubia, de veintitrés años, 170 centímetros de estatura y 53 kilogramos, su tez acaramelada sus labios rojos y los contornos de sus ojos azules, hacían que su rostro fuese una verdadera obra de arte, aunque lo que más sobresalía era su sonrisa y su encantadora personalidad. Lean tenía dos hermanos; Robert un adolescente de dieciséis años, problemático como todos a esa edad y Max quien era mayor tres años que ella, pero había muerto de una sobredosis. Lean era la novia de Josh, un pelirrojo muy sexy, de 185 centímetros, 76 kilogramos, de veinticuatro años, poseedor del rostro más angelical que se hubiese visto en un joven de su edad algo inmaduro y un experto en cuanto a hacer bromas pesadas se refería, pero muy entregado en cuerpo y alma a su amada. Juntos tenían la ilusión que al culminar su carrera, podrían casarse y vivir en una casa cercana a la playa. La familia de Josh vivía en otro pueblo, por lo cual no tenía mucha comunicación y contacto con ellos ya que tenían una relación difícil.
Marie, era la menor de su familia, tenía una hermana llamada Cinthya. Era una chica muy introvertida y prevenida contra el mundo exterior, a causa de su educación cristiana. Con veintiún años, su estatura de 170 centímetros, peso de 52 kilogramos, su tez morena, cabello castaño rizado; silueta muy bien formada, con unos profundos ojos negros que revelaban melancolía y soledad, le daban un halo virginal y misterioso que resultaba desconcertante y sexy para muchos hombres. Siempre le había gustado Andrews Slater, un compañero de semestre que según ella “ni le daba la hora” – aunque era una muchacha bella, no tenía novio por sus padres – pero obviamente tenía uno que otro admirador.
Diane, era todo lo opuesto a Marie, era una persona extrovertida que daba a entender a los demás que solo le importaba pasarla bien sin detenerse a pensar en contratiempos o consecuencias tardías, motivo por el cual tenía una fama muy bien ganada de chica fácil. A sus veintidós años poseía un historial de conquistas solo comparable al de Logan y el mejor Casanova. Con 177 centímetros de estatura, pesaba 62 kilogramos cabello lacio castaño, ojos color café y una boca seductora que inspiraba malos pensamientos a todo el que la veía tenía las armas perfectas para tener y desechar a quién quisiera. De todas las amigas de Jacob; Diane era la de mejor físico, que añadido a su inteligencia y cautivante forma de pensar, - era una de las alumnas más destacadas de la facultad – la hacían ser objeto de deseo y admiración por la gran mayoría de hombres.
Los muchachos llevaban una vida normal, que se dividía entre sus hogares, trabajos y clases, pero ninguno sospechaba que sus vidas darían un vuelco radical y dichos acontecimientos lograrían separarlos o peor aún, quizá no saldrían tan bien librados como quisieran.
Una mañana de mayo, un poco lluviosa Jacob se levantó de la cama y se puso a pensar un poco sobre su vida, la cual a veces no llenaba sus expectativas, pues sus sentimientos hacia Logan se hacía cada vez más fuertes y seguir aparentando en verdad le exigía un extra de energía que en momentos lo dejaba exhausto y desanimado. Sus pensamientos giraban en torno a su cabeza cuando de repente sonó el teléfono:
- “Hola” – dijo su amigo Logan al otro lado de la bocina.
- “¿Hola cómo vas?” - Respondió Jacob.
- “Bien, solo telefoneaba para recordarte que hoy tenemos la exposición de Mercados, pensaba que nos viéramos antes de la clase para que le demos algunos retoques a la presentación”.
- “Está bien. Solo hay que aclarar los últimos puntos para poder salir de esa materia que ha sido nuestro martirio este semestre.”.
- “Perfecto pasaré por ti en quince minutos”.
- “Te espero” – Respondió Jacob y colgó el teléfono.
Jacob se puso en pie, se ducho con gran rapidez, se colocó unos jeans desteñidos y una camiseta negra; luego bajo al comedor donde su madre le esperaba con el desayuno:
- “¿Cómo se siente la mujer más bella del mundo hoy?”.
- “Muy bien. ¿Y cómo está mi pequeño tesoro? Te levantaste algo temprano hoy, ¿Harás algo en especial?”.
- “Si mi vieja del alma. Logan vendrá para que demos unos retoques a un trabajo de la Universidad pues tenemos que presentarlo hoy”.
