QUE IRONIA.
En un diciembre soleado en la mañana, visitaba a mi hermana al hospital, cáncer pulmonar era su diagnóstico. El entorno del hospital es horrible y melancólico, gente con ojos cansados de llanto, enfermos con miradas llenas de dolor, gritos del alma como aullidos de lobo, médicos esparciendo mentiras y esperanza a la gente. Por fin llego al podio de mi hermana, le digo: <
5490
Cargando comentarios...