En ese instante sonó la bocina del auto de Logan., Jacob se despidió de su madre con un beso en la mejilla, salió apresurado de la casa y abordó el auto.
- “Pensé que no te había dado el tiempo suficiente”.
- “Algunos no necesitamos de tanta latonería y pintura. ¿Trajiste todos los informes y el material de apoyo?”. – preguntó Jacob
- “Sí. Pero antes quería contarte como me fue con Gina”.
- “Claro. Lo olvidaba, ¿Salieron anoche verdad? ¿Qué tal el aniversario?”
- “Supongo que estuvo bien; fuimos a cenar, tomar unas copas, luego a un hotel y terminamos donde siempre hemos de terminar.” – dijo Logan con una sonrisa torcida en los labios.
- “Nunca cambiarás. ¿Acaso solo piensas que la vida es sexo, alcohol y popularidad? En verdad no sé que le ves a Gina, porque te mereces alguien mejor y con…como decirlo; un poco más de calor humano”.
- “Sé que Gina no te cae muy bien, pero es hija de uno de los empresarios más importantes de la ciudad, además somos aún jóvenes y debemos disfrutar. Quizá algún día llegará esa persona que me haga cambiar de parecer y con la cual compartiré lo que me quede de existencia, sé de antemano que Gina no lo es; pero todavía falta tiempo para encontrarla así que…. Vivo el momento que se dé”.
- “Solo me resta decirte que espero que tengas suerte, ojalá no termines casado con ella en serio y te arrepientas de haber perdido a alguien que valga la pena”. – comentó Jacob con cierto tono irónico.
- “Gracias. ¿Te sucede algo?”.
Un silencio incómodo se cernió sobre los dos, de repente Jacob concluyó:
- “No te preocupes, es solo que…no quiero fallar en ninguno de los finales”.
Logan no dijo nada más solo se limitó a conducir.
Unos minutos más tarde, llegando a la Universidad se dirigieron al estacionamiento. Luego de dejar el coche aparcado fijaron rumbo a la cafetería donde encontraron a Diane y Marie quienes esperaban que llegara la hora de entrar a clase. Logan saludó besando la mejilla a las chicas de manera emotiva
- “Hola Marie, Diane.”
- “¡Hola!” – Respondieron Marie y Diane al unísono.
- “¿Qué hay de nuevo?” – Preguntó Jacob.
- “Estábamos platicando sobre la graduación y del próximo aniversario de la ciudad que serán en pocos días.” – Resaltó Diane.
- “¿Cómo podremos con tanta celebración?” – Dijo Logan con su ya acostumbrada sonrisita a flor de boca.
- “Aún no cantemos victoria, tenemos que pensar en lo que se nos vendrá encima, me refiero a los finales, la graduación e ir buscando ofertas laborales; ¿No creen?” – refutó Jacob
- “El camino no ha sido fácil, pero hemos logrado llegar aquí, solo tenemos que tomarlo con calma, no creo que tengamos dificultad alguna” – Aclaró Diane – “Viendo la situación de otra forma en verdad considero que nos merecemos un rato de esparcimiento pues tanto trabajo y exámenes terminaran por volverme loca.” – Agregó.
- “Mi viejo amigo Jacob, Diane tiene razón, andemos paso a paso y afrontemos de a una prueba a la vez para ver los resultados. Por ahora vivamos lo que nos depara el día de hoy, que por cierto es una exposición. ¡Hablamos luego chicas, Adiós!” – Dijo Logan observando el reloj encaminándose hacia la salida de la cafetería.
- “Las veremos luego.” – Añadió Jacob, mientras caminaba tras Logan.
- “Claro nos reunimos en la tarde. Suerte en la exposición” – Dijo Marie.
Después que los muchachos salieron del recinto Diane vio a Daniel Lewis, un chico del semestre anterior, que en verdad le gustaba mucho, pero que no lo conocía. Se acercó hacia donde este se encontraba y con disimulo soltó sus libros frente a él.
El muchacho se agachó para recogerlos, luego de entregarlos a Diane, iniciaron una amena charla los dos.
Marie viendo lo sucedido se sintió algo incomoda y por observar cómo se marchaba Diane con su conquista no se percató de la llegada de Josh y Lean.
- “Hola Marie, ¿Cómo estás?” – Preguntó Lean
- “Oh, hola, disculpa estaba observando a nuestra querida amiga Diane, ¿Cómo puede hacer eso con un completo extraño?”.
- “Ya la conoces, ella no vive del qué dirán y poco o nada le importa lo que piensen de ella.” – respondió Josh.
- “Si, ella es única en su especie” – Dijo Marie con cierto tono irónico.
- “¡Jajajaja!. Por suerte para nosotros.” – Añadió riendo Lean.
- “Oye ¿Has visto a Logan o a Jacob?” – preguntó Josh.
- “Sí. Estuvieron por aquí hace unos minutos, se marcharon rápidamente; tenían que presentar una exposición en clase.” – Dijo Marie.
- “Si los ves de nuevo, puedes decirles que nos vemos en la noche en el bar, para que charlemos sobre el baile de graduación y que haremos para la comparsa del aniversario de la ciudad.” – Comentó Lean muy entusiasmada.
- “Está bien, les diré tan pronto los vea. Nos vemos en la noche, le avisaré a Diane, para que se encuentre con nosotros. ¿A las nueve. creen que sea una buena hora?.” – Inquirió Marie.
- “Sí.” – Dijo Josh.
- “Josh, vamos a nuestra clase” – Comentó Lean mientras lo tomaba del brazo – “Te cuidas. Hasta la noche” – Le dijo a Marie mientras besaba su mejilla.
- “Adiós.” – Agregó Josh.
- “Adiós.”.
Marie tomó sus libros y se fue a clase rápidamente, pues iba retrasada.
Entre tanto Logan y Jacob, al culminar su exposición - en la cual les fue muy bien - Estaban caminando por el corredor cuando tropezaron con Gina Sanders – Era una joven de veintidós años, de 178 centímetros de altura, 70 kilogramos de peso, ojos verdes esmeralda, piel dorada, cabello negro liso, labios carnosos y dueña de una mirada llena de demencia y rencor - la chica se acercó a Logan, lo abrazó y lo besó:
- “Hola amor. ¿Cómo amaneciste hoy?”.
- “Hola Gina. Ahora no tengo tiempo de hablar contigo.”.
- “Hola Gina. ¿Cómo estás?” – Interrumpió Jacob.
- “Ah, hola Joseph” - respondió la mujer con cierto tono de altanería, pues no le gustaba mucho la amistad de su novio con Jacob.
- “No soy Joseph. Soy Jacob”.
- “Como sea que te llames. Estaba bien y gracias por preguntar”.
- “No seas grosera Gina.” – Aclaró Logan.
- “¿Lo estas defendiendo? Acaso el no está lo suficientemente grande para responder solo o ¿Es que el niño de mamita no tiene la capacidad para poder hacerlo?”.
- “Solo digo que trates mejor a mis amigos.” – Respondió Logan – “¿Es mucho pedirte?” – Añadió.
- “Está bien" - Espetó Gina torciendo la mirada hacia el techo - ¿Qué te parece si nos vemos esta noche y vamos a comer algo?”.
- “En la noche no puedo, debemos hacer un último informe de Mercados para pasarlo al decano. ¿Podríamos ir mañana?”.
- “Perfecto. No te vayas a comprometer con nadie más, sabes qué detesto estar en segundo plano.” – Dijo Gina en tono agresivo – “Cuídate amor, nos vemos mañana. Adiós.” – Añadió y luego lo besó en la boca.
- “Adiós, Gina” – Musitó Jacob.
Gina no respondió al muchacho y salió caminando por el pasillo con dos de sus insoportables amigas, Miranda Reynolds y Jessica Stone.
Logan miró a Jacob fijamente y le dijo:
- “Discúlpala. Sabes bien que ella no es la persona más amable del mundo.”
- “No te preocupes, me da igual si le caigo bien o no a una homofóbica en potencia, eso no me dejará sin aire, ni me hará morir”.
- “Está bien hombre, pero mantengamos en secreto que mi novia es una de esas, jajajajaja" - comentó Logan con algo de sarcasmo - "Te invito a almorzar, luego vamos a terminar el informe.”.
- “Estupendo” – respondió Jacob, aceptando la invitación. – “Solo espero que no tardemos mucho tiempo, Debo acercarme más tarde a la disquera, tengo unos asuntos pendientes.” – Culminó.
Los dos jóvenes se acercaron al estacionamiento de la Universidad y justo cuando se disponían a subir al auto de Logan los alcanzó Marie:
- “Muchachos, que bien que los alcancé, Josh y Lean les envían un saludo” – Comenzó a decir de manera agitada – “Quieren que nos veamos en la noche en el bar." – Añadió.
- “¿A qué hora quieres que estemos allí?” – Preguntó Logan.
- “A las nueve de la noche.”.
- “Entendido, trataremos de estar allí, pues tenemos mucho trabajo atrasado y tendremos que adelantarnos, para los finales.” – Aclaró Jacob.
- “Está bien, les diré a los muchachos.”.
- “Nena nos vemos luego.” – Dijo Logan.
- “Adiós” - Se despidió Marie.
Luego los dos muchachos abordaron el auto y se fueron. Almorzaron en el Orange Pride - un restaurante Gay en la ciudad que era frecuentado por heterosexuales, pues su cocina era sencillamente exquisita - después partieron hacia la casa de Logan, donde adelantaron sus labores académicas, hasta que Jacob se fue para la disquera a trabajar.
En las horas de la noche, Jacob salió del trabajo rumbo a su casa, cuando Logan sonó la bocina del auto y lo saludo:
- “Hola. ¿A dónde vas?”.
- “A casa. ¿A dónde más podría estar yendo a esta hora?”.
- “No sé. ¿Quizá para la casa de tu novio, que con tanto secreto resguardas de nosotros?” – Comentó Logan en tono burlón.
- “¿Tú crees? Entonces dame el beneficio de la duda.”.
- “Súbete idiota, ¡vamos al bar a encontrarnos con los muchachos!”.
- “Bien, pero no puedo estar por mucho tiempo, “debemos” madrugar para ir a la Universidad.” – Comentó Jacob.
- “No voy a retenerte toda la noche, tengo que ir a estudiar o ¿Piensas que pasaré el semestre por medio de milagros?”
- “Tanta responsabilidad desde cuando señor. ¡Jajajajajaja!”.
- “Como sea, súbete pronto y vamos.” – Culminó Logan.
Jacob abordó el auto y se pusieron en marcha para el bar donde se encontrarían con sus amigos.
Diez minutos más tarde arribaron al sitio acordado – el cual se llamaba Boss Bar - bajaron del auto e ingresaron. La música de Guns - N - Roses sonaba suavemente. Un grupo de chicos se encontraba en la barra del bar dialogando y sonriendo, en una mesa al fondo estaban Lean, Josh, Marie y Diane sentados esperándolos. Ellos se acercaron a la mesa y Jacob saludó de manera efusiva:
- “¡Hola muchachos! ¿Qué hay de nuevo?”.
- “Todo sigue igual, a excepción de que ya tengo pareja para el baile de graduación, nada más y nada menos que Daniel Lewis.” – Dijo Diane de forma tierna.
- “Oye, ¿No cambiarás nunca, cierto?. Pequeña bribona” – Dijo Lean en tono burlón.
- “No perdamos la esperanza, los milagros existen, ¡Jajajajajaja!” – Comentó Josh con una carcajada estruendosa.
- “Quizá el día que los elefantes vuelen….” – Agregó Marie.
- “¡Jajajaja! Es más factible que primero cambie yo” – Musitó Logan
- “No creas que eres mejor que yo” – Aclaró Diane.
- “Diane tiene razón, entre ustedes dos que entre el diablo y escoja, ¡Jejejejeje!” – Dijo de una forma picara Jacob.
- “No me ayudes. Se supone que eres mi mejor amigo. ¿No te imagino de enemigo?” – Alegó Logan.
- “Dejemos las bromas y pongamos sobre la mesa el asunto que nos hizo reunir esta noche.” – Dijo Marie algo malhumorada.
- “Si, tienes razón planeemos como nos encontraremos para el baile de graduación y si asistiremos al desfile de comparsas del aniversario de la ciudad.” – Musitó Josh.
- “No se diga más, manos a la obra que mañana todos tendremos que madrugar a la Universidad.” – Culminó Jacob.
Los muchachos debatieron las formas en que podrían reunirse para asistir al baile, así mismo, sobre los trajes y otros detalles que consideraban importantes. También si tendrían tiempo para asistir al desfile de comparsas y otras actividades propias de los festivales de Evil’s Hand.
Después de Dos horas de idas y venidas, charla y comentarios llegaron a un acuerdo y tomaron algunas decisiones sobre lo que harían. Casi llegando la media noche salieron del Bar, se despidieron y cada uno fijo rumbo a su hogar.
Por último, Logan y Jacob quedaron en el aparcamiento. Logan preguntó:
- “¿Quieres que te lleve?”.
- “No quisiera molestarte; puedo esperar un taxi”.
- “Ni se te ocurra, es tarde, hay muchos peligros, además tendrías que esperar a que el taxi arribara y eso llevará tiempo.”.
- “Está bien, te agradezco” – dijo Jacob mientras se subía al automóvil.
Logan puso el auto en marcha y al cabo de quince minutos llegaron a su destino.
- “Gracias Amigo, te agradezco y te debo una” – Dijo Jacob.
- “¿Solo una?”.
- “Entonces ¿Cuántas te debo?, Ya que parece llevas la cuenta.”.
- “Las suficientes como para que me debas esta vida y la otra, ¡Jejejejeje!”.
- “No tienes remedio.” – Culminó Jacob con una expresión de desanimo.
Luego de esto hubo un silencio incomodo entre los dos, cruzaron una mirada por unos instantes y de pronto reaccionaron como si algo les hubiese hecho bajar de una nube muy alta.
Jacob bajó del auto y se aproximo a la casa, abrió la puerta del living e ingresó a su hogar, subió las escaleras, busco su habitación, cayó en su cama como si su cuerpo pesara toneladas y se sumió en un profundo sueño.
A la mañana siguiente, continuaba la rutina, donde la preocupación de los muchachos era sacar excelentes notas y prepararse para lucir espectaculares en su baile de graduación. Era la recta final y estaban dispuestos a encontrar mil y una formas de distraerse de la pesada carga estudiantil que habían tenido durante el semestre.
Quizá nunca contaron con que el destino a veces juega malas pasadas y podría destruir más que su amistad. Ese día comenzaba un excitante fin de semana y la cuenta regresiva de siete días para el festival. Y así el grupo paso gran parte del día sin ninguna novedad en sus cotidianas y respectivas rutinas.
Como Acordaron Logan y Gina visitaron un restaurante céntrico esa noche, la velada iba de maravilla y aparentemente sin motivo alguno Gina comenzó a gritarle:
- “¡Eres un maldito pedazo de mierda, mentiroso y sin escrúpulos, no vales la pena ni como ser humano!”.
- “Tú vienes a decir que no valgo como persona, la reina de la hipocresía y del desprecio hacia la humanidad. ¿Tienes que estar bromeando, cierto? – Comentó Logan con un tono irónico.
- “¡Hijo de puta!, La verdad no sé cómo pude enamorarme de alguien de tu calaña.”.
- “No me digas. ¿Pensabas así cuando te me ofrecías en la Universidad? ¿O también eres Bipolar fuera de ser una puta frígida?”.
- “¿Ni se te ocurra mar....?”.
- “¡Cállate! No digas más o tendré que...”.
- “¿Qué harás poco hombre? ¿Cómo te atreves imbécil?, Vete al infierno y púdrete con tus amiguitos, en especial ya sabes con quien”. - Dijo en tono venenoso Gina
- “Cierra tu puta boca o no sé qué pueda pasar”.
- “¿Me amenazas? No quiero saber más de ti, lo único que me produces es asco”.
- “¿Qué Insinúas?”.
- “Te lo dejo a libre interpretación "mi amor".” – Musitó Gina con una leve sonrisa en los labios.
Los demás comensales, impresionados por el calibre de los insultos de la pareja mostraron desagrado, hasta el punto que algunos se quejaron con la administración del lugar.
El escándalo llegó a tales que fue necesario que la policía acudiera al restaurante.
A escasos minutos del llamado del administrador del sitio, llegaron dos patrullas, los oficiales sacaron a los jóvenes del establecimiento. Gina al verse en tan decadente espectáculo, totalmente fuera de sí abofeteó y escupió a Logan en la cara.
Logan ofendido Vociferó:
- “Una bruja como tú, no debería existir sobre la faz de la tierra, ¡Ojalá desaparecieras por siempre de mi vida!”
Luego subió a su auto y arrancó conduciendo como enloquecido. Gina por su parte camino por la calle sin rumbo fijo y se perdió en las sombras de la noche.
